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lunes, 17 de diciembre de 2007

JUAN PABLO SOJO (23 de Diciembre de 1907 – 23 de Diciembre de 2007)


Arturo Alvarez D´Armas*


En Curiepe la tierra del mina, la curbata, el culo e´ puya, los quitiplás y el cacao, nació el 23 de diciembre de 1907, Juan Pablo Sojo Rengifo. Hijo de Juan Pablo Sojo, padre (1865-1929) y de Brígida de Sojo. Autodidacta, boticario, novelista, cuentista, poeta, investigador y periodista. Colaborador de los diarios El Universal, El Nacional, El Tiempo, El País, Ahora, El Avisador y de las revistas Fantoches, Revista Venezolana de Folklore, Boletín del Instituto de Folklore, Archivos Venezolanos de Folklore, Cultura Universitaria, Acta Venezolana, Elite y El Farol.
A partir de 1942 inicia el rescate y difusión de la identidad del negro venezolano. Con la creación en 1946 del Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales, bajo la dirección del poeta Juan Liscano, es nombrado Jefe de la Sección de Folklore Literario. Es uno de los organizadores de la Fiesta de la Tradición “Cantos y Danzas de Venezuela”, efectuada en el Nuevo Circo de Caracas, durante las noches del 17, 18, 19, 20 y 21 de febrero de 1948, en homenaje al Presidente de la República Rómulo Gallegos. Le tocó la difícil misión de seleccionar los conjuntos que vendrían de la provincia venezolana.
Como investigador de las culturas afroamericanas se ganó la amistad y el respeto del cubano Fernando Ortiz, el haitiano Lorimer Denis, los brasileños Arthur Ramos, Edison Carneiro, Raimundo Nina Rodrigues, Gilberto Freyre y el peruano Fernando Romero.
A continuación se presenta parte de la extensa bibliografía de Sojo: “Tierras del Estado Miranda; sobre la ruta de los cacahuales” (1938), “Nochebuena negra” (1943, 1968, 1972, 1976, 1997), “Temas y apuntes afrovenezolanos” (1943, 1986), “Estudios del folklore venezolano” (1986). Coautor de “Folklore y cultura. Ensayos” (1950), “El Estado Miranda. Su tierra y sus hombres” (1959), “Antología de cuentistas y pintores venezolanos” (1976), y “La fiesta de la tradición: 1948. Cantos y danzas de Venezuela” (1998).
Parte de su inmensa obra quedó inédita y desaparecida, como las novelas “La historia de un novelista”, “La luz misteriosa” y “La tía Benedicta”. Igualmente el poemario “Salmos negros” y el libro de ensayos “Los abuelos de color”.
Este gran venezolano estudioso y defensor de la etnia afrovenezolana murió en Caracas el 8 de octubre de 1948, su cuerpo se encuentra enterrado en Curiepe al lado de sus ancestros, en esos caminos que cruzan África y América.
A 100 años de su nacimiento su legado perdura en el tiempo.
* Poeta e investigador de temas negroides (Autor de las fotografias a libros que ilustran estos 4 artículos dedicados al maestro Juan Pablo Sojo)

