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viernes, 13 de octubre de 2023

LA BIBLIOTECA DE SAN JUAN DE LOS MORROS: SU HISTORIA DE LA OSCURIDAD A LA CLARIDAD

Adolfo Molina Brizuela* 

Pretendo en estas líneas plasmar algunas ideas que guardan relación con el conocimiento y de cómo se adquiere el mismo a través del transitar de hombre por las veredas de la sociedad. En tal sentido, para comprender el asunto, es preciso y conveniente, en primer orden, escudriñar lo que se entiende o debe entenderse por conocimiento; éste no es más que, aquel juicio proveniente de la razón, ya que tiene su base en el Ser; y, por supuesto se apoya en procesos cognitivos, tales como: percepción, memoria experiencias positivas y negativas, razonamiento lógico, binomio enseñanza-aprendizaje, testimonios, que involucra lo vulgar y lo científico.

            A lo largo de la historia, el hombre en su constante búsqueda del conocimiento se ha visto incitado a beber de las aguas de la sabiduría académica, por ello ha tenido la necesidad de organizar tal conocimiento para validar su aceptación en el seno de la comunidad científica. De allí que, en esa organización que se planteó en algún momento de su existencia, le dio origen a lo que hoy conocemos como biblioteca.

            En función de lo anterior, es pertinente traer a colación que, la biblioteca más antigua del mundo es la de Al-Qarawiyyin, situada en Fez, Marruecos, siendo fundada por Fátima El-Fihriya; quien era hija de un rico comerciante y posterior a la muerte de éste, decidió pues invertir la herencia que le dejó, en la creación de una biblioteca y una madrasa, una escuela que terminó por convertirse en una Universidad. Sin embargo, otros sostienen que, ya en el año 330 A.C, existía la primera Biblioteca Pública en la ciudad de Atenas; considerada para esa época capital del conocimiento. No obstante, tales reseñas no se agotan en lo plasmado en este papel de trabajo, siendo posible que existan otros referentes sobre el origen de las bibliotecas, ya que, en Egipto, Grecia, Roma, Edad Media, Medio Oriente, Edad Moderna y la Edad Contemporánea, también era y es abordado el tema.

            Ahora bien, por qué se le acuñó tal nombre, la respuesta es que, etimológicamente la palabra biblioteca, proviene del griego biblión = libro y thekes = caja, significando la unión entre tales palabras; el lugar donde se guardan los libros. Así la historia de las bibliotecas discurre paralela tanto a la historia de la escritura como a la historia del libro. Según la ALA (American Library Asociation) la biblioteca, constituye una colección de material de información organizada para que pueda acceder a ella un grupo de usuarios. Tiene personal encargado de los servicios y programas relacionados con las necesidades de información de los lectores. Sin embargo, con la constante evolución de la sociedad y la manera de como almacenar la información actualmente, tal definición debe ser revisada, ya que en principio las bibliotecas solo resguardaban manuscritos y libros impresos, pero hoy en día con el auge del internet se habla de bibliotecas digitales o bibliotecas virtuales, debido al alto contenido de material bibliográfico digitalizado y de fácil acceso al usuario.

            Desde mi óptica, lo relevante es que, una biblioteca y un libro serán siempre esenciales para fortalecer el conocimiento del ser humano; y creo no estar equivocado con tal afirmación, por cuanto hasta el escritor argentino Jorge Luis Borges, se ha expresado en ese sentido, al manifestar en una oportunidad, cito “Siempre imaginé que el Paraíso será algún tipo de Biblioteca”, cierro la cita, obviamente que en sintonía con Borges, la atracción que crean unos estantes repletos de libros viejos y nuevos, la incógnita por descubrir lo que hay en sus páginas, el aroma a cuero y material sintético de sus cubiertas, la percepción visual de sus páginas amarillentas que recogen un espacio y tiempo histórico que involucran al hombre, conllevan a que, el placer de la lectura puede durar una eternidad.

            Por su parte, la UNESCO, ha establecido una tipología bibliotecaria, que incluye bibliotecas, a saber: a) Universitarias; b) No especializadas de carácter científico y eruditos; c) Especializadas, responden a necesidades profesionales concretas; y, d) Públicas. También existen otras fórmulas de bibliotecas infantiles, tales como: el bibliobús que atiende a niños, jóvenes y adultos en los barrios de las distintas ciudades y las bebetecas, que son servicios de atención especial para infantes de 0-6 años.

Puntualiza, dicho organismo internacional que, las bibliotecas nacionales, representan la cabecera del sistema de los Estados. Así, suelen estar financiadas por fondos públicos y cumplen una doble finalidad: proporcionar material bibliográfico de investigación para cualquier disciplina, y conservar y difundir el patrimonio cultural (referente a la información registrada a lo largo del tiempo) de cada país. En general cada Estado tiene una biblioteca que es considerada nacional y cuyos objetivos son los antes reseñado. Cabe destacar el caso de algunas de ellas, tales como: la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, Biblioteca Británica, Biblioteca Nacional de España, Biblioteca Nacional de Francia, Biblioteca Nacional de Argentina, Biblioteca Nacional de México, Biblioteca Nacional de Chile, Biblioteca Nacional de Colombia y la Biblioteca Nacional de Venezuela.

