VIDEOS DE INTERES

domingo, 31 de mayo de 2009

STONEHENGE. LECCIÓN DE ETERNIDAD

Adolfo Rodríguez

(Historiador y poeta, Los Teques, estado Miranda, Venezuela)












Como ante otro mundo, no lejos del río Avon, desde la autopista A303 que va de Londres a Bristol, sobre la llanura de Salisbury, condado de Wilshire, UK, surge el monumento megalítico de la Edad de Bronce, considerado la más fascinante construcción arqueoastronómica de Europa Occidental: Stonehenge, que en inglés alude a monumento de piedra de borde circular (henges).

Una temperatura que creemos gélida, incesante viento, que pronto reemplaza la contrición que suscita en los presentes este Patrimonio Universal de la Humanidad, maravilla del mundo, imponente en la explanada arcillosa que fue bosque de abedules, pinos, avellanas, luego trigal y, finalmente, monumentalidad en forma de anillos:

El principal de 29, 6 metros de diámetro conformado por treinta columnas rectangulares de 4, 4 metros de altura y 25 toneladas de peso cada una, trilitos o dólmenes techados por dinteles de hasta siete toneladas, encavados a perfección con espigas y cavidades. Rocas de arenisca, “sersen” o “gres silicio”, de tonalidad amarilla y apariencia inexpugnable, traídas de Marlborough Downs, a 35 o 45 kilómetros del lugar. Quedaron 17 dólmenes y seis dinteles.

Un segundo círculo, tres metros al interior, con sesenta monolitos o menhires (subsisten veinte), en posición vertical y a menos de dos metros de altura. Roca eruptiva que coronaron dinteles del mismo material: la dolerita azul venida de Preseli Hills, al sudoeste de Gales, a casi 300 kilómetros de distancia.

Más al interior la herradura que hacen cinco trilitos: uno de 8 metros de altura en la parte central y cuatro que lo bordean en orden decreciente, todos de “sersen”.

Dentro de los cuales: 9 menhires de piedra azul, también como herradura, no más de 3 metros de alto, a modo de obeliscos tallados a punta de piedra o huesos, como reveló el radiocarbono y muestra un museo local.

Al centro, de 4,8 metros de largo, la "piedra del altar", yacente, arenisca verde y componentes de aluminio que dejan destellos al sol.

Conjunto pétreo circundado por dos cinturones de treinta agujeros cada uno, excavados en la roca, llamados "agujeros Y" y "agujeros Z". En su entorno 56 huecos o Círculos de Aubrey, así llamados en memoria de Sir John Aubrey, quien los descubre en el siglo XVIII. Y más afuera, un foso circular de 97,5 metros de diámetro, que alguien comparó con el curso que el iracundo Aquiles recorrió, en torno a la ciudad de Troya, con los despojos de Héctor.

Dos monolitos de 2,74 y 1,22 metros, respectivamente, y dos montículos de tierra compactada, dispuestos alternadamente, entre los círculos de Aubrey y dicho foso, denominados "cuatro estaciones", haciendo rectángulo perfecto. Sus caras más cortas paralelas al alineamiento de la “piedra del talón”. Esta última de 6,10 metros de altura, 2,74 de ancho, 2,10 de espesor y más de 35 toneladas de peso, al noroeste del pórtico, en el camino de acceso, Y que otra credulidad asoció al Demonio, que la siembra allí.

Restos más bien de una temeridad de sucesivas generaciones, en fases que para el arqueólogo Richard Atkinson, se inician por el 2800 a de C. con el terraplén, el foso, “las cuatro estaciones", la "Piedra Talón" y el círculo de Aubrey

Abandonado hacia el 1.100 de la misma era, tras dos milenios de uso, pudo entonces comenzar el cúmulo de enigmas tejidos en torno a su origen, significados y usos: gigantes petrificados (danza de los gigantes), colosales individuos llamados hiperbóreos que lo construyen; templo en homenaje a Apolo, rocas de Irlanda trasladadas por el mago Merlín para entierro masivo de bretones; templo druida, que sirve de pretexto para rituales de una Antigua Orden Unificada de Druidas; diseño de sabios del Asia, de África, de Europa continental o extraterrestres; sitio para aquelarres, templo del Sol o de la Luna; calendario astronómico, ciudad de los muertos; representación lítica de dioses; símbolo de status social o de poder. Hasta que en 1985 el gobierno británico asume su control y enfrenta los anatemas y acarreos para construcción o souvenires, que lo desolaban. También interceden científicos:

Ya en el siglo XII lo menciona G. de Nenmouth y en 1620 Jaime I encarga su estudio al arquitecto Iñigo Jones. Siendo el astrónomo Sir Norman Lockyer comenzando el siglo XX, quien advierte cómo alguien apostado al pie de la piedra del altar mirando hacia la “piedra Talón” puede observar con exactitud el sitio por donde sale el sol el 21 de junio. Fue así el despejado amanecer del solsticio de verano de 2005. Circulan espectaculares fotos.

