Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

martes, 17 de noviembre de 2009

VALERIA MONTILLA GANA POR VENEZUELA PREMIO INTERNACIONAL "TERMINEMOS EL CUENTO" DE LA UNIÓN LATINA

A continuación presentamos un Dossier de esta maravillosa noticia, el cual contiene: la nota de la Unión Latina sobre la misma, los datos biográficos de la ganadora, los nombres de los ganadores de los restantes países, la biografía del narrador chileno Jorge Edwards y su cuento "El botero de don Claudio" junto con el final ganador escrito por Valeria Montilla.

Premiación de “Terminemos el Cuento 2009” – Caracas (Venezuela)

18/08/2009
Caracas (Venezuela)
El martes 18 de agosto, en la Casa Nacional de la Letras “Andrés Bello”, se realizó el acto de premiación de la ganadora del concurso Terminemos el Cuento, edición 2009. Este año, como ya es tradición, la Unión Latina contó como aliados de difusión con liceos, casas de cultura y alcaldías, así como con el apoyo, a nivel de todo el país, de la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello”. El veredicto del jurado, integrado por Victoria Ardito (Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello”, Programa de Literatura en Espacios no Convencionales), Raquel Molina (Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello”, Coordinación de Formación Literaria), y el Representante de Unión Latina en Venezuela, declaró ganadora a la joven Valeria Tibisay Montilla Vargas, de San Juan de los Morros, estado Guárico.
La ganadora de esta edición muestra desde temprana edad gran atracción por la literatura. A los 8 años gana un concurso de narrativa. Participa además en los talleres de narrativa y poesía auspiciados por la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello” entre 2007 y 2009. Poemas suyos son publicados en plaquettes por la editorial Viento del Sur Editores junto a los de otros jóvenes escritores y en el blog y radio argentina “Al Borde de la Palabra” ( http://albordedelapalabra-poesia.blogspot.com/ ). El presente año ganó el Premio Municipal de Ortografía “Andrés Bello”, auspiciado por el Municipio Escolar Nº1 de la ciudad donde reside. Entre sus gustos particulares, además de la lectura y escritura, está el diseño gráfico, los cómics y el idioma japonés, diversas ciencias de la vida como la biología y la química (disciplinas que piensa estudiar a futuro) y la música, principalmente el rock en todas sus variantes.
Luego de unas palabras del Representante, la ganadora recibió un certificado que la acredita como ganadora del concurso en la edición 2009 y el boleto aéreo correspondiente al viaje cultural a España que patrocinan la Unión Latina, el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte de ese país y la Secretaría General Iberoamericana. El acto concluyó con un intercambio informal entre el Representante, la ganadora y los asistentes.

Tomado de http://www.unilat.org/SG/Organisation/Actualites/detail.es.asp?id=774&archive=False&annee=2009
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NOTA BIOGRÁFICA DE VALERIA MONTILLA
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Valeria Tibisay Montilla Vargas, nace en San Juan de los Morros, Edo. Guárico, Venezuela, el 9 de marzo de 1993. Tiene 16 años y estudia actualmente bachillerato en la U.E.C. “San Juan Bautista” de San Juan de los Morros; este año fue promovida para 2º Año de Ciencias (5º año).
Desde temprana edad ha mostrado gran atracción por la literatura, siendo hija de escritores cultiva el hábito de la lectura y la escritura. A los 8 años ganó un Concurso de Narrativa realizado en el colegio donde cursaba 2º grado de primaria; participó además en los talleres de narrativa y poesía auspiciados por la Casa Nacional de las Letras “Andrés Bello” entre 2007-2009. Fue seleccionada para publicación de sus poemas en plaquettes de la Editorial Viento del Sur Editores junto a otros jóvenes escritores. Fue publicada también en el Blog y radio argentina “Al Borde de la Palabra” (http://albordedelapalabra-poesia.blogspot.com/). El presente año fue galardonada con el Premio Municipal de Ortografía “Andrés Bello”, auspiciado por el Municipio Escolar Nº1 de la ciudad donde reside. Entre otros talleres y cursos realizados: cursos de pintura al óleo, talleres de formación cinematográfica y curso intensivo de dibujo de cómics.

Entre sus gustos particulares, además de la lectura y escritura, está el Diseño Gráfico, los cómics y el idioma japonés, diversas ciencias de la vida como la Biología y la Química (carreras que piensa estudiar a futuro) y la música, principalmente rock en todas sus variantes. Entre escritores y sus obras preferidas se encuentran Sherrilyn Kenyon (Fantasy Lover); Anne Rice (Interview With The Vampire); J. K. Rowling (la saga de Harry Potter); Julio Verne (Voyage au centre de la Terre); Agatha Christie (Ten Little Niggers); Stephen King (Rose Red); Hajime Kanzaka (Slayers); Nagaru Tanigawa (Suzumiya Haruhi no Yūutsu); Bram Stoker (Drácula); Dan Brown (Deception Point); entre otros.

Su participación en el concurso Terminemos el Cuento 2009, fue motivada por la curiosidad de poder concluir el trabajo iniciado por un escritor, en este caso el cuento inédito “El Botero de Don Claudio” de Jorge Edwards, sintiendo que ello era todo un reto, pues sostener el tono y estilo de otro escritor no es sencillo. También motivó en gran medida la premiación con el viaje a Madrid, pues la experiencia promete todo un disfrute vivencial e intelectual, que los jóvenes agradecen a la Unión Latina en esta promoción de la creación literaria y la participación internacional.

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GANADORES DEL CONCURSO INTERNACIONAL
TERMINEMOS EL CUENTO 2009

La Unión latina acaba de editar un hermoso libro donde reúne todos los finales de cuento ganadores de este año 2009, el cual giró el torno al cuento inédito "El botero de don Claudio" del escritor chileno Jorge Edwards. Se congregan en este libro los mejores finales escritos por jóvenes de 15 paises de habla hispana, incluido el sur de los Estados Unidos, promesas de una floreciente literatura hispanoamericana que ya despunta con vigor, imaginación y maestría.
Los nombre de estos escritores por orden de aparición en el texto son: Juan Ignacio Riveros Silvestro (Bolivia), Casandra Danae Dittus Inostroza (Chile), Juan Pablo Mojica Forero (Colombia), María Fernanda Rodríguez Oreamuno (Costa Rica), Jammerys Arrebola Sánchez (Cuba), Julio Santiago Guerrero Kesselman (Ecuador), Raquel Silva León (España), Bryan Fernando Ramírez Turcios (Honduras), Cristina Raquel Murillo Tibbet (Panamá), Sandra Aline Giesbrecht Bogado (Paraguay), Jelitza Abadía Bailarín (Perú), Melissa Altagracia Sánchez Ramírez (República Dominicana), Mathías Porras Ferré (Uruguay), Valeria Tibisay Montilla Vargas (Venezuela) y Salvador Pelayo (Estados Unidos).
Estos jóvenes disfrutaron de una semana cultural desde el domingo 8 hasta el domingo 15 del mes noviembre del año 2009 en la capital de España, Madrid. El itinerario cultural estuvo conformado por el siguiente programa:

Domingo 8 de noviembre
Llegada y acogida de los ganadores
Traslado al Complejo Educativo “Ciudad Escolar-San Fernando”

Lunes 9 de noviembre
Desayuno y presentación del Programa nota
Visita panorámica de Madrid
Visita guiada al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Martes 10 de noviembre
Visita guiada del Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
Visita del Museo Nacional del Prado
Paseo por el Madrid de los Austrias y tapas

Miércoles 11 de noviembre
Visita a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB)
Taller literario formativo sobre “La vida y la obra de Jorge Edwards y la cultura de paz”
Encuentro con el Secretario General Iberoamericano, D. Enrique Iglesias
Vino de honor ofrecido por el Secretario General Iberoamericano
Visita guiada del Palacio Real

Jueves 12 de noviembre
Visita guiada del Real Monasterio del Escorial
Tarde de compras

Viernes 13 de noviembre
Paseo por el barrio literario de Madrid
Visita de la Biblioteca Nacional y del Museo del Libro

Sábado 14 de noviembre
Visita a Segovia y al Real Sitio de La Granja de San Ildefonso
O Visita a Alcalá de Henares

Domingo 15 de noviembre
Regreso de los ganadores

Bibliografía:
Unión Latina (2009) Terminemos el cuento 2009. Por una cultura de paz y solidaridad. París: Unión Latina. 118 pags., ilustración de la portada: Editorial Santillana (Pablo Lara y Tito Martínez ,Ecuador)
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JORGE EDWARDS
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Jorge Edwards Valdés (Santiago, Chile, 29 de junio de 1931) es un escritor, crítico literario, periodista y diplomático chileno. Hijo de Sergio Edwards Irarrázaval y Carmen Valdés Lira. Jorge Edwards, está casado con Pilar de Castro Vergara, con quien tiene dos hijos.
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Jorge Edwards en la Feria del Libro de Madrid, 6 de junio de 2008
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Biografía

Nacido en el seno de la familia Edwards y educado por los jesuitas, Jorge Edwards es, junto con José Donoso, uno de los más destacados representantes de la narrativa chilena. Graduado en Derecho por la Universidad de Chile en 1958, comenzó la carrera diplomática y fue enviado por el gobierno chileno en 1959 a la Universidad de Princeton (Estados Unidos) para estudiar ciencias políticas. En 1962 fue nombrado secretario de la Embajada de Chile en París, regresando al país en 1967 donde ostentó el cargo de Jefe del Departamento de Europa Oriental en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Durante este período publicó sus libro de cuentos "El Patio", "Gente de la Ciudad" y "Las Máscaras" y la novela "El Peso de la Noche". Durante su primera misión diplomática en París trabó amistad con Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez y Julio Cortázar, entre otros. su nombre está asociado, por lo tanto, con el llamado boom latinoamericano.
Su consagración vendría sin embargo más tarde.
En 1971, el gobierno de Salvador Allende le envió como embajador a la Cuba de Fidel Castro, puesto en el que estuvo apenas tres meses, debido a sus discrepancias con el gobierno revolucionario cubano y sus críticas a las facetas dictatoriales de ese gobierno. Fruto de sus experiencias en Cuba (Edwards fue declarado persona non grata y exigida su salida de la isla) sería su obra Persona non grata (1973), por la que ganó notoriedad, y en la que realiza una crítica sobria y a la vez corrosiva contra el estalinismo y el régimen socialista cubano. La obra, que conseguiría el raro mérito de estar prohibida simultáneamente por el gobierno chileno y el gobierno cubano, le granjeó la enemistad de las fuerzas políticas de izquierda y creó una gran polémica entre los escritores latinoamericanos.
A su regreso de Cuba, Edwards fue enviado de nuevo como secretario de la embajada a París, donde estaría a las órdenes de Pablo Neruda. Tras el golpe de estado con Augusto Pinochet a la cabeza, Edwards se vio forzado a abandonar la carrera diplomática, exiliándose en Barcelona (España), donde trabajaría en la editorial Seix Barral y dedicándose a la literatura y el periodismo. Edwards no regresaría a Chile hasta 1978, donde fue uno de los fundadores y posteriormente presidente del Comité de Defensa de la Libertad de Expresión. Restablecida la democracia en Chile, el presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle lo nombró embajador de Chile ante la Unesco (1994 - 1996). En 1994 recibió en Chile el premio Nacional de Literatura. En 1999 obtuvo el principal galardón literario en lengua española, el premio Cervantes.

Obra

La obra de Jorge Edwards consiste fundamentalmente en novelas y relatos cortos. La temática de Edwards supuso un distanciamiento de la habitual en la literatura chilena, ya que en lugar de abordar la vida rural, se centró en los ambientes urbanos y la clase media-alta de su país.

Novelas

  • El peso de la noche (1965), sobre la decadencia de una familia de clase media
  • Persona non grata (1973), sobre sus experiencias como embajador chileno en Cuba.
  • Los convidados de piedra (1978), ambientada en el golpe de estado de 1973.
  • El museo de cera (1981), una alegoría política.
  • La mujer imaginaria (1985), sobre la liberación de una artista de clase alta en la mediana edad.
  • El anfitrión (1988), una recreación moderna del mito de Fausto.
  • El origen del mundo (1996), una reflexión sobre los celos, ambientada en París.
  • El sueño de la historia (2000).
  • La casa de Dostoievsky (2008).

Cuentos

  • El patio (1952).
  • Gente de la ciudad (1961).
  • Las máscaras (1967).
  • Temas y variaciones (1969).
  • Fantasmas de carne y hueso (1993).

Obra periodística

Jorge Edwards es colaborador asiduo de diversos diarios, ya sea en su Chile natal, en el resto de Latinoamérica (La Nación de Buenos Aires) o en Europa (Le Monde, El País o Il Corriere de la Sera). Actualmente escribe una columna de opinión los días viernes en el diario La Segunda. Gran parte de su obra periodística se ha publicado en diversos libros:
  • El whisky de los poetas (1997)
  • Diálogos en un tejado (2003).

Otros

También ha escrito ensayos y biografías:
  • Desde la cola del dragón (1973), por la que obtuvo el Premio de Ensayo Mundo en 1977.
  • Adiós poeta (1990), una biografía muy personal de Pablo Neruda.
  • Machado de Assis (2002), sobre el escritor brasileño Joaquim Maria Machado de Assis.