En el caso venezolano, la historia registra que, el primer paso para la creación de la Biblioteca Nacional surgió en el año de 1810, cuando nuestro país aún era Capitanía General de Venezuela y en tal sentido dependía de España. Los precursores e incitadores de tan brillante idea fueron el guariqueño Juan Germán Roscio Nieves y Mariano Moreno, siendo ratificada y reproducida tal idea en fecha 04 de junio de 1814, por el padre de la Patria Simón Bolívar; quien giró instrucciones claras y precisas para la creación de la Biblioteca Pública de Caracas.

A pesar de lo precedente, no fue sino hasta el 13 de julio de 1833, durante el primer gobierno del General José Antonio Páez, a través del Ministro del Interior y Justicia Antonio Guzmán, que se redactó el decreto, mediante el cual se crea la Biblioteca Pública Nacional; cuyo decreto establecía además que, todas las bibliotecas de Venezuela formarían parte de la recién creada Biblioteca Nacional, haciendo plena referencia a las librerías y archivos de los extinguidos conventos, colecciones de la universidades y colegios actuales y futuros, los libros que habían sido coleccionados por Arévalo en 1814, y los que a partir de allí fuesen adquiridos.

La misión inicial fundamental de la Biblioteca Nacional era constituirse como centro de consulta e información para el buen desempeño de los funcionarios del gobierno, y brindar acceso a todos los ciudadanos para contribuir y mejorar su educación, lo que evidentemente se traduce en producción intelectual y actualización del conocimiento, siendo la premisa en todo caso, vencer la tenebrosidad del saber para que aflore la luminosidad académica. En correspondencia a lo expresado, enfatizaba Juan Germán Roscio en 1814, cito: “Todos los ciudadanos, sin distinción de clases, tendrán derecho a concurrir a leer a la Biblioteca…” fin de la cita. Indudablemente que, su intención era mantener a los ciudadanos suficientemente ilustrados para dar la lucha en el terreno ideológico de la época, debido a que una biblioteca, es un espacio donde se preserva y se mantiene un registro cultural del pasado y del presente, siendo su función facilitar el acceso de los usuarios a los conocimientos, crear y mantener una colección coherente y ordenada e incentivar la creación de nuevos registros culturales.

Cabe destacar que, actualmente en Venezuela, el Sistema Nacional de Bibliotecas está conformado por más de 727 bibliotecas públicas, distribuidas en 24 Redes estadales, cuatro (4) Institutos Autónomos y la Biblioteca Nacional, siendo las bibliotecas más importantes: 1) La del Banco Central de Venezuela; 2) Palos Grandes; 3) Nacional de Venezuela; 4) Pedro Grases y la 5) Bolsa de Valores de Caracas. De importancia, debe mencionarse adicionalmente que, la biblioteca privada más grande de Latinoamérica se encuentra en Venezuela, me refiero a la Colección Arcaya, con unos 147.000 volúmenes de un valor incalculable.

En el mismo orden de ideas, pero dando un giro geográfico hacia el estado Guárico, encontramos que allí está ubicada, en la ciudad de San Juan de los Morros, La Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, sobre la cual, de seguidas, emprenderé un breve recorrido histórico. La misma, se dice que fue creada aproximadamente en el año 1930. En sus inicios recibió el nombre de Biblioteca Luis Razetti, comenzó a funcionar en una casa de la calle real, hoy día Avenida Bolívar, justo donde está actualmente la sede del Banco de Venezuela. Posteriormente, fue trasladada a la sede de la Federación Venezolana de Maestros, en la misma calle real. Para el año de 1954, fue mudada a la sede de la Unidad Escolar Estadal 2 de diciembre – (hoy Escuela José Félix Ribas)- ubicado en la Avenida Miranda. Dicha biblioteca, fue trasladada en la década de los años 60 nuevamente, al parque Juan Germán Roscio, ubicado en la calle Mariño, funcionando allí hasta el año 1974, por cuanto fue reubicada en la recién estrenada sede de la Casa de la Cultura “Víctor Manuel Ovalles”.

En el año 1980, se crea la Red de Bibliotecas Públicas y tal biblioteca es bautizada entonces el nombre de Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, funcionando allí, hasta el año 2011, cuando es mudada hacia un deteriorado e inconcluso edificio donde funciona actualmente, específicamente en la Avenida Bolívar cruce con la calle Mariño. Lo antes descrito, encuentra asiento de veracidad, en reseñas plasmadas en el Diario “El Nacionalista”, por la profesora Elisa Pineda de Belisario, y también en palabras del señor Félix Orasma; a quien recientemente entrevisté, trabajador de dicha biblioteca como planificador adjunto a la Coordinación de Bibliotecas del estado Guárico, durante 22 años, hasta su jubilación, y todavía continúa prestando apoyo ad-honorem y desinteresadamente. Cuenta el entrevistado, con mucha pasión y vehemencia que, cuando inició sus labores en la mencionada biblioteca no había un registro de las bibliotecas de la red; por lo que, él comenzó a escribir un resumen histórico de ellas, iniciando por supuesto con la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”.

Igualmente la creación de las Redes Estadales de Bibliotecas Públicas, un icono del saber en el estado Guárico, esgrime como soporte jurídico, el Decreto N° 31, suscrito por el Gobernador del momento Facundo Camero Velásquez y refrendado por secretario general de Gobierno Dr. León Párraga Laya, en fecha 19 de octubre de 1979.

Desde sus inicios, la mencionada biblioteca tuvo múltiples inconvenientes y detractores, entre ellos pequeños comerciantes que se oponían a su funcionamiento en los espacios actuales de ubicación, alegando que la reubicación de éstos, en sitios distantes de merpeco les causaría perjuicios y que prácticamente para ellos era un desalojo. Tal conflicto fue judicializado, hasta el punto de existir una (1) demanda -(amparo constitucional)- para impedir el estudio de suelos, donde se iba a construir la sede actual y posteriormente impedir la construcción de la biblioteca, pero fue declarado sin lugar.

Debe resaltarse que, gracias a la loable labor perseverante de la Licenciada Maritza Turupial, Coordinadora de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Guárico, desde 1991, año en que se reactiva la idea de la mencionada sede, pero no es hasta 1993, cuando se plantea el tema ante el Gobernador Malavé Risso, el Alcalde Argenis Ranuarez, Virginia Betancourt, en su condición de Directora de la Biblioteca Nacional, y también a la gran labor de la  Sociedad de Amigos de la Biblioteca Pública, según me cuenta Maria de Lourdes Martínez -(conocida cariñosamente como Malula)-, integrada por  ella misma,  Elisa Pineda de Belisario, Antonio Arcia, Leonor Rivera de Sáez, Lucio Díaz Ortiz, Adolfo Rodríguez, Dr. José Ramón Torrealba; hijo del sabio guariqueño Torrealba, Aída de Tabares, Luis Ortega, entre otros; e incluso con la colaboración del Rotary Club y la Cámara de Comercio; representada por Ángelo Donnarumma y Giovanni de Angelis, se pudieron sentar las bases para hacer realidad la construcción de la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”. También, participaron activamente en el proyecto para la nueva sede de esta biblioteca junto a Maritza Turupial, los demás miembros del equipo de Coordinación de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Guárico, Wollmer Uzcátegui, León Rubio, Pablo Hernández, Elsida Tillero y Jesús López

La creación de la mencionada biblioteca continuó su indetenible avance, con la suscripción del contrato de comodato para su construcción, en fecha 19 de mayo de 1995, estando presente en dicho acto realizado en la sede de la Casa de la Cultura de San Juan de los Morros, el Alcalde Argenis Ranuarez Angarita; Lcda. Virginia Betancourt, en su condición de Presidenta del Instituto Autónomo de Bibliotecas Públicas; Lcda. Maritza Turupial, en su condición Coordinadora de la Red de Bibliotecas; Los Concejales Andrés Ortiz, Oscar Márquez y Enrique Rangel; el Síndico Dr. Jesús Salazar; el Dr. José Añez, Registrador Público y demás personalidades vinculadas a la educación y la cultura del Municipio, tal como está registrado en el periódico “El Nacionalista”, correspondiente a la fecha arriba indicada.

Los recursos financieros para iniciar la construcción de la citada biblioteca fueron aportados por la Gobernación del estado Guárico, Asamblea Legislativa, Ministerio de Desarrollo Urbano (Mindur) y la Alcaldía del Municipio Autónomo Juan Germán Roscio Nieves, según información extraída del diario regional “El Nacionalista”, de fechas: 22 de noviembre de 1995 y 13 de octubre de 1996, que reposa en los archivos de la hemeroteca de dicha Biblioteca Pública.

Es significativo subrayar, que mucho antes de las fechas indicadas, de manera previa, específicamente entre 1980 – 1990, se realizaron gestiones sumamente importantes para obtener un terreno o local, impulsando la creación de la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, las cuales tuvieron a cargo de las Coordinadoras Raíza Márquez y Esther Requena, que no podían ser invisibilizadas en el presente escrito, según lo reseña el periódico “El Nacionalista”, de fecha: 16 de octubre de 1996, el cual descansa en los archivos de la hemeroteca de la citada biblioteca.

Para el año de 1996, la Lcda. Virginia Betancourt concertó una reunión con las nuevas autoridades Gobernador Rafael Emilio Silveira y el Alcalde Julio Torrealba, a los fines de ratificar el proyecto de creación de la mencionada biblioteca; comprometiéndose éstos a cumplir con el mismo y a mantener el ofrecimiento financiero hecho por las gestiones anteriores. Posteriormente la directora regional de Mindur, comunica a la Red de Bibliotecas que, disponen de los recursos para iniciar la obra este año y que se han tomado previsiones para el presupuesto del año 1997. No obstante, a pesar de ello hubo un conato, por parte de la Alcaldía de Roscio, de querer cambiar la sede de la biblioteca, a un terreno adyacente al Complejo Cultural que iba a desarrollar la Gobernación del estado Guárico, en la sede del viejo Hotel Baños Termales, pero sólo fueron especulaciones sin ningún éxito, ya que se inició la construcción de la sede actual en fecha 1998.

Recientemente en entrevista practicada a María Martínez -(Malula)-, ella me comenta que, comenzó a trabajar en dicha biblioteca por un tiempo de 13 años, contados desde el 01 de abril de 1986 hasta el año 1999, como auxiliar de biblioteca en la sala infantil con Milagros Sotillo, bajo la coordinación de Raíza Márquez. Me ilustra de que, allí, hacían un Plan Vacacional llamado “Una Aventura por la Paz”, era una época muy linda, compartida con excelentes compañeros de trabajo, tales como: Elsida Tillero; quien era bibliotecóloga, jefe de procesos técnicos y se trasladaba todos los días desde Villa de Cura hasta la ciudad de San Juan de los Morros, Nelly de González, Maigualida Arévalo, Nohelí Calles; quien amaba los libros, los cuidaba y los defendía con ímpetu de guerrera, Luis Ortega, Roseliano Morillo, y desaparecido Pablo Hernández, Maria Romero, Rosa de Orasma, Yurubí Vicuña, América Farias, Olimpia Martínez, Alcides Arias, Luis Carlos Rodríguez, Luis Escala, la aseadora Vestalia Zapata, Maria Teresa Herrera, Wollmer Uzcátegui, el titiritero Gustavo Oval; Enrique Gitten, quien integraba el grupo de teatro “Búsqueda” y Jeroh Montilla; de quien explica en especial que, era y es un incansable lector, él estaba en la parte de literatura, y todo cuanto libro pasaba por su scanner visual, al final de jornada laboral, en horas extras, me hacía un relato breve con gran precisión, por cuanto su capacidad memorística es sorprendente, siempre andaba en la búsqueda permanente del saber, con objetivo claro de superación. También concurrían casi a diario, a la biblioteca, María Ramos, Irma Medina y Felipe Santiago Zerpa.

Sigue narrando Malula que, el horario inicial de la biblioteca era de 8:00 am hasta la 1:00 pm y de 1:00 pm hasta las 6:00 pm, de lunes a viernes, siendo los sábados opcionales hasta la 1:00 pm, y que siempre tempranito, específicamente en este día, llegaba Wollmer Uzcátegui. Explica adicionalmente, que los martes en la mañana comenzaron a reunirse la Asociación de Amigos de la Biblioteca, arriba nombrados, titanes, fieles luchadores y catalizadores de la creación de la mencionada Biblioteca Pública Central. Me cuenta además que, la clasificación de los libros se realizaba por el sistema Dewey, que va desde la nomenclatura 000 hasta el 900, de la siguiente manera: desde el 000 al 100 diccionarios y enciclopedias, desde el 100 hasta 200 filosofía, 200 en adelante religión, 300 en adelante ciencias sociales, a partir del 400 lenguaje, a partir del 500 ciencias puras, del 600 en adelante ciencias aplicadas, del 700 en adelante teatro, de 800 hasta 900 literatura e historia; numeración ésta donde se mantenía anclado Jeroh Montilla, no salía de allí, leyendo de todo y finalmente 920 bibliografías. Agregó que, la sala infantil, se citaba o catalogaba por colores según su contenido.

Cabe acentuar que, la Sociedad de Amigos de la Biblioteca Pública Central, entre ellos Lucio Díaz Ortiz y Maritza Turupial, en fecha 22 de noviembre de 2002, hicieron en una denuncia pública, donde destacaron que la empresa Darianca; ejecutora de la obra, con la complicidad de MINFRA nacional y regional, jugaban con la buena fe de los sanjuaneros, se burlaban de ellos, por lo que en ese instante amenazaron con la toma simbólica de la sede en construcción.

En sus inicios la biblioteca referida, disponía de 122 puestos de lector, una colección de 11.210 títulos y 18.918 volúmenes y ofrecía servicio de Infocentro, atendía un promedio de 5.947 usuarios mensualmente. Actualmente, según entrevista practicada al Ingeniero Pablo Velásquez; en su condición de Coordinador (E) de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Guárico y Custodio de los Fondos Administrativos; éste me revela que, el horario de funcionamiento actual, es de 8:00 am hasta las 5:00 pm, de lunes a viernes, atienden entre 80 a 100 usuarios diarios, lo cual ha disminuido por los problemas colaterales de la Pandemia e inconvenientes en el techo del edificio, debido a las constantes filtraciones, atienden 13 municipios del estado Guárico, por cuanto en El Socorro y San José Guaribe, no hay bibliotecas, poseen aproximadamente 200 mil libros, cuya cifra es imprecisa, debido a que en la actualidad están haciendo inventario. La biblioteca está distribuida por una planta baja y tres (3) pisos, tiene cinco salas, a saber: sala general Nohemí Calles; sala infantil Milagros Sotillo; sala estadal Argenis Ranuarez; sala de literatura Luz Carpio de Figueroa; sala de procesos técnicos Prof. Maria Rondón, donde llegan los libros por medio de donación privada y dotación oficial de entes gubernamentales y son distribuidos a 13 de los 15 municipios del estado Guárico.

Es trascendental distinguir que, la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, realiza ferias de lectura, intercambios bibliotecarios, como el efectuado con Cuba, impulsa la Misión Leer y Escribir, como herramienta para fomentar los cambios sociales, teniendo dentro de sus reconocimientos el galardón del séptimo (7mo) Premio Nacional del Libro, logrado en el periodo 2010 –2011.

Para concluir, indudablemente que, la labor de la biblioteca como centro del saber, impulsada por sus trabajadores, es gigantesca en estos momentos de crisis económica, política y social, por lo que, el reconocimiento hacia la institución y el recurso humano incansable no puede solaparse, mereciendo de mi parte, del sanjuanero, del estado Guárico en pleno y de la sociedad misma, un magnánimo aplauso, amplificado e inconmensurable, ya que precisamente, su objetivo y misión encarna un apoyo a la lectura, a la escritura, al intercambio de saberes, al engranaje de los servicios bibliotecarios en el estado Guárico, recibiendo estudiantes sin distinción alguna, con el único propósito de que profundicen sus conocimientos dentro de la Red de Bibliotecas del estado Guárico, lo cual obliga ineludiblemente a peregrinar la senda de la oscuridad a la claridad.-

Referencias utilizadas

Diario “La Antena”. Fecha 24 de abril de 1995. Pág. 12

Diario “El Nacionalista”. Fecha 18 de mayo de 1995.

