Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

Mostrando entradas con la etiqueta José Marcial Ramos Guédez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Marcial Ramos Guédez. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de diciembre de 2010

JOSE ANTONIO DE ARMAS CHITTY Y SU OBRA: “LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA”


José Marcial Ramos Guédez


Nuestro personaje, José Antonio De Armas Chitty, nació en Caracas el 30 de noviembre de 1908 y murió en la misma ciudad el 6 de octubre de 1995. Su familia paterna, fue oriunda de Santa María de Ipire en el estado Guárico, lugar donde vivió desde los 6 años de edad hasta los 27. Realizó estudios de primaria y posteriormente por medio del aprendizaje que obtuvo como autodidacta, pudo ampliar su formación en el campo del conocimiento de la geografía, la historia, la literatura, la sociología, la política, la demografía, la filosofía y otras áreas del saber humanístico y de las ciencias sociales. Todo ello, le permitió escribir un conjunto de obras en los géneros de la poesía, el ensayo y la geohistoria. Siendo en este último campo, una figura relevante como docente e investigador, situación que permitió entre otras cosas, su nombramiento como Director del Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Venezuela (1948) y también como Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia (2 de agosto de 1979) e igualmente, fue Secretario de esa institución durante el período 1983-1991. Además, no podemos olvidar, que fue profesor y uno de los fundadores de la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV. En el año de 1991, obtuvo dos Doctorados Honoris Causa, el primero otorgado por la Universidad Católica del Táchira y el segundo por la Universidad Rómulo Gallegos, San Juan de Los Morros, estado Guárico.
Con relación a los libros publicados por De Armas Chitty, observamos en su extensa bibliografía, los siguientes títulos: El Guárico: ensayos histórico geográfico (1940), Zaraza, biografía de un pueblo (1a.ed. 1949 y 2a.ed. 1983), Origen y formación de algunos pueblos de Venezuela (1951),Isla de pueblos (1954), Correlación entre los colores y cualidades de los caballos (1955), Historia de la tierra de Monagas (1956), Documentos para la historia colonial de los Andes venezolanos (siglos XVI Y XVIII) (1957), Tucupido, formación de un pueblo del llano (1961), Poetas guayaneses (1964), Guayana : su tierra y su historia (1964-1968, 2 vols.), Vocabulario del hato (1a.ed. 1966 y 2a.ed. 1992), Fermín Toro y su época (1966), Influencias de algunas capitulaciones en la geografía de Venezuela (1967), Caracas; origen y trayectoria de una ciudad (1967, 2 vols.), Vida política de Caracas en el siglo XIX (1a.ed, 1969 y 2a.ed. 1976), Centenario del nacimiento de Francisco Lazo Martí (1969), Palabras en homenaje a Arévalo Cedeño (1971), La Batalla de Carabobo: antecedentes y efectos (1971), Juan Francisco de León. Diario de una insurgencia (Compilación de documentos) (1971), Historia de Puerto Cabello (1974), Historia de la radiodifusión en Venezuela (1975), El Táchira, factor de integración nacional (1975), Boves a través de sus biógrafos (1a.ed. 1976 y 2a.ed. 1992), El Mocho Hernández (Papeles de su archivo) (1978), Historia del Estado Guárico: 1532-1800 (1978-79 y 1982, 2 vols.), Territorio del viento (1979), San Miguel del Batey (1980), Semblanzas, testimonios y apólogos (1981), Historia del Estado Guárico (1981), Vida del General Carlos Soublette, 1789-1879 (1992), Cardumen, cuentos de tierra caliente (1a.ed. 1952 y 2a.ed.1990) y otros. Sin olvidar, sus numerosos artículos publicados en periódicos, revistas y boletines tanto de Venezuela como en el exterior.
