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viernes, 12 de junio de 2009

HIDRÓNIMOS Y TOPÓNIMOS APUREÑOS


CHINERUCO // SINARUCO //


CINARUCO


ARGENIS MÉNDEZ ECHENIQUE

(Cronista del estado Apure, Venezuela)

  1. La Palabra y su origen.

El primer cronista de Apure, Fray Jacinto de Carvajal, en el siglo XVII, al narrar las peripecias del viaje exploratorio de este río, que partió de Barinas en Febrero de 1647, al referirse al río hoy conocido como Sinaruco, habla del Chineruco, vocablo que no perduró;. pues, los españoles le daban nombres a los lugares, personas y cosas según como entendían las lenguas indígenas (asimilando los vocablos a la cultura europea), por lo que la tergiversación era segura. En los mapas más antiguos que se conocen y reflejan la región del Apure (siglos XVIII, XIX y XX), la palabra Sinaruco, aparece escrita con inicial ¨ese¨ (s), y así lo recogen algunos investigadores modernos (Marco – Aurelio Vila, 1955; Pablo Vila, 1960: Pedro Cunill – Grau, 1990). La grafía actual, con ¨c¨, es de reciente data (no va más allá de los años 50 del siglo pasado).

Existe una versión popular referida al origen del nombre del río Arauca, supuestamente caribe, que tiene que ver con la palabra Sinaruco. Según esta opinión, el nombre del mencionado Arauca proviene del sonido onomatopéyico de un ave rapaz de gran tamaño (80 cms. aproximadamente de alto), que tiene una larga antena rígida en la cabeza y espolones en las alas, conocido en Brasil como ´Buitre de Ciénaga¨ y en los Llanos colombo – venezolanos como AraucoAruco¨ para los apureños), . De allí que Sinaruco vendría a significar ¨tierra sin la presencia del ave conocida como aruco¨: es decir: Sin – Aruco.

Otros autores hablan de un grupo aborigen que llevaría este nombre, los indígenas Arauca, que tenían creencias totémicas y lo tomaron del ave (se creían descendientes del ´´Arauco¨); y no tendrían ningún vínculo con los belicosos araucanos chilenos, a los que los españoles nunca pudieron someter.

  1. El Río.

Al igual que el Arauca, el Capanaparo y el Meta, el río Sinaruco se forma, por la conluencia de varios caños, en los Llanos Orientales colombianos, al nor-oeste de la ciudad de Cravo Norte, en las cercanías de las lagunas de Corocoro y El Buey. Entra en territorio venezolano a unos 20 kilómetros de distancia, al norte, de donde lo hace el río Meta. Una ligerísima elevación del terreno hace de línea divisoria entre ambos ríos. Esta línea divisoria, que de hecho no existe con respecto a la hoya del Capanaparo, hasta que no se llega, bastante cerca del Orinoco, donde tiene su punto más elevado en los conocidos montículos denominados como Galeras de Sinaruco. Desemboca en el Orinoco, frente a una isla llamada Macupina, después de recorrer, de oeste a este, unos 450 kilómetros desde su nacimiento, de los cuales 300 en territorio venezolano (200 son navegables).

Son numerosísimos los caños que unen el río con las tierras empantanadas que lo bordean, siendo el de mayor caudal el Sinaruquito, que le cae por la margen izquierda; es decir, al norte. En la estación de lluvias las aguas del Sinaruco buscan salida por dichos caños, y cuando las lluvias cesan y el nivel del río desciende, los caños sirven de drenaje de las inmensas sabanas empantanadas que devuelven al río buena parte del agua que de él obtuvieron.

Pocos son los habitantes que pueblan sus riberas. En realidad, no existe ningún poblado que alcance a merecer el nombre de caserío. Los indígenas de vida nómada o semi-nómada (capuruchanos y amorúas), acampan en la estación de sequía cerca de sus orillas, para levantar sus campamentos tan pronto como empiezan las lluvias¨

  1. Las Galeras del Sinaruco..

¨Son elevaciones rocosas, que en algunos casos alcanzan los 200 – 250 metros de altura, destacándose en el plano relieve llanero. Son prolongación del Cinturón Ferrífero de la Formación Imataca, en el macizo guayanés, Estado Bolívar, por lo que abundan las formaciones graníticas y metamórficas del Precámbrico (se calcula su edad en millones de años).

Estas formaciones pétreas del relieve están ubicadas en el Municipio Pedro Camejo, hacia el este del Estado Apure, entre los ríos Capanaparo y Sinaruco, cercanas al Orinoco, en pleno Parque Nacional Santos Luzardo, creado en 1988 (algunos ramales se prolongan hacia el sur, hasta las cercanías de la ciudad de Puerto Páez, a orillas del Meta, donde es famoso el Cerro del Murciélago). Se calcula su extensión en unos 100 kilómetros cuadrados.

Los suelos son semi – áridos, y están cubiertos de chaparrales, paja saeta y algunos bosques de galería que se caracterizan por los numerosos remansos y morichales, entre los que destaca el llamado ¨Pozo de la Felicidad¨ ó ¨Pozo del Amor¨, que contribuye a amortiguar un poco el calor ambiental.

En una época no tan lejana (en los tiempos de Juan Vicente Gómez) los indígenas habitantes de la zona fueron perseguidos por ambiciosos terratenientes y ganaderos, y ellos se refugiaron en las galeras, que les suministró abundante agua y alimentos (frutos, tubérculos, caza y pesca).

En Julio de 1959 el Ejecutivo Nacional decretó las galeras integrantes de las Reservas Nacionales Ferríferas, por el gran potencial en este mineral.

  1. EL SINARUCO Y LA LEYENDA DEL DORADO.

Fray Jacinto de Carvajal, el cronista de la expedición exploradora del Apure comandada en 1647 por el capitán barinés Miguel de Ochogavia, recoge una leyenda indígena que aludía a la existencia de una laguna encantada, llamada CARANACA, ubicada entre los ríos Sinaruco y el Meta, en las cercanías del Orinoco: donde un jefe indígena, supuestamente, hacía una ceremonia en honor a sus dioses, bañándose y empolvándose con oro, que iba a depositarse al fondo de la laguna, junto con otras valiosas ofrendas, que iba a engrosar un fabuloso tesoro. De allí que el llano apureño fue recorrido de punta a punta, desde ese tiempo, buscando el famoso lugar del ¨Dorado¨. Todavía para el siglo XVIII se hicieron exploraciones tras el ilusorio sueño de riqueza fácil.

San Fernando de Apure, Junio 04 de 2009.

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