Premios

Edwards ingresó en 1979 en la Academia Chilena de la Lengua. Entre los múltiples premios y distinciones que ha recibido destacan la condecoración como Caballero de la Orden de las Artes y Letras de Francia, el Premio Nacional de Literatura (1994), el Premio Cervantes, la distinción más importante de la lengua castellana, y la Orden al mérito de Gabriela Mistral, ambas en el año 2000.
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Edwards
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El botero de don Claudio

Jorge Edwards

El relato salió de una nota en una historia de nuestra guerra civil de 1891. Los políticos derrotados escaparon desde Valparaíso en un barco de guerra alemán que hizo escala en El Callao, Perú y siguió a Europa. El botero que llevó al barco al jefe balmacedista Claudio Vicuña no pudo regresar porque la multitud amenazaba con lincharlo. También se embarcó.

Toda la tarde había escuchado explosiones y ruidos confusos, y al anochecer había tenido la impresión de que el cielo, detrás de los cerros del puerto, era un solo incendio enorme, un infierno en la tierra, encima de los acantilados.
¡Mira!, le había dicho al Tuerto, otro de los boteros de la poza número uno, un zambo medio enrevesado, de pelo crespo, y el otro le había contestado que andaban diciendo por ahí, por ai, que el mundo se iba a acabar. Después llegaron dos personas, dos empleados de la Intendencia, pálidos como papeles, y les dijeron, ¡eh, les dijeron, vos ahí, y vos también!, que estuvieran preparados. Los dos. El Tuerto tendría que partir con la carga, las maletas, los bultos, las cajitas de té, adelante. Y él, tú, el Huiro, con los caballeros y toda la familia, al final.
Embarcar la carga costó mucho, más de dos horas. El bote del Tuerto quedó hundido hasta cerca del reborde, pintado de un color más oscuro, pero el Tuerto dijo que no tuvieran cuidado. El, dijo, yo, respondo, patrón. Y empezó a remar con la ayuda de Dioguito, el hijo de su hermana. En la mitad de la poza, entre gaviotas y pelícanos, el Tuerto seguía remando de pie, sin hundirse, con cara de iluminado. Después lo vieron cuando empezaba a descargar junto a la escalerilla del acorazado, con ayuda de los marineros alemanes, que tenían caras coloradas, boinas negras, y usaban camisas con los cuellos bien abiertos, con los pelos del pecho al aire.
Las explosiones siguieron y como que se acercaron, y de repente se escuchaba una balacera, y había gritos y aullidos, y gente de todas las edades que corría por la plaza y que empezaba a apiñarse en el muelle, cerca de la orilla. La gente se reía de los boteros, les tiraba cáscaras de sandías, y algunos vociferaban toda clase de insultos al gobierno. Por las ventanas de la Intendencia, al fondo de la plaza, se notaba que adentro había mucho movimiento. Se apagaban luces y se volvían a prender, y las sombras asustadas corrían de un lado para otro. A veces se asomaba un soldado con un fusil y miraba a la gente en la calle, pero de inmediato se escondía.
En eso, los dos empleados de la Intendencia le hicieron toda clase de señas, más pálidos y más asustados que antes, y uno de ellos hasta mostró una pistola e hizo ademán de disparar al aire. La gente, alrededor suyo, le abrió camino y dejó de gritar por un rato.
¡Abran paso!, chillaba el hombre, con cara de furia, y agitaba su pistola.
El grupo, encabezado por don Claudio, de levita gris y bigotes enroscados hacia arriba, en forma de tirabuzón, avanzó por el centro, con caras muy serias, desencajadas. Don Claudio no abría la boca. Se ayudaba con un bastón grueso y habían contado que adentro del bastón llevaba un estoque filudo. Para matar al primer roto que se le atravesara. Las señoras, en cambio, de mantilla, rezaban, y las chinas lloriqueaban, y los niños andaban a tropezones, mirando para todas partes, pálidos de susto. Todo iba a arder dentro de poco rato, seguro, y la única salvación era el acorazado chato, de color de acero tirando a amarillo, con sus marineros de cuellos grandes y caras de jaiva, con sus águilas imperiales negras, con las bocas gruesas de sus cañones.
Ya vuelvo, le dijo el Huiro al Turnio, agarrando los remos. Espérame.
Te espero, y salimos a celebrar, contestó el Turnio.
¿A celebrar qué?, preguntó el Huiro, sorprendido.
Triunfó la Revolución. Mataron a miles de gobiernistas. ¿Te parece poco?
Él se quedó boquiabierto.
Reme con cuidado, le ordenó don Claudio, con los dientes apretados. Mire que mi señora se marea.
Entonces vio, don Claudio, que algunos jinetes de la caballería de los congresistas habían aparecido frente a la Intendencia, recién llegados de la Placilla, que sólo quedaba en la parte de atrás de uno de los cerros, y le rogó que remara más rápido. No es fácil entender a este caballero, se dijo él, pero, de todos modos, remó con más fuerza. Dos de los jinetes se acercaron a la orilla. Sus lanzas estaban ensangrentadas. Los caballos sudaban, echaban por entre la armazón del freno espuma sucia, y daba la impresión de que los jinetes, después de la batalla, se habían emborrachado con aguardiente.
¡Más rápido!, masculló don Claudio, y ahora sí que tenía miedo por primera vez, verdadero miedo. Se escuchaban gritos más cercanos, y galopes, y una que otra clarinada, y de repente un golpe seco. En el segundo piso de la Intendencia, dos o tres personas agarraban un armatoste pesado, un ropero, o una mesa de mármol negro, y lo tiraban por una ventana. El observó que el Tuerto había amarrado su bote y había desaparecido entre la gente, sin esperarlo. ¿Cómo voy a volver?, pensó. Su mujer, la Quintilia, con sus dos hijos, se había ido a vivir con un zapatero remendón hacía más de tres años, pero él tenía una negra gorda que le hacía de comer y que de vez en cuando, sobre todo si se había tomado unos vinos, se metía adentro de su cama.
¡Avísale a mi negra!, pensó pedirle al Tuerto, pero ya no había manera de comunicarse con él. Había partido a celebrar, el Tuerto sinvergüenza. Quizás a dónde. Mientras otros entraban en las casas de los que se habían escapado y robaban todo lo que podían.
La parte roja del cielo aumentaba, como si le hubieran echado más leña al infierno. Había erupciones, estallidos, alaridos, piedras que salían disparadas por los aires. Los cerros parecían dominados por una alegría salvaje, incendiaria, como si los pobladores quisieran acabar con todo y empezar de nuevo, desde la ceniza. ¿Cuánto falta?, preguntó don Claudio, que se había arrancado a tirones, de puro nervioso, uno de los botones del chaleco, y que se había puesto, en cambio, una escarapela en la solapa, como para que lo reconocieran y supieran. El notó que dos soldados bajaban por el muelle, con bayonetas caladas, y que se iban a subir a un bote, pero después les daban contraorden.
Cuando el bote llegó hasta la escalerilla de metal del buque, don Claudio se puso de pie, gordito, con las piernas tembleques, y quiso subir a toda carrera. Después se contuvo, y el pecho se le infló, como si fuera una gran ave de corral, y se le volvió a desinflar, y se hizo a un lado para que subieran primero las señoras y los niños. El capitán del barco, desde la cubierta, miraba para abajo y daba órdenes en alemán. Don Claudio respondía con palabras alemanas sueltas, que no significaban nada, mientras los marineros, que ayudaban a los niños y a las señoras, se hacían señas entre ellos y miraban al caballero gordito, el de la levita y la escarapela, el de los bigotes en punta, el del bastón, de reojo.
Él, el Huiro, recibió su paga, una moneda más o menos gruesa, y remó de vuelta durante un buen rato, pensando en las cosas que le había tocado ver y escuchar ese día. Al acercarse al muelle divisó las lanchas de los revolucionarios, que lo miraban con mala cara. Uno de los infantes de marina levantó su fusil y le apuntó, y él hizo ademán de agacharse.
¡Mueran los balmacedistas conchas-de-su-maire!, gritaron los tripulantes de las lanchas. ¡Muera el Champudo! Y lo miraban a él como si ya lo hubieran sentenciado.
El siguió remando a todo lo que daba, sin mirar para los lados, y vio que había soldados y caballos de la caballería congresista que ahora bloqueaban la subida al muelle, y creyó divisar una cabeza humana ensartada en una de las lanzas, pero no estuvo seguro. Desde abajo del muelle, un botero viejo, el Taita, amigo suyo y del Turnio, le hacía gestos disimulados, pero enérgicos, para que se alejara. ¡No te acerques, Huirito, porque te van a matar!, pareció que le decía con los labios.

