Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

domingo, 31 de mayo de 2009

STONEHENGE. LECCIÓN DE ETERNIDAD

Adolfo Rodríguez

(Historiador y poeta, Los Teques, estado Miranda, Venezuela)












Como ante otro mundo, no lejos del río Avon, desde la autopista A303 que va de Londres a Bristol, sobre la llanura de Salisbury, condado de Wilshire, UK, surge el monumento megalítico de la Edad de Bronce, considerado la más fascinante construcción arqueoastronómica de Europa Occidental: Stonehenge, que en inglés alude a monumento de piedra de borde circular (henges).

Una temperatura que creemos gélida, incesante viento, que pronto reemplaza la contrición que suscita en los presentes este Patrimonio Universal de la Humanidad, maravilla del mundo, imponente en la explanada arcillosa que fue bosque de abedules, pinos, avellanas, luego trigal y, finalmente, monumentalidad en forma de anillos:

El principal de 29, 6 metros de diámetro conformado por treinta columnas rectangulares de 4, 4 metros de altura y 25 toneladas de peso cada una, trilitos o dólmenes techados por dinteles de hasta siete toneladas, encavados a perfección con espigas y cavidades. Rocas de arenisca, “sersen” o “gres silicio”, de tonalidad amarilla y apariencia inexpugnable, traídas de Marlborough Downs, a 35 o 45 kilómetros del lugar. Quedaron 17 dólmenes y seis dinteles.

Un segundo círculo, tres metros al interior, con sesenta monolitos o menhires (subsisten veinte), en posición vertical y a menos de dos metros de altura. Roca eruptiva que coronaron dinteles del mismo material: la dolerita azul venida de Preseli Hills, al sudoeste de Gales, a casi 300 kilómetros de distancia.

Más al interior la herradura que hacen cinco trilitos: uno de 8 metros de altura en la parte central y cuatro que lo bordean en orden decreciente, todos de “sersen”.

Dentro de los cuales: 9 menhires de piedra azul, también como herradura, no más de 3 metros de alto, a modo de obeliscos tallados a punta de piedra o huesos, como reveló el radiocarbono y muestra un museo local.

Al centro, de 4,8 metros de largo, la "piedra del altar", yacente, arenisca verde y componentes de aluminio que dejan destellos al sol.

Conjunto pétreo circundado por dos cinturones de treinta agujeros cada uno, excavados en la roca, llamados "agujeros Y" y "agujeros Z". En su entorno 56 huecos o Círculos de Aubrey, así llamados en memoria de Sir John Aubrey, quien los descubre en el siglo XVIII. Y más afuera, un foso circular de 97,5 metros de diámetro, que alguien comparó con el curso que el iracundo Aquiles recorrió, en torno a la ciudad de Troya, con los despojos de Héctor.

Dos monolitos de 2,74 y 1,22 metros, respectivamente, y dos montículos de tierra compactada, dispuestos alternadamente, entre los círculos de Aubrey y dicho foso, denominados "cuatro estaciones", haciendo rectángulo perfecto. Sus caras más cortas paralelas al alineamiento de la “piedra del talón”. Esta última de 6,10 metros de altura, 2,74 de ancho, 2,10 de espesor y más de 35 toneladas de peso, al noroeste del pórtico, en el camino de acceso, Y que otra credulidad asoció al Demonio, que la siembra allí.

Restos más bien de una temeridad de sucesivas generaciones, en fases que para el arqueólogo Richard Atkinson, se inician por el 2800 a de C. con el terraplén, el foso, “las cuatro estaciones", la "Piedra Talón" y el círculo de Aubrey

Abandonado hacia el 1.100 de la misma era, tras dos milenios de uso, pudo entonces comenzar el cúmulo de enigmas tejidos en torno a su origen, significados y usos: gigantes petrificados (danza de los gigantes), colosales individuos llamados hiperbóreos que lo construyen; templo en homenaje a Apolo, rocas de Irlanda trasladadas por el mago Merlín para entierro masivo de bretones; templo druida, que sirve de pretexto para rituales de una Antigua Orden Unificada de Druidas; diseño de sabios del Asia, de África, de Europa continental o extraterrestres; sitio para aquelarres, templo del Sol o de la Luna; calendario astronómico, ciudad de los muertos; representación lítica de dioses; símbolo de status social o de poder. Hasta que en 1985 el gobierno británico asume su control y enfrenta los anatemas y acarreos para construcción o souvenires, que lo desolaban. También interceden científicos:

Ya en el siglo XII lo menciona G. de Nenmouth y en 1620 Jaime I encarga su estudio al arquitecto Iñigo Jones. Siendo el astrónomo Sir Norman Lockyer comenzando el siglo XX, quien advierte cómo alguien apostado al pie de la piedra del altar mirando hacia la “piedra Talón” puede observar con exactitud el sitio por donde sale el sol el 21 de junio. Fue así el despejado amanecer del solsticio de verano de 2005. Circulan espectaculares fotos.

Determinaron los expertos, además, que los dos montículos y menhires ubicados junto al foso circular están alineados para apuntar hacia las salidas y puestas de sol durante los solsticios de verano e invierno. Así como las de la Luna en el de invierno. Santuario para observar y adorar dichos astros y predecir estaciones. Inmensa calculadora astronómica según G. Harrions de la Universidad de Boston. La revolución que pudo conmover los cimientos de aquella civilización anterior a los celtas.

Varias universidades, la Cadena Pública Británica BBC, English Heritage y otras instituciones adelantan proyectos para su estudio:

Parker Pearson de la Universidad de Sheffield y la National Geographique, detectan el 2003 en sus alrededores casi 240 entierros, quizá el más inmenso cementerio neolítico del país.

Y en avances que datan del año 2008, dos de los más insignes estudiosos del tema: el profesor Tim Darvill de la Universidad de Bournemouth y Geoff Wainwright de la Sociedad de Anticuarios, convienen en que la arenisca azulada se reverenciaba como piedra de curación y desató peregrinajes incontables. Lesiones, deformidades y otras dolencias, más inscripciones informan desde la muerte. Encontraron uso de acebo, hiedra y tejo en los rituales. Centro religioso, calendario, Gruta de Lourdes de la prehistoria.

Cementerio durante casi 500 años, que no es obstáculo para imaginarlo como escenario para celebrar la vida por una energía que dimana como de dioses. Revolución con sentido de lo eterno de una conciencia que se tomó el tiempo necesario, hizo gala de sentido artístico, identidad con el cosmos, genio y tenacidad para dar señales de lo que es mágico, hermoso y útil a un tiempo.

Una de las presencias cantadas por el poeta Luis Artigue en su libro Los Lugares Intactos, Premio Arcipreste de Hita 2009, España:


ALTAR ATÁVICO STONEHENGE

El cielo malteado parece aderezarse para el momento de la contemplación
y, al llegar, hasta el parabrisas del coche aparcado
brilla
como la gabardina de un ángel.
La explanada
en esa hora incierta
añade más misterio a los círculos de piedras megalíticas que se alzan como
dones perennes
en medio de un verano negligente
hecho de colores derretidos y virutas de luz.

Son piedras que laten como corazones.

Igual que una vela que se ahoga al ser tapada por un vaso
el atardecer se diluye derramando destellos sobre Stonehenge
al tiempo que yo, imbuido por cierta energía mágica, neolítica,
me siento plenamente yo, plenamente sustancia de poema,
cuando toco el monumento
ceremoniosamente
como si nadie pudiera requisarme ya esa paz.

Mientras el sudario de la tarde va perdiendo su color.

Y entonces, al comunicarme con la piedra mediante las palmas de las manos
cierro los ojos
y repaso y renuevo la jerarquía de mis predilecciones
hasta que irrumpe, como la flor del tifus en el pecho de una niña
rubia,
la noche,
azabache,
ágata…

El quinqué de petróleo de la noche estrellada

y yo escribiendo este poema

como un animal prehistórico que se resiste a extinguirse.


FUENTES CONSULTADAS

ALEXANDER, Carolina. If the Stones Could Speak: Searching for the meaning of Stonehenge, en National Geographic, June 2008, pp 34-59.

RODRÍGUEZ FLORES, J. G.. Stonehenge: donde los astros y los dólmenes danzan, en Astronomía Digital.

http://jcarlosgomezpoemas.blogspot.com/2009/04/premio-arcipreste-de-hita-al-poeta-luis.html

Llaugé Rausá, Félix. Stonehenge: un gran enigma, en http://www.formarse.com.ar/enigmas/STONEHENGE.htm

http://www.20minutos.es/noticia/414077/0/stonehenge/peregrinaje/enfermos/


miércoles, 20 de mayo de 2009

DIARIO DE INVIERNO. MOSCÚ. 2008.