Diario “El Nacionalista”. Fecha 22 de noviembre de 1995.

Diario “La Antena”. Fecha 13 de octubre de 1996. Pág. 5

Diario “El Nacionalista”. Fecha 16 de octubre de 1996.

Diario “La Prensa”. Fecha 30 de octubre de 1996.

Diario “La Antena”. Fecha 22 de noviembre de 2002

Diario “El Nacionalista”. Fecha 24 de noviembre de 2002. Pág. 5

Decreto N° 31, de fecha 19 de octubre de 1979. Gaceta Oficial del estado Guárico.

https://www.escritores.org/recursos-para-escritores/19593-copias

https://lifeandstyle.expansion.mx/mundo/2017/02/27/conoce-la-historia-de-la-primera-biblioteca-del-mundo

https://www.comprensionlectora.es/index.php/2013-11-27-16-50-54/2013-11-27-17-15-39/historia

Entrevistados e informantes claves:

Ø  Félix Orasma

Ø  María Martínez “MALULA”

Ø  María Reina

Ø  Maritza Turupial

Ø  Pablo Velásquez

*Ensayo escrito para la materia "Historia de lo cotidiano" de la maestría en Historia de Venezuela de la Universidad Rómulo Gallegos.

viernes, 19 de febrero de 2021

JOSÉ LOVERA, UNA REFERENCIA EN LA HISTORIA DE LAS COMUNIDADES CALABOCEÑA

 José Aquino

Fotografía: Yobani Ramírez

Desde que hay testimonio escrito, los seres humanos se han interesado por indagar los hechos históricos, en los diferentes momentos o periodos y ámbitos donde ocurren los acontecimientos. Los historiadores son los llamados a cumplir esta importante función social en resaltar la memoria colectiva de los pueblos. En el tiempo han sobresalido grandes cronistas por sus conocimientos e importantes aportaciones a la disciplina historia. Encontramos precursores en orden de importancia a Heródoto, considerado el padre de la historia en la antigüedad en Grecia, por ser el primero en realizar investigaciones con el uso de técnicas para tratar los temas del pasado y posteriormente relatarlos; del mismo modo en China, Sima Qian, se destacó por la manera de presentar los hechos del pasado en la realización de biografías de diversos personajes y Tucídides también en tiempos de los griegos, concibió una historia racional, basada en hechos conocibles y entendibles por la razón, centrada en el hombre.

En la edad moderna encontramos destacados historiadores europeos como Francois –Marie Arouet mejor conocido como Voltaire, Mignet Francois, Gustavo Glotz entre otros destacados escritores que han reconstruido los hechos más trascendentales de la humanidad .En el continente americano y específicamente en las tierras ocupadas por los españoles en el siglo XVI, localizamos a cronistas que describen todos los acontecimientos del proceso de conquista y colonización en dicho territorio como: Bernal Díaz del Castillo, Garcilaso de la Vega, Pedro Cieza de León, José de Oviedo y Baños en la Capitanía general de Venezuela entre otros.

Precisamente en los inicios del periodo republicano en Venezuela, destacados historiadores  entre los cuales podemos citar a Juan Vicente González, Rafael María Baralt, Felipe Larrazabal, realizaron trabajos relativos al proceso de independencia. Comenzando el siglo XX encontramos gran cantidad de escritores de diferentes corrientes de pensamiento entre los cuales podemos señalar a Laureano Vallenilla Lanz y Francisco González Guinán. A mediados de ese siglo sobresalieron, por citar algunos de importancia, Eduardo Arcila Farías Federico Brito Figueroa, Miguel Acosta Saines, en la actualidad despuntan Mario Sanoja, Iraida Vargas, Germán Carrera Damas, Guillermo Morón entre otros que han contribuido con sus trabajos a la historia nacional. De igual manera a finales de ese mismo siglo XX en Venezuela, tomó gran interés difundir e investigar la historia regional y local. Arístides Medina Rubio y un grupo destacado de historiadores promocionaron esta modalidad de estudio del pasado, mediante coloquios, congresos y encuentros referentes al pasado de las localidades. A finales de la década de los 90 del siglo pasado aumentó el interés por investigar las historias locales, muchas entidades del país realizaron numerosos eventos relacionados con las microhistorias.

Por tal motivo, se incrementaron significativamente las investigaciones referente a la historia regional y local en el Estado Guárico en esos tiempos, específicamente en la ciudad de Calabozo, creció el interés por estudiar la microhistoria, en más de una década se impulsaron estos estudios mediante la realización de talleres, coloquios y encuentros de este tipo donde se presentaron trabajos de esta modalidad. El grupo de Historia Regional y Local Efraín Hurtado dirigido en sus comienzos por el doctor Rubén Páez Díaz es una de las organizaciones de la sociedad civil que impulsó y sigue difundiendo estos estudios en esta ciudad, año tras año realiza estos encuentros de historiadores y cronistas con la participación de relatores no solamente de la región guariqueña, sino también de otras entidades que le han dado de esta manera una dimensión nacional por la calidad y número de trabajos que se exponen en dicha reuniones académicas.

