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lunes, 15 de septiembre de 2008

BAUTIZADO POEMARIO "RIMAS OTOÑALES" DEL MAESTRO PARMENIO TALAVERA

Este viernes 12 de septiembre en el Museo Multidisciplinario "Andrés Rodríguez Ramírez"de San Sebastián de los Reyes del estado Aragua, se bautizó el poemario Rimas Otoñales de Parmenio Talavera Herrera. En un significativo acto el maestro Parmenio se reencontró con sus antiguos compañeros de estudios de primaria, aquellos tiempos donde todos tenían al poeta Miguel Ramón Utrera como maestro. Fue un momento de recuerdos y anécdotas alegres y melancólicas. Entre abrazos y lágrimas, aquel San Sebastián, la aldea de aquellos muchachos hacedores de tremenduras e inocencias, fue mostrando sus viejos, pero bien conservados colores y resonancias humanas.

El maestro Parmenio nació en este cuatricentenario pueblo aragüeño el día 22 de abril de 1928. Está entre los primeros maestros egresados de El Mácaro, obtiene posteriormente el título de licenciado en pedagogía en la Universidad Central de Venezuela. En su larga práctica como educador y hombre de hacer social se destacan el haber sido durante muchos años director del famoso Grupo Escolar República de Bolivia, y el de socio fundador del Club Aguasal de Higuerote.

A continuación les presentamos algunas fotos del acto de bautizo y posteriormente dos textos seleccionados del poemario.


Tres viejos amigos del maestro: Armando López, José Teodoro Pacheco y Emilio Vargas.


El maestro Parmenio y su musa, su esposa Esther Linares.



De izquierda a derecha Gloria Zapata, Trina Amparo Padrón, Andrés Rodríguez Gómez, el maestro Parmenio, Pedro Escobar, Tibisay Vargas Rojas y Esther Linares.


Aquí junto a la poeta Tibisay Vargas Rojas.


¿COMO SERÁ EL MAR POR DENTRO?


En las crestas espinosas

del mar que nos trae y nos lleva

mensajes lindos y bellos

también se esconde una pena.


El mar termina en la playa

sin saber dónde comienza,

ni los límites que tiene

ni la gota con que empieza.


En el furor de su ira

cuyas causas no se saben,

no se sabe si respira

ni cuántas penas le caben.


Cuando el mar está sereno

pareciera estar feliz,

su oleaje parece ameno

¿pero no será un mentís?


¿Cómo será el mar por dentro?

¿Cuál será su intimidad?


Cuando el mar está contento

¿Tendrá el mar felicidad?

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EL CABO CODERA


Legendario monstruo del Caribe inmenso,

de cuerpo vegetal, rocoso y puro;

quedó a la vista tu cola de canguro

cuando quedaste allí, en el azul, inmenso.


Testigo mudo de miles de tormentas,

los osados marineros que a ti llegan

tocan tus fauces, y después se alejan,

cargados con la historia que les cuentas.


Fiel retrato de lagarto imponderable,

te erigiste en guardián de Barlovento

con tu cuerpo de roca impenetrable;


y lleno de altivez y regio orgullo

en tí se estrella el ciclón por Sotavento;

y a Carenero brindas su mejor refugio.

LUIS SANOJO EL CODIFICADOR


Eduardo López Sandoval*





Del Licenciado Luis Sanojo, en este mismo espacio, leímos tres facetas, como calaboceño, jurista y docente, hoy nos toca conocer, o más bien empezar a conocer a Luis Sanojo, el codificador, que es la primera faz del personaje que conocimos por allá en los tiempos de estudio de la carrera de Derecho en la UCV.
Es en el año 1857 cuando Sanojo publica su primera obra de trascendental importancia: COMENTARIOS AL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO JUDICIAL DE VENEZUELA, acerca de la cual los autores patrios son contestes en considerarla “uno de los primeros análisis de la ciencia jurídicas llevadas a cabo en el país”. (CUENCA, H. 1981).
Entre otras obras se cuentan, Comentarios de Derecho Civil Venezolano, Comentarios al Código Arandino de Procedimiento Judicial (1857), Instituciones de Derecho Civil Venezolano (1876), Exposiciones del Código de Procedimiento Civil (1876), Comentarios al Código de Comercio (1876) y Estudios Sobre Derecho Político (1877). A estas Obras debe sumársele el trabajo periodístico, -era periodista de vocación-, en “El Foro”, y en “La Revista Mercantil y Economía”, entre otros.
En honor de esta dilatada labor, recibió del presidente Antonio Guzmán Blanco, la “Medalla de Oro Honor a la Ciencia”, medalla que fue expresamente acuñada para tal ocasión.
El siglo XIX se vio envuelto en interminables vaivenes en lo referido a la codificación de las Normas de Derecho. Consumada la Independencia de nuestro país, el Congreso de Colombia, en 1825, declaró aplicables a nuestro territorio -unido al de Colombia para los momentos-, las leyes españolas que tuvieron vigencia durante la época colonial. Se estableció un orden de aplicación de leyes, que iban desde las leyes españolas hasta el Código de las Siete Partidas. Aún después de la separación de la Gran Colombia estas Normas nos siguen rigiendo por Decreto del Congreso Constituyente de Venezuela de 1830.
El Parlamento Nacional hizo fracasados intentos de codificación nombrando comisiones para que se encargaran de la redacción en 1835, 1840, 1853, 1861, 1862, 1863, etcétera, etcétera. Con limitados logros en cuanto a la conclusión de los Proyectos, y de ser entregados, pocos se convirtieron en Ley.
En este clima de anarquía le tocó vivir a Sanojo, sin embargo, la Patria lo premia con Medalla de Oro el 30 de junio de 1876 en recompensa por su “invalorable servicios de reformas y mejorar la antigua legislación, esparcida en muchos y costosos volúmenes y reducirla con la aplicación y consulta de los mejores códigos de Europa y de la América a un plan ilustrado, metódico y cónsono con las instituciones nacionales y con el progreso del siglo”.
Es el fundador y máximo exponente de la Escuela Exegética en el Derecho Venezolano. Acerca del significado y la historia de este concepto jurídico, el tratadista venezolano, Humberto Cuenca, nos dice: “Nuestra doctrina procesal tiene dos períodos claramente definidos, el exegético y el sistemático. La distinción alude a la aplicación del método exegético o al sistemático para la exposición de la literatura procesal. El método exegético consiste en desentrañar el significado de la Ley mediante procedimientos gramaticales y lógicos, artículo por artículo, en forma de comentarios, apostillas, apuntaciones, en torno de cada norma, aisladamente. Es una interpretación que se caracteriza por el culto al texto de la ley y a su razón histórica. Mientras el exegético es un orden de artículos, el sistemático es un orden de ideas y de instituciones”.

Tomado de El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com/news/article/8483)

*Abogado e historiador venezolano (Calabozo, estado Guárico) eduardolopezsandoval@hotmail.com