Edgardo Malaspina
(Médico, poeta y cronista, Las Mercedes del Llano, Venezuela)



















SÁBADO, 27 DE DICIEMBRE
Ayer probamos un vino de cerezas y nos acostamos en la madrugada. Los árboles amanecieron cubiertos de escarcha brillante. Hay un sol muy luminoso, pero que no calienta. Camino hasta la librería de la Iglesia de Santa Anastasia y compro una biografía espiritual de Gogol .En el 2009 se cumplirán 200 años del nacimiento del escritor, y en cierto modo hay una gogolomanía : en muchas tiendas se venden sus obras y los periódicos escriben sobre su vida.
Danil Granin, un escritor que fue no muy bien visto por el poder soviético, dice: “Callar es la forma más cómoda de mentir y de hacer buenas migas con la conciencia. Deja el pícaro derecho de reservarse una opinión propia, y la posibilidad de expresarla en algún momento; pero no ahora…”
Reviso Literaturnaia Gavieta, el periódico de los escritores rusos. Fue fundado en 1830 por Alexander Pushkin, el padre de la literatura rusa. No se exactamente hasta cuando se publicó; pero en 1929, Maxin Gorki, el creador del realismo socialista, lo retomó. Noto en sus páginas mucha poesía; y esa poesía sigue siendo rimada…

A Juicio por Difundir filosofía

La Cámara Argentina del Libro y la Embajada de Francia iniciarón una causa judicial contra Nietzsche, Derrida y Heidegger en castellano, la fiscalia desestimo a este sitio pero no a los otros dos, por lo cual estas dos bibliotecas publicas on line han sido cerrados preventivamente hasta tanto la justicia se expida. Juicio criminal contra Horacio Potel por difundir filosofía gratis en la web.
Más detalles sobre este atentado contra la cultura y su difusión libre y gratuita.


Docente denunciado por la Cámara Argentina del Libro

El abogado Raúl Alejandro Ochoa, apoderado de la Cámara Argentina del Libro, inició una causa criminal contra el profesor de filosofía Horacio Potel por infracción a la ley 11.723 de propiedad intelctual. Potel es el creador de los sitios Nietzsche en Castellano (www.nietzscheana.com.ar), Heidegger en Castellano (www.heideggeriana.com.ar) y Derrida en Castellano (www.jacquesderrida.com.ar).Estos sitios ofrecían una completa relación de los textos, vida y obra de los tres filósofos, además de fotos, biografías, comentarios y enlaces. El más antiguo es el de Nietzsche, que cuenta desde su inicio y hasta hoy con más de cuatro millones de visitas. El buscador Google sitúa a los tres sitios entre las primeras respuestas a las búsquedas por nombre de los autores.Potel tomó conocimiento de la denuncia en su contra gracias a la vista de un agente de policía encargado de establecer su domicilo, en el barrio porteño de Montserrat . "Usted sabrá en qué anda" respondió el agente cuande se le preguntó cuál era el motivo de la averiguación.La causa lleva el número 57.627 y actúan el juzgado en lo criminal de instrucción Nº 37 y la Fiscalía 49. Los imputados son los sitios sobre Heidegger y Derrida, ya que la investigación preliminar realizada por la Unidad Fiscal de investigación de Delitos Tributarios y Contrabando (UFITCO) estableció -gracias a la lectura de la página web denunciada- que el fallecimiento de Friedrich Whilem Nietzsche ocurrió en el año 1900, superando los 70 años establecidos por la ley para la conservación de los derechos de autor.Potel enfrenta hoy la posibilidad de sufrir la intervención de su teléfono, sus casillas de correo electrónico (obtenidas por UFITCO gracias a los servicios de la empresa Telexplorer, según consta en el expediente) y el allanamiento de su domicilio. Esto último, con el fundamento de "establecer el lugar físico donde se origina el hecho".Las páginas Derrida en Castellano y Heidegger en castellano fueron vaciadas de sus contenidos por el propio Potel. Los enlaces que iban a los textos hoy muestran la leyenda "Este sitio ha sido desactivado debido a una acción judicial iniciada por la CÁMARA ARGENTINA DEL LIBRO"A partir de la publicación de esa leyenda y de una nota informativa en la red social Facebook, la Red empezó a reaccionar. Potel recibe diariamente mensajes de solidaridad de académicos, estudiantes y autores tanto de Argentina como de varios países como Chile, Ecuador, México y España. La mayoría de estos mensajes hacen referencia a la imprescindibilidad de las páginas para el estudio, la investigación y la difusión de las obras de Derrida y Heidegger en países en los que el costo de los libros hace prácticamente imposible su adquisición para miles de estudiantes, además de no estar algunos de ellos disponibles en librerías.Potel entiende a los sitios como "Bibliotecas públicas on line". "Nunca lucré ni tuve la intención de lucrar con la publicación de las páginas. En 1999 (cuando empecé con el sitio Nietzsche en Castellano) estaba fascinado por las infinitas posibilidades que la red ofrece para el intercambio de conocimientos.Estos sitios son mi mejor obra, y para mí es trágico haber tenido que removerlos. Son el fruto de muchísimo trabajo y fueron totalmente financiados por mí. No entiendo por qué tanta necesidad punitiva por parte de una corporación (se refiere a la CAL) que dice defender la lectura, la educación y la cultura".La Cámara Argentina del Libro cuenta con el cuestionable antecedente de haber hecho allanar la sede de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA e incluso logró condenar a algunos docentes por hacer que los alumnos fotocopien material bibliográfico. La escena de la policía entrando a Puán es recordada con estupor por muchos miembros de esa comunidad académica.

Más información:















Que hacer?
Difundir por todos los medios posibles esta noticia, los hechos argumentan por si mismos.
Usted puede escribir cartas o mails a Les Éditions de Minuit (7 Rue Bernard Palissy, 75006 Paris 06, France, email: contact@leseditionsdeminuit.fr), la Cámara Argentina del Libro ((Av. Belgrano 1580, Piso 4, C1093AAQ Buenos Aires, Argentina, email: cal@editores.org.ar) o al Consejo Federal de Educación de Argentina (Pizzurno 935, P.B. of. 5, C1020ACA Buenos Aires, Argentina, email: cfce@me.gov.ar).Hay un grupo en Facebook: "contra la desaparición de jacquesderrida.com.ar y heideggeriana.com.ar"Cualquier idea es bienvenidamailto:bienvenidahoracio.potel@gmail.com


Tomado de:


lunes, 18 de mayo de 2009

Conversación con Alirio Díaz

"ESTE ES UN PAÍS LLENO DE LOCOS Y DE ARTISTAS"







Alberto Hernández (poeta y periodista venezolano)


-Fotos: Gil Montaño-




** “La guitarra puede llegar a ser el alma de un país. En Venezuela hay una gran raigambre en esto de trabajar con la música de la tierra”.
** “Mi segunda patria es Italia, pero en Venezuela existe un gran amor por las selecciones populares”.


Cercado por el recuerdo de Antonio Lauro y Pedro Oropeza Volcán, Alirio Díaz retorna al lugar en el que por primera vez vio y constató la existencia del desierto. Verificó la presencia de los sonidos, los acordes de la naturaleza.
-Soy de La Candelaria, un caserío a unos 30 kilómetros de Carora. Pero también soy de Carora.
Una madrugada atendió al llamado del Morere y se dolió de su padre y de la muerte de la corriente amarilla. “Fue un río, ya no queda nada de eso. El color de la tierra y la inmundicia denuncian su extinción”.
En la oscuridad de aquella hora decidió abandonar la casa del padre, quien era muy poco afectuoso. Era un padre duro, muy rígido, como cuenta el artista larense. “Nos pegaba con un rejo, pero un día tomé otro camino, el largo camino hacia Carora”. Fueron treinta largos kilómetros, bien caminados por un muchacho de 16 años. Ya los hermanos se habían ido al estado Zulia, “por aquello del petróleo. Yo buscaba otra cosa, la cultura, que estaba en Carora”.
-¿Qué se llevó de La Candelaria?
-Los recuerdos y las ganas de aprender. En mi caja de viaje llevaba muchos sueños, mapas, y dos libros que conservo: la Divina Comedia de Dante y el Método de Guitarra de Fernando Carulli. Recuerdo que recitaba mucho a Dante y a Santillana.