 Uno de esos historiadores locales perteneciente a esta agrupación académica antes citada y asistente permanente de los diversos eventos de este género en esta localidad es José Lovera, investigador entusiasta por estudiar la microhistoria de su ciudad natal y específicamente en los temas del desarrollo histórico de las comunidades populares de este lugar. La intensión de este escritor de indagar los temas regionales y locales, no nace de repente, a través de su rol de promotor social le ha dado el impulso necesario no solamente en la búsqueda del bienestar para los habitantes de las distintas comunidades sino también la motivación para realizar los estudios históricos en el micro tiempo y espacio de las colectividades como elementos fundamentales en generar un cambio de mentalidad de los habitantes hacia el bienestar colectivo, partiendo primeramente por estudiar los hechos del pasado que han transitado esos barrios, como componente fundamental para lograr a feliz término una convivencia desde la topofilia.

El otro aspecto que toma en cuenta en sus trabajos de investigación de historia regional y local José Lovera, es la manera de presentar las diferentes crónicas, estas no son una simple narración o descripción del objeto de estudio. En sus trabajos se hace referencia a la ubicación del lugar, sea el barrio, ciudad o territorio donde ocurren los hechos con todas las características de toda índole que tiene el espacio para la convivencia en sociedad; del mismo modo se determina el tiempo histórico de los hechos descritos y no sean vistos desde una mera cronología, sino de un período o un lapso en el que han ocurrido acontecimientos que ha generado un cambio. En cuanto a los personajes que presentan en sus trabajos, se observa un buen manejo de los tipos de fuentes, empezando por las primarias mediante la utilización de los documentos, correspondencias oficiales, memorias, censos y registros parroquiales, al igual tratamiento de bibliografías mediante la revisión de textos, periódicos y ensayos en distintos tiempos de historiadores que han tratado los diferentes tópicos.


En la investigación realizada por Lovera, referente al cacique Chiparara, es un ejemplo de su buen desempeño en el tratamiento de los distintos tipos de fuentes. No solamente por estar reseñados en la bibliografía consultada, sino también por la manera de hacer las referencias de los autores con lo cual trabaja,  para luego realizar un análisis en este caso del comportamiento insurgente del personaje nombrado. Evidenciando su crecimiento como investigador al asimilar los fundamentos teóricos –prácticos aprendidos y trabajados cuando cursara y aprobara tanto en la maestría de Historia de Venezuela en la Universidad Rómulo Gallegos por año 2015, el Diplomado de Cronistas Comunales en la ciudad de Calabozo patrocinado por el Centro Nacional de Historia y distintos talleres de historia local.

Del mismo modo, este apasionado de la microhistoria, ha realizado distintos trabajos sobre comunidades de la Villa de Calabozo, las cuales aparecen impresas en las memorias de los encuentros de Cronistas e Historiadores de la localidad auspiciados por el grupo de Historia Efraín Hurtado, artículos prensa regional y también expuestas en los distintos blogspot de internet especializados por los temas de Historia. Uno de esos trabajos de gran importancia, es Veritas, Memoria y Tiempo. Donde destaca el proceso histórico de esa colectividad desde su formación hasta a su consolidación como Barrio.

Este investigador se ha enfatiza en resaltar los logros de personajes importantes de la localidad calaboceña, mediante la realización de biografías, no como una exaltación laudatoria, sino como un reconocimiento a la trayectoria de hombres y mujeres que han trabajado desde distintos ámbitos por el bienestar colectivo local. Una de esas protagonistas es la artista plástica Diosa Landaeta, en la cual enfatizaba su habilidad e ingenio para realizar las composiciones pictóricas; del mismo modo realiza las semblanzas del apreciable agricultor vecino del Barrio Veritas, Reinaldo de Jesús Colmenares entre otros ilustres personajes populares. De igual manera ha publicado trabajos de este género a luchadores sociales que tomaron el camino de la insurrección armada para tratar de derrocar los gobiernos establecidos en los años 60 del siglo XX, como fueron los revolucionarios Ciro Aparicio y José Gabriel Sumoza.

También ha incursionado en la realización de ensayos para exaltar las manifestaciones de fe de los cristianos católicos, uno de esos trabajos es la de conocer el grado de devoción del médico, docente y filántropo José Gregorio Hernández en la localidad calaboceña, no solamente se interesa por cuantificar el grado de misticismo del grupo estudiado, sino también saber las cualidades o caracteres más predominantes de sus adoradores, mediante la realización de entrevistas a los informantes claves, con el fin tener una mejor comprensión del fenómeno estudiado. Del mismo modo este escritor, ha indagado el periodo colonial de su ciudad natal, específicamente en trabajo realizado conjuntamente con el licenciado Amalivac Viana González, en la que logran reconstruir la cadena de propietarios a través del tiempo, de la Casa de Alto, llamada también la Vianera, desde su construcción a finales del siglo XVIII, hasta su actual propietario, la Universidad Rómulo Gallegos. Demostrando gran dominio en el manejo de las fuentes documentales consultados en registros y notarias de ese lugar.