“con la amable autorización del autor aquí comienza el ejercicio de Terminemos el cuento”

Final del cuento escrito por Valeria Montilla:

…El Huiro, al ver que apuntaban de nuevo hacia él con sus fusiles y lanzas, cambió la dirección y remó más rápido, aprovechando la falta de peso extra sobre el bote. Dos disparos impactaron en el agua, muy cerca de la barca como para su gusto; al agacharse escuchó como las municiones pasaban volando sobre su cabeza, para después oírse varios gritos de enfado desde el muelle cuando volvió a incorporarse ileso.
El infierno seguía extendiéndose por el cerro, tiñendo el cielo nocturno de tonos rojizos. En la Intendencia quedaban pocas ventanas intactas, el resto eran solo agujeros incandescentes, llenos de vidrios rotos y manchas de sangre. Ya no se veían personas en la plaza, solo algunos cuerpos humanos y de caballo en el suelo, atravesados por lanzas o agonizantes, esperando a ser alcanzados por el fuego hambriento que iba devorando una a una las casas en pie.
Vio que en el muelle varios de los infantes habían tomado los botes. Al no ver rastro del Taita el Huiro tuvo miedo; por su negra, por el Tuerto, por su propia vida. Los infantes apuntaban de nuevo a su bote mientras se gritaban órdenes. Aunque sentía los párpados pesados por la falta de sueño y los brazos cansados, siguió remando. Poco a poco dejó atrás los disparos, los gritos aterrorizados de las mujeres, los relinchos furiosos de los caballos y las risas etílicas de sus jinetes mientras alzaban sus lanzas entonando cánticos de victoria, algunas, como llegó a ver al fin, coronadas con cabezas humanas.
Después de unos minutos de disparos infructuosos los infantes parecieron desistir de la persecución; tal vez solo se les habían acabado las municiones, el Huiro no lo sabía, solo siguió remando aún cuando vio como estos regresaban con sus compañeros y se alejaban para unirse al caos que se desataba detrás. El muelle quedó en calma, olvidado por el fuego, los boteros, los pobladores y los grupos revolucionarios. Después de unos minutos en los que solo vio las barcas flotando, sin rastros de sus dueños, ocupadas únicamente por algunos pelícanos que las vieron como buenas posaderas para descansar de sus vuelos de caza nocturnos, dejó de remar.
Al contrario del pueblo el mar estaba en calma, ajeno al desastre de su contraparte flamígero, únicamente alterado por el peso del bote y algunas aves marinas que entraban para luego salir con un pez gordo entre sus picos. A lo lejos, el barco de Don Claudio desaparecía en el horizonte, huyendo hacia tierras seguras, alejándose de todo lo que habían provocado las ansias de poder.
El Huiro se sintió entre dos mundos, entre el pueblo agonizante y el barco que se alejaba silencioso, casi fantasmagórico, hacia el norte. Dos mundos en los cuales ya no era aceptado. Con un suspiro se sentó en su bote a ver el desarrollo de todo, sabiendo que el mar era el único sitio donde estaba a salvo… Pasaron las horas, la luna estaba ahora en su cenit, anunciando la medianoche. El pueblo había quedado en calma. El fuego, hasta hace poco enorme y ávido de vida y madera, se hallaba ahora reducido a pocas fogatas en los techos que quedaban aún en pie y los troncos carbonizados de los árboles de la plaza, dejando su mancha negra sobre todas las cosas que alcanzaba en su agonía. De vez en cuando pasaba un jinete sobre su caballo, gritando cantos de victoria mientras espoleaba al animal para que fuese más rápido. Los demás boteros no habían regresado, el muelle se veía ahora en posesión de las aves y unos pocos animales que, con sus pelajes ennegrecidos y heridas abiertas, iban a buscar algo de reposo y alivio en las frías aguas.
Sentía sueño, cabeceaba de vez en cuando, alejando su mente de la guerra, de los problemas políticos, de los revolucionarios y de Don Claudio; entrando en un estado de paz y tranquilidad que sólo podía sentir cuando dormía. El pueblo y posiblemente todos sus conocidos habían muerto esa noche; ya solo le quedaba su bote y la moneda que le había dado Don Claudio por sus servicios. Al acordarse de ella la sacó de su bolsillo y la examinó, era dorada y posiblemente valiese más el metal del que estaba hecha que la moneda misma. Por ella ahora se hallaba en ese mundo de peces y aves, flotando a la deriva mientras veía los restos de su vida pasada convertirse en cenizas y ser arrastrados por el viento.
El Huiro, dándole un último vistazo a la moneda, la lanzó lo más lejos que pudo en dirección al pueblo, viendo cómo se hundía en el mar con la escasa luz que le llegaba desde los restos del incendio. Luego, después de un suspiro, se echó en el bote y cerró los ojos para al fin dormir.