En las múltiples obras escritas por De Armas Chitty, apreciamos su especial interés por estudiar temas de historia regional y local, e igualmente biografías de personajes importantes de nuestros anales históricos. Desde el punto de vista conceptual y metodológico, observamos que usó el criterio de totalidad u holístico, asimismo siempre utilizó fuentes documentales, las cuales eran sometidas a la crítica interna y externa, con la finalidad de verificar su autenticidad y veracidad. Al respecto, Oldman Botello, nos señala lo siguiente: “De Armas Chitty fue pionero de la historia regional y local. De eso no hay duda. Esa que retrata los pueblos pequeños, los personajes anónimos. La matria, al decir de Luis González y González, el gran maestro de esa ciencia en México. Armas Chitty escribía bien y su palabra a veces se tornaba edulcorada, lírica, desprovista de aparato […] La de Armas Chitty fue una historia humanística y no una historia –ciencia […] De Armas Chitty hizo historia e hizo crónica con lenguaje de altura y método” ( Botello, Oldman. “José Antonio De Armas Chitty y la historia regional y local guariqueña”. Ponencia presentada en el XII Encuentro de Cronistas, Historiadores e Investigadores .Valle de la Pascua, 11,12 y 13 de abril de 2008).
Ahora bien, en el presente estudio, queremos destacar los aspectos fundamentales de uno de los últimos libros escritos por De Armas Chitty, titulado: La independencia de Venezuela. Caracas: Fundación MAPFRE AMERICA; Grijalbo, 1993. 230 p. (Colección Independencia de Iberoamérica). Esta obra, forma parte de los muchos esfuerzos, que se han realizado en el contexto de la historiografía venezolana, para comprender en forma integral, el proceso de nuestra emancipación, las ideas políticas de la época y los personajes fundamentales de este período histórico. Además, en el libro citado, observamos una de las pocas ocasiones, en las cuales De Armas Chitty, estudió y analizó un hecho histórico que afectó todo el espacio territorial de Venezuela y no solamente una región, localidad o entidad federal, como lo había hecho en textos anteriores.
Con relación al contenido de la obra: La independencia de Venezuela, vemos que se encuentra organizado en cuatro (4) capítulos: Capítulo I. La encrucijada de 1808; Capítulo II. Avanza la tormenta; Capítulo III. La década turbulenta y Capítulo IV. La nueva dimensión. Incluye como apéndices: cronología, biografías, bibliografías, índices onomástico y toponímico.
En el Capítulo I, De Armas Chitty, con el estilo clásico del ensayo histórico, nos presenta las siguientes ideas: se cruzan los caminos, titubeos, la representación de los notables, el interrogatorio, “De reo se convirtió en marqués”, el término “Revolución” en 1809 y recuento. En el Capítulo II, apreciamos: el 19 de abril, la insurrección de Valencia, el federalismo a orillas del Orinoco, el arzobispo Coll y Prat, pugnas pastorales, Burke y la tolerancia de cultos, otras facetas del arzobispo, la misión diplomática a Londres, Madariaga en Bogotá, población y economía, el castigo del cielo (el terremoto de 1812), la prensa, la República, Juan Germán Roscio, Miguel José Sanz, independencia absoluta, la caída de la República y Simón Bolívar. En el Capítulo III, vemos : la Cosiata, traslado de la capital a Bogotá, el Cabildo jura con reservas la Constitución, Alejo Fortique objeta el decreto de Francisco de Paula Santander, fusilamiento del coronel Leonardo Infante, Miguel Peña y su obra de comején, la recluta de enero de 1826, el motín de Valencia, el Congreso de Panamá, Bolívar regresa de Lima, el Vicepresidente no habla claro, Ocaña y septiembre, el Diario de Bucaramanga y Bolívar se extingue; y en el Capítulo IV, observamos : 1830 : vida nueva, nacen El Venezolano y el Partido Liberal, el reconocimiento de Venezuela por España, Fermín Toro y la ley de libertad de contratos.
