Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

domingo, 7 de marzo de 2010

CONFERENCIA INAUGURAL DE LA CÁTEDRA LIBRE DRA. IRMA MARINA MENDOZA

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San Juan de los Morros, miércoles 03 de marzo de 2010
Biblioteca Pública de San Juan de los Morros
Casa de la Cultura “Dr. Víctor Manuel Ovalles Carloman”



Felipe Hernández G.
Profesor Titular. UNESR
felipehernandez56@yahoo.es

Fotografías: Arturo Álvarez D'Armas





Honrado. Muy honrado me siento de hablarles en la mañana de hoy de la doctora Irma Mendoza. Agradezco a los intelectuales Arturo Álvarez D’Armas y Jeroh Juan Montilla por escoger mi nombre para que les presentara desde mi perspectiva, una semblanza de esta gentil y noble dama.
Inicio mi disertación diciendo, que:
Hablar de Irma Marina Mendoza pone en aprietos al más avisado. No hay, en efecto, ocurrencia más difícil que hablar de las cosas valiosas cuando por el trato cotidiano y permanente se han hecho tan familiares que las consideramos consustanciadas con nosotros. Para ponderar el valor del pan, de la sal, del agua y de la luz, es necesario alejarse un tanto y sentir su separación. Tal sucedió con Irma: llegamos a catar su calidad humana y profesoral cuando El Supremo solicitó su presencia y ella tomó la decisión de ausentarse de las ringleras docentes e históricas por las que siempre transitó.
Harto fascinante es la tarea de acercarse con ánimo escrutador y sentido crítico a la obra multiforme y fecunda de la doctora Irma Mendoza, quien fuera nuestra amiga, una gran venezolana, apasionada por la historia y la educación. Su producción despierta los más encendidos y justificados elogios enfocada desde cualquier ángulo. Si admirables fueron sus históricas participaciones como ponente en jornadas de distinto signo, también lo fue su dilatado y fecundo ejercicio magisterial, a la par de sus enjundiosos y bien documentados trabajos históricos. Idéntico parecer puede emitirse respecto a sus selectos escritos donde nos demostró sus aquilatadas competencias para el análisis riguroso y la exégesis literaria, apegada siempre a la rigurosidad que impone la ciencia de la historia.
La obra de Irma, posee un valor inconmensurable a la hora de izar el estudio del pasado del Guárico. Eso sí, ubicándola más allá del tamiz de las emociones y bajo la pupila histórica propiamente dicha. O, por decirlo de otro modo, asignándole el valor que le corresponde en el ojo de la razón. He aquí, entonces, el punto concéntrico para discernir en relación a la dimensión humana y a la obra legada por esta ilustre caraqueña y venezolana, iniciando el recorrido por la senda magisterial e histórica, fraguada por una mujer comprometida y plena de la talla de la doctora Irma Marina Mendoza.

Junto al conferencista intervención del Cronista de Camaguan Italo Jiménez Laya

Densa y sólida cultura, dominio perfecto de los recursos idiomáticos, amplia y diversificada información, profundidad conceptual y desvelada preocupación por expresarse en la más adecuada forma, son algunos de los atributos que se ponen de resalto en los escritos de esta talentosa intelectual, tan ejemplar por sus acciones como por sus obras.
Nada le fue ajeno, empero y amen, en su acción como historiadora la geografía guariqueña ocupó especial atención y significación, contribuyendo al acrecentamiento de su rostro como territorio, y su indeleble nombre en la esfera nacional. Como es sabido, la palabra historia proviene del sustantivo histor o alguien que ha visto para poder saber y saberse. En otro giro, tal como lo afirma el historiador Alexi Berríos – Berríos (2010), “la historia se afianza en lo sublunar y todo lo acontecido alrededor del hombre formará parte de la hechura temporal”. Estar ahí, como diría Heidegger: “existir, mostrarse, buscarse…” en el tiempo como convención bifurcada y terminar comprendiendo que estamos llenos de pasado. Eso sí, dándole siempre connotación verdadera a lo acontecido, sabiendo que el pasado se estudia desde el presente, situando al hecho en su contexto o correspondientes circunstancias.
En consonancia con lo expuesto, también compartimos con Alexi Berríos - Berríos, cuando sentencia, que “tarde o temprano, la balanza de la historia establece las dimensiones correspondientes al papel desempeñado por los hombres en la vida sublunar”, y es ahí donde pretendemos soportarnos, para atinar en la justa dimensión que reclama el perfil humano y la labor historiográfica de la venezolana Irma Mendoza.
Como historiadora, supo armonizar en decantada conjunción la riqueza expresiva con el acervo de datos obtenidos mediante la investigación metódica y rigurosa, sometida a los más actualizados procedimientos. Así lo atestiguan sus obras, expuestas en congresos, encuentros, jornadas, charlas, simposios y toda suerte de confrontación de saberes, valga recordar algunas de sus ponencias:
La Escuela Normal de Ortiz; El hato Alcornocal en el tiempo histórico colonial; Una Epidemia en Camaguán en el año 1846; El Cabildo de Pardos en Nirgua, siglos XVII y XVIII; Federico Brito Figueroa y la formación de historiadores profesionales en Venezuela; Conflictividad social en Tucupido, 1760-1840; Pueblos de doctrina, propiedad territorial y mayorazgo en los valles de Caracas: Nuestra Señora de la Encarnación de El Valle de la Pascua, 1620–1800 (que fue su tesis doctoral), y la Presencia de la mano de obra esclava de origen africano en el Guárico colonial, publicada en colectivo en el libro Resonancias de la Africanidad.
En esta última (2005:17), desvirtuó errátiles conceptos que se venían trasmitiendo acerca de la escasa o nula presencia de esclavos en el territorio de los llanos del Guárico durante el período colonial de nuestro país. Con fidedigna documentación, demostró una realidad muy distinta, para lo cual acotó en su obra, que la presencia de mano de obra esclava de origen africano en los hatos del Guárico Colonial llegó a representar más del 60%, lo que nos informa de su alto índice y de su importante significación económica y social, llegando a concluir, que “el espíritu de libertad reinante entre los esclavos, constituye un elemento esencial en la formación del llanero y que es imposible comprender el proceso de emancipación nacional sin hacer referencia a los negros de origen africano y sus descendientes que habitaron en la extensa geografía guariqueña…”
En consecuencia, los escritos de Irma nos muestran singularidades de la unidad histórica venezolana, transitando el nailon de los años hasta llegar a lo contemporáneo, asumiendo con transparencia el legado tácito de una historia concreta e inmodificable desde la perspectiva cientificista y societal.

