Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

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martes, 5 de octubre de 2010

Colapsó la Atmósfera Superior de la Tierra*

Las capas de la atmósfera superior de la Tierra. Crédito de la imagen: John Emmert/NRL.
Las capas de la atmósfera superior de la Tierra. Crédito de la imagen: John Emmert/NRL.
*Texto e imágenes tomadas de http://www.diarioelpeso.com/anteriores/2010/30092010/CMT_240710_ColapsoAtmosfera.php
[C/A de National Aeronautics and Space Administration/ Diario El Peso] Los científicos están perplejos ante el colapso de la atmósfera superior terrestre [la termósfera] ocurrida durante el profundo mínimo solar de 2008–2009. Investigadores, financiados por la NASA, están monitoreando el preocupante suceso de la atmósfera de nuestro planeta, que ocurrió a gran altitud sobre la superficie de la Tierra, en el sitio donde la atmósfera se encuentra con el espacio.
Entérese en Wikipedia
"Esta es la contracción más pronunciada de la termósfera en, al menos, 43 años", dice John Emmert, del Laboratorio de Investigación Naval, quien es el autor principal de un artículo que anunció el hallazgo, en la edición del 19 de junio de Geophysical Research Letters (GRL o Cartas de Investigación en Geofísica, en idioma en español). "Esto constituye un récord de la Era Espacial".
El colapso ocurrió durante el profundo mínimo solar que tuvo lugar en 2008–2009 [un hecho que por sí solo no sorprende a los científicos].
La termósfera siempre se enfría y se contrae cuando hay poca actividad solar. En esta ocasión, sin embargo, la magnitud del colapso fue de dos a tres veces mayor de lo que podría atribuirse a la baja actividad solar.
"Está ocurriendo algo que no entendemos", dice Emmert.
El rango de altura de la termósfera varía desde los 90 km hasta más allá de los 600 km. Es el dominio de los meteoros, de las auroras y de los satélites que pasan rozando la termósfera en su recorrido alrededor de la Tierra. También es donde la radiación solar hace el primer contacto con nuestro planeta. La termósfera intercepta los fotones del ultravioleta extremo (UVE) del Sol antes de que alcancen el suelo. Cuando la actividad solar es alta, el UVE solar calienta la termósfera, causando de ese modo que se infle como un malvavisco sostenido sobre una fogata. [Este calentamiento puede hacer que las temperaturas suban hasta los 1400 K —de allí el nombre termósfera]. Cuando la actividad solar es baja, ocurre lo opuesto.
En los últimos años, la actividad solar ha sido muy baja. En 2008 y 2009, el Sol se adentró en un mínimo solar como los que ocurren solamente una vez cada siglo. Se presentaron pocas manchas solares, casi no se produjeron erupciones solares y la radiación UVE del Sol estuvo en un nivel muy bajo. Los investigadores inmediatamente dirigieron su atención a la termósfera para ver qué ocurriría.
Densidad de la termósfera
Estas gráficas muestran cómo la densidad de la termósfera [a una altura de referencia de 400 km] ha crecido y decrecido durante los cuatro ciclos solares anteriores. Los recuadros (a) y (c) muestran la densidad; el recuadro (b) indica la intensidad de las ondas de radio que provienen del Sol a una longitud de onda de 10,7 cm, un indicador clave de actividad solar. Obsérvese la región marcada con un círculo amarillo. En 2008 y 2009, la densidad de la termósfera fue un 28% más baja de lo que se esperaba, tomando como base los mínimos solares previos. Crédito de la figura: Emmert y colaboradores (2010), Geophys. Res. Lett., 37, L12102.
Termósfera
¿Cómo se puede saber qué está ocurriendo en la termósfera?
Emmert emplea una ténica ingeniosa. Debido a que los satélites experimentan arrastre aerodinámico cuando se mueven a través de la termósfera, es posible monitorizar las condiciones que allí imperan observando el decaimiento orbital de los satélites. Él analizó las tasas de decaimiento de más de 5.000 satélites en un rango de altitudes desde los 200 hasta los 600 km y en un período de tiempo que cubre desde 1967 hasta 2010. Esto proporcionó una muestra única, en tiempo y espacio, de la densidad, de la temperatura y de la presión termosféricas, la cual abarca casi toda la Era Espacial. De esta manera, el científico descubrió que el colapso termosférico que tuvo lugar en 2008–2009 fue no solamente más pronunciado de lo que se esperaba, sino también más grande de lo que la actividad solar puede explicar.
Una explicación posible es la presencia de dióxido de carbono [CO2]. Cuando el dióxido de carbono alcanza la termósfera, funciona como un refrigerante, extrayendo calor a través de la radiación infrarroja. Bien se sabe que los niveles de CO2 de la atmósfera terrestre han aumentando recientemente. El CO2 adicional en la termósfera pudo haber incrementado el enfriamiento causado por el mínimo solar.
"Pero los cálculos no concuerdan del todoIncluso si se toma en cuenta el CO2 usando nuestro conocimiento más avanzado acerca de cómo funciona como refrigerante, no podemos explicar completamente el colapso de la termósfera", dice Emmert.
Según Emmert y sus colegas, el bajo nivel de UVE solar explica el 30% del colapso. El CO2 adicional explica otro 10%. Esto hace que quede hasta un 60% del tema sin explicación alguna por el momento.
http://www.ucar.edu/news/releases/2006/thermospherevisuals.shtml
Un video del NCAR (National Center for Atmospheric Research o Centro Nacional de Investigación Atmosférica, en idioma español) muestra cómo el dióxido de carbono calienta la atmósfera inferior, pero enfría la atmósfera superior.
En el artículo publicado en GRL, los autores reconocen que la situación es un tanto complicada. Hay más en juego que meramente el UVE solar y el CO2 terrestre. Por ejemplo, las tendencias climáticas globales podrían cambiar la composición de la termósfera, alterando sus propiedades térmicas y la manera en que responde a estímulos externos. Podría suceder que la sensibilidad de la termósfera a la radiación solar esté aumentando.
"Las anomalías en la densidad", escribieron, "podrían significar que se ha alcanzado un punto crítico climatológico, aún no identificado, ligado a un balance de energía y a procesos químicos". O quizás no.
Se podrían encontrar pistas importantes en la forma en que la termósfera rebota. El mínimo solar está ahora llegando a su fin, la radiación UVE del Sol está incrementándose y la termósfera está comenzando a hincharse de nuevo. La forma exacta en que esta recuperación ocurra podría revelar la importancia relativa de las contribuciones que provienen de fuentes solares y terrestres.
Para obtener más información, sírvase consultar: Emmert, J. T., J. L. Lean y J. M. Picone (2010), Record–low thermospheric density during the 2008 solar minimum (Densidad termosférica récord durante el mínimo solar de 2008), Geophys. Res. Lett., 37, L12102.

