Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

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lunes, 11 de febrero de 2008

POR EL GUARDATINAJEÑO DOMINGO LÓPEZ DE MATUTE‏

Eduardo López Sandoval*
eduardolopezsandoval@gmail.com



Alberto, realizo una investigación histórica. El tema, el guardatinajeño Domingo López de Matute. Intento usar la red para explorar mi pormenor del tema, cual es el determinar la posible genealogía que dejó nuestro compatriota por allá en Argentina. El presente es un escrito que le he enviado a la gente que trabaja con genealogía, y te lo envío por sugerencia del pana Jeroh Montilla para ver en qué me puedes ayudar como guardatinajeño, -dice él. Y para tu conocimiento, digo yo.

Saludos, desde Calabozo...
Eduardo López Sandoval
PS León Tapia dejó escrito una biografía del personaje, no la he visto ni de lejo... Está en imprenta...
Saludos. Sigo una investigación histórica acerca del Prócer de la Independencia Hispanoamericana Domingo López de Matute. Es un venezolano que realizó la guerra en Venezuela y fue a parar a Salta en Argentina, donde al final muere producto de un complot que se ganó por enamorado por una mujer de otra clase social. En esta dirección aparece una breve historia: http://www.dimedonde.net/magazine/articulos.php?id=144&seccion=6Además nos enteramos de que es oriundo del poblado de Guardatinajas Estado Guárico, Venezuela. Nos parece interesante que podamos establecer la genealogía del personaje en Venezuela, pero más interesante aún sería que pudiéramos establecer contactos con los genealogistas de Argentina para establecer la genealogía del personaje en Argentina; recuérdese que el pedazo de historia de Norma Isabel Pinto dice:"En esta ciudad Matute se enamoró de Luisa Ibazeta, una muchacha de la sociedad salteña, hija de un conocido comerciante español y emparentada con una de las familias más rancias de Salta. La familia de la joven desde un comienzo rechazó la relación por la marcaba diferencia social y por el hecho que Matute presentaba rasgos indígenas muy marcados. Como veía peligrar su matrimonio, Matute decidió entonces raptar a la muchacha en medio de un baile, lo que causó un gran revuelo y enorme malestar en la familia de la joven, que aprovechando los antecedentes de disidencia del llanero, decidió acusarlo ante las autoridades con el argumento de que estaba liderando un complot para derrocar al gobierno provincial. El llanero fue citado a dar explicaciones ante los miembros del Cabildo de Salta, pero fue inmediatamente detenido y sometido a un Consejo de Guerra que lo condenó a muerte.Cuenta el historiador Rafael Gutiérrez, que antes de su ejecución Matute pidió permiso para asistir a misa, y que una vez en la iglesia se apoderó del cáliz consagrado y amenazó con derramarlo si no lo perdonaban. Por supuesto, ante tamaño sacrilegio se interrumpió la misa y los sacerdotes decidieron consultar a las autoridades eclesiásticas. Ahí fue donde se generó la famosa frase del Canónigo Gorriti cuando sentenció: "Fusílenlo con el cáliz". Al desafortunado Matute, que había peleado y sobrevivido a tantas batallas importantes, desde su querido llano venezolano hasta los lejanos valles de Salta, no le quedó más remedio que darse por vencido y entregarse."Como todas las ejecuciones que se realizaba en aquélla época, la de Matute debía llevarse a cabo en la plaza mayor, pero por consideración con la joven Ibazeta que se encontraba embarazada, el gobierno decidió más bien ejecutar a Matute en la finca las Costas, donde paradójicamente se encuentra hoy día la casa de familia del gobernador de la Provincia de Salta. Fue precisamente allí en Las Costas donde mataron a Matute, ante el horror de que sus pies tuvieron que ser cortados para poderle dar sepultar, debido a que los grilletes estaban trabados y no se podían desprender de las cadenas."Hasta aquí la historia de Domingo López de Matute, que no era colombiano como se le menciona en los libros, sino venezolano. De hecho algunos artículos hablan que "La Madrid reforzó sus tropas con colombianos mercenarios de López Matute". Quizás la confusión tenga que ver con el hecho de que Venezuela estuvo integrada durante una década (1819 a 1829) a la antigua República de Colombia, justamente para la fecha de los acontecimientos señalados. Pero apartando este detalle, lo cierto es que el llanero tiene un sitial importante en la historia de Salta, no sabemos si para orgullo o vergüenza de los venezolanos. Afortunadamente después de Matute han llegado a Salta personajes ejemplares de esa tierra maravillosa que es Venezuela, que seguramente ayudarán a redefinir la historia de la provincia."Valen, -nos parece-, las preguntas para los genealogistas, ¿hubo descendencia del llanero Domingo López Matute? La historia dice que dejó a su esposa embarazada, que al niño, ¿o niña? le negaron el apellido del padre. ¿Qué apellido le endosaron? ¿Tuvo descendencia? ¿Existe descendencia HOY? Esperamos respuesta... Saludos.