Un día de febrero de 2002: la muerte de Héctor Mujica

La noche se hizo con los acordes de Lauro. La conversación se realizó en la habitación de Beatrice Guzmán. La cama de la viuda de Ludovico Silva sirvió de escritorio y asiento para quien se entrevistó con el guitarrista y para el poeta Harry Almela. La Fundación que lleva el nombre del autor de In vino veritas albergó nuestras palabras y la música de Natalia y el Concierto de Aranjuez. Alirio Díaz ha hecho de ambas piezas una fórmula perfecta. El genio de la guitarra celebró al poeta y filósofo con la maestría de siempre, como si hubiese estado ante el auditorio más exigente. “Es que esta casa es una fiesta siempre”, se le oyó decir en el recibo de la estancia a Beatriz.
-Vengo de Carora, de enterrar a mi amigo Héctor Mujica. Es una tragedia para mí y para el país la muerte de Héctor-, confió en la intimidad del encuentro.
De inmediato, recurrí a las páginas del autor de cómo a nuestro parecer para saber del deseo de Héctor Mujica de quedarse definitivamente en su tierra: “…cuando muera, querría estar con sus huesos calcinados en la misma tierra, la misma que el labriego sin agua hizo de ella cielo, cielo azul, cielo de cosmonautas, el cielo que don Cecilio encontró (…) a treinta años de su hamaca caroreña”.
Y entonces, con los huesos de don Chío Zubillaga Perera y Héctor Mujica, sembrados en el la misma heredad de Rodrigo Riera, Alirio Díaz habló de don Chío, “el mentor de todos nosotros”.

-¿Qué tiene Carora que ha dado tanto talento, tantos artistas?
-Mira, Carora fue ciudad colonial. Allí se acentuó la esclavitud, mucho sufrimiento. De eso surgieron muchas manifestaciones. El Tamunangue, la Zaragoza, por ejemplo, hacen que Lara sea un estado muy musical. Hay como una memoria anclada que hace que aparezcan músicos, escritores, poetas, historiadores…toda una camada de gente que ha dado tanto a este país. Es decir, las tradiciones son capaces de producir todo eso. Ese auge durante la colonia española tuvo que ver con esa multiplicación de artistas y creadores. Fíjate, un clero esclavista. Esa casta eclesiástica produjo muchos dolores, dejó marcas. Hasta grandes obispos caroreños jugaron papel importante durante la historia. Claro, don Chío fue el padre de todos. Él hizo toda una generación.
-¿Qué hizo Cecilio Zubillaga Perera por esa generación?
-Pasado el cansancio de los 30 kilómetros que separan La Candelaria de Carora, supe de don Chío. Recuerdo que llevaba en mi avío unas alpargatas nuevas y mi ropita. Claro, no tenía un centavo. Mira, hizo mucho. Pregúntale a mucha gente, y tendrás muchas respuestas sobre la maestría, las enseñanzas de don Chío. Sus palabras, sus libros, su manera de ser, de estudiar el mundo. A mí me ayuda mucho. Yo fui portero de un cine, del Salamanca. Él me dijo que debía enseriar mi camino. Que yo era artista. Y me aconsejó irme a Trujillo, a estudiar con Laudelino Mejías. Ese día, lo digo siempre, nací de nuevo. Allá estudié con él mientras trabajaba en una tipografía. Sí, me enseñó teoría, solfeo y armonía.
-Maestro, insisto en Carora. En la literatura de muchos caroreños se registran muchas cosas…
-Sí, fíjate tú, en Carora la gente se “cruzaba”. Es decir, se casaban familias con familias, primos con primas. Por eso encontramos tantos medio locos y locos. Y tú sabes que de eso al arte hay pocos pasos. Imagino entonces –como en muchos otros pueblos de Venezuela- esto habría pasado.
-Eso quiere decir que estamos llenos de locos y artistas.
-Bueno, sí, este es un país lleno de locos y artistas.

Caracas y la Escuela de Música

Luego de la experiencia trujillana con Laudelino Mejías, el futuro guitarrista siente la necesidad de irse a Caracas. Pero don Luadelino no lo dejaba ir, hasta que lo hizo y en el año 1945 arriba a la capital, donde logra inscribirse en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas. Allí estudia con Raúl Borges.
-¿Fue en 1950 cuando se marchó a España?
-Sí, ese año viajé Madrid y estudié en el Conservatorio de esa ciudad con Regino Sáenz de la Maza. Bueno, después viajé a Siena y se me cumplió un sueño, estudiar con Andrés Segovia, mi maestro. Llegué a ser su asistente.
-¿Y ese mismo año fue su primer concierto?
-Así es.

Los dedos largos, delgados y morenos de Alirio Díaz fueron hechos para tejer las cuerdas de la guitarra. De allí que su instrumento sea lo más cercano a su cuerpo y a su espíritu. “mi dama”. Con esos dedos el insigne música ha tocado a Vicente Emilio Sojo, Antonio Lauro e Inocente Carreño, sólo para mencionar a los más relevantes músicos del país.
En la habitación de Beatriz, luego de adelantar algunas palabras –ya contenidas en esta entrevista- y de tocar para el público amigo de la fundación, Alirio Díaz, para ilustrar un ejemplo, tomó la guitarra y le dio por tocar como si se tratara de una bandola. También como el cuatro, “el artífice del cambur pintón”, como él mismo dijo de la afinación del noble instrumento nacional.
-Entonces, maestro, ¿qué relación existe entre la guitarra y el cuatro?
-La guitarra puede imitar el cuatro. Fíjate, te da más matices. La imitación de instrumentos es una tradición que viene desde el Renacimiento. Eso dio origen a otros instrumentos. Por ejemplo, yo hice El diablo suelto y ahora en todos mis conciertos lo piden. Hacer que la guitarra suene como el cuatro es tener una visión de país. Fíjate, lo que se hace en Europa está de capa caída, en lo folklórico. Lo que hicieron los rusos, los españoles…eso se ha venido abajo. No ha habido restauradores de estos hermosos sonidos.
-Y ahora que habla de Europa, ¿qué siente hoy desde Venezuela, ahora que está radicado aquí?
-Mi segunda patria es Italia. Cuando descubrí Nápoles pensé haber encontrado un filón, porque España dejó mucho en Nápoles. Un poco de melodía. La música napolitana es sencilla, entonces hice una recopilación de cuatro autores napolitanos y sentí los 300 años que España estuvo allí.
-¿Y Venezuela?
-Bien, positivo. Existe un amor por las selecciones populares. El arpa, la bandola, hay que aprovechar a los buenos cuatristas. Hay mucha calidad. Imagínate un concierto para bandola y orquesta sinfónica. Eso significa que existe más tradición aquí que en Europa. Nada de so lo ves en Alemania, Inglaterra, Italia. Bueno, Vivaldi estilizó. Por allí quedó algo de Chaikovski. Y en España, Manuel de Falla, entre otros. Mira, en América, la ópera, como en España, hizo mucho daño. En Italia, no hubo evolución. Bueno, son rasgos muy generales. Podemos decir que en Venezuela hay una gran raigambre en esto de trabajar con la música de la tierra.

(Esta conversación ocurrió en Maracay en febrero de 2002. Muchas fueron las cosas que se quedaron en el morral por razones de espacio. Hoy, para celebrar la existencia del maestro larense en sus 86 años, la retomo para disfrute de quienes se sienten cerca de nuestra música, pero sobre todo para muchos, jóvenes y no tan jóvenes, que tendrán la oportunidad de saber un poco más de este hombre nacido en Venezuela el 12 de noviembre de 1923, quien nos ha dado tantas alegrías)

I COLOQUIO AFROVENEZOLANO "JUAN PABLO SOJO"

San Juan de los Morros, Estado Guárico, Venezuela.


INVITAN
VIENTO DEL SUR EDITORES
BIBLIOTECA PÚBLICA CENTRAL
BLOG HISTORIOGRAFIAS
21 DE MAYO DE 2009




PONENTES

Mañana:
DR. JOSÉ MARCIAL RAMOS GUÉDEZ
LIC. JOSÉ OBSWALDO PÉREZ
PROFESOR FELIPE HERNÁNDEZ
LIC. UBALDO RUIZ


Tarde:
PROFESORA ONEIDA MARTÍNEZ
ABOGADO EDUARDO LÓPEZ S.
ARTURO ÁLVAREZ D´ARMAS
DRA. IRMA MENDOZA





MODERADOR: PROFESOR JEROH JUAN MONTILLA
LUGAR: BIBLIOTECA PÚBLICA CENTRAL
AVENIDA BOLÍVAR - SAN JUAN DE LOS MORROS
HORA: 8 A 11 Y 45 / 2 y 15 A 4.
SE OTORGARÁ CERTIFICADO DE ASISTENCIA.

sábado, 16 de mayo de 2009

La Maracay de Lucas Guillermo Castillo Lara

PAISAJE CON LAGO Y AÑIL


Alberto Hernández
(Poeta y periodista venezolano)