viernes, 4 de diciembre de 2009

CALENDARIO LLANERO

Adolfo Rodríguez


Fotografías: Arturo Álvarez D'Armas



DICIEMBRE


La proximidad de diciembre era presentida cuando se encendían las flores de pascua o navidad entre las macollas resecas, el aguamiel de los meleros, al sol, no exhiben sus amarillos, los algodonales invitan a cosecha, los caraotales de granos pintados y las jabas (grandotas) y los frijolales maraquean. Se ensila en tambores, parte de lo cosechado, para los días invernales y alguna porción se vende, tal vez fanega y media. Hay patillas veraneras entre los algodones y hay quienes sueñan embarrar sus casas en pierna y encalarlas si da cómo. Para lo cual el maíz se esgrana, si de a poquito a dos manos y las tusas sirven de muñecas a las muchachas, que las visten con tiritas de cualquier trapo. Mientras los más pudientes apalean las mazorcas sobre tarimas (troja de palos) o canei, y caen los granitos sobre sacos de fardos o lonas. Se miden con perolas que hacen una cuartilla. que son dos kilos y medio; doce cuartillas: tres almudes que son treinta kilos y siete almudes, la carga del burro. Los saquitos e fardo cogen treinta y cinco kilos. Otros venden sus reses o rajan leña para vender, prefiriendo la de guatacaro de flor blanca y brasa grande y rojita. Las cuentan por pares: quince pares un tercio, que es la carga del burro, que si el leñador anda solo, coloca una estaca que sostiene el otro lado del sillón, mientras pega la leña.