De acuerdo a los diferentes hechos e ideas, estudiados en la obra citada, consideramos que De Armas Chitty, no tuvo interés en destacar los hechos bélicos o enfrentamientos armados, ocurridos a lo largo de nuestra emancipación nacional, ya que hizo mayor hincapié sobre la conjura de los mantuanos en la Caracas de 1808, las relaciones diplomáticas, el papel de la Iglesia Católica, la libertad de cultos, población y economía, la prensa, los Congresos, la Cosiata, la vida y obra de Bolívar, los conflictos que ocasionó Santander, la desintegración de la Republica de Colombia, los partidos políticos y muchos otros. En sus efectos, veamos la siguiente cita: “La hora que vive Venezuela desde 1808 va a permitir al criollo tomar mejor conciencia de lo que ocurre en el mundo y, a la vez, poner en marcha las ideas que le harán eje de la dirección política del país. El grupo rebelde es heterogéneo y aspira, desde luego, a tener el apoyo de todas las clases con rango o no […] mas no olvida que la nobleza pone primero sus intereses en la balanza y luego decide si las innovaciones que se aspira poner en marcha puedan dañar tales intereses…” (Ob. Cit., p. 9)
Entre los numerosos temas analizados por De Armas Chitty en la obra aludida, podemos mencionar el relacionado con los problemas étnico-sociales en la época de la independencia, y en tal sentido, veamos la siguiente información: “Es significativo que Vallenilla Lanz pierda la perspectiva al afirmar que ‘Boves redimió a los esclavos de la servidumbre y fue el primero en comenzar la igualación de las castas elevando a los zambos y mulatos a las altas jerarquías militares’. Es falso, Boves no redimió a nadie. Quien liberó a los esclavos durante la guerra fue Bolívar, lo legalizó José Gregorio Monagas en 1854 y el resto la hizo la Guerra Federal…” (Ob. Cit., p.131)
Por último, consideramos que los lectores e investigadores, interesados en el estudio de la época de la independencia, tienen en el libro citado De Armas Chitty, una valiosa fuente para comprender a cabalidad los hechos, las ideas y los hombres que lograron nuestra soberanía, en un período de múltiples obstáculos tanto por factores internos como externos. Destacándose entre los primeros, los conflictos y choques que constantemente afectaron a la clase social de los mantuanos, quienes se vincularon tanto al ejército patriota como al realista y siempre estuvieron defendiendo sus intereses económico-sociales y políticos en contra de los sectores dominados : blancos de orilla, pardos, indígenas, negros, mulatos y zambos. Asimismo, con relación a factores externos, apreciamos que muchos oficiales patriotas se opusieron a varias propuestas de Simón Bolívar, siendo una de ellas, la relacionada con la conveniencia, de continuar a partir de 1821 (después de la Batalla de Carabobo) la guerra en las otras colonias hispanoamericanas, que aún conservaban importante presencia militar española, para evitar con ello, según la acertada opinión de nuestro Libertador, que los triunfos obtenidos en Venezuela, pudieran verse en peligro, si fuese atacada de nuevo, por fuerzas enemigas aliadas al poder hegemónico ejercido por los ibéricos y algunos criollos monárquicos, de ahí los esfuerzos de Bolívar, Antonio José de Sucre y otros próceres suramericanos, por lograr la emancipación de la Nueva Granada, Ecuador, Perú y Bolivia. Sin omitir, que los generales José Antonio Páez y Manuel Antonio Manrique, en varias ocasiones señalaron la necesidad de expulsar a los españoles de la isla de Cuba.