I
Maracay comenzó en un reflejo. Fue suficiente el paisaje para entender que hacía falta una ciudad en el corazón del Valle. Un lago, reprimido por el silencio del follaje. El clima, la flora y la fauna, fundamentos para enclavar en la mirada de los primeros habitantes la idea de un conglomerado humano que tuviera en el espejo líquido de los Tacarigua, la esperanza de vivir para crecer. De aquella primera estirpe, la toponimia que aún palpita en la boca de los nuevos pisatarios donde el tigre y la lechuza se hicieron fábula y nombre pretérito de lo que después Humboldt bautizó como Ciudad Jardín.
Pero hicieron falta muchas aventuras para arribar a la imagen que el barón alemán inventó para gracia de los que aún respiramos en esta tierra.
El génesis se reveló en la prosa elegante de Lucas Guillermo Castillo Lara: “Primero fue la tierra y el agua azul a su costado. Los árboles tenían desde ya, una función gozosa de limpia clorofila. El cobre de los soles tostando la piel del aire y el cobre de los hombres dialogando entre el cielo y nubes. Después el alucinante trajinar de los metales en las voces blancas”.
En esta síntesis, sólo posible con la poesía, el autor de Maracay colonial, tierra y hombres en función de una esperanza (Publicaciones de la Gobernación de Aragua, Maracay, marzo de 2001), comenzamos a avizorar lo que sería después la comarca, el pueblo de agricultores y arrieros que se estableció en Tapatapa y Tocopío y se dio a la tarea de avanzar hacia lo que después fue la ciudad. De ese caserío inesperado, el paisaje se trae el lago en las palabras y, más adelante, la riqueza terrena en el añil, como lo fue el cacao, el tabaco, la caña y el algodón. Entonces el verde de las hojas, la clorofila del texto de Castillo Lara, y el rojo teñidor del añil para fundar un pabellón vegetal alrededor del espejo que se agita –agónico- al costado de la ciudad.
La Ciudad Vegetal que el cronista relata sigue victoriosa en su decir castellano: “Aparecieron las casas cercadas de mastranto y el verde tierno perfilando espigas. El oscuro verdor del tabaco y el cenizo dormir de los añiles. Cada casa fue una isla perdida entre árbol y verde, sabana y montaña espaldera. La codicia alumbraba colores en las dolidas espaldas esclavas. El agua cantaba sobre los terronales y se hacía espejo en la laguna”. Con ese tono, plácido y a la vez reverberante, Castillo Lara recorre la historia de esta ciudad en la que todavía está un lago, pero el añil es un recuerdo de aquella riqueza sólo posible en las manos de los hombres de aquella época.
Y entonces nos habla de Juan de Villegas, descubridor de la laguna de Tacarigua. Y con él, los aborígenes que moraban en los costillares de la cuenca, repleta de sorpresas, islas y ríos que vienen de distintos puntos cardinales de la tierra. El ojo de los pioneros sintió la presencia futura de un pueblo de distintos pigmentos. Háblase –y lo dice muy bien el cronista- de los indios de Maracay, los forjadores de un paisaje humano del cual poco se dice: “La existencia allí de parcialidades indígenas se encuentra señalada en diversas fuentes. Así el poeta historiador Don Juan de Castellanos, en sus “Elegías a Varones Ilustres de Indias”, trae en sus versos la descripción de la laguna de Tacarigua y la tierra circunvecina, y en ella hace referencia a los naturales que la habitaban: “Por la costa de quien memoria hago,/ Atravesando culmen y eminencia,/ en la sierra que tienen nada vago,/ Porque poblada es por excelencia,/ Damos en Tacarigua, que es un lago/ De siete leguas de circunferencia,/ Con islas dentro, do los infieles/ Tienen jardines, huertas y vergeles./ Si quereis que sus nombres os declare,/ Pues la memoria dellas no se escapa,/ Son Patanemo y Aniquipotare,/ Ariquibano, Guayos, Tapatapa:/ Con otras, que si alguno las hollare,/ Podría mejorar su pobre capa/ Con el oro que tienen naturales/ En joyas y preseas principales”.
Más adelante, para darle precisión histórica, Castillo Lara destaca nombres y funciones colonizadores: “Se puede también atisbar su presencia en algunas huellas documentales. Así por ejemplo, en un Acta de Cabildo de Valencia declaraba en 1654 el testigo Francisco Pérez Sejas, que hacía cincuenta años que había visto poblado junto al río donde llaman Maracayao, al Cacique Don Francisco Guarate. En otro documento se dice: que en tiempos del Gobernador Osorio, en 1594, las tierras entre la punta de Guarecorocay y la de Pacua en que cae el rincón de Maracay, “estuvieron pobladas de naturales, como fue el principal Don Diego Tunarmey y Doña Germana Parica, principales, con algunos de sus sujetos, que hoy están agregados al pueblo de Turmero”.
Nos confiesa Castillo Lara de la ausencia de encomiendas en el sito de Maracay y sus cercanías. Sólo aparecen referencias a Martín Alfonzo o Alonso y su hijo Francisco de Vera en el Hato de Tapatapa. Pero se pone en duda que haya habido encomiendas, dada la confusión con las habidas en Charallave. El comentario da pie para creer que los Alonso-Vera vivían en estos sitios, pero no contaban con encomiendas de indígenas.

II
La insistencia es necesaria: Maracay no tiene carta de fundación. Maracay fue el pujo de un grupo de familias que necesitaba congregarse en una iglesia, por lo que escriben para que les sea provista casa de oración. Así, entre recados y recaderos, finalmente el deseo se convierte en realidad. De esta manera lo cuenta la solicitud al Obispo Baños y Sotomayor: “Los vecinos del Valle de Tapatapa y Maracay que aquí firmamos y los más que aquí irán contenidos en esta obligación, y no saben firmar decimos que habiéndonos agregado suplicándose al Ilmo. Señor Don Diego de Baños y Sotomayor, Obispo de esta Diócesis, se sirviese de erigir feligresía a estos dichos Valles, poniéndonos un sacerdote para el consuelo de nuestras almas y por las más razones que tenemos manifestadas, ofreciendo como ofrecemos el acudir con el estipendio para el Capellán y porque su Sría. Ilma. con su gran piedad permitió iglesia en que se celebrase el santísimo sacrificio de la misa, y ahora ido a los pies de Su Sría. Ilma. dos vecinos para pedir se acabe de erigir dicha feligresía y Capellán, y no hallándose la obligación que teníamos hecha, ha sido preciso el que se haga de nuevo, y por haber hoy otros más vecinos, por tanto para que nuestros cristianos y buenos deseos se consigan y ser tan el servicio de Dios nos obligamos a que en cada año daremos de estipendio al Cura Capellán que su Sría. Ilma. pusiere doscientos pesos de a ocho reales...” El documento menciona los nombres de los contribuyentes y la cantidad que cada uno da en beneficio de la iglesia que habrá de erigirse.
Y llegó el día: el 5 de marzo de 1701 nació la parroquia, la feligresía, y con ella el espíritu de la comarca que hoy lleva por nombre Maracay. De modo que no hubo espada, botalón y bandera que sentara señorío para fundación de pueblo de cristianos. Fue la petición de cincuenta familias la que posibilitó la existencia de esta villa, cerca de un lago y revelada en una geografía de árboles, sabana y montañas, las que tapan el mar.

III
A mitad del siglo XVIII era el cacao fuente de riqueza, pese a que Maracay fue poco dada a este cultivo, el cual sí despuntaba en otras zonas de la región, por su trabajo “exigente y dispendioso”. La tierra era buena para la caña, aunque más para el tabaco, el cual se daba en abundancia por los lados de Guaruto, “pero estaba estancado”. También el algodón, las verduras, el maíz y los granos.
El añil, de excelente factura para la tinta, “aparece, se desarrolla, cultiva y declina” a mediado del siglo XVIII, de modo que tanto el cacao como el mencionado añil ven fenecer su producción en los Valles de Aragua casi al mismo tiempo.
Dice el cronista que el añil “era una planta conocida aquí desde antiguo por los indígenas, que la usaban en sus tintes. Ya lo señalaba Don pedro José de Olavarriaga en su célebre “Instrucción General y Particular del Estado presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1724”.
Así, este cultivo logró cambios importantes en la población. La pobreza se alejó y la transformación económica ofreció nuevos rumbos a la pequeña población. De la pacífica aldea, alinderada al lago, pasó a ser un indevoto pueblo, como lo escribió el Obispo Mariano Martí en su Visita Pastoral a Maracay en 1782. El sacerdote dice las peores cosas de los habitantes de la comarca, quienes gracias a la influencia de la riqueza producida por el añil los llevó a “jugar juegos prohibidos, beber y embriagarse, pasar el tiempo en liviandades, estar y vivir muchos en una gran desidia sin trabajar ni venir a misa los días de fiesta ni asistir a la Doctrina”.
De modo que la ciudad también tuvo su paraíso terrenal, devenido luego en Sodoma y Gomorra, por la poca eficacia –según Martí-, poco cuidado y poco talento” de un Teniente de Gobernador que abandonó a la gente en s deberes.
La ciudad vegetal, tan dicha y mentada por historiadores y cronistas, así como la jardín pronunciada por Humboldt, habría de cruzar por la niebla del tiempo para separar las aguas del atraso y llegar a este hoy donde es singular advertir lo dicho por Martí en cuanto al comportamiento de mucha de su gente. No obstante, queda un hálito de aquélla que nació a la orilla de un espejo y creció en medio del tupido encanto de la flora.
Un paisaje con lago y añil que se nos descubre todavía virgen en su historia, en sus andanzas, en el verbo escondido de los hombres de antes, fabricados con el barro y los aires de este territorio bañado por la memoria de los días.