Intervención del periodista e historiador José Obswaldo Pérez

Ahora bien, Irma Mendoza también captó la importancia del estudio de los lugares de Venezuela, es decir, de la historia regional y local como elementos consolidantes del ser nacional. En su caso particular, su preocupación la centró en el Guárico, a los estudiantes de la Maestría en Historia de la Universidad Rómulo Gallegos, les insistió en la elaboración de trabajos atinentes a las localidades y sus particularidades, buscando conectar los cuatro puntos cardinales del mapa territorial de la entidad, muchas veces escamoteado por elementos foráneos. Mejor todavía, un estado y un país desconocido y no sentido por sus hijos y una sociedad sumida en la inconciencia histórica.
Nos atrevemos a afirmar que conocía y compartía el sentir de don Mario Briceño Iragorry (1981:85), cuando sentencia:
Nunca alcanzará virtud creadora, ni crecerá cuanto es debido en nuestro espíritu la nación, la Patria total, capaz de abarcar en su seno los destinos de mil diversos pueblos, sino se profundiza su raigambre en la robusta individualidad de la Patria local, en el afecto inconmovible, al pueblo, al barrio, a la calleja, a la casa, en fin, donde corrieron los tiempos sin igual de nuestra infancia.
Como se puede ver, la doctora Irma Mendoza en sus investigaciones en el campo de la historia, puso de manifiesto cualidades que la colocan a la altura de un Marc Bloch (1886-1966), de un Mario Briceño Iragorry (1897-1958) o de un Federico Brito Figueroa (1922-2000), para nombrar sólo a tres eméritos historiadores fallecidos.
Sus escritos, muchos de ellos desperdigados por ahí, –que tal vez sobrepasen el centenar- constituyen paradigmas del buen decir historiográfico, por cuanto en ellos se aprecia de manera inobjetable de que manera se planteaba el carácter de ciencia que tiene la historia, con sus teorías, principios, método y métodos, normas, modelos y categorías, poniendo siempre de manifiesto todo lo que la identifica y le otorga el carácter científico-social, puesto que como lo afirmaba Marc Bloch (1986:26), “la historia como ciencia tiene como objeto fundamental al hombre”, así, muy asertivamente expone: “es el hombre el protagonista principal y la historia quiere aprehender a los hombres”, es decir, percibir y comprender a los individuos desde los diferentes contextos de la dinámica social, donde les corresponde desplegar, emprender o desarrollar acciones.
Amen de los valores específicamente históricos e historiográficos, la labor magisterial de Irma Mendoza es de obligante mención, ciñéndonos solamente al Guárico, la generosidad para formar nuevos relevos de historiadores en todos los municipios de nuestra entidad es inconmensurable, a través de la Maestría en Historia del Decanato de Postgrado de la Universidad Rómulo Gallegos fueron muchos quienes se nutrieron de las fuentes del saber de la homenajeada, quien con su elevado sentido de equidad y desprendimiento no escatimó esfuerzos para apoyar y enrumbar a todos aquellos que a ella acudieron en pos de sus consejos y enseñanzas. Elevada labor magisterial que ha fecundado con creces en las obras de muchos guariqueños que hoy encausan su quehacer investigativo por los senderos que de manera ponderada, con amor y paciencia generosa les trazó Irma.
Muchísimos son –y ya lo manifestamos antes- los escritos dejados por la doctora Irma Mendoza. Pero ella, quizás dejándose llevar por su consubstancial modestia, posiblemente no pensó en reunirlos todos y publicarlos. ¡Ojala que este valioso tesoro no se extravíe por los inclementes senderos del olvido o de la desidia! ¡Cuántas joyas representativas del buen decir académico y del correcto pensar historiográfico no podrán legarse a la posteridad! Recordamos hoy una muestra de los que hemos podido tener a nuestro alcance. Con su rescate y divulgación quedamos hoy comprometidos los auspiciadores de esta Cátedra Libre, la Universidad Rómulo Gallegos, sus exalumnos, sus amigos y todos los que profesamos a ésta singular ciudadana, educadora, paleógrafa e historiadora de vocación, profesión y oficio el más sincero afecto y la más profunda admiración. A ella también, la gratitud del pueblo guariqueño.
Como corolario no s atrevemos a decir, que con tales apreciaciones, Irma Mendoza vivirá para la historia brillando en lo alto de un canto suave que suele decir y decir, por el Guárico y por Venezuela.
Un momento del público asistente.

LA CÁTEDRA LIBRE DRA. IRMA MARINA MENDOZA

Cobijada por la impronta iniciática de los intelectuales guariqueños Arturo Álvarez D’Armas y Jeroh Juan Montilla, nace hoy miércoles, 03 de marzo de 2010, La Cátedra Libre Dra. Irma Marina Mendoza, es el derecho que les asiste como intelectuales y científicos sociales, con idoneidad suficiente para conducir una cátedra, donde difundir el pensamiento y la obra de tan insigne y preclara ciudadana.
Así, a la sombra tutelar del Sanjuanote, bajo el palio triunfal de azul sin palideces, coreado por voces de misterio que acarrea la brisa desde la montaña y el cerro Platillón y por voces de intimidad que musita en salmodia sin reposo El Castrero, donde fueron esparcidas sus cenizas. Acude puntual Irma Marina a una cita de jerarquía.
Pero es cita que escapa de la urdimbre del tiempo, desasistida de la conformación de caducidad, ajena al cansancio, y por tal trasciende por el marco de la rutina, desbordado el simple episodio y se hace quehacer vital para insertarse en la historia.
Torna una vez más, Irma Marina Mendoza a San Juan de los Morros, libre del torbellino de la vida en quietud y serenidad que no alteran cosas ni hombres; vuelve purificada de escorias y curada de flaquezas en el esplendor rutilante de sus días floridos; regresa descarnada de perecederas envolturas y sin voz en el tiempo, convertida en lección y hecha símbolo a través de una Cátedra Libre.
San Juan de los Morros y el Guárico todo han buscado para la justicia un valor propio: una hija de adopción; allega para el enaltecimiento presea sin artificio: un mujer de excepción; exhibe para la consagración definitiva gloria genuina: una maestra sin rival y una historiadora sin dobleces.
Por eso se le ablandan los artejos y le tornan a lozanía las carnes soleadas; la vieja sangre de cuatro siglos cobra ardores de mocedad y se ilumina el rostro e hincha el pecho y se le encienden de jubiló los ojos. Por eso su cielo es hoy más claro, más alegres los pájaros y más sonoro el río. Irma Marina Mendoza ha entrado en el afecto de la ciudad, se le ha quedado al Guárico en el alma. Y es éste el verdadero significado de la creación de esta Cátedra Libre; porque la cátedra hermana en la eficacia de un solo símbolo el triple contenido del pensar, del sentir y del querer guariqueño en todos sus alcances. Aquí queda para preservar contra el olvido, resistente a la mordedura de los años la faz, el alma y la obra de una vida cimera cuya altura no menguaran las nieblas que a ratos le tejen cercos de oscuridad. Tres caminos, una ruta: la grandeza.
Convergían en Irma, la mente lúcida y el hondo pensar, trabados sin desajustes los razonamientos, don de universalidad, poder de síntesis, como rasgos de su estructura mental; sentido del decoro, culto a la libertad interior, pasión de lo noble y de lo bello, repulsión instintiva a lo rastrero, lealtad a las propias convicciones, a la amistad y a la palabra dada, los lineamientos de su configuración moral, y como marco, cordialidad sin extremos, gentileza sin afectación, don de la palabra y don de gentes para un remate de auténtica grandeza.
Fue por signo y por elección, Maestra e Historiadora. Para tal la perfilaban esas sus dimensiones desbordantes de aptitud psicológica y social; y cuando por la conformación del deber ético y por requerimientos académicos, hubo de darse al apostolado de la docencia, hizo de ella su instrumento para la enseñanza de la historia que era su vocación vital. Si de todos es sabido éste su quehacer de naturaleza y de voluntad, sólo ahora la distancia descubre en ella perspectivas inéditas. Y así la palabra se le volvió semilla y la pluma arado para una siembra sin descanso, y el vivir mismo, empresa de riesgo y de fervor. Fue esta la jornada de la entrega, el camino del esplendor meridiano.
Hoy en lo que bien pudiésemos llamar el camino de triunfo, cuando se agota el tiempo, se descarna el espíritu y se muestran en desnudez el nombre y la vida. Alma, vida y nombre exhibe sin velos a Irma Mendoza a su regreso de la noche por la voluntad de dos intelectuales guariqueños de excepción: Arturo Álvarez D’Armas y Jeroh Juan Montilla.
Por esa voluntad, que es un indubitable gesto de lealtad y reconocimiento, torna Irma, para quebrar el silencio y reiniciar el diálogo, para recomenzar el magisterio de la inacabable siembra y realizar una maternidad de larga descendencia. Es la hora de la reivindicación, el camino del triunfo.
Vuelve a través de una Cátedra Universitaria, porque ésta sólo refleja la perennidad del nuevo quehacer; vuelve hecha símbolo y encarna la síntesis de un sistema de ideas que no envejecen, una forma de vida que se renueva con la poda de la adversidad, un sentido de trascendencia que de la circunstancia amasa permanencia y plenitud; regresa hecha norma para señalar caminos a la inquietud nacional, para introducir en la vida sin dolorosos retrocesos un germen de renovación, un impulso ascensional, torna hecha voz sin textura temporal para sanar la angustia y alentar el indispensable urgente reajuste de valores; torna hecha enseñanza para alzar mesnadas de redención histórica.
Y suenan los acordes, porque si alguna vez se conjugaron para el esplendor materia y espíritu fue en la existencia de Irma Marina Mendoza; si un tiempo llegaron a perfecta armonía gleba y luz fue en los días terrenales de esta mujer extraordinaria: bastaba catarle la envoltura para adivinar alma selecta; era suficiente tomarle la voz o el pulso de la mano, para llegar al filón de una contextura espiritual de excepción
Pero el signo funcional no se agotaba en los tiempos de leyenda, en la relación particular; trascendía el cerco individual, la zona de contingencia para campear en realidad y eficacia en el magisterio y la historia.
Un día llegó a San Juan de los Morros para un quehacer de jerarquía Irma Mendoza. Se adentró por las acogedoras sabanas y por los mil caminos del Guárico, hasta fundir con el paisaje su ancha y profunda humanidad; les tomó nombre y signo a las cosas y se convirtió en razón de vivir porque le llegó a la entraña del dolor y de la alegría. Por eso resolvió hacer de esta tierra razón de sus querencias y sus enseñanzas, para narrarle al tiempo a través de sus historias la hazaña de lo que ha sido; para mostrarle al día el riesgo y la posibilidad de la aventura. Irma Marina Mendoza y el Guárico, trenzados los brazos a través de esta Cátedra se asoman desde hoy a idéntico destino.
Nace la Cátedra Libre Irma Marina Mendoza, amparada en el pensamiento de Nietzsche, cuando dice que “lo que importa del árbol no es el fruto,… sino la semilla. Que es la que hace la diferencia entre los que creen y los que disfrutan… y porque todo lo que se hace por amor, se hace, más allá del bien y del mal".
Porque conscientes que “la primera semilla del alma racional es la esperanza; porque ella es la fuente de la vida”, así lo han decidido Arturo Álvarez D’Armas y Jeroh Juan Montilla, y para decírselos con palabras de la poetisa Liliana Echeverria Drummond (1974):
Con arcilla luminosa están modelando un cántaro.
Y brota una melodía en el aire de sus manos.
El tiempo rosa y plata cónstela sueños del alma.
Y tú que miras los mundos y sabes de sendas amplias, quieres dejar escondida una sonrisa en el cántaro.
Para que nunca se apague el brillo de una alianza.
Ni se olvide el corazón de encumbrar una palabra.


Otro instante del público asistente.

REFERENCIAS

BERRÍOS – BERRÍOS, Alexi. (2010): Mario Briceño Iragorry… bajo la óptica histórica. Valera - Estado Trujillo: UNESR. II Jornada Nacional de la Red de Historia Regional y Local de la UNESR. Zaraza, 25 y 26 de febrero de 2010.
BLOCH, Marc. (1986): Apología de la Historia o el Oficio del Historiador. Caracas, Barquisimeto, La Victoria: Coedición Fondo Editorial Lola de Fuenmayor / Fondo Editorial Buría. Colección Textos Clásicos.
BLOCH, Marc. (1975): Introducción a la Historia. México: Fondo de Cultura Económica.
BLOGS: Historiografías - Viento del Sur Editores - San Juan de los Morros y el Estado Guárico.
BRICEÑO IRAGORRY, Mario. (1981): Presencia e Imagen de Trujillo. Caracas: Biblioteca de Temas y Autores Trujillanos.
BRITO FIGUEROA, Federico. (1996): La Comprensión de la Historia en Marc Bloch. Barquisimeto: Fundación Buría.
ECHEVERRIA DRUMMOND, Liliana. (1974): Con Arcilla Luminosa. En: Revista Foro del Norte. http://www.hispanista.org/revista/norte/n1974/260/vers/260b.pdf
HEIDEGGER, Martín. (2005): El ser y el tiempo. México: Fondo de Cultura Económica. Traducción: José Gaos.
MENDOZA, Irma Marina. (2005): “La Presencia de la mano de obra esclava de origen africano en el Guárico Colonial”. En: Mendoza, Irma M., Ramos Guedez, José Marcial, Vannini de G. Marisa y Jesús García. (2005): Resonancias de la Africanidad. Caracas: Fondo Editorial del IPASME.
NIETZSCHE, Friedrich. (2009): Obra Completa II: (Así habló Zaratustra, Más allá del bien y del mal, La genealogía de la moral, El crepúsculo de los ídolos, El Anticristo). Madrid: Editorial Gredos.
En la ciudad de Valle de la Pascua, estado Guárico, a los veintiocho días del mes de febrero del año 2010.

martes, 2 de marzo de 2010

DE QUÉ NOS HABLAN LAS MONEDAS*

Dr. Eduardo Camps Vegas

Las monedas hablan, y hablan mucho sobre el país que las emitió, del número de sus pobladores, de su prosperidad o pobreza, de su comercio, de sus recursos naturales, de su grado de desarrollo económico y político y del alcance de su influencia en el entorno en el que se encuentra.
¿Cómo así?, ¿tanto nos pueden decir unas piezas de metal?.
Para hacer las monedas es preciso que el país cuente con minas de oro, de plata, de cobre y la tecnología para procesarlo, fundirlo, mezclarlo con otros metales y finalmente acuñarlo y distribuirlo. Además tiene que poseer una economía compleja y desarrollada. Fíjense que la sociedad egipcia duró miles de años y no existen monedas egipcias sino a partir de la dominación impuesta por Alejandro Magno. Los arqueólogos han encontrado en Egipto pedazos de oro y plata evidentemente cortados, por lo que es posible suponer que algunas transacciones se hacían con metales preciosos, pero el grueso de la población no utilizaba sino el canje como medio para hacer transacciones.
Así que no basta con tener las minas, la tecnología, un poder político y religioso centralizado, sino que debe existir una mentalidad comercial en la cual la moneda es el substituto del canje y el medio de pago por servicios prestados. Sólo en una sociedad de clases sociales puede existir la moneda, en sociedades hidráulicas, de regadío y de castas o estamentos el uso de la moneda no se “democratiza” sino que permanece restringido a la aristocracia, sea esta militar, feudal o clerical, en el mejor de los casos las monedas en circulación son, usualmente, de muy baja denominación para transacciones cotidianas de bajo monto.
Todos los aficionados a la numismática estamos pendiente del número de monedas de cada emisión, pues su abundancia o escasez determina en buena medida al valor de la moneda. El número de monedas nos habla del número de habitantes del país en cuestión. Y además, nos pueden contar si el número de habitantes crece, disminuye o se mantiene sin cambios con el tiempo. Por ejemplo. si el número de monedas en una acuñación es de 800.000 unidades, la población debe estar en el orden de los 3 o 4 millones de habitantes de acuerdo a la metodología de investigación demográfica.
Si las emisiones son continuas, se puede calcular la tasa de crecimiento anual de la población.
Por otra parte, si en la historia de una moneda se detecta la degradación de los materiales podemos establecer que esa sociedad sufre un proceso inflacionario en el cual la circulación monetaria juega ya un rol importante.
Si encontramos muchas monedas chinas en Japón o en el Sudeste asiático es válido afirmar que en algún momento China tuvo una poderosa influencia bien económica, religiosa o cultural, y si las inscripciones en las monedas llevan fechas y nombres de reyes se podrá precisar el momento histórico de esa expansión de China.
Aún si las monedas fueran los únicos documentos históricos que sobreviven a una cultura, las inscripciones en ellas permitirían establecer no sólo la sucesión de sus gobiernos y autoridades sino su cronología y otros datos valiosos.
Si la cronología reseñada por las monedas es común a varias y disímiles naciones, como en el caso de las cronologías cristiana, musulmana y hebrea, se puede determinar que una religión es preponderante en un área geográfica particular y, así mismo, inferir que la importancia de los acontecimientos religiosos fue tanta que ameritó la división de la historia en un antes y un después.
En la decoración de las monedas se puede deducir si la religión permite o no la representación de seres vivos como en el caso de las monedas elaboradas en los países cristianos, vivamente decoradas, y las musulmanas y hebreas en las que la decoración se limita a temas geométricos o a inscripciones de texto.
Aparte de estos datos secos y formales, las monedas son en sí mismas, obras de arte de imperecedera durabilidad. A diferencia de pinturas, frescos y esculturas la numismática está mucho menos expuesta a los daños del tiempo y, en consecuencia, constituyen un documento abundante que da cuenta de la habilidad artística de un pueblo.
En efecto, las monedas, aunque miniaturas, exigen del artesano que las crea: habilidad en el diseño, arte en su confección, desde el molde original hasta en el troquel que las estampa. Debe manejar muy bien el espacio para incluir en él tanto al monarca, los símbolos nacionales, el valor facial de la moneda, la fecha de fabricación, la ceca y en contados casos, la identidad del artista.
En verdad, que cada moneda que con la que nos relacionamos es un pedazo de historia que tiene mucho que enseñarnos sobre el pasado si las estudiamos bien y estamos pendientes del entorno que las creó .
*Publicado originalmente por Sociedad Colombiana de Numismáticos

lunes, 1 de marzo de 2010

RUMBO AL ORINOCO Y OTROS CUENTOS. Texto de Edgardo Malaspina.

Jeroh Juan Montilla


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Es un lugar común decir que el arte literario está conformado por cuatro géneros, la narrativa, la poesía, la dramaturgia y el ensayo. Sin embargo el espacio de lo literario no se delimita a estas normativas y muy trajinadas regiones de la imaginación escrita. Es necesario mencionar géneros hoy “emergentes”, en ellos hay mucha tinta impresa, en realidad no son muy novedosos, pero la tradición literaria los confinaba en un limbo, allí permanecían fronterizos o extraterritoriales. Estos son los géneros epistolar y los diarios personales.
Larga, enredada y manida es la discusión si estos dos últimos son o no literatura. Tzvetan Todorov dice: “En nuestros días, seguir insistiendo en la cuestión de los géneros puede parecer un poco ocioso y hasta anacrónico” (Pág. 47) Este estudioso, apoyándose en la apreciaciones de Maurice Blanchot, habla de como los géneros literarios se diluyen, se mezclan y sólo queda como producto es el libro por si mismo, resistiendo las incomodidades de lo genérico. La obra desobedece al género, pero de un modo paradójico, desobedece para enriquecerlo. Véase esas cumbres narrativas que conocemos como Ulisses de James Joyce y Rayuela de Julio Cortazar. Lo más sabroso de estas piezas es su dificultad lectora, el como nos obliga a leerlas con la brújula de la imaginación por delante.
Muchos narradores se valen del subterfugio técnico, que ofrecen la horma personalísima de la carta o la íntima continuidad del diario, para presentar historias de una maravillosa fuerza literaria. Ejemplo de ello es la novela Relaciones peligrosas de Chordelos de Laclos donde la atmósfera cómplice de lo epistolar nos atrapa desvergonzadamente. Es ese gusto por hurgar lo ajeno, el voyerismo ante la desnudez del otro en sus miserias y virtudes. También podemos mencionar al texto Cartas a un joven poeta, donde Rainer María Rilke mezcla lo franco y rudo de la didáctica escritural con la tersura de una poética con sentido inicial. En la parte de los diarios pueden mencionarse el de Franz Kafka, los dos del filósofo danés Kierkegaard, el personal y el que tituló Diario de un seductor, donde filosofía y literatura enmascaran la confesión personal, o ese dulce y melancólico diario de viaje que Azorín tituló La ruta de don Quijote.
Todo lo anterior sirve como preámbulo para escribir sobre la más reciente publicación del doctor Edgardo Malaspina: Rumbo al Orinoco y otros cuentos editado por la Fundación Editorial El perro y La Rana, Sistema Nacional de Imprentas, sección Guárico. Dentro de la colección cuentos: Argenis Rodríguez. Con un prólogo del periodista y cronista de la ciudad de San Juan de los Morros Argenis Ranuarez Angarita.
Edgardo Malaspina es oriundo de Las Mercedes del Llano, estado Guárico. Médico de profesión, docente universitario, editor dedicado cronista. Edgardo es muy prolífico como escritor, sus publicaciones tocan temáticas como la poesía, la política, la medicina, la crónica, la biografía, el arte, la narrativa, la historia local y la ética. En el caso de Malaspina vemos como se invierte la relación técnica entre tradición y la novedad genérica. Este escritor es un diarista pleno, su poesía y su narrativa, son en este caso la excusa, o mejor dicho, el subterfugio para continuar la escritura de ese gran diario de viaje que es toda su obra. Su poesía, tiene ese tono de lo huidizo, de una particular ansiedad ante la precariedad de lo instantáneo ya que el tiempo, que estaremos frente a lo rotundo de un suceso o a la gama infinita de detalles de un paisaje, es breve. Porque sólo estamos de paso, y ese momento o paraje único, el cual con toda seguridad dejaremos atrás para siempre, debe imprimirse con el afán de sus tintes más fuertes en la memoria imaginaria.
En Rumbo al Orinoco Malaspina explora una territorialidad donde lo telúrico y lo sentimental se mezclan en la fragua del tono local, mostrando sus haceres de cronista de soleado pueblo llanero. Un cronista que ha trajinado con mucho tiento la narrativa de Chejov, y muy al igual que este narrador y médico ruso, conoce de manera directa esos personajes que en la anonimia de los apartados pueblos viven enlazados a las perplejidades existenciales y universales que atormentan todos las mentes y corazones humanos de este planeta. Son emblemáticos en este libro relatos como Naturaleza muerta y Conversos, el primero hilado con la paciencia enumerativa de una gustosa oralidad y rematado con una puntada de sorpresivo humor negro, un humor que nos deja una mueca de no saber que diablos definitivamente somos los seres humanos, si debemos reír de modo condescendiente o enfurecernos y condenar a la especie. Y el otro lleno de esas dudas viscosas que no se despegan de nuestra conciencia, por más convicciones personales que tengamos a cuestas, o por más que nos restreguemos la mugre vivencial con panaceas filosóficas y religiosas. El relato que le da título al libro tiene asertivamente ese sentido narrativo del maestro Chejov, que sabía construir historias que nos dejan con una mayúscula interrogante en medio de nosotros mismos, historias que “intencionalmente” no concluyen. Que quedan como un extraño, pero a la vez sospechosamente familiar, objeto que alguien desconocido nos deja en las manos en una calurosa noche de entrecaminos. Definitivamente saludamos este trabajo de Edgardo, de muy buena madera narrativa, sabemos que vienen otros en camino, como lectores fieles y cultivados aguardamos para continuar el viaje en las líneas de su diario.

viernes, 26 de febrero de 2010

Inauguración de la Cátedra Libre de Historia “Doctora Irma Mendoza”


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Los Blogs - Historiografías
- Viento del Sur Editores
- San Juan de los Morros y
el Estado Guárico


INVITAN

A la Inauguración de la Cátedra Libre de Historia
“Doctora Irma Mendoza”

Conferencia:
Disertación sobre la vida y obra
de la historiadora Irma Mendoza
por el doctor Felipe Hernández
Lugar: San Juan de los Morros. Biblioteca Pública
Central “Rómulo Gallegos”
Fecha: miércoles 3 de marzo de 2.010
Hora: 9 de la mañana

lunes, 25 de enero de 2010

RECORDANDO A UN AMIGO… JOSÉ FRANCISCO ”PANCHO” RATTIA ESQUEDA

IN MEMORIAN

ELISUR EMILIO LARES BOLÍVAR

CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO ACHAGUAS - ESTADO APURE

ACHAGUAS, DICIEMBRE DEL 2009


Recordando a un AMIGO… José Francisco ”Pancho” Rattia Esqueda

Conocí a José Francisco Rattia Esqueda hace más de treinta y siete años cuando por el mes de octubre de 1972 iniciábamos estudios de 1er año de Humanidades o cuarto año de bachillerato como decíamos popularmente para esa época, al ingresar al Liceo “Francisco Lazo Martí”, única institución educativa --junto con la Escuela Técnica Industria “San Fernando”-- de Educación Media en la capital apureña. Éramos jóvenes con ansias de estudios, luces, instrucción, superación intelectual y personal, y buscando --sobre todo-- un futuro mejor. Él, venido de las sureñas regiones apureñas plenas de amarillos y rojizos medanales y de la ancestral y nutritiva chiga: Cunaviche, y yo, procedente de las tierras de Arichuna y de Achaguas, al este y oeste de San Fernando. Pancho había nacido el 31 de octubre de 1955 en San Miguel de Cunaviche, era hijo de doña Lina Vera Esqueda y don Ramón Rattia.