Médanos de La Soledad, estado Apure.

El agua la buscan en lagunas, en dos barriles que hacen una carga. Los construían por allí, con madera, que si es de tarare, que abunda, se estaponan, siendo de cedro, menos montonero, los más resistentes.


De regreso del pueblo se trae café, papelón, manteca e cochino (en botellas), aliños picantes, cebolla, ajo, sal, porque lo demás se consigue en el campo: maíz criollo, chiquito, maíz cariaco, maíz amapito, para el carato o la masa después que se pisa o se pila y se sancocha; carne e cochino gordo para el picadillo (un perolón), gallina o pavo grande, que con los huevos, papas, cebollas, cebollón y ocumo esmoronao.


-nada de encurtidos


Para envolver las hallacas mejor es la hoja de topocho que los dones separan del palillo, esos tallos que los muchachos convierten en “orejas de burro” y las hacen sonar. Las largas pencas se suasan, para embarrarlas luego con la masa onotada.


Y por la noche el amarre, todos a una, congregados como en un hermoso y alegre ritual, entre cuentos, enamoramientos y gracejo, sirviéndose de cabuyas que extraen de la planta de manirito o manirote. La primera “camada” es como de cincuenta hallacas, cuando muchos andan terecos con la caña blanca o ron de caña adquirido en los alambiques del trayecto, mientras los músicos afinan el violín, el bandolín, la guitarra para una parranda hasta el amanece.


Rara era la casa donde no se hacía hallacas, persogos de hallacas, canastos que hasta se perdían.


-la hallaca no valía ná. A todo el que llegaba se le daba-

.

El carato endulzado con panelas que traían de las vegas.

Y dulce de lechoza.


Contaban tres pascuas; la de navidad, la de Año Nuevo y la de Reyes. En cualquiera estrenando, camisón, camisa, pantalón, alpargatas o sombrero.

Y antes de año nuevo, un día de libertades bajo el pretexto de la conmemoración del día en que Herodes manda degollar a los inocentes. El 28 de diciembre, llamado también Día de los Locos, porque algunos se disfrazan y, entre cantos y danzas, se apropian de lo que quieran, con el permiso incluso, de alguna autoridad y el consentimiento general. Agarrar por inocente a otro, sirviéndose del engaño, forma parte de esa especie de liberalidad plena asociada a la locura y la inocencia.


La garza en el estero, entre La Negra y Puerto Miranda.


-en diciembre es más frecuente ese asunto de romances-recuerda José Rondón

Y reflexivo agrega:


-Yo no sé que corrupción hay: si es la emoción de la gente a los pueblos... hay mucha corrupción.


El solsticio de verano parece asomando en una estancia de Lazo Martí en La Silva Criolla en la que el poeta barinés Arvelo Torrealba cree advertir tierras oreadas y brisotes característicos de la época:


“Sobre la falda / de toscas malezas entreteje / la parásita en flor, áurea guirnalda; / cuelga, blanco vellón, de su costado / el nido comenzado; / regio collar de abiertas campanillas / la trepadora mazamaza enreda / y en dos porciones la coraza rota, / despide al aura leda / del nevado cairel de su bellota / trenza brillante el orozul de seda.


“Tras la menuda flor cuaja el uvero / su gajo tempranero / sus nacarados frutos en el limo / el punzador curujujul engendra; / la maya erige colosal racimo / y desprende el merey sabrosa almendra; / señuelo de su copa en lozanía, / encendidos granates el orore / en mil estuches cría; / emulando la escarcha / el espinito su jazmín estera, / y del verde mogote en la cimera / abre su flor simbólica la parcha.


“…….. / por la margen del caño / espárcese el rebaño; / tiemblan reverberando los confines, / y borracha de sol y miel llanera, / celeste mariposa mensajera / batiendo va sus cuatro banderines”


Feliz habitador, Lazo Martí, de aquellas cotidianidades y andurriales llaneros, alguna vez cargó consigo una de aquellas “flores de pascua” montaraces y simbolizó con ella alguna congoja. .