Imagenes tomadas de
http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=836740

CALENDARIO LLANERO

Adolfo Rodríguez

(Historiador y poeta venezolano)









MAYO

El primero se adorna la cruz con papel engrifado

De Armas Chity (1940) dice que “mayo huele a lluvia y a retoño”.

Próximo el tiempo invernal, emigran las aves viajeras, los ríos cogen agua, los esteros se llenan, guabinas metiéndose por lo mojado, algunas por entre los caminos del ganado; los gallitos azules van llegando en la noche y el saucé canta en el bosque.



Se inicia la creciente del Orinoco.

Para Jorge Plaz vienen las primeras lluvias, maduran mangos y merecures, retozan los venados, revive el mastrantal, las muchachas se adornan con flores los cabellos y con trajes antiguos como en carnaval.

Retorna la animación de los llaneros “a emprender de nuevo vaquerías, / lucen cobijas nuevas y caballos/, que ostentan con grandes gallardías”

Refiere Tamayo que “a medida que se acentúa la proximidad de las lluvias el tiempo se hace más calmoso y cuando éstas llegan el viento amaina por completo y un techo de espesas nubes cubre total o parcialmente el cielo; entonces los días son grises y la atmósfera se siente pesada”.
Especies de Acacias como la Cañafístola y la Lluvia de Oro, están en flor. Apetitosas a las aves, las cerecitas rojas del Semeruco, se abren maduras.
Florecen en masa el Lirio Sabanero y, por Camaguán, los josefinos, apamates y araguaneyes, en tanto se multiplican los loros reales.

La Garza blanca real se concentra en grupos de hasta quince individuos. Con llamadas guturales y alargando el cuello, en dirección vertical, se dispone al acto reproductivo. El llanero anticipa hacia donde irá en su vuelo.
Se aparea el Paují de Copete. Las bandadas de verano se separan en pequeños grupos familiares de un macho con varias hembras. Su canto es tempranero y al atardecer.
El Pato Real corteja a su pareja. Uno y otro moviendo rítmicamente la cabeza hacia adelante y hacia atrás, al tiempo que erizan sus crestas, extendiendo el cuello, elevando las alas y haciendo vibrar sus colas.
Las Guacharacas se aparean. Mientras el Nictibio Gigante tiene ya uno o dos pichones en nidales que apenas son leves concavidades en la curva de las ramas.
Los Osos Hormigueros o Meleros paren sus crías, que se guarecen aguardando a la madre, para salir sobre la espalda de ésta, por alimento.
Las tortugas nacen con el primer trueno de mayo dice Justo León.
Paren los Zorros Comunes, los Lavamanos y el Morrocoy.
Se incrementan crías de Monos.
Es la iniciación del lapso reproductivo del Corocoro Negro, un ibis de hábitos solitarios que hace nidos en los bosques de galería.
Mientras el Corocoro Colorado migra de los Llanos a la costa, donde críará sus pichones. Viaja en bandadas dibujando una “v” en su vuelo.
Se dispersan las de Patos Silbadores congregadas en verano, construyen nido sobre el suelo y anidan al amainar la estación. El tautaco deposita también sus huevos en el suelo.
Hacia el sur la anunciadora Cruz de Mayo: el Crucero como le dicen. Y se ocultan las cabrillas porque le deben un mes a mayo, dice don Félix León.
El coporo migra en grandes cardúmenes río arriba para las actividades reproductivas de mayo y junio


Ramo y Ayarzaguena (1983) registran cómo “los esteros se colman poco a poco” en mayo y junio, transformando la apariencia “cementada y estéril” de los bajíos, por las noches el coro de los anfibios “buscando a las hembras para realizar la puesta”, los insectos “interrumpen su estivación o reposo de verano” y se activan junto a crustáceos y pequeños peces que hacen del bajío una importante fuente de alimentos”, aprovechado también por zancudas como ibises y becacinas; y los tapones de barro que ocultaban las nidadas de galápagos se reblandecen y salen las crías. Tiempo de nacer iguanas y hallar presas fáciles los jóvenes gavilanes. Mientras pequeños pájaros aprovechan la proliferación de insectos. Los gallitos azules regresan en bandadas y se reproducen en los juncales, mientras en las masas vegetales se instalan los gallitos rojos flotando en el agua.

Franco, M. (2001) dice que mayo “es el mes de los fantasmas en el llano”: el del maute embrujao, “como un celaje, cerca de la laguna”, “mes de los pasos invisibles, la Cruz de Mayo relumbra en el cielo… El Silbón deja oir en Portuguesa su llamado, confundido con el canto de la “pavita”. Y cerca del Arauca, el Fin-Fin lanza en la brisa sus golpes invisibles”. En Cojedes el Jinete Sin cabeza, Ezequiel Zamora; en Guárico un becerro espectral persigue a los trasnochadores, y en oriente el oscuro caballo de Piar, la luna de mayo alborota gente, animales y fantasmas” (p. 77-78).

En la simbología de Florentino y El Diablo parece indicarse que hay menos soledad en el invierno, pero no menores riesgos: el de la inundación, el de las sombras densas de la noche cerrada y con lluvia. El colectivo llanero se siente tan expuesto bajo tales condiciones como cuando se cruza solitario la sabana seca e interminable. Pero también aquí el exorcismo es el canto:

“Noche de fiero chubasco / por la enlutada llanura / y de encendidas chipolas / que el rancho del peón alumbran”.

El luto, alusivo a lo fatal, lo riesgoso o demoníaco, representa en la primera parte, el quemado veraniego y, ahora, las noche cerradas del tiempo de invernal.

Dentro de la casa el contraste es entre el aguacero y los arpegios del arpa y las maracas:
“Adentro suena el capacho, / afuera bate la lluvia / vena en corazón de cedro / el bordón sangra ternura”.

Cerca el presagioso río:
“No lejos asoma el río, / pecho de sabana sucia, / inmóviles carameras/ pávidos brazos desnudan, / Escombros de minas lóbregas / el trueno arrastra y derrumba / Más allá coros errantes, / ventarrón de negra furia”.

Paz interior que afuera se exponer contrapunteo entre el agua y el árbol, aquella oscura, éste casi humano; o entre el árbol y las furias celestiales diamantes de la oscuridad:
“Y mientras se duerme el són / en las cuerdas vagabundas / el rayo a la palma sola / le tira señeras puntas.

El canto unge lo humano y luminoso:
“Canta una voz sabanera/ por el pensamiento pura,/ por la ilusión cristalina,/ por el aguardiente turbia”:

Un cantador que como buen llanero, ha afrentado los máximos desafíos del trabajo de llano y alcanzado lo imposible:
“Pique con la media noche/ cimarroneras en fuga:/ le eché soga a un orejano/ y enlacé la media luna”.

Es Florentino que recuerda la ilusión del agua en el desierto, propìciada, a mi entender, no por el Diablo convencional, si no por un daimon telúrico.
“Después cruzando sediento/ sobre la arena desnuda/ vide la tierra estrellada/ con lirios de primer lluvia”.

Situación engañosa que asemeja con un desaire de amor, sirviéndose, una vez más, de imágenes del trabajo de llano.
“y con si todo fuera/ por capricho de fortuna,/ le abrí mi lazo al amor sólo enlacé la amargura”.

Por lo que desde entonces “en mi libro/ hay no más que dos pinturas”, ambas contrastantes, indicativas del ciclo estacional de la región¨ :
“El chaparro en la candela/ y el pimpollo en la garúa”.

Pasado mayo “ya no brilla inclinada hacia el oriente / la hermosa Cruz del Sur. Barre las hojas / la ráfaga bravía, / y signando la negra lejanía / serpean ligeras llamaradas rojas” (Lazo Martí, Silva Criolla, estancia IX).