Este apreciado escritor cuenta con una cantidad ensayos que lo hacen merecedor de ser una referencia obligada, para el que quiera indagar todo lo relacionado con la microhistoria de la Villa de Todos los Santos de Calabozo y especialmente con el desarrollo histórico de las comunidades populares que se conformaron después de estar en funcionamiento el Sistema de Riego río Guárico. Siempre está en la disposición de orientar a las personas que soliciten sus servicios de manera desinteresada, en los que respecta a la historia regional y local calaboceña. Por tal motivo ha ganado el reconocimiento de la sociedad civil, por su excelente labor para que las comunidades difundan y conozcan su historia y preserven su identidad. 

miércoles, 4 de diciembre de 2019

ACTO EN HOMENAJE A ELISA PINEDA DE BELISARIO POR EL ATENEO DE CALABOZO-GUÁRICO

PALABRAS AGRADECIMIENTO
28-09-2019
Rosario Belisario

Protocolo e introducción
Hurgando con curiosidad, atención y admiración creciente por su prolífica y adornada pluma, encontré el nombre para honrar la memoria de Elisa Pineda de Belisario H. (así firmaba ella) Mima.
Cito. “Un destello alumbro el instinto del hombre, cuando se relacionó mediante señas, signos, objetos y emociones la palabra” Entonces habló Mima de la Comunicación, lo cual hacia muy bien dando vuelo a la imaginación y al ensueño.
La inmensidad de sus vivencias y recuerdos fueron la fuente de su verbo para comunicarnos, con prodigiosa memoria, su paso de 92 años por este tránsito terrenal. Cuanto comunicaba Mima de sus padres y la historia falconiana que trajeron consigo a La Villa de todos los Santos de Calabozo, con emoción narraba sus travesuras de niña precoz aquí en Calabozo, siendo su hermano Jacobo y el Negrito Damián los receptores de su avidez por saber, hacer, enseñar y comunicar con natural espíritu de justicia y equidad, de amor y feminidad; atributos estos que le acompañaran hasta su último día.
Mucho decía Mima de lo corta que había sido su familia y de lo temprano que habían partido.
Su padre José Ildefonso Pineda Yalzagaray, solo tuvo una hermana: Rosario Pineda Yalzagaray, la tia Charito, a quien hoy recuerdo con la emoción de mi niñez y expreso ante Uds una pregunta que no le hice a Mima y para hoy, no tendré respuesta; a saber: Tía Charito conoció a Calabozo?
María Elisa Crasto Penso de Pineda, su madre, también tuvo un solo hermano Jorge, quien nunca vino al llano y fue su abuela materna Eleonora, quien junto a los relatos de su Nana y de su Mamaita le construyeron a Elisa el hermoso entramado de arenas, cactus, cujíes, travesías y días de camino para hacerse en chaparros, mastranto, mangos y buena voluntad del pueblo de Calabozo.
Mima nos relató como un cuento, con infinita nostalgia y sabrosa dulzura, la aparición de la manzana en su vida y fue aquí, en Calabozo. El manuscrito lo encontró mi hermano Pedro, titulado El rico sabor de la manzana y escribió “Al 2do. Tercio del siglo XX, Enriqueta, una linda amiga de mi mamá que le trajo de Caracas una bella, roja y redonda manzana, igualita a las pintadas en el almanaque de las pildoritas rosadas que daban en la farmacia”
Elisa Pineda. Calaboceña de siembra y cosecha, comunicadora y relatora hizo de la palabra el vértice para desbordar su policromado intelecto, su inquieta y versátil inteligencia bañada de gracia, simpatía, firmeza y señorío. De allí que, no hay pieza escrita o relato grabado en el que refiriéndose a Calabozo, no expresara esa fulgorosa visión del recuerdo infantil y de cómo en su trayecto fue este nombre: la Villa de todos los Santos de Calabozo su génesis de elocuencia y poesía.
El don de mantener avivados sus recuerdos calaboceños le permitió no desprenderse de sus raíces plenas de horizontes, sabanas y palmeras. Cada narración, escrito o evocación fue en ella un canto al chaparro, a las espigas y mogotes y al cristofué sembrado en su corazón. Cada narración, escrito o evocación fue para honrar a Lazo Martí, a Efraín Hurtado, a Monseñor Arturo Celestino Armas, a los Landaeta, a los Visos, a los LLamozas y otros tantos apellidos y nombres instalados en sus afectos por la apasionante vida, educación y andanzas de su padre José I. Pineda, junto a la templanza, la convicción cristiana, sentido de la amistad y la fuerza de la maternidad que emanaba de su mamaíta María Elisa Crasto de Pineda.
Con el permiso de ustedes y de mis hermanos, quiero unir a la memoria de Elisa Pineda de Belisario, el recuerdo de un sin igual amigo suyo y por quien ella profesaba tierna admiración: Don Julián Romero. Camaguense, virtud vital de este llano. Don Julián conversaba sobre las gracias y haceres de esta basta tierra, generaba embeleso y ensoñación y, tal como ella en sus escritos y relatos, como por ejem. en su ponencia Casas Insignes de Calabozo ( Encuentro XXXX del año 2008) donde podemos imaginar aún, el bullicio de los niños y de Elisa Pineda cuando se dirigían a la escuelita de Doña Amparo de Alvarez en la Casa del Carmen. O también en La Tostera, casa natal de Fco. Lazo Martía donde y cito “el eco que allí se produce sigue velando la memoria fragmentada de Calabozo” para que, en la última casa que Mima habitó: La Rubiera (hoy sede del Consejo Municipal) cito “erguida, espera nuevos designios para calabozo” y agregó: “así se mantiene.”
La fantástica memoria junto a su ágil imaginación le enseñaron a no desdeñar relatos ni historias de su pueblo natal. Todo lo llegado a sus oídos se transformaba en vida, sentimientos y arraigo que trascendió a su prole como legado invaluable. Elisa Pineda de Belisario siempre amo este llano, nos legó su vibración por esta amplitud del alma llanera, de polvo, caminos, música, poesía y el inmenso bagaje cultural de Calabozo.
Señores. Con vivo sentimiento de gratitud y raíces henchidas de emoción, unas cortas palabras de remembranzas a Calabozo que, hoy, sucintamente volcamos los descendientes de Elisa Pineda de Belisario en este XIII Encuentro de Historiadores realizado en su memoria.
Honrados estamos.
Buenos días.
(Imagen tomada de El Tubazo Digital)