JUAN PABLO SOJO PIONERO DE LOS ESTUDIOS AFROVENEZOLANOS


José Marcial Ramos Guédez*
Nuestro personaje, Juan Pablo Sojo nació el 23 de diciembre de 1907 en la población de Curiepe, Municipio Brión del Estado Miranda y murió en la ciudad de Caracas el 8 de octubre de 1948. Durante sus años juveniles tuvo como principal maestro a su padre Juan Pablo Sojo B., el Viejo (1865-1929), quien fue un reconocido músico y recopilador de festividades de origen africano - católicas, tanto de su pueblo natal como de toda la subregión de Barlovento. Además, Sojo, hijo, a lo largo de su corta vida, incrementó como autodidácta sus conocimientos académicos en los campos de la etnohistoria, la demografía, la sociología, la literatura, el periodismo de opinión y con mayor intensidad los estudios relacionados con la trata de esclavizados, el uso de la mano sometida a esclavitud y los múltiples aportes culturales de los africanos y sus descendientes en el contexto del continente americano.
Cuando leemos, las obras publicadas por Juan Pablo Sojo : Tierras del Estado Miranda, sobre la ruta de los cacahuales (Crónicas,1ª.ed. Caracas, 1938); Temas y apuntes afro-venezolanos ( Ensayos,1ª.ed. Caracas, 1943); Nochebuena negra (Novela, 1ª.ed. Caracas, 1943); Estudios del folklore venezolano (Ensayos, 1ª.ed. Los Teques, 1986) y numerosos artículos en periódicos y revistas, los cuales se difundieron en El País, La Esfera, Ahora, El Universal, El Nacional, Revista Nacional de Cultura, El Farol, etc., y en ellos reivindicó los valores culturales de los africanos y sus descendientes en la formación etnohistórica y social de nuestra nación; todo lo antes dicho, a través de una visión desde adentro, tomando en cuenta el modo de ser de los barloventeños y de los otros venezolanos de origen africano.E igualmente, observamos que conoció a profundidad a africanistas de su época, tales como James George Frazer, Arthur Ramos, Gilberto Freyre, Fernando Ortiz, Maurice Delafosse, Raymundo Nina Rodríguez, etc. Además, citó en muchas ocaciones a los cronistas Juan de Castellanos, José Gumilla, José de Oviedo y Baños, Fray Alonso de Zamora y Pedro Joseph de Olavarriaga. Asimismo, a los expedicionarios : Alejandro de Humboldt y Francisco Depons. También, fueron frecuentes sus múltiples referencias a autores venezolanos contemporáneos: Arístides Rojas, Francisco Tosta García, Lisandro Alvarado, Mariano Picón Salas, Mario Briceño Iragorry, Amílcar Fonseca, Carlos Irazábal, Enrique Bernardo Núñez, Juan Liscano, Francisco Tamayo, Gilberto Antolínez y muchos otros.
Juan Pablo Sojo, además, escribió poesías, cuentos y obras de teatro, todas afianzadas en los numerosos problemas que afectaban a los descendientes de africanos tanto en Barlovento como en toda Venezuela, por lo tanto, observamos que tuvo “…un gran afecto por su tierra y el elemento humano que la habitaba, todavía con vivas manifestaciones del contacto entre lo africano y la naturaleza barloventeña…” (Sojo Cardozo, Juan Pablo “Introducción” En: Sojo, Juan Pablo. Estudio del folklore venezolano. p. 9). E igualmente, tenemos que destacar, que fue J.P. Sojo, quien por primera vez utilizó en la patria de Simón Bolívar, el término “afrovenezolano”, con la finalidad de hacer alusión a los componentes étnico-culturales procedentes del continente africano e incrustrados firmemente en el país llamado Venezuela. Asimismo, es bueno señalar, que en las veintiséis (26) Constituciones, que han sido promulgadas en la nación aludida, nunca se ha tomado en consideración los aportes antes mencionados, y la propuesta relacionada con “los afrodescendientes”, que fue incluída en el Artículo 100, del Proyecto de reforma de la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, elaborado tanto por el Presidente Hugo Cháve Frías como por la Asamblea Nacional, fue rechazado junto con los otros artículos propuestos en el referéndun efectuado el día 2 de diciembre del año en curso.
Con amplitud de criterios y sin desconocer las fallas u omisiones, que pudo haber cometido Juan Pablo Sojo, a lo largo de sus obras aludidas, apreciamos que desde la visión de lo regional-local, pudo interpretar tanto nuestra cultura nacional como una aproximación a la mundial, lo que hoy llamaríamos la “globalización”. Además, vemos que “La obra de este genuino representante de su pueblo se caracteriza por el acento y la pasión de la tierra expresados en un lenguaje sin refinamientos ni excelencia estilísticas; sencillamente recio, descarnado, puro. Juan Liscano ha dicho de él que ‘escribía por vocación. Por necesidad de decir una verdad que le ahogaba frecuentemente. Siguiéndole pulso de su emoción’. Era un instinto. Una fuerza que brotaba de un medio castigado y de un pueblo sufrido” (Lhaya, Pedro “El escritor y su pueblo. Memoria de Juan Pablo Sojo” En: El Nacional. Caracas, 19 de octubre de 1955).
Por último, observamos que Juan Pablo Sojo realizó importantes investigaciones sobre los africanos y sus descendientes en Venezuela y por tal motivo, denunció y luchó contra el racismo y la discriminación, orientó sus estudios hacia las costumbres, supersticiones, “brujerías”, arritualismo, magia, las supervivencias negro-culturales, el régimen esclavista, la invocación a los dioses africanos, la princesa María Lionza, la fiesta de San Juan Bautista, los instrumentos musicales de percusión, las fulías como canciones de trabajo, los velorios de angelitos o mampulorio, los velorios de Cruz de Mayo, los sangueos y los luangos, el culto a San Benito, el negro en la toponimia geográfica de nuestro pais y su esfuerzo por elaborar un glosario de afro-negrismo. Toda su actividad como acucioso investigador, fue plasmada en varios libros y artículos de prensa, por ello tiene todos los méritos para ser considerado el propulsor de los estudios afrovenezolanos en el contexto del siglo XX.
*Historiador venezolano, doctor en Historia de Venezuela.