lunes, 17 de diciembre de 2007

JUAN PABLO SOJO PIONERO DE LOS ESTUDIOS AFROVENEZOLANOS


José Marcial Ramos Guédez*
Nuestro personaje, Juan Pablo Sojo nació el 23 de diciembre de 1907 en la población de Curiepe, Municipio Brión del Estado Miranda y murió en la ciudad de Caracas el 8 de octubre de 1948. Durante sus años juveniles tuvo como principal maestro a su padre Juan Pablo Sojo B., el Viejo (1865-1929), quien fue un reconocido músico y recopilador de festividades de origen africano - católicas, tanto de su pueblo natal como de toda la subregión de Barlovento. Además, Sojo, hijo, a lo largo de su corta vida, incrementó como autodidácta sus conocimientos académicos en los campos de la etnohistoria, la demografía, la sociología, la literatura, el periodismo de opinión y con mayor intensidad los estudios relacionados con la trata de esclavizados, el uso de la mano sometida a esclavitud y los múltiples aportes culturales de los africanos y sus descendientes en el contexto del continente americano.
Cuando leemos, las obras publicadas por Juan Pablo Sojo : Tierras del Estado Miranda, sobre la ruta de los cacahuales (Crónicas,1ª.ed. Caracas, 1938); Temas y apuntes afro-venezolanos ( Ensayos,1ª.ed. Caracas, 1943); Nochebuena negra (Novela, 1ª.ed. Caracas, 1943); Estudios del folklore venezolano (Ensayos, 1ª.ed. Los Teques, 1986) y numerosos artículos en periódicos y revistas, los cuales se difundieron en El País, La Esfera, Ahora, El Universal, El Nacional, Revista Nacional de Cultura, El Farol, etc., y en ellos reivindicó los valores culturales de los africanos y sus descendientes en la formación etnohistórica y social de nuestra nación; todo lo antes dicho, a través de una visión desde adentro, tomando en cuenta el modo de ser de los barloventeños y de los otros venezolanos de origen africano.E igualmente, observamos que conoció a profundidad a africanistas de su época, tales como James George Frazer, Arthur Ramos, Gilberto Freyre, Fernando Ortiz, Maurice Delafosse, Raymundo Nina Rodríguez, etc. Además, citó en muchas ocaciones a los cronistas Juan de Castellanos, José Gumilla, José de Oviedo y Baños, Fray Alonso de Zamora y Pedro Joseph de Olavarriaga. Asimismo, a los expedicionarios : Alejandro de Humboldt y Francisco Depons. También, fueron frecuentes sus múltiples referencias a autores venezolanos contemporáneos: Arístides Rojas, Francisco Tosta García, Lisandro Alvarado, Mariano Picón Salas, Mario Briceño Iragorry, Amílcar Fonseca, Carlos Irazábal, Enrique Bernardo Núñez, Juan Liscano, Francisco Tamayo, Gilberto Antolínez y muchos otros.
Juan Pablo Sojo, además, escribió poesías, cuentos y obras de teatro, todas afianzadas en los numerosos problemas que afectaban a los descendientes de africanos tanto en Barlovento como en toda Venezuela, por lo tanto, observamos que tuvo “…un gran afecto por su tierra y el elemento humano que la habitaba, todavía con vivas manifestaciones del contacto entre lo africano y la naturaleza barloventeña…” (Sojo Cardozo, Juan Pablo “Introducción” En: Sojo, Juan Pablo. Estudio del folklore venezolano. p. 9). E igualmente, tenemos que destacar, que fue J.P. Sojo, quien por primera vez utilizó en la patria de Simón Bolívar, el término “afrovenezolano”, con la finalidad de hacer alusión a los componentes étnico-culturales procedentes del continente africano e incrustrados firmemente en el país llamado Venezuela. Asimismo, es bueno señalar, que en las veintiséis (26) Constituciones, que han sido promulgadas en la nación aludida, nunca se ha tomado en consideración los aportes antes mencionados, y la propuesta relacionada con “los afrodescendientes”, que fue incluída en el Artículo 100, del Proyecto de reforma de la constitución de la República Bolivariana de Venezuela, elaborado tanto por el Presidente Hugo Cháve Frías como por la Asamblea Nacional, fue rechazado junto con los otros artículos propuestos en el referéndun efectuado el día 2 de diciembre del año en curso.
Con amplitud de criterios y sin desconocer las fallas u omisiones, que pudo haber cometido Juan Pablo Sojo, a lo largo de sus obras aludidas, apreciamos que desde la visión de lo regional-local, pudo interpretar tanto nuestra cultura nacional como una aproximación a la mundial, lo que hoy llamaríamos la “globalización”. Además, vemos que “La obra de este genuino representante de su pueblo se caracteriza por el acento y la pasión de la tierra expresados en un lenguaje sin refinamientos ni excelencia estilísticas; sencillamente recio, descarnado, puro. Juan Liscano ha dicho de él que ‘escribía por vocación. Por necesidad de decir una verdad que le ahogaba frecuentemente. Siguiéndole pulso de su emoción’. Era un instinto. Una fuerza que brotaba de un medio castigado y de un pueblo sufrido” (Lhaya, Pedro “El escritor y su pueblo. Memoria de Juan Pablo Sojo” En: El Nacional. Caracas, 19 de octubre de 1955).
Por último, observamos que Juan Pablo Sojo realizó importantes investigaciones sobre los africanos y sus descendientes en Venezuela y por tal motivo, denunció y luchó contra el racismo y la discriminación, orientó sus estudios hacia las costumbres, supersticiones, “brujerías”, arritualismo, magia, las supervivencias negro-culturales, el régimen esclavista, la invocación a los dioses africanos, la princesa María Lionza, la fiesta de San Juan Bautista, los instrumentos musicales de percusión, las fulías como canciones de trabajo, los velorios de angelitos o mampulorio, los velorios de Cruz de Mayo, los sangueos y los luangos, el culto a San Benito, el negro en la toponimia geográfica de nuestro pais y su esfuerzo por elaborar un glosario de afro-negrismo. Toda su actividad como acucioso investigador, fue plasmada en varios libros y artículos de prensa, por ello tiene todos los méritos para ser considerado el propulsor de los estudios afrovenezolanos en el contexto del siglo XX.
*Historiador venezolano, doctor en Historia de Venezuela.