José Ramón Medina publica en 1948 todo un poemario para cantar motivos sugeridos por tales días: Rumor sobre diciembre:


¿Quién canta el anuncio leve

del tránsito de diciembre?


Uno de tales cantos -Estampa breve para un mes- dice del “regazo tibio”, premonición de utopías: “un país de aromas que mis sueños persiguen”, “suave territorio de la infancia”, instante de escoltar “andariegas blancuras”.


Diciembre, para Jorge Plaz, es “el mes en que se limpian callejones / en los potreros y en la fundación.


/…en que se cogen las queseras / y empieza el amanse de novillas; el mes en que más bellas por las noches / en el cielo alumbran las cabrillas.


“Recogen los llaneros sus madrinas / de caballos trabajo que han de empezar / y el padrote celoso en el hatajo / lleno de ardor, se oye relinchar.


“La peonada se encuentra en los caneyes / preparando sus bestias ensilladas / y la llanura incierta los atrae / Y les brinda su amor cual un cantar.


Las noches de verano preferidas de la poetisa y maestra Luisa Rojas (Lux), desde "la desvencijada mesa" que le servía de escritorio: "las apacibles y silenciosas noches en que solo las estrellas envían a la tierra un escaso raudal de luz". Mientras que en noches de luna, "hay ecos de risas, notas de cantos, música de bandolines y aquella alegría ruidosa y frívola que no es la que ansía el alma impresionable y soñadora”, pues su deleite es con "la apacibilidad de aquellas otras...en que todo calla, todo duerme y sólo las luciérnagas describen derroteros de luz que brillan un instante y aparecen y desaparecen como la fugitiva imagen de la esperanza"


Médanos de La Soledad, estado Apure.


En tanto De Armas Chitty, también por Santa María de Ipire, recuerda que "Por días de diciembre, familias comenzaban a elaborar los papagayos. El cielo ancho... se llenaba de pájaros de papel. Sobre el cocal de la Tejería, sobre los algarrobos de El Pueblito, sobre los javillos de El Morichal, sobre los cujisales de Misa Cantada, más allá de los mamones de Juana Ruiz y del cafetal de Pilar Díaz, por el este cuando era selva y no potrero, se alzaban silbantes y agudos los papagayos. Y qué algarabía rompía el aire cuando las puntillas ocultas en las colas cortaban los tensos hilos y los globos multicolores eran aventados por la brisa. Hacia el crepúsculo, que en el pueblo de Ipire es como un país de pájaros y colores, el viento de la tarde iba empujando discretamente aquellas naves en derrota, naves de papel que encallarían en quién sabe qué lejana bahía.


"Todo respiraba alegría. Rojos y agresivos en sus cuerdas, los gallos se acondicionaban para los desafíos de la Pascua navideña. Los sambos envueltos en sus trajes de sangre oscura; los canagüeyes con charreteras rojas y doradas; los marañones, grises, con el pecho negro o blanco y las alas de púrpura; los pintos, ya rojos y blancos o blancos y negros, pero de pintas menudas, como peonías o caraotas o dados; los gallinos, jabados o amarillos terrosos. En las cuerdas de El Cerrito, de Pueblo Nuevo o Los Merecures, los gallos, muchos célebres porque habían triunfado en varios pueblos vecinos, parecían estar convencidos de su importancia.


"Cuando el pueblo era centro de algún desafío... se desbordaba en fiesta permanente. Empanadas, arepitas, carato, guarapo frío, el que se hace de papelón, limón y agua; guarapo o guayoyo, hecho con café delgado; guarapo de cañas, el extraído directamente de la caña; hallacas, hallacas de hojas, todo el arsenal de comidas múltiples del pueblo se tendía en las calles, junto a la gallera, mientras botiquines improvisados vendía licores diversos: brandi, lavagallo, guarapita, cuba libre, frescos de todo tipo. Los tarantines se multiplicaban y había en las gentes, al par del orgullo de ser hospitalarios con los extraños, el otro orgullo de poseer los mejores gallos"


Para La Guía Ecoturística de Venezuela de Miro Popic Net

El Galápago Llanero se encuentra en apareamiento.

Las Corocoras migrando de los Llanos altos hacia los bajos.