José Francisco Rattia Esqueda, mejor conocido como “Pacho Rattia”, había estudiado Educación Primaria en su pueblo natal, específicamente en el Grupo Escolar “Pedro Camejo”, hoy Escuela Básica Bolivariana, habiendo egresado de dicha institución en 1969.

Estudiamos juntos el primer año de humanidades, donde se destacó ampliamente por su inteligencia, siendo muy aventajado en Historia Contemporánea, Francés y Latín. En el segundo año, por problemas ajenos a su voluntad, fue trasladado para el turno de la noche, pero en la misma institución: El Liceo “Francisco Lazo Martí”.

Al graduarse de Bachiller, el joven Rattia empezó a trabajar desde septiembre de 1974 hasta julio de 1976 como Maestro de Aula en el mencionado Grupo Escolar “Pedro Camejo” y como Profesor por Horas en el Ciclo Básico Común “Cosme López Hurtado”, ambas instituciones ubicadas en su pueblo natal. Posteriormente, durante el año escolar 1976-1977 se desempeñó como Profesor por Horas en la Escuela Granja “José Manuel Sánchez Osto” en la sureña y fronteriza población apureña de Puerto Páez, y luego en el Grupo Escolar “Monseñor Enrique de Ferrari” ubicado en Puerto Ayacucho, capital del Territorio Federal Amazonas, hoy Estado Amazonas, y desde esta lloviosa y húmeda población amazonense regresó a las secas y calientes tierras apureñas donde ejerció el magisterio específicamente en El Samán de Apure, cabecera del Municipio Mucuritas, hoy Parroquia del mismo nombre.

Por mi parte, al graduarme de Bachiller en septiembre de 1974, inmediatamente fui a estudiar a la Universidad Católica “Andrés Bello” Extensión Táchira (UCABET) en San Cristóbal, y a partir de ese momento no volví a ver a Pancho Rattia sino hasta fines de la década de los 70’ y principios de los 80’ cuando trabajaba como Maestro de Aula en el Grupo Escolar “Ignacia Rodríguez de Mayol” y como Profesor por Horas en el Ciclo Básico Común “Batalla de Mucuritas” ambas instituciones ubicadas en El Samán de Apure, la primera, bajo la dirección del siempre recordado Br. Luís Ortiz, hombre intelectual y ferviente amante de la historia local, regional y nacional, de quien Pancho aprendió a amar nuestra historia venezolana, y la segunda, bajo la tutela del docente arichunero Lic. Pedro Antonio Velásquez. Es importante destacar acá que --quizás bajo la influencia directa del Br. Ortiz-- nuestro amigo Pancho siendo docente en El Samán de Apure fundó el periódico “El Mucuriteño”, órgano divulgativo semanal del Ciclo Básico Común “Batalla de Mucuritas”.

Al mismo tiempo, laboraba yo como docente en el Ciclo Básico Común “Saverio Barbarito Echenique”, ubicado en las instalaciones de la Escuela Granja del mismo nombre de la vecina población de Apurito.

Posteriormente, hacia los años 1983 y 1984, nos veíamos frecuentemente en Achaguas cuando él trabaja en el Ministerio de Sanidad, aún cuando seguía desempeñando su labor como docente en el Grupo Escolar “Batalla de Mucuritas” en El Samán de Apure, y yo ocupaba las funciones de docente en el Ciclo Diversificado “Diego Eugenio Chacón” diurno y en el Ciclo de Cultura Básica del mismo nombre en horario nocturno.

Bien entrada la década de los 80’ Rattia Esqueda laboró en Sabaneta de Barinas como técnico agropecuario, función que desempeñó excelentemente gracias a su experiencia agrotécnica en la Escuela Granja “José Manuel Sánchez Osto” de Puerto Páez, al sur del estado Apure. En septiembre de 1987 ya se encontraba de vuelta en su tierra cunavichera laborando como docente en la Escuela Básica “Pedro Camejo” y en el Ciclo Básico “Cosme López Hurtado” de su pueblo natal.

Nuestro amigo Pancho Rattia, aparte de ser un ferviente bolivariano fue un fervoroso paecista. Constantemente inculcaba a sus alumnos un entrañable amor por Venezuela y fomentaba en ellos los valores de identidad cultural e histórica. Por ello, su interés por la historia y la cultura nacional y regional apureña lo llevaron a fundar a fines de la década de los 70’ la Sociedad Bolivariana de Puerto Páez y el 5 de marzo del año 1988 fundó la Sociedad Bolivariana de Cunaviche, al lado del conocido cunavichero adoptivo el Sgto. (r) José Asunción Corona y de un grupo de mujeres y hombres cunavicheros preocupados e interesados en el rescate y difusión del pensamiento del Libertador Simón Bolívar. En los años siguientes se desempeñó como Secretario General de esa institución.

Hacia finales de la década de los 80’ nos conseguíamos constantemente en reuniones Ordinarias y Extraordinarias en la Sociedad Bolivariana de Venezuela centro correspondiente de San Fernando de Apure con sede en la Casa de Bolívar ubicada en la calle comercio de la capital apureña, él como Presidente del Centro Bolivariano de Cunaviche, primero, y luego como Secretario General, y yo como Ex-Presidente del Centro Bolivariano de Achaguas. Ya para esa época Pancho se desempeñaba como Cronista Oficial de Cunaviche perteneciendo --por supuesto-- a la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela (ANCOV). Es importante destacar que al momento de ingresar como miembro de la ANCOV era uno de los cronistas más jóvenes.

A partir de ese momento, el cronista apureño Pancho Rattia siempre asistió a Convenciones Nacionales Ordinarias y Extraordinarias de la ANCOV, en la cuales se dio a conocer ante todos los Cronista Oficiales de Venezuela por su jovialidad, su carácter entusiasta y ameno, por su recia personalidad y su constante interés demostrado por el conocimiento y defensa de la historia nacional. Como cronista asistió a las convenciones nacionales de Punto Fijo, Sanare, Araure, Mérida, Carupano, Barquisimeto, Maracaibo, Porlamar y otras tantas ciudades del país.

Entre muchas de las actividades culturales que desarrolló nuestro amigo Pancho Rattia dentro y fuera de Cunaviche por estos años, se encuentran las siguientes: En septiembre de 1990 asistió al Curso de Actualización de Problemas de Historia Económica y Social de los Llanos Venezolano-Colombianos (Siglo XVIII-XIX), auspiciado por la Universidad “José María Vargas”. El 12 de marzo de 1990 fundó la Biblioteca de Temas Bolivarianos con motivo del Bicentenario del nacimiento del Gral. José Antonio Páez, la cual llevaría el ostentoso nombre del cunavichero Gral. Rafael Márquez.

El 15 de febrero de 1990 fue designado como Coordinador de Cultura del Municipio Autónomo Pedro Camejo con sede en San Juan de Payara e inmediatamente fue investido como Cronista Oficial de dicho municipio, y para el 21 de septiembre del mismo año fue nominado Promotor de Bienestar Social del municipio Pedro Camejo, y como tal se vio involucrado en planes y proyectos favorecedores de su juventud y población en general.

