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viernes, 13 de octubre de 2023

LA BIBLIOTECA DE SAN JUAN DE LOS MORROS: SU HISTORIA DE LA OSCURIDAD A LA CLARIDAD

Adolfo Molina Brizuela* 

Pretendo en estas líneas plasmar algunas ideas que guardan relación con el conocimiento y de cómo se adquiere el mismo a través del transitar de hombre por las veredas de la sociedad. En tal sentido, para comprender el asunto, es preciso y conveniente, en primer orden, escudriñar lo que se entiende o debe entenderse por conocimiento; éste no es más que, aquel juicio proveniente de la razón, ya que tiene su base en el Ser; y, por supuesto se apoya en procesos cognitivos, tales como: percepción, memoria experiencias positivas y negativas, razonamiento lógico, binomio enseñanza-aprendizaje, testimonios, que involucra lo vulgar y lo científico.

            A lo largo de la historia, el hombre en su constante búsqueda del conocimiento se ha visto incitado a beber de las aguas de la sabiduría académica, por ello ha tenido la necesidad de organizar tal conocimiento para validar su aceptación en el seno de la comunidad científica. De allí que, en esa organización que se planteó en algún momento de su existencia, le dio origen a lo que hoy conocemos como biblioteca.

            En función de lo anterior, es pertinente traer a colación que, la biblioteca más antigua del mundo es la de Al-Qarawiyyin, situada en Fez, Marruecos, siendo fundada por Fátima El-Fihriya; quien era hija de un rico comerciante y posterior a la muerte de éste, decidió pues invertir la herencia que le dejó, en la creación de una biblioteca y una madrasa, una escuela que terminó por convertirse en una Universidad. Sin embargo, otros sostienen que, ya en el año 330 A.C, existía la primera Biblioteca Pública en la ciudad de Atenas; considerada para esa época capital del conocimiento. No obstante, tales reseñas no se agotan en lo plasmado en este papel de trabajo, siendo posible que existan otros referentes sobre el origen de las bibliotecas, ya que, en Egipto, Grecia, Roma, Edad Media, Medio Oriente, Edad Moderna y la Edad Contemporánea, también era y es abordado el tema.

            Ahora bien, por qué se le acuñó tal nombre, la respuesta es que, etimológicamente la palabra biblioteca, proviene del griego biblión = libro y thekes = caja, significando la unión entre tales palabras; el lugar donde se guardan los libros. Así la historia de las bibliotecas discurre paralela tanto a la historia de la escritura como a la historia del libro. Según la ALA (American Library Asociation) la biblioteca, constituye una colección de material de información organizada para que pueda acceder a ella un grupo de usuarios. Tiene personal encargado de los servicios y programas relacionados con las necesidades de información de los lectores. Sin embargo, con la constante evolución de la sociedad y la manera de como almacenar la información actualmente, tal definición debe ser revisada, ya que en principio las bibliotecas solo resguardaban manuscritos y libros impresos, pero hoy en día con el auge del internet se habla de bibliotecas digitales o bibliotecas virtuales, debido al alto contenido de material bibliográfico digitalizado y de fácil acceso al usuario.

            Desde mi óptica, lo relevante es que, una biblioteca y un libro serán siempre esenciales para fortalecer el conocimiento del ser humano; y creo no estar equivocado con tal afirmación, por cuanto hasta el escritor argentino Jorge Luis Borges, se ha expresado en ese sentido, al manifestar en una oportunidad, cito “Siempre imaginé que el Paraíso será algún tipo de Biblioteca”, cierro la cita, obviamente que en sintonía con Borges, la atracción que crean unos estantes repletos de libros viejos y nuevos, la incógnita por descubrir lo que hay en sus páginas, el aroma a cuero y material sintético de sus cubiertas, la percepción visual de sus páginas amarillentas que recogen un espacio y tiempo histórico que involucran al hombre, conllevan a que, el placer de la lectura puede durar una eternidad.

            Por su parte, la UNESCO, ha establecido una tipología bibliotecaria, que incluye bibliotecas, a saber: a) Universitarias; b) No especializadas de carácter científico y eruditos; c) Especializadas, responden a necesidades profesionales concretas; y, d) Públicas. También existen otras fórmulas de bibliotecas infantiles, tales como: el bibliobús que atiende a niños, jóvenes y adultos en los barrios de las distintas ciudades y las bebetecas, que son servicios de atención especial para infantes de 0-6 años.

