Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

sábado, 20 de octubre de 2007

POEMAS DE IVÁN ROMERO VILLEGAS*


Soledad....

Recuerdo mirar el paisaje ver caer mis sueños,
volar mis temores y sumergirme en la soledad.
Ví al horizonte y ahí estaba.
Ahí estaba esa carta, la base de mi torre,
la base de mi vida.

La impotencia reposaba entre mis lágrimas,
quemando mis labios,
convirtiéndolos en sal, agrietándolos poco a poco.
dándole así un sabor amargo a mi pasado
a mi vida y a mi presente.

Huí de los lobos que firmaban mi carne con su olfato,
haciéndome recordar lo que soy y lo que seré.

Despejándome forcé una brecha entre el camino
de las imágenes fugaces que alumbraba mi martirio,
la silueta femenina que daría irónicamente
cese a mi confusión.

Ella dormía en su mullida cama
arropada en telas de impune soledad
que unían nuestros destinos.


La busqué con ímpetu hasta llegar a ella
Hallando refugio de la malvada
soledad en su cuerpo pecaminoso,
abatido por la sed caminé mis pesares por su cuerpo y
nos arropamos con la piel uno del otro.


Sumergidos por el deseo,
emergía vapor entre el roce de nuestros cuerpos,
dejando ver el sudor
que corría por su claro manto carnoso,
que poco a poco, extasiado por el dolor,
se alejaría sutilmente dando tiempo para
el inevitable retorno que ya clamaban nuestros
cuerpos eufóricos por el placer,
hambrientos de vida y compañía.
Al final de nuestro encuentro
Me despedí de su piel, raza de dioses, fundiéndome otra vez
Al hilo de la cotidiana soledad.


Solo cenizas

No fueron mas que cenizas, gritaba
No era mas que tiempo esparcido en la arena
apenas cocida por su propio aroma,
acariciada por colores tenues que sin vida
alguna arrepentirían a cualquier alma en su camino.

No habría tierra tan húmeda en mi vida
hasta que mi fugaz tacto topase con ella,
Aquella que enriquecida de arrepentimientos mortales
Secó mis heridas hasta levantarlas con mis sobras.

No esperaría más que una brecha en la arena,
una brecha en el tiempo que ya no tenía...
pues lo regalaría al suelo en mi camino

Mis rotas telas borrarían mi esencia en la arena.

No habría respuestas, no habría evidencias del
Alma sobreviviente.
Así cederían el triunfo al tiempo que
heredaría las cenizas del suelo en el camino,
que dormiría solo con orgullo por la eternidad.


Fugaz


“Todo se hunde en la niebla del olvido
Pero cuando la niebla se despeja
El olvido esta lleno de memoria”

Mario Benedetti.

No soy esclavo de relojes de arena
Ni soy una página eterna en la memoria.
Soy él verso vago de la juventud
De la prosperidad ajena
Y aun así soy el recuerdo de muchos.

Tan solo soy el pasajero
La pieza eficaz del exilio
Del destino
El naufrago de esta historia

Tan fugaz como una estrella
En esto del destino
Pasando de planeta en planeta
Siendo solo un instante de luz
Abriéndose lugar en el olvido
Paseando en la memoria.

Y quizás allí debo permanecer para siempre
Entre el olvido y la memoria
Pues no importa si le niego,
El olvido está lleno de memoria.



*Joven estudiante universitario y poeta venezolano.

miércoles, 17 de octubre de 2007

PAPÁ Y EL GOLPE DEL 48



Daniel R. Scott*

En los seis meses siguientes de su muerte, ¡cómo nos acordábamos de papá! El problema de ser el hijo cuarentón o sesentón de un hombre recio de casi cien años de edad es que se da por sentado el absurdo de que tu padre es un ser inmortal. Y él parecía eso: un ser sempiterno, el hombre que había descubierto el secreto de la eterna juventud. Nunca pensábamos en la posibilidad de su muerte y, cuando él nos la mencionaba como teniéndola ya cercana, nos reíamos en su cara. "Vas a asistir al entierro de nuestros nietos" le decía yo. A veces se me antojaba verlo como a uno de esos patriarcas vigorosos y milenarios sacados de una antiquísima genealogía del Génesis. Nunca se enfermó, no lo postraba dolencia alguna, no padeció los achaques propios de su avanzada edad y conservó siempre la vitalidad física y mental de los mejores años de su juventud. Un mes antes de su muerte escribí en mi diario: "Si con la Biblia aprendí que el hombre es frágil como la telaraña, con papá voy entendiendo que la vida también puede ser fuerte como el roble y hace todo lo posible por mantenerse en pie, como los árboles" Una mañana de marzo de 2005, conversando de cualquier cosa o tema, recordamos su participación en los sucesos del 24 de noviembre de 1948.
Como se sabe, esa es la fecha del golpe de Estado que las Fuerzas Armadas dieron al gobierno presidido por el escritor, educador y político Rómulo Gallegos, electo presidente el 14 de diciembre de 1947. Gloria de nuestras letras, mundialmente famoso por su afamada novela "Doña Bárbara," Gallegos no supo o no pudo manejarse en las complicadas artes de gobernar. Su gobierno y el partido que lo elevó a la primera magistratura del país resultaron abusivos, sectarios y anárquicos en el poder. Esto terminó por crear malestar en las Fuerzas Armadas. No pasó mucho tiempo sin que corrieran los rumores de golpe de Estado y derrocamientos. El presidente por su parte desmentía los rumores y hasta recibía a periodistas con sus pantuflas puestas como una señal inequívoca de que todo marchaba bien. Sin embargo el 20 de noviembre se suspenden las garantías constitucionales. Ya era demasiado tarde: desde el Ministerio de la Defensa el General Delgado Chalbaud dió el golpe de Estado.
¿Estaba papá informado del golpe? Los acontecimientos de ese día parecen confirmarlo. Él, como fundador del partido socialcristiano COPEI, sufrió en carne propia la conducta sectaria del partido de gobierno. "Cuando Caldera daba un mitin nosotros sus simpatizantes nos presentábamos al lugar con cabillas disfrazadas de banderines verdes" rememoraba papá. "De manera que si el partido de gobierno buscaba las maneras de sabotear el acto público encontraban en nuestros banderines un arma bien contundente." Además, el estamento militar contó con la colaboración de sectores políticos y religiosos del país, por lo cual se entiende que él estaba al tanto de lo que se venía fraguando en el ejército.
Ese día papá entró al cuartel, se trajo consigo a un pelotón de temerosos soldados e hizo preso a los dirigentes más destacados del régimen aquí en San Juan. La escena era insólita: él caminaba adelante y la tropa le seguía más atrás recorriendo las calles de la ciudad. Algún ciudadano se aventuró a gritar: "¿Y por qué se llevan preso a Antonio?" En esta parte del relato, papá invariablemente se echaba a reír. "Es que mi amigo no se daba cuenta que era yo quien capitaneaba a los valerosos cruzados." Calle a calle y uno a uno la dirigencia fue puesta bajo arresto, aún aquel pobre hombre que para escapar de sus captores se ocultó dentro de una letrina y luego tuvo que pasar por la vergüenza de estar tras las rejas con su traje teñido de malolientes sustancias excrementicias.
Ya avanzado el día se corrió el rumor de que la asonada había fracasado y que venía procedente de Maracay una división blindada para aniquilar la insurrección en San Juan. "¿Y ahora que vamos a hacer?" dijo la tropa mirándose las caras unos a otros. Papá tomó la palabra y sugirió: "Hagamos bombas molotov." Los soldados volvieron a verse las caras, confundidos. "¿Bombas qué?" preguntaron. "¿Qué es eso?" Entonces el civil, con el alma en vilo, procedió a explicarles cuán sencillo era fabricar una bomba molotov y de sus letales efectos sobre una unidad blindada. Los reclutas no salían de su asombro y papá, mientras giraba instrucciones y ayudaba a fabricar las fulanas bombas, pensaba: "Antes que caiga la noche soy hombre muerto." Ya muy anciano contaba: "Los soldados no sabían que hacer. Fueron momentos de mucha tensión. Su ignorancia en las artes de la guerra doméstica era cosa que me dejaba pasmado".
No hubo necesidad de utilizar las tales bombas. El presidente Gallegos fue detenido ese día en la mañana y en la tarde se constituyó una Junta de Gobierno Militar. El 5 de diciembre fue expulsado del país con toda su familia. El resto es Historia harto conocida. Papá quedó en las mentes de sus contemporáneos como el civil que se atrevió a entrar al cuartel durante el golpe del 48. Más interesante: los que apresó en aquella jornada terminaron siendo sus amigos.
Aún el del traje condecorado de sustancias excrementicias.
*Bibliotecario y escritor venezolano (En la foto aparecen Gallegos, Vargas, Delgado y Pérez Jiménez, 1948, tomada de http://www.javellan.com/en/art/?70)

