VIDEOS DE INTERES

sábado, 29 de noviembre de 2008

100 AÑOS DE ARMAS CHITTY

José Obswaldo Pérez*


SE CUMPLIERON LOS CIEN AÑOS del natalicio de José Antonio Armas Chitty. Nuestro historiador más fecundo de nuestra historiografía regional. Una vasta obra apreciable convierte a José Antonio de Armas Chitty como uno de los hombres cultura más prolifero, en términos intelectuales, de nuestro terruño. El trabajo historiográfico es amplio y su recorrido abarca distintos aspectos de nuestra historia, de una manera global, para decirlo en palabras del historiador francés Marc Bloch.
Armas Chitty nació en Caracas, el 30 de noviembre de 1908. Cuando él cumple los seis años se traslada a Santa María de Ipire, Estado Guárico, donde vivió hasta los 27 años. Allí aprendió con sus padres, no sólo las primeras letras, sino a cultivar el amor por las cosas menudas del llano; por ese contagio olor de querencias que quedará reflejado a posteriori en sus obras, en un lenguaje llano y poético. Son numerosos las crónicas y ensayos a revisar y a difundir de este escritor apasionado por la interpretación histórica en los diversos ámbitos del devenir social, político y económico regional venezolano, interpretaciones que apuntan a la reafirmación de la historia de su patria chica y a la “guariqueniedad”.

Historiador, profesor universitario, funcionario público y poeta. Como historiador – desde el Instituto de Antropología e Historia de la Universidad Central de Venezuela - se ocupó de investigar y divulgar, basado en documentación conservada en archivos del país y de España, la trayectoria de regiones, ciudades y pueblos de Venezuela como Monagas, los Andes, Guayana, Guárico, Carabobo, Zaraza, Tucupido, Caracas, Puerto Cabello, Paraguaná y Punto Fijo, y San Miguel del Batey; de dar a conocer la vida y la obra de personajes como Fermín Toro, Emilio Arévalo Cedeño, Juan Francisco de León, José Tomás Boves, José Manuel Hernández, Carlos Soublette y otros. También escribió relatos y poemas inspirados en la Historia y la geografía de Venezuela. Su labor como historiador le fue reconocida con la designación de individuo de número de la Academia Nacional de la Historia (1979), con la presentación de su trabajo Aventura y circunstancia del llanero: Ganadería y límites del Guárico, Siglo XVIII; en esta institución de la que llegó a ser secretario (1983-1991).

El historiador Adolfo Rodríguez señala que Armas Chitty influyó por casi 50 años en la historia del Guárico, en lo cultural y lo político. Pero, sobre todo, en la cotidianidad más inmediata del llano. En pocas palabras, Armas Chitty fue un hombre del campo. No sólo es el precursor de la historia regional, si no que lo es también del sentimiento de llaneridad, bajo una estela más trascendente, sin etnocentrismos negativos ni desistimientos humillantes.

Su legado ha quedado vigente como fundador y percusor de los encuentros de Historiadores y Cronistas instituidos en la década de los 80, en las primaras actividades que se efectuaron en las ciudades de San Juan de los Morros y Ortiz. Herencia que ha seguido fundamentándose con los estudios locales y regionales de la Maestría de Historia de Venezuela de la Universidad Rómulo Gallegos, valorizando su legado y su presencia intelectual en nuestras aulas y vida académica.
Pero, aún, en nuestras Alma Mater falta el olor de la vida humana, en una pluma que calce los sentimientos de lo menudo, divorciada de toda orientación cientificista, que capte y plasme los recuerdos de nuestra tierra. El paisaje, el alma y la tradición, definibles como todas las temáticas de investigación, pero independientes de las diferentes “historias”. Más allá del tiempo que Armas Chitty empezó a explorar y que hoy puede ser recorrido con nuevos temas, sin forzar límites, por quien sienta el secreto llamado que orienta el ancestral oficio de historiar con devoción.

FOTO:
La foto fue tomada en el II Encuentro de Historiadores y Cronistas celebrado en Ortiz en Noviembre de 1993 y pertenece a los archivos de señor José Camejo.

*Historiador y periodista venezolano. Ortíz, estado Guárico.

No hay comentarios: