Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

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martes, 1 de marzo de 2016

La Reina del Guaguancó

Arturo Alvarez D’Armas*


La popular y apreciada cantante cubana Celeste Mendoza, nació el 16 de abril de 1930 en el barrio de Los Hoyos de Santiago de Cuba.
     A los 13 años viaja a La Habana; tiempo después se presentó en el programa de aficionados de CMQ Radio, cantando El Marañón, de Julio Cuevas, y triunfó. Trabajó en el Tropicana bajo la dirección de Rodérico Neyra y Rodney. En 1953 debutó en el famoso programa de televisión “Esta noche en CMQ”, dirigido por Joaquin M. Condall; cantó a dúo con el gran bolerista Miguel de Gonzalo ex integrante de la Sonora Matancera y la Orquesta de Aldemaro Romero, más tarde puso su sabor a la ranchera Que me castigue Dios, de José Alfredo Jiménez, la cual le abrió las puertas del éxito.
     En 1955 forma parte del cuarteto vocal del pianista Facundo Rivero, integrado por la Reina, Omara Portuondo, Isaura Mendoza y Gladys León. Al año siguiente actúa como solista en el programa “Alegría de Hatuey”, con la orquesta de Ernesto Duarte por radio Progreso.
     Conocida popularmente como la Reina del Guaguancó -nombre dado por la inolvidable y siempre recordada Rita Montaner-, al triunfo de la Revolución la vemos actuando al lado de Benny Moré en el Alí Bar y con Pacho Alonso en el Scherezada; dos grandes soneros de la Cuba revolucionaria.
     Ha participado en distintas producciones en los principales cabarets de su país; en radio, televisión y teatro; actuaciones en eventos oficiales para delegaciones extranjeras, instituciones culturales, políticas, de masa, y en centros de producción y docentes. En 1965 se presentó en el Olimpia de París, con un elenco formado por la Orquesta Aragón, Los Papines, Elena Burcke y Pello el Afrokán. Participó en los festivales de Música Popular Cubana y ha filmado los documentales La Rumba, Nosotros La Música y Celeste Mendoza.
     Celeste se ha distinguido por difundir la música cubana -rumba, guaguancó, bolero, guaracha y son- por distintos países como Estados Unidos, Panamá, Francia, Puerto Rico, Venezuela, URSS, RDA ex Alemania Democrática, Bulgaria y México entre otros. Por su trayectoria ha merecido diferentes distinciones y premios: El Crisol, Palma de Plata y la Orden Nacional Raúl Gómez García.
“Artísticamente, la característica más sobresaliente de Celeste- como señaló María Teresa Linares- es su voz: grave, potente, cálida, de timbre ríspido; su dominio del ritmo, sus rejuegos con el “rumbateo”, su rumbosa y galana expresión que domina el ambiente sonoro que se produce”.
     La Reina del Guaguancó cuando actúa domina el escenario, todos está pendientes de su voz, de los movimientos, de los movimientos de su cuerpo, de su más mínimo gesto. Es una artista competa con sabor y ritmo cubanos; ella es la Reina.

Discografía:
-       Celeste Mendoza. Rumba Records RLP – 5506
-       Celeste Mendoza. Eres diferente. BASF – 50.610. Cassette.
-       Celeste Mendoza. La Reina del Guaguancó. Color – 102-35162 Stereo
-       Celeste Mendoza con Sierra Maestra. EGREM

Bibliografía:
Celeste Mendoza. “La Reina del Guaguancó”. Nota discográfica. Color - 102-35162 Stereo
Vázquez, Omar. “La Reina Celeste”. En Resumen Semanal Granma. La Habana, Nº 39, 30 de septiembre de 1990, p.7.    

*ÁLVAREZ D´ ARMAS, Arturo. “La Reina del Guaguancó”. En: Cuartillas.

Maracay: 9 de junio de 1991. Cuerpo F. P. 7. (el siglo).

