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lunes, 16 de noviembre de 2009

NUEVOS ESQUEMAS ANDRAGÓGICOS DE CARA A LA CONSOLIDACIÓN DE UNA GESTIÓN EN EDUCACIÓN SUPERIOR PARA LAS COMUNIDADES INDÍGENAS EN VENEZUELA

Natalie Márquez*

Cuando se refiere al termino comunidad entendemos un aglutinado humano que posee peculiaridades propias del ser, pero que son capaces de adaptarse a la vida mancomunada de cooperación social para desarrollar bastidores que le permitan coexistir pacíficamente y en armonía.

Éticamente es un compromiso indeclinable del estado llevar criterios educativos a todos los habitantes de un país, para desarrollar de esta forma el potencial humano implícito en todas las instancias étnicas que componen el gran abanico pluricultural que consolida el gentilicio venezolano.

Las etnias indígenas en Venezuela, con el estudio, discusión y aprobación de la constitución nacional en el año de 1999 se revisten de rango constitucional al contemplarse en este máximo instrumento jurídico especial atención al desarrollo integral de las mismas, sin irrespetar el conjunto de valores, creencias y tradiciones que atesoran desde tiempos inmemoriales.

La población estudiantil indígena a nivel de estudios superiores se ha incrementado considerablemente debido a estas oportunidades, al apoyo jurídico–legal y a la preparación profesional de sus padres quienes incentivan a sus hijos a estudiar. La poca información referente a los estudios superiores obstaculiza el debido ingreso de los estudiantes indígenas que siguen influenciados por las carreras tradicionales, también el aspecto vocacional debe trabajarse con más cuidado para que los jóvenes bachilleres elijan de acuerdo a sus verdaderas aptitudes la carrera profesional. Los departamentos de orientación deben activarse preventivamente para evitar el cambio de carrera, deserción y profesionales frustrados.

La gestión de estudios universitarios debe adaptarse al joven estudiante indígena y no al contrario, es hacia el estudiante indígena hacia quien debe estar direccionado un rediseño curricular que tome en cuenta su bagaje cultural, espiritual y de desarrollo de actividades propias de su región.

Las extensiones y núcleos de educación superior siguen repitiendo en los diversos estados las mismas carreras tradicionales, sin percatarse de las verdaderas necesidades, lo cual trae como consecuencia el éxodo profesional, ejercicio laboral diferente a su preparación por las pocas oportunidades de trabajo en los diversos estados, también el desempleo y el desperdicio de tiempo recursos y talentos del estado.

Debe ser destacado que cada profesional egresado es una inversión para la familia y el estado. No es posible que solamente el Instituto Pedagógico Rural El Mácaro posee en su cobertura de estudio la carrera específica de preparación docente intercultural bilingüe indígena, es allí donde cabe la interrogante: que ha pasado con el resto de instituciones educativas universitarias que desarrollan actividades académicas en zonas de congruencia indígenas?

El estudiante indígena no puede ser descontextualizado de la zona geográfica que le circunda, es un error tratar de “civilizarlo” trayéndolo a grandes centros urbanos que el no conoce ni entiende; es necesario llevar la universidad a el y formarlo integralmente sin cambiar sus perspectivas idiosincrásicas de desarrollo pues el traslado continuo de un lugar a otro en el proceso de preparación educativo influye negativamente en dicho estudiante, porque muchos de ellos provienen de lejanas comunidades donde sólo se imparten los primeros niveles educación, luego viajan a las capitales y poblaciones más importantes en sus estados a cursar el nivel medio diversificado y la mayoría de las veces el nivel superior, pero eso depende de la carrera profesional elegida de lo contrario sigue el éxodo hacia otros estados hasta lograr el título deseado, muchos regresan a ejercer a sus estados, otros se quedan en las ciudades donde se graduaron y pocos tienen oportunidad de cursar un postgrado o viajar al exterior, esto debido a las escasos recursos económicos y grandes sacrificios familiares para darle al joven una preparación universitaria.

Es imprescindible que se produzca una reevaluación puertas adentro de la gestión educativa en el marco de la educación superior con respecto a las comunidades indígenas, puesto que con el título comienza otra ruta de sacrificios, deberes y compromisos, porque el joven indígena enfrenta los retos con valentía, honestidad y talento.

Es cierto que el estudiante universitario indígena es tratado como un ciudadano más con las mismas exigencias y necesidades, porque es una innovación en el sistema educativo venezolano, también en el ámbito jurídico-legal. No es menos cierto que aun en la actualidad se pretende cambiarle sus estadios perceptivos de conocimientos tradicionales por la rigidez metodológica de los conocimientos formales impartidos por la universidad académica. Debe existir nuevos esquemas de readecuación académica, andragógica que les permitan desarrollar sus potencialidades sin castrar la idiosincrasia propia de sus orígenes.

*Estudiante de la Especialidad en Docencia Universitaria (UNERG, Venezuela)

Imagen tomada de http://www.servindi.org/actualidad/15036