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miércoles, 14 de enero de 2009

LA HISTORIA COMO MEMORIA

José Obswaldo Pérez*


ALGUIEN HA DICHO que la vida es un gran puzzle. Digámoslo en inglés para no decirlo en las palabras de la cantante Celia Cruz, “la vida es una gran tómbola”. Aunque esta última apreciación nada tiene que ver con la metodología cualitativa de la historia de vida. Un puzzle significa ensamblar piezas, construir y unir elementos. Eso es lo que constituye y define, en sí, una historia de vida. Vale la pena leer Pacheco: un llanero del siglo XX (2008, Editorial Miranda) de nuestro amigo el doctor Eduardo López Sandoval, para comprender el concepto.

Desde una perspectiva historiográfica, la historia de vida es una corriente de reciente data nacida de la historia social y que ha ganado espacio como fuente y método de investigación en el campo de la historia. Pacheco es el resultado de una investigación grado de López Sandoval en la maestría de Historia de Venezuela de la Universidad Rómulo Gallegos. Este estudio convertido en libro, recomendable para quienes quieran incursar en la historia oral, es una narración escrita, contada por otros. Es la memoria colectiva de un personaje construido de trazos cortado a la medida de sus contadores.

En Pacheco, la historia de vida es el recuento de los acontecimientos significativos en la vida de un personaje cualquiera, lleno de anécdotas y hazañas que pueden ser verdad o mentira, pero que existe en la memoria colectiva del pueblo. Sin duda alguna, para hacer una historia de vida utilizamos como principal herramienta la memoria, pues es ella que nos permite reconstruir el personaje en estudio, su formación paulatina, el contexto social, cultural, político y económico que le ha tocado vivir y, sobre todo, todos aquellos aspectos que marcan su llaneridad.

No sé si ese “referente de la historia local” llamado Pacheco sea una excusa del doctor López Sandoval para la construcción de una Historia del Humor Llanero, epistemología de nuestra picaresca criolla de vivir la vida y la circunstancia en el llano, resumidas en un chiste. El caballo de la oralidad viaja en el mito y la épica, y ambas, confluyen en este documento sociológico que busca comprender desde adentro el mundo de la llaneridad. Se trata de una ideografía de un fenómeno cultural que todavía convive en nuestras comunidades llaneras: la psicosociología de ser llanero.


*Historiador, periodista y docente universitario venezolano (Ortíz, estado Guárico)

La poeta Jen Hadfield gana el premio T. S. Eliot

La autora, que vive en las islas Shetland, obtiene el galardón por la antología 'Nigh-No-Place'

EFE - Londres

En: www.elpais.com / Madrid: 13 de enero de 2009.


Jen Hadfield, una poetisa que vive en las islas Shetland (Escocia), ha ganado la última edición del premio T. S. Eliot de poesía. Hadfield, de 30 años, fue distinguida con el prestigioso galardón por su segunda antología, titulada Nigh-No-Place (Cerca de Ningún Lugar). La poetisa recibió un cheque de 15.000 libras (16.650 euros) con las que está dotado el premio.

Durante la ceremonia de entrega, celebrada la pasada noche en Londres, la escritora habló de la importancia de las islas Shetland para su poesía y del lenguaje específico que allí se habla. Hadfield escribió sus últimos poemas tanto en Shetland como durante un viaje por Canadá. Entre los anteriores ganadores del premio T. S. Eliot (1888-1965) figuran Seamus Heaney, también premio Nobel, Carol Ann Duffy y Ted Hughes.

Carta de Simón Bolívar, La Magdalena, 4 de junio de 1826

La Magdalena, 4 de junio de 1826
Exmo. Señor Presidente del Senado de Colombia.
Señor:

Me ha sido tan honrosa como satisfactoria la recepción del despacho de V.E. en que me participa que las elecciones para la Presidencia de la República, habían recaido en mi, y que el Congreso, animado de los sentimientos del pueblo, había repetido la expresión de la voluntad general.

Inútil sería expresar la emoción..por la bondad de Colombia...y hasta mis deseos ¿pero no me será lícito rechazar con reverente sumisión a la República, un decreto popular que viola de hecho su propia voluntad, la Ley Fundamental?