Puntualiza, dicho organismo internacional que, las bibliotecas nacionales, representan la cabecera del sistema de los Estados. Así, suelen estar financiadas por fondos públicos y cumplen una doble finalidad: proporcionar material bibliográfico de investigación para cualquier disciplina, y conservar y difundir el patrimonio cultural (referente a la información registrada a lo largo del tiempo) de cada país. En general cada Estado tiene una biblioteca que es considerada nacional y cuyos objetivos son los antes reseñado. Cabe destacar el caso de algunas de ellas, tales como: la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, Biblioteca Británica, Biblioteca Nacional de España, Biblioteca Nacional de Francia, Biblioteca Nacional de Argentina, Biblioteca Nacional de México, Biblioteca Nacional de Chile, Biblioteca Nacional de Colombia y la Biblioteca Nacional de Venezuela.

En el caso venezolano, la historia registra que, el primer paso para la creación de la Biblioteca Nacional surgió en el año de 1810, cuando nuestro país aún era Capitanía General de Venezuela y en tal sentido dependía de España. Los precursores e incitadores de tan brillante idea fueron el guariqueño Juan Germán Roscio Nieves y Mariano Moreno, siendo ratificada y reproducida tal idea en fecha 04 de junio de 1814, por el padre de la Patria Simón Bolívar; quien giró instrucciones claras y precisas para la creación de la Biblioteca Pública de Caracas.

A pesar de lo precedente, no fue sino hasta el 13 de julio de 1833, durante el primer gobierno del General José Antonio Páez, a través del Ministro del Interior y Justicia Antonio Guzmán, que se redactó el decreto, mediante el cual se crea la Biblioteca Pública Nacional; cuyo decreto establecía además que, todas las bibliotecas de Venezuela formarían parte de la recién creada Biblioteca Nacional, haciendo plena referencia a las librerías y archivos de los extinguidos conventos, colecciones de la universidades y colegios actuales y futuros, los libros que habían sido coleccionados por Arévalo en 1814, y los que a partir de allí fuesen adquiridos.

La misión inicial fundamental de la Biblioteca Nacional era constituirse como centro de consulta e información para el buen desempeño de los funcionarios del gobierno, y brindar acceso a todos los ciudadanos para contribuir y mejorar su educación, lo que evidentemente se traduce en producción intelectual y actualización del conocimiento, siendo la premisa en todo caso, vencer la tenebrosidad del saber para que aflore la luminosidad académica. En correspondencia a lo expresado, enfatizaba Juan Germán Roscio en 1814, cito: “Todos los ciudadanos, sin distinción de clases, tendrán derecho a concurrir a leer a la Biblioteca…” fin de la cita. Indudablemente que, su intención era mantener a los ciudadanos suficientemente ilustrados para dar la lucha en el terreno ideológico de la época, debido a que una biblioteca, es un espacio donde se preserva y se mantiene un registro cultural del pasado y del presente, siendo su función facilitar el acceso de los usuarios a los conocimientos, crear y mantener una colección coherente y ordenada e incentivar la creación de nuevos registros culturales.

Cabe destacar que, actualmente en Venezuela, el Sistema Nacional de Bibliotecas está conformado por más de 727 bibliotecas públicas, distribuidas en 24 Redes estadales, cuatro (4) Institutos Autónomos y la Biblioteca Nacional, siendo las bibliotecas más importantes: 1) La del Banco Central de Venezuela; 2) Palos Grandes; 3) Nacional de Venezuela; 4) Pedro Grases y la 5) Bolsa de Valores de Caracas. De importancia, debe mencionarse adicionalmente que, la biblioteca privada más grande de Latinoamérica se encuentra en Venezuela, me refiero a la Colección Arcaya, con unos 147.000 volúmenes de un valor incalculable.

En el mismo orden de ideas, pero dando un giro geográfico hacia el estado Guárico, encontramos que allí está ubicada, en la ciudad de San Juan de los Morros, La Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, sobre la cual, de seguidas, emprenderé un breve recorrido histórico. La misma, se dice que fue creada aproximadamente en el año 1930. En sus inicios recibió el nombre de Biblioteca Luis Razetti, comenzó a funcionar en una casa de la calle real, hoy día Avenida Bolívar, justo donde está actualmente la sede del Banco de Venezuela. Posteriormente, fue trasladada a la sede de la Federación Venezolana de Maestros, en la misma calle real. Para el año de 1954, fue mudada a la sede de la Unidad Escolar Estadal 2 de diciembre – (hoy Escuela José Félix Ribas)- ubicado en la Avenida Miranda. Dicha biblioteca, fue trasladada en la década de los años 60 nuevamente, al parque Juan Germán Roscio, ubicado en la calle Mariño, funcionando allí hasta el año 1974, por cuanto fue reubicada en la recién estrenada sede de la Casa de la Cultura “Víctor Manuel Ovalles”.