JUAN PABLO SOJO EN EL CENTENARIO DE SU NATALICIO (23-12-1907 / 23-12-2007)


Irma Mendoza*


Juan Pablo Sojo nace en Curiepe el 23-12-1907* de manera que celebramos el Centenario de su Natalicio. El singular personaje puede considerarse uno de los pioneros de los estudios de los esclavos de origen africano y sus aportes a la cultura venezolana. Además de eximio folklorista, se destacó como escritor y periodista de manera que para el momento de su sorpresiva y prematura muerte (08-10-1948) ejerce el cargo de Jefe de la Sección de Folklore Literario del Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales, dependencia de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, creada en 1946 y desempeña funciones de primer Redactor en el periódico El País
Nos lega una prolífera obra escrita aun diseminada, en muchos casos, inédita, y que clama por su divulgación. Como articulista escribe en la prensa nacional, desde 1930 envía cuentos a Fantoches y gana el premio Tamanaco (1943) auspiciado por ese semanario, con el cuento de contenido social titulado HEREQUE. Igualmente publica artículos en El Universal. El País, El Nacional, Ahora, El Heraldo y en revistas especializadas: Venezolana de Folklore, Cuadernos Literarios de la Asociación de Escritores de Venezuela, Archivos Venezolanos de Folklore, Cuadernos Tierras del estado Miranda. Su novela Nochebuena Negra será ampliamente difundida mientras otras obras permanecen inéditas Los abuelos de color (ensayo), Cantos Negros (Poesía) y Zambo (Cuentos). Incursiona en el Teatro con El árbol que anda (1945) aunque se mantienen inéditas Canto Malembe, El color del amor y Santa. En la obra El Estado Miranda, su tierra y sus hombres (1959) se incorporan los siguientes trabajos: “Allá en las cumbres”, “Barlovento, una invitación a la novela”, “Esquema geográfico y espiritual de Barlovento”, “Notas para un estudio sobre el régimen esclavista en Venezuela” “Algunas supervivencias negro-culturales en Venezuela”, “Biografía de la fiesta de San Juan en Venezuela”, Blancos y Mulatos”, “José Larito: negro que no quiso ser esclavo”, “Material para un glosario de negrismos de Venezuela”**
Asombra su capacidad para combinar los testimonios orales, las observaciones directas de las manifestaciones culturales y una amplia consulta de fuentes escritas. Consultó prestigiosos autores extranjeros: Fernando Ortiz, Gilberto Freyre, Arthur Ramos, George Meter Murdock, Rev. James Jonston Mauricio Delafosse, Alejandro Lipschütz, A. de Humboldt, F. Depons, P. José Gumilla y nacionales, entre quienes destacan Lisandro Alvarado, M. Picón Salas, Tosta García, Arístides Rojas, Pedro M. Arcaya, Carlos Irazabal, Gilberto Antolinez, M. Acosta Saignes, Francisco J. Yánez
No desechó las fuentes primarias de manera que realizó diversas consultas en el Archivo General de La Nación, Secciones: Diversos, Real Hacienda y Reales Órdenes al igual que el Boletín publicado en esa institución. De igual manera investigó en las Actas del Cabildo de Caracas. Así aportó conocimientos sobre el cultivo del cacao y el régimen esclavista en la colonia y enriqueció el contenido de su obra escrita.