Determinaron los expertos, además, que los dos montículos y menhires ubicados junto al foso circular están alineados para apuntar hacia las salidas y puestas de sol durante los solsticios de verano e invierno. Así como las de la Luna en el de invierno. Santuario para observar y adorar dichos astros y predecir estaciones. Inmensa calculadora astronómica según G. Harrions de la Universidad de Boston. La revolución que pudo conmover los cimientos de aquella civilización anterior a los celtas.

Varias universidades, la Cadena Pública Británica BBC, English Heritage y otras instituciones adelantan proyectos para su estudio:

Parker Pearson de la Universidad de Sheffield y la National Geographique, detectan el 2003 en sus alrededores casi 240 entierros, quizá el más inmenso cementerio neolítico del país.

Y en avances que datan del año 2008, dos de los más insignes estudiosos del tema: el profesor Tim Darvill de la Universidad de Bournemouth y Geoff Wainwright de la Sociedad de Anticuarios, convienen en que la arenisca azulada se reverenciaba como piedra de curación y desató peregrinajes incontables. Lesiones, deformidades y otras dolencias, más inscripciones informan desde la muerte. Encontraron uso de acebo, hiedra y tejo en los rituales. Centro religioso, calendario, Gruta de Lourdes de la prehistoria.

Cementerio durante casi 500 años, que no es obstáculo para imaginarlo como escenario para celebrar la vida por una energía que dimana como de dioses. Revolución con sentido de lo eterno de una conciencia que se tomó el tiempo necesario, hizo gala de sentido artístico, identidad con el cosmos, genio y tenacidad para dar señales de lo que es mágico, hermoso y útil a un tiempo.

Una de las presencias cantadas por el poeta Luis Artigue en su libro Los Lugares Intactos, Premio Arcipreste de Hita 2009, España:


ALTAR ATÁVICO STONEHENGE

El cielo malteado parece aderezarse para el momento de la contemplación
y, al llegar, hasta el parabrisas del coche aparcado
brilla
como la gabardina de un ángel.
La explanada
en esa hora incierta
añade más misterio a los círculos de piedras megalíticas que se alzan como
dones perennes
en medio de un verano negligente
hecho de colores derretidos y virutas de luz.

Son piedras que laten como corazones.

Igual que una vela que se ahoga al ser tapada por un vaso
el atardecer se diluye derramando destellos sobre Stonehenge
al tiempo que yo, imbuido por cierta energía mágica, neolítica,
me siento plenamente yo, plenamente sustancia de poema,
cuando toco el monumento
ceremoniosamente
como si nadie pudiera requisarme ya esa paz.

Mientras el sudario de la tarde va perdiendo su color.

Y entonces, al comunicarme con la piedra mediante las palmas de las manos
cierro los ojos
y repaso y renuevo la jerarquía de mis predilecciones
hasta que irrumpe, como la flor del tifus en el pecho de una niña
rubia,
la noche,
azabache,
ágata…

El quinqué de petróleo de la noche estrellada

y yo escribiendo este poema

como un animal prehistórico que se resiste a extinguirse.


FUENTES CONSULTADAS

ALEXANDER, Carolina. If the Stones Could Speak: Searching for the meaning of Stonehenge, en National Geographic, June 2008, pp 34-59.

RODRÍGUEZ FLORES, J. G.. Stonehenge: donde los astros y los dólmenes danzan, en Astronomía Digital.

http://jcarlosgomezpoemas.blogspot.com/2009/04/premio-arcipreste-de-hita-al-poeta-luis.html

Llaugé Rausá, Félix. Stonehenge: un gran enigma, en http://www.formarse.com.ar/enigmas/STONEHENGE.htm

http://www.20minutos.es/noticia/414077/0/stonehenge/peregrinaje/enfermos/