En el año 1980, se crea la Red de Bibliotecas Públicas y tal biblioteca es bautizada entonces el nombre de Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, funcionando allí, hasta el año 2011, cuando es mudada hacia un deteriorado e inconcluso edificio donde funciona actualmente, específicamente en la Avenida Bolívar cruce con la calle Mariño. Lo antes descrito, encuentra asiento de veracidad, en reseñas plasmadas en el Diario “El Nacionalista”, por la profesora Elisa Pineda de Belisario, y también en palabras del señor Félix Orasma; a quien recientemente entrevisté, trabajador de dicha biblioteca como planificador adjunto a la Coordinación de Bibliotecas del estado Guárico, durante 22 años, hasta su jubilación, y todavía continúa prestando apoyo ad-honorem y desinteresadamente. Cuenta el entrevistado, con mucha pasión y vehemencia que, cuando inició sus labores en la mencionada biblioteca no había un registro de las bibliotecas de la red; por lo que, él comenzó a escribir un resumen histórico de ellas, iniciando por supuesto con la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”.

Igualmente la creación de las Redes Estadales de Bibliotecas Públicas, un icono del saber en el estado Guárico, esgrime como soporte jurídico, el Decreto N° 31, suscrito por el Gobernador del momento Facundo Camero Velásquez y refrendado por secretario general de Gobierno Dr. León Párraga Laya, en fecha 19 de octubre de 1979.

Desde sus inicios, la mencionada biblioteca tuvo múltiples inconvenientes y detractores, entre ellos pequeños comerciantes que se oponían a su funcionamiento en los espacios actuales de ubicación, alegando que la reubicación de éstos, en sitios distantes de merpeco les causaría perjuicios y que prácticamente para ellos era un desalojo. Tal conflicto fue judicializado, hasta el punto de existir una (1) demanda -(amparo constitucional)- para impedir el estudio de suelos, donde se iba a construir la sede actual y posteriormente impedir la construcción de la biblioteca, pero fue declarado sin lugar.

Debe resaltarse que, gracias a la loable labor perseverante de la Licenciada Maritza Turupial, Coordinadora de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Guárico, desde 1991, año en que se reactiva la idea de la mencionada sede, pero no es hasta 1993, cuando se plantea el tema ante el Gobernador Malavé Risso, el Alcalde Argenis Ranuarez, Virginia Betancourt, en su condición de Directora de la Biblioteca Nacional, y también a la gran labor de la  Sociedad de Amigos de la Biblioteca Pública, según me cuenta Maria de Lourdes Martínez -(conocida cariñosamente como Malula)-, integrada por  ella misma,  Elisa Pineda de Belisario, Antonio Arcia, Leonor Rivera de Sáez, Lucio Díaz Ortiz, Adolfo Rodríguez, Dr. José Ramón Torrealba; hijo del sabio guariqueño Torrealba, Aída de Tabares, Luis Ortega, entre otros; e incluso con la colaboración del Rotary Club y la Cámara de Comercio; representada por Ángelo Donnarumma y Giovanni de Angelis, se pudieron sentar las bases para hacer realidad la construcción de la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”. También, participaron activamente en el proyecto para la nueva sede de esta biblioteca junto a Maritza Turupial, los demás miembros del equipo de Coordinación de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Guárico, Wollmer Uzcátegui, León Rubio, Pablo Hernández, Elsida Tillero y Jesús López

La creación de la mencionada biblioteca continuó su indetenible avance, con la suscripción del contrato de comodato para su construcción, en fecha 19 de mayo de 1995, estando presente en dicho acto realizado en la sede de la Casa de la Cultura de San Juan de los Morros, el Alcalde Argenis Ranuarez Angarita; Lcda. Virginia Betancourt, en su condición de Presidenta del Instituto Autónomo de Bibliotecas Públicas; Lcda. Maritza Turupial, en su condición Coordinadora de la Red de Bibliotecas; Los Concejales Andrés Ortiz, Oscar Márquez y Enrique Rangel; el Síndico Dr. Jesús Salazar; el Dr. José Añez, Registrador Público y demás personalidades vinculadas a la educación y la cultura del Municipio, tal como está registrado en el periódico “El Nacionalista”, correspondiente a la fecha arriba indicada.

Los recursos financieros para iniciar la construcción de la citada biblioteca fueron aportados por la Gobernación del estado Guárico, Asamblea Legislativa, Ministerio de Desarrollo Urbano (Mindur) y la Alcaldía del Municipio Autónomo Juan Germán Roscio Nieves, según información extraída del diario regional “El Nacionalista”, de fechas: 22 de noviembre de 1995 y 13 de octubre de 1996, que reposa en los archivos de la hemeroteca de dicha Biblioteca Pública.

Es significativo subrayar, que mucho antes de las fechas indicadas, de manera previa, específicamente entre 1980 – 1990, se realizaron gestiones sumamente importantes para obtener un terreno o local, impulsando la creación de la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, las cuales tuvieron a cargo de las Coordinadoras Raíza Márquez y Esther Requena, que no podían ser invisibilizadas en el presente escrito, según lo reseña el periódico “El Nacionalista”, de fecha: 16 de octubre de 1996, el cual descansa en los archivos de la hemeroteca de la citada biblioteca.

Para el año de 1996, la Lcda. Virginia Betancourt concertó una reunión con las nuevas autoridades Gobernador Rafael Emilio Silveira y el Alcalde Julio Torrealba, a los fines de ratificar el proyecto de creación de la mencionada biblioteca; comprometiéndose éstos a cumplir con el mismo y a mantener el ofrecimiento financiero hecho por las gestiones anteriores. Posteriormente la directora regional de Mindur, comunica a la Red de Bibliotecas que, disponen de los recursos para iniciar la obra este año y que se han tomado previsiones para el presupuesto del año 1997. No obstante, a pesar de ello hubo un conato, por parte de la Alcaldía de Roscio, de querer cambiar la sede de la biblioteca, a un terreno adyacente al Complejo Cultural que iba a desarrollar la Gobernación del estado Guárico, en la sede del viejo Hotel Baños Termales, pero sólo fueron especulaciones sin ningún éxito, ya que se inició la construcción de la sede actual en fecha 1998.

Recientemente en entrevista practicada a María Martínez -(Malula)-, ella me comenta que, comenzó a trabajar en dicha biblioteca por un tiempo de 13 años, contados desde el 01 de abril de 1986 hasta el año 1999, como auxiliar de biblioteca en la sala infantil con Milagros Sotillo, bajo la coordinación de Raíza Márquez. Me ilustra de que, allí, hacían un Plan Vacacional llamado “Una Aventura por la Paz”, era una época muy linda, compartida con excelentes compañeros de trabajo, tales como: Elsida Tillero; quien era bibliotecóloga, jefe de procesos técnicos y se trasladaba todos los días desde Villa de Cura hasta la ciudad de San Juan de los Morros, Nelly de González, Maigualida Arévalo, Nohelí Calles; quien amaba los libros, los cuidaba y los defendía con ímpetu de guerrera, Luis Ortega, Roseliano Morillo, y desaparecido Pablo Hernández, Maria Romero, Rosa de Orasma, Yurubí Vicuña, América Farias, Olimpia Martínez, Alcides Arias, Luis Carlos Rodríguez, Luis Escala, la aseadora Vestalia Zapata, Maria Teresa Herrera, Wollmer Uzcátegui, el titiritero Gustavo Oval; Enrique Gitten, quien integraba el grupo de teatro “Búsqueda” y Jeroh Montilla; de quien explica en especial que, era y es un incansable lector, él estaba en la parte de literatura, y todo cuanto libro pasaba por su scanner visual, al final de jornada laboral, en horas extras, me hacía un relato breve con gran precisión, por cuanto su capacidad memorística es sorprendente, siempre andaba en la búsqueda permanente del saber, con objetivo claro de superación. También concurrían casi a diario, a la biblioteca, María Ramos, Irma Medina y Felipe Santiago Zerpa.

Sigue narrando Malula que, el horario inicial de la biblioteca era de 8:00 am hasta la 1:00 pm y de 1:00 pm hasta las 6:00 pm, de lunes a viernes, siendo los sábados opcionales hasta la 1:00 pm, y que siempre tempranito, específicamente en este día, llegaba Wollmer Uzcátegui. Explica adicionalmente, que los martes en la mañana comenzaron a reunirse la Asociación de Amigos de la Biblioteca, arriba nombrados, titanes, fieles luchadores y catalizadores de la creación de la mencionada Biblioteca Pública Central. Me cuenta además que, la clasificación de los libros se realizaba por el sistema Dewey, que va desde la nomenclatura 000 hasta el 900, de la siguiente manera: desde el 000 al 100 diccionarios y enciclopedias, desde el 100 hasta 200 filosofía, 200 en adelante religión, 300 en adelante ciencias sociales, a partir del 400 lenguaje, a partir del 500 ciencias puras, del 600 en adelante ciencias aplicadas, del 700 en adelante teatro, de 800 hasta 900 literatura e historia; numeración ésta donde se mantenía anclado Jeroh Montilla, no salía de allí, leyendo de todo y finalmente 920 bibliografías. Agregó que, la sala infantil, se citaba o catalogaba por colores según su contenido.

Cabe acentuar que, la Sociedad de Amigos de la Biblioteca Pública Central, entre ellos Lucio Díaz Ortiz y Maritza Turupial, en fecha 22 de noviembre de 2002, hicieron en una denuncia pública, donde destacaron que la empresa Darianca; ejecutora de la obra, con la complicidad de MINFRA nacional y regional, jugaban con la buena fe de los sanjuaneros, se burlaban de ellos, por lo que en ese instante amenazaron con la toma simbólica de la sede en construcción.

En sus inicios la biblioteca referida, disponía de 122 puestos de lector, una colección de 11.210 títulos y 18.918 volúmenes y ofrecía servicio de Infocentro, atendía un promedio de 5.947 usuarios mensualmente. Actualmente, según entrevista practicada al Ingeniero Pablo Velásquez; en su condición de Coordinador (E) de la Red de Bibliotecas Públicas del estado Guárico y Custodio de los Fondos Administrativos; éste me revela que, el horario de funcionamiento actual, es de 8:00 am hasta las 5:00 pm, de lunes a viernes, atienden entre 80 a 100 usuarios diarios, lo cual ha disminuido por los problemas colaterales de la Pandemia e inconvenientes en el techo del edificio, debido a las constantes filtraciones, atienden 13 municipios del estado Guárico, por cuanto en El Socorro y San José Guaribe, no hay bibliotecas, poseen aproximadamente 200 mil libros, cuya cifra es imprecisa, debido a que en la actualidad están haciendo inventario. La biblioteca está distribuida por una planta baja y tres (3) pisos, tiene cinco salas, a saber: sala general Nohemí Calles; sala infantil Milagros Sotillo; sala estadal Argenis Ranuarez; sala de literatura Luz Carpio de Figueroa; sala de procesos técnicos Prof. Maria Rondón, donde llegan los libros por medio de donación privada y dotación oficial de entes gubernamentales y son distribuidos a 13 de los 15 municipios del estado Guárico.

Es trascendental distinguir que, la Biblioteca Pública Central “Rómulo Gallegos”, realiza ferias de lectura, intercambios bibliotecarios, como el efectuado con Cuba, impulsa la Misión Leer y Escribir, como herramienta para fomentar los cambios sociales, teniendo dentro de sus reconocimientos el galardón del séptimo (7mo) Premio Nacional del Libro, logrado en el periodo 2010 –2011.

Para concluir, indudablemente que, la labor de la biblioteca como centro del saber, impulsada por sus trabajadores, es gigantesca en estos momentos de crisis económica, política y social, por lo que, el reconocimiento hacia la institución y el recurso humano incansable no puede solaparse, mereciendo de mi parte, del sanjuanero, del estado Guárico en pleno y de la sociedad misma, un magnánimo aplauso, amplificado e inconmensurable, ya que precisamente, su objetivo y misión encarna un apoyo a la lectura, a la escritura, al intercambio de saberes, al engranaje de los servicios bibliotecarios en el estado Guárico, recibiendo estudiantes sin distinción alguna, con el único propósito de que profundicen sus conocimientos dentro de la Red de Bibliotecas del estado Guárico, lo cual obliga ineludiblemente a peregrinar la senda de la oscuridad a la claridad.-

Referencias utilizadas

Diario “La Antena”. Fecha 24 de abril de 1995. Pág. 12

Diario “El Nacionalista”. Fecha 18 de mayo de 1995.

Diario “El Nacionalista”. Fecha 22 de noviembre de 1995.

Diario “La Antena”. Fecha 13 de octubre de 1996. Pág. 5

Diario “El Nacionalista”. Fecha 16 de octubre de 1996.

Diario “La Prensa”. Fecha 30 de octubre de 1996.

Diario “La Antena”. Fecha 22 de noviembre de 2002

Diario “El Nacionalista”. Fecha 24 de noviembre de 2002. Pág. 5

Decreto N° 31, de fecha 19 de octubre de 1979. Gaceta Oficial del estado Guárico.

https://www.escritores.org/recursos-para-escritores/19593-copias

https://lifeandstyle.expansion.mx/mundo/2017/02/27/conoce-la-historia-de-la-primera-biblioteca-del-mundo

https://www.comprensionlectora.es/index.php/2013-11-27-16-50-54/2013-11-27-17-15-39/historia

Entrevistados e informantes claves:

Ø  Félix Orasma

Ø  María Martínez “MALULA”

Ø  María Reina

Ø  Maritza Turupial

Ø  Pablo Velásquez

*Ensayo escrito para la materia "Historia de lo cotidiano" de la maestría en Historia de Venezuela de la Universidad Rómulo Gallegos.

domingo, 2 de marzo de 2008

TRAS LA HUELLA DE GALLEGOS

Ítalo Jiménez Laya*
(Ponencia presentada en San Fernando de Apure, el 19 de Octubre de de 2.007)
Rómulo gallegos fue como el penetrante timón que va señalando el rumbo de una sociedad y la necesidad de producir un viraje corrector cuando se va desviando del derrotero marcado en los postulados. Rómulo Gallegos fue una encrucijada y un horizonte; una encrucijada porque fue creando a golpes de pensamientos y latidos de conciencia, una producción literaria en unos momentos cruciales para la vida de Venezuela; un horizonte porque a través de las páginas de sus novelas intentó definir el punto cardinal hacia donde debería singlar la sociedad de su tiempo.
La obra maestra de Rómulo Gallegos “Doña Bárbara”, es una novela que consagra su figura como una encrucijada y en un horizonte en el desenvolvimiento y desarrollo de la vida venezolana durante la larga autarquía del General Juan Vicente Gómez.
En la gran encrucijada histórica por donde caminaba la Venezuela de sus tiempos. Era la encrucijada donde se desenvolvía una nación de tecnología extranjera que había conseguido hacer brotar de sus tierras unas riquezas insospechadas.
Ahora toda la nación a la cual reflejó en sus conocidas obras; a la que ennobleció y a la que dió renombre universal; a la que dió ejemplo con su figura digna y erguida, le rinde hoy tributo a su memoria.
La obra de Rómulo gallegos está aún vigente, porque el tiempo ha demostrado que los postulados galleguianos se reafirman al ahondarse la fuerte crisis moral que afecta al pueblo venezolano. Necesidad de reconocerse en este suelo, de aferrarse a la querencia, como está implícito en el mensaje de cada una de sus novelas y cuentos.
Comienza así gallegos a buscar información acerca de su novela, y decide viajar al llano el viernes del concilio de 1.927, 8 de abril, en compañía de su hermano pedro Gallegos y del joven alumno del liceo Caracas José Félix barbarito, que dos años luego le haría concebir su nuevo testamento de realidad venezolana en el texto de Doña bárbara. No fue un viaje turístico.
Amanece el sábado de gloria en la puerta del llano, en Villa de Cura. Pasa por Camaguán, donde dice encontrar a Enrique Pérez maica, uno de los ingredientes humanos con los que construye a Mujiquita; y ya el domingo en San Fernando.
Gallegos se aloja en el “Nuevo Hotel”, frente al parque Gómez (hoy parque independencia), no lejos del río. El lunes el periódico “El Informador”, que circula allí, lo dice todo: se encuentra entre nosotros el literato Rómulo gallegos, autor de la “Trepadora” y de “El Último Solar”, preciosas obras estas con las que ha enriquecido a la literatura nacional.
Al dársele una feliz estadía en esta ciudad, son nuestros fervientes votos porque la observación del medio y las bellezas sugestivas de nuestros panoramas llaneros, sugieran en dilecto espiritual idea de escribir una obra acerca de nuestras costumbres, y que traduzca la esencia poética que duerme latente en nuestra naturaleza esplendida, como ayer impresionaran y pusieran a soñar el alma exquisita del primer estilista de América, el Dr. Manuel Díaz Rodríguez.
¡La Llamada! Con todos los señuelos que su intuición le dice, y que irán luego a la novela: La llanura como una “Bella Durmiente” aguardando el beso del privilegio que la va a despertar.
El autor de la nota es, quizás, José Manuel Sánchez Osto, que está escribiendo para ese periódico artículos sobre el llano de Apure, quien con Juan Penzini Hernández y el poeta Rafael Domínguez Peña va a invitarlo a almorzar.
No obstante, la tarde de aquel domingo de ramos, en que llega, reunidos, quizás, con los mismos que le invitaban, en torno a una mesa con bebidas, “Un señor Rodríguez” le presenta sus personajes.
No tenía porque saber que yo iba en busca de datos, solo novelas, y solo por presentarme a su tierra bajo todos sus aspectos, como es de gente hospitalaria.
Creen en san Fernando que se trata del señor Juancho Rodríguez, dueño de “Ojo de Agua”.
No obstante, insistió en que es José Manuel Sánchez Osto, abogado, hombre dado a la vida llanera, que conocía hasta del idioma yaruro y que lo acompaña a “la Candelaria”.
Gallegos hace preguntas y “Sánchez osto” se adelanta a dar la explicación en sus cultas letras”. Dice Montilla; y añade gallegos que Antonio Torrealba lo interrumpía diciendo: Perdóneme, doctor, lo que el señor sabe es esto…”Dando la información que el escritor deseaba, en muchos casos distintos a la del letrado, o cuando no, más precisa”; o sea que Torrealba cuenta sus crónicas del llano al escritor, y él las ensambla en su novela en un lenguaje sencillo e inteligible para todo público.
Esto es en cuanto a llanerías, porque estimo que los datos sobre Francisca Vásquez de Carrillo (Doña bárbara), los obtuvo de la vasta cultura de Sánchez Osto, quien años luego sería objeto de un agasajo agradecido de gallegos en el restaurant “La India de caracas”; Y no le dedicó la novela, porque Rufino Blanco Fombona la quería para sí.
Perturbada tal notificación por “torvos sentimientos” dimanantes de la lanza en el muro, y todos los misterios sepultados y que esta obligado a exorcizar, y esa tarde del domingo de ramos le inventarió Rodríguez.
El martes santo está ya en La candelaria. Su centro de operaciones es el paso Arauca-, paso del Algarrobo en la obra- De esa estancia hay testimonios fotográficos: ¡gallegos con el pelodeguama bebiendo leche en totuma!, ¡Bebidas Propiciatorias!.
Otra foto, sentado en un tronco, la pierna izquierda sobre la derecha con el sombrero, tomando apuntes bajo el sol. Afirma Montilla que en pleno Arauca, hay aguas y copas reflejándose al fondo.
La otra foto, muy popular, Gallegos sobre un caimán, en la cola semiacostado. Pedro M. Sánchez, pajarote; de pie, Antonio Torrealba sobre la cabeza, tal vez el jueves santo.
Día de abstinencia de carne de animales terrestres, porque la tierra es el cuerpo del señor que esta agonizando en la cruz, y quien come las carnes que de ellas se nutren, profana y martiriza con sus dientes el propio cuerpo de Dios.
Día de no trabajar, ni en la sabana ni en el corral, porque esto arruinaría para toda la vida, día de soltar las queseras porque la leche batida en días santos no cuaja y se convierte en sangre. Día solamente de pescar galápagos, cazar caimanes y castrar colmenas.
Gallegos recoge sus apuntes para sus novelas del llano bajo un estremecimiento litúrgico.
El sábado santo y el domingo de resurrección aún están en La Candelaria, y presencia el llano en días de actividad normal: los ojeos, los piques, las queseras, quizás un rodeo preparado especialmente. Y cuando concluye esta ceremonia mayor del acto llanero de conquistar el pan de cada día. Casi una semana más permanece allí ante la tentación a flor de piel, de montar en pelo la cerrilidad, enlazarla alzándose a sí mismo.
El sábado 22 duerme en san Fernando, y está de vuelta en caracas el lunes 25.
Gallegos se dirige a la Prefectura de Camaguán, donde es atendido por su compañero de estudio Enrique Pérez Maica, quien más tarde personifica en su novela Doña Bárbara a Mujiquita, del cual el pueblo camaguanense se siente orgulloso que el maestro Rómulo gallegos dedique un personaje de su novela a un hijo de Camaguán.
Pérez Maica fue compañero de estudio de Rómulo gallegos cuando estudió primer año de derecho en la Universidad central de Venezuela, brillante estudiante. Se casó con esperanza Ríos quién también era de Camaguán y con quien tuvo varios hijos. Estaba emparentado políticamente con el poeta y escritor Ernesto Luis Rodríguez, de igual manera también estaba emparentado de sangre con el maestro Juan Vicente Torrealba Pérez y con la animadora de televisión carmen Victoria Pérez.
Los Pérez maica desde 1.830 fueron propietarios de muchos fundos pecuarios de Camaguán, entre ellos mencionamos: Los Hatos Santa bárbara y santa Rosa.
Se desempeñó como secretario de la Prefectura de Camaguán, así como también jefe de la Oficina de Correo de san Juan de los Morros, hasta la fecha de su jubilación.
Cuando gallegos se encuentra en Camaguán haciendo sus investigaciones se produjo un gran aguacero, al cual describe en la novela de la siguiente manera: “en el fondo de las muchas soledades, el trueno que anuncia la aproximación de la entrada de aguas, mientras que hacia Barinas pasan las rumazones de nubes que van a condensarse sobre la cordillera, donde comienzan las lluvias que luego descienden a la llanura”. Y próxima la media noche, al ras del horizonte el fusilazo del relámpago. Dice gallegos en el prólogo de la edición mexicana que en el camino lo acompaño “sol abrasador y lluvia copiosa, con todo el estruendoso aparato de una tormenta llanera, donde entre nublado y sabana, un solo trueno no tiene cuando acabar”.
Ya para finalizar, es conveniente destacar que la novela “Doña Bárbara”- su obra maestra- fue publicada en 1.929 y marcó la lucha de la civilización contra la barbarie.
Con esta ponencia rindo homenaje al Maestro Don Romulo Gallegos en la oportunidad de estarse cumpliendo ochenta (80) años de este viaje investigativo al llano ! Salud Señores Cronistas y Gracias por su Atención Prestada.
*Cronista venezolano de Camaguan.

miércoles, 17 de octubre de 2007

PAPÁ Y EL GOLPE DEL 48



Daniel R. Scott*

En los seis meses siguientes de su muerte, ¡cómo nos acordábamos de papá! El problema de ser el hijo cuarentón o sesentón de un hombre recio de casi cien años de edad es que se da por sentado el absurdo de que tu padre es un ser inmortal. Y él parecía eso: un ser sempiterno, el hombre que había descubierto el secreto de la eterna juventud. Nunca pensábamos en la posibilidad de su muerte y, cuando él nos la mencionaba como teniéndola ya cercana, nos reíamos en su cara. "Vas a asistir al entierro de nuestros nietos" le decía yo. A veces se me antojaba verlo como a uno de esos patriarcas vigorosos y milenarios sacados de una antiquísima genealogía del Génesis. Nunca se enfermó, no lo postraba dolencia alguna, no padeció los achaques propios de su avanzada edad y conservó siempre la vitalidad física y mental de los mejores años de su juventud. Un mes antes de su muerte escribí en mi diario: "Si con la Biblia aprendí que el hombre es frágil como la telaraña, con papá voy entendiendo que la vida también puede ser fuerte como el roble y hace todo lo posible por mantenerse en pie, como los árboles" Una mañana de marzo de 2005, conversando de cualquier cosa o tema, recordamos su participación en los sucesos del 24 de noviembre de 1948.
Como se sabe, esa es la fecha del golpe de Estado que las Fuerzas Armadas dieron al gobierno presidido por el escritor, educador y político Rómulo Gallegos, electo presidente el 14 de diciembre de 1947. Gloria de nuestras letras, mundialmente famoso por su afamada novela "Doña Bárbara," Gallegos no supo o no pudo manejarse en las complicadas artes de gobernar. Su gobierno y el partido que lo elevó a la primera magistratura del país resultaron abusivos, sectarios y anárquicos en el poder. Esto terminó por crear malestar en las Fuerzas Armadas. No pasó mucho tiempo sin que corrieran los rumores de golpe de Estado y derrocamientos. El presidente por su parte desmentía los rumores y hasta recibía a periodistas con sus pantuflas puestas como una señal inequívoca de que todo marchaba bien. Sin embargo el 20 de noviembre se suspenden las garantías constitucionales. Ya era demasiado tarde: desde el Ministerio de la Defensa el General Delgado Chalbaud dió el golpe de Estado.
¿Estaba papá informado del golpe? Los acontecimientos de ese día parecen confirmarlo. Él, como fundador del partido socialcristiano COPEI, sufrió en carne propia la conducta sectaria del partido de gobierno. "Cuando Caldera daba un mitin nosotros sus simpatizantes nos presentábamos al lugar con cabillas disfrazadas de banderines verdes" rememoraba papá. "De manera que si el partido de gobierno buscaba las maneras de sabotear el acto público encontraban en nuestros banderines un arma bien contundente." Además, el estamento militar contó con la colaboración de sectores políticos y religiosos del país, por lo cual se entiende que él estaba al tanto de lo que se venía fraguando en el ejército.
Ese día papá entró al cuartel, se trajo consigo a un pelotón de temerosos soldados e hizo preso a los dirigentes más destacados del régimen aquí en San Juan. La escena era insólita: él caminaba adelante y la tropa le seguía más atrás recorriendo las calles de la ciudad. Algún ciudadano se aventuró a gritar: "¿Y por qué se llevan preso a Antonio?" En esta parte del relato, papá invariablemente se echaba a reír. "Es que mi amigo no se daba cuenta que era yo quien capitaneaba a los valerosos cruzados." Calle a calle y uno a uno la dirigencia fue puesta bajo arresto, aún aquel pobre hombre que para escapar de sus captores se ocultó dentro de una letrina y luego tuvo que pasar por la vergüenza de estar tras las rejas con su traje teñido de malolientes sustancias excrementicias.
Ya avanzado el día se corrió el rumor de que la asonada había fracasado y que venía procedente de Maracay una división blindada para aniquilar la insurrección en San Juan. "¿Y ahora que vamos a hacer?" dijo la tropa mirándose las caras unos a otros. Papá tomó la palabra y sugirió: "Hagamos bombas molotov." Los soldados volvieron a verse las caras, confundidos. "¿Bombas qué?" preguntaron. "¿Qué es eso?" Entonces el civil, con el alma en vilo, procedió a explicarles cuán sencillo era fabricar una bomba molotov y de sus letales efectos sobre una unidad blindada. Los reclutas no salían de su asombro y papá, mientras giraba instrucciones y ayudaba a fabricar las fulanas bombas, pensaba: "Antes que caiga la noche soy hombre muerto." Ya muy anciano contaba: "Los soldados no sabían que hacer. Fueron momentos de mucha tensión. Su ignorancia en las artes de la guerra doméstica era cosa que me dejaba pasmado".
No hubo necesidad de utilizar las tales bombas. El presidente Gallegos fue detenido ese día en la mañana y en la tarde se constituyó una Junta de Gobierno Militar. El 5 de diciembre fue expulsado del país con toda su familia. El resto es Historia harto conocida. Papá quedó en las mentes de sus contemporáneos como el civil que se atrevió a entrar al cuartel durante el golpe del 48. Más interesante: los que apresó en aquella jornada terminaron siendo sus amigos.
Aún el del traje condecorado de sustancias excrementicias.
*Bibliotecario y escritor venezolano (En la foto aparecen Gallegos, Vargas, Delgado y Pérez Jiménez, 1948, tomada de http://www.javellan.com/en/art/?70)