FUENTES CONSULTADAS
ARVELO TORREALBA, A (1995). Florentino y El Diablo (contiene las tres versiona principales del poema). Barinas: 90 años del Poeta Alberto Arvelo Torrealba.
De Armas Chitty, J. A. “Guárico”, en Conferencias Venezolanistas del Ateneo de Caracas (Aspecto histórico, cultural, geográfico y económico). Caracas: Editorial impresores Unidos, 1940. Pp. 39-56.:
FRANCO, Mercedes. Diccionario de Fantasmas, Misterios y Leyendas de Venezuela. Caracas: Los Libros de El Nacional, 2001.
Guía Ecoturística de Miro Popic Net, revisado en
http://www.miropopic.com/ecoturistica/
LAZO MARTI, Francisco. Poesías Caracas; Academia Venezolana de la Lengua, MCMLXXXVIII.
PLAZ, Jorge, Almanaque Llanero, en Torrealba, A. J., 1987, IV, 219.
Ramo, Cristina y Ayarzaguena, José. Fauna Llanera: Apuntes sobre su morfología y ecología. Caracas: Cuaderno Lagoven, 1983.
SÁNCHEZ OLIVO, Julio César. Bongos y canoas. San Juan de los Morros: Editorial Los Llanos, 1984.
SÁNCHEZ OLIVO, Julio César. Vaqueros y vaquerías en los Llanos de Apure. San Juan de los Morros: Editorial Los Llanos, 1984.
TAMAYO, Francisco. Los Llanos de Venezuela. Caracas: Instituto Pedagógico, 1961.
TORREALBA, Antonio José. El Diario de un Llanero, Caracas: UCV 1987.
INFORMANTES: Teodoro Sánchez Olivo, Félix León y Justo León.







Las 3 últimas fueron tomadas por Arturo Alvarez D'Armas.

martes, 12 de mayo de 2009

Teorías sobre el Universo

Eduardo Camps Vegas
(Titular U.C.V.)





En estos días en los que los científicos especulan no sólo sobre el origen de la vida, las leyes que regulan la estructuración de la materia y las bien detectadas “anomalías” en nuestras explicaciones sobre el mundo físico, bien pudiéramos los humanistas aportar ideas sobre este apasionante tema.
Desde que Stephen Hawkins, famoso profesor de física de la Universidad de Cambridge aceptó que de los “huecos negros” no escapaba nada, ni siquiera la luz, y propusiera que esto era sí en nuestro universo pero que podía ser diferente en un universo paralelo, cuya existencia es matemáticamente posible, la comunidad científica no ha dejado de especular sobre esta posibilidad.
Aunque poco saben los físicos y matemáticos sobre epistemología, esto no los ha inhibido de hacer las más alocadas afirmaciones.
En cambio, en el ámbito de las humanidades estamos acostumbrados a lidiar con tradiciones y cosmologías que dan por sentada la existencia de universos que coexisten con el nuestro, como por ejemplo el inframundo de los pueblos mesoamericanos, el mundo sobrenatural anejo al mundo material que se da en las religiones Cristiana, Judía y Musulmana, así como todas las tradiciones shamánicas, desde el Shinto japonés hasta las de los nativos hopi de Norteamérica en las que se afirma que toda materia está acompañada de un doble espiritual.
En nuestra tradición cristiana existen varios mundos, el mundo sobrenatural regido por la Santísima Trinidad, el orden preternatural, habitado por los arcángeles, ángeles, querubines, serafines, tronos y potestades, el mundo natural, en el que habitamos, regido por el hombre y el mundo infernal regido por Satanás, Infierno, demonios, diablos y seres inmundos.
Así mismo, la Historia tiene un doble cauce: de un lado la Historia Sagrada que en palabras de Guillermo Morón, sería el designio de Dios realizado por los hombres y una historia secular en la que está excluida toda explicación que no tenga una causa física, de modo que es racionalista.
A pesar de que los astrofísicos no están de acuerdo acerca de la antigüedad, distribución, densidad, velocidad y sentido del universo conocido, ni del espacio que éste ocupa afirman que tiene un doble, en el que posiblemente existiría una copia de Ud. mismo, sólo que en circunstancias históricas diferentes pues el doble pudiera haber “evolucionado” de manera diferente, digamos en el que Hitler hubiese sido el ganador de la Segunda Guerra Mundial.
Yo prefiero pensar que existen cinco universos: el espiritual, el orgánico, el inorgánico, el material y el humano.
Cada uno de esos universos se rige por sus propias reglas, por ejemplo en el mundo espiritual no existirían límites físicos como la muerte, la vida, el espacio, el tiempo, el volumen, la masa ni la gravedad. El universo material es el de todo lo mesurable, cuantificable, sensible, dimensionable en tres planos y concebido en formas que se dan en el tiempo: El universo orgánico, que se refiere todo lo vivo desde las células procariotas hasta las formas más complejas de existencia e inteligencia. El universo inorgánico, en el que existen los elementos en el tiempo y condiciones que le dan su apariencia. En este universo se dan modos de existencia: sólido, líquido, gaseoso, plasma y conductividad y modos de masa, que dependen de la capacidad para transformarse o de transformar a otros elementos. En este universo las cosas no son por si mismas sino que dependen de factores externos como temperatura, presión, tensión, flexión, etc. que definen sus propiedades físicas.
Finalmente el universo humano, que estaría situado en el centro de esta flor de cuatro pétalos, integrándolos y comprendiéndolos sólo marginalmente, de tal manera que la visión que tiene el hombre de los pétalos que lo rodean estaría limitada por el espacio que ocupa cada uno en la conciencia de la humanidad en el tiempo y el espacio, tanto individual como colectivamente.
Epistemológicamente hablando, es un asunto bien complejo pues se trata de un acto de comprensión y reflexión en el que el hombre y su entorno son objeto y sujeto al mismo tiempo en el cual la objetividad científica, requisito indispensable de la razón pura, queda anulada de entrada.
Así, el Universo podría definirse como un acuerdo entre los hombres y no un hecho real y concreto. Es una representación del vecindario en el que vivimos, en consecuencia casi cualquier interpretación de él sería tanto válida como probable, otra cosa es si la hipótesis sería comprobable con los instrumentos actualmente disponibles, más allá de los modelos matemáticos usados por los astrofísicos o las humildes contribuciones que podamos hacer los humanistas.

lunes, 11 de mayo de 2009

EL COLOR DE PIÑANGO

ADOLFO RODRIGUEZ
(Historiador y poeta. Los Teques, estado Miranda, Venezuela)


El historiador Manuel Pérez Vila escribe, en el diario El Nacional, sobre el color del General Judas Tadeo Piñango, en virtud de un testimonio del General Piar citado por Asdrúbal González. Piar incluye a Piñango en un listado de presuntos “blanquitos de Caracas”, que estarían ejerciendo inquinas de clase en un desagradable capítulo de nuestra lucha independentista. Discurre Don Manuel, con fuentes confiables, sobre la dudosa “limpieza de sangre” de Judas Tadeo. A lo cual me sumo sirviéndome de un artículo del “The New York Herald” en que califica el movimiento liberal venezolano como “partido de los negros”. Y los redactores del periódico El Republicano 190 del 10 de mayo de 1848 se sintieron heridos: juzgan tal aseveración una calumnia, porque

En Venezuela no hay ni puede haber partido por castas, porque están de tal manera mezclados los blancos, indios y negros, que el deslinde es ya imposible. Los españoles se esforzaron en mantener en la casta blanca un gran temor a las otras dos, para que no intentara la independencia por temor al dominio exclusivo de la casta destinada por ella a la esclavitud doméstica; y los oligarcas tan opresores e injustos como los españoles echaron mano hace mucho tiempo de ese mismo negro recurso para obligar a los blancos y a los que se tienen por tales a soportar la tiranía de una casta. Algunos norteamericanos han creído en la fábula del partido de castas en Venezuela, se han ligado con los oligarcas, para combatir aquí la tendencia que sostiene el partido liberal hacia la libertad de la esclavitud personal; y esta es la razón porque tiene eco en la tierra clásica de la libertad, la misma fábula del supuesto partido de los negros. Y es lo más singular, que todos los hombres de color que aspiran cierta representación social, están en el partido oligarca, en el partido que se dice de los blancos. Piñango, muere defendiendo ese partido, de que es jefe Páez, que es tan blanco como él; Espinal, Siso, Herrera, Hernáiz, Pereira, etc., etc., pertenecen al partido de los blancos; Guzmán, Valero, Ibarra, Larrazábal, Urrutia, Rivas, Carabaño, etc., pertenecen al partido de los negros. Es muy singular que los hijos de los negros sean partidarios de los blancos, y que estos sean partidarios de los negros, o formen un partido contra su misma casta.

Huelgan explicaciones. Muy bien se puede deducir a quienes alude cuando habla de aquellos que no siendo blancos se “tienen por tales”, y cuáles sí lo son.
Piñango había perecido treinta y cinco días antes, cuando habiendo invadido la provincia de Coro contra el gobierno de su tocayo José Tadeo Monagas, fue abatido el 5 de abril en el sitio de Taratara por el General Antonio Valero. Sólo fue herido, pero murió en Coro prisionero.
Tal vez la cercanía de su muerte hizo que el redactor fuese más discreto en la forma de atacar el asunto de su presunto color. Y continuamos esperando más datos para confirmar no sólo la identidad racial de Piñango, sino la de tantos: tanto la racial como sus verdaderas inclinaciones en esta ajetreada historia que no cesa de asombrar.

sábado, 9 de mayo de 2009

DIARIO DE INVIERNO. MOSCÚ, 2008.


Edgardo Malaspina
(Cronista, poeta y médico. Las Mercedes, estado Guárico, Venezuela)









VIERNES, 26 DE DICIEMBRE

11 grados bajo cero.
La nieve sobre el suelo se ha convertido en hielo muy duro y resbaladizo. Dos hombres hacen comentarios sobre mi chapka (gorra grande que cubre la cabeza y parte de la cara) con ironía porque consideran que no hace tanto frío. Allá ellos que están borrachos y son muy osados (de la palabra oso) y salen con la cabeza descubierta. Yo también lo hacía cuando era joven y me echaba unos tragos de vodka. En el Metro una valla publicitaria muy colorida contiene una serie completa de matriozkas con la inscripción: “El amor a la patria empieza por la familia. F. Bacon”. Un virtuoso toca el violín con un serrucho, y le sale una música bella y triste. Un poco más allá, un hombre con tacones danza a la española.

Vamos a la Plaza Roja, donde el alcalde de Moscú, Luzhkov, inaugura oficialmente las fiestas de navidad y año nuevo. Dijo, acompañado de Ded Moroz (San Nicolás) y Snigurochka (La Niña de las Nieves), que la navidad es una maravilla especialmente para los niños. (Antes, en el socialismo, era un invento imperialista y no se celebraba). Luego encendió las luces de un árbol, adornado con muchos juguetes y bombillas, colocado cerca del público. El árbol de navidad fue prohibido por los bolcheviques, quienes lo catalogaron de vestigio religioso del capitalismo. En 1935 algunos comunistas ucranianos convencieron a Stalin para que permitiera su vuelta a las casa y en las calles. El árbol regreso para acompañar la fiesta de año nuevo, pero sin la navidad, la cual volvió con la desaparición de la URSS.

Unos conjuntos infantiles animaron la velada con cantos y bailes. En otro lado de la Plaza Roja están los dobles de Lénin y Stalin. Les pregunto por Breznev, quien también se aparee de en vez en cuando, y contestan que no lo han visto hoy. Tenía razón Marx, cuando corrigió a Hegel , quien dijo: “la historia se repite”. El de Treveris agregó: “La primera vez la historia es en serio, la segunda sucede como parodia”.

Enrumbamos nuestros pasos hacia el Museo Chejov de Teatro. Allí se exponen las vestimentas originales de muchas obras teatrales usadas para el estreno, como Las Tres Hermanas, El Jardín de los Cerezos y Los días de los Turbín, esa pieza de Bulgakov sobre el enfrentamiento entre rojos y zaristas durante la revolución, y a la que Stalin asistió más de cincuenta veces para recordar sus momentos gloriosos de bolchevique triunfador.

Están también los sillones, desde donde dirigieron sus representaciones Stanislavski y Nemorovich- Danchenko, los innovadores del teatro ruso. Una de las joyas del museo es el baúl que usaba Chejov para sus viajes, y que llevó incluso a la isla de Sajalín, donde realizó una investigación médica.

martes, 5 de mayo de 2009

La antropología filosófica del venezolano: el estar-siendo en la comunidad

JOSÉ OBSWALDO PÉREZ*

“Lo que hasta hoy se ha alcanzado aquí
(en América), es sólo la repetición del Antiguo
Mundo y la expresión de una vida extranjera".
Hegel, G. Wilhem Friedich



1.- Introducción
En el pensamiento venezolano la cosmovisión es un elemento fundamental que nos permite y nos ayuda a esclarecer la estructura del mundo. La cosmovisión, pese a no ser una explicación racional o lógica de la realidad, tiene tanto valor como cualquier otra teoría filosófica ya que nos proporciona un conjunto de “principios comunes” para construir paradigmas o modelos en todos los niveles del pensamiento.
La cosmovisión se define como el conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o el concepto general del mundo que tiene una persona, en distinta época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. En otras palabras es un conjunto de nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía.
La complejidad creciente del mundo actual, y la magnitud de sus conflictos, es para el hombre de hoy un permanente desafío de comprensión y que, a partir de esos elementos paradigmáticos, tiene el reto de darle posibles soluciones. En el mundo latinoamericano, y en concreto en el escenario venezolano, llama la atención una profunda crisis institucional, articulada por una creciente miseria, no sólo material sino también moral y ética. En Venezuela, por ejemplo, subyacen desde hace siglos grandes desconocimientos culturales, políticos y económicos que conforman, junto con otros factores históricos, una nuestra de que nuestro país se debate en la falta de articulación de sus componentes sociales, con los cuales no ha podido avanzar hacia cambios más duraderos de bienestar social.
¿Cómo es nuestra percepción del mundo y nuestra endógena realidad? ¿Acaso nuestro pensamiento es una comprensión abstracta, de referencia modélica universal? He allí nuestra intensión de acercarnos a él, para poder así comprender mejor nuestro país. Creemos que un esfuerzo en este sentido es fundamental para abordar el complejo sistema educativo venezolano y, mediante un corto análisis, mostrar una faceta de la actual crisis del mundo venezolano, generada por una falta de paradigmas filosóficos estables.

2.- Un acercamiento al conocimiento venezolano.
Indagar sobre la concepción antropológica (filosofía humanística) del venezolano no es más que hacer una reflexión o una representación de su ser en todo su contexto filosófico, es decir una visualización de su lógo ( es decir, del mundo y su devenir) desde una visión cosmológica o metafisica ubicada en tres categorías: el sujeto, el espacio y el tiempo. De manera que todas las ideas del conocimiento venezolano constituyen un “tejido fisiológico”
[1], es decir una estructura institucional producida por comunidades que forman la exterioridad histórica del “pensamiento” eurocéntrico en su expresión y producción material.
Una revisión de toda nuestra “arqueología del saber” nos permite superar el dualismo ontológico de sujeto-objeto establecido en una tricotomía entre el espacio, el tiempo y los modos de producción simbólicos. Debemos entender que la visión antropológica del “ser” venezolano debe comenzar por una perspectiva hermenéuticamente histórica; es decir, por un reconocimiento de lo humano a partir de diferentes circunstancias y etapas históricas que conforman ese ente biofísico pensante y social que conformamos como una unidad o una entidad nacional. Especialmente, todos aquellos aportes de su inteligencia creadora.
Sin embargo, todo nuestro proceso de producción de pensamiento está marcado por una dependencia de ideas eurocéntricas (Nuño, 1990: 125). Desde la Colonia hasta nuestros días, Venezuela ha estado dependiendo de la expresión conceptual importada. Primero fueron los tomistas y suarecistas, de la Escuela del Tocuyo; después, Andrés Bello, con el empirismo inglés y con Simón Rodríguez, le tocó el turno a Rousseau y los enciclopedistas. Esta constante se mantuvo durante el siglo XIX y siguió hasta el siglo XX, sin que se fundara un pensamiento propio de “emancipación mental”, como lo propulsara en México Leopoldo Zea
[2].
Una advertencia de ese pensamiento abstracto la hace nuestro maestro y pensador venezolano Andrés Bello (1781-1865), quien decía al respecto: “Arrancóse el cetro al monarca, pero no al espíritu español: nuestros congresos obedecen sin sentirlo a inspiraciones góticas [...] hasta nuestros guerreros, adheridos a un fuero especial que está en pugna con el principio de la igualdad ante la ley —piedra angular de los gobiernos libres—, revelan el dominio de las ideas de esa misma España cuyas banderas hollaron” (Bello, 1945: 200).
Desde luego. Hay diferentes maneras para comprender la realidad. Pero aquí valoraremos la del “ser”, aquella que se acerca más a un pensar racional, mientras que la del “estar” la circunscribimos a un pensar mítico o irracional (desde el punto de vista del pensamiento occidental).
El ser es la categoría que caracteriza al desarrollo del pensamiento occidental, su manera de entender el mundo (es decir, su cosmovisión) y su interpretación de la realidad. En su historia se distinguen tres grandes momentos: a) la identificación del ser con el logos, b) la identificación del ser con la gracia y c) el resultado de esta -logización y gratificación que culmina con la concepción de la persona como una síntesis dual entre lo natural y lo tradicional. Todo este esquema configuró nuestro conocimiento a partir del papel que jugo el catolicismo y la teología en los aspectos filosóficos originales del pensamiento venezolano.
El estar se define como una categoría previa al ser, por lo tanto la comprensión de la realidad es diferente. La experiencia de la sabiduría de los pueblos es el “nosotros estamos” y la primera forma de esta sabiduría es el saber arraigado: las tradiciones, la cultura, las creencias populares. El ser y el estar son dos formas diferentes de comprensión del horizonte cultural, por lo tanto dan origen a dos estilos de vida distintos. La mediación de ambos modos de ver el mundo existe y Günther Rodolfo Kusch (1922-1979) la denomina el estar-siendo o el estar para ser.
“Es así como lo humano en América sólo se puede connotar como práctica, como un operar incesante, de allí el estar-siendo como fórmula dinámica que traduce el juego vital entre lo indeterminado y determinado, pero que hace a lo humano con un alcance universal, responde a su indeterminación, en referencia al fondo metafísico de lo existente en general, y también al silencio original, pero por eso mismo a la posibilidad de recuperarlo en una dimensión indo-americana. Se trata de descubrir lo humano a partir de su propio acontecer, lo realmente universal que se da en lo particular y empírico”
[3].
¿Esto quiere decir que deja de lado lo intelectual para quedarse en un mero estar?. La historia es un proceso continuun del ser que considera que todo lo que se le parece es y todo lo que no se le asemeje no es; como si existiera un pensamiento único. Un ejemplo ilustrativo podría ser el siguiente: el ser se identificaría con los conquistadores y los esclavistas, mientras que el estar con los explotados y los esclavizados. Se puede decir que, al final, a lo largo de la historia el ser se desentraña al estar.