miércoles, 10 de octubre de 2007

TIEMPO TRANSFIGURADO


Alberto Hernández*

1.-
Cambiante es la hora de decir cuando se trata de recoger la voz poética de quien nunca se ha separado de la palabra. Cambiante porque luego de tanto tiempo andado, merece otras lecturas. Nos obliga a imaginar, a cambiar como lectores y a convertirnos en las distintas entonaciones que el texto revela en su devenir.
Eugenio Montejo es poeta de muchas voces, como de distintos rostros, personajes que lo han destinado a ser “uno y múltiple”, de allí la transfiguración del tiempo que lo ha ocupado y lo sigue ocupando en el oficio de escribir.
Desde sus heterónimos, un poco Pessoa bajo los astros, un Montejo ausente, anclado en la casa donde “El tiempo dio cuenta de la llama”, nos conmina a verificar su tránsito por la poesía, la que comenzó a escribir en Valencia y se extendió por el mundo, a la orilla de estaciones dispersas o en el centro de ciudades donde aún restallan el silencio y “la fugaz hora del poema”.
Tiempo transfigurado (Ediciones Poesía, Valencia 2001) es su antología, la que le permitió destinar los poemas más cercanos, los más íntimos, apegados a aquello que precisó el poeta alguna vez: “La poesía es un melodioso ajedrez que jugamos con Dios en solitario…”.
2.-
Todos los libros de Eugenio Montejo se contienen airosos en esta selección personal. Selección al fin, se siente el acento de quien mira el fruto y lo descuelga. Se siente el gusto por lo que íntimamente transfiguró las edades, los días de decir con toda la obra recogida en un solo título.
Desde Orfeo, a su paso por Algunas palabras, hasta arribar a Partitura de la cigarra, Montejo figuró una antología cuya lectura nos regresa al hilo de la totalidad, y como él mismo lo afirma en la entrada del libro, con los nuevos días vendrán novedosas formas de la palabra poética, porque “Siempre terminará por sonar más hermosa la canción que no se deje predecir”. Así, si todo cambia que quede la 2necesidad de la palabra poética como fundamento de los días del hombre sobre la tierra, de la poesía como lumbre de nuestra humana terredad”.
3.-
“Tuyo es el tiempo cuando tu cuerpo pasa/ con el temblor del mundo,/ el tiempo, no tu cuerpo”. El poema –la recurrencia del tiempo- encarna la hora, aviva el afuera eterno, mientras el cuerpo, quien dice y se desdice, pasa, se aleja y desaparece: “solo trajimos el tiempo de estar vivos/ entre el relámpago y el viento”.
Desde su primer soplo verbal, Montejo ha sido favorecedor del “melodioso ajedrez que jugamos con Dios en solitario”. De allí entonces la fuerza de la poesía que “cruza la tierra sola”.
Su arte humaniza el poema, aquel artificio que Octavio Paz fecunda con las imágenes. Montejo mueve la presencia de la poesía, la traslada de un tiempo a otro: “Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;/ tiene la llave de la puerta./ Al entrar siempre se detiene a mirarnos./ Después abre su mano y nos entrega/ una flor o un guijarro, algo secreto,/ pero tan intenso que el corazón palpita/ demasiado veloz. Y despertamos”.
4.-
El poeta viaja por su libro. Con él sonamos en conjunto, polifónicos, y nos estacionamos en su Adiós al Siglo XX, en las calles nombradas, tocadas por el tiempo que termina, orillado por las vocales del “rumor infinito”.
Un viaje por una ciudad que podría ser Lisboa, límite entre el tiempo vertical, teórico y frecuente de guerras, “sangre abismos”.
Todos los libros transfigurados, tiempo de la poesía de Eugenio Montejo enana antología que nos prolonga y nos verifica en el misterio de lo cotidiano universal.
*Poeta y periodista venezolano

martes, 9 de octubre de 2007

DIARIO DE MOSCÚ







Edgardo Malaspina*




“Una de las principales funciones (sociales) de un diario personal es esa: ser leído furtivamente por otras personas”.
Susan Sontag
1977
JUEVES,18 DE AGOSTO. LAS MERCEDES DEL LLANO.
Me despedí de familiares y amigos. Con Juvenal, en la noche, abordamos el autobús que va hacia Caracas. El padre de Juvenal vociferó con jactancia y orgullo a los cuatro vientos que su hijo viajaba para Rusia. Esto alertó a los amigos de lo ajeno. Colocamos las maletas al final del bus y nos dormimos; pero los ladrones no durmieron. Abrieron nuestras maletas.. Juvenal perdió muchas cosas, entre ellas, vestimenta.
VIERNES,19 DE AGOSTO. CARACAS.
Día lluvioso, oscuro. Hacemos los últimos toques. Con Juvenal, Freddy González, y Mary conversamos de diferentes tópicos .Nos bebimos una botella de vino.
SÁBADO, 20 DE AGOSTO. MAIQUETÍA.
Partimos hacia Moscú a las 7 de la noche. Nos acompañaron Feddy y Mary.
DOMINGO, 21 DE AGOSTO. MOSCÚ.
Pasando por Paris( a las 9 de la mañana llegamos al aeropuerto de Orly y luego nos trasladaron al Charles de Gaulle) llegamos a Moscú a las 8 de la noche. Por todo fueron 24 horas de viaje, de las cuales 13 en avión y las demás en buses. Todavía había claridad. Dicen que así es en verano. Siento mucho frío. La ropa que llevo no protege mucho. Todo es distinto. Un grupo de venezolanos nos da la bienvenida. Una semana estaremos encerrados para hacernos los exámenes médicos. No entendemos nada.
LUNES, 22 DE AGOSTO.
Hay estudiante de todas partes del mundo. Converso con dos nicaraguenses. Con otros extranjeros cruzamos algunas palabras en inglés. De algo sirvió el bachillerato. En una semana saldremos de la cuarentena y rendiremos exámenes. Rogelio Brito me entregó una chaqueta y me ha servido mucho por lo del frío. Me paree que el ambiente es bueno para los estudios. Los venezolanos de la asociación nos visitan. Nos entregan lápices, papel y unos libros. Moscú me parece una ciudad limpia, grande, con aire puro y muchos árboles. Todo está como muy ordenado. Bueno, estoy viendo las cosas desde una ventana. Estamos aún encerrados. Los médicos nos visitan a cada rato. En el corredor de la residencia tenemos un televisor. Amigos comentan que la programación es educativa.
26 DE AGOSTO
Hoy finalizará la cuarentena. Saldremos de este encierro para iniciar clases el primero de septiembre. Repasamos para presentar las pruebas de exploración de conocimientos .Con los resultados de esas pruebas nos ubicarán en distintas secciones. Los rusos nos han tratado muy bien. Aparentemente todo es armonioso en esta ciudad. Creo que los enemigos a vencer para triunfar en mis estudios son tres: la nostalgia, el frío y el idioma. Los amigos comentan que además de las materias propias de la carrera estudiaremos a Marx, , Engels, a Lénin, y la historia de URSS. Nos aconsejan practicar deportes para vencer el frío. Un latino de un curso avanzado dice que en el salón de clases no se permiten más de 7 estudiantes y que las calificaciones son sobre 5 puntos. Conozco a unos palestinos. Dicen que han participado en guerras. Una chilena, que vivía en Europa desde el derrocamiento de Allende, me comenta que Pinochet caerá el próximo año.
Esta noche nos reunimos representantes de 10 países latinoamericanos para hablar de política.. Yo hablé en nombre de Venezuela.
1 DE SEPTIEMBRE.
Se inician las clases en la Facultad Preparatoria. Este día (1 de septiembre se le denomina Día del Conocimiento y es el comienzo de las actividades en las escuelas, liceos y universidades.) Cursaremos idioma ruso, biología, química, física e historia de la Unión Soviética. La semana pasada presenté exámenes de física , química y biología.
Ya en la madrugada noté los primeros destellos del sol. Me levanté temprano y a las 9 me dirigí al edificio de la Preparatoria. En auditorio los profesores charlaban en ruso , por supuesto. Nos daban explicaciones que cinco expertos traducían a sendos idiomas. Nos estaban ubicando. Dos profesores se hacían cargo de un grupo de 7 estudiantes. Todos se marchaban para iniciar las clases. Pronto quedé solo: me había metido en el auditorio de Letras y Humanidades y no en el de Medicina. Me dirigí a un profesor de nombre Valerio. Habla perfectamente el español y me orientó. Al poco rato estaba en mi salón. Empezamos a estudiar el alfabeto ruso y para mí la lección se hace fácil porque en Venezuela me compré un libro y me aprendí las letras rusas. Los profesores nos tratan como amigos, nos animan.
10 DE SEPTIEMBRE
Las clases son de nueve a doce, y luego de la una hasta las tres y media. Mi profesora de ruso se llama Elsa Alfredovna. Es una señora entrada en años con destellos de haber sido bella en su juventud Dice estar escribiendo un manual de ruso para latinoamericanos. Cometo la imprudencia de preguntarle sobre lo que pasó con Podgorny, el Presidente del Soviet Supremo defenestrado. Me llama aparte y me dice en voz baja que hay cosas que no se deben indagar.
Almuerzo en el comedor de la universidad, pero a veces compro algunas productos en el mercado. Sólo se pedir cuatro cosas: batón (barra de pan), molokó (leche), calbasá (mortadela) y maslo(mantequilla).
12 DE SEPTIEMBRE
La colonia de venezolanos nos invita a un bar. Nos sirven las cervezas directamente de los estantes en unas jarras grandes, pero están frías. En cada esquina hay un kiosco de cerveza. Parece que la beben como fresco.
En cada cuarto tenemos un radio. Es como una extensión de corneta con una sola emisora: Radio Moscú. Es práctico porque hace las veces de despertador: a las seis de la mañana inicia sus transmisiones con el himno soviético y a las doce de la noche deja de trabajar también con el himno.
13 DE SEPTIEMBRE
En Moscú hay pocos automóviles. No veo colas y los carros no forman alboroto con sus bocinas. El silencio es casi total. Hay trolebuses (buses que trabajan con electricidad para no contaminar el medio ambiente) con una conexión en una red de cables eléctricos. También hay tranvías. Conozco el Metro . Es una vía subterránea gigantesca.Ya visité la Plaza Roja. De regreso me perdí en el Metro. Unos muchachos del Komsomol me auxiliaron y me llevaron a la residencia.
26 DE SEPTIEMBRE
Empieza a caer nieve que se derrite rápidamente. Me pongo dos pantalones y tres camisas además de la chaqueta y los guantes para contrarrestar el frío. Nos llevan a una tienda y nos entregan un pesado abrigo negro, gorra, bufanda, medias de lana calzoncillos largos y guantes.
6 DE OCTUBRE
La temperatura en Moscú cada vez es más fría y está a 3 grados bajo cero. El ambiente es festivo por los preparativos del aniversario de la Revolución de Octubre (7 de noviembre por el calendario actual). Se habla de la nueva constitución soviética y de los Juegos Olímpicos. A dos cuadras de mi residencia construyen unas edificaciones para los juegos.
Los estudios van bien, pero el idioma ruso es difícil. Por los momentos estudió fonética y gramática , matemática e historia de la URSS en español. Nos dicen que en noviembre nos hablarán sólo en ruso y entonces tendremos también física, química y biología.
7 DE OCTUBRE
Compro el periódico Pravda para ejercitarme en la lectura. En español sólo se consiguen el Granma, y a veces Tribuna Popular. Me explican que la palabra “señor” está abolida con la revolución. Todos somos “camaradas” (tovarishi).
9 DE OCTUBRE
Visitamos el Museo de la Revolución. Nos muestran películas de Lénin y el Ché Guevara. Escuchamos sus voces. En la parte dedicada a la Segunda Guerra Mundial hay un retrato de Hitler roto y en el suelo ; jabón hecho con grasa humana por los nazis, harina de corcho para luchar contra la hambruna que vivieron los soldadas rusos, restos de un avión alemán derribado por los soviéticos.
Fuimos a la exposición del Kosmos. Vi y toqué una nave Soiuz de las que enviaron a la luna, el Vostok de Gagarin, un Apolo norteamericano junto a un Marte 4 un Venus 3. La perra Laika que enviaron al espacio y regresó muerta está momificada.
10 DE OCTUBRE
Un amigo árabe trae música egipcia para escuchar. Tenemos clases hasta los sábados. A veces cuando hay un feriado asistimos un domingo para recuperar la clase perdida.
26 DE OCTUBRE
La nostalgia aguda está pasando y me he adaptado al frío. Mastico un poco el ruso. Los amigos dicen que en diciembre estaremos hablando mejor. Esto es porque las clases de idioma son constantes e intensas. Vivo en el primer piso de la residencia y Juvenal en el quinto piso. Nos vemos todos los días.
Hay unas tiendas para extranjeros denominadas Beriozka que funcionan sólo en dolares.
9 DE DICIEMBRE
Mucha nieve. Todo es hielo. Estamos a 15 grados bajo cero. La atmósfera parece congelada, sin embargo no se siente tanto frío. Tal vez me estoy acostumbrando. Me preparo para los exámenes del primer semestre. No tendremos vacaciones de navidad. Aquí no se celebra, sin embargo los venezolanos decidimos hacer una pequeña fiesta. La nostalgia sigue pasando. Visitamos varias escuelas e instituciones de secundaria. Nos preguntan muchas cosas sobre nuestros países .Estoy entendiendo mejor el ruso.
10 DE DICIEMBRE
Tres venezolanos que vinieron con nosotros se marchan a Venezuela. Uno de ellos, a quien llamamos el árabe por su nariz grande, dice que no soportará pasar una navidad sin su familia. “ Tengo muchos años de capitalismo, no me gusta el socialismo”, dice. Otro, Francisco, no logra asimilar el idioma y piensa que cuando los rusos hablan se están refiriendo a él. Le diagnostican manía persecutoria .Los mamadores de gallo le dicen Pancho El Perseguido. El tercero lo llaman Perolito. Es un muchacho retraído y dice no poder superar la nostalgia.
*Cronista, poeta médico venezolano.

MUNICIPIO ORTIZ, PROBLEMÁTICA LIMÍTROFE


(Ponencia presentada en el III Encuentro de Cronistas e Historiadores
Municipio Ortiz, Estado Guárico, Venezuela, 4 Agosto 2007 )

Noel J. Lugo*


Introducción

Poblado que fue inspiración para la novela “Las Casas Muertas”, de Miguel Otero Silva. Ortiz, es voz de origen Vasco que significa “lugar donde abundan argomas”. La Argoma (Ulex Beaticus) es una planta espinosa, de flores amarillas, conocida también como Aulaga ó Retama espinosa.

El Municipio está ubicado al noroeste del estado Guárico, su capital es la población de Ortiz con una altitud de180 m.s.n.m, posee una extensión de 4.129 Km2, con una población de 18.377 habitantes, y cuya densidad poblacional es de 4,51 hab./km2, según Censo 2001.

La actividad económica es la agrícola, razón por la cual la vocación de uso de la tierra le configuran un potencial extraordinario, aún cuando el aprovechamiento de la tierra en su forma natural se hace mediante prácticas extensivas y tradicionales.

El Municipio Ortiz está conformado por cuatro parroquias, a saber: a)- parroquia Ortiz, capital Ortiz, a la vez capital del municipio. b)- parroquias San Francisco de Tiznados. c)- San José de Tiznados y d)- San Lorenzo de Tiznados cuyas capitales son los centros poblados de su mismo nombre, se comunica con poblados vecinos mediante carreteras pavimentadas de dos vías. La población de Ortiz se localiza en las coordenadas geográficas 09º37´30” de Latitud Norte y 67º17´12” de Longitud Oeste.

· El referido municipio, limita en el Norte con el Estado Carabobo, en el Este tiene a los municipios “Juan Germán Roscio” y “Julián Mellado” , en el Sur tiene al municipio “Francisco de Miranda”, todos del estado Guárico y en el Oeste tiene al Estado Cojedes. Cuando se trata de verificar los límites de dicho municipio en la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº. 22 del 16 de Septiembre de 1993, se evidencia algunas fallas, las cuales, es posible que se deba a error en la trascripción, desconocimiento de dichas áreas o a errores que se vienen cometiendo desde hace mucho tiempo, copiando éstos textualmente. Sin embargo, no obstante esto, el municipio Ortiz es uno de los pocos en el país que cuenta con galeras, tierra de llanuras, palmares y dentro de su seno guarda inmensas riquezas de minerales no metálicos, cuenta con caudalosos ríos, ejemplo el Tiznados con su respectiva represa, lo cual brinda magníficas oportunidades turísticas, sitios Históricos y de interés como: La Ciudad de Ortiz, las rarezas de San Luís, , Monumento Natural Cerro Platillón y sitios que fueron asientos de comunidades indígenas. Además está en la Ruta de Zamora y Rangel 1846-1847. en las parroquias San José, San Francisco y San Lorenzo de Tiznados, específicamente en los sitios Río Tiznados, Caño la Váquira, La Leona, Sabanas del Limón, Laguna de Piedra, El Caruto, La Vigía, Pacaragua, San Pablo y otros.
MUNICIPIO AUTÓNOMO "ORTIZ"

Gaceta Oficial del Estado Guárico: Extraordinaria N°. 22. Asamblea Legislativa del estado Guárico: Ley de División Político Territorial del Estado Guárico. San Juan de los Morros, 16 de Septiembre de 1.993.

CAPÍTULO II: DE LA DELIMITACIÓN DE LOS MUNICIPIOS QUE INTEGRAN EL ESTADO GUÁRICO.
ARTÍCULO 17.- Los Límites del Municipio Ortiz son los siguientes:

Por el Norte: Limita con el Estado Carabobo, partiendo desde el Cerro Monte Ralo, continuando con rumbo Sureste, pasando por el sitio La Aguadita, Cerro Platanal, Cerro Quebrada de Agua, Topo Los Cuernos, Fila Los Higuerotes, Topo El Salto, Topo Los Bueyes hasta el Pico Platillón.

Por el Este: Limita con la Parroquia Parapara, desde el último punto descrito fin de límites Norte, con rumbo Sur, tomando la fila Camoruco, Cerro Llamarada, sitio El Guayabal hasta el Río Mapire, continuando por éste aguas abajo hasta la boca de quebrada Grande; de aquí con rumbo este hacia la Loma el Floreño y fila de Corocito, luego serranía cuesta arriba hacia La aguada el Bejuquero, continúa el lindero con rumbo Sur por el Cerro La Mesera, Galeras de Pedregal y río Guesipo, hasta el cerro Campanario, de este punto se prosigue con una línea recta con rumbo Suroeste hasta el Río Guárico aguas abajo hasta la desembocadura de las quebradas de Las Lajas, al Suroeste del sitio Mapurite.

Por el Sur: Limita con el Municipio Francisco de Miranda, desde la desembocadura de la quebrada Las Lajas en el río Guárico, aguas arriba por éste hasta su cabecera para luego continuar rumbo al Oeste hasta la desembocadura del Caño El Moco en la quebrada Váquira, de aquí prosigue el lindero mediante una línea recta con rumbo Noreste hasta el Río Chirgua.

Por el Oeste: Limita con el Estado Cojedes, por el Río Chirgua aguas arriba desde el último punto descrito hasta sus cabeceras, para luego continuar por la filaTerrán Colorado, fila los Suspiros hasta el cerro Monte Ralo, punto de partida.

Problemas o fallas detectadas:

1- En el Límite Norte: 1.1 - No se menciona el punto específico del cerro Monte Ralo, de donde parte dicha delimitación. 1.2 – pasando por el sitio La Aguadita, ¿ si es un sitio poblado por donde pasa la línea?. 1.3 – Topo Loas Cuernos, es posible que el mencionado topo sea Los Cueros ya que es el único que aparece en la carta geográfica 6645. 1.4 – Hasta el Pico Platillón, se supone que es la parte de mayor altitud. 2 - En el Límite Este: 2.1. – No explican si el sitio El Guayabal es un poblado o qué? .2.2 - No indica el punto específico donde cae la línea en el Río Mapire.2.3 – Luego serranía cuesta arriba hacia La aguada el Bejuquero. ¿De qué serranía están hablando?. Cerca de los sitios nombrados en la carta 6644 aparece la Serranía Cuesta Vieja, es posible que se hubiese omitido dicho nombre. 2.4 - No indica en que punto cruza el río Guesipo. 2.5. – No hay especificidad en cada uno de los sitios nombrados. 2.6.- Tampoco se menciona el sitio donde corta al Río Paya. 2.7- la desembocadura de las quebradas de Las Lajas. Pregunto ¿cuántas quebradas son?. Supongo que, Debería de decir quebrada Las Lajas

En el límite Sur: 3.1- Se lee lo siguiente: Limita con el Municipio Francisco de Miranda, desde la desembocadura de la quebrada Las Lajas en el río Guárico, aguas arriba por éste hasta su cabecera para luego continuar rumbo al Oeste hasta la desembocadura del Caño El Moco en la quebrada Váquira”. 3.1.1-En ese sitio el Rìo Guárico tiene orientación Norte-Sur y no Este-Oeste. 3.1.2- Las cabeceras del Río Guárico están en el Estado Carabobo. 3.1.3- Por la orientación Este-Oeste; supuestamente debería de ser aguas arriba de la quebrada Las Lajas. Se cometió un error, tal vez, al escribir la palabra “éste” en vez de ésta. 3.2- Se lee lo siguiente: “de aquí prosigue el lindero mediante una línea recta con rumbo Noreste hasta el Río Chirgua”. De acuerdo a la carta 6643,el rumbo que lleva la mencionada línea línea es Noroeste y no Noreste, como se señala. 3.3- No especifican en que punto específico llega la línea al Río Chirgua. 3.4.- Tampoco se menciona que el límite toca al Estado Cojedes.

En el Límite Oeste: 4.1- En el límite anterior no existe ningún punto en específico descrito, con respecto al Río Chirgua. 4.2- Donde se lee “para luego continuar por la fila Terrán Colorado”. Lo correcto sería fila Terrón Colorado 4.3- El sitio específico del Cerro Monte Ralo no se especifica, ni al comienzo, ni al final.

CAPÍTULO II: DE LA LIMITACIÓN DE LAS PARROQUIAS CONSTITUIDAS DENTRO DEL TERRITORIO DE LOS MUNICIPIOS.
ARTÍCULO 30.- Los LÍMITES de la parroquia San Francisco de Tiznado, San José de Tiznado y San Lorenzo de Tiznado, constituido dentro del territorio del Municipio Ortiz.

a- ) De la Parroquia San Francisco de Tiznado.

Por el Norte: La Parroquia San Lorenzo de Tiznado desde el sitio de río Chirgua, filas de Chaparro Mocho, galera de Santa Rosa y río Palambra.

Por el Sur: Parroquia de San José de Tiznado y Guardatinajas.

Por el Este: Parroquia Ortiz y Cantagallo.

Por el Oeste: El Estado Cojedes.

Fallas o problemas detectados:
1- En el Límite Norte: No especifican el sitio específico en el Río Chirgua; así como tampoco Galeras de Santa Rosa, ni Río Palambra.

2- En el Límite Sur: El hecho de nombrar las parroquias no nos dice nada; ya que no hay puntos específicos.

3- En el Límite Este: El mismo error del límite anterior.

4- En el Límite Oeste: Se repiten los mismos errores anteriores.

b- ) De la Parroquia San José de Tiznados.

Por el Norte: San Francisco de Tiznado, desde el sector Doble Seis en línea recta con el sector Carutico y parcelamiento tres y cuatro de Güaitoco, Cumbote uno ( 1 ) y dos ( 2 ), el Arenal y del Zamuro en línea recta con la Galera de Mapire.

Por el Sur: Las Parroquias de Guardatinajas y el Rastro.

Por el Este: La Parroquia Ortiz.

Por el Oeste: La parroquia San Francisco de Tiznado.

Fallas o problemas detectados:
1- En el Límite Norte. En su última parte no se dice en que sitio toca la Galera de Mapire, ni por donde sigue.

2- Las demás delimitaciones no nos dice nada, no hay especificidad de sitios.

c- ) De la Parroquia San Lorenzo de Tiznado.

Por el Norte: El Estado Carabobo.

Por el Sur: Parroquia San Francisco de Tiznados.

Por el Este: Municipio Roscio y parroquia de Cantagallo.

Por el Oeste: El Estado Cojedes.

Fallas o problemas detectados:
En los cuatro puntos, la delimitación no es confiable; no dan puntos específicos. No se dan sitios de salida ni, mucho menos, sitios de llegada.

d)- La Parroquia Ortiz no aparece en Gaceta.

A pesar de que las fronteras del Municipio Autónomo Ortiz no están muy claras, es decir, no bien definidas, siendo las parroquias las más afectadas por no haber una especificación de sitios; sin embargo , éste presenta dentro de sus límites, puntos para el desarrollo turístico e industrial ya que presenta:
· 1- Sitios Históricos y de interés como: La Ciudad de Ortiz, las rarezas de San Luís y las diferentes represas.
· 2- Sitios que fueron asientos de comunidades indígenas.
· 3- Ruta de Zamora y Rangel 1846-1847. en las parroquias San José, San Francisco y San Lorenzo de Tiznados, específicamente en los sitios Río Tiznados, Caño la Váquira, La Leona, Sabanas del Limón, Laguna de Piedra, El Caruto, La Vigía, Pacaragua, San Pablo y otros.
· 4- Es uno de los pocos municipios del Guárico que en sus seno guarda enormes riquezas de arenas y gravas, arcillas plásticas, arenas silíceas, rocas o lajas ornamentales y posiblemente carbón, yeso, y gas.
· 5- Monumento Natural Cerro Platillón.

Referencias Bibliográficas

_________Diccionario Geográfico del Estado Guárico, Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables, Caracas, 1989.

____________Gaceta Oficial del Estado Guárico Ley de División Político Territorial del Estado Guárico. Extraordinaria Nº. 22. Asamblea Legislativa del Estado Guárico, 16 de septiembre de 1993.

__________Ley de Geografía, Cartografía y Catastro Nacional. Gaceta Oficial Nº. 37.002. Viernes 28 de Julio de 2000.

__________ Ley Orgánica del Poder Público Municipal. Gaceta Oficial Nº. 38.204. Extraordinaria del 08- de Junio de 2.005.

___________ Mapa –Hoja Carta Geográfica 6643 – Guardatinajas. M.O.P. Dirección de Cartografía Nacional.1965

___________ Mapa –Hoja Carta Geográfica 6644 –San José de Tiznados. M.O.P. Dirección de Cartografía Nacional.1967

___________ Mapa –Hoja Carta Geográfica 6645 – Belén. M.O.P. Dirección de Cartografía Nacional.1967

___________ Mapa –Hoja Carta Geográfica 6744 – El Sombrero. M.O.P. Dirección de Cartografía Nacional.1966

___________ Mapa –Hoja Carta Geográfica 6745 –San Juan de los Morros. M.O.P. Dirección de Cartografía Nacional.1974

Mapa de Ortiz. Htm. (Internet)


__________XIII Censo General de Población y Vivienda, 2001. Primeros Resultados. Instituto Nacional de Estadísticas

*Profesor de Geografía de Venezuela

lunes, 1 de octubre de 2007

Y SALIMOS A MATAR GENTE: INVESTIGACIÓN SOBRE EL DELICUENTE VENEZOLANO VIOLENTO DE ORIGEN POPULAR

Efrén Barazarte*
Dos tomos, que recogen novecientas páginas nos presenta el Centro de Investigaciones Populares (CIP) para dejar constancia de la investigación más sustancial que se ha realizado en Venezuela en los términos del conocimiento comprensivo del mundo de vida popular del delincuente venezolano. Alejandro Moreno Olmedo, sacerdote salesiano, psicólogo y Doctor en Ciencias Sociales, junto a un reconocido grupo de investigadores: Alexander Campos, Mirla Pérez, William Rodríguez, María Isabel Bustos, María Gabriela Marín Figuera, Pedro Parra, Blanca Benavides y Julio César Pérez González, son los autores de este título auspiciado por las Ediciones del Vice Rectorado Académico de la Universidad del Zulia. 2007. La obra establece un mundo de definiciones articuladas por medio de un lenguaje que hace explícito una red de terminologías que van descifrando los hilos que mueven al delincuente venezolano dentro de sus motivaciones más profundas.-definiciones que trataremos a grandes rasgos-. Los volúmenes van soportados con un cuerpo de referencias bibliografías, consultadas y no consultadas, que dialogan con los métodos cualitativos de corte biográfico, mas no se refiere a la autobiografía como tradicionalmente se conoce, sino de las nombradas “historias de vida”. Se advierte que el investigador no disfruta la cómoda actitud de indagar desde su escritorio sino que se convierte en actor social y participa de la vida de los actores que trata de conocer compartiendo sus mismos lugares de intercambio y formas de vida. Este tipo de investigación de carácter empírico contribuye a conocer, más allá del basamento teórico, una interpretación objetiva sobre los hechos y adquiere validación cuando la biografía está narrada por el propio actor (Historiador) en una relación de acompañamiento físico o no con el investigador (Co-historiador). Las trece historias de vida tratadas en esta investigación se desenvolvieron generalmente, por medio de un contacto permanente entre el historiador y el co-historiador.

Destacamos la existencia de un magistral prólogo que abona un terreno para otras reflexiones relacionadas con el delincuente popular del país y advierte que, desde un proceso hermenéutico de interpretación, sin la emoción de un artículo de prensa o la declaración de un criminalista, que los significados de las historias de vida se encuentran dentro de una relación de vida de los sujetos estudiados y no fuera de ellos. Alejandro Moreno apunta que esta investigación es convivida. Es decir, en la posibilidad de conocer la realidad desde dentro de ella misma. En ese transitar, difícil de resumir aquí, encontramos grandes revelaciones en relación a la comprensión de la familia venezolana. Existe así, un vivir en movimiento en el mundo-de-vida popular dentro de un discurrir que sintetiza el sentido de la palabra vivimiento, término que implica el modo de vida del pueblo venezolano desde la relación y para la relación y esa relación de lo vivido posee una significación, un sentido dentro de su propia realidad. Así pues, el venezolano popular se inserta fundamentalmente dentro de la noción de la familia matricentrada: la madre con sus hijos como la central y necesaria imagen familiar. De la ausencia de esa relación de vida con la madre, pende en gran manera la forma de vida del delincuente venezolano. Cuando acaece el ejercicio del vivir se entiende “por hombre aquel que vive y se vive hijo y por mujer, la que vive y se vive madre”.

Alejando Moreno, manifiesta la existencia de la relación en - madre que el hombre venezolano practica y que entendemos como una relación del adentro hacia el afuera y viceversa. Nosotros proponemos algo cercano al término matricentrismo, aunque el vocablo sea insuficiente. Reiteramos, pues, que la imagen de la madre centrada en un movimiento interno y constante y del fracaso de ese mover se origina y fluye la conducta distorsionada de un vivir desde y para la delincuencia. Es sorprendente el lenguaje determinante de los volúmenes. Ello obedece a la práctica “real” de la investigación vivida y realizada por años. El autor manifiesta: “Los hechos nos han confirmado, por una parte, que en una sola historia-de-vida están presentes los significados propios del delincuente violento en cuanto a tipo real”.

Los párrafos anteriores intentan crear en el lector la necesidad de leer con sentido de profundidad este importante título, así como la obra prolífica de Alejandro Moreno, que no podemos emprender en banales resúmenes. No obstante, es de nuestro interés formar otra interpretación del libro vinculada con el acontecer violento del modo de vida del político venezolano desde la práctica del poder. No vamos a repetir un resumen de las conclusiones del autor sobre el proceso del delincuente popular venezolano ya que el libro es profundamente explícito y certero, sino conformar un puente entre las conclusiones de la investigación mencionada y el (los) discurso (s) del mundo de vida de ese particular quehacer político y cómo opera, en el terreno de las relaciones, un discurso que desintegra al ciudadano en la práctica del vivir democrático. Nuestro cotejo interpretativo es un ejercicio de la lectura más que una intención dominante signada por una percepción subjetiva. Desde la interpretación de las historias de vida, reiteramos que unos de los perfiles del delincuente venezolano violento se expresa desde los siguientes aspectos que la investigación de Moreno nos muestra: “no asumir ninguna responsabilidad por los propios actos; afirmar su yo sobre y contra todos los límites; lenguaje centrado en el yo; los problemas vividos siempre como el yo, nunca como de los demás; búsqueda del dominio y el protagonismo siempre y en todo.” Podríamos asumir y vincular estos rasgos en aquello que muchos periodistas de la investigación, sociólogos, historiadores y ensayistas han referido como la naturaleza forajida del régimen político actual. El solo análisis del programa Aló, Presidente da señales de las grandes anécdotas centradas en el yo protagónico y del desinterés manifiesto sobre temas estructurales y coyunturales del acaecer político venezolano. Por ejemplo, el caso de la maleta de Antonini no se nombra porque es considerado a secas como un asunto policial, mientras que el problema de la delincuencia se encuentra por debajo del discurso oficial, que es cada vez más intenso, mediático y totalizador.

Advertimos que no se acusa de delincuente violento al ejecutivo sino que encontramos en los significados de su habla, signos evidentes de un mundo centralizado en sí mismo. “Si yo entrego el pincel otra persona alterará los colores del cuadro”. Este su reciente decir es manifiesto y ejemplarizante, otras muestras discursivas superarían el límite de nuestros espacios. Y como las actuales políticas gubernamentales están centradas en la práctica desde el poder ejecutivo, se habla de un estado forajido, al margen de una vivencia política descentralizadora en cuanto al equilibrio de los poderes signados por la Constitución y su vinculación con el ejercicio del libre pensamiento y de las toma de decisiones de interés colectivo. El lenguaje descentralizado de un Estado que cada vez se centra en el yo con un componente mesiánico, afirma el alejamiento con la gente. La noción de Estado-Gobierno-Mesianismo forma una tríada que distorsiona la relación de una verdadera realidad democrática donde el pueblo participa desde, con y para la dedocracia. Ese mismo fenómeno crea un rizoma de lenguaje bélico: la vivencia permanente -dice Moreno- de riesgo mortal asumida como natural y expresada en la frase: jugar a estar vivo.
Es igual que la arenga oficial de Patria, Socialismo o Muerte dicha a gritos por civiles y militares. Se abre entonces la posibilidad de investigar con mayor profundidad la visión del derecho político, que define como delito un sistema autoritario y defensor constante de su propio régimen.

EL PODER POR ENCIMA DE TODO COMO VALOR SUPREMO

Este subtítulo tomado de Moreno, afirma que el malandro maneja la díada del poder y respeto. El delincuente se rebela contra todo principio de autoridad, por eso merece “respeto” y de la misma manera observamos que un Estado delincuente es aquel que no le importa, por ejemplo, los principios elementales en cuanto a los derechos humanos. Recordamos los hechos ocurridos en torno a las protestas de los estudiantes universitarios por el caso del cierre de Radio Caracas Tele-visión. El Defensor del Pueblo se negó, alegando una noción equivocada de soberanía, a dar información a los organismos internacionales de derechos humanos sobre el número de jóvenes detenidos durante las protestas de mayo. Por otro lado, consideramos que esto no es nada nuevo en la política venezolana desde el nacimiento de nuestra República hasta nuestros días. La rebeldía ante las leyes naturales, sociales y constitucionales de parte de los gobernantes siempre fue y es el pan de su cada día. Los estudios de la praxis constitucional en Venezuela demuestran el desacato a nuestra Carta Magna.

Actualmente este fenómeno se ha agravado hasta tal punto que desde el origen de la actual Constitución, gracias a un proceso constituyente, nuestro Estado atrasado tipo Luis XIV, que maneja la practica del L’Etat, c’est moi “El Estado soy yo”, se ha dado la tarea de crear sistemas paralelos al margen de una legítima gobernabilidad. Un Estado-Gobierno, rebelde a toda norma nacional e internacional que no gobierna en el buen sentido del término sino que mantiene el poder como un fin en sí mismo. Un Estado que cada vez se parece al delincuente violento: Culpa a los demás de sus propios errores y desviaciones y se relaciona constantemente con un sector de la población violenta, que alimenta ideológicamente, y materializa sus distintas acciones dentro de otras distorsiones sociales, fomentando así un modo de vivir de los malvivientes fanáticos: la invasión de la propiedad privada; las pedradas lanzadas a un canal de televisión, así como la acción de impedir el desenvolvimiento de una marcha opositora. Respetando el espacio de este prestigioso diario, nos preguntamos el por qué el Presidente dijo en una ocasión que si él fuera un hombre sin trabajo robaría para darle de comer a sus hijos. Nos preguntamos, al respecto, el fondo real del significado de esas palabras, quizás venidas de unos de los sentidos trágicos del mundo de vida de la cultura venezolana. Manifestamos al respecto, que estos volúmenes abren distintas posibilidades de interpretación sobre estos grandes interrogantes y una invitación a su lectura para que nuestros hijos no salgan a matar gente.
*Profesor de literatura y poeta venezolano

jueves, 27 de septiembre de 2007

DE CÓMO UNA VEZ CONTRIBUÍ A CONSTRUIR EL COMUNISMO

Edgardo Malaspina*



Son tres días en tren desde Moscú hasta Kazajstán, el país de las estepas, y el Valle de las Piedras, donde las dunas cantan al soplo de los vientos y se encuentra el cosmódromo Baikonur, rampa de lanzamiento del primer hombre al espacio.
El viaje se hace ligero, la lectura hace olvidar las distancias. A veces conversas amenamente con los compañeros del vagón, juegas al ajedrez o te entretienes en la ventanilla observando los paisajes móviles: estaciones con gente apresurada, árboles grandes, rieles paralelos, trenes en sentido contrario que dejan un ruido sordo, pueblos con casas de madera, hombres trabajando en un huerto o arreando vacas. Sueñas con el traqueteo del tren. En la mañana tomas el té caliente, y eso cae muy bien en el estómago.
Atravesamos los Montes Urales con su vegetación impresionante; la estepa, el desierto, arena y piedra para entristecerse y reflexionar. Tal vez contemplando un paisaje similar de inhóspito, el poeta ucraniano Tarás Shevchenko escribió:
-El desierto no tiene verdor alguno, sólo arena y piedras. Uno se siente tan triste, que dan ganas de ahorcarse”. Bueno, no era para menos: estaba preso.
Luego el espíritu se reconforta: aparecen pinares y ajenjos, bosques de bayas y setas. Más tarde vemos las yurtas, las viviendas de los pastores, cónicas, de piel de oveja y cercas de madera.
En el 1218 Gengis Khan invadió Kazajstán, el cual pasó a formar parte del Imperio Mongol, conocido mejor como la Horda de Oro. Después de muchas guerras los kazajos decidieron unirse a la Rusia zarista en 1731. Con el triunfo de la revolución rusa en 1917 los marxistas organizaron al pueblo, y en 1919 los kazajos rojos derrotaron a los blancos. En 1920 Kazajstan se declaró socialista y empezó la cooperativización de la agricultura a través de los koljozes.
Vivíamos en el koljoz “18 años de Kazajstán”, cerca de Shortandí, en una casa de paredes muy anchas. De día el calor era agobiante, y de noche hacía mucho frío. Estuvimos en Tselinograd y en Alma – Ata, la capital. Almá – Ata es la ciudad de los manzanos, las calles rectas, los canales y las fuentes refrescantes. Visitamos el Teatro Académico Kazajo de Opera y Ballet “Abái”, contemplamos la montaña de Koktiubé. Precisamente estuvimos en esta ciudad en 1978, año cuando se celebró allí la famosa conferencia internacional de médicos y en cuya declaración se definió el concepto de atención primaria de salud. Pero para esa época yo era un estudiante que apenas se iniciaba en la carrera de medicina y empleaba mis vacaciones para trabajar en las brigadas estudiantiles o stroiatriad. Esta aventura la repetí en el siguiente año. Mi brigada se llamaba Los Ingenieros.
Las brigadas estudiantiles de trabajo voluntario permitían obtener un dinero extra, pero también era una actividad idealista: una parte de lo ganado era destinado a un fondo de solidaridad con los pueblos en lucha contra el imperialismo, el neocolonialismo, el fascismo y la reacción. Así nos lo transmitían. Así lo repetíamos con orgullo. En 1978 aportamos tres días de nuestro trabajo a esos fondos solidarios.
Nuestra labor se relacionaba con la construcción: hacíamos casas con paredes hasta de un metro de grosor y techos compuestos de varias capas de diferentes materiales, aserrín y cemento. Este tipo de viviendas tiene una ventaja: cuando hay nieve produce calor, y al contrario, durante la estación calurosa son frescas porque no las penetra la luz solar.
Nos levantábamos temprano, y luego del desayuno nos dirigíamos a la construcción. Usábamos muchas piedras, las cuales cargábamos en parihuelas; y ese era precisamente uno de mis ocupaciones. En la tarde descansábamos. Los sábados eran también laborales; pero el domingo era de fiesta. Varias veces, al aire libre, hicimos la típica parrilla rusa o shaslik. La cerveza la traían en barriles y nadie se preocupaba en enfriarla. Era una cerveza fuerte y de un amarillo oscuro. A veces la fiesta era en un salón con música en vivo y mucho vino. Recuerdo un vino tinto ácido llamado Aldán que vendían en botellas pequeñas.
Observé que en el campo la gente solía andar en sus caballos y que la estepa es muy similar a nuestro llano. En un momento de nostalgia empecé a escribir unos cuartetos dedicados a Páez:

Gama de soplos raudos tendida sobre el llano
un retazo de sol ruboriza el ocaso
flameando en lo infinito su palpitar de arcano
va bordeando laguna sobre la hierba el paso.

Alba de claroscuro, canto de ave perdido
el rancho entre palmeras, en celestial reposo
romance del coplero, armonía de un bramido
prisionero el lucero del remansado pozo.

