Dedicado a compartir asuntos de historia, crónicas, sociología, educación, ciencia y tecnología, política, teatro, tradición, cine, literatura, artes y filosofía (San Juan de los Morros, Venezuela)
Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar
jueves, 16 de octubre de 2008
EMAILS SOBRE EL GENERAL JUDAS TADEO PIÑANGO (5)
miércoles, 15 de octubre de 2008
UNA NOCHE EN LA VIDA DE NARCISO
Narciso: Planta de flores blancas o amarillas con corona central acampanada.
Narciso discutió acaloradamente con su hijo, con su esposa, o con su madre, nadie lo sabe con seguridad. Igual da. El asunto es que discutió, y hoy lunes (¡comenzando la semana! ) esa fue la gota que derramo el vaso: la ira acumulada por meses de frustraciones y fracasos le estalló en el rostro como una bomba casera mal manipulada, y fuera de sí golpeó escaparates y volcó patas arriba sillas y mesas para luego salir furibundo de la casa, rumbo a una tarde que pronto se inhumaría dentro de la noche.
Caminaba apresuradamente, como hostigado por algún enemigo invisible, sin ver ni contemplar a nada ni nadie a su paso. El tráfico y la gente le eran indiferentes, ensimismado como estaba en el esfuerzo más mecánico que físico de caminar. Atravesaba calles infestadas de gente, o gente infestadas de calles. No oía ni veía el rumor de los mil motores, ni el asfixiante humo de los tubos de escape, ni el vocerío confuso de gente que vive vidas confusas en edificios confusos. Solo pensó que los espacios tranquilos donde conversar o darse un rato de esparcimiento son escondites raros y reguardados, simples reductos de los centros comerciales y zonas residenciales, lugares donde uno se esconde como protegiéndose de un bombardeo enemigo. Eso es su ciudad. Un estado permanente de sitio sin haber una previa declaración de guerra ni la inminente invasión de alguna tropa enemiga. Narciso no pertenecía al caos urbano ni quería toparse con ningún conocido para darle explicaciones inútiles de su caminar acalorado y su rostro transfigurado por la ira, la fatiga y la resignación. Era un autómata, un objeto sin alma ni identidad alguna. Era rostro sin rostro entre el vaho de las multitudes, tan solo un número anónimo de las estadísticas que nadie lee.
La noche sepultó a la tarde y Narciso seguía errante, ahora con el desencanto y la desazón amargándole el paladar. Se sentía una pobre vida biológica sin ningún propósito. Vida biológica sin su ecosistema. Eso somos. Eso soy. Al final, ya calmado, no hallaba que cosa hacer. A veces caminaba en círculos absurdos e irregulares las mismas cuadras, las mismas calles, las mismas casas, tanto que hasta pensó que alguien lo confundiría con algún maleante o ladrón y terminarían por arrestarlo. No no quería regresar a casa, no deseaba verle la cara a los suyos, a los que tanto amaba pero al lado de quienes a veces se sentía más solo que acompañado; pero tampoco se le ocurría a donde ir. Lo suyo, más que un caminar o deambular, era un arrastrar el alma por el polvo y los desperdicios de las aceras. Finalmente se hizo de unas latas de cervezas y se ocultó derrotado en la sombra solitaria de un recodo de aquel parque que siempre la había parecido tan absurdo, para tranquilizar y acallar sus pensamientos en el alcohol. Así era Narciso. Así son muchos: hoy y mañana siempre habrá un Narciso en cualquier metrópoli del mundo, marchitando y manchando pétalos en los basureros humanos. El corazón de Narciso es tu corazón y el mío...
El parque, según se lo habían dicho varias veces, era un lugar indeseable, peligroso, donde abundaba el atraco, las violaciones y la venta y consumo de drogas. No era un sitio donde alguien pudiera pasar un rato decentemente. "Una vez paseaba por allí y vi como un hombre se masturbaba a plena luz del día" le dijo una amiga la vez aquella que pasaron cerca del parque en un autobús. La pobre mujer quería trotar en las tardes para mejorar su condición física y ni eso se puede hacer. Pero ahora eso no le preocupaba. Había llegado a los límites de la paciencia. "Ya no me importa lo que pase, estoy harto de todo". El peligro, la vida, o la muerte, le parecían lugares comunes para establecerse. Una y la misma cosa: tres sitios habitables por igual. "Si nacemos, ¿por qué no habremos de morir? Nadie se queja de nacer, todos lamentamos el morir, pero ambas cosas son lo mismo". Al girar la cabeza de un lado al otro, no le encontró sentido ni originalidad a nada de lo que veía. Los arqueólogos nos hablan de las ruinas que albergaron civilizaciones hoy desaparecidas, pero ¡oh paradoja! Nuestra civilización, sin haber desaparecido, ya habita en ruinas, caso sin precedentes en la historia. Aquí de las fuentes no salta el agua cantarina, nace la hierba mustia del cemento agrietado, las bancas tienen desprendida las espalderas y los faroles no regalan su tenue luz a los enamorados de antaño. Aquí todo carece de sentido o de propósito; a nada se le descubre un contenido ni alguna función. ¿Qué arquitecto concibió, diseñó y ejecutó estas desagradables estructuras de cemento y metal que no comunican ningún mensaje coherente al entendimiento? ¿Por qué el alma suele estrellarse contra estos adefesios? Es como diseñar maquetas mortuorias para que la habiten los vivos; mausoleos para los que tienen ansias de vivir. Narciso echó hacia atrás la cabeza y miró en el cielo el frágil adorno de una nube iluminada por la luna. Le complacía saber que muy por encima de las urbes se pudiera ver todavía la pureza y la belleza en las cosas que aún no han sido tocadas por el dedo del hombre, entes milenarios que sin ser sensitivos poseían belleza y cumplían su misión sin la intención de dañar a nadie ¿Qué hacía él allí? En realidad nació y se crió en una provincia medio despoblada donde al llano le florecía el alma. Ráfagas de recuerdos remotos le conmovían el alma muy en lo hondo, como la de aquella donde se bañaba desnudo en una quebrada junto con otros niños de su edad, los mismos que hoy siguen ordeñando vacas y sembrando sorgo en los campos. Más le hubiese valido quedarse descalzo y bruto en esas santas soledades donde el progreso era desconocido. "¡Ah Dios!" exclamó como esperando que detrás de esas nubes que admiraba con ojo nostálgico brotara alguna voz divina. La voz divina no se dejó oír, pero en cambio se le acercó un joven enjuto de carnes, semblante macilento y sin afeitar. Saludó a Narciso con los modos y cortesías de un ejecutivo de alguna empresa importante. Lo que le faltaba era la corbata anudada al cuello y un reluciente maletín en la mano derecha. Narciso frunció el ceño, desconfiado y a la vez aliviado al saber que no tenía michos billetes en el bolsillo. Entendió que este hombre, en efecto, promocionaba un producto para la venta. Un ejecutivo después de todo. Un ejecutivo de los bajos fondos. Le ofreció a Narciso mercancía, muy buena, de comprobada calidad, de esas que surten efectos cuando te encuentras solo y abatido entre las sombras de un parque, o plaza, o esquina de la ciudad. Se trata de droga. "Son pastillas" le dijo. "Usted parece necesitarlas". Son muy buenas, él mismo se tomó tres esta mañana y mire usted como estoy, todavía bajo sus efectos, tan activo y despierto como cuando se las tomó, hace doce horas. Pero Narciso ni lo pensó: sabe y ha leído mucho para caer en una trampa tan evidente y mal puesta. Ni estúpido que sería. Además, algunos de sus compañeros de la secundaria (jóvenes brillantes y prometedores) la habían probado y probado y vuelto a probar y ahora andaban por allí convertidos en pobres despojos humanos cuyas neuronas habían naufragado irremediablemente en el vicio. Vidas podridas y quemadas por el abuso y la sobredosis. Otras flores que se marchitaron en su plenitud. "Lo que yo tengo me lo cura el Doctor Tiempo" pensó, sin embargo Narciso dejó hablar a este híbrido de traficante y consumidor a ver hasta donde llegaba con su labia. "Ah si esta inteligencia para persuadir estuviera puesta al servicio del bien" se decía hacia sus adentros. Pensó darle un buen susto diciendo que detrás de aquella estatua de ninfa reseca y mutilada se ocultaba un agente de la policía espiando todos sus movimientos, pero le pareció arriesgado. Al fin Narciso, sin manifestar temor pero sí muy extenuado, dijo: "No amigo, yo no consumo eso, gracias de todos modos y por favor, siga su camino". El traficante se puso repentinamente serio, masculló alguna disculpa apresurada y dijo: "Ah... Perdone... Ya sabía por su cara que usted no compra esta... estas cosas. Nada ha pasado. Hasta luego. Pásela bien" El hombre se marcho pero antes se detuvo unos metros más allá, frente a la pareja de la otra banca, de seguro para ofrecer lo que le ofreció antes a Narciso, solo que esta vez recibió un grito y un soberano empujón que lo hizo huir cojeando como una animal zaherido.
Pasaban las horas. Los pensamientos de ira e impotencia se durmieron por un momento en el alcohol. La luna sigue en el cielo pero la nube desapareció. En otra banca se instalan a conversar y a catar un licor barato con sabor a mil diablos dos personas. El uno mayor, el otro, más joven. Propiamente no conversan. El mayor habla y el otro oye. El que habla no habla en realidad, más bien vocifera con energía y convicción, como quien da un discurso político. Es una arenga política de esos borrachos que no han recibido nada del gobierno pero lo aman hasta el delirio. Su alocución está construida con oraciones tales como: "¡Que viva mi presidente! Él sí que ama a los pobres carajo! Los de antes eran corruptos, se llevaron la riqueza del país, y sus mujeres son unas putas!" Mientras más ron se le subía a la cabeza, más vehemencia y calor exhibían sus palabras. El otro calla, sin prestar mucha atención, más entretenido en manipular su teléfono celular en la mano derecha que en oír las razones del otro. Narciso suspira resignado y desengañado. Se siente con la suerte de ser un hombre lúcido, pensante, que no caería en la trampa de las promesas políticas. Durante años y años han ascendido al poder traidores a la patria que cuentan con el voto o el apoyo incondicional de estos pobres seguidores que luego mueren traicionados en la miseria y la decepción. Carnes de cañón. Es una manía o vicio de la nacionalidad. Los camposantos de todo el país está abonados con las cenizas silenciosas de los que una vez gritaron a todo pulmón: "¡Viva Páez!" "¡Viva Zamora!" "¡Que viva el ilustre americano!" Al menos a Crespo le metieron un balazo en la Mata Carmelera, pero entonces vino "La Restauradora" "La Libertadora" "La Rehabilitadora" y, para rematar, una larga dictadura de casi treinta años. Narciso no era político, no creía en la política: había leído mucho y desconfiaba de los mesías y de sus proyectos políticos de redención social. Perdida la timidez y envalentonado por los tragos que tenía encima, Narciso gritó: "¡Epa Don! Disculpe, pero... ¿Es que su amigo no responde ni opina? ¡Déjelo hablar!" El camarada parlanchín, hombre canoso y de gruesos lentes de carey, enmudeció abruptamente, lanzó una carcajada y lo invitó con un amistoso movimiento de mano a incorporarse a sus monólogos. Narciso no tuvo temor de acercarse. "Es una inofensiva y breve hermandad de la ebriedad" pensó. El del teléfono celular por fin habló. Despotricó como quiso contra el gobierno y refutó punto por punto los argumentos de su amigo, pero todo no pasó de allí. Ni golpes ni insultos. Tienen sus diferencias políticas pero eso no les impide profesarse una leal amistad. Eso le gustó mucho. Tras intercambiar ideas, opiniones, puntos de vista y un par de tragos con sabor a mil diablos Narciso consideró que era mejor marcharse y se despidió de sus amigos, dándole al tribuno un sendo abrazo fraternal, como si se amaran entrañablemente.
Se va. Se marcha. Lo ven irse dentro de la oscuridad. Pero es un peregrino que no tiene una tierra prometida al final del camino en donde clavar las estacas de su tienda "Nadie pertenece a nada, nada es nuestro, ni aún las ideas" piensa. Por eso, si apenas cree en Dios, aunque aquella estudiante de medicina le diga que Dios "no es funcional" Narciso viene de ninguna parte y se dirige a ninguna parte. Siente que no tiene a donde volver o que no vale la pena hacerlo. Se siente el inmigrante de un mar infinito que nunca tuvo puertos de salida ni de llegada. Por ahora es un ser perdido en el aturdimiento del alcohol. La medianoche de hoy es más medianoche que nunca. Medianoche que cala hasta los huesos. A esta hora nadie camina ya por las calles. Solo se oyen los sonidos de sus propios pasos pisando al silencio. Porque no camina: pisotea... Vuelve la ira y la impotencia. Es animal inofensivo trasladada a una época que no es la suya, una especie desarmada ¿o quizá un ángel? dentro de un hábitat que le es desconocido y hostil. Narciso, ebrio, camina guiado por un instinto animal que no despedaza presas. El es inocente, inofensivo.
Sin embargo ahora gruñe, lanza zarpazos al silencio y aúlla como un lobo contra los comercios cerrados y la luz neón.
2 de Septiembre de 2008
*Bibliotecario y escritor venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico)
lunes, 13 de octubre de 2008
ENCELADO, LUNA DE SATURNO
Que nos dicen las manchas de impureza en los penachos de hielo de Encelado? Para ayudar a resolver esta pregunta, la sonda robótica Cassini sobrevoló la semana pasada a unos 30 kilómetros de la helada luna de Saturno. En esta aproximación que es la más cercana jamás, la Cassini intentó oler y obtener datos químicos de las partículas expulsadas por la superficie de Encelado, mientras que otras veces la Cassini voló a través directamente a través de sus geíseres helados y tomó muestras. Las búsquedas en los datos de impurezas en los penachos dominados por agua helada y lo eyectado de la superficie están en proceso. Aunque el principal motivo de este vuelo fue analizar partículas, están saliendo bastantes imagenes interesantes. Se puede ver en la foto de arriba, por ejemplo, que hay un inusual brillo grisáceo que corre verticalmente por el centro de la imagen, que podría ser vapor de agua escapando de los cañones de la superficie . Otras características notables visibles arriba son las vastas planicies sin cráteres llenas de surcos helados, el terminador de día y noche en la parte izquierda de la imagen, y un área cerca de la parte superior rica en cráteres comparándola con el resto. La sonda Cassini espera seguir zumbando Encelado realizando más imagenes hasta el fin de este mes.
Créditos: Cassini Imaging Team, SSI, JPL, ESA,NASA
Versión original en inglés Traducción: Observatorio.
Tomado de la página Foto Astronómica del día: http://fadd.corank.com/
TIGRE DIENTES DE SABLE EN VENEZUELA
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Fast Facts
Un antiguo pozo de asfalto descubierto por obreros de la industria petrolera venezolana ha producido un escondite lleno de fósiles, incluyendo los de un tigre diente de sable, totalmente desconocido para la ciencia pues nunca había sido encontrado en Suramérica. Los científicos aseguran que el encuentro tiene la promesa de muchos descubrimientos más.
Los fósiles tienen una antigüedad de 1.8 millones de años e incluyen cráneos y mandíbulas de seis tigres con colmillos en forma de cimitarras, una especie de felino de dientes mas angostos y cortos que los de otras especies.
Investigadores venezolanos, encabezados por el paleontólogo Ascanio Rincón, dieron a conocer el descubrimiento este mes, señalando que además de probar que el felino vivió aquí, el hallazgo abre también una ventana al medio ambiente a poco tiempo después de la unión de Norte y Sur América.
“El depósito puede ser uno de los más importantes de Sudamérica en los últimos 60 años” dijo Ascanio a la Prensa Asociada.
Otros expertos están de acuerdo.
“El hallazgo es uno de los mas espectaculares y científicamente interesante de la última década,”afirmó el profesor de la Universidad de Kansas Larry D. Martin, un experto en tigres diente de sable, que no estuvo involucrado en el hallazgo.” El genus no se había ubicado en Sur América nunca antes.
“Los pozos asfálticos son más grandes que dos campos de football juntos y se encuentran superficialmente en el Estado Monagas, una zona petrolera de Venezuela”
La compañía estatal escogió el sitio para la investigación en el año 2006 y co0ntactó a Ascanio Rincón en el Instituto de Estudios Científicos (IVIC). Después de años de excavación el y su equipo realizaron el maravilloso hallazgo de estos fósiles.
Inexplicablemente, en las ùltimas semanas Ascanio y su equipo han sido alejados del área, que según Ascanio, deja los valiosos fósiles expuestos al sol y la lluvia.
El Instituto para la Herencia Cultural revocó los permisos de Ascanio, cosa que resulta inexplicable. Ascanio anda en negociaciones con ese instituto a fin de que el equipo original regrese al sitio.
Ascanio habló por primera vez de su hallazgo en un simposio sobrte felinos diente de sable en Pocatello, Idaho, el mes de mayo pasado.
La ponencia sostiene los felinos diente de sable – del geno Homotheriun- cruzaron desde Norte América hacia Sur América poco después de su emergencia continental y ambos se unieran por lo que hoy en día es Panamá, después de una separación de 65 millones de años, un momento de gran intercambio entre los dos continentes.
El experto paleontólogo argentino Francisco Prevosti llamó al descubrimiento venezolano “ de importancia superlativa para la paleontología Suramericana,.
Prevosti y otros expertos confirmaron que el diente de sable había habitado África, Europa, Asia y Norteamérica, pero no Sudamérica. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Descubren fósiles de tigre dientes de cimitarra en Venezuela
Associated Press Published: August 21, 2008
Durante una rutinaria excavación, en el estado oriental de Monagas, la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) se topó accidentalmente con un depósito de asfalto donde había un yacimiento de fósiles en el que se identificó la presencia de tigres dientes de cimitarra, nunca antes hallados en Suramérica.
La aparición de estos fósiles, que datan de 1,8 millones de años, es considerada por algunos científicos de gran significado, puesto que abre una ventana al pasado para conocer cómo el tigre dientes de cimitarra llegó al Sur del continente, y cual era el hábitat de la región central durante el período cuando se dio la conexión de las Américas.
El descubrimiento de los fósiles fue dado a conocer a mediados de mes por el paleontólogo venezolano Ascanio Rincón, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), quien fue el jefe del grupo que en abril del 2007 logró determinar que los restos correspondían a seis tigres dientes de cimitarra, y un tigre dientes de sable.
PDVSA se cruzó en el 2006, durante la construcción de un oleoducto en Monagas, con un yacimiento de fósiles de unos 18.000 metros cuadrados. A raíz de ese descubrimiento la estatal petrolera llamó al IVIC para investigar el lugar.
Rincón aun tiene intacto en su mente ese mañana de abril del 2007 cuando su equipo inspeccionaba la superficie del yacimiento y uno de sus estudiantes lo llamó para decirle "aquí hay un diente pegado en la pared".
"Yo fui a ver de que se trata y cuando veo aparece parte del rostro del cráneo. Es allí cuando decidimos, porque el bloque había cedido con una lluvia en la noche anterior, encamisar con yeso (los fósiles) y los traemos al laboratorio. En el laboratorio es que nos damos cuenta que es realmente un cráneo de un tigre de diente de cimitarra", relató emocionado el paleontólogo.
Los tigres dientes de cimitarra localizados pertenecen al género Homotherium, originario de África. El nombre del felino se deriva del hecho de que tenía los caninos en forma de la fanosa arma árabe.
"Este yacimiento (de fósiles) podría ser uno de los más importantes de Suramérica en los últimos 60 años", dijo Rincón a The Associated Press.
Esta afirmación fue avalada por Larry Martin, profesor de la universidad estadounidense de Kansas y especialista en tigres dientes de cimitarra, quien expresó que este "es un gran descubrimiento".
"El género (Homotherium) no se había conocido de América del Sur antes", dijo Martin a la AP.
Al respecto ,el paleontólogo argentino Francisco Prevosti, señaló que el género Homotherium "sólo se conocía hasta la fecha para América del Norte y el viejo mundo".
Rincón precisó que en Uruguay se encontró en el año 2003 "un fragmento muy pequeño" de una mandíbula de un fósil que se presumía que pertenecía a un tigre diente de cimitarra, pero sostuvo que debido a lo pequeño de la muestra "no teníamos la certeza de que pertenecía realmente a un Homotherium".
Respecto a los restos del tigre de dientes de sable, también conocido como Smilodon, Rincón comentó que "ya se había conseguido en América del Sur", pero precisó que la especie localizada en Venezuela es diferente "porque suponemos por su morfología que se trata de una especie más primitiva, (pero) todavía no sabemos cuál es".
Prevosti, quien labora para la división Mastozoología del Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires, señaló que los fósiles hallados en Venezuela "muestran que durante algún momento del Plioceno tardío o del Pleistoceno temprano este grupo de tigres dientes de sable invadió América del Sur, independientemente de otros félidos".
Otro de los elementos relevantes del hallazgo lo constituye la edad de los fósiles. Rincón explicó que estos hipercarnívoros datan del momento del "gran intercambio" entre las Américas, lo que le permitirá a los científicos entender como fue ese proceso en la región central, y conocer "cómo la fauna y la flora que tenemos hoy en día se generó".
Después de la separación de Pangea, America del Sur se mantuvo aislada por 65 millones de años. No fue sino hasta aproximadamente entre 3 y 1,8 millones de años que volvieron a conectarse nuevamente por Panamá.
Numerosas han sido las evidencias de esa conexión del continente que se han conseguido en Norteamérica y Argentina, pero en el caso de la región central no existen pruebas de ese fenómeno que es conocido como el "gran intercambio biótico americano".
Rincón explicó que los cráneos y mandíbulas de los felinos hallados en Venezuela fueron exhaustivamente evaluados por el equipo del IVIC, y sometidos a comparación con los fósiles de tigres dientes de cimitarra que se han localizado en Norteamérica, Africa, Europa y Asia, y que están museos estadounidenses de Arizona, Idaho, Texas y Florida.
Indicó que el hallazgo venezolano fue presentado en mayo pasado a la comunidad científica internacional durante un simposio que se realizó en Idaho, Estados Unidos, sobre los tigres dientes de cimitarra.
Al ser preguntado de por qué esperó más de un año para dar a conocer el descubrimiento, Rincón dijo que decidió anunciarlo ahora para genera un "boom de la noticia" y lograr que el Instituto de Patrimonio Cultural venezolano les devuelva el permiso de excavación en el lugar que le revocó hace un año sin explicaciones.
El paleontólogo denunció que el sitio donde se encontró el depósito de fósiles está "totalmente desprotegido, expuesto a los saqueadores, al agua de lluvia, y al sol que le están haciendo daño".
Precisó que el IVIC está en negociaciones con el referido organismo para activar los estudios en el lugar.
El Instituto de Patrimonio Cultural dijo a la AP que no emitiría comentarios sobre ese caso porque está en manos del IVIC.
--------------
El periodista de The Associated Press en Caracas, Ian James, contribuyó para esta nota
© 2008, La Prensa Asociada.
Descubren fósiles dientes de sable en Venezuela
El paleontólogo Ascanio Rincón dijo que decidió desvelar ahora el hallazgo, en 2006, de fósiles de dos tipos de tigres que vivieron hace 1,8 millones de años para proteger el yacimiento donde fueron encontrados, en el Oriente venezolano.
Rincón, paleontólogo del Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), reveló recientemente la existencia de muestras de tigres de dientes de cimitarra y dientes de sable, algo inédito en la parte sur del continente americano. Rincón aseguró a Efe que las excavaciones las hizo con su equipo desde 2006 a 2007, siendo “el primer registro confirmado para Suramérica de tigre de dientes de cimitarra”.
Esta especie se extinguió “hace 500.000 años” y se encontraron seis ejemplares en la zona, según el paleontólogo. El descubrimiento del yacimiento tuvo lugar en verano de 2006, cuando la petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA), realizaban estudios “para meter una tubería y transportar petróleo”, según Rincón. El paleontólogo, que evitó indicar el lugar exacto del yacimiento por “motivos de seguridad”, destacó que buscó proteger la zona “ante la llegada de saqueadores” que, según denunció, sacaban fósiles del sitio.
“Al yacimiento llegaron incluso componentes del Ejército nacional para protegerlo”, añadió. Sin embargo, afirmó que el Instituto de Patrimonio Cultural venezolano les retiró “el permiso de excavación” el año pasado y que el equipo de paleontólogos está “esperando a que les renueven” la autorización para seguir analizando el lugar.
El hallazgo “abre un mundo de posibilidades para entender el gran intercambio biótico americano”, ya que hasta el descubrimiento, “el registro más al sur de América” de restos del tigre de dientes de cimitarra se tenía en el estado norteamericano de Texas, añadió el paleontólogo venezolano. Rincón explicó que, en el mismo yacimiento, los paleontólogos encontraron también un ejemplar de tigre de dientes de sable (”smilodon”) junto a restos de más de una treintena de especies de animales vertebrados extinguidos, entre los que se encontraban caballos, camellos, tapires, lobos, caimanes y aves acuáticas.
El experto explicó que, tras la fractura del Pangea, el supercontinente que englobaba a todos los continentes agrupados en el pasado, Suramérica quedó separada como una “isla en la que evolucionó fauna y flora” hasta que hace “1,8 millones de años conecta con Panamá”, lo que permitió que la fauna y la flora “cruzaran” entre Norte y Sur de América.
“El rango de distribución de estos animales era intertropical” y “vivían al mismo tiempo en distintas zonas geográficas”, destacó. Por otra parte, Rincón también denunció que, desde el año pasado, este depósito de unos 18.000 metros cuadrados y dos metros de profundidad está “desprotegido, sin seguridad, a la intemperie” y afirmó que hay “fósiles que están desapareciendo” del lugar. Asimismo, especificó que se tardarían “unos 187 años para analizar el yacimiento” si trabajar una veintena de personas ocho horas al día durante 200 días al año.
COMENTARIOS
· El primer registro de Smildon fue obtenido en depósitos del pleistoceno tardío cerca de Lagoa Santa, Brasil (Berta 1987). Smilodon populator, la especie de mayor robustez (S. gracilis era mas pequeño), ha sido hallado en Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y Argentina (Berta 1985). El descubrimiento de esta noticia representa el primer S. populator para Venezuela. Las localidades son Inciarte (estado Zulia) y cueva de Zumbador (Estado Falcón)
rastra dijo esto en 13 Agosto 2008 a 11:23 am
· Yo mismo hice el registro de Smilodon populator para Inciarte y el Zumbador, pero este es el primer registrode Smilodon gracilis, y del genero Homotherium para America del Sur.
Ascanio Rincón dijo esto en 13 Agosto 2008 a 6:15 pm
http://esencia21.wordpress.com/2008/08/13/descubren-fosiles-dientes-de-sable-en-venezuela/