3.- Principales características de la cosmovisión venezolana.
A lo largo de la historia venezolana se da una minivaloración de la cosmovisión y una supervaloración del logos. Para comprender el conocimiento venezolano hay que hacerlo desde sus propias categorías, es decir, desde la naturaleza del estar (de otra forma resultaría absurdo). Y para entender mejor esta categoría del estar, hay que relacionarla con los conceptos de amparo y germinación
[4]. Ambos sustratos de toda forma irreflexiva del pensamiento intelectual europeo, es lo que en americanismo moderno podríamos llamar la sapiencia popular o la sabiduría del pueblo. Nuestra cultura llanera, por ejemplo, es un laboratorio de saberes, donde el conocimiento se da como un proceso espontáneo a través de las experiencias y vivencias del ser humano.
En la década de lo setenta del siglo XX hasta nuestros días se ha hecho un intento de “nacionalizar” nuestro pensamiento abstracto, mediante la adopción de temas tales como “el ser del venezolano” y afines, tomados por lo general de la filosofía mexicana de la época (como se ve, siempre la tendencia a copiar). En esa búsqueda de ese re-pensar propio, producto de un conocimiento endógeno, hemos caído, en medio de un abismo accidental: en una visión heterogénea y confusa de ver la realidad. Si acaso lo que ha sucedido en los últimos veinte años es el desplazamiento de la zona de referencia de nuestro pensamiento, de Alemania y el centro de Europa, a los países de habla inglesa y a centros de conocimiento de los Estados Unidos, hasta la seducción del influjo tropical de la Revolución Cuba.
En la Venezuela contemporánea de hoy se disfruta de un pluralismo de doctrinas filosóficas que tienen su asidero en nuestras universidades públicas y privadas y con su consiguiente relativismo valorativo, pero no hace sino confirmar una vez más la dependencia cultural de las doctrinas generadas en Europa y en los Estados Unidos. Más allá del “ideal bolivariano” como pensamiento simbólico e ideológico que intenta fundar un pensamiento venezolanista y latinoamericano autóctono basado en la ideologización de la conciencia y extraído de la mitología del estar, se puede decir que Venezuela vive un proceso de crisis cuyo tránsito debe concluir con un nuevo paradigma (modelo) de pensamiento y sociedad.
Los fundamentos de nuestro pensamiento lo constituyen necesariamente una producción de comunidades localizadas en el tiempo y en el espacio integrando ciencia, filosofía, historiografía, lógica, epistemología y lingüística. Una revisión de nuestra historia de las ideas es una tarea arqueológica referida al análisis y a la crítica de textos venezolanos producidos por una diversidad de corrientes y pensadores, quienes conforman una genealogía propia de nuestro pensamiento. Aquí el concepto de “comunidad” tiene como referencia a nuestra condición filosófica producida concretamente en determinadas circunstancias históricas y culturales y quizás, en el tiempo en que han sido imaginadas (Anderson 1993:24); pero la conceptualización de este epístema no se define solamente en relación con una determinada temática –u objeto– específica porque los sujetos que producen e intervienen en la elaboración de una filosofía integran una comunidad histórica con una tradición de cultura y una “tonalidad espiritual” diferente a la europea y norteamericana. (Ardao 1987:87-88).
El concepto de comunidad permite relacionar la noción de temporalidad, que caracteriza a una comunidad histórica, con el concepto de espacialidad, una idea que incluye la exterioridad del cuerpo así como las prácticas concretas que se realizan en la realidad social, económica y cultural. Es decir, se relaciona con la interdisciplinaridad en el sentido de que la metafísica y el pensamiento de una época no son de exclusiva competencia de los filósofos. Parte desde el análisis deductivo, de lo general o lo particular e Inductivo, que se caracteriza por tres pasos, a saber:
· Una realidad que se muestra y el conocimiento de esta realidad (¿cómo es?)
· Asimilación y entendimiento de ésta (¿cómo debe ser?)
· Acción sobre la realidad para transformarla
El pensamiento venezolano no termina con una acción hacia el exterior, sino que su conocimiento interioriza la realidad y es el individuo quien la transforma, en una especie de ritual mágico. Pero esa cosmovisión subyace en un carácter fasto o nefasto que posee. En el pensar del venezolano no importa tanto el resultado como la manera en que se lo logra, lo que no quiere decir que carece de las categorías causa y efecto. Sino que es simplemente un conocimiento más modal que causal. El todo y la parte se confunden, no tienen distinción real. La parte es un todo y funciona como tal.
El objetivo, en el conocimiento occidental, consiste en hacer una apreciación imparcial de una situación objetiva, a fin de lograr una solución. En el conocimiento venezolano se utilizan soluciones de carácter positivista ante las manifestaciones de su vida emocional que se dan desde adentro, desde su corazón, y que implican aperturas a aspectos irracionales de personalidad que se aceptan en un nivel equiparable a lo racional. Es decir que no se trata de un conocimiento objeto, sino que trasciende al objeto desde la interioridad del sujeto, desde su corazón, el cual actúa como un regulador del juicio.
El fin del conocer - en el mundo venezolano-, sería aprehender eso que equilibra la oposición de los contrarios. Sólo así se lograra una cosmovisión y una lógica distinta. La verdad, en el conocimiento occidental, consiste en la coincidencia entre la realidad y el pensamiento; o la adecuación entre una proposición y el estado de las cosas que expresa. Para el conocimiento venezolano, la verdad tiene un carácter seminal: viene desde el fondo del sujeto y es puesta delante de la situación objetiva. No es una verdad ajena sino comprometedora al hombre mismo, cuya razón profunda ha animado siempre su pensar.

4. Conclusiones.
La primera conclusión, la más directa y tal vez la mas importante es que las categorías occidentales se han mantenido en el tiempo como paradigmas que sirven para comprender la realidad, ya que la cosmovisión venezolana en nada es diferente a lógica eurocentrista.
Segundo, el conocimiento venezolano es entonces muy semejante al occidental, que no se puede decir que sea universalmente plural mejor o peor, y tampoco se puede considerar alguna forma teórica como la única válida, pero creemos muy importante y muy enriquecedor el saber que no existe una sola forma de conocer el mundo. Y tercero se cree también que primero se debe estar más concientes de esa conformidad abstracta, muchas veces creativa, en la manera de pensar; en ese intento de inteligencia creadora capaz de construir sus concreciones históricas, como una capacidad humana que se desarrolla en un espacio social, histórico y cosmológico.

NOTAS BIBLIOGRAFICAS
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[1] ARDAO, ARTURO (1987). La inteligencia latinoamericana. Montevideo: Universidad de la República.
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[3] RODOLFO KUSCH (1978). Esbozo de una antropología filosófica americana, p.433-434.
[4] KUSCH, R (1970): El pensamiento indígena y popular en América, Instituto de Cultura Americana, 1ª. ed., México; y Geocultura del hombre americano (1976), Buenos Aires: Ed. García Cambeiro.

*Periodista e historiador venezolano (Ortiz, estado Guárico)