viernes, 8 de junio de 2012

SOBRE EL LIBRO HISTORIA REGIONAL Y MICROHISTORIA


Edgardo Malaspina


El profesor Luis González-del Colegio de Michoacán de México define la labor del cronista en su ensayo “Microhistoria y Ciencias Sociales”.El cronista debe estudiar todo lo relacionado con su terruño, la aldea, la parroquia, el municipio y la patria chica, a la cual denomina “matria”. Afirma González que a pesar de que no existen unos valores culturales netamente propios en un municipio es posible hablar de cultura local y de cioertos valores originales.
El cronista o microhistoriador puede ser uno de los ancianos del pueblo que conoce o sabe narrar muchas anécdotas, puede ser también una persona con una cultura general amplia que escribe historias o un especialista propiamente dicho en la materia.
La e encopetada y los hechos de fuste son asuntos de la macrohistoria tradicional. No así la gente humilde y la vida cotidiana, objetos de la microhistoria”, dice el profesor González. El microhistoriador debe hacer grandes caminatas o investigaciones pedestres, excavaciones arqueológicas, entrevistas, consultas en archivos públicos, privados y en bibliotecas. El microhistoriador no es precisamente un científico pero si un artista. La microhistoria más que el saber aspirar al conocer. Es la menos ciecia y la más humanas de las ciencias del hombre.
En síntesis, González habla en su libro de la importancia de las historias locales, de la microhistoria como rama fundamental de las ciencias sociales para elaborar, de manera sólida y fidedigna, los perfiles generales de los pueblos, entendiéndose por estos la historia, tradiciones e idiosincrasia de los países, verdaderos mosaicos de microcosas.

sábado, 23 de julio de 2011

EN LA XXXIX CONVENCIÓN DE CRONISTAS OFICIALES EN MATURÍN


Edgardo Malaspina

Recientemente estuvimos en Maturín participando en las deliberaciones de la XXXIX Convención de Cronistas Oficiales de Venezuela, junto a otros representantes guariqueños: Fernando Rodriguez (Ortiz), Felipe Hernández (Valle de la Pascua),Italo Jimenez (Camaguán), Soraya González (San José de Guaribe), Félix Célis (El Sombrero) y Carlos López (Altagracia de Orituco). Este encuentro constituyó una oportunidad para ratificar , una vez más, el estudio de la microhistoria como mecanismo fundamental para preservar la memoria colectiva, bastión sin el cual es imposible apuntalar la autoestima necesaria para impulsar el desarrollo y progreso de los pueblos. Entre sesiones solemnes del Consejo Legislativo de Monagas y el Concejo Municipal de Maturín, los cronistas oficiales del país, junto a investigadores universitarios y cronistas escolares escuchamos muchas excelentes ponencias. Me interesó vivamente la disertación del doctor Asdrúbal González, cronista de Puerto Cabello, sobre la maniobra militar de “pica y juye” empleado por José Antonio Paéz con el agregado conocido “vuelvan caras”. Digresión: Páez es para mí una figura incomparable de nuestra historia patria , basta leer sus memorias para admirarlo siempre. Es más, la Misión Sucre debería llamarse Misión Páez porque fue el Centauro del llano quien después de adulto aprendió a leer y escribir; estudió idiomas; hizo traducciones del inglés y del francés al español; amó la pintura; compuso poemas y canciones; tocó el piano y el violín; organizó veladas de fandango animada con su propia voz de barítono; montó obras de teatro (una vez hizo el papel de Otelo);leyó al revés y al derecho El Quijote, la obra más exquisita y sublime del castellano; y escribió ese maravilloso libro sobre su vida, devenido en documento indispensable para estudiar la guerra de nuestra independencia. Es decir, Páez obtuvo su educación superior por sus propios medios y esfuerzos cuando ya no era joven. La guerra fue su universidad.
Bien,volvamos al “pique y juye”, táctica militar que nació hace ocho siglos en Asia, utilizada por los tártaros en sus invasiones, según testimonio de Marco Polo en Libro de las Maravillas. El punto clave es que la misma fue aplicada por primera vez en nuestro país por Manuel Piar en 1814 en Maturín, derrotando con unos pocos jinetes al bando realista. La pregunta de rigor es si Páez en 1819 (Queseras de Medio) conocía de esas experiencias castrenses o actuó bajo la influencia de un instinto militar superior.
En otro orden de ideas : EL Dr. Heraclio Narváez fue ratificado en la presidencia de ANCOV. Por Guárico intervino el doctor Felipe Hernández para hablar de la interesante biografía de Leonardo Infante, pero más interesante aún resultaron sus aclaratorias, fuera del foro, sobre el héroe , entre sorbos de café en conversación amena. Impactante resultó la exposición de motivos realizada por el profesor Fernándo Rodriguez para repatriar los restos de Juan Germán Roscio y darle sepultura definitiva en el Panteón Nacional. Todos los cronistas oficiales del país firmamos la petición respectiva. La convención también abordó los temas gremiales, porque es imposible ocultar que algunos gerentes municipales tratan de desconocer el trabajo de los cronistas; tal vez porque creen erradamente que socialismo es sinónimo de atropello. Marx los agarre confesados.