La Constitución no quiere que un ciudadano rija la nación por mas de ocho años; ya la he mandado catorce en medio de la guerra y la revolución; entre las leyes y la dictadura. Mi horrible profesión militar me ha obligado a formarme una conciencia de soldado, un brazo fuerte que no puede manejar el Bastón sino la espada. El hábito de la guerra,...me han puesto fuera del mando civil. Lo digo con rubor, más debo confesarlo.

Además...la honrosa lección que me ha dejado el héroe ciudadano, el padre de la gran República Americana no debe ser inútil para nosotros. El pueblo quiso nombrarlo nuevamente para la Suprema Magistratura; generosamente mostró el peligro...de continuar indefinidamente el poder público en manos de un ciudadano...y tan sublime lección me dice lo que debo hacer...

Yo no puedo mandar más, Exmo. Señor, la República Colombiana; mi gloria me lo prohibe y la libertad de Colombia me lo ordena. Sírvase V.E. ser el órgano para trasmitir al Congreso de la Nación mi respetuosa negativa....

De todos modos y en todos casos, Colombia debe contarme siempre en sus filas...para defender sus leyes...Mi consideración y profundo respeto.mf

Simón Bolívar

¡EL SATÉLITE! ¡EL SATÉLITE! ¡EL SATÉLITE!

Rafael Gustavo González Pérez*


…..Y sin estar en la isla de la fantasía. ¡Uh! ¡Uh! Aquí mismito en Venezuela, con nuestro propio satélite, ubicado en el sitio correcto, exacto, preciso. Y muy importante que esa ubicación no es solamente la espacial; es la social, la humana, la de la salud, la científica, la pedagógica, e importantísimo para la paz.

Venezuela, los venezolanos, las venezolanas, nuestros hermanos y hermanas latinoamericanos, forman parte de la humanidad que se beneficiará de los servicios de la avanzada tecnología que contiene el referido satélite, nuestro satélite Simón Bolívar.

El acceso a la información, a una televisión de calidad, a las comunicaciones a menor costo, mayor calidad, la disposición permanente y actualizada de los avances científicos y tecnológicos, hasta en los más apartados rincones de nuestra geografía, a humildes y sencillos pobladores, a estudiantes y científicos, a los docentes, a los hogares; ¿Qué mejor aporte en medio de este proceso y ante tanta negatividad de las mentes y espíritus ciegos?

Debo confesar, que en el momento que se nos informó del exitoso desarrollo del lanzamiento de la nave que colocaría el satélite en el espacio, a mi se me aguaron los ojos.
Los ojos de maestro que está conciente de la trascendencia de este hecho y que por muchos años ha clamado por la incorporación de esos logros de la humanidad a la formación de las nuevas generaciones y al enriquecimiento cultural de nuestro pueblo. Y se me aguaron los ojos de venezolano orgulloso.

Quiero verles el rostro a mis colegas educadores que han tratado de ocultarles esa información a sus alumnos, o a minimizarla. Quiero verlos cuando los estudiantes informados le formulen preguntas. ¿De qué historia les hablarán? ¡Colega, recapacita! Mira que mientras tú andas borroneando la realidad con tiza y escondiendo el libro único y manoseado que utilizas; muchos otros colegas, nuevas generaciones de educadores y educandos andan volando en la red y prendidos del satélite.

A los medios que han querido silenciar el acontecimiento, bueno ¿qué decirles? Nada. Sus titulares los conocíamos de antemano, al menos los que colocaron los dueños. A decir verdad, desconocemos lo que en sí habrían querido escribir los y las periodistas, que ya ni los titulares de sus noticias tienen libertad de redactar. ¿Quiénes serían sus mentores en ética?

Hay algo que es cierto con la realidad y con la verdad, y es que aunque se empeñen en negarla, ahí están. Así cierren los ojos y se automutilen la facultad de pensar.

