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viernes, 17 de septiembre de 2010

BAUTIZO DE NUEVO LIBRO DEL PROFESOR RICARDO ALCALÁ

Andrés Eloy Blanco: una remembranza necesaria*

A MANERA DE PRÓLOGO
Edgardo Malaspina
(Prologuista y padrino del texto)
Escribir unas palabras para este esbozo biográfico de Andrés Eloy Blanco realizada por el profesor Ricardo Alcalá es tarea difícil, pero muy grata.
En efecto, Andrés Eloy Blanco es nuestro poeta nacional más destacado del siglo XX , no sólo por su producción lírica hermosa, sino también por la compenetración que tuvo su obra con nuestro pueblo, y por el halo revolucionario que la impulsó. Su identificación con los más necesitados la materializó a través de un personaje emblemático: Juan Bimba. Fue un hombre de letras que no eludió el compromiso político, gesto que pagó con la cárcel y el destierro. Andrés Eloy Blanco es un poeta inabarcable ( he aquí el lado difícil) y múltiple que hizo poesía para cada uno de los momentos, alegres o triste, de la vida; y también para cada una de las pasiones del alma. Para el año que se va, las Uvas del Tiempo; contra el racismo, Angelitos Negros; para recordar nuestra historia, Canto a España ; y para aliviar la pena por un amor que nos abandona, la metáfora precisa y certera en Coplas del Amor Viajero : “Pero te vas sin dejar ni una huella en el camino/ sombra azul que cruza el mar/ la borra el azul marino.”
Podía también definir una situación iluminándola como si su pluma fuese un rayo: “Quien tiene un hijo tiene todos los hijos del mundo”; o cuando se refirió al drama de nuestros párvulos del campo agobiados por el hambre y los parásitos , flagelos que los llevaban a la tumba : “Los niños comiendo tierra, y la tierra comiendo niños”.
Lo grato proviene del recuerdo que me lleva a la escuela primaria cuando aprendí a recitar sus poemas. Hacíamos certámenes en las esquinas con otros compañeros. Alguien decía : “Ya pasaste por mi casa a flor de ti la sonrisa”; y otro contestaba: “Fuiste un ensueño en la gasa, fuiste una gasa en la brisa”.
Un día visité la casa natal del bardo en Cumana y sentí la paz espiritual que nos invade cuando traspasamos los portones de un templo. Allí están para nuestra devoción y admiración su escritorio hecho por el propio vate, el consultorio médico de su padre y los viejos tomos en la biblioteca (“ ¡Mi casona oriental! Aquella casa/con claustros coloniales, portón y enredaderas/ “), todo celosamente cuidado; y el patio donde crece, un descendiente en quinta generación del “gran parral que daba todo el año uvas más dulces que la miel de abejas”.
Ricardo Alcalá, nuestro muy apreciado profesor y escritor talentoso con varios libros en su hoja de servicios, nos refresca en su ensayo las etapas fundamentales de la vida de Andrés Eloy Blanco. Nos muestra al hombre sencillo que parte de la provincia para lanzar sus versos por todo el país; pero también nos habla de un aspecto poco conocido: AEB fue abogado de Pancha Vázquez, inmortalizada por Rómulo Gallegos como Doña Bárbara. Luego de abordar la fructífera labor literaria del poeta cumanés y hablarnos también del ciudadano y del político, Alcalá remata mencionando las pasiones que lo rodearon : el pueblo, el amor y la muerte.
*Ediciones El perro y la rana (Estado Guárico)