Por los bosques de galería los Morrocoyes nidifican.

La Ceiba pierde sus hojas para dar paso a la floración.

Salen de los huevos las crías de las Babas y los adultos se concentran en los cuerpos de agua permanentes.

Final del período de muda y comienzo del celo del Pato Carretero. Los machos. Formando algarabía, con sus desatentados combates, distantes las hembras. Es el único ganso venezolano y buen marido por formar pareja de por vida.

Nidifica el tautaco entre las matas.

El Barraquete Aliazul llega del Norte, el único pato norteamericano que migra a la Cuenca Amazónica.

Noviembre-diciembre, durante dos o tres semanas, los patos guiriri pico negro, guiriri picos rosado y el pato real, no vuelan porque están mudando de plumas y son depredados o cazados `por gavilanes y caricares. Los pelones huyen nadando o buceando.

Y afanosamente las iguanas hembras excavan sus nidos en la arena de los bancos, para ocultar sus huevos.

Loa vegueros la noche de Año Nuevo procuran signos en el cielo para sus siembras.


Palmas en el estero, entre La Negra y Puerto Miranda.


BIBLIOGRAFIA CONSULTADA


Guía Ecoturística de Miro Popic Net, revisado en http://www.miropopic.com/ecoturistica/ (enero 2009)

LAZO MARTI, Francisco Poesías Caracas; Academia Venezolana de la Lengua, MCMLXXXVIII.

MEDINA, José Ramón. Poesías, 1961

OLIVARES FIGUEROA, R. (1960). Diversiones Pázcales en Oriente y Otros Ensayos. Caracas: Imprenta Nacional.

Ramo, Cristina y Ayarzaguena, José. Fauna Llanera: Apuntes sobre su morfología y ecología. Caracas: Cuaderno Lagoven, 1983.

RODRÍGUEZ, Adolfo. Historia de la Tierra de Ipire, 1998

RODRÍGUEZ, Ernesto Luís. Tiempo de Volver, 1982

TORREALBA, Antonio José El Diario de un Llanero, Caracas: UCV 1987.

INFORMANTES: Ana Socorro del Corral, Félix León, José (Cheo) Rivero, Rodrigo Rondón, Marcos Natera, Justo León y José Rondón.

jueves, 12 de noviembre de 2009

CALENDARIO LLANERO

Adolfo Rodríguez


Fotografías: Arturo Álvarez D'Armas




NOVIEMBRE


"Por noviembre... recorría los espíritus una frescura y una euforia digna de días mejores... el cielo repartiendo como un tinajero el don sagrado y el verde parecía un tapiz eterno, así ardiese el verano sobre la tierra” (De Armas Chitty, citado por Rodríguez, A, 1992)

Según Jorge Plaz, vienen las ribazones; “hay plazas y poyatas en los ríos / y bañándose se ven los valentones”

“A las lagunas vinieron los gabanes, corocoros, patos y garzones; / se pobló la sabana de ganado / y en bandadas se ven patos pichones”.

“Las garzas veraneras por las tardes / entristecido lanzan su cantar…./

“Se están volviendo a ver las yeguadas, /de nuevo escuchando alcaravanes, / y en la boca de caños están cazando / a los peces fieros los caimanes.

“En noviembre lanzan los galápagos / sus primeras posturas; y en los médanos / se ven rastros de muchos animales / y el más raro de todos es el cangrejo”.

Vienen brisas, el frió, noches en que bate el pabellón.

“En que empiezan a nacer las bellas flores / la campánula y claveles de pradera, / es el mes mas bueno en los amores, / en que más fácil ceden las mujeres”


Caballo, llanero y reses. Via Puerto Miranda.


El 2 de noviembre era la arribazón de los muertos: puro coporo, se embocaba esa ribazón dice Ribero.

La Guía Ecoturística de Venezuela de Miro Popic Net reseña

Que la Guayabita está pletórica de frutos, apetecidos por el Paují de Copete que es agente dispersador.

Migran las Corocoras rojas hacia los llanos bajos y los costos y hay una escenografía crepuscular con su llegada y salida de sus dormideros.

