Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

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jueves, 4 de mayo de 2023

CRUZ DE MAYO

 César Gedler

Como símbolo arquetipal, la cruz representa al árbol de la vida, que hunde sus raíces en el subsuelo, y se eleva hasta el espacio celeste, mientras sus brazos se extienden como ramas horizontales que surgen del tronco. En esta simbología está contenida su naturaleza cíclica, a través de las hojas, flores y frutos, que se agotan y se renuevan constantemente, de acuerdo con el curso de las estaciones.

La comprensión esotérica vinculada a la astrología, relaciona la cruz con la materia, que implica el límite y la forma (Saturno), y con el espíritu encarnado, (Sol), que supone el esfuerzo, la trascendencia y la realización. Por su estructura, la cruz divide el espacio en cuatro cuadrantes. Una totalidad expresada en la dimensión vertical, que representa el tiempo, y en la horizontal, que nos remite al espacio. Cada una de las cúspides se relaciona respectivamente con los puntos cardinales (norte, sur, este, y oeste); con los elementos, (fuego, tierra, aire y agua); con las propiedades, (caliente, frío, seco y húmedo), y con los momentos estacionales, primavera, verano, otoño e invierno.

La liturgia sobre la cruz se celebra cuando aparecen los cuatro luceros que conforman en el cielo la Cruz del Sur. Es el momento de celebración de las festividades primaverales, en la que los campesinos ofrecían sus cantos, flores y frutos a sus deidades propiciatorias de la fecundidad de la tierra y la mujer. Por esta razón se convirtió en rito agrario y de los enlaces amorosos. Al decaer la economía agrícola como función individual, el campesino emigró a los centros urbanos para dedicarse a otras actividades, y de ese modo se va perdiendo el caudal folclórico, con todos los símbolos que poblaron la tradición, como ocurrió con la construcción de las antiguas ciudades, donde la intersección de los cuadrantes cruciforme indicaban el lugar en el que habría de levantarse el templo, por ser el punto en el que convergen los mundos, y por tanto el lugar de mayor energía, quedando en forma concéntrica la edificación de la plaza, los edificios principales y las casas.

Una de las variantes de los tantos significados que toma la cruz, está relacionada con la crucifixión, y más específicamente con la crucifixión de Jesús el Cristo, por el significado histórico y espiritual que adquiere ésta posteriormente, al lado del Sudario, El Santo Grial, la lanza que atravesó su costado y los clavos que sostuvieron su cuerpo. La muerte en la cruz era el castigo impuesto a los esclavos más viles, y era estigma de infamia. Por ser tan común entre los romanos, a las penas, las aflicciones, se les daba el nombre de cruces. Curiosamente, entre los primeros judíos no existía la práctica de la crucifixión, tan frecuente en muchos pueblos de la antigüedad.

La Cruz de mayo

La tradición destina el día 3 de mayo para las celebraciones rituales y piadosas en honor a la Cruz del Salvador. La iglesia cristiana naciente impone una transculturación sobre los ritos paganos en honor a la tierra fecundante, creando la versión según la cual, en esta fecha del año fue encontrada por Santa Elena (madre del emperador Constantino), en la basílica de Jerusalén, la verdadera cruz donde murió Jesús. Santa Elena, para destacar el gran hallazgo, mandó a encender en cada topo de los cerros, enormes fogatas que formaron una cadena desde Jerusalén a Bizancio, donde su hijo Constantino esperaba el resultado de aquella peregrinación.

En el siglo XVI los españoles introdujeron su ritual en América, donde se transforma y adquiere significación especial, de acuerdo a las regiones donde va llegando, pero siempre vinculado al fundamento cultural de la tierra, de la economía agrícola en formación.

Aunque en la actualidad muchos promeseros alumbran las viejas cruces milagrosas que se guardaron inmediatamente después del último velorio, la costumbre originaria era comenzar los preparativos el jueves Santo, con la escogencia del madero (olivo, limón, jobo), que debía ser cortado por una doncella en ayuno, antes de la salida del sol. El primero de mayo, la cruz destinada al altar se viste con flores y papel de color, y la que va al patio o al calvario, la llamada Cruz del Perdón, se viste con cogollos de palma.

En estos ritos propiciatorios de fertilidad, abundancia y bienestar, se pide por la entrada de las lluvias para la siembra, la curación de alguna enfermedad, o la resolución de conflictos que parecen insuperables.

En la devoción a la Cruz de mayo, aparte del público que acompaña la ceremonia, los participantes son los rezanderos, los músicos, los bailadores, los cantadores de galerones, tonadas, fulías y corridos.

 

Santísima Cruz de Mayo

Quién te puso en esa mesa

Son los dueños del altar

Que están pagando promesa

 

Era costumbre en algunos pueblos del llano que las parejas de enamorados esperasen el Velorio de Cruz para irses juidos, es decir, para escaparse sin el consentimiento de los padres, y regresar al cabo de unos días para obligar a la familia a aceptarlos como nueva pareja. Todos los asistentes son invitados a una comilona en la mañana del día siguiente después de la celebración, y en algunas zonas de raigambre netamente agraria, se extiende la festividad hasta final de mes.

A pesar de la violenta intervención de los modelos urbanos en los ritos y tradiciones rurales, la veneración de la Cruz de Mayo se mantiene en los barrios de las ciudades como último eslabón de una antigua manifestación religiosa y cosmogónica. Pero es en la costumbre de persignarse para conjurar el peligro, y corroborar la pertenencia a un credo, donde sigue imperando el significado e importancia de la cruz como signo sagrado, evidenciando su carácter de símbolo fundamental, o lo que es igual, como emblema mágico, para recrear el orden en un mundo amenazado constantemente por el caos.

www.cesargedler.com

Fotografía: Tibisay Vargas Rojas.

jueves, 20 de mayo de 2021

AMALIVAC VIANA GONZÁLEZ Y SUS APORTES A LA HISTORIOGRAFÍA CALABOCEÑA.

José M Aquino 

Relator: Yovani Ramírez



La historia es una disciplina científica que estudia una manera sistemática los hechos sociales  a través del tiempo, el  historiador cumple una función social de gran importancia en la reconstrucción los procesos, referentes a las distintas actividades que realizan los seres humanos, utilizando los diferentes testimonios, con el fin de analizar e interpretar los acontecimientos. De esta manera la variedad de las fuentes tienen la finalidad de tener una mejor información de esos momentos relevantes. Por tanto en cada comunidad, localidad, región, nación  tienen unas particularidades que son objeto de ser estudiadas en cada uno de esos espacios, con el fin de entender y comprender la trascendencia de  los distintos acontecimientos históricos que han ocurrido a lo largo del tiempo.

Por tanto, la función del historiador es de gran importancia para preservar la memoria histórica de los pueblos. La Villa de Todos los Santos de Calabozo ha tenido destacadas personalidades que a través de las distintas épocas se han dedicado a reconstruir los procesos históricos, desde el mismo momento en que las comunidades aborígenes se establecieran en esta región  y  así sucesivamente con los demás  periodos históricos que ha transitado en esta importante localidad de los llanos venezolanos. En el tiempo encontramos connotados historiadores que se han dedicado a indagar con todo lo relacionado con el pasado de esta localidad, entre los cuales podemos señalar al doctor a Tomás Antonio Domínguez en último cuarto del siglo XIX, con sus ensayos sobre los próceres calaboceños del periodo independentista, José Rafael Viso miembro de número de la Academia Nacional de la Historia en 1952 y primer cronista de esta localidad; al igual que Lucas Castillo Lara por medio de esa gran obra “Villa de Todos los Santos de Calabozo, el derecho a vivir bajo el sol”, y el licenciado Adolfo Rodríguez a través de sus excelente obra “Calabozo Siglo XIX” publicada por la Universidad Rómulo Gallegos en el año 2004.

A raíz del gran impulso que han tenido los estudios de historia regional y local en Venezuela, a partir del último cuarto del siglo XX. La ciudad de Calabozo cuenta con  cronistas e historiadores que se dedican a averiguar los distintos aspectos del pasado de este espacio, ubicada en la región de los llanos venezolanos, dedicada a desarrollar una gran actividad agropecuaria y comercial desde su fundación. Uno de esos investigadores  afanosos por difundir la memoria histórica es Amalivac Viana González, a través de las distintas actividades que realiza con el fin de averiguar y promocionar los estudios históricos en esta importante urbe del Estado Guárico. Este hijo del apreciable médico Veterinario Amílcar Viana y la distinguida dama Brígida de González de Viana, desde muy joven se ha interesado  averiguar  todo lo relacionado  por la  histórica matria, a través de la consulta de las distintas fuentes en variados repositorios, tanto públicos como y privados. Una vez en concluido sus estudios de universitarios en la ciudad de Mérida, regresa a la Villa de todos los Santos de Calabozo, para combinar sus actividades profesionales en el campo de la administración de empresas con la investigación y promoción de los estudios históricos.

Este calaboceño realiza sus investigaciones tomando como referencia los fundamentos  teóricos de los procesos históricos locales, expuestos por el historiador mexicano Luis González, a través de La microhistoria como método de investigación enfocado en el análisis de los hechos cotidianos y de las distintas manifestaciones culturales que conforman las tradiciones de los pueblos. El objetivo es examinar los fenómenos de los lugares para comprender cómo se constituyen las sociedades en sus distintos momentos. Por tal motivo, se observan en los trabajos de Viana González una excelente análisis e interpretación de los hechos del pasado de las distintas comunidades estudiadas de esta acogedora ciudad guariqueña, con una buena recopilación de información histórica de fuentes confiables, mediante la visitas a los registros, archivos oficiales y privados, diarios, fotografías, y obras pictóricas para sus debidos estudios.

En sus trabajos de investigación se difunde claramente también la herencia cultural de los habitantes de Calabozo a través del tiempo, con el fin de conservarlas y trasmitirlas a las siguientes generaciones sus creencias, saberes, expresiones artísticas, normas y valores, prácticas sociales, tradiciones y costumbres, lugares o cualquier expresión del saber local. Por tal motivo es necesario examinar algunos de sus ensayos para apreciar la dimensión y aportes a la identidad calaboceña desde la fundamentación topofilólogica trabajada por  profesor Armando Rojas, basada en el afecto al lugar como generador de conocimiento.

El primer aspecto en resaltar, son sus trabajos de religiosidad popular, entendida como una manera de expresar la identidad de los pobladores creyentes de la fe cristiano católica, los sentimientos y cohesión hacia ese credo. Uno de esos ensayos publicados es el de “La Historia del Cristo traído de España por don Antonio Camacho a la Catedral de Calabozo en 1798”, donde se destaca todo lo relacionado a la devoción por esta reliquia por parte de este calaboceño en ese tiempo y los pormenores de este prominente calaboceño para adquirir la citada escultura, además del fervor de los fieles católicos a esta imagen a través de los tiempos. De igual manera este distinguido investigador, consustanciado con el misticismo, realizó una indagación bien sustentada de la construcción de la iglesia Nuestra Señora del Carmen por el ganadero José Ramón García, con un manejo de la fuente documental del archivo de la Arquidiócesis de Caracas y demás repositorios donde se guardan los testimonios escritos  de ese centro de adoración patrimonio artístico de la ciudad, con el fin de confirmar las gestiones del principal bienhechor antes citado en la realización de esta arquitectura local que se había puesto en duda de haber sido su constructor.

Este cronista ha realizado investigaciones con el propósito de dar a conocer la actuación de una gran cantidad de personajes que han hecho historia en esta cálida y acogedora  ciudad llanera, en las diversas actividades del acontecer local, regional, nacional e internacional en diferentes momentos, con el único fin de  que sean un paradigma para el comportamiento, emprendimiento de sus paisanos, al igual de ser un agente para el cambio como beneficio para la colectividad. Por tanto  las biografías realizadas por Viana González, no solo toma en cuenta la narración de de la historia de su existencia, sino también permite a través de sus ensayos, conocer cómo fue esa sociedad durante contexto histórico y cultural que le tocó vivir a ese distinguido ciudadano.

Entre esos biografiados encontramos el ensayo de referente a la trayectoria militar del calaboceño Mayor Salomé Hurtado de Mendoza, resaltando sus portes al proceso de la independencia de la hermana República de Cuba. Al igual que otros personajes que formaron parte del acontecer de la política a nivel local, regional y nacional, como fue el prócer de la Federación Pedro Bermúdez Causin, primer hijo nacido de esta ciudad enterrado en el Panteón Nacional. Del mismo modo este investigador también, les ha dado la importancia a los pedagogos que han tenido una excelente trayectoria en el proceso de enseñanza en esta la localidad guariqueña. Uno de esos sobresalientes  maestros tomados en cuenta en sus indagaciones, es la actividad magisterial desplegada  por Ramón Delgado Rojas, en cuanto al buen desempeño didáctico a distintas generaciones de estudiantes de esta villa  durante su trayectoria como docente.

 Al seguir describiendo biografías de distinguidos ciudadanos oriundos de esta ciudad llanera, realizados por este estudioso de la historia,  resaltando los  importantes aportes a la nación en los distintos ámbitos de la actividad cultural, como la del poeta Rafael Rodríguez Carreño. Igualmente de la trayectoria desplegada por la licenciada en periodismo e historiadora Ana Elisa Llovera. Del mismo modo este cronista, ha hecho valiosos aportes la historiografía con valiosos trabajos sobre los acontecimientos más importantes de esta urbe a lo largo de la historia, desde la ocupación de este espacio por la intervención de los españoles. Uno de esos ensayos es el referente a la fundación de los distintos barrios de esta localidad a partir de la fundación de la Represa Rio Guárico en 1957. Así como también, averiguaciones sobre el casco histórico colonial más grande de la nación que se encuentra en esta villa.

Además de publicar sus más de medio centenar de trabajos  en diarios regionales, folletos, blogspot de internet, las  distintas  redes sociales y expuestas en los diferentes encuentros  de historia regional y local en la que asiste como participante activo. Este historiador  como ciudadano comprometido con ayudar a sus paisanos al fomento de los estudios históricos. Orientando a cualquier persona interesada en conocer el pasado de la localidad o estudiantes de las distintas modalidades del sistema educativo de esta urbe. Al igual que permitirles consultar su valiosa biblioteca con abundante bibliografía y distintos documentos relacionado con la microhistoria de este lugar del llano venezolano o cualquier tema de cultura general; además de poder apreciar la valiosa colección de pinturas de temas y personajes históricos de la Villa de Todos los Santos de Calabozo. Cumpliendo de esta manera una labor altruista en beneficio de la colectividad.

De esta manera, este destacado escritor cumple con una función importante de preservar  la identidad de los calaboceños, al igual que fomentar el emprendimiento y mejorar el acervo cultural de la localidad, junto a su esposa Luz María Silva, como elementos fundamentales para crear un modelo de ciudadano consustanciado con su terruño en la búsqueda de una ciudad más  humana y que sus habitantes sean  proactivos en la solución de sus problemas, con el fin mantener la relevancia que ha tenido la ciudad y seguir siendo un emporio agropecuario , comercial e industrial de gran importancia nacional  con repercusión mundial.     

viernes, 19 de febrero de 2021

JOSÉ LOVERA, UNA REFERENCIA EN LA HISTORIA DE LAS COMUNIDADES CALABOCEÑA

 José Aquino

Fotografía: Yobani Ramírez

Desde que hay testimonio escrito, los seres humanos se han interesado por indagar los hechos históricos, en los diferentes momentos o periodos y ámbitos donde ocurren los acontecimientos. Los historiadores son los llamados a cumplir esta importante función social en resaltar la memoria colectiva de los pueblos. En el tiempo han sobresalido grandes cronistas por sus conocimientos e importantes aportaciones a la disciplina historia. Encontramos precursores en orden de importancia a Heródoto, considerado el padre de la historia en la antigüedad en Grecia, por ser el primero en realizar investigaciones con el uso de técnicas para tratar los temas del pasado y posteriormente relatarlos; del mismo modo en China, Sima Qian, se destacó por la manera de presentar los hechos del pasado en la realización de biografías de diversos personajes y Tucídides también en tiempos de los griegos, concibió una historia racional, basada en hechos conocibles y entendibles por la razón, centrada en el hombre.

En la edad moderna encontramos destacados historiadores europeos como Francois –Marie Arouet mejor conocido como Voltaire, Mignet Francois, Gustavo Glotz entre otros destacados escritores que han reconstruido los hechos más trascendentales de la humanidad .En el continente americano y específicamente en las tierras ocupadas por los españoles en el siglo XVI, localizamos a cronistas que describen todos los acontecimientos del proceso de conquista y colonización en dicho territorio como: Bernal Díaz del Castillo, Garcilaso de la Vega, Pedro Cieza de León, José de Oviedo y Baños en la Capitanía general de Venezuela entre otros.

Precisamente en los inicios del periodo republicano en Venezuela, destacados historiadores  entre los cuales podemos citar a Juan Vicente González, Rafael María Baralt, Felipe Larrazabal, realizaron trabajos relativos al proceso de independencia. Comenzando el siglo XX encontramos gran cantidad de escritores de diferentes corrientes de pensamiento entre los cuales podemos señalar a Laureano Vallenilla Lanz y Francisco González Guinán. A mediados de ese siglo sobresalieron, por citar algunos de importancia, Eduardo Arcila Farías Federico Brito Figueroa, Miguel Acosta Saines, en la actualidad despuntan Mario Sanoja, Iraida Vargas, Germán Carrera Damas, Guillermo Morón entre otros que han contribuido con sus trabajos a la historia nacional. De igual manera a finales de ese mismo siglo XX en Venezuela, tomó gran interés difundir e investigar la historia regional y local. Arístides Medina Rubio y un grupo destacado de historiadores promocionaron esta modalidad de estudio del pasado, mediante coloquios, congresos y encuentros referentes al pasado de las localidades. A finales de la década de los 90 del siglo pasado aumentó el interés por investigar las historias locales, muchas entidades del país realizaron numerosos eventos relacionados con las microhistorias.

Por tal motivo, se incrementaron significativamente las investigaciones referente a la historia regional y local en el Estado Guárico en esos tiempos, específicamente en la ciudad de Calabozo, creció el interés por estudiar la microhistoria, en más de una década se impulsaron estos estudios mediante la realización de talleres, coloquios y encuentros de este tipo donde se presentaron trabajos de esta modalidad. El grupo de Historia Regional y Local Efraín Hurtado dirigido en sus comienzos por el doctor Rubén Páez Díaz es una de las organizaciones de la sociedad civil que impulsó y sigue difundiendo estos estudios en esta ciudad, año tras año realiza estos encuentros de historiadores y cronistas con la participación de relatores no solamente de la región guariqueña, sino también de otras entidades que le han dado de esta manera una dimensión nacional por la calidad y número de trabajos que se exponen en dicha reuniones académicas.

 Uno de esos historiadores locales perteneciente a esta agrupación académica antes citada y asistente permanente de los diversos eventos de este género en esta localidad es José Lovera, investigador entusiasta por estudiar la microhistoria de su ciudad natal y específicamente en los temas del desarrollo histórico de las comunidades populares de este lugar. La intensión de este escritor de indagar los temas regionales y locales, no nace de repente, a través de su rol de promotor social le ha dado el impulso necesario no solamente en la búsqueda del bienestar para los habitantes de las distintas comunidades sino también la motivación para realizar los estudios históricos en el micro tiempo y espacio de las colectividades como elementos fundamentales en generar un cambio de mentalidad de los habitantes hacia el bienestar colectivo, partiendo primeramente por estudiar los hechos del pasado que han transitado esos barrios, como componente fundamental para lograr a feliz término una convivencia desde la topofilia.

El otro aspecto que toma en cuenta en sus trabajos de investigación de historia regional y local José Lovera, es la manera de presentar las diferentes crónicas, estas no son una simple narración o descripción del objeto de estudio. En sus trabajos se hace referencia a la ubicación del lugar, sea el barrio, ciudad o territorio donde ocurren los hechos con todas las características de toda índole que tiene el espacio para la convivencia en sociedad; del mismo modo se determina el tiempo histórico de los hechos descritos y no sean vistos desde una mera cronología, sino de un período o un lapso en el que han ocurrido acontecimientos que ha generado un cambio. En cuanto a los personajes que presentan en sus trabajos, se observa un buen manejo de los tipos de fuentes, empezando por las primarias mediante la utilización de los documentos, correspondencias oficiales, memorias, censos y registros parroquiales, al igual tratamiento de bibliografías mediante la revisión de textos, periódicos y ensayos en distintos tiempos de historiadores que han tratado los diferentes tópicos.


En la investigación realizada por Lovera, referente al cacique Chiparara, es un ejemplo de su buen desempeño en el tratamiento de los distintos tipos de fuentes. No solamente por estar reseñados en la bibliografía consultada, sino también por la manera de hacer las referencias de los autores con lo cual trabaja,  para luego realizar un análisis en este caso del comportamiento insurgente del personaje nombrado. Evidenciando su crecimiento como investigador al asimilar los fundamentos teóricos –prácticos aprendidos y trabajados cuando cursara y aprobara tanto en la maestría de Historia de Venezuela en la Universidad Rómulo Gallegos por año 2015, el Diplomado de Cronistas Comunales en la ciudad de Calabozo patrocinado por el Centro Nacional de Historia y distintos talleres de historia local.

Del mismo modo, este apasionado de la microhistoria, ha realizado distintos trabajos sobre comunidades de la Villa de Calabozo, las cuales aparecen impresas en las memorias de los encuentros de Cronistas e Historiadores de la localidad auspiciados por el grupo de Historia Efraín Hurtado, artículos prensa regional y también expuestas en los distintos blogspot de internet especializados por los temas de Historia. Uno de esos trabajos de gran importancia, es Veritas, Memoria y Tiempo. Donde destaca el proceso histórico de esa colectividad desde su formación hasta a su consolidación como Barrio.

Este investigador se ha enfatiza en resaltar los logros de personajes importantes de la localidad calaboceña, mediante la realización de biografías, no como una exaltación laudatoria, sino como un reconocimiento a la trayectoria de hombres y mujeres que han trabajado desde distintos ámbitos por el bienestar colectivo local. Una de esas protagonistas es la artista plástica Diosa Landaeta, en la cual enfatizaba su habilidad e ingenio para realizar las composiciones pictóricas; del mismo modo realiza las semblanzas del apreciable agricultor vecino del Barrio Veritas, Reinaldo de Jesús Colmenares entre otros ilustres personajes populares. De igual manera ha publicado trabajos de este género a luchadores sociales que tomaron el camino de la insurrección armada para tratar de derrocar los gobiernos establecidos en los años 60 del siglo XX, como fueron los revolucionarios Ciro Aparicio y José Gabriel Sumoza.

También ha incursionado en la realización de ensayos para exaltar las manifestaciones de fe de los cristianos católicos, uno de esos trabajos es la de conocer el grado de devoción del médico, docente y filántropo José Gregorio Hernández en la localidad calaboceña, no solamente se interesa por cuantificar el grado de misticismo del grupo estudiado, sino también saber las cualidades o caracteres más predominantes de sus adoradores, mediante la realización de entrevistas a los informantes claves, con el fin tener una mejor comprensión del fenómeno estudiado. Del mismo modo este escritor, ha indagado el periodo colonial de su ciudad natal, específicamente en trabajo realizado conjuntamente con el licenciado Amalivac Viana González, en la que logran reconstruir la cadena de propietarios a través del tiempo, de la Casa de Alto, llamada también la Vianera, desde su construcción a finales del siglo XVIII, hasta su actual propietario, la Universidad Rómulo Gallegos. Demostrando gran dominio en el manejo de las fuentes documentales consultados en registros y notarias de ese lugar.

Este apreciado escritor cuenta con una cantidad ensayos que lo hacen merecedor de ser una referencia obligada, para el que quiera indagar todo lo relacionado con la microhistoria de la Villa de Todos los Santos de Calabozo y especialmente con el desarrollo histórico de las comunidades populares que se conformaron después de estar en funcionamiento el Sistema de Riego río Guárico. Siempre está en la disposición de orientar a las personas que soliciten sus servicios de manera desinteresada, en los que respecta a la historia regional y local calaboceña. Por tal motivo ha ganado el reconocimiento de la sociedad civil, por su excelente labor para que las comunidades difundan y conozcan su historia y preserven su identidad. 

martes, 17 de julio de 2018

UN CANTO PARA MAIRDA



 PROF/ CRONISTA  JOSÉ GREGORIO CÁRDENAS.  CI. 4127445

                               CORREO: faustinero@hotmail.com   telf.: 0424 5876609.


A Mis hijos y su mundo de las formas.

El pasado 31 de Enero, arriba nuestra madre Hilda Rosa Cárdenas a su 9no aniversario de partida a los reinos celestiales. Mamá, es infinita tu ausencia, casi dolorosa y cruel. Te recuerdo en los instantes más aciagos de mi vida; extrañando quizás, esa palabra sabia y certera que devolvía el ánimo, la alegría y hasta la sonrisa a veces.
Recuerdo que al día siguiente de tu siembra, me fui, tempranito al cementerio, quería darte calor y cerciorarme que no tenías frío o que sé yo. Había llovido en la madrugada. Y entonces lloré mucho en silencio y, tuve conciencia plena que había quedado sin ti; algo que ninguno de los dos lo esperaba así. Gracias madre, por tanta bondad y sacrificios para sacarnos adelante; enseñarnos que si se puede soñar despierto, que nacimos para logros sin menoscabo del semejante. Gracias por amarnos tanto. Extraño tus comidas sencillas envueltas en sazón de amor, tus santos y oraciones; la devoción al Dr. José Gregorio Hernández y tu virgen del Carmen , el amor por los animales y tu flor de navidad que dejaste encendida de pétalos rojo- fucsia.
Esta noche aparecerá una luna azul y roja en el cielo de los dioses; hay brisa fuerte que anuncia lluvia, esta lectura de los elementos naturales que nos hacen, los aprendí de ti, y tú de esa tierra guarabaeña con cariño y orgullo que tanto amaste. Que Dios todopoderoso, te tenga en el lugar donde moran las almas benditas e imperecederas.

Cuando logro oír la canción de Alí Primera (Madre, déjame luchar) llega hasta mi aquella promesa que te hiciera en un momento de mi vida azarosa, de sobresaltos y creencias (entre la literatura, la política y la historia).Me pediste que si te quería un poco, me alejara de tanta actividad riesgosa de la política. Que sufría, cada vez que salía de casa y me volvía un ermitaño, cual “lobo Estepario “.No deseo saber más de torturas, ni calabozos, no te parí para eso. Te prometí que me alejaría y no me distanciaría tanto de ti y mis hermanos. Atrás quedaron las luchas estudiantiles, el partido de extrema estudiantil que se venía formando en Lara, Maracaibo y Boconó  Recuerdo madre, que llegué un viernes de junio de 1982 a tu casa, nuestra casa y te habías enterado de mi encierro, de mi desaparición forzada por cuerpos de seguridad de aquel entonces. Me abrazaste y lloraste, me pedías que no te diera esa vida…Te sobrevino un  episodio cardíaco y ya en aquel hospital, me dolía la conciencia, sentía que no merecías que el amor que por mi sentías, tenía que padecer tal desamparo y oscuridad donde brotaba el miedo.  Tu mundo era el hogar, los hijos, la familia, los vecinos, los recuerdos, la misa dominical  y tantos otros detalles hermosos de la vida, que hacían de tu toparquía;  un ser maravilloso y creador.

Saben lectores, cuando MAIRDA, _ así le dije siempre a mi madre y no sé por qué-estaba en sus últimos días, le abrazaba y me ponía a llorar mirando aquella cabecita blanca e indefensa entre sábanas azuladas. La última vez que me habló, fue para decirme: “no olvides la casa “Todos estábamos muy tristes, aquella mujer, nacida un 17 de diciembre del 1937 nos dejaba, para retornar a su hogar celestial. Cuando la estábamos sembrando, quise recitarle un poema escrito para ella; pero, no pude y salí corriendo para sentarme en no sé dónde.
Cito un texto de la argentina Diana Soulé Canau, en su libro SOLO POR HOY.

“Un día sentí que ya era muy grande para ser niño; hoy siento que soy
Muy niño para ser grande. Estoy como atrapado en dos dimensiones
Diferentes. Estoy crucificado como un adulto (…) con dos  brazos que
No sirven ni para abrazar fuerte a mi nana. (…).Tengo un niño en el alma,
Donde guardo lo mejor de mí. (…) Ese niño es confiable porque sabe decir
¡te quiero!”   (p15).
Las palabras serán la fortalezas, las rosas de los vientos y todas las campanas, que regarán tus recuerdos en este inmenso valle verde, lleno de bromelias, de jancitos y pomarrosas; este valle verde que supo de tu infancia, tu adolescencia entre pilitas de agua y el resto de tu existencia.. Que los mares de sal, te hagan llegar mis plegarias y BENDICIÓN.
                

miércoles, 30 de mayo de 2018

EL ENCUENTRO ESTUDIANTIL DE CRONISTAS E HISTORIADORES... XV años de fructífera labor

FELIPE HERNÁNDEZ G.*

Asistimos al XV Encuentro Estudiantil de Cronistas e Historiadores del municipio Infante que se realizó el jueves 24 de mayo de 2018 en las instalaciones de la sede de la Cámara de Comercio y Producción del Municipio Leonardo Infante. Quince años ininterrumpidos (2004-2018), durante los cuales los alumnos de las escuelas urbanas y rurales de las parroquias Valle de la Pascua y Espino, asesorados por sus maestros, se dieron cita con la historia local de sus comunidades. 
La actividad, como siempre, estuvo coordinada magistralmente por la presidenta-fundadora de la Fundación de Historiadores y Cronistas Estudiantiles –FUNDHCROE, 2009--- Prof. Ligia López Puerta y un muy diligente equipo. Al arribar a los tres lustros, la fecha fue propicia para hacer memoria, recuperar lo mejor de lo transitado, explicar y diagnosticar el presente y con esos referentes lanzarse con más fuerza hacia el futuro. 
Desde el punto de vista histórico, este aniversario constituye un momento fundamental para comprender y reconocer el valor más profundo de la Fundación de…, que más allá de los desafíos y obstáculos que ha debido enfrentar, jamás se ha resignado a cambiar la esencia de su misión educativa e histórica, abogando por la inclusión y el respeto vocacional de los educandos, en el entendido que son individuos en formación en el estudio de la historia local, de las memorias de cada comunidad, sus singularidades y así dar respuesta a las inquietudes inherentes a la institución educativa donde se forman en tan útil labor, de la mano de un docente asesor y de todo el personal que labora en cada escuela, despertando vocaciones que en el devenir pueden encausar su vida y su hacer en la labor de escudriñador de su historia, generando espacios para optar, decidir y gozar de iguales derechos y posibilidades.
Ante los referentes expuestos, creo necesario volver sobre un artículo de mi autoría escrito en 2014 que titulé: Encuentro de Cronistas Escolares en Valle de la Pascua, donde se lee: En el libro Apología de la Historia o el Oficio del Historiador, el autor francés Marc Bloch inicia la Introducción con la ingenua pregunta: “Papá, explícame para qué sirve la historia”, [le] pedía hace algunos años a su padre, que era historiador, un muchachito allegado mío…”. Y continúa Bloch: “Quisiera poder decir que este libro es mi respuesta. Porque no alcanzo a imaginar mayor halago… que saber hablar por igual a los doctos que a los escolares… reconozco que la sencillez sólo es privilegio de unos cuantos elegidos… conservaré con mucho gusto, como epígrafe, esta pregunta de un niño cuya sed de saber acaso no haya logrado apagar de momento…”. Más que una ilustración didáctica, es una justificación de la disciplina de la Historia ante el necesario examen de conciencia del historiador ante su papel de cuestionador e intérprete de procesos cronológicos y espaciales como factores de referencia.
Con ese norte, el XV Encuentro de… ciñéndose a la programación preparada por sus organizadores, se inició con la interpretación por la coral estudiantil de la EB “12 de Octubre” dirigida por la Prof. Brizeida Aular, de los himnos Gloria al Bravo Pueblo, del Guárico y de Valle de la Pascua; palabras de bienvenida de la presidenta y fundadora del Encuentro, Prof. Ligia E. López Puerta; luego la moderadora Prof. Marlin Villalobos invitó a la Sra. Petra Parra de la Sociedad Socorro Mutuo para que dirigiera unas palabras y recitara una poesía alusiva al evento. 
Seguidamente se inició el ciclo de exposiciones… 14 ponencias, entre ellas, la presentada por la niña Andreina Santaella (5to grado), EBN-Rural “Jácome Arriba”, titulada: “Iván E. Rojas… buscador de puntos de agua”, asesorada por las maestras Argelia Escobar y María Castillo. ---Alumno Jesús Alejandro Marín (6to grado) EB “Celestino Párraga Marrero” NER 146, caserío La Pereña: “El conuco y el abastecimiento alimenticio”, asesora: Prof. Miriam J. Torrealba. --- Alumna María Valentina Vargas (6to grado), Colegio Nuestra Señora del Valle: “Honor a la Sra. Lisbeth J. Medina”, asesora: Yajaira de Zamora. ---Alumna Imberly Parra (4to grado) NER 054: “Velorio de Cruz de Mayo en el caserío Apamate”, asesores: maestros Nuarwuin Higuera y Anthony Álvarez. ---Alumna Victoria Celeste González (5to grado), EB “Clara Matos Arzola”: “La Sociedad Socorro Mutuo, una institución…”, asesora: maestra Rosmivelli Infante. ---Alumno Luis Felipe Záa (6to grado), Colegio “Juan Pablo II”: “Vida y Obra de Juan González Padrón”, asesor: Absalón Zambrano; entre otras participaciones de los planteles: EB “Andrés R. Fuentes” del NER 146; UE-DC 33 “Los Caobos”; EB Rural “San Pedro”; UE “Jesús López Escobar” Zanjonote de la montaña; UE “Lourdes Camero Ramírez”; UE “Apamate”; GEN “Juana Josefa Vargas” y UE Rural “Mamonal”, etc. 
Vale considerar que la enseñanza de historia en la escuela primaria tiene como objetivo despertar en los alumnos una curiosidad sobre los acontecimientos históricos. En ese orden, en cada ponencia se planteó que los alumnos adquiriesen conocimientos básicos del pasado de sus comunidades, del Guárico y del país, para que con estos saberes desarrollen habilidades y destrezas que le permitirán comprender mejor el mundo y buscar explicaciones conforme a las dudas que se les vayan presentando, lo que conllevará a descubrir su identidad como individuo y los cambios que ha tenido la sociedad y su entorno geoespacial.
En esta XV edición, muchos docentes, personalidades y un nutrido público se dieron cita en el acto, entre otros, el eterno maestro de generaciones, Prof. Elpidio Barrades Martínez, la Prof. Teresa Navarro de Aguilar, Prof. Maritza de Michelangelli, Prof. Héctor Ortega, la directora del Colegio “Juan Pablo II, Prof. Carmen de Ortiz, los profesores Yendy Gámez, Rosa Vidal Marruz, Filiberto Alpón, Rosaura Valdez, Dr. Fernando Aular y señora, doña Cándida de Álvarez y doña Petra Parra de la Sociedad Socorro Mutuo, medios de comunicación... Finalmente, un merecido reconocimiento a la Prof. Ligia López y al equipo integrado entre otros por los docentes Lisbeth de Candiago, Rosa Pastora Ortega, Ana Carmen Zuniaga, Elizabeth Arévalo, Zoraida Rebolledo de Pérez, Lola Rodríguez, Arturo López, Ada Loreto, Marlin Villalobos, Ramón Correa… y un largo etcétera... adelante siempre. 
Valle de la Pascua, viernes 25 de mayo de 2018.
*UNESR-Cronista del Municipio Leonardo Infante // fhernandezg457@yahoo.com
Fotografía de Luis Felipe Záa, alumno de 6to grado en el Colegio "Juan Pablo II" quien hizo una excelente ponencia sobre "La vida y obra del canario Juan González Padrón". Foto: Damelis Loreto...

lunes, 24 de abril de 2017

AL GUAIRE… ¿LO DEL GUAIRE?

Tibisay Vargas Rojas

¿Cómo llegan algunas palabras a nuestra lengua?, pues, por dinámica social, y, agrego, por elan. Sí, por ese continuo impulso de la vida que Bergson señaló como causa de la evolución y el desarrollo de la misma. Así ocurre con un río. Uno que especialmente voy a tocar en estas líneas, movida por el impulso de los avatares del país, y principalmente por la indignación que me causan expresiones peyorativas que me he topado en la red, a propósito de un incidente ocurrido durante una de las marchas pacíficas de ciudadanos que luchan por la dignidad de Venezuela. El suceso en sí, fue la represión de dicha manifestación, con un grado tal de ensañamiento por parte de los cuerpos represivos del Estado, que obligó a los participantes a arrojarse al cauce mezquinamente embaulado y contaminado de río Guaire.

Guaire, Guaire, no se ponen de acuerdo los estudiosos para dar origen al topónimo del otrora magnífico caudal de agua que atraviesa la congestionada, pero no menos hermosa ciudad de Caracas. Termina siendo Guaire, del guanche “guayre”, nombre con el que los aborígenes canarios denominaban a su jefe tribal, y cuyo significado fue propuesto por el filólogo tinerfeño Juan Álvarez Delgado (1900-1987), derivado del vocablo bereber “amgar”, que significa grande, jefe, notable. De igual modo, el historiador y filólogo Ignacio Reyes, también tinerfeño, traduce el vocablo desde la primitiva forma “ggwair” que se traduce como superior, notable. Deduciríamos entonces que nuestro Guaire tiene raíces filológicas canarias, y no es descabellado, pues la afluencia de canarios a nuestro país durante el siglo XVII fue considerada masiva, estableciéndose una importante colonia. No faltan, sin embargo, estudiosos como el escritor e historiador Arístides Rojas, que consideraran el vocablo americano, y aunque sin base para exponerlo, derivaran Guaire del quechua “Huaira”, que significa “viento”. El Guaire, es un río afluente del Tuy, que recorre 72 km. Desde la confluencia de los ríos San Pedro y Macarao en Las Adjuntas, atravesando la ciudad en dirección sudeste.

Antes del siglo XX, no estaba contaminado, y como principal vía fluvial del Valle de Caracas, era navegable. Fue durante el gobierno de Guzmán Blanco a finales del siglo XIX, que se dotó la ciudad de cloacas y alcantarillas, ordenando que se usara el Guaire como vía principal de desagüe de las aguas residuales, encontrándose en la actualidad en una situación ecológicamente preocupante, sin que mueva la conciencia del ciudadano, o peor aún, por la directa responsabilidad en apersonarse, de los gobernantes de turno, quienes se atreven por ignorancia e insensibilidad, a motejar al noble río, de cloaca, y a los ciudadanos que bajo persecución se arrojaran a su deprimido cauce, de excrementos. Así leo, pues, como triste lema de recientes concursos literarios “Al Guaire, lo del Guaire”, repitiendo el infeliz tweet oficialista “A Dios lo que es de Dios. Al César lo que es del César, al Guaire lo que es del Guaire”, que en un afán de burla y desprecio se atrevieron a manipular las palabras del Maestro. Y la cuestión, es que les resulta un escupitajo al cielo, porque la nobleza del río, acunó la nobleza de los deprimidos manifestantes salvaguardándolos de la saña.

Ese Guaire deprimido, maltratado, reducido a miseria por las infames administraciones de Estado, resultó salvaguarda de vida y alivio a no menos maltratados y deprimidos ciudadanos que no dudaron en refugiarse a su amparo. La historia de Caracas ha estado estrechamente vinculada al Guaire y su cuenca. Son muchas las citas que desde la colonia se hacen a propósito de actividades que lo relacionan, así como a las quebradas Catuche, Anauco, y Caroata, que en amorosa red fluvial surcan la ciudad antes de desembocar en el Guaire, entregándole la esencia de la ciudad recogida desde el Ávila, San Bernardino, El Silencio y casco central, tomando en cuenta respectivamente el origen o recorrido de dichos afluentes. A finales del siglo XVIII y principios del XIX, llegan al país, naturalistas con el propósito de realizar colectas botánicas y zoológicas, así como estudios de historia natural, y se realizan las primeras descripciones técnicas y científicas sobre el río Guaire y su cuenca. Entre estos pioneros destaca el ilustre naturalista alemán Alejandro de Humboldt, quien plasma notas y observaciones al respecto en su magna obra “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Mundo”, como de igual modo hicieran el fotógrafo húngaro Pal Rosti, el pintor y zoólogo alemán Anton Goering, el escritor y expedicionario ingles James Mudie Spence, entre otros a quienes no pasó desapercibida la magnificencia e importancia del Guaire, abrevador de la sed de los caraqueños, que del servicio del aguador o aguatero colonial sostenían su vida. Fue en el noble oficio heredado de Castilla, de estos personajes, donde debiera recalcarse la hechura de ciudad. En la maravillosa obra en prosa “El Lazarillo de Tormes”, anónimo español del siglo XVI, una cita pone de relieve la importancia del aguador:
"Siendo ya en este tiempo buen mozuelo, entrando un día en la iglesia mayor, un capellán de ella me recibió por suyo, y púsome en poder un asno y cuatro cántaros y un azote, y comencé a echar agua por la ciudad. Éste fue el primer escalón que yo subí para venir a alcanzar buena vida, porque mi boca era medida. Daba cada día a mi amo treinta maravedís ganados, y los sábados ganaba para mí, y todo lo demás, entre semana, de treinta maravedís y me quedaba con todo lo que pasase de treinta maravedís diarios."
Imaginamos la visita diaria del aguador en casa de la familia Bolívar, y en la de todos los caraqueños, llevando el cántaro diario repleto de la dádiva del Guaire, así como futuramente se construyeran con igual propósito sobre los afluentes del Guaire, los embalses “La Mariposa”, y “Macarao”.

Pero no solamente la sed se ha abrevado con el río, también ha sido el Guaire fuente de luz, pilar de cualquier ciudad. En 1897, la Compañía Anónima Electricidad de Caracas, fundada en 1985 por el ingeniero Ricardo Zuloaga Tovar, instala la primera estación hidroeléctrica conocida como “El Encantado” en el llamado cañón del río Guaire, iniciando así la etapa de iluminación eléctrica de la ciudad de Caracas, pasando ésta a ser una de las pocas ciudades del mundo, y la primera de Latinoamérica, que para entonces contaba con fluido eléctrico continuo, gracias al aprovechamiento de corriente de agua, creándose luego, por la expansión demográfica, las estaciones “Los Naranjos” y “La Lira”. Guaire, Guaire, el notable, el superior, hoy reducido, convertido en el gran vertedero de la ciudad.

Guaire, Guaire, siento en su nombre los ecos de la dinámica fluvial que trazó los planos de la ciudad con generosidad paterna, desde los primitivos asentamientos en sus márgenes de los bravos aborígenes Caracas, la instalación colonial, hasta el perfil urbanístico que no cesa de crecer. Guaire, Guaire, el Sena y Támesis caraqueño que no goza del prestigio y orgullo que conceden franceses e ingleses a sus emblemáticos ríos, no menos contaminados, pero jamás maltratados de palabra, olvido e ignorancia. Guaire, Guaire, convertido por ignominia en el gran vertedero de la ciudad, que quizá sólo se sostiene por las vivres (wyvern), como el folclore druídico llamaba a la energía de la tierra, la gran serpiente promotora de la vida y fecundidad. Me atrevo a sostener que sólo por ello permanece el Guaire, por esa fuerza cósmica que seguro pulsa en los moradores de la gran ciudad que ha sostenido, y que ha hecho eco en las notas patrias “Seguid el ejemplo que Caracas dio”. No saben los opresores el enaltecimiento que han procurado al maltratado río, al compararlo en afán peyorativo con los ciudadanos que buscaron refugio en sus deprimidas aguas. El Guaire es Caracas, viva a pesar del daño, nunca reducida, a pesar del abuso. Caracas es el Guaire, grande, notable. ¿Al Guaire, lo del Guaire?, ¡sí!, ¡y a mucha honra!

(Imagen: Río Guaire.- Óleo de Manuel Cabré.-1915)

viernes, 25 de noviembre de 2016

RECUERDOS DE MI CALLE

Argenis Ranuárez
argenisranuárez@gmail.com

Homenaje a Irma Marina (11/07/2008)



Bien por la idea de esta actividad. Buena la iniciativa de este homenaje. Compromiso contraído con anterioridad  nos impide estar en cuerpo y alma. Nuestro corazón aquí, en la voz de la mujer amada, ama de llaves de nuestros sueños, para decir ¡PRESENTE!
Participamos en este coloquio, con lo único que podemos, la palabra labrada por el sentimiento. Por una parte, la pasión por este San Juan y por la otra, la admiración y afecto por esa venezolana de altísimos kilates personales y profesionales llamada IRMA MARINA MENDOZA, toda empeños, toda esfuerzos, toda entrega a lo suyo, que son familia y Patria.
Muy cerca de este Teatro de Bolsillo creado por el Alcalde Spartalian, artes, ciencias y letras hoy, donde ayer se guardaban las urnas de la funeraria “La Milagrosa” de la familia Hurtado, está la casita de nuestra feliz infancia. Esa casita nuestra llamada ANALUZ por nuestra tía Luz y por mamá Ana, la Tía Luz hoy con ochenta y cuatro años a cuestas, invidente pero con los ojos del alma intactos. La tía Luz pasa sus días peleándose con los fantasmas del pasado que ella se empeña en llamar espíritus burlones.
Aquí estoy Irma Marina, para expresar con voz prestada, un sentimiento muy propio. La inmensa alegría que me embarga. Aquí guardaban las cajas forradas en terciopelo negro, donde tantas veces nos ocultamos jugando al escondido con los hijos de Doña Emma y Don Rafael, la Negra, Carmen, Rafucho y El Chino.
La calle Mariño comenzaba en el cruce con la calle Ciencias, antes Calle del Ganado y hoy Monseñor Sendrea. Cuando fue construida la Avenida Sucre, la calle Mariño quedó reducida a dos cuadras, desde el templo evangélico hasta El Mercado Municipal. La casa que está al lado de estas, la adquirió el Alcalde Julio Torrealba por compra al exgobernador Carlos Días Heredia y hoy ocupa dependencias municipales. Allí tuvo taller de bicicletas, refresquería y arepera, el musiú Giovanni.
Al Mercado Municipal íbamos de niños, de la mano del abuelo Pedro. Luego, solo, a comprar, a hacer los mandados. Un kilo de carne, dos bolívares, un kilo de costilla, un bolívar, un kilo de verduras, un bolívar, café a medio la papeleta, maíz a real el kilo y la sal, a medio. Nos atendían los pesadores Paco Muñoz, Jesús, Rafael Esperandío y Ramírez. Si era cochino lo que buscábamos, lo vendía Don Pedro Montero, todavía vivo, con noventa y cinco años, por allá por el barrio Agua Hedionda, camino de los llanos.
El policía del mercado era un gigantón cordial y afectuoso a quien le decían sanjuanote. El encargado de mantener el mercado impecable, era un hombre flaco, desgarbado, tímido y de sonrisa infantil, llamado Guillermo Agraz, descendiente del Capitán Agraz, corneta del Libertador, Bajando de aquí donde hoy está el restaurant DINASTÍA, estaba la casa y bodega de Rosendo, ultimado por uno de sus hijos, años más tarde en una crisis de locura psicotrópica. En esa misma casita de bahareque, vivieron los isleños Doña Concha y Don Ventura Piñero, con sus hijos Luis y Juanito, el terrible Juanito…
Al lado, los Del Nogal: María de Jesús, Rafael, Nelly  y Miguel. Don Miguel encendía cada tarde los bombillos de las calles del pueblo, con una vara larga como él mismo. Doña Josefa era costurera y bordadora de las mejores. Frente a los Del Nogal, vivía Doña Carlota Power, madre de Antonio, Daniel y Horacio Scott. Era una bella que a los noventa, todavía pedaleaba en su vieja SINGER. Al lado se instaló el isleño Antonio Cáceres, quien comercializaba cebolla, tomate y papas. Su hijo Raúl, contemporáneo nuestro, todavía mantiene ese negocio, ampliado a otros productos de la tierra.
Al lado de los Del Nogal vivía Genaro, un regordete de voz metálica, padre de la esposa de Don Simón Belisario, quienes vivieron allí varios años. Recuerdo a Chichi y a Lilita. Cuando se fueron, alquilaron la casa a Maruja, una gallega que instaló la Pensión España, con el que presentó como su hermano llamado Pepe y que terminó siendo su marido. En esa pensión vivió Gumersindo Muras, gallego también quien vino como técnico de los equipos de lavandería del Cuartel Zaraza. Hace rato Muras cumplió los ochenta y todavía atiende su Estacionamiento Noguera en la Sendrea.
Al frente los Pozzo, Clemente y Don Antonio, la casita de Clemente era diminuta, con una ventanita por donde se asomaba Marcos, el hijo mayor, nuestro alumno muchos años después, hoy ya ido del mundo de los vivos. Clemente era enfermero de la PGV, beisbolista en sus años mozos, compañero de la Escuela Aranda de Israel, nuestro padre.
Al lado de los Belisario, nosotros, casa construida en 1929 por Juan Herrera el viejo, comprada por nuestro abuelo en 1932 a crédito en dos mil bolívares, patio inmenso, tres mangos, un ciruelo, dos naranjos, un gigantesco merecure donde anidaban los azulejos y un azahar cuyas flores impregnaban media calle. Frente a nosotros, los Velázquez oriundos del Tigre, peleones y fiesteros. Tocaban y cantaban, eran: Josefa, Rosita –tuvo una hija de Manuel Sarmiento-, Ramón Salvador, Ada y Lorenzo. Ada fue nuestra primera ilusión. En esa casa vivió también el Perezjimenista Miguel Arroyo Luder, alcohólico muy culto casado con María, a quien duplicaba en edad.
Luego de nuestra casa, callejón –hoy calle- Mellado de por medio, la casa de COPEI, donde también funcionó el FEI con Teobaldo Mieres al frente, y el MAC dirigido por el Doctor Carlos Alfonso Vaz.
Al lado de los Velázquez, los Torrealba. El sabio vivió primero en la casita nuestra con Doña Rosa su esposa, y sus doce hijos. Esa casa de los Torrealba parece que brotó del fondo de un hueco, allí cantaba y tocaban. Daria Morgado, muerta hace unos meses, cocinaba en latas y el leña. Aquello era un zoológico. Tenían un burro, un mono, un patio lleno de aves, unos mamones dulces como la sonrisa de Doña Rosa, y allí vi por primera vez un microscopio, donde Torrealba me enseñó a conocer el mundo de los microorganismos.
Al lado, en la casa de COPEI, vivía Doña Rosa Díaz, la abuela de Ofelia y de José Ramón Sojo, quien crió a sus sobrinas Hilda y Carmencita. Subiendo la pequeña cuesta, el señor Domínguez, dueño de la Casa Imperial, trabajador como él solo, la mirada larga como su tristeza, al lado, los Padilla, Don Antonio, Providencia Irazábal Ron de Padilla, hermana del Jefe Civil de San Juan por esos días de los años cincuenta, y los muchachos, Toñito – a quien todavía llaman nariz de cuchillo-, Carmencita y Kiko.
Al final de la calle, ya en el voladero, los Martínez, Don Dionisio, albañil de los mejores, Sebastiana su mujer hacía unas arepas en budare y a la leña que sólo competían con las de María del Socorro Pozzo. Dos hijos tuvieron, Josefina y Valentín. Valentín fue cazador, pescador y ciclista. Trabajó en el MOP. Todas las mañanas “coge sol” en la acera de atrás de nuestra casa montonera, está vivo porque se alimenta de recuerdos.
Frente a los Padilla, casa de alto con un mural ecológico con especies de agua dulce, allí vivió el Doctor Shult, primer oftalmólogo que tuvo el pueblo de los Morros. Sus hijos fueron, Junto a Carlitos Belisario y Tulito Pineda, los pioneros del tenis en San Juan. Esa casa la compró José Eugenio Silva con su mujer Carmen Espinoza y sus ocho hijos. Raúl, Catire y Eugenio fueron nuestros compañeros de sana aventura, Río San Juan arriba hasta el Chupón, río San Juan abajo hasta Pueblo Nuevo. Eugenio es un genio. Vivió en Brasil, ahora en los Estados Unidos, y es una figura internacional de las artes plásticas. Cuando dirigimos la Casa de la Cultura de San Juan, fundamos un taller de Artes Plásticas en el Parque Roscio, con Eugenio como Director. Cuando se fue a vivir a Estados Unidos, quedó  al frente Abilio Briceño.
Y abajo, en la orilla del río llamada hoy calle Los Puentes, antes Avenida Gómez en tiempos del benemérito, allí los Araujo. El maestro Arquímedes, corpulento, voz grave, orejas peludas, manos gigantes, fabricaba muebles, ensalmaba niños y hablaba del Libertador, su esposa se llamaba Constanza, una santa. Uno de sus hijos, llamado Julio, era mecánico, beisbolista y pescador, murió en un accidente de tránsito  cuando regresaba de San José de Tiznados. Tinto y Pichón militaban en la juventud comunista y con ellos libramos tiempo después -años sesenta- duras luchas. Carmen Araujo había sido nuestra maestra de tercer grado y con Adela comenzamos el bachillerato en el viejo Liceo Roscio de la avenida Bolívar.
Por esa calle Mariño y por esa avenida Sucre subían y bajaban cada noche mujeres de vida triste que alquilaban sus cuerpos por cinco bolívares de los de antes en unos sucuchos de barro debajo del puente de La Mulera. Recordamos a Bola de Nieve, la Batatera, la Cinco Minutos, la Gata y la Quiebra Palo. En uno de esos ranchos murió el fotógrafo Temístocles Salazar, padre de su homónimo, líder máximo de la Juventud Comunista en el Liceo Roscio, y de Carlitos, residenciado en París.

Por eso, por esos Morros, por esa calle –la más corta y bella avenida del planeta- y con esa gente, aprendimos a amar siendo amados, a respetar siendo respetados, aprendimos a soñar soñando y a vivir viviendo. Llegue este recuerdo bueno a la homenajeada Doctora Irma Mendoza, emprendedor espíritu quien tiene la especial condición de estimular, alentar, ayudar como lectora y seguidora de trabajos de historiadores y cronistas, lee, analiza, interpreta, recomienda, aconseja, sugiere y propone. La calidad humana de Irma se pierde de vista. Su angustia es la nuestra, patria, país y república. Partimos de la historia y a ella llegamos. Queremos hacer más, quisiéramos llegar a más en esta búsqueda para nosotros y para los demás. Amén.

domingo, 17 de julio de 2016

MEMORIAS DE ITALIA (I, II y III)

Edgardo Malaspina


I

   De Mamavira, nuestra abuela salernitana, conservo vagos recuerdos .La vi un  par de veces en Santa María de Ipire. Era muy blanca, tenía los ojos azules y hablaba una mezcla de español con italiano.
 En nuestra casa de Las Mercedes del Llano, encontré un libro grueso de cocina italiana. No sé si estaba allí desde los tiempos cuando vivió en ella Mamavira o lo trajo luego la tía Carolina al venir a vivir con nosotros. Lo cierto es que yo sólo contemplaba en ese libro, sin  tapas y con sus hojas desencajadas, unas patas de rana. Las miraba y pensaba con asco que alguien pudiera preparar y comer semejante plato. En mis divagaciones infantiles, que no llegaban hasta los más variados gustos gastronómicos de otros pueblos, concluí que el consumo de anfibios por aquellas lejanas tierras de la abuela se debía a la escasez de carne de res, la cual en nuestra casa sobraba, pues siendo Alfonso, nuestro padre, carnicero, la teníamos en el desayuno, el almuerzo y en la cena. Más tarde, cuando estudié fisiología, supe que la preferencia culinaria (por esos batracios y sus ancas)  de los italianos permitió a Luis Galvani descubrir la naturaleza eléctrica del impulso nervioso. Habló al principio de electricidad animal. Volta lo refutó, y estas discusiones científicas permitieron la creación  de la pila eléctrica. Inventos, entre muchos otros en el campo de la medicina, como la electrocardiografía están relacionados con el  descubrimiento galvánico.
 Y a propósito de comida y medicina, fue el estudio de la digestión de los alimentos en las esponjas y en las estrellas de mar lo que llevó al científico ruso Elias Mechnikov a descubrir la fagocitosis cuando descansaba en el puerto siciliano de Mesina: introdujo una espina en el cuerpo trasparente de una estrellamar y observó como la rodeaban células , de manera igual como una astilla en un dedo de una persona que no ha tenido tiempo de sacársela es rodeada de pus. Había nacido la teoría celular de la inmunidad, complementada luego por la humoral de Paul  Ehrlich. Para seguir esa línea en materia de nutrición, Mechnikov , fue el primero el  estudiar el yogurt y sus propiedades y concluyó que su consumo es bueno para frenar el proceso de envejecimiento, luego de lo cual todo el mundo ingiere yogurt para mantenerse saludable.

II

Me enteré de la existencia de Roma en la escuela  con la maestra Dalila, como cualquier estudiante venezolano de las primeras décadas de la segunda mitad del siglo XX, cuando la Historia se estudiaba apenas se aprendía a leer .En nuestra memoria quedaron para siempre la loba, Rómulo y Remo, la  Monarquía, La República ,el  Imperio, Julio César, Marco Antonio, Cleopatra, y otro montón de nombres que vienen y se van; y hasta la palabra “pírrico”, cuyo significado aprendí entonces.

III

 Entramos a Roma . Hay muchos semáforos y pocos ruidos de bocinas de los automóviles. A un costado, el río Tíber. En el año 291 a.C , una epidemia azotó la ciudad. La serpiente de Esculapio, dios de la medicina, la salvó. Desde entonces en la Isla Tiberina se construyo un templo en su honor, un recinto sagrado para recordar la curación milagrosa. Los enfermos acudían en peregrinación en busca de la salud perdida. Hoy, en lugar del templo hay  un hospital administrado por El Vaticano. Paganismo y cristianismo juntos.
 Ya estamos en el hotel Aran Park. Está un poco retirado del centro de la ciudad. En los corredores y en el cuarto hay muchas pinturas en claroscuro, sepia o gris , que ilustran  la historia de Roma. Servio Tulio, Publio Cornelio ,Tiberio Graco, Virgilio, Augusto, el Coliseo, una Guerra Púnica, y muchos otros personajes, acontecimientos y ruinas de edificios  están en marcos de madera teñidos con un barniz  plateado de falsa venerable antigüedad.
 Hacemos un recorrido por la ciudad. Construcciones modernas se alternan con las propias del pasado glorioso romano. El Panteón con la tumba de Rafael , el Mausoleo  de Adriano, ahora Castillo de Sant Ángelo, otrora fortaleza de papas y cuyo nombre recuerda la peste que el 590 azotó a Roma. El papa Gregorio I vio al Arcángel de San Miguel con su espada sobre el castillo, señal de que la epidemia había sido vencida.
  En la Fontana de Trevi no cabe un alma más. Todos quieren lanzar una moneda hacia donde  están las estatuas de Neptuno , la Abundancia, la Fertilidad y la Salubridad(Salus: hija de Esculapio. Es la misma Higea de los griegos).Hay que hacerlo de espaldas y con la mano derecha por sobre el hombro izquierdo. El lanzamiento de una moneda asegura el regreso a Roma; dos, un nuevo romance; y tres, matrimonio o divorcio. En plena revolución técnico-científica el hombre sigue profesando el pensamiento mágico que nos legó la prehistoria.

Regresamos. Es casi medianoche y la gente pasea bajo una luna grande. Recorremos  la Vía Ostiense por el sitio donde supuestamente  fue decapitado San Pablo. Según la leyenda la abadía Tre Fontana recuerda que su cabeza rebotó tres veces y originó tres fuentes. En el hotel  Natalia y yo celebramos con vino y trufas.

miércoles, 23 de marzo de 2016

MEMORIAS DE ITALIA

Edgardo Malaspina

IV
  En la madrugada observo desde el balcón el jardín que rodea el hotel. Hay un silencio absoluto, extraño y misterioso. Es la misma ciudad, cuya historia no se puede conocer sin asociarla a hechos ruidosos, sangrientos, tumultuosos. Enfrentamientos bélicos, conquistas, intrigas palaciegas, pugnas familiares impúdicas e inmorales por el poder, vesania con sangre real, patricios, plebeyos ,los senadores clavando sus puñales sobre el cuerpo de César ,la algarabía de la turba enardecida en el circo…Todo cruza mi mente en una mezcla de cine y lecturas en la vigilia del parque inmóvil.
A las seis de la mañana los pájaros cantan, pero no veo ninguno. Salgo. El rocío se siente en los zapatos ; aquí, el crujir de mis pasos; más allá, un  rumor de aguas . Un cuervo grazna sobre un pino. El manto de los olivos cubre el camino de rosas blancas. Unas tupidas enredaderas son las fronteras del hotel.
Saludo al vigilante. Se llama Alfonso . Alimenta a unos gatos que están a su alrededor con aspecto callejero, mientras comenta que la ley los protege.
-Los animales merecen respeto, dice, y agrega: Roma es una ciudad tranquila. Está urbanización se llama Fuente Maravillosa. Aquí viven los ricos. Estamos cerca de la Vía Apia…
 La Vía Apia es la construcción que simboliza la grandeza romana en materia de caminos. Sirvió a los romanos  no sólo para triunfar en encuentros bélicos importantes, sino también para derrotar a los pantanos palúdicos , expresión redundante porque paludismo en latín evoca a los pantanos ( cuyo otro nombre en italiano es malaria: mal aire , ) que antiguamente cubrían el sendero. Ambos términos, como se nota, surgen entre los romanos y relacionan la etiología de la afección con algunas emanaciones perniciosas. No eran tiempos de pensar en mosquitos.
  Las laderas de la Vía Apia se convirtieron en  la última morada de los esclavos derrotados que acompañaron a Espartaco. Fueron crucificados.


V
 Hoy recorrimos las calles de Roma; tal vez tuvimos un orden en nuestro paseo, pero en mis recuerdos  reina el caos. Las termas de Caracalla no sólo era un espacio para la diversión, sino también una fuente para mantener la salud, cuya triada en el mundo grecorromano la conformaban la higiene, las dietas y el ejercicio físico. Los baños calientes y fríos tomados en las termas de Caracalla eran un mecanismo para fortalecer las defensas del organismo al aumentar su capacidad de adaptación. El Circo Máximo , construido en el lugar donde fueron raptadas las sabinas, recuerda las carreras de carros, pero también la forma primitiva de conformar una familia, la guerra  entre romanos y sabinos y su reconciliación, hechos que simbolizan la paz como destino final de odio entre los pueblos.
 El Palatino , legendaria morada de Remo(754 a.C),  luego residencia de Augusto y  de los reyes que le sucedieron. Augusto se hizo amigo de los médicos después que Antonio Musa  trató exitosamente sus padecimientos de reumatismo(10 d.C). Como Musa además de médico era botánico, Carlos Linneo usó su apellido para denominar a la familia de vegetales parecidos al plátano (Musa Paradisíaca).
El Foro, el templo de Hércules y la Fortuna son apenas fugaces visiones llenas de historia. La Colina del Capitolio, en cuyos terrenos se encuentra la Roca Tarpeya, alegoría del fin de los traidores: la romana Tarpeya colaboró con los sabinos en contra de su gente, siendo despreciada por ambos pueblos en pugna y arrojada desde la roca que lleva triste y vergonzantemente su nombre. El teatro de Marcelo, construido en honor de Marco  Claudio Marcelo, sobrino de Augusto, quien murió (23 a.C) con sólo 19 años de edad de una enfermedad sospechosamente parecida a un envenenamiento. Cruzamos la Vía del Corso y llegamos a la Plaza Venecia que alberga las ruinas del Ateneo de Adriano, quien en el 118 d. C liberó a los médicos del servicio militar. La Columna de Trajano, la Basílica  de San Juan de Letrán, la primer iglesia del cristianismo,los restos de la Basílica de Constantino. La leyenda afirma que enfermó de lepra y el paganismo aconsejaba bañarse en la sangre de tres mil niños, cuyas madres pidieron clemencia. San Silvestre se le apareció en un sueño y lo curó, motivo por el cual se convirtió al cristianismo.  Las murallas aurelianas para defender la ciudad de los bárbaros. La  tumba-pirámide de Cayo Cestio, quien la mandó a construir en tiempos de la egiptomanía que envolvió a Roma tras los escándalos de Cleopatra.

  En El Vaticano, desde la Plaza de San Pedro, nos señalan las ventanas papales. Están cerradas, y eso significa la ausencia del Sumo Pontífice.
 En La Capilla Sixtina la gente recorre  su pequeño recinto  y habla en todos los idiomas. Cuando el volumen de las  conversaciones aumenta tanto que no se escucha nada, entonces uno de los vigilantes  de la Gendarmería Vaticana con su elegante vestimenta religioso-policial, pide silencio con un fuerte grito en inglés: sailen plis. Natalia y yo nos sorprendemos y no podemos evitar una sonrisa por no soltar una irrespetuosa carcajada.
 Una señora está sentada y cambia el pañal del  hijo que carga en sus brazos. Disimuladamente coloca los desechos debajo del banquillo. Lo divino y lo profano juntos; la beatería y la hipocresía dándose la mano en la más famosa y sagrada de las capillas del cristianismo, casi frente a Dios y totalmente en presencia de las magníficas  obras pictóricas de  los semidioses Miguel Ángel, Rafael y Botticelli.

Entramos a la Basílica de San Pedro  donde está enterrado el fundador de la Iglesia y primer papa. Su tumba y la  de Juan Pablo II son las más admiradas. Eso me parece.
En el Coliseo o Anfiteatro de Flavio, espacio para el ocio del pueblo romano, recorremos los pasillos  entre grandes bloques de piedra. En una de esas paredes, en su parte más alta, está dibujado un gran pene sobre un arco o fornix. Durante los espectáculos las prostitutas recibían a sus clientes bajo esas bóvedas ; y de fornix, fornicar.
 Observamos las ruinas del Coliseo: el suelo de madera, el cual se cubría de arena para los combates, está cortado especialmente para dejar ver el subsuelo, donde se alojaban las fieras. La escuela de gladiadores, llamada Ludus Magnus, estaba unida al Coliseo por un pasaje  subterráneo, a través del cual se trasladaban los combatientes hasta la arena. Me imagino a Galeno, en el siglo II, socorriendo a los gladiadores heridos. A pesar de que  Galeno hizo sus descubrimientos anatómicos y fisiológicos  en animales es muy probable que haya comprobado sus experimentos estudiando las heridas graves de sus pacientes luchadores.
 El Anfiteatro de Flavio se popularizó con el nombre de Coliseo porque muy cerca estaba una estatua gigantesca o colosal de Nerón, el emperador que temía ser envenenado y por eso agregó a la poción de Mitrídates  carne de víbora porque las mismas no mueren con su propio  veneno, suponía. Mitridatismo o resistencia  a los venenos es un término proveniente de Mitrídates IV, rey del Ponto (120-63 a.C), enemigo de Roma. Tomaba mezcla de venenos en pequeñas cantidades diariamente para obtener inmunidad y no pudieran envenenarlo. Cuando fue vencido no pudo suicidarse con veneno, método usual para evitar la humillación de la derrota. Se clavó una espada.

 Llegamos hasta la iglesia de San Pedro encadenado construida en el 442 .Alberga las cadenas que llevó San Pedro por nueve meses antes de ser crucificado con la cabeza abajo, por deseo propio al considerarse indigno de morir como Jesús, en el año 67. Aquí está también el mausoleo de  Julio II, el Papa guerrero, constructor de la Basílica de San Pedro ; y el Moisés de Miguel Ángel.

Nuestra última visita por hoy es a la Basílica de Santa María la Mayor, un verdadero compendio de historia, construida por Sixto III para rendir homenaje a la Virgen María como Madre de Dios. Nestorio, Patriarca de Constantinopla (428) decía que María era la madre de Jesús, pero no de Dios. Esa afirmación escandalosa fue considerada una herejía por el Concilio de Éfeso en el 431. Nestorio fue expulsado de la iglesia y María fue declarada Madre de Jesús y de  Dios también. Para ratificar esa doctrina mariana se construyó la Basílica. Este conflicto religioso se reflejó en la historia de la medicina: Nestorio y sus seguidores expulsados fueron perseguidos y por eso emigraron a Persia y Mesopotamia, allí  trabajaron en labores sanitarias y enseñaron la medicina griega. Tradujeron a árabe a Hipócrates, Galeno, Dioscórides (padre de la farmacología), Oribasio y Pablo de Egina, destacados médicos de Bizancio.

En esta Basílica hizo su primera Misa San Ignacio de Loyola en 1538;  se encuentran los restos del pesebre donde nació Jesús, según la leyenda; las tumbas de varios papas y la de Paulina Bonaparte, quien estando en su lecho de muerte en 1825 se vistió con su mejor traje y pidió ser enterrada entre Sumos Pontífices. No quería ser menos que su hermano, parece ser.