Hace énfasis en el estudio de las manifestaciones culturales aportadas por los esclavos de origen africano en el Barlovento nativo de manera que en sus escritos incorpora estudios de Malembe, la tradición de los “negros alzados” llamados “Boleros” que recorren las calles barloventeñas cada 28 de diciembre y que aún hoy sobrevive, Mampulorio, la Fulía concebida como una canción de trabajo de la cual señala: “…se ha creído siempre que la fulía sólo se canta cuando brillan los luceros en las noches del mes de las flores. Las coplas se cantan en todas las épocas del año, en los trabajos del campo o en las labores domésticas. En las haciendas de café o cacao, en la zafra de cañameral; acompaña los golpes de <> vernáculo, el pescador de caribes y mojairas, el arriero sudoroso…” (Ahora, 17-06-1945) Pese e éste estudio persiste la creencia en vincular exclusivamente la Fulía con el Velorio de Cruz. Describe los tambores y se remonta al origen en el continente africano, el Mina, Tambora, Congo, Quichimba, y llega hasta la costa lacustre zuliana con el Chimbagle.
Extiende el área de influencia de sus investigaciones a la rica y variada tradición popular en el oriente venezolano (El País, 22-12-1047) Cuentos, Currumbaco de Canchunchú, La Mariposa, El Guarandol, La Culebra. Los Chichimitos, canto del pilón y hacia occidente estudia la comunidad guajira, los Chimbagueles en Cabimas, Ceuta, La Ceiba, Santa Rita, Bobures, Gibraltar, Lagunillas. La riqueza en la celebración de San Juan
lo lleva a escribir numerosos trabajos de esta manifestación en Barlovento. Choroní, Patanemo, costas del Distrito Federal, Carabobo y Yaracuy. Escribe sobre los Sangueos y luangos de Farriar (Yaracuy) el Tamunangue (Lara) y hasta hace referencia al Culto de María Lienza.. Como bien señala Juan Liscano “Juan Pablo nunca separó la investigación sistemática de lo popular de su obra creadora de escritor…” (“En la muerte de Juan Pablo Sojo” EN: El Estado Miranda su tierra y sus hombres, p 23)
Estudio 283 africanismos difundidos en Venezuela e incorporados a nuestro hablar cotidiano. Entre ellos ya incorpora topónimos como Araira, Aramina, Birongo, Taguaza, Carángano
Permaneció en estrecho contacto con los integrantes del grupo “Presente” José Fabbiani Ruiz, Carlos Augusto León, Juan Beroes, Carlos Eduardo Frías, Antonia Palacios, Héctor Poleo, Pedro León Castro, César Rengifo. Fue miembro activo de la Asociación Venezolana de Periodista y compartió amistad con Juan Liscano, Luis Troconis Guerrero, Abel Vallmitjana, Walter Dupouy, J.M. Cruxent, Gonzalo Plaza, M. Acosta Saignes, Neptalí Noguera Mora, Luis Arturo Domínguez, Raúl Agudo Freites, Rhazes Hernández
¡La vida y obra de Juan Pablo Sojo merece ser conocida y difundida!
*Ante la disparidad de criterios con relación a la fecha de nacimientote de nuestro personaje, hemos tomado por referencia la expresada en la Biografía autoría de su hijo Juan Pablo Sojo Cardoso (Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Polar)
** No se incorporan los artículos de prensa, por cuestiones estrictas de espacio. Pueden ser consultados en el Centro de la Diversidad Cultural-Foro Libertador. Caracas
Fuentes Consultadas
Diccionario de Historia de Venezuela(1997), Caracas, Fundación Polar, Tomo 3.
STRAUSS, Rafael: Diccionario de Cultura Popular (1999), Caracas, Fundación Bigott, letras Q-Z
SOJO, Juan Pablo: “Selección de algunos trabajos literarios, lingüísticos y de investigación folklórica” EN: El Estado Miranda sus tierras y sus hombres (1959), Caracas, Ediciones del Banco Miranda
El acceso al Archivo del Centro de la Diversidad Cultural, Dirección de Colecciones, Ministerio del Poder Popular de la Cultura, nos permitió revisar los artículos de prensa de Juan Pablo Sojo, publicados en distintos periódicos. Agradecemos la colaboración del hermano-amigo Lic José Navas y del diligente funcionario Omar Pérez.
*Doctora en Historia de Venezuela, profesora venezolana del Postgrado en Historia de Venezuela de la Universidad "Rómulo Gallegos".