Y, concentrándose, para iniciar el período reproductivo, cientos gabanes huesito en los garceros, que utilizaron ya la Garza real, la Chusmita y la Garza reznera en meses anteriores.

En pseudoplacenta, que llega a contener hasta ochenta y dos crías, porta la Anaconda o Culebra de agua (Eunectes murinus), huevos que eclosionan en esta época.

El Martín pescador Pigmeo va del bosque de galería al descampado en dirección a las bocas de algún caño donde la captura de peces es más efectiva.

Florea el Pardillo.

Termina su época de reproducción el Yaguaso Cariblanco, mientras se congregan juveniles y adultas en bandadas. También se reproduce la Perdiz

Osos Palmeros u Hormigueros están en período de lactancia y la hembra cruza la sabana con su cría a la espalda.

Murciélagos adultos se organizan en comunidades.

Eclosionan huevos de Baba, galápagos y del Caimán orinoqueño y se concentran en cuerpos de aguas permanentes para la hibernación en la seguía.


Reses. Vía La Negra, entrada a Guayabal, estado Guárico.


Comentando Ramo y Ayarzagüena que entre noviembre y diciembre los chigüires tienen el momento de partos más elevado del año, los gallitos azules desaparecen del Llano y los rojos se juntan en bandos sin mostrar la territorialidad de los meses anteriores. Ya no hay cotúas, garzas, chicuacos ni ibises en los garceros y quedan sólo los gabanes huesitos; zamuros y oripopos en plena nidificación, aprovechando los troncos en el suelo al pie de los grandes árboles para efectuar sus puestas, mientras galápagos salen del agua y ponen en los secos bajíos, hasta fines de febrero, abriendo un hueco en la tierra, que humedecen, escarbando con las patas traseras, para depositar 10 o 12 huevos alargados, que cubren con apretado tapón de barro fuertemente apisonado. Luego retornan al humedal, mientras el calor del sol incuba.

Época que novela así Cabrera Malo:

“un inmenso mar de palmeras que el sol de los llanos tiñe de colores suntuosos y cambiantes; a lo lejos lagunas letárgicas, inertes, amortajadas de junto en torno de los cuales los gabanes y los garzones montan su guardia funeral, ríos que se arrastran a pedazos por lechos equívocos o que desaparecen de pronto, tragados de un solo sorbo codicioso por la sabana sitibunda”.


FUENTES CONSULTADAS


Cabrera Malo, Rafael, El Reflejo de los Remansos Azules. Caracas: Academia Venezolana de la Lengua correspondiente de la Real Española, 1989. -- 389 p. (Colección Génesis))

Guía Eco turística de Miro Posic. Net, revisado en http://www.miropopic.com/ecoturistica/ (enero 2009)

PLAZ, Jorge en TORREALBA, Antonio José El Diario de un Llanero, Caracas: UCV 1987.

RAMO, Cristina y Ayarzagüena, José. Fauna Llanera: Apuntes sobre su morfología y ecología. Caracas: Cuaderno Lagoven, 1983.

RODRÍGUEZ, Adolfo. Historia de la Tierra de Ipire. San Juan de los Morros: Gráficas los Morros, 1998, 94 p.

INFORMANTES: Marcos Natera (2002), José Rivero (2009).

jueves, 8 de octubre de 2009

ALMANAQUE LLANERO

Adolfo Rodríguez

OCTUBRE

De Armas Chitty relata su arribo a Santa María de Ipire por octubre "con los maizales doblados en panojas. Pueblo de paraíso, una palmera en cada esquina. Desde la plaza el samán inmenso arropaba la comunidad”.

Se recoge el maíz seco para las trojas.

Recordando Jorge Plaz, para esta época, en Apure, “cantos de carrao en noches tristes”

capas amarillentas se iban viendo /quedar En los bancos anegados…”

Mes “del calor y el fastidio / del llanero por la plaga; y obligado / a componer los corrales y queseras; / que las varas y bejucos ya ha cortado”

Los lanares empiezan a podrirse / el agua se calienta y se corrompe / los árboles y bananos cogen más / la savia, la que corre por sus frondas.