En mayo de 1991 nos volvimos a encontrar en el II Seminario Nacional de El Llano y los Llaneros, organizado por la Universidad Nacional Experimental de los Llanos “Ezequiel Zamora” (UNELLEZ) en San Fernando de Apure y para ese mismo año fuimos co-fundadores del Centro de Estudios Histórico-Sociales del Llano Venezolano (CEHISLLAVE), con sede en la Casa de Bolívar de la misma ciudad en compañía de un grupo de inquietos apureños defensores de la historia local.

En mayo del mismo año 1991 participó en las Jornadas Universitarias Venezolanas y su Territorio: Venezuela en la Ultima Década del Siglo XX, auspiciadas por la Universidad “José María Vargas” y el Centro de Investigaciones Históricas de América Latina y el Caribe (CIHALC). Igualmente para el año 1991 incentivó los ex-alumnos del insigne maestro Cosme López Hurtado y logró obtener un busto de tan ilustre docente que fue develado durante las Fiestas Patronales de Cunaviche, celebradas entre el 25 y 30 de septiembre de dicho año.

Hacia fines de 1991 asistió como ponente al IV Congreso Internacional de Investigaciones Históricas en Barquisimeto, estado Lara. Para 1992 fundó la extensión Cultural UNELLEZ – Alcaldía de Pedro Camejo en Cunaviche, y participó en la XXI Convención Nacional Ordinaria de Cronistas Oficiales de Venezuela convocada por la ANCOV en Punto Fijo, estado Falcón, donde fue juramentado como Cronista Oficial del Municipio Pedro Camejo. Para ese mismo año asistió a la Convención Nacional Extraordinaria de Cronistas Oficiales de Venezuela organizada por la ANCOV en Sanare, estado Lara. En noviembre de 1992 volvimos a coincidir en la Jornada de Análisis y Reflexión sobre la Vida, Pensamiento y Obra del Libertador Simón Bolívar, planificada y organizada por la Zona Educativa en la capital apureña.

Para 1994 participó en la XXII Convención Nacional Ordinaria de Cronistas Oficiales de Venezuela planificada y convocada por la ANCOV en Araure, estado Portuguesa y para el mismo año asistió al Taller de Protocolo y Ceremonial del Estado bajo la Dirección de Educación y Cultura del Concejo municipal de El Hatillo, estado Miranda. En marzo del mismo año asistió al I Encuentro de Cronistas e Historiadores del Estado Apure, planificado, organizado y ejecutado por la Coordinación Regional de Turismo (CORATUR) y el Centro de Historia del Llano Venezolano (CEHISLLAVE) en la capital apureña. Dos meses después, en mayo, asistió al I Simposio sobre Historia Económica y Social de Venezuela auspiciado por la Dirección de Post-Grado de la Universidad “José María Vargas”, y a fines de ese mismo año participó en el III Congreso Nacional de Historia Regional y Local de la Universidad Católica “Andrés Bello”.

Corren los años, y nuestro amigo decidió trasladar su residencia de Cunaviche hacia Biruaca, y desde mediados de la década de los 90’, específicamente desde 1996, fue designado por la Ilustre Cámara Municipal de Biruaca como Cronista Oficial a honoren, y como tal, continuó con su labor investigativa y de asesoramiento a una gran parte de la población estudiantil biruaquense de Educación Básica, Secundaria y Superior.

En octubre de 1996 asistió al I Encuentro Regional sobre la Problemática Educativa del Estado Apure, auspiciado por la Universidad Nacional Experimental de los Llanos “Ezequiel Zamora” (UNELLEZ) en San Fernando de Apure, así como al VI Simposio Internacional de Historia de los Llanos Colombo-Venezolano, planificado y organizado por la Universidad Nacional Experimental “Rómulo Gallegos” (UNERG), la UNELLEZ y el CEHISLLAVE en la capital apureña durante el mismo mes y año.

Como cronista y difusor de conocimientos, publicó algunas de sus investigaciones en los tomos I y II de la Asociación de Cronistas Oficiales de Venezuela (ANCOV), relacionadas con los principales datos históricos de Cunaviche y Biruaca, respectivamente; así como también en revistas histórico-culturales y periódicos regionales utilizando para ello su conocida columna titulada “Lanza y Semblanza”. Así mismo, mantuvo por algún tiempo un programa radial cultural de corte histórico en la emisora biruaquense, “La Piraña”. En los últimos años de su vida se dedicó a la investigación de hechos y personajes históricos del municipio Biruaca.

Luego de más de 26 años de servicios ininterrumpidos en zonas rurales y urbanas del estado Apure, el 15 de mayo del año 2.000 recibió su merecida jubilación por parte del Ejecutivo del Estado Apure.

El 1º de agosto del 2004, la Lic. Carmen Hurtado Landaeta de Maica, Alcaldesa (E) del municipio Biruaca, firmó el Oficio que lo acreditaba como Cronista Oficial del Municipio Biruaca, cargo que venía desempeñando en forma honorífica desde 1996.

Hacia fines del año 2005 y casi todo el 2006 frecuentemente emprendíamos desde San Fernando y Biruaca cortos viajes a la ciudad de Achaguas, específicamente al Ilustre Concejo Municipal de esa localidad, él como Presidente de los Cronistas del Estado Apure y representante legal de ANCOV en estas tierras, y yo, como aspirante a desempeñar el cargo de Cronista Oficial del Municipio Achaguas.

Felizmente, dicho cargo salió a Concurso de Credenciales y este servidor, el martes 31 de octubre del 2006 en la Sala de Sesiones del Concejo Municipal de Achaguas, lo ganó en limpia lid. Los jurados del mismo fueron: Argenis Méndez Echenique (Cronista del Estado Apure), Pedro Pablo Olivares (Miembro del Centro Historia del Llano Venezolano (CEHISLLAVE), Esther Morillo (Directora de la Casa de la Cultura de Achaguas) y José Francisco Rattia Esqueda (Presidente de los Cronistas Oficiales del Estado Apure). El segundo lugar en dicho concurso lo obtuvo la ciudadana guachareña Prof. Luisa Martínez, siendo designada posteriormente como Cronista Adjunta.

El jueves 9 de noviembre del 2006 tomamos Juramento Legal los ciudadanos Elisur Emilio Lares Bolívar y Luisa Martínez como Cronista Oficial del Municipio Achaguas y Cronista Adjunta, respectivamente, ante el Presidente del Ilustre Concejo Municipal de Achaguas ciudadano concejal Jesús María Rattia. En el Acto de Juramentación me acompañaron los cronistas amigos, por el municipio Páez del Alto Apure: Aldo Donato Márquez y por el municipio Biruaca: José Francisco ”Pancho” Rattia Esqueda.

A partir de ese momento Pancho Rattia y yo estuvimos en constante planificación de actividades conjuntas que realizábamos como cronistas en nuestros respectivos municipios: Biruaca y Achaguas. Conjuntamente planificábamos, organizábamos y analizábamos (con comentarios y críticas) las ponencias que presentaríamos en diferentes Encuentros de Cronistas, Historiadores e Investigadores por distintos pueblos del estado Guárico, a saber: Guayabal, Camaguán, Calabozo, El Sombrero, Ortiz y Valle de La Pascua, entre otros. Además de ello, debo recordar que nuestro amigo Pancho fue en infinitas oportunidades Orador de Orden en diferentes actos de su vida pública en todos los pueblos apureños donde le correspondió cumplir su labor docente.

Pancho Rattia tuvo muchos amigos en toda Venezuela, y entre ellos se contaba el respetable y acucioso investigador, historiador y cronista barinés don José Esteban Ruíz Guevara. Es así como en octubre del 2007 coincidimos una vez más en la Casa de Bolívar de San Fernando durante el I Encuentro de Historiadores y Cronistas del estado Apure en el Homenaje Póstumo a José Esteban Ruíz Guevara, Ilustre Historiador y Cronista barinés, organizado por Sociedad Bolivariana de Venezuela centro correspondiente a San Fernando de Apure y el Centro de Historia de los Llanos Venezolanos (CEHISLLAVE).