Luego seguía una retahíla de las mismas estrofas cursis con expresiones que invocaban a la mitología, Páez-Aquiles-Marte, rayos serpenteados, éter escarpado, infierno de Dante por batalla feroz, galope fragmentado, fulgor de metales, tropel en arrojo, tolvaneras, hecatombe; y un montón de otras ridiculeces, probablemente inspiradas en Venezuela Heroica y en Zárate. Años después cayó en mis manos un libro voluminoso llamado Versos al General José Antonio Páez. Entonces comprendí que en el subconsciente colectivo venezolano es Páez el héroe de mayor atractivo a la hora de recrear con la literatura nuestra historia porque encarna la materialización de la gloria a partir de la nada .El propio mito, pues.
El presidente del koljoz, un señor entrado en años y que siempre llevaba un sombrero pequeño, solía venir a nuestro campamento. Decía que su empresa había cumplido con los planes del año con muchas ganancias y nos obsequiaba carne, leche y mantequilla, productos que normalmente no se veían en otros koljozes similares.
En agosto se celebraba el día del constructor. En esa fecha los dirigentes de la brigada eran derrocados simbólicamente y se decretaba una parranda general. Durante el golpe de estado se decían cosas muy duras, sólo permitidas para esa ocasión. Por ejemplo, los líderes del golpe criticaban a las autoridades estudiantiles. Estas acusaciones, para un buen entendedor, eran una crítica general a todo lo que estaba pasando en la Unión Soviética. La comida y el trago sobraban. Luego las autoridades entregaban reconocimientos a los obreros-estudiantes. Conservo con cariño uno de esos diplomas con una bandera roja, el rostro de Lénin , la hoz y el martillo y las palabras: “Honor y gloria a los vanguardista de la competencia”. El texto completo dice:
Carta de salutación al luchador de la Brigada Los Ingenieros, el camarada Edgardo Malaspina.
La Dirección del Koljoz, el Comité del partido, el sindicato y el Komsomol del koljoz 18 Años de Kazajtán de la región de Shortandí, provincia de Tselinograd, lo felicita en este día tradicional de los constructores.
Con sinceridad y de todo corazón le agradecemos su participación en la Brigada Estudiantil de toda la Unión Soviètica “60 años del Komsomol Leninista”
En los aniversarios, 60 del Komsomol y 20 del movimiento estudiantil para la construcción, Ud., hace un digno aporte para poner en práctica las recomendaciones del histórico XXV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética y del Pleno de su Comité efectuado en julio de 1978 con respecto a la construcción de viviendas y otras estructuras para la producción en el campo.
Su trabajo constituye una luminosa página en los anales del movimiento estudiantil de brigadas constructoras.
Le deseamos, estimado camarada, una salud muy fuerte, felicidad personal, éxitos en los estudios, que tenga siempre mucho entusiasmo en todo lo que emprenda. Multiplique y fortalezca las tradiciones del movimiento estudiantil.
Recuerde, Ud, querido camarada, todo lo que Ud ha construído con sus propias manos se lo agradece con todo el alma el colectivo de este koljoz.
Siempre estaremos contentos de verlo, como un representante de la Universidad de los Pueblos, en nuestras Tierras Vírgenes. La Dirección del koljoz. El Comité del Partido. El sindicato. El Komsomol. Cumpliremos con el Quinquenio anticipadamente. 1978.
El presidente del koljoz me entregó el diploma, me estrecho la mano y solemnemente me dijo:
- Camarada Edgardo. Usted está contribuyendo a la construcción del comunismo .Ha aportado su granito de arena para esa gran causa mundial.
Un día nos invitaron a una yurta. Sentados sobre el dastarján – un mantel en el piso -, probamos el beshbarmak, un aderezo con carne de cordero, muy sabroso. Mientras bebíamos el kumís, se dijo que para los kazajos la cultura era no olvidar a las generaciones pasadas y venideras, hasta la séptima.
Uno de los pastores contó lo siguiente:
-Una vez nuestras montañas se reunieron para hablar de la felicidad. La Montaña de Oro dijo:
- La riqueza es el oro, hasta que no saquen el oro de mis entrañas los kazajaos no serán felices.
La Montaña de Plata replicó:
-La felicidad no está en el oro ni en la riqueza sino en la alegría. Con mi plata se hacen cuerdas de instrumentos musicales y campanillas que hacen sonar música para hacer la vida más alegre.
Entonces intervino la Montaña de Plomo:
-Riqueza, alegría...¿Y que haremos cuando ataquen nuestros enemigos?. Necesitamos balas para defendernos. Sin mi plomo no hay riqueza ni alegría.
La Montaña de Cobre explicó:
-Sin mi cobre no se puede vivir. Los calderos para cocer la carne son de cobre, los jarros para el kumis son de cobre, los samovares para el té son de cobre. Sin mi cobre las pasarán mal.
Por último expresó su punto de vista la Montaña de Hierro.
-Lo que más se necesita es el hierro. Los arados, los sables, las hachas y las agujas se hacen de hierro, y no de oro , plata o cobre. El destino del hombre está en el hierro.
-Todas las montañas nos han ayudado, por eso no nos hace falta nada, finalizó su relato el pastor.
Alguien empezó a tocar la dombra Las cuerdas, sonaron como lejanas. Era una música extraña, (al menos para mí) pero agradable.
*Médico, poeta e historiador venezolano.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Jorge Gustavo Portella: COMPENDIO DE HISTORIA NATURAL

Alberto Hernández*

I

Este libro de Jorge Gustavo Portella no estudia el origen de las tormentas, la biografía de las células o la evolución ósea de los elefantes. Se trata de un poemario que reúne una serie de textos en los que el hombre y los animales se mueven en la imaginación del autor, quien advierte la tensión entre la palabra y sus hallazgos.
La lectura nos conduce al poema “Como un insecto grande roto” , título para entrar de lleno en el mundo sonoro del Compendio de historia natural, obra que ganara el Premio Bienal de Poesía Francisco Lazo Martí del Ateneo de Calabozo 2005.
Este primer encuentro recorre como un choque eléctrico la confusión, la locura urbana de occidente. Texto que se pasea por la violencia y la cotidianidad citadinas, para desembocar en “apenas una voz: la de Babel”.
Pasado este trago, el autor nos enfrenta con una “Brevísima descripción de los animales del Nuevo Mundo”, suerte de bestiario que metaforiza a ciertos sujetos de la fauna más próximos al aliento humano: “La ternura del gato es algo débil/ es un poco giro salto y ronroneo/ algo de jugar con la muerte en las cornisas/ y en el veneno que deja cada día el vecino/ que teme tanto su silenciosa maldad”. La particularidad de esta visión radica en que el animal es el que mira al hombre, el que lo piensa, el que lo intuye, de modo que “el gato sabe cuando sufres/ o cuando es el placer que te desborda”.
Luego de dialogar con algunas conductas animales, nuestro autor se despoja de ellas y bucea en los orígenes humanos. Notas antropológicas contiene poemas como estos: “Sospecha que al entrar/ podrá ver sus sombras/ aún tocándose” (La caverna); “Y cuál sería entonces la primera palabra/ si luego de comer la boca es beso// pero antes de gruñir uno es amante” (Etimológica), y así hasta arribar al asombro urbano de Adán y Eva en Nueva York. Este episodio evolutivo nos enfrenta con el registro anterior, donde los animales son humanos o los humanos son las bestias del futuro.
II

Un breve descanso en la travesía: el conocimiento ancla en Biografía del explorador: “La palabra/ escrita en un papel blanco/ la palabra el papel la ruina/ de la mano que roza toca oprime”. El gruñido inicial se hace sonido articulado, voz inteligente, individuo afectivo: “Mi abuela era una casa grande/ cubil de armiños feroces y graciosos/ estallando confusos a la vista/ hermanos primos padres/ todo tipo seres”, conciente de que “somos al final tal fatalmente niños”.
¿Qué tiene que ver el método científico con esta declaración?: “Hay algo de horizonte en una espalda/ algo de tierra prometida/ donde brotan los niños con sus verdes/ y algún hombre desea abandonarse/ morir muy lentamente// en una espalda hay algo de horizonte/ algo de pertenencia// cuando uno deja caer los ojos/ la comulga”. Mucho, hasta descubrir que el paraíso está al final de la tarde. Poesía, naturaleza convertida en juego, en imaginación, en la cuclilla de quien alcanza a ver la curva de la tierra. Los ojos son capaces de advertir que el gato puede “jugar con la muerte en las cornisas”, pero no alcanzan la claridad del día.
Áspera la ciudad, el hombre que la habita derrota lo verde y se hace “la sombra que rueda cada tarde/ y se asienta en la noche/ detrás de los andamios”. Tan es así que convierte en rutina al “viejo motivo al que llaman amor”. Una escala en la esperanza remata la agonía del poema. La vida del explorador está llena de dudas.
III