Atardecer llanero. Estero de Camaguan. Estado Guárico

El tábano verde azota los ganados, / jején y puyón azota a la gente; / el mosquito y el zancudo hacen conjunto…/

En tanto que para La Guía Ecoturística de Venezuela de Miro Popic hay un bosque de galería disfrazado de nidos de diverso tamaño. Plataformas con palitos, bolitas de gramíneas y plumas, bolsas guindando en frágiles ramas y otros sustentáculos de palos secos de cincuenta centímetros de diámetros en ramas bajas. Cuando, en éstos, los huevos son de color blanco, son de pájaro vaco.

La Baba hembra cuida celosamente su nido, que elabora con hojas y material en descomposición que degradándose libera energía a través del calor, beneficiando así la incubación de los huevos.

El gallito azul se desplaza en el boral hasta con cinco pichones de plumaje marrón opaco con puntos amarillosos en la cara.

Caballo, llanero y reses. Via Puerto Miranda. Estado Guárico.

El Alcaraván elabora su nido limpiando el piso de gramíneas en el "banco". Dos huevos de color kaki con puntos oscuros. Que al eclosionar, protegen los adultos con movimientos que distraen al posible depredador.

Se observan los últimos nidos de Chenchena (o Hoatzin) a lo largo del bosque de galería de los ríos de la cuenca del Orinoco.

Es el instante pico de anidación del Tautaco, mientras que el del Gabán Pionío, que invade los garceros solitarios, está adelantado. Pastorean las sabanas, próximas al nido, grupos de hasta ocho adultos y más de once juveniles.

El Yaguaso Cariblanco anda en tiempo de nidificación.

Florece el Cedro.

Eclosionan los huevos de Babas y Anacondas.

Es temporada de cortejo y apareamiento del Caimán del Orinoco.

El barinés, los vientos de verano, generalmente se presentan a fines de octubre o principios de diciembre. La luna creciente se ve con la punta “gacha”, amarillean los bancos que estuvieron anegados. El agua se calienta y se corrompe generando casquera en bestias y ganados.

Estero entre La Negra y Puerto Miranda

Época de arribazones, que se anuncian en el color de las aguas y los llaneros aprovechan para pescar y coger tortugas, terecayes, galápagos. Se cogen tapas, trasportando la tierra en parihuela.

Es salida y bajante de aguas. Al "bajar las aguas" muchas especies se desplazan en dirección al río Orinoco.

El desarrollo de las corrientes indican los cardúmenes de coporos, cachamas y palometas.

Menos intensas las lluvias, algunos esteros se reducen a barro, amainan los coros nocturnos de los anfibios, hay pájaros que realizan una segunda nidificación y es la máxima parición de chigüires y venados; (Ramo y Ayarzaguena, 1983: 25, 75)

El picotijera se reproduce entrando el verano, que en bandos de cien, utiliza las islas para depositar sus huevos en pequeñas oquedades en el suelo. En tanto que los martines pescadores prefieren taludes a lo largo de los caños, donde depositan sus huevos en amplias cámaras. Al bajar los caños surgen sitios apropiados (Ramo y Ayarzaguena, 1983: 35)

Reses y aguas, Via Puerto Miranda. Estado Guárico.

Cabrera Malo (1989) narra el final de octubre: “El invierno concluía entre tempestades. Emigraron hacia las grandes lagunas las garzas y las coitaras. Las perdices, rodeadas de sus crías nuevas, silbaban enamoradas entre los gamelotales” (p. 265).

Abunda el lirio de agua en las sabanas aún inundadas. Intenso calor, alta humedad y poca brisa

FUENTES CONSULTADAS

Guía Eco turística de Miro Posic. Net, revisado en http://www.miropopic.com/ecoturistica/ (enero 2009)

PLAZ, Jorge en TORREALBA, Antonio José El Diario de un Llanero, Caracas: UCV 1987.

RAMO, Cristina y Ayarzaguena, José. Fauna Llanera: Apuntes sobre su morfología y ecología. Caracas: Cuaderno Lagoven, 1983.

RODRÍGUEZ , Adolfo. Historia de la Tierra de Ipire. San Juan de los Morros: Gráficas los Morros, 1998, 94 p.

INFORMANTES: Marcos Natera (2002), José Rivero (2009).

Fotografías: Arturo Álvarez D'Armas.