ÑAPAS SATELITALES:

ÑAPA 1.- La del Zulia no es una maleta, es un contenedor.
ÑAPA 2.- A los jerarcas norteamericanos además de molestarles que tengamos el satélite… se lamentan por los millones que dejarán de desplumarnos.
ÑAPA 3.-Para quienes guachafitean con la no asistencia y medidas de precaución con respecto a la participación o no del presidente Chávez en esa reunión de El salvador, se olvidan o lo saben muy bien y juegan a la provocación, que en ese país ha estado asentado desde hace mucho tiempo, enconchado e impune el terrorismo que preside Posada Carriles apadrinado por la CIA. (31-10-2008)

*rgustavogonzalezp@gmail.com

LA ANTIGUA SEDE DEL “HOSPITAL PABLO ACOSTA ORTIZ”. RELEVANTE E IRREPETIBLE PATRIMONIO HISTÓRICO-CULTURAL EDIFICADO DE SAN FERNANDO DE APURE


Hugo Rafael Arana*



1. Antecedentes históricos del hospital de San Fernando

El termino hospital deriva de la voz latina “hospitalis”, con significado de caridad u hospitalidad. El 13-12-1797 el Padre José María de Málaga, Prefecto de las Misiones propuso al Consejo de Indias, se estableciese un hospital en San Fernando, por cuanto, para la fecha habían en dicha villa 1383 habitantes. Para 1802 la población había alcanzado a 3.486 habitantes y para 1812 apenas existía un médico, el doctor Juan Manuel Flores. En 1820 durante la guerra de independencia se improvisaron hospitales militares por iniciativa del General José Antonio Páez, para el alivio de seiscientos soldados enfermos de calenturas. En 1833, el gobierno nacional designa a Bartolomé Liendo como medico en la Provincia de Apure, quien funda un hospital en Achaguas y otro en Mantecal.


2. “El Hospitalito” de San Fernando

En el año 1836, existía una institución dispensadora de salud llamada “El Hospitalito”, que funcionaba en un local no apto para esas actividades; contaba con un medico pagado por la municipalidad, el doctor Juan Francisco Machado. La alimentación se suministraba tres veces al día y cada ración constaba de dos onzas de pan de trigo, dos atoles que se servían a las ocho de la mañana y a las siete de la noche. Al mediodía un plato de sopa. Los camareros eran tres reos condenados a “presidio urbano”. Tenía un reglamento firmado por el Gobernador Provincial, General José Cornelio Muñoz. Entonces San Fernando era un pequeño poblado de tres calles paralelas al río en dirección Este-Oeste. En el extremo Este se hallaba la Calle de La Manga (actual boulevard) y en la del Oeste la de la Cárcel (hoy Independencia), por el Sur una faja tupida de bosques y potreros (actual avenida Carabobo) y por el Norte el río Apure. Para el año 1864 el medico era el doctor Bonifacio Umanés y el boticario de la única botica era José Fernández. Para el año 1873 en San Fernando habían: una alfarería, dos boticas, una sombrerería, una sastrería, carpinterías, herrerías, platerías, latonerías, zapaterías, panaderías, confiterías, talabarterías, dos posadas, amén de las actividades pecuarias.


3. Continúan los Intentos por establecer un moderno hospital en San Fernando

La diputación apureña presidida por Cornelio Antonio Muñoz, hijo de José Cornelio Muñoz con fecha 13-8-1874, aprueba un proyecto de ley para la adquisición de una casa destinada a un hospital, pero este proyecto no se llevó a cabo. El 27-4-1875 Raimundo Fonseca inaugura la Plaza Guzmán Blanco, en conmemoración del triunfo de la “Revolución de abril”, después de la caída de Guzmán esta plaza se llamaría “Plaza Libertad” y en su lugar se colocaría una estatua pedestre del General José Antonio Páez. En 1878 siendo Presidente encargado del Estado Apure el General José Bonifacio Galíndez, natural de Rincón Hondo, decreta la creación de una Junta de Beneficencia para el establecimiento de un Hospital Municipal. En 1879 siendo Presidente del Estado el General Raimundo Fonseca, emite el decreto de fecha 9-7-1879, constituyendo una Junta de Fomento para la ejecución del Hospital Municipal.


4. Raimundo Fonseca y “El Hospital de La Caridad de San Fernando”. 1881-1929

El 7 de agosto de 1881 (hace 127 años) se inaugura este hospital siendo Presidente de la Republica Antonio Guzmán Blanco (1880-1884) y Presidente del Estado Apure el General Raimundo Fonseca (1880-1882), ubicado entre las calles Bolívar y Sucre, sendo su primer Director el medico apureño doctor Mariano Ascanio, quien era además hijo del boticario. Fue bendecido por el cura párroco, presbítero Rafael Vargas. Para 1883 cuenta con un medico cirujano, un contralor, un practico de farmacia, una enfermera y un portero. Atiende consulta externa y posee quince camas de hospitalización para hombres y mujeres. Cuenta con un quirófano. Está bajo la administración de una Junta de Beneficencia dependiente del Concejo Municipal, atendía pacientes de los Estados Apure, Guarico y Barinas. Las enfermedades más comunes: Chancro, sífilis, neuralgia lumbar, cáncer, reumatismo, parálisis, hepatitis, tuberculosis pulmonar, laringitis y enteritis crónica. Las boticas existentes eran la de José Félix Armas y la de Carlos Laya, proveían de medicinas al hospital, que cancelaba la municipalidad. En el año 1899 el paludismo azotaba a la población apureña; el medicamento aplicado eran las famosas “copitas” del doctor Hoyos Frade, cuya formula era: Sulfato de quinina, sulfato de magnesia, jugo de limón y cocimiento de quinina Regia.


5. ¿Cómo se atendió la pandemia de Gripe Española en San Fernando en 1918?

En el año 1918, Apure fue azotado por esta pandemia mundial. Ese año era Presidente del Estado el General Vincenzo Pérez Soto (1915-1921) y el Director del “Hospital de la Caridad” el doctor Vicente D´Milita, quienes toman medidas sanitarias como: dotación de recursos a la institución y vacunación obligatoria de todas las personas mayores de siete años. También se crea una Junta de Socorro, integrada por: Chara latuff, Miguel Ángel Escalante y Luis Lleras Codazzi; recaudación de fondos para obtener medicamentos y administrarlos inmediatamente que se sientan los síntomas. Dicho tratamiento era un purgante de aceite de tartago (ricino) cada seis o doce horas, hasta que desaparezca la fiebre. Para los dolores de cabeza un cuarto de pastilla de cafeína, cada media hora y alimentarse con infusiones de té, tilo o manzanilla los primeros tres días; después sopas de legumbres.


6. Significativos avances de la salud en Apure

6.1. La Botica del Llano

En el año 1912 el señor Leandro Estrada, funda en San Fernando una moderna botica llamada, “La Botica del Llano”, en el cruce de las calles Comercio y Miranda; años mas tarde la vendería a su asistente el señor Jesús Cedeño.


6.2. El primer microscopio del hospital

El 8-10-1921 el ecónomo del hospital, Ramón Araujo, informa a la población en el periódico “Letras” la adquisición de un moderno microscopio, adquirido en Alemania, marca “Lietz”. Asimismo participa que a partir del 8-10-1921, El cura párroco de San Fernando, Presbítero, Guillermo García oficiara misa en dicho hospital cada quince días.. Para ese año la Dirección Nacional de Sanidad informa que la población del Estado alcanzaba a 30.527 habitantes y San Fernando llegaba a 10.000 pobladores.


7. Primera remodelación del “Hospital de La Caridad

En el año 1928 por instrucciones del Ejecutivo Regional presidido por el General José “Pepe” Domínguez, se acuerda con los comerciantes de San Fernando y la Junta Administradora del hospital su remodelación y ampliación. Estas obras fueron ejecutadas por el maestro José Barranco.


8. 1930-1977 de “Hospital de la Caridad a “Hospital Pablo Acosta Ortiz”.

El 19 de abril de 1930, el Ejecutivo Regional ordena erogar para la Junta Administradora del Hospital de la Caridad, presidida por el doctor Pedro Arreaza Calatrava la cantidad de doce mil bolívares para concluir los trabajos de remodelación, el Ejecutivo solicita a Italia un busto del doctor Alejandro Prospere Reverend, medico de El libertador, el cual fue colocado en el patio interno de dicha institución por la Sociedad Bolivariana de Apure, permaneciendo allí hasta el año 1977. El 17 de diciembre de 1930 se procede a la reinauguración del recién remodelado “Hospital de la Caridad.”. Por sugerencias de Calatrava, quien además era Presidente de la Sociedad Bolivariana de Apure, se reinaugura con el nuevo nombre de “Hospital Doctor Pablo Acosta Ortiz”, en honor a ese cirujano larense. Ese año se crea el “Programa Gota de Leche” para niños desamparados, se inauguran las salas de Obstetricia, Pediatría, Medicina General y una de Partos. Se realizaran en el moderno laboratorio, exámenes de heces y de sangre. No poseía una morgue. El servicio de anestesia con éter, lo administraba una enfermera entrenada en estos menesteres. El primer Director del remodelado hospital fue Pedro Felipe Arreaza Calatrava..

En el año 1948 siendo Director el doctor Lisandro Latuf, se inaugura el Laboratorio de Análisis Clínicos y Bacteriológicos, dirigido por el bionanalista Luis Martínez Gámez; para 1950 el Director era el doctor José León Tirado y en 1952 llega al hospital el medico guasdualitense Valeriano Moreno Ojeda , quien se encarga de la Sala de Maternidad ; en la Unidad Sanitaria el doctor Pedro Berliotz, Odontólogo Pedro Alí Zoppi, en el Servicio de Radiología, el radiólogo doctor José Di´ Lorenzo y en el Servicio de Prenatal y Maternidad José Edtegui y una dotación de 119 camas. Ese año el Gobernador del Estado era el médico apureño Edgar Domínguez Michelangelli y San Fernando tenía el río con sus puertos y apenas algunas calles totalmente pavimentadas como la Bolívar, Comercio y Sucre. Mientras que las calles Páez y Muñoz su pavimento estaba constituido por dos paralelas de hormigón de cuarenta centímetros de ancho. Asimismo el pueblo disponía de cuatro boticas ubicadas en la calle Comercio: “Botica Central”, “Botica del Llano”, “Botica Moderna” y “Botica San Fernando”. En el año 1954 el doctor Valeriano Moreno inaugura la primera clínica de la ciudad, la “Clínica Moreno” en el cruce de las calles 24 de Julio con Sucre; tenía servicios de. Obstetricia, Medicina Interna, pabellón, sala de partos, emergencia y áreas administrativas. En el año 1956 el doctor José León Tirado inaugura el “Centro Médico San Fernando”; el 20 de julio de 1957 Edgar Domínguez Michelangelli inaugura en el cruce de las calles Páez y Negro Primero la “Policlínica Santa Cecilia”, donde ahora funciona la “Escuela de Artes Plásticas Juan lovera”. En el año 1958 Edgar Domínguez es relevado del cargo y en su reemplazo es designado el doctor Humberto Barrios Araujo. En el año 1967 se crea el Servicio de Cardiología. Para el año 1975 San Fernando contaba con seis instituciones dispensadoras de salud: El “Hospital Pablo Acosta Ortiz” , el “Instituto de Otorrinolaringología” de Valeriano Moreno, el “Centro Medico San Fernando”, la “Policlínica Apure” del doctor José Ismael Pérez , la “Clínica Maria Zacaro” del doctor Alberto Mora y el “Instituto de Ortopedia y Traumatología” y para 1976 funciona como órgano rector de la salud en Apure la Comisionaduría General de Salud del Estado.


9. En el año 1977 el viejo hospital estrena nueva sede

Este hospital poseía una funcional arquitectura caracterizada por arcos de medio punto, un hermoso jardín interno, amplios corredores, salones acordes con sus funciones, también de una sala de semiprivado y muchas áreas que permitieron prestar una atención médica eficaz y eficiente. El 28 de junio de 1977, siendo gobernador del Estado Apure el señor Elías Castro Correa y el Director del hospital el doctor José Paoletti, se muda a su moderna y actual sede.


FUENTES:


ACUÑA, William Historia del Hospital Pablo Acosta Ortiz, Colegio de Médicos del Estado Apure, Graficas Ayacucho, agosto 1998, Págs. 171.

SANCHEZ OLIVO, Julio Cesar, Crónicas de Apure


*Miembro investigador del Centro de Estudios Histórico-Socales del Llano Venezolano. Hugoarpa24@hotmail.com


Fotografía: Hugo Arana. San Fernando de Apure. Librería del Sur. Foto Arturo Alvarez D´ Armas.