En muchas ocasiones, Pancho junto a nuestro amigo y paisano-- de padres arichuneros-- el cronista por afición e investigador de la historia local sanfernandina Hugo Rafael Arana Páez, me acompañaron a varios eventos como foros y charlas que realizábamos en la población de Achaguas como parte de las funciones del Cronista Oficial del Municipio. Incluso, en alguna oportunidad se hizo acompañar a estos eventos por su hija Lina Elena, estudiante de Educación Integral mención Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR), núcleo Biruaca del estado Apure.

Como ejemplo de estos eventos realizados en Achaguas se pueden mencionar: el Foro “El pueblo como sujeto histórico en los procesos de libración. Los protagonistas silenciados: Indígenas, afroamericanos y heroínas venezolanas” en mayo del 2009 organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y las Jornadas “Proceso de Estructuración de las Regiones históricas en Venezuela, Dificultades Políticas Territoriales de la emancipación Nacional y sus repercusiones en el Siglo XIX y las tres primeras décadas del Siglo XX” en julio del 2009 auspiciado por Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior y la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), ambos en la Casa de la Cultura “Carlos Guevara”.

Como conocedor de la historia local, regional y nacional, y como Cronista Oficial de los municipios Pedro Camejo, primero, y Biruaca, después, nuestro amigo Pancho Rattia mantuvo una incansable labor investigativa y de asesoramiento a una gran parte de la población estudiantil cunavichera, sanjuaneense y biruaquense en los niveles de Educación Básica, Secundaria, Superior y hasta de Post-Grado, y en tal sentido, por su casa de habitación desfilaron estudiantes de todas las edades en busca de su biblioteca particular y su palabra instructora, formadora y orientadora de docente experimentado con más de treinta años de servicio.

Lamentablemente, nuestro biografiado, fue víctima de una terrible enfermedad que lo venía asechando o amenazando desde hacía cierto tiempo, y finalmente falleció cristianamente, rodeado de sus familiares más cercanos y amigos en el Hospital General “Pablo Acosta Ortiz” de San Fernando de Apure el día miércoles 4 de noviembre del 2009 a las 9:00 p.m. Sus restos reposan en el cementerio municipal de la capital apureña.

José Francisco ”Pancho” Rattia, nuestro hermano y amigo Cronista se marchó con las notas sagradas de sus apuntes históricos y un entrañable amor a los pueblos de Apure sabiendo que algún día entenderemos la grandiosidad de nuestros patrimonios histórico-culturales… Paz y Reposo Eterno a su Alma…

Estuvo unido sentimentalmente con una dama oriunda de La Estacada población ubicada al sur de Mantecal-municipio Muñoz, doña Lucía del Carmen Alvarado con quien procreó dos retoños cunavicheros: Francis Lucía y Lina Elena Rattia Alvarado. Otras semillas que dejó nuestro amigo fueron: Dulce María Rattia y Candelario Soto en Puerto Páez, y Lina del Valle, en El Samán de Apure.

HE CUMPLIDO CONTIGO AMIGO.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Asociación de Cronistas de Venezuela (1995) El libro de los cronistas de Venezuela. Tomo I. Acarigua – Edo. Portuguesa. Ediciones MARAVEN, Filial de Petróleos de Venezuela. Edición con motivo de la Celebración del Centenario del natalicio de Enrique Bernardo Núñez, primer Cronista Oficial nombrado por una Municipalidad en Venezuela. Impresora Portuguesa C. A.

Asociación de Cronistas de Venezuela (2004) El libro de los cronistas de Venezuela. Tomo II. Villa de Cura – Edo. Aragua. Publicaciones de la Gobernación del estado Aragua. Impresión Editorial Miranda.

Currículum Vitae del Cronista Oficial del Municipio Biruaca José Francisco Rattia Esqueda. Mayo del año 2009.

Entrevista personal al Cronista Oficial del Municipio Biruaca José Francisco Rattia Esqueda. Junio del año 2009.

Instituto del Patrimonio Cultural (2007) Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano: Municipios Biruaca y Pedro Camejo. Caracas. Ediciones del Instituto del Patrimonio Cultural y del Ministerio de La Cultura.

MATUTE, Elisa, SOLORZANO, Nakary y Ana Rosa TOVAR DÍAZ (1998) Niño cunavichero: Aquí te ofrecemos la historia de tu pueblo. Conócela. Biruaca. Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR). Tesis de Grado no publicada.

JULIO CÉSAR SÁNCHEZ OLIVO Y SU LABOR INVESTIGATIVA

Discurso leído en la Conmemoración Centenario del poeta apureño

don Julio César Sánchez Olivo

(21 de octubre de 1909 – 21 de octubre del 2009)

Achaguas -- estado Apure.


Elisur Emilio Lares Bolívar

Cronista Oficial del municipio Achaguas

Achaguas - Estado Apure.

Achaguas, 21 de Octubre del 2009


JULIO CÉSAR SÁNCHEZ OLIVO Y SU LABOR INVESTIGATIVA

Múltiples fueron las facetas que manifestó este distinguido apureño nacido en el hato Chaparralito, de la actual parroquia Guachara, del municipio Achaguas. Múltiples facetas --repito-- porque fue un llanero apureño que se destacó ampliamente como: investigador, cronista, poeta, compositor, ensayista, columnista, folklorista, llanerólogo, promotor social y cultural, radiodifusor, político e incluso hasta indigenista. Siendo, sobre todo, un apureño cien por ciento regionalista y amante de su lar nativo.

Aclaro primeramente, que los aspectos de la vida de este ilustre apureño que trataré en esta reseña serán sólo los de investigador y cronista. Selecciono sólo estos dos, por mi condición de Cronista Oficial del Municipio Achaguas. Sin embargo, antes de desarrollarlos, repasemos muy brevemente lo que fue su vida personal e intelectual.

Primeramente, podríamos afirmar que don Julio --con la ayuda de su madre, cuando un niño y luego un adolescente-- fue un completo autodidacta con una dilatada cultura que le permitió ocupar importantes cargos públicos, investigar, escribir y publicar significativas obras especialmente en el campo de la historia y las costumbres apureñas.

Segundo, en cuanto a su actividad cultural podríamos decir que en 1937 dio inicio a una incansable acción periodística que la llevaría hasta sus últimos años de vida. Fue fundador y colaborador de diversos periódicos regionales y nacionales a través de su columna “Camino Real” aparecida en 1941.

Su misma formación intelectual y su constante preocupación por los problemas generales y culturales de Apure, lo llevó a ser fundador, miembro activo, director y/o presidente de varias instituciones económico-sociales y culturales de esta región en el transcurso de toda su vida. Como ejemplo de ellas se tienen las siguientes: Asociación de Pequeños Criadores del Estado Apure, Asociación Regional Ganadera de Apure, Comité Pro-restablecimiento de las Vías Fluviales en Apure, Comité Amigos de Apure “María Josefa Salerno”, Comisión Editora de la Biblioteca de Temas y Autores Apureños, entre muchas otras.

En 1969 inició un Programa Radial dominical por la emisora sanfernandina “La Voz de Apure” titulado “El Apure de Ayer, de Hoy y de Siempre”, donde intentó demostrar --y lo logró-- que Apure sí tuvo un glorioso pasado cultural e histórico de alta talla. En 1975 publicó su poemario Por el Rumbo del Recuerdo, reeditado en 1978, donde presenta fielmente --a través de un verso recio-- las costumbres, hazañas y vivencias del llanero nato.

Pero… volvamos al primer punto de nuestra ponencia cuando decíamos que trataríamos sólo los aspectos de investigador y cronista que desarrolló don Julio sobre todo en sus últimos casi veinte (20) años de vida.