*Historiador, poeta y abogado venezolano (El presente texto es un correo del autor enviado a Alberto Hernández, periodista de El Periodiquito de Aragua)

jueves, 7 de febrero de 2008

EL ARREBATÓN


Eduardo López Sandoval*
eduardolopezsandoval@yahoo.es

Es esta la historia del primer arrebatón realizado en Guardatinajas.
Guardatinajas es un pequeño pueblo del Guárico donde todos se conocen. Todo guardatinajeño da la misma dirección: “Al llegar, pregúntale al primero que veas por fulanito”. Nunca falta una inmediata respuesta: “Cruce en la segunda cuadra a la derecha, la tercera casa”.
Guardatinajas está muy alejado de los centros de poder, más por el abandono que por la distancia. No hay agua, la escuela no tiene comedor, la carretera casi nunca sirve… mas no hay malandros. Sí, increíblemente ésta es una especie exótica. En la producción de delincuentes sólo se limita a ladrones de gallina, politiqueros, ladrones de ganado y sindicaleros. Por lo general es un poblado tranquilo.
Sin embargo, un mal día, dos adolescentes incursionaron en el desconocido rubro de los arrebatotes.
Todo comenzó por un acto político en la capital del Estado con motivo de la aprobación de la Memoria y Cuenta del Gobernador de turno. Les entregaron una pancarta, se aprendieron una consigna y les pagaron con ron y con dinero sustraído fraudulentamente de la Cuenta que ese día se aprobó.
Terminado el acto, los choros nuevos se dirigieron a la licorería más cercana; un choro viejo, de los más curtidos, contaba desprevenidamente a un pequeño auditorio las artes del arrebatón en moto. Nuestros amigos oyeron, entendieron y se vieron a los ojos, y con un cruce de miradas sellaron el compromiso de ser precursores del arrebatón en Guardatinajas.
Ya en el autobús de regreso…
-Y cómo hacemos sin moto?, preguntó uno.
- ¡Que moto na! ¡En la bicicleta!
Nuestros aprendices de cacos sólo tenían en sus curricula la ejecución de un robo de hallacas en la casa de Parrita. Todo les salio perfecto, solamente que con el nerviosismo metieron en el saco bollos en vez de hallacas y que uno de ellos perdió una alpargata.
En esta ocasión todo estaría planificado. La víctima el boticario del pueblo.
Era conocido que diariamente después de cerrar la botica, a la misma hora, con una bolsa en la mano, el boticario se dirigía a su casa en las afueras del pueblo.
(Los malandrines suponían que en la bolsa llevaba el producto de la venta del día. No sabía que el dinero lo llevaba en el bolsillo derecho del pantalón, tampoco sabían que en la botica no había baño).
Pues, sí, en esta bolsa llevaba el boticario, muy higiénicamente, sus deposiciones diarias.
El arrebatón fue perfecto, lo realizaron en la oscurana de la escuela, después del policía acostao.
Corrieron, corrieron y corrieron. El autor de estas líneas, que en ese momento pasaba casualmente por el lugar, observó en la cara del boticario, en pocos segundos, disímiles matices; primero asombro, luego susto, y por último una sonrisa se impuso en su boca.
Más adelante, en la vía que va hacia Monteoscuro, el pichón de azote que pedaleaba ya no podía y se paro en la pata de un guásimo. El otro que iba en la caja de la bicicleta de reparto, iba abriendo la bolsa…
-¡Pija, primo, me llené! Se oyó la exclamación en el llano.
El otro, que pensó que el pana lo quería bajar de la mula, olvidó el cansancio y se le abalanzó.
-¡¿Cómo que te llenaste?! ¡Esta vaina es pa` los dos!
Y le arrebató la bolsa. Y también se llenó.

*Abogado, poeta, escritor e historiador venezolano.