JUAN PABLO SOJO Y EL MODERNISMO LATINOAMERICANO


William W. Megenney
University of California, Riverside

Generalmente cuando uno ha hablado acerca del estilo del escritor barloventeño Juan Pablo Sojo, se ha enfatizado el hecho de su preocupación con la persona de color y su lucha contra un ambiente hostil a los descendientes de los esclavos de origen africano. José Marcial Ramos Guédez, por ejemplo, ha escrito en uno de sus artículos que “Juan Pablo Sojo es el único escritor de color negro [entre los escritores discutidos en su artículo], así pues que su obra es la visión y la preocupación de un negro por la problemática de su grupo étnico.” El mismo Ramos Guédez, en un estudio titulado El negro en la novela venezolana (Caracas: 1980, Universidad Central de Venezuela, Dirección de Cultura), al hablar de la novela Nochebuena negra, discute los elementos telúricos , las leyendas, los cuentos, los mitos y del acervo de cultura popular tradicional que se encuentran dentro de esta obra. Todo lo que sea típico de Barlovento lo ha incluido Juan Pablo Sojo en su novela, incluyendo el lenguaje típico de la región y los espeluznantes ritmos de los tambores. Lo que no ha mencionado en todo esto es la presencia de elementos modernistas, los que se ven más evidentes en su poesía, reflejo de su entrenamiento cultural en Curiepe mientras crecía bajo la influencia de su padre, también intelectual barloventeño, músico popular, folklorista, poeta y preceptor de una escuela rural. Al hablar del Modernismo hispanoamericano, queremos hacer referencia al movimiento que comenzó en 1888 y vio figuras tales como José Martí, José Asunción Silva, Rubén Darío, Leopoldo Lugones y Guillermo Valencia. Las características modernistas en Sojo se notan especialmente en un poema titulado “Chirimena/ Acuarela”, que reza así:
CHIRIMENA
Acuarela
Cocales, cocales
de verdes, preñadas cimeras,
ranchitos dormidos por la brisa buena
y el canto del mar
soñoliento de espuma y arena,
Eso es Chirimena!
Barquitos, barquitos
con sus velas blancas de garzas viajeras
que las dulces manos de obscuras sirenas
dejan escapar . . .
temblorosos oros la esmeralda rielan
al pulso sonoro del sol.
Entre las selváticas algas roqueñas
pecesitos grises y rojos que sueñan
borrachos del iodo, de luz y paisaje.
Y boga que boga las naves pequeñas
con sus remos tensos.
Y anzuelos azules de manos morenas
en el aire trenzan agonías de plata . . .
Eso es Chirimena!
Mujeres, mujeres
hermosas, de ágiles piernas,
entre los peñascos
recogen mariscos y moradas uvas que parecen gemas.
Sobre sus cabezas rebosa el canasto
y el peso las hace cimbreñas . . .
Y en las noches tibias
de luna que calma la marina pena,
el amor desnuda
desmayados cuerpos de ardorosas hembras
que dejan su huella en la arena . . .!
El poema comienza con lo que el lector espera encontrar en las tierras tropicales de Barlovento – cocales – pero luego deja caer las palabras “verdes”, “preñadas” y “canto del mar”, las que nos recuerdan el sensacionalismo del Modernismo, que pretende estimular nuestros sentidos físicos, i.e., colores, vistas, sonidos. En la segunda estrofa el autor continúa usando imágenes que recuerdan el Modernismo rubendariesco, tales como “blancas”, “dulces”, “obscuras”, “oros”, “esmeralda”, “rielan”, “grises”, “rojos”, “luz”, etc. Esta estrofa pulula con palabras que evocan toda clase de sensaciones estimulantes, recordándonos poemas como “Azul” o “Paisaje tropical” de Rubén Darío o como “Versos sencillos” de José Martí. Además, en la penúltima estrofa, hay una joya de imagen, “moradas uvas que parecen gemas”, la cual evoca un cuadro multifacético y ubérrimo con respecto a su poder semántico combinatorio. En fin, aquí Juan Pablo Sojo nos ha mostrado inequivocadamente que sus escritos demuestran una finura de estilo y de uso de imágenes que es totalmente comparable a los estilos poéticos de los grandes maestros y que ha recibido su estímulo de los mimos.
Fuentes consultadas:
LHAYA, Pedro. Juan Pablo Sojo, pasión y acento de su tierra. Caracas: Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes, 1968. 157 p. (Biblioteca Popular Venezolana, Nº 115).
RAMOS GUÉDEZ, José Marcial. “La novela venezolana sobre el negro”. En: Semestre Histórico. Caracas: Nº 3, Enero-Junio de 1976. pp. 29-76.