lunes, 12 de febrero de 2007

EL SORGO

Arturo Alvarez D´Armas*
El sorgo también conocido como millo o mijo es un cereal utilizado desde la más remota antigüedad en África para el consumo humano, forraje para el ganado y materia prima de bebidas alcohólicas y fibra. Los sorgos son plantas de porte mediano o alto, panículas abiertas, ramas largas y granos alargados cubiertos en buena parte por glumas oscuras o claras con endosperma córneo, grueso en los lados y delgado en el ápice.
El continente de ébano es el principal centro de distribución de los sorgos cultivados. El investigador Raúl Robles Sánchez (1975) dice que el origen geográfico se determina por investigaciones hechas en todos los lugares factibles, en los cuales se podrían desarrollar, y se determina en qué lugar se encuentra la mayor diversidad de especies, el lugar que posea el mayor número es al que se le considera el sitio de origen de esa planta.
Hoy día se acepta (León: 1987), que el sorgo fue domesticado en más de un lugar, en la faja que se extiende de Senegal a Somalia, entre el Sahara y la selva del Congo. El supone que las razas cultivadas se derivan de la verticilliflorum, del grupo silvestre arundinaceum. El área de origen del cultivar bicolor pudo estar al este del lago Chad y del centro de África. El guinea, en cambio proviene de sitios más húmedos entre Senegal y Chad. El cultivar caudatum es del centro de África, de las sabanas entre Chad y Kenya, el kafir se origina en el sur de África y el durra nace en Etiopía.
De la mano del hombre se extendió al Medio Oriente y Asia. A través del Mar Rojo pasó a la India, luego fue llevado a China por la Ruta de la Seda en el siglo XII, dando lugar a las características distintivas del grupo kaoling cultivado en China oriental y central.
El sorghum vulgare, Pers., es una de las primeras plantas domesticadas por el hombre. En las pirámides de algunos faraones egipcios, pertenecientes a las dinastías más antiguas, se han encontrado granos de este cereal; en las paredes de la tumba de Ameni-Em-Het (Dinastía XII) existen grabados en los que, según diversos autores, pueden apreciarse plantas de sorgo.
De acuerdo con la mitología de los dogon (Toussaint-Samat: 1991) de Mali, se cuenta que el mijo africano fue robado al cielo estrellado por el Gran Ancestro Herrero. Pero los mossi del Alto Volta (hoy Burkina Faso) atribuyen su descubrimiento a una mujer exasperada por el hambre que capturó al pájaro malpoli para cocinarlo. Siguió con vida gracias a los excrementos de mijo que dejaba caer en la jaula.
El sorgo arriba al “Nuevo Mundo” con la infame trata africana de esclavos, entre los siglos XVI y XIX. Al igual que el pasto guinea, el gordura o capim melao, el pará, el ñame, el quinchoncho, la patilla y el melón fueron compañeros de ruta de los negros en la travesía atlántica, primero a las islas del Caribe y después a Tierra Firme. Al bajar a los ilotas de las embarcaciones, simultáneamente arrojaban los restos del cereal a la costa. Posiblemente el sorgo se nacionalizó en tierra venezolana a finales del siglo XVIII y principios del XIX, pero su cultivo no cobró importancia hasta bien entrado el siglo XX con la variedad del sorgo granífero. Casi el 100% del mismo es utilizado por la agroindustria para la elaboración de alimento para animales.
Fuentes consultadas:
Alvarez D´Armas, Arturo. Gramíneas forrajeras africanas en Venezuela. San Juan de los Morros: Ediciones Cumbe y Tambor, 1999. Mimeo.
León, Jorge. Botánica de los cultivos tropicales. San José, Costa Rica: Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, 1987. 445 p.
Toussaint-Samat, Maguelonne. Historia natural y moral de los alimentos. 2. La carne, los productos lácteos y los cereales. Madrid: Alianza Editorial, 1991. 186 p.
Robles Sánchez, Raúl. Producción de granos y forrajes. México: Editorial Limusa, 1975. 592 p.

domingo, 11 de febrero de 2007

JUAN PABLO SOJO

Arturo Alvarez D´Armas*
En Curiepe la tierra del mina, la curbata, el culo e´ puya, los quitiplás y el cacao, nació el 23 de diciembre de 1908, el hijo de Juan Pablo Sojo, padre (1865-1929) y de Brígida de Sojo. Se llamó Juan Pablo Sojo Rengifo. Autodidacta, boticario, novelista, cuentista, poeta, investigador y periodista. Colaborador de los diarios El Universal, El Nacional, El Tiempo, El País y de las revistas Fantoches, Revista Venezolana de Folklore y El Farol.
A partir de 1942 inicia el rescate y difusión de la identidad del negro venezolano. Con la creación en 1946 del Servicio de Investigaciones Folklóricas Nacionales, bajo la dirección del poeta Juan Liscano, lo nombran Jefe de la Sección de Folklore Literario. Es uno de los organizadores de la Fiesta de la Tradición “Cantos y Danzas de Venezuela”, efectuada en el Nuevo Circo de Caracas, durante las noches del 17, 18, 19, 20 y 21 de febrero de 1948, en homenaje al Presidente de la República Rómulo Gallegos. Le tocó la difícil misión de seleccionar los conjuntos que vendrían de la provincia venezolana.
Como investigador de las culturas afroamericanas se ganó la amistad y el respeto del cubano Fernando Ortiz, el haitiano Lorimer Denis, los brasileños Arthur Ramos, Edison Carneiro, Raimundo Nina Rodrigues, Gilberto Freyre y el peruano Fernando Romero.
A continuación se presenta parte de la extensa bibliografía de Sojo. “Tierras del Estado Miranda; sobre la ruta de los cacahuales” (1938), “Nochebuena negra” (1943, 1968, 1972, 1976, 1997), “Temas y apuntes afrovenezolanos” (1943, 1986). Coautor de “Folklore y cultura. Ensayos” (1950), “El Estado Miranda. Su tierra y sus hombres” (1959), “Antología de cuentistas y pintores venezolanos” (1976), “Estudios del folklore venezolano” (1986) y “La fiesta de la tradición: 1948. Cantos y danzas de Venezuela” (1998).
Parte de la inmensa obra de Sojo quedó inédita y desaparecida, como las novelas “La historia de un novelista”, “La luz misteriosa” y “La tía Benedicta”. Igualmente el poemario “Salmos negros” y el libro de ensayos “Los abuelos de color”.
Este gran venezolano estudioso y defensor de la etnia afrovenezolana murió en Caracas el 8 de octubre de 1948, su cuerpo se encuentra enterrado en Curiepe al lado de sus ancestros, en esos caminos que cruzan África y América. A 98 años de su nacimiento su legado perdura en el tiempo.