Valeria Montilla

VIDEO INFORMATIVO CON LOS GANADORES DE "TERMINEMOS EL CUENTO 2009" PRESENTADO POR NCI (NOTICIAS CULTURALES IBEROAMERICANAS)
Tomado de http://video.atei.es/development/index.php?option=com_videos&task=detail&id=3661

lunes, 16 de noviembre de 2009

IRMA MENDOZA

Edgardo Malaspina

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Murió Irma Mendoza, historiadora, bella persona de trato agradable y gran amiga de Las Mercedes del Llano.
Irma, humanista, estudiosa y profunda conocedora de la historia de Venezuela , apoyó incondicionalmente las reuniones, jornadas y congresos de los cronistas de Guárico. Participaba con sus ponencias y sugerencias. Para nosotros era muy importante su opinión calificada sobre los eventos realizados, por cuanto provenían de una profesional con altos grados académicos.
La historiadora Irma Mendoza leyendo una de sus ponencias en el Teatro de Bolsillo de San Juan de los Morros, a su lado vemos a una de sus apreciadas alumnas, la profesora Fabiola Bolívar. (Fotografía: Arturo Álvarez D'Armas)
La última vez que nos visitó en Las Mercedes fue con motivo del Primer Encuentro de Geohistoria del pueblo en agosto del 2005. Estuvo con nosotros hasta que habló el último participante, y luego nos comunicó palabras elogiosas para nuestra ciudad y su gente por el exitoso acto cultural.
Su relación con nuestro municipio se estableció también a través de asesorías a postgraduados mercedenses . El doctor Felipe Hernández en su extraordinario artículo “Un adiós para Irma Marina”, menciona a Sorángel Ruiz Castro, Orietta Ortiz Mendoza y Xiomara Romero Abas.
Más de una vez, al regresar de Caracas, nos obsequió alguna información o documento encontrados en la Biblioteca Nacional relacionados con Las Mercedes del Llano.
En julio de 2008 se le rindió un merecido homenaje en San Juan de los Morros, organizado por los poetas Arturo Alvarez D’ Armas y Jeroh Montilla. José Marcial Ramos Guedez fue el orador de orden. Nos habló de los lauros académicos, meritos y escritos de Irma Mendoza. Todos los ponentes coincidimos en que estábamos al frente de una mujer valiosa, docente inigualable e investigadora incansable. Yo le entregué un ramo de flores en señal de aprecio y admiración.
Irma nos deja la tristeza por su ausencia, sus libros y su ejemplo de perseverancia en el trabajo.
Murió Irma Mendoza, historiadora, bella persona de trato agradable y gran amiga de Las Mercedes del Llano.

UN ADIOS A IRMA MARINA

Felipe Hernández G.