El espíritu de la ciudad, el trajín íntimo y colectivo, la mirada, los cuerpos rozados, la mujer, todos en atención al espacio de “Ritos pasaje”. Por esa vereda verbal nos lleva Jorge Gustavo Portella.
“No pueden estos versos repetir las formas de la duda/ los códigos de ser ya tan volátiles/ para bailar unos instantes en torno a la demencia// toda violencia desmaya decae se doblega/ su admites colocar tu acento sobre el humo// qué origina el desconcierto/ las rutas de las causas los afectos/ quisieras más/ quisieras entender que eres aire y deriva// no ha sabido doblarte en otros cuerpos”.
Los cuerpos anónimos, aparejados, emparejados, solos en compañía, los que emergen de cubículos y esquinas. Una poesía en la que “sólo queda de ellos/ ese vapor deleble de sus cuerpos/ única huella/ que nadie dice/ que no repite sus nombres// e invisible se borra”.
Del intento inicial a “El extravío del astronauta”. De la inocencia animal al extravío cotidiano del ser, de ese que escribe, que ama y acaricia, que calla en la cocina mientras los objetos protagonizan mientras “te amo a lo lejos silenciosa/ guerrera y asesina/ que prepara la cena/ para este rey cobarde/ que disfruta/ saber que alguien se esfuerza/ por mantener el reino”.
Un largo aliento, un espacio para transitar las curvas, las elipsis de la palabra, de las variadas voces de este compendio que comienza “entre las manos desangrando”, encerrado “en el gabinete del alquimista” y remata en este extravío con esta irrupción: “agárrate muy fuerte/ es hora que me diga de nuevo convencido/ de la idea constante de ser ambos/ como un hombre camino al extravío” . La historia natural del espíritu, la constante del ser en las páginas de esta hermosa aventura.
*Escritor, poeta y periodista venezolano

martes, 18 de septiembre de 2007

MISTER CAPÓ

Daniel R. Scott*


Asi le llamaban pero su nombre verdadero era Andrés Richier, y no nació en el Norte para que le dijeran "mister", sino el Lyon, capital del departamento del Ródano, el 10 de mayo de 1897. Quien sabe si en sus correrías infantiles no se habrá tropezado con los hermanos Lumiere, creadores del cinematógrafo, o con Saint Exupery, autor de "El principito". Pero claro, son tan solo suposiciones literarias mías: de su infancia es poco lo que se sabe, mucho más lo que devoró esa bestia insaciable que es la indolencia y el olvido. "De mi vida se puede escribir una novela policíaca" solía decir frente a su inseparable e ineludible tarro de cerveza, pero cualquiera que haya sido su historia no hubo nadie que se ocupara de escribirla y bajó con él a la tumba un junio de 1955. El recuerdo material más antiguo que de él se conserva data de 1914: desde el viejo blanco y negro de una foto que ya desgasta el tiempo un joven soldado del ejército francés lanza al lente de la cámara la mirada altiva y orgullosa de aquel que se sabe hombre porque ya es apto para participar en una guerra. No llegaba a los dieciocho de edad. A semejanza de muchos europeos de la época, Andrés creyó que el conflicto que se inició con el asesinato del archiduque Francisco Fernando no duraría mucho tiempo y se desarrollaría según las tácticas militares del siglo XIX. Incluso hasta sería pintoresca y colorida, como las napoleónicas. Pero la "Gran Guerra" o "Primera Guerra Mundial" resultó ser otra cosa muy distinta y más terrible de lo que hasta ese entonces se había visto. Apostado en el "frente belga," Andrés combatió en una conflagración que duró cuatro años, involucró a 32 países y le costó la vida a diez millones de personas. Los descubrimientos tecnológicos y científicos de la "Belle Époque", puestos al servicio de la maquinaria de guerra, hizo más terrible aún el conflicto armado. "Fue una auténtica tortura para los combatientes. Sobrevivirían durante meses en el fango, entre muertos y ratas, recibiendo oleadas de bombas y sabiendo que iban a una muerte segura cuando recibían la orden de salir de las trincheras y atacar a cuerpo descubierto las del enemigo" (Manuel Florentín) Andrés se las ingenió para sobrevivirle a los obuses, a la ametralladora y al gas mostaza, ganarse una condecoración en reconocimiento al valor (¿la Cruz de Malta de la Cruz de Guerra?) para finalmente, por un artero golpe de la fatalidad, pisar contra su voluntad costa venezolana y venir a parar sabe Dios cómo al pueblo de Barbacoas. Allí tropicalizó su tez europea con el candente sol del llano y se casó con una jovencita llamada Mirtala Sánchez, mi abuela (porque este Andrés Richier o "Mister Capó" no es otro que mi abuelo materno, a quien nunca conocí)
¿Quién era este Andrés Richier o Mister Capó? Mamá, con una lágrima quebrándole la voz, a veces intenta responder esa pregunta: "Fue un hombre sensible, humanitario, desprendido. Nunca se preocupó en atesorar nada. Y sin nada murió un día en mi casa, tras cuatro meses de agonía". Las escasas historias y anécdotas que se escaparon a duras penas de las fauces del olvido parecen avalar las palabras de su hija. Barbacoas era un pueblo pequeño con una calle principal que terminaba a orillas del río. Cuando los lugareños veían a mi abuelo salir rumbo al sus aguas con sus anzuelos y carnadas se reían detrás de las puertas o atisbando por las ventanas. "Mister Capó va a pescar", se decían unos a otros. "Hoy comemos pescado". Y en efecto así era: Capó entraba al pueblo con su pesca milagrosa reventándole las redes y llegaba a casa con apenas dos o tres pescado, lo necesario para comer ese día. El resto terminaba crepitando en el sartén del vecino, del compadre, del pobre o de cualquiera que lo necesitara. Lo mismo sucedía si se montaba la escopeta al hombro y salía de cacería: regresaba con su burro cargado con dos o tres venados que tiraba a los pies del menos afortunado o echaba en el umbral de algún hogar humilde. "Toma esto y prepáralo", decía con un castellano estropeado por el acento francés. "Me llevas luego una pierna trasera o un pedazo tasajeado". En el pueblo se acostumbraba sacrificar una res para la venta y consumo de sus habitantes. Los más ricos y pudientes se llevaban las mejores partes o cortes mientras que los pobres se conformaban con lo de menor calidad o simplemente con lo que sobraba. Un día llegó Mister Capó, compró la res con su propio dinero y ordenó a los empleados del matadero que repartieran el animal entre los pobres. "Hoy los ricos no comen carne" dijo muy satisfecho y orondo. Otro día murió el indigente del pueblo. No tenía parientes ni nadie que se ocupara de él. Era tan solo un cadáver sin el lustre que da el dinero, destinado a podrirse bajo las inclemencias del sol llanero. Fue entonces cuando Mister Capó y algunos de sus inseparables amigos de copa decidieron hacerse cargo del difunto, de los gastos funerarios y del entierro. Metieron al desventurado dentro de un ataúd de madera vieja y latón oxidado que ellos mismos fabricaron y lo velaron con todas las de la ley, entre historias y tragos. Al día siguiente, cuando sacaron con solemnidad los restos mortales de la iglesia para darles cristiana sepultura, resultó que el cortejo fúnebre estaba totalmente ebrio y de muy buen talante. Se montaron el ataúd sobre los hombros y se dirigieron al camposanto, no sin antes detenerse ante todos los expendios de licores que encontraban a lo largo de la vía sacra. Dejaban los restos mortales en las aceras y entraban a brindar por la salud del muerto. El pueblo no sabía si escandalizarse o reírse ante lo que parecía otra extravagancia más de Mister Capó. De uno de esos expendios de licores salió Capó, abrió la tapa del ataúd y vaciándole el contenido de una cerveza en la cara al difunto exclamó: "¡Échate un palo compadre!".
Andrés Richier siempre quiso volver a su patria, pero no pudo. Esa fatalidad que lo obligó a buscar estas tierras dándole como única guía el mapa de los cielos y de las estrellas jamás le permitió volver. Fatalidad sin entrañas que le hundió en el alcohol, la ira y la tristeza. Cuando su esposa le instaba a escribirle a sus parientes del otro lado del océano, él respondía como niño que recita una lección memorizada cientos de veces: "Yo no quiero escribirles, deseo verles". Y no les escribió más. Y tampoco volvió a verlos. Murió en San Juan de los Morros, donde vivió los últimos cinco años de su vida. Tenía 58 años. Sus únicas posesiones (algunas mudas de ropa, un par de zapatos, un vaso de cristal, Algunos libros en su lengua materna y la condecoración ganada en la guerra) terminaron en el patio de la casa, escarbadas por las gallinas, y finalmente desintegradas por los elementos de la naturaleza. "No se pueden guardar las posesiones de un muerto" dijo mi abuela.
Andrés Richier: naciste en la muy europea Lyon pero quiso el destino depositar tus cenizas a los pies de Paurario.
*Bibliotecario y escritor venezolano.