De 1970 a 1978 realizó una serie de investigaciones históricas de carácter biográfico, donde presentó la vida y obra de personajes como el padre Serafín Cedeño Castillo, los poetas Narciso Domínguez y Amadeo Garbi, los doctores Diego Eugenio Chacón, Alejandro Rivas Vázquez y su tío José Manuel Sánchez Osto, y el Sr. Carlos Rodríguez Rincones. Todos ellos, personajes que vivieron en San Fernando a principios del siglo XX.

Respetada audiencia como se darán cuenta, con la reseña de esta última información, ya vamos entrando paulatinamente a su actividad de investigador y cronista, y como tal, se dedicó a publicar decenas de trabajos de historia local, como señalaremos en las siguientes páginas.

En 1978 fue designado Cronista Oficial del Estado Apure, desde cuyo cargo emprendió una admirable labor logrando publicar 26 trabajos de investigación, los cuales buscaron básicamente dos propósitos: primero, demostrar que Apure había tenido una muy sobrada tradición histórico-cultural de alta talla, y segundo, exaltar el valor cultural de los hombres y mujeres de este estado.

Además, una característica muy particular de don Julio consistió en lo siguiente: a través de su Oficina de Cronista, difundió investigaciones de otros escritores reconocidos o no, quienes creyó que lo merecían.

En fin, como cronista continuó con la labor que venía realizando para dar a conocer personajes y hechos históricos significativos del acontecer cultural apureño, y es así como aparecen las biografías de Trina Omaira Salerno, Alejandro Rivas Vázquez, Clarisa Esté de Trejo, Rafael Márquez y Raimundo Fonseca, entre muchos otros, a través de las cuales Sánchez Olivo indirectamente demostró algunos aspectos histórico-culturales de las épocas vividas por ellos; reconstruyendo de esta forma, el pasado apureño.

Persistió nuestro personaje en divulgar la cultura y las tradiciones llaneras-apureñas a través de los siguientes trabajos: Bongos y canoas; Vaqueros y vaquerías en los llanos de Apure; y La langosta y la humareda. Relatos que constituyen recuerdos de acontecimientos muy conocidos por él, donde representa magistralmente los quehaceres del llanero apureño, quien “con virtudes admirables, conducta intachable y entrañable amor por su tierra, sabe enfrentar calamidades y ser superior a la reciedumbre del medio”. Como lo dijera el propio Sánchez Olivo en su folleto Vaqueros y vaquerías en los llanos de Apure.

Mención especial merecen tres investigaciones: La cultura y el desarrollo general de Apure, Valiosas edificaciones centenarias de Raimundo Fonseca, y San Fernando de Apure en 1922 y Sangrienta Batalla en sus calles el 20 de mayo del mismo año.

En las dos primeras, presentó una visión general de las actividades culturales sanfernandinas y el valor cultural-arquitectónico de viejas edificaciones, y en la tercera, describe y analiza el San Fernando de 1922 tomando en consideración los aspectos físico y cultural. Al final de la obra da a conocer los pormenores de la muerte del valiente general trujillano Waldino Arriaga Perdomo durante la refriega del 20 de mayo, acción de guerra dirigida contra el gobierno nacional del general Juan Vicente Gómez, acontecimiento considerado como tema principal en este importante evento.

Es importante destacar que todas estas obras de investigación histórica de don Julio César, han pasado a constituir parte del acervo cultural bibliográfico apureño, las cuales deberían ser consulta obligada y permanente para las nuevas generaciones apureñas.

Para concluir, se puede afirmar acerca de la labor intelectual de don Julio César, lo siguiente:

1 Como intelectual, múltiples fueron sus facetas: investigador, cronista, poeta, compositor, columnista, folklorista, llanerólogo, promotor cultural, radiodifusor, político e incluso hasta indigenista. Pero sobre todas las cosas, fue un apureño cien por ciento regionalista y amante de su lar nativo.

2 Conoció el llano apureño como la palma de su mano, lo cual le permitió narrar y describir sus costumbres con amor y pasión, y buscarle solución a sus múltiples problemas razonadamente.

3 Desde muy joven se propuso demostrar que Apure había tenido un glorioso pasado histórico-cultural, y lo demostró con sus trabajos de investigación, columna periodística y programa de radio.

4 Fue maestro y formador de nuevas generaciones de apureños dedicados a la investigación.

5 Sus obras de investigación histórica han pasado a constituir parte del acervo cultural bibliográfico apureño, las cuales deberían ser consulta obligada y permanente para las nuevas generaciones apureñas.

6 Es deber de todo apureño amante de su tierra, reconocer, resaltar y divulgar la tesonera labor que caracterizo a don Julio César en pro del rescate, conservación y difusión de nuestro patrimonio cultural.

7 Su nombre, vida ejemplar y méritos han traspasado las fronteras regionales, y hoy es reconocido a nivel nacional como un baluarte de nuestra Identidad Regional.

8 Para finalizar diré, que su labor de investigador y cronista fue, y es, ampliamente reconocida por personalidades e instituciones venezolanas, al punto que casi al final de su vida, fue designado Profesor Honorario de la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez”, Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua, en representación del estado Apure y Miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia, en representación de este mismo estado.

Don Julio falleció el 22 de abril de 1988 en la ciudad de Maracay cuando aún no había cumplido los 79 años de edad. Sus restos reposan en el viejo cementerio de San Fernando de Apure. Hoy día, una avenida de la urbanización Los Tamarindos de San Fernando de Apure, y varias bibliotecas públicas y privadas de la región llanera llevan su nombre.

Voy a finalizar mi intervención, parafraseando un pensamiento anónimo que recogí en el conocido Blog: “Fuego Cotidiano”, el cual dice más o menos así:

“Leer las obras histórico-literarias de don Julio César Sánchez Olivo es reencontrarse con UNO de los excelsos valores de la tierra llanera apureña” Anónimo.

El apureño Manuel Mendible Zurita, afirmó en una oportunidad:

“Julio César, amó al llano y a su tierra con pasión, luchando por mejorar el vivir del Apureño”


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Felipe (2008) Presencia de Julio César Sánchez Olivo en Valle de La Pascua. Ponencia publicada en www.fuegocotidiano.blogspot.com.

LARES BOLÍVAR, Elisur Emilio (1987) Cronología Vital de Julio César Sánchez Olivo. Caracas: Miguel Ángel García e hijo Impresores. Publicación Nº 3 del Cronista del Estado. Colección Biblioteca de Historia Apureña.

LARES BOLÍVAR, Elisur Emilio (2005a) Algunos escritores apureños. Caracas. Ediciones del Ministerio de la Cultura y el CONAC. Editorial el perro y la rana.

LARES SANTANA, Ángel Emilio (2009) Un guachareño cronista, y su labor admirable. Biruaca–estado Apure. [Ponencia presentada en la Conmemoración de los 87 años de la Batalla del 20 de mayo de 1922 en San Fernando de Apure dentro del marco de la Celebración del centenario del natalicio de Don Julio César Sánchez Olivo (1909–2009). Biruaca miércoles 20 de mayo del 2009]. 5 p. (PONENCIA).

MÉNDEZ ECHENIQUE, Argenis (1992) Sobre Julio César Sánchez Olivo. San Fernando de Apure: Ediciones de la Coordinación de Postgrado del Vice-Rectorado de Planificación y Desarrollo Regional de la UNELLEZ - Apure.

SÁNCHEZ OLIVO, Julio César (1984) Vaqueros y vaquerías en los llanos de Apure. San Juan de los Morros. Publicación Nº 26 del Cronista del Estado. Editorial los Llanos.

SÁNCHEZ OLIVO, Julio César (1987) San Fernando de Apure en 1922 y Sangrienta Batalla en sus calles el 20 de Mayo del mismo año. San Fernando de Apure. Publicación del Ejecutivo del Estado Apure en la Celebración del Bicentenario de la Fundación de la Capital Apureña. Editorial Cultura SRL. San Juan de Los Morros – estado Guárico.

SÁNCHEZ OLIVO, Julio César (1988) Crónicas de Apure. Caracas. Colección El Libro Menor, N° 125. Academia Nacional de la Historia. Italgráfica S.R.L.