Cuando muy temprano en la mañana del miércoles 11, los amigos Egilda Rangel Porras, primero y Arturo Álvarez D’Armas después, me enteraron de la muerte de Irma Mendoza, lo primero que acudió a mi memoria fue la confesión de San Agustín: “Como es la vida, así es la muerte”. Porque Irma Mendoza murió como vivió ¡luchando! ¡Soñando!. Ya lo dijo el poeta Virgilio, El sueño es hermano de la muerte”. Es miércoles 11 de noviembre de 2009, horas antes, a la 1 y 45 minutos de la madrugada, en el Hospital Clínico Universitario de Caracas, después de una tenaz batalla por la vida, se nos fue Irma Marina, como le gustaba que le llamasen. Educadora por vocación y convicción e historiadora de profesión y oficio de acrisolados quilates.
Ante el dolor que produce la partida, escribió Baudelaire, que “el tiempo devora la vida”, y afloran los recuerdos de lo que se ha vivido. En esta infausta hora, cuando la tristeza por la amiga ida nos asola, solo recordar parte de su trayectoria vital para la posteridad, alienta. Así, recordamos que a Irma la conocimos en el año 1986, cuando se desempeñaba como presidenta de la Junta Calificadora Nacional del Ministerio de Educación. Desde entonces comenzamos a tratarnos y se inició una larga y fructífera amistad, que se prolongó en el tiempo y se acrecentó en el afecto.
Nos encontramos nuevamente en los pasillos y en las aulas del Centro de Altos Estudios Alejandro de Humboldt de la Universidad Santa María en Caracas, donde realizamos el doctorado en Historia, que condujo sabiamente la mano y el pensamiento del eminente historiador y gran venezolano que fue el doctor Federico Brito Figueroa, y otros preclaros maestros como Alfonso Rumazo González, Manuel Pérez Vila, Pedro Felipe Ledezma, Juan Bautista Fuenmayor, Ramón A. Tovar, Nikita Harwich Vallenilla, Ramón Lozada Aldana, Reinaldo Rojas, Raiza Vivas de Daza, Carmen Saín de Gutiérrez, y otros. Ahí se consolidó la amistad, y a ella se sumaron amistades comunes como la de Miriam Meza de Borges, María Egilda Rangel Porras, José Marcial Ramos Guedez, Manuel Carrero, Nidia Cárdenas, José María Surga, Blanca Sánchez Blasco, Elsa Barrios Romero, Damelis Yegüez, Elis Freitas, Lucila Lista, Blanca Montoro, Emma Martínez, Cecilia Vivas, Diógenes Molina, y muchos más.
Volvimos a encontrarnos cuando ocupó la Secretaría de Educación y Cultura del estado Guárico en el año 1999, durante la primera gestión como gobernador de Eduardo Manuitt Carpio, la conseguimos haciendo equipo con la profesora Belkys Figuera Carpio. De ahí, por solicitud del para entonces rector, doctor Federico Brito Figueroa, pasó a la Universidad Rómulo Gallegos, como profesora de Postgrado en la maestría en Historia, donde junto con el doctor Elis Mercado, formó un gran equipo que permitió abrir y consolidar las maestrías en Historia en San Juan de los Morros, Valle de la Pascua y Altagracia de Orituco. Por expresa solicitud suya, formamos parte de ese equipo; fue y ha sido arduo el trabajo; de ahí han egresado un significativo número de postgraduados en Historia, profesionales guariqueños que son, en buena medida, hechura de Irma.
Téngase entre ellos, en San Juan de los Morros, a: Jeroh Juan Montilla, Mayerling Colmenares, Adriana De Abreu, Gledys Da’ Silva, Aura Marina Betancourt, Pablo Pérez, Aura Gómez, Oneida Martínez, y otros. En Ortiz: José Obswaldo Pérez Ascanio. En Calabozo: Ubaldo Ruiz y Eduardo López Sandoval. En Valle de la Pascua: Mélida Loreto de Díaz, Rosa María Álvarez, Carmen Diamora García, Antonio Campos, Maritza Márquez, y Yusdalis Celis. En Las Mercedes del Llano: Sorángel Ruiz Castro, Orietta Ortiz Mendoza y Xiomara Romero Abas. En Zaraza: Marlin Acosta y Lisbeth Rondón Rengifo. En Tucupido: Yamira González. En Altagracia de Orituco: María Luna. En El Socorro: Nervis Carpio. En Santa María de Ipire: María Mercedes Sarmiento Márquez; y en San José de Tiznados: Mariali Gondelles Bolívar.
Fue largo el surco de semillas sembradas por Irma en el Guárico, muchas de ellas florecientes y dando frutos, otras por florecer. A muchas nos tocará encausarlas para que germinen sus trabajos finales de grado. Ella hizo lo suyo. Era su sueño.
El auditorium y la Casona Universitaria, son mudos testigos de los pasos de Irma Mendoza, de las sesudas asesorías y de las importantes investigaciones historiográficas sobre el Guárico todo, que de ahí salieron, todas asesoradas por ella.
No sólo como profesora del Postgrado en Historia dictó cátedra Irma. Aquí en Guárico también lo hizo como investigadora, ponente y conferencista en encuentros, congresos, seminarios, conversatorios, coloquios y jornadas llevados a cabo en nuestra entidad. Muchas veces la acompañamos, en otras coincidimos, y a otras envió su ponencia para que la leyeran. Así, siempre nos alentó y nos acompañó en todos los Encuentros de Historiadores y Cronistas Guariqueños realizados en Valle de la Pascua, no faltó a ninguno. Pero también la vimos en Calabozo, en Camaguán, en San Juan de los Morros, en San Sebastián de los Reyes, en Chaguaramas, en Las Mercedes del Llano, en Ortiz. Ahí quedan sus ponencias. Investigaciones realizadas con gran rigurosidad, donde observamos un particular conocimiento y una especial maestría en el uso metodológico de la ciencia de la historia, aplicando las categorías de totalidad y lo interdisciplinario en la goehistoria guariqueña. Fundamentaciones hechas con información y documentos de fuentes de primera mano, obtenidas en el Archivo Arquidiocesano de Caracas, el Archivo General de la Nación, la Academia Nacional de la Historia, el Registro Principal del estado Guárico y de sus municipios, entre otros.
De ahí salió su ensayo "Presencia de la mano de obra esclava de origen africano en el Guárico colonial. Siglo XVIII", publicado en: Resonancias de la Africanidad. Libro escrito a cuatro manos con Marcial Ramos Guédez, Marisa Vannini de Gerulewicz y Jesús García, y publicado por el Fondo Editorial del IPASME, en el año 2005.También en la prensa regional dejó su impronta, son muchos los ensayos, crónicas y artículos publicados en los diarios El Nacionalista, La Prensa del Llano, La Antena, y en otras publicaciones regionales.
Considero que Irma Mendoza y Arturo Álvarez de D’ Armas, cada uno por su lado, son pioneros de los estudios sobre la negritud y la africanidad en el Guárico, cuando nadie hablaba de la presencia esclava en estos confines, levantaron ellos su voz y comenzaron a escribir.
Está vivo en nuestro recuerdo el homenaje que en su honor organizaron Arturo Álvarez D’ Armas y Jeroh Juan Montilla, fue en el Teatro de Bolsillo de la Casa Artesanal, en la calle Róscio de San Juan de los Morros, el día viernes 11 de julio de 2008. Le correspondió el honor de leer el discurso de orden, al doctor José Marcial Ramos Guédez, un discurso sentido, como solo puede hacerlo un amigo, conocedor de la vida y la trayectoria académica y profesional de la homenajeada, todo un maestro. Y de moderador fungió Jeroh Montilla. Todavía retumba en mis oídos, la voz grave, como de trueno del doctor Argenis Ranuarez Angarita, “¡Aquí estoy Irma Marina! Vengo a rendirte homenaje…”, sencillamente magistral. Adolfo Rodríguez, presentó una hermosísima semblanza que tituló: Irma Mendoza: Una emoción al servicio de la Historiografía Llanera. Edgardo Malaspina, al final de sus palabras, en un gesto de caballerosidad, le entregó un hermoso ramo de flores. También estuvimos y hablamos: Oldman Botello, Miriam Meza de Borges, Ubaldo Ruiz, Oneida Martínez, y Fabiola Bolívar. En mi ponencia, además de un exordio sobre la dimensión humana e intelectual de Irma Mendoza, leí una semblanza biográfica sobre monseñor Rafael Chacín Soto, en razón que ella siempre me manifestó su interés como investigadora por este polifacético sacerdote, de quien decía, “se había escrito y estudiado poco”, especialmente sobre su personalidad y su obra, así como sus aportes a Valle de la Pascua y al Guárico. Consideraba que era una tarea pendiente. Del Padre Chacín después volvimos a hablar muchas veces, dado su interés porque se conmemorara su centenario en el año 2010. En líneas generales, el homenaje fue un acto sencillo, ameno, como en familia, muy sentido. Homenaje en vida, como debe ser.
El amor de Irma por el Guárico fue infinito, desde el año 1999 aquí se aquerenció, casi toda su acción investigativa en el campo de la historia la encausó hacia la Historia Regional y Local del Guárico. Como paleógrafa oficial en el Archivo General de la Nación, fueron muchos los guariqueños que acudieron a ella, para reconstruir cadenas titulativas de la propiedad territorial en esta entidad, a quien pudo ayudar, lo ayudo, con tesón, con desprendimiento, sin otro interés distinto al de servir. Así fue su vida.
Hoy ha arribado al puerto de todos los dolores, como católica y fiel devota de la Virgen del Carmen, acude a su cita con el Creador, nos queda su accionar de docente e historiadora comprometida y militante, traducido en el importante legado, que lo constituyen su ejemplo, sus enseñanzas, su obra, que perdurarán en el recuerdo de quienes fuimos sus amigos, sus compañeros de sueños y esperanzas, de quienes fueron sus alumnos, y de todos aquellos que la irán conociendo a través de su obra escrita legada a la posteridad. Quizás sin saberlo, Irma hizo de la vida un combate, y se enfrentó a ella con amor, que es es el arma más poderosa, según el decir de Aldous Huxley. Eterna paz.
En Valle de La Pascua, a los 11 días del mes de noviembre del año 2009.

Nota del Administrador del Blog: La fotografía que ilustra este artículo del profesor Felipe Hernádez nos fue suministrada por Ollantay José Castillo y Mendoza, hermano de la profesora Irma Mendoza, el cual está actualmente residenciado en España

La Educación en tiempos de Simón Rodríguez: Una Referencia para el Futuro

Gabriela Lara*


La educación se reduce actualmente al logro de las habilidades estudiantiles, o al desarrollo de capacidad docente como constructores de conocimientos, tratándose de establecer una Educación con igualdad de condiciones hoy en día.

