Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

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martes, 20 de noviembre de 2007

EL UMBRAL DE LA MAÑANA (POEMAS)





Elizabeth Valero*








Nos espera en el umbral de la mañana.
la claridad cubre los instantes con su abrigo de armiño.
Empieza a andar los motores en medio de círculos de niebla,
Es tedioso, largo, unas agradable,, otra hostíl.
Se va conjugando para formar gerundios más nuevos.
se crece jugando con los faroles,
buscando que parodia inventar.

Lo que le rodea se va enmoheciendo hasta apagarse.
En medio de escombros se asegura la inmortalidad, no pretende burlarse de la parca, solo quiere prolongar un poco más lo no perfecto,
Haciendo trazos en la arena,
No importa si se borra,
Dejando las transparencias en el reloj.

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Las penumbras quedan mirándose hasta que se desvancen con los ojos abiertos; el reloj anda despacio, todo permanece estático. Solo se escucha la onda tocando el gong.
Solo ellos ven.

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El lápiz se desliza,
Dibujando ocasos en blanco y negro.
Amanceres sombreados de grafito.
Por los bordes, están difuminados por el borrador.
Concluido el boceto
Se puede ver una aldea en penumbras.


*Poeta venezolana

miércoles, 4 de abril de 2007

POEMAS


Elizabeth Valero*


I
Ella guarda mi secreto,en los oscuros compartimietosde su archivador.Minuto efímero,donde se pierde como unnaúfrago en los pasamanosde una escalera endeble,junta los pedazos de unrompecabezas que no
termina de armar
dejando las piezas restantes
enmarcados dentro del
infinito.
Ella conoce mi yo abstracto,

de todos

colocando alfileres

para ser contemplados
en una maquetapálidos
y con los ojos cubiertos

de silencio.




II
Los grillos modulan sus voces en armoniosos acordes; Se escucha
el tintineo a lo largo del sendero, hasta enmudecer, dejando trás

de si espejos de agua que corren despavoridos al despuntar el alba.




III
Las figuras están moviéndose,
intercambiando señas entre sí,

para resolver un problema de Pitágoras.




IV
Se escuchan golpes en la ventana, apenastenues, mientras que el vapor deja su rostro anacarado
en los barrotes del alfeizár.

Crepita la música

en cascadas sublimes
el silencio está aquí.

*Poeta de Venezuela (Maracaibo, 1966)