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viernes, 14 de agosto de 2026

Recursos Didácticos para la Enseñanza de la Historia

                                                              Pablo Caracas*

La enseñanza de la Historia en la educación secundaria se enfrenta de manera constante al reto de superar la fragmentación del conocimiento. Para el adolescente, los planes de estudio tradicionales suelen presentarse como una acumulación desconectada entre si; de acontecimientos, fechas y biografías que carecen de una estructura de significado viva para Él y su grupo coetáneo. Frente a este panorama, se vuelve indispensable diseñar una propuesta didáctica que permita al estudiante percibir el pasado no como un agregado de partes aisladas, sino como un entramado dinámico y relacional que dota de sentido a su propio presente. Es imprescindible considerar que “El TODO es más que la suma de sus partes”.

El presente ensayo presenta la propuesta en la cual, la confluencia entre la Psicología de la Gestalt, la historiografía de la Escuela de los Annales y la teoría histórico-cultural de Lev Vigotsky, ofrece un marco conceptual sumamente fértil para el diseño de recursos didácticos.

A través de las nociones de totalidad de Marc Bloch, la "historia-problema" de Lucien Febvre y la mediación semiótica vygotskiana, combinadas con las leyes de la percepción y el aprendizaje por insight de la Gestalt, es posible transformar el aula. Los recursos didácticos bajo este enfoque integrado actúan como configuradores de estructuras globales, permitiendo al adolescente reorganizar su campo perceptivo para captar la complejidad de los procesos históricos.

Como punto de partida, se considera que Psicología de la Gestalt revolucionó la epistemología del aprendizaje al demostrar que la mente humana, no percibe elementos aislados para luego sumarlos; sino que, capta totalidades organizadas y estructuradas en relaciones de figura y fondo, casi de manera simultánea. Por su parte, la Escuela de los Annales, fundada por Marc Bloch y Lucien Febvre, rompió con la historia positivista de los acontecimientos políticos aislados para proponer una "historia total" o global, que encierra las estructuras económicas, sociales, mentales y geográficas de una sociedad. Esta coincidencia conceptual entre la totalidad perceptual de la Gestalt y la totalidad histórica de los Annales resulta crucial durante la adolescencia.

En esta etapa del desarrollo, los estudiantes consolidan el pensamiento abstracto y la capacidad de conceptualizar sistemas complejos. Los recursos didácticos orientados a esta población deben evitar la presentación lineal y atomizada de la información. Bajo un enfoque de la Gestalt y los Annales, el recurso didáctico debe funcionar como una estructura global que organice el campo cognitivo del Estudiante. Al presentar un periodo histórico, el recurso debe permitir que las estructuras profundas de la sociedad (la economía, la sociedad y la cultura, resumidas en las mentalidades colectivas), actúen como el "fondo" permanente, sobre el cual los acontecimientos coyunturales (los procesos políticos, las batallas, los cambios de gobierno) emerjan claramente como la "figura". Esto evita que el adolescente se pierda en el detalle fáctico y promueve la comprensión del devenir histórico como un sistema integrado; ligado de forma constante y permanente, a su realidad, a su espacio y a su historia local. Tal propósito es posible lograrlo, con la elaboración de mapas del espacio estudiado en el periodo de tiempo determinado a diversas escalas geográficas, al igual que elaboración de líneas de tiempo paralelas.

Marc Bloch, en su obra fundamental Apología para la historia o el oficio de historiador, definió la labor de investigación como el rastreo de testimonios e indicios que el pasado deja de manera voluntaria o involuntaria. Bloch enfatizaba que el historiador jamás observa el pasado de forma directa, sino que reconstruye las totalidades sociales a partir de fragmentos dispersos. Esta estrategia metodológica se alinea perfectamente con la "Ley de Cierre" de la Gestalt, la cual establece que la mente humana tiende a completar las formas o configuraciones que se presentan de manera inconclusa o fragmentada.

Llevado al diseño de recursos didácticos, esta convergencia da origen al "laboratorio de indicios históricos". El recurso consiste en una serie cuidadosamente seleccionada de fuentes primarias heterogéneas: visita a relictus, sitios históricos o antiguos, observación de fragmentos de diarios, restos de herramientas, vestuarios o accesorios de la época, estudio e interpretación canciones populares y registros comerciales, elaboración de maquetas, dioramas. En lugar de ofrecer un texto narrativo ya cerrado que el estudiante deba memorizar, el recurso didáctico sitúa al adolescente frente a una configuración incompleta.

Guiado por las preguntas de Bloch, el estudiante debe poner en marcha procesos cognitivos de reestructuración y aplicar la ley de cierre para deducir las características de la sociedad que produjo dichos artefactos. El recurso no busca una respuesta mecánica; busca provocar un insight o comprensión súbita, donde el adolescente conecta los fragmentos sueltos y visualiza, de repente, la estructura social y mental de la época en su Es emocionante cuando un estudiante o un grupo de ellos, “prende el bombillo” y pasa a explicar su comprensión de un tema o situación histórica particular dentro de una relación mayor o con su localidad, cuando comprende más que el Hecho, las relaciones, la dinámica, causas y consecuencias.

Para Lucien Febvre, la historia es una búsqueda activa impulsada por la formulación de una pregunta inicial. Su concepto de "historia-problema" estipula que no existe una recolección neutral de datos; el conocimiento histórico nace cuando el investigador interroga al pasado movido por una contradicción o una inquietud de su propio tiempo. En términos gestálticos, plantear una historia-problema equivale a introducir una tensión o un "desequilibrio perceptual" en el campo cognitivo del sujeto, rompiendo la homeostasis del sentido común para forzar una reorganización de los elementos conocidos.

Los recursos didácticos inspirados en Febvre deben configurarse en torno a "situaciones-problema visuales y documentales". Un ejemplo de este recurso es el diseño de un dossier multimedia interactivo que presente un contraste perceptivo radical, aplicando la ley de proximidad y semejanza de la Gestalt. El recurso puede mostrar de forma simultánea las representaciones artísticas de la muerte y el miedo en la Europa de la Peste Negra al lado de mapas de las rutas comerciales de la misma época, o la primera guerra mundial con la gripe española en Venezuela, medidas sanitarias, obras de arte como pinturas y esculturas de las Escuelas de Caracas o el Círculo de Bellas Artes, que son expuestas y que los estudiantes pueden visitar y apreciar en persona; definitivamente, algo significativo.

Al agrupar estos elementos aparentemente disímiles en un solo plano didáctico, se genera una tensión cognitiva en el adolescente: ¿Cómo una red comercial próspera se convirtió en el vehículo de la devastación demográfica y el colapso mental colectivo? La explicación de la toponimia de una población. El recurso didáctico actúa aquí como un catalizador estructural que desarticula la percepción lineal del estudiante, forzándolo a agrupar los datos históricos bajo nuevas leyes de significado y a entender el cambio histórico como una transformación de la estructura global.

Si bien la Gestalt aporta las leyes de organización de la totalidad y los Annales definen el objeto de estudio integral, la teoría histórico-cultural de Lev Vigotsky proporciona el vehículo pedagógico indispensable para que el adolescente internalice estas estructuras. Vigotsky planteó que el aprendizaje de conceptos científicos altamente abstractos no ocurre por intuición pura, sino a través de la mediación de herramientas y sistemas de signos. El desarrollo del pensamiento formal en el adolescente requiere de andamiajes que organicen el plano interpsicológico antes de transformarse en herramientas individuales del pensamiento.

En la enseñanza de la historia bajo el prisma de los Annales, conceptos macrosociales como "larga duración", "coyuntura" o "historia de las mentalidades" resultan excesivamente inasibles sin un soporte mediador. El recurso didáctico vygotskiano se materializa aquí en forma de "organizadores semióticos de la temporalidad". Estos recursos son matrices visuales tridimensionales o diagramas de flujos concéntricos que permiten operativizar las leyes gestálticas de agrupación.

Al trabajar de forma colaborativa en el aula con estos organizadores, los adolescentes clasifican los procesos históricos en distintas velocidades temporales (el tiempo geográfico de larga duración como fondo, el tiempo social de media duración y el tiempo individual del acontecimiento como figura). La “CARTA SÍNTESIS”, que presenta en un mapa, momentos, procesos y dinámicas; a través de cromática, símbolos lineales o puntuales, bajo el Enfoque Geohistorico; constituye un recurso diseñado que sirve de andamio en la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP); el lenguaje mediador de los compañeros y la guía del docente permiten que la estructura visual del recurso se convierta en una estructura mental interna, consolidando así el pensamiento histórico abstracto del estudiante.

A modo de conclusión, se puede decir que el diseño de recursos didácticos para la historia dirigidos a adolescentes alcanza su máxima potencia cuando supera el viejo paradigma de la ilustración de contenidos y se asume como una arquitectura del pensamiento. La integración de las leyes perceptuales de la Gestalt, la mirada totalizadora de la Escuela de los Annales y el andamiaje cultural de Vigotsky ofrece una alternativa pedagógica transformadora.

Los recursos propuestos como el laboratorio de indicios o muestras, los dossiers de contraste perceptivo, las líneas de tiempo, las infografías, gráficos, mapas síntesis, trabajos de campo o visitas guiadas y los organizadores semióticos de la temporalidad; abandonan el enfoque memorístico de los datos aislados. En su lugar, acostumbran al adolescente a buscar el sentido global de los procesos, a interrogar los vacíos de la información mediante el cierre perceptivo y a utilizar las herramientas conceptuales como lentes para decodificar la realidad. Al educar la mirada histórica a través de estas estructuras, con ayuda de guías de observación y cuestionarios dirigidos a objetivos específicos; se promueve una formación ciudadana capaz de percibir los hilos profundos que conectan el pasado con el presente, capacitando al joven para actuar de manera consciente sobre la totalidad social de su propio tiempo. 

Referencias

Bloch, M. (2001). Apología para la historia o el oficio de historiador. Fondo de Cultura Económica.

Febvre, L. (1970). Combates por la historia. Ariel.

Koffka, K. (1999). Principios de la psicología de la Gestalt. Errata Naturae.

Köhler, W. (1972). Psicología de la forma. Argos.

Vigotsky, L. S. (1978). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Crítica.

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Nota de transparencia: Este trabajo fue realizado con ayuda de inteligencia artificial al momento de buscar información.

* Maestrante en Historia de Venezuela, UNERG.

Imagen: Figura optica del artista ucraniano Oleg Shuplyak.

sábado, 29 de agosto de 2015

LA TRAGEDIA MAGISTERIAL OCURRIDA EN EL SALTO LA LLOVIZNA EL 23 DE AGOSTO DE 1964 (Apuntes históricos)

FELIPE HERNÁNDEZ G.
UNESR / Cronista del Municipio Infante



Hace 51 años, Venezuela se estremeció con la tragedia ocurrida en el salto de La Llovizna en la que murieron ahogados 37 educadores, que cayeron al río Caroní durante una excursión a la exuberante región de Guayana. Las víctimas formaban parte de una delegación de más de 400 educadores, de todo el país, que celebraban la XIX Convención Nacional de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), reunida en el salón Cuyuní de la Siderúrgica de Matanzas, estado Bolívar. Aquél domingo los dirigentes magisteriales atendieron una invitación del Concejo Municipal del Distrito San Félix que organizó, en honor de ellos, una fiesta en una de las islas que se forman el río Caroní.
Para llegar al lugar era necesario atravesar un puente colgante de madera de 22 metros de longitud y 1,20 de ancho, con travesaños pegados sobre hierros cimbreantes por el peso de la estructura. La plataforma, sujetada a guayas por tensores llamados “perros”, tenían una longitud de 80 centímetros. El espacio entre el piso y la guaya quedaba al vacío. En cada extremo, el puente tenía una armadura de tubos soldados que cedieron por el exceso de peso, así lo describió el periodista Víctor Manuel Reinoso en una edición especial de la revista Elite (1964). El viejo puente no resistió el peso de la cantidad de personas que intentó cruzarlo.
Los entusiastas excursionistas, impresionados por la belleza de los torrentes de agua y la exuberante vegetación, llenaron el puente y se detuvieron para tomar fotos, cuando de repente se escuchó un estrepitoso ruido. Un testigo presencial afirmó que al río, de 20 metros de ancho con aguas que se desplazaban a cien kilómetros por hora aproximadamente, los cuerpos caían, se sumergían y sacaban la cabeza y los brazos, tratando de aferrarse a cualquier cosa que pudieran. Todo fue muy rápido, más de lo que cualquiera pudiese imaginar.
La noticia paralizó al país, mientras las estaciones de radio y televisión informaban de las actividades de la Comisión Única de Rescate que pudo salvar a una gran cantidad de personas que había logrado asirse a alguna raíz o asirse a las rocas. Bomberos y voluntarios pudieron trasladar a tierra a 150 educadores que habían quedado aislados y miraban con terror y asombro la tragedia desde los pequeños islotes. Tres días de duelo decretó el Gobierno nacional, presido por Dr. Raúl Leoni, de cuya esposa Menca Fernández de Leoni, murió su sobrina, la secretaria Irene Fernández.
De la delegación del estado Guárico fallecieron: de Valle de la Pascua, los docentes Nohemí Higuera de Guzmán (directora del G.E. “Francisco Lazo Martí”), su esposo, José Luis Guzmán (profesor de Matemáticas en el Liceo “José Gil Fortoul”) y su hermana María de los Santos Higuera-Higuera (maestra en la Escuela Artesanal Granja “Luis González”), además de Josefa Molina de Duque de San Juan de los Morros, y el maestro Lermith Hernández, natural de El Sombrero, trabajaba en Tucupido en la Escuela “Luis Guglieta Ramos”. Nohemí Higuera de Guzmán presidía la delegación de Guárico, como representante de la FVM-Seccional. Por el trágico suceso, el 24 de agosto de 1964 a través del Decreto Nº 35, el gobernador del estado, don Ricardo Montilla, decretó tres días de duelo.
Aquella tragedia marcó para siempre al magisterio venezolano y la estimuló en su lucha por lograr una mejor educación en el país, y las justas reivindicaciones del magisterio impulsadas por los maestros Luis Beltrán Prieto Figueroa y la maestra Mercedes Fermín. Ambos educadores presidieron la convención y se salvaron milagrosamente.
El Ministerio de Educación en ese entonces ordenó construir en cada estado, escuelas que tuviesen como epónimo el nombre de cada uno de los maestros fallecidos, para perpetuar en el tiempo el recuerdo de estos insignes educadores, en ese sentido, en el estado Guárico, la memoria de la maestra Nohemí Higuera de Guzmán es recordada, porque es epónima de las instituciones educativas siguientes: En Valle de la Pascua: Unidad Educativa Estadal “Nohemí Higuera de Guzmán”, (Sector Banco Obrero). / Escuela de Especialidades “Nohemí Higuera de Guzmán”, (Urb. Las Garcitas). / Biblioteca Escolar “Nohemí Higuera de Guzmán”, (EBN “Francisco Lazo Martí”). En Tucupido: Unidad Educativa Estadal “Nohemí Higuera de Guzmán”. (Sector El Saco). Zaraza: Centro de Educación Inicial y Escuela Básica Nacional “Nohemí Higuera de Guzmán”; en el estado Mérida, en la ciudad de Tovar: Centro de Capacitación en Artes y Oficios “Nohemí Higuera de Guzmán". Asimismo, la maestra María de los Santos Higuera-Higuera es epónima de un Centro de Cultura Nocturno en Las Mercedes del Llano; y los maestros Josefa Molina de Duque y Lermith Hernández respectivamente, son epónimos de sendas escuelas en San Juan de los Morros.
A modo de corolario, puede afirmarse, que el 23 de agosto de 1964 quedó grabado para siempre como fecha indeleble en la memoria colectiva del quehacer docente y magisterial, no sólo de Venezuela, sino del mundo, ya que este día los predios del emblemático Parque Nacional “La Llovizna” en el estado Bolívar, fueron testigos de una tragedia que enlutó al país entero. Fueron 37 los maestros que perdieron la vida cuando intentaban atravesar uno de los puentes de madera utilizados para cruzar el río Caroní… Los maestros caídos en La Llovizna son un ejemplo a las posteriores generaciones magisteriales, sus luchas son estímulos para reivindicar mejores condiciones sociales y económicas, porque como dijo Luis Beltrán Prieto Figueroa, “los maestros caídos ayer son la cuota de vidas que el magisterio paga al progreso de Venezuela”.
Valle de la Pascua, miércoles 19 de agosto de 2014…

Fotografía tomada de http://www.noticiasbarquisimeto.com/2015/08/140593/50-anos-de-la-tragedia-de-los-maestros-en-el-salto-la-llovizna-fotos/

miércoles, 23 de octubre de 2013

Una aproximación historiográfica a la Historia de la Educación en Guárico




 José Obswaldo Pérez

Resulta claro que, a la  luz de  los últimos tiempos, el estudio histórico de la Historia de la Educación experimenta un renacimiento y una revolución de perspectivas cognitivas, no sólo en América Latina y el Caribe sino en  nuestro  propio país. En los recientes años, se observa varios trabajos importantes que conceptualizan a la Historia de la Educación no como un simplemente sub-campo de menor importancia de la investigación histórica relacionado con la Historia Institucional Educativa. Más bien se le trata, en realidad, de un área disciplinar de naturaleza compleja, dinámica y en permanente construcción. Compone el problemático terreno de las Ciencias de la Educación e integra asimismo el conocimiento de la Historia[1].

También, recientemente, se afirma que la investigación de la Historia de la Educación es una propuesta nueva e innovadora de la historiografía de las ciencias sociales e históricas. Se dice que estaba "olvidada" por los historiadores, cuya nociones paradigmáticas confrontaban los linderos de la Historia de la Filosofía y de la Historia de las Civilizaciones. Cucuzza (1996) la llamó  la Cenicienta de  la  historiografía, por  cuanto su  campo disciplinar se trataba de una mirada histórica sobre la educación, realizada desde arriba y desde afuera, “desde el discurso pedagógico hegemónico”[2] como parte del control estatal sobre la pedagogía y  la  enseñanza.

En  este contexto, el desafío historiográfico en la Historia de la Educación pasa, entre tanto, por una revisión y  una evaluación  documental  de los resultados y las limitaciones de los saberes en  el  periodo del tiempo contemporáneo, así como una formulación de categorías de análisis que transformen, y profundicen en el significado histórico del tema en cuestión.  Dicho esto, la  transcendencia  cultural e histórica del  fenómeno educativo tiene,  en  la Historia Social de América Latina y el Caribe, un  privilegio en la  historiografía americana a lo largo del siglo XX;  especialmente,  en regiones que cuentan  con especial  atención  entre  los  historiadores e investigadores sociales.

Y es, sobre esta vasta  herencia reflexiva dejada, entre los  historiadores de  América Latina y el Caribe, donde podemos hacer una revisión de la  producción  historiográfica previa que pudieran servir de referencia a este corpus y contribuir en aportes de cierta significación a la  compresión de una Historia de la Educación en Guárico, específicamente en la región geomental del municipio Ortiz, desde el enfoque de la  Historia Regional y Local. Se  trata de una síntesis documental de fuentes endógenas que, de alguna manera, se relacionen con  este estudio y que, a su vez, permitan una mayor comprensión de la temática investigada.

Pero, antes de realizar la exploración de los documentos contentivos al objeto de estudio, debo comenzar expresando que, en el plano epistemológico, se estima que esta investigación doctoral se inscriba dentro del movimiento mundial de renovación historiográfica de la Historia de la Educación. Debido a una  buena  génesis de  este  paradigma historiográfico, producto de la superación de los estudios neopositivistas, por un lado, y debido al abandono de enfoques estructurales de la Historia por otro, permite la construcción de nuevos modelos de análisis histórico de la educación, abordados desde la explicación y el conocimiento de los diversos procesos educativos; así, como la interpretación de nuestra memoria histórico-educativa, los cuales abren una página nueva en nuestros estudios doctorales.

Uzcátegui (2004) señala que, en América Latina, la Historia de la Educación “se constituyó en la disciplina portadora de los fundamentos o dimensiones políticas e ideológicas de las utopías generadas por la educación”[3]. Estos aportes pueden ser determinados por el desarrollo de investigaciones histórico-educativas que empieza con la presencia de reflexiones teóricas y metodológicas.

Este desarrollo también se evidencia en las reflexiones de carácter teórico y metodológico, por más que no sea ésta una de las tareas prioritarias de los historiadores de la educación. Las actas de los   congresos, las publicaciones periódicas y diversos libros permiten  apreciar la extensión y alcance de dichas reflexiones (GABRIEL E VIÑAO FRAGO, 1997: 9).

En  nuestro país la historiografía educativa tiene su data en 1899, en un  conjunto de obras que intentan resumir los hitos fundamentales de nuestro acontecer educativo nacional. En la etapa contemporánea de Venezuela podemos esquematizar una muestra representativa, cuyos antecedentes históricos se fundamentan en los aportes del historiador Reinaldo Rojas, expuestos en trabajos como Historia Social de la Región de Barquisimeto en el Tiempo  Histórico Colonial (1530-1810) (1995) y Temas de Historia Social de la Educación y la Pedagogía. (2001), en la Línea de Investigación en Historia Social e Institucional de la Educación en la región centroccidental de Venezuela fomentada por el Instituto Pedagógico “Luís Beltrán Prieto Figueroa” de la UPEL en Barquisimeto[4]. Asimismo,  este trabajo asume los estudios del doctor José Pascual Mora García con su tesis doctoral Comunidades discursivas de Historia de la Educación en América Latina, estudio de caso Venezuela (1998-2008) (2009), presentada en la Universitat Rovira i Virgili, en Tarragona, España.

Pero, también, estos esfuerzos investigativos tienen su resonancia en nuestra región guariqueña con los trabajos y las investigaciones del doctor Adolfo Rodríguez, expuesto en el Breve bosquejo de la Educación en Guárico (2003). Un documento facsímil que sirve de base para la generación de trabajos académicos, el cual corrió -en varias copias - de mano en mano entre un grupo reducido de investigadores vinculados al Centro de Estudio del Llano de la Universidad Rómulo Gallegos. De circulación limitada, allí se recoge un resumen de las etapas históricas de nuestra educación regional, un texto de carácter biográfico, de escritura menuda, propositivo e informativo, un discurso que, sin ser decálogo, se constituye en un material de trabajo invaluable para los investigadores, en una caja de herramientas para la investigación educativa en la región.

Además de esta producción, quisiera resaltar el libro de Adolfo Rodríguez Calabozo Siglo XIX, publicado por el Rectorado de la Universidad Rómulo Gallegos y que corresponde a un indicativo de modalidad de trabajo inscrito en la historia social y cultural del estado Guárico. Texto que se insta en las articulaciones interdisciplinarias de los objetos de estudio.  Desde  él  se aborda la historia local calaboceña, cuyos acontecimientos geomentales tienen sus  relaciones con el  Colegio Nacional de Calabozo, fundado el  13 de Junio de 1839. La vida social,  la política y la económica de  la  ciudad llanera gira, sin quererlo, al  rededor de  este centro educacional donde sobresalen  personajes de distintos saberes.

Otro aspecto importante en la documentación histórica fue el evento I Jornadas de Historia de la Educación en el estado Guárico (2006), organizada por la Universidad Rómulo Gallegos y el Centro de Estudios del Llanos de dicha institución universitaria. Un foro de participación abierto que reunió a investigadores de varias parte de Venezuela,  el cual no sólo dejo entre  los participantes documentos y ponencias de gran interés colectivo sino  la  oportunidad de un encuentro afectivo que pudo haber dado origen a las bases para una Comunidad Discursiva  regional.

Además, con la apertura de la Maestría de Historia de Venezuela en la UNERG, se realizan importantes investigaciones conducentes a la elaboración de los respectivos trabajos de grado. Muchos de ellos desarrollados en la parte oriental del estado Guárico, específicamente en la ciudad de Valle de la Pascua, donde se tiene una extensión de dicha maestría. Entre los promotores podemos destacar la influencia académica del doctor Felipe Hernández, investigador, docente universitario y cronista, quien impulsa estudios de esta naturaleza en esta parte de la entidad.

A esto se suman las contribuciones de los diversos encuentros regionales de investigadores, historiadores y cronistas que se realizan cada año en los 15 municipios de la región, espacios en dónde se pueden apreciar ponencias y trabajos de alta calificación metodológica, pero de una gran gama de temas. Resalta aquí  los estudios investigativos del  Cronista de Altagracia de Orituco, Carlos López Garcés. También,  los aportes de Oldman  Botello, Cronista de Maracay, con su  trabajo La Educación Religiosa Indígena en  el  Guárico durante la visita pastoral del Obispo Martí (1780-1783) y  los  trabajos de Irma Mendoza  referente a la Educación primaria y  formación docente durante el Guzmanato. El caso Guárico 1870-1883. A esto se suma los estudios del investigador zaraceño Manuel Soto Arbeláez, en su trabajo Escuela Normal de Ortiz (1877), donde revisa el  proceso de la escuela  primaria en  la  entidad. Sin duda, esta producción originada en estos eventos representa un espacio para el intercambio entre los intelectuales que trabajan esta temática y es una forma de divulgación y discusión dialógica.

En  el  ámbito local debo hace referencia a mis  propias investigaciones que por una década vengo  realizando en  el municipio Ortiz, unas cuando me toco ser Cronista Municipal y  otras como investigador independiente. Muchos de estos  trabajos están publicados en la  prensa local,  muy especialmente en el Diario El Nacionalista y en la páginas web del autor.

Aunque la labor de difusión, en cuanto a publicaciones, aún no da cuenta del caudal investigativo y, en materia de libros, la tarea es quijotesca. Todo depende del peculio privado del (o los) autor (es); ya que, en nuestra región, no hay editoriales que asuman  proyectos sobre los temas educativos, al considerar que no existe un público cautivo de amplitud suficiente para librar los costos de inversión. Sin embargo, mención merece el libro del historiador Felipe Hernández G, El Núcleo Valle de la Pascua de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Apuntes Históricos (2007, impreso en Valle de la Pascua en los talleres de AC Estampas Llaneras, srl), que pese a las limitaciones financieras, es una muestra del esfuerzo de nuestros investigadores locales.

Como se observará, esta referencia a estos documentos no es gratuita. Ellos indican la persistencia y el esfuerzo de algunos investigadores que aportan a la configuración, o mejor aún, al fortalecimiento del campo intelectual sobre  este  tema  en  el  estado  Guárico. Por  otra parte, atendiendo a la proliferación de posturas que piensan, conceptualizan y polemizan en torno a la educación y la pedagogía, estos trabajos asumen tal debate articulándolo dentro de espacios de discusión histórica; o si se quiere, en trabajos que buscan documentar el presente. Pero, en honor a la verdad, la falta de publicación implica un problema para  la difusión y socialización de los resultados investigativos.

Aunque una de las cosas positivas es que, en estos momentos de construcción  histórica, se puede afirmar de la existencia de un campo de confluencia sobre tópicos relacionados con la Historia de la Educación local; además, un  interés por el conocimiento histórico y provecho epistemológico y político, a la hora de pensar las condiciones en que se debate sobre la educación, la pedagogía, los maestros, los estudiantes, las instituciones educativas y, obviamente, las políticas educativas en Venezuela. No es en vano que, en el marco de la Ley de Educación (2009), el Decreto 5.929  de 2009 regulativo del proceso de escolarización en el país, coloca  a la educación  como un  derecho social, donde  el Estado se convierte en  el eje tutor,  ejecutor y promotor de la formación ciudadana en  todos  los niveles del  sistema educativo.

En concordancia con lo expuesto,  la orientación filosófica del Estado, enunciada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), debe de entenderse que el objeto de la educación en Venezuela es el hombre venezolano, su formación integral, conforme a la científica pedagogía  y andrología. La formación y conducción debe hacerse en respuesta a las manifestaciones de la personalidad del sujeto, en respuesta estricta a su individualidad y en armonía con las exigencias de la colectividad donde actúa,  con correspondencia y corresponsabilidad con la misma.

Además, se debe tener presente la identidad del sujeto, el cómo piensa, como es, como siente, como habla y cómo se comporta y también que le exige, que tareas le encomienda la sociedad, desde el punto de vista integral. Por otra parte, una educación alejada de la parte cultural y social es inconcebible. Cada individuo y grupo social están asentados en espacios geomentales donde existan costumbres, maneras y hábitos; así  como vivencias y expectativas que la comunican  con ciertas propiedades distintivas en relación con lo nacional en general y, en particular, con las regiones.

La educación debe estar al servicio de su gente, donde uno de sus fines debe disponer una inconfundible identificación de la nación y de su territorio, de su hábitat, de sus logros, sus deficiencias y sus imperfecciones, sus retos, sus anhelos y limitaciones. Esto se puede ver plasmado en la Ley de Educación (2009) en el artículo 15 numeral 3 la cual dice:

Formar ciudadanos y ciudadanas a partir de enfoques geo históricos con conciencia de nacionalidad y soberanía, aprecio por los valores patrios, valorización de los espacios geográficos y de las tradiciones, saberes populares, ancestrales, artesanales y particularidades culturales de las diversas regiones del país y desarrollar en los ciudadanos y ciudadanas la conciencia de Venezuela como país energético y especialmente hidrocarburífero, en el marco de la conformación de un nuevo modelo productivo endógeno

Venezuela se encuentra entre los países que plantean reformas en el sistema educativo con el fin de elevar la calidad y la excelencia en la educación a través de un nuevo Currículo Nacional, el cual ayude al docente a preparar al educando de forma integral para los cambios sociales, políticos y económicos que se experimentan en el país. Esta transformación  del modelo  educativo venezolano nos  lleva a  fomentar una amplia discusión colectiva. Y ponemos como ejemplo el debate  sobre  la  nueva Ley de Educación, la cual tuvo espacio de debate académico en  nuestras universidades nacionales y  privadas. 

Desde  las posiciones polémicas y políticas transcurrieron  hacia  una dialéctica crítica y  consensuada entre  los autores de la discusión  sobre  un tema de gran  interés para el país. De esta y otras discusiones concurrieron los cursantes del Doctorado en Educación de la Universidad Rómulo Gallegos, los cuales hoy disponen de un arsenal teórico y metodológico, de foros, talleres, proyectos interuniversitarios y vínculos internacionales, que hace dos décadas no existían en  nuestra principal  Casa de Estudio. Con ello quiero resaltar el papel que juegan estos espacios de discusión para una propuesta de crear comunidades discursivas en historia de la educación y la pedagogía. La necesidad de articular esfuerzos dispersos; pero, también, la importancia de jalonar procesos que, si bien, en algunos momentos nos distancian y mirándolos a mediano plazo, pueden constituir a una de nuestras fortalezas.

[1]Mallo Gambetta, María Susana (Diciembre ,2009) ¿Por qué y para qué la Historia de la Educación?. Revista Quehacer educativo, p. 83
[2]Cucuzza, Héctor Rubén (1996). “Hacia una redefinición del objeto de estudio de la Historia Social de la Educación” en H. R. Cucuzza (comp.): Historia de la Educación en debate, pp. 124-146. Buenos Aires: Miño y Dávila Editores.
[4]ROJAS, REINALDO (2002).Fundamentos teórico-metodológicos de la línea de investigación: historia social e institucional  de la educación en Venezuela. Ponencia presentada en el Simposio “Historia Social e Institucional de la Educación en Venezuela: Una experiencia en investigación y postgrado” realizado en el VII Congreso Nacional de Historia Regional y Local”, San Cristóbal, 25 a 27 de septiembre de 2002.

Imagen tomada de  http://cbitjuangermanroscio.blogspot.com/2009/05/biografia-de-juan-german-roscio-y.html