Simon Rodríguez, inicio un modelo educativo diferente y muy avanzado para su época, con tendencias europeas que en el presente son aplicadas en nuestro sistema educacional, moderno y democrático. El propósito fundamental de Rodríguez fue transformar una sociedad cargada de prejuicios e ignorancia, para que cada individuo pudiera alcanzar sus aspiraciones, sin distinción de color o clase social alguna. Su método de enseñanza aplicado a la Educación Primaria, atribuía técnicas que mezclaba lo teórico con lo práctico, y no dejaba a un lado alguna excentricidad sin aplicar la pedagogía. Así pues como Simon lo expresaba: “Ser maestro es algo difícil y exige cuidado y delicadeza” porque para el momento de transmitir las primeras ideas había que hacerlo de una manera que el aprendiz pudiese asimilarlo con la mayor practicidad posible. En su enseñanza, contemplaba el porque y para que de las cosas, no podía cortarse un árbol sin saber si serviría mas adelante para un bien común o porque simplemente ya no era de interés del colectivo que siguiera plantado. No sin antes dejar de considerar que debían plantarse otros para compensar el que tuvo utilidad.

Para los modelos andragogicos que últimamente se están implementando, no solo en Venezuela sino en America Latina, pone en evidencia que siguen estas corrientes Rodriguistas ya que las clases no son netamente presenciales sino que se le esta enseñando al estudiante a ver para aprender. Pienso que a su vez Simon tenía libertad de criterios, de conocimientos, siempre tratando de llevar una educación que para aquel tiempo era muy avanzada y moderna para la sociedad, siendo interesante no solo en ese entonces sino para la actualidad.

Es así como Simon Rodríguez creía que existía una parte superior del alma de los humanos, capaz de poner el bien común por encima del personal, de darse cuenta que el bienestar individual no es bienestar si los demás no están a la par. Su filosofía educacional básicamente fue y aun sigue siendo así, el de formar niños y jóvenes, que son los ciudadanos del futuro, dotándolos de conocimientos teóricos y prácticos que les permitan desenvolverse en la vida y en la medida de lo posible ser felices.

*Estudiante de la Especialidad en Docencia Universitaria (UNERG, Venezuela)

Imagen tomada de http://poe.comyr.com/Melissa_Mesa/JoseFRibas.html

NUEVOS ESQUEMAS ANDRAGÓGICOS DE CARA A LA CONSOLIDACIÓN DE UNA GESTIÓN EN EDUCACIÓN SUPERIOR PARA LAS COMUNIDADES INDÍGENAS EN VENEZUELA

Natalie Márquez*

Cuando se refiere al termino comunidad entendemos un aglutinado humano que posee peculiaridades propias del ser, pero que son capaces de adaptarse a la vida mancomunada de cooperación social para desarrollar bastidores que le permitan coexistir pacíficamente y en armonía.

Éticamente es un compromiso indeclinable del estado llevar criterios educativos a todos los habitantes de un país, para desarrollar de esta forma el potencial humano implícito en todas las instancias étnicas que componen el gran abanico pluricultural que consolida el gentilicio venezolano.

Las etnias indígenas en Venezuela, con el estudio, discusión y aprobación de la constitución nacional en el año de 1999 se revisten de rango constitucional al contemplarse en este máximo instrumento jurídico especial atención al desarrollo integral de las mismas, sin irrespetar el conjunto de valores, creencias y tradiciones que atesoran desde tiempos inmemoriales.

La población estudiantil indígena a nivel de estudios superiores se ha incrementado considerablemente debido a estas oportunidades, al apoyo jurídico–legal y a la preparación profesional de sus padres quienes incentivan a sus hijos a estudiar. La poca información referente a los estudios superiores obstaculiza el debido ingreso de los estudiantes indígenas que siguen influenciados por las carreras tradicionales, también el aspecto vocacional debe trabajarse con más cuidado para que los jóvenes bachilleres elijan de acuerdo a sus verdaderas aptitudes la carrera profesional. Los departamentos de orientación deben activarse preventivamente para evitar el cambio de carrera, deserción y profesionales frustrados.

La gestión de estudios universitarios debe adaptarse al joven estudiante indígena y no al contrario, es hacia el estudiante indígena hacia quien debe estar direccionado un rediseño curricular que tome en cuenta su bagaje cultural, espiritual y de desarrollo de actividades propias de su región.

Las extensiones y núcleos de educación superior siguen repitiendo en los diversos estados las mismas carreras tradicionales, sin percatarse de las verdaderas necesidades, lo cual trae como consecuencia el éxodo profesional, ejercicio laboral diferente a su preparación por las pocas oportunidades de trabajo en los diversos estados, también el desempleo y el desperdicio de tiempo recursos y talentos del estado.

Debe ser destacado que cada profesional egresado es una inversión para la familia y el estado. No es posible que solamente el Instituto Pedagógico Rural El Mácaro posee en su cobertura de estudio la carrera específica de preparación docente intercultural bilingüe indígena, es allí donde cabe la interrogante: que ha pasado con el resto de instituciones educativas universitarias que desarrollan actividades académicas en zonas de congruencia indígenas?

El estudiante indígena no puede ser descontextualizado de la zona geográfica que le circunda, es un error tratar de “civilizarlo” trayéndolo a grandes centros urbanos que el no conoce ni entiende; es necesario llevar la universidad a el y formarlo integralmente sin cambiar sus perspectivas idiosincrásicas de desarrollo pues el traslado continuo de un lugar a otro en el proceso de preparación educativo influye negativamente en dicho estudiante, porque muchos de ellos provienen de lejanas comunidades donde sólo se imparten los primeros niveles educación, luego viajan a las capitales y poblaciones más importantes en sus estados a cursar el nivel medio diversificado y la mayoría de las veces el nivel superior, pero eso depende de la carrera profesional elegida de lo contrario sigue el éxodo hacia otros estados hasta lograr el título deseado, muchos regresan a ejercer a sus estados, otros se quedan en las ciudades donde se graduaron y pocos tienen oportunidad de cursar un postgrado o viajar al exterior, esto debido a las escasos recursos económicos y grandes sacrificios familiares para darle al joven una preparación universitaria.

Es imprescindible que se produzca una reevaluación puertas adentro de la gestión educativa en el marco de la educación superior con respecto a las comunidades indígenas, puesto que con el título comienza otra ruta de sacrificios, deberes y compromisos, porque el joven indígena enfrenta los retos con valentía, honestidad y talento.

Es cierto que el estudiante universitario indígena es tratado como un ciudadano más con las mismas exigencias y necesidades, porque es una innovación en el sistema educativo venezolano, también en el ámbito jurídico-legal. No es menos cierto que aun en la actualidad se pretende cambiarle sus estadios perceptivos de conocimientos tradicionales por la rigidez metodológica de los conocimientos formales impartidos por la universidad académica. Debe existir nuevos esquemas de readecuación académica, andragógica que les permitan desarrollar sus potencialidades sin castrar la idiosincrasia propia de sus orígenes.

*Estudiante de la Especialidad en Docencia Universitaria (UNERG, Venezuela)

Imagen tomada de http://www.servindi.org/actualidad/15036

EDUCACIÓN, ÉTICA Y COMUNIDAD

Rafael Marín *


Cuando hablamos de ética, hablamos de valores, valores que se encuentran en todas partes a las cuales vamos cuando hablamos de educación, hablamos de aprendizaje y de todo lo que viene acompañado de esto y cuando hablamos de sociedad nos referimos a la familia.

Cuando colocamos estos tres términos juntos en una sola frase, se refleja el futuro ya que la base de la sociedad es la familia entonces se entiende que todo depende de la cultura de la sociedad y que la educación no solo depende de los gobiernos sino de la familia también y podemos decir que es la parte fundamental de la educación pero cada una juega un papel importante y que deben estar articuladas para poder garantizar el futuro de las sociedades, ese futuro que hablamos anteriormente no es más que la garantía de que nuestros hijos crecerán en un ambiente cálido y lleno de mucho calor humano pero siempre y cuando los valores de cada una de esas sociedades se mantenga y se fortalezca cada día más, y así la educación formal pueda cumplir con su rol de formar profesionales útiles a patria y con carácter, mentalidad crítica capaces de dar respuestas a las necesidades de las comunidades y y ajustados a las realidades de un país para que de esta manera se pueda garantizar una calidad de vida digna para todos sus miembros.

Tengo la firme idea de que nuestra sociedad puede llegar hacer cosa que ni nosotros mismo sabemos que somos capaces de hacer la inteligencia del venezolano es increíble bien decía La única ética posible es hacer lo que uno quiere hacer William Burroughs, la única ética posible es hacer lo que uno quiere hacer, si nosotros queremos podemos hacerlo, Aristoteles decía Es necesario que haya uno o varios principios y aun, en caso de existir uno sólo, que éste sea inmóvil e inmutable, sólo basta con que esta sociedad decida cambiar y reorganizar su cultura es decir mejorarla con las ganas de hacer las cosas bien para que todo salga bien y podamos dejarle a nuestros hijo un legado de enseñanza de aprendizaje y a la vez enseñarles a mantenerlos a través de la ética, de los valores, pienso que sólo así podremos hacer de nuestro entorno un lugar mejor para vivir.

*Estudiante de la Especialidad en Docencia Universitaria (UNERG, Venezuela)

Imagen tomada de http://www.unlp.edu.ar/article/printPreview/id/74

viernes, 13 de noviembre de 2009

La Ética en la Escuela

Luís Adrián Martínez*


El modo de ser ético de cualquier persona se construye de manera cotidiana, cuando se entra en relación con el otro, es la acción reiterada, continua, vital que da identidad. El actuar moral se moldea en los espacios donde se convive con los demás. Con esa forma de ser, este actuar moral también se manifiesta en la preocupación que manifestamos por los otros, estableciendo un claro interés por lo que les sucede, y que nos obliga, desde luego, a establecer un compromiso permanente con ellos. En la escuela se establecen relaciones morales entre profesores/as y alumnos/as que se manifiestan de muchas formas, por ejemplo, cuando se organiza el trabajo escolar se asumen posturas que pueden ir desde la indiferencia hasta la hostilidad, tanto por parte de los maestros/as hacia los estudiantes como de éstos hacia sus padres. Sin duda el profesor/a manifiesta en el salón de clases su ser moral, su interioridad queda descubierta en cada acción reiterada y continua que asume frente a sus alumnos/as, me refiero no a una acción aislada sino al continum de actitudes que le dan su sello personal, su identidad y su consistencia profesional, razones por las que es conocido por sus estudiantes.

Cada día aumenta la preocupación por saber qué sucede en las aulas, ya que es el espacio donde los niños/as y jóvenes pasan gran parte de su tiempo; porque además en la escuela los valores éticos alcanzan una expresión concreta que más tarde se expresarán en otros espacios; en ella se imprime ese modo de ser del alumno/a, la persona se construye a sí misma, la moral se hace efectiva. Por otra parte, existe también un interés manifiesto por encontrar respuesta a los problemas morales presentes en la sociedad actual desde la escuela. "La escuela debe ser un espacio de participación democrática sensible a lo que pasa en el mundo, donde se afrontan los conflictos analizándolos críticamente, tratando de comprender sus causas reales desde una perspectiva global e intercultural adoptando compromisos para actuar en su resolución".

*Estudiante de la Especialización en Docencia Universitaria (UNERG, Venezuela)
Imagen tomada de http://cristoparaelmundo.org/es/institution/index.php?idp=10

ÉTICA, EDUCACIÓN Y COMUNIDAD

Yolimar M. Sarmiento C.*



Para que exista Ética, debe existir la comunidad la cual se define como un grupo o conjunto de individuos, seres humanos, o de animales que comparten elementos en común, tales como un idioma, costumbres, valores, tareas, visión del mundo, edad, ubicación geográfica , estatus social, roles entre otros. Por lo que la Ética, la Educación y la Comunidad guardan una estrecha relación, debido a que la ética, no prescribe ninguna norma o conducta, no sugiere directamente qué debemos hacer, ya que su objetivo consiste en aclarar qué es lo moral, cómo se fundamenta racionalmente una moral y cómo se ha de aplicar ésta posteriormente a los distintos ámbitos de la vida social.

La ética es una de las principales ramas de la Filosofía, en tanto requiere de la reflexión y de la argumentación, en este campo es el conjunto de valoraciones generales de los seres humanos que viven en sociedad.

Por lo tanto la educación en ética adopta, patrones que atrapan la sociedad en su conjunto, en lo pedagógico, psicológico, ideológico y lo sociocultural, reflejando en el contexto sociocultural la educación en la comunidad y más específico en la familia.

La educación es un ingrediente fundamental en la vida del ser humano y la sociedad y se remonta a los orígenes mismos del ser humano, ya que esta es la que transmite la cultura, permitiendo su evolución.

En conclusión cuando se emplean sentencias éticas se está valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o acciones.


*Estudiante de la Especialización en Docencia Universitaria (UNERG; Venezuela)
Imagen tomada de http://biblialiberal.wordpress.com/2009/04/06/las-cuatro-caras-de-jesus-v2004/

LOS VALORES Y LA COMUNIDAD

Leidy Bustamante*


Una comunidad es un grupo o conjunto de individuos, seres humanos, o de animales que comparten elementos en común, tales como un idioma, costumbres, valores, tareas, visión del mundo, edad, ubicación geográfica (un barrio por ejemplo), estatus social, roles. por lo general en una comunidad se crea una identidad común, mediante la diferenciación de otros grupos o comunidades (generalmente por signos o acciones), que es compartida y elaborada entre sus integrantes y socializada.

Hoy día a pesar de las transformaciones tecnológicas, y los avances en la sociedad se han perdido muchos valores que son el pilar fundamental de la humanidad por esto es importante tomar en cuanta una serie de valores entre ellos se pueden citar:

Divulgar prontamente los factores que pudieran poner en peligro a las personas o el medio ambiente.

Siempre que sea posible evitar conflictos de interés reales o potenciales, y comunicarlos a las partes afectados cuando existan.

Ser honestos y veