Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

martes, 20 de enero de 2009

LA CIUDAD PERDIDA*


Carmen Victoria Méndez



Los tres millardos de bolívares de los de antes que el IPC destinó para el rescate de las ruinas de Nueva Cádiz se esfumaron, denuncia el arqueólogo Jorge Armand Navarro

N ueva Cádiz, la primera ciudad fundada en el continente americano, todavía encierra muchos secretos para Jorge Armand Navarro. Ayer, el arqueólogo y antropólogo recibió el premio del II Concurso de Investigación Histórica de la Fundación Francisco Herrera Luque, tras haber excavado los restos de la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción, el primer edificio público construido en el país.
A pesar del éxito de su investigación, Armand confiesa que la ciudad enterrada en la isla de Cubagua sigue siendo un enigma para él, pues apenas logró ejecutar la primera parte del proyecto de recuperación de las ruinas de Nueva Cádiz que le encargó el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC).
Tras ocho meses de excavaciones, el IPC decidió suspender los trabajos sin rendir cuentas. "La Contraloría debería investigar el caso de Cubagua, pues el presupuesto aprobado inicialmente para este trabajo ­tres millardos de bolívares de los de antes­ se esfumó de manera extraña y misteriosa".
La institución estatal tampoco reveló el destino de las piezas halladas por Armand y su equipo.
El proyecto original del IPC incluía la recuperación física de las ruinas y la construcción de un museo in situ en lo que alguna vez fue Nueva Cádiz. Para Armand, "Cubagua posee una riqueza histórica única y su potencial turístico es grande, un hecho que lamentablemente todos los gobiernos han ignorado. La actual administración prometió hacer de Cubagua un nuevo polo de desarrollo turístico sobre la base de la recuperación de las ruinas, pero las excavaciones tienen meses abandonadas, el monte está volviendo a crecer y temo que el trabajo que habíamos adelantado se pierda".
Además de la investigación arqueológica y la construcción del museo, el proyecto incorporaría a la población local ­a través de los consejos comunales­ en las labores de preservación del patrimonio histórico de Cubagua. Una inversión posterior abarcaría la compra de plantas desalinizadoras de agua, la construcción de medicaturas, escuelas y muelles, así como la creación de cooperativas de turismo. "Sin embargo, el presupuesto no se terminó de ejecutar. La plata alcanzó apenas para financiar los honorarios de mi equipo, integrado por siete personas. Es algo que debe investigarse, porque nuestros sueldos eran modestos y no es posible que se hayan consumido todos los recursos en apenas ocho meses".
El arqueólogo explica que el apoyo del IPC fue limitado. El equipo llevó a cabo las excavaciones sin contar con una carpa para alojarse y resguardar las piezas.
"Tampoco disponíamos de lancha propia a pesar de que debíamos cruzar el mar a diario. Las condiciones de trabajo fueron tan desfavorables que hallamos cinco esqueletos, pero tuvimos que volverlos a enterrar porque el IPC no proporcionó los materiales para protegerlos", dice Armand.

LETRINA DE PESCADORES
La basura y la maleza han ocultado por mucho tiempo casi 500 años de historia. "Nueva Cádiz está convertida en la actualidad en la letrina de los pescadores, pero a pesar de ello todavía es posible hacer nuevos descubrimientos", comenta Armand.
La ciudad fue fundada el 12 de septiembre de 1528, pero el trazado de sus calles, las fundaciones de sus casas y otros vestigios arquitectónicos se conservan intactos. "El hecho de que en Cubagua no se hayan podido construir grandes desarrollos turísticos como los de la isla de Margarita ha contribuido a preservar el legado de la ciudad prácticamente sin la intervención de especialistas en patrimonio. La buena noticia es que las ruinas aún existen, pues por aquí jamás ha pasado un bulldozer", di- ce el arqueólogo.
Armand ha continuado la línea de investigación del científico hispano venezolano José María Cruxent, considerado por los entendidos como pionero de la investigación antropológica en el país. Cruxent llevó a cabo las primeras excavaciones que tuvieron lugar en Cubagua en 1954. En esa expedición, el científico descubrió las ruinas de Nueva Cádiz.
El año pasado, Armand dio con los restos de la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción de Cubagua, que es reseñada en las crónicas de la época. Se trata de una iglesia de dimensiones pequeñas que aparece en varios textos como "el edificio público más antiguo del país, así como la Iglesia Cristiana más antigua fundada en Suramérica".
Otro hallazgo de Armand es el cementerio de la antigua ciudad, así como una pila de agua bendita en la Iglesia Mayor de Santiago y el altar de la capilla del convento.
Tras dar cuenta de los descubrimientos, Armand y su equipo se abocaron a la limpieza y a una "restauración de emergencia" de los restos de la ciudad, que incluyó la recuperación de los muros de algunas casas.
Aunque el proyecto in situ está detenido, el investigador cuenta con un arsenal de apuntes y fotografías que servirán de base para trabajar en el laboratorio. "La meta es elaborar una publicación con las conclusiones del estudio. Lo único que puedo adelantar es que hemos percibido que Nueva Cádiz era más grande de lo que se creía".
El proyecto de Armand, titulado Auge y decadencia de Nueva Cádiz de Cubagua, investigaciones arqueológicas, fue seleccionado por el jurado calificador del II Concurso de Investigación Histórica de la Fundación Francisco Herrera Luque. El dinero del premio 18 mil bolívares fuertes, será destinado exclusivamente a la investigación.

*Tomado de: TalCual, Martes 20 de Enero de 2009, pag 26 , http://128.241.247.85/ediciones/2009/01/20/default.asp

lunes, 19 de enero de 2009

LLANEROS, LLANEROLOGOS Y LLANEROFILOS‏

De: Eduardo López Sandoval (eduardolopezsandoval@yahoo.es)
Enviado: domingo, 18 de enero de 2009 01:52:37 p.m.

Amigos historiadores, en algún tiempo del pasado año les escribí el trozo que releerán de seguidas. Les notifico que la pregunta con la cual finalizaba la misiva, ¿Dónde se ubica ese hato HOY?, está respondida. Bien, Llaneros, Llanerólogos y Llanerófilos reciban la noticia: se ha determinado el Sitio Donde Nació el Llanero, o bien como lo dice el Llanero Adolfo Rodríguez, el Sitio donde se descubrió al Llanero.

Bien, he aquí la carta:

De su exploración por el llano el sabio Humboldt nos dice, después de pasar por Parapara y Ortiz, vía hacia Calabozo, que:

“Después de haber pasado dos noches a caballo y buscando en vano bajo grupos de palmera de moriche algún amparo contra los ardores del sol, llegamos antes de anochecer al pequeño fundo de El Caimán, llamado también la La Guadalupe. Es un hato de ganado, es decir, una casa aislada en la estepa, rodeada de algunas chocillas techadas con cañas y cueros.”.

El padre Mariano Martí, en DOCUMENTOS relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas, en el aparte dedicado al “PUEBLO DE SANTA ROSA DE LIMA DE HORTIZ”, nos informa acerca de ubicación de este pueblo:

“ Este Pueblo de Vecinos Españoles estuvo agregado al de Parapara, hasta el año de 1776, que se desmembró del, y con las formalidades de derecho, (…). Confronta con el Oriente con el pueblo de San Francisco de Cara, distante 14 leguas, y hasta el lindero divisorio que es la cumbre del Serro Pedregal, hay legua y cuarto; Por el poniente con el Pueblo de Tiznados distante 11 leguas, y hasta el lindero divisorio, que es la Cumbre del Pueblo de Hortiz, hay legua y cuarto; por el Norte con el pueblo de Parapara distante dos y media leguas, y hasta el lindero divisorio, que es la Cumbre del Serro de Carguata, hay una legua; y por el Sur, con la Villa de Calabozo distante 20 leguas, y hasta el lindero divisorio que esl Hato del Caiman, inclusive, hay 10 leguas.”.

Señores historiadores llaneros, llanerólogos y llanerófilos, concluimos, y espero que estemos de acuerdo, que los dos estudiosos se refieren al mismo hato El Caimán. El problemita está en que para proyecto de investigación que luego les cuento, requiero saber nada más y nada menos que: ¿Dónde se ubica ese hato HOY?

Saludos, desde Calabozo.

Eduardo López Sandoval.

(FIN DE LA CARTA ANTERIOR)

Ahora bien, concluimos como premisa que el sabio Humboldt y el Obispo Mariano Marti –que caminó una veintena de años antes que el sabio alemán por estos llanos- se referían al mismo lugar. Tomamos, más o menos con cierto orden los siguientes datos, para concluir: descubrimos el lugar donde se descubrió al Llanero, o el lugar donde nació el Llanero. Si bien esta última categoría de análisis es criticada porque el Llanero como etnia nació en cualquier lugar de los Llanos colombovenezolanos, o más que eso nació en todo el Llano. Pero es en este lugar, el Fundo El Caimán, jurisdicción del Municipio Ortiz del Estado Guárico, desde donde se revela para el mundo, con la autorizada pluma del sabio alemán, la existencia de esta nueva etnia: el Llanero.

Les relato, entonces algunos datos:

1) En el mes de mayo de 1780, el Obispo Martí, al ubicar geográficamente al pueblo de Ortiz, lo hace de la siguiente manera: “por el Sur, con la Villa de Calabozo distante 20 leguas, y hasta el lindero divisorio que esl Hato del Caiman, inclusive, hay 10 leguas.”. Es decir el Caimán estaba ubicado en la mitad del camino.

2) El sabio Humboldt, una veintena de años después, cuando se dirige de Ortiz a Calabozo, nos dice que: “Después de haber pasado dos noches a caballo y buscando en vano bajo grupos de palmera de moriche algún amparo contra los ardores del sol, llegamos antes de anochecer al pequeño fundo de El Caimán, llamado también La Guadalupe. Es un hato de ganado, es decir, una casa aislada en la estepa, rodeada de algunas chocillas techadas con cañas y cueros.”.

3) Ramón Páez, en su libro Escenas rústicas de Sur-América o la vida en los llanos de Venezuela, en el Capítulo denominado A TRAVÉS DE LAS SABANAS, dice: “Antes del alba del quinto día dejamos el rancho La Yegüera para seguir nuestra marcha hacia el sur…”. Este aparte de la obra del hijo del General Páez nos ha servido de guía en la búsqueda del Fundo El Caimán, conocedores de la zona nos indican que este rancho de La Yegüera cambió el nombre a Hato El Corozo, y es dentro de los límites de éste donde se encuentra el Sitio que desde hace varias centurias se llamaba El Caimán.

Pero es un apéndice de esta obra, denominado LA MISIÓN ITURBE A LOS LLANOS DEL GUÁRICO, donde se hace un detallado recuento denominado Distancia total recorrida por la misión Iturbe a la ida, donde no sólo se nombra al sitio Caimán, además se sitúa en relación de ubicación y de distancia con otros sitios de estos llanos entre Calabozo y Ortiz. El Caimán o Caimán es ubicado a 48 kilómetros de Ortiz vía Calabozo. Se ubican con las distancias ofrecidas por el Informe Iturbe diferentes lugares, que algunos mantienen sus antiguos nombres, como Dos caminos, Las Lajas, El Rastro, Calabozo y el propio Ortiz; otros han cambiado de nombre, pero permanecen sus viejos nombres en la memoria de los más avezados llaneros de la zona, como Mapurite, Veladero, Platanito y La Yegüera, que ahora se llaman Matafraile, Santa Rosa, La Cueva y El Corozo, respectivamente. Esta distancia de 48 kilómetros, que marca casi exactamente el punto medio entre Ortiz, coincide con la mitad determinada por Marti hace más de doscientos años.

4) El General Páez hace referencia al sitio del El Caimán en su Autobiografía, esta vez como caño del Caimán: “Latorre vino á la cabeza del ejercito vencedor en Sémen y López se unió á él en el paso del caño del caimán, donde ejecutó su última matanza; de allí marcharon juntos hasta el Banco del Rastro, una legua distante del pueblo de este nombre…”. Recuérdese que el sitio de Semen se encuentra se encuentra en la cercanías de Ortiz.

5) El Lllanerólogo José Obswaldo Pérez, de Ortiz, me hace referencia que en las Memorias del General O´leary se anota que este sitio del Caimán había sido destruido por las fuerzas en conflicto en la guerra de independencia. Esto en la segunda década del siglo XIX, cuestión que asumimos como hipótesis para intentar explicar la razón por la que el Sitio “desapareció” de la historia. Esta información la uno con la descripción que hace Friedrich Gerstäcker en VIAJE POR VENEZUELA EN EL AÑO 1868, que en el relato referido al trecho entre Ortiz y Calabozo nos cuenta, “La noche la pasamos en un hato aislado, anteriormente una especie de lechería, pero ahora sin vacas. También es que había poca agua cerca de las casas y la que necesitaba nuestra mula la tuvimos que sacar de una calabaza grande de una especie de pozo cisterna…”.

6) Todos estos datos hicieron que consultara Internet en las páginas que se indican:

http://www.solorecursos.com/pueblos/venezuela/mapa1.php?id=24376&ayuntamiento=&provincia=&comunidad=

http://www.maplandia.com/venezuela/guarico/ortiz/paso-caiman/

7) El consultar con los administradores y trabajadores del Hato El Corozo, lugar que se corresponde con las coordenadas indicadas por los mapas satelitales de Internet, nos informan que este punto del mapa de la red ciertamente se corresponde con un sitio que queda dentro de sus predios, que ellos denominan Potrero del Caimán, pero que ellos no tenían noticias de por qué se denominaba así, ni desde cuándo, y tampoco sabían si allí existía un sitio viejo de posesión de hato. Nos recomendaron que habláramos con dos personas de los más viejos conocedores de la zona, y nos indicaron las direcciones de esto trabajadores que están en situación de retiro. Nos entrevistamos con los señores Román Saturno y Juan Rivero, quienes trabajaron en este llano del Caimán hace media centuria y nos informan que en este sitio denominado El Caimán existía un comercio que era regentado por un señor llamado Pedro Castillo, que este sitio al trabajarlo con el arado se levantaban cosas como de una vieja casa, como tejas por ejemplo. Que en este sitio había una cruz que posiblemente marcaba el lugar donde enterraron o donde se mató, producto de la caída de un caballo, el señor Matías García, tío de uno otro de nuestros entrevistados, el señor Rómulo García.

Razones que consideramos suficientes para concluir que este es el sitio donde en 1800 estaba el hato desde donde Humboldt le sacó la Partida de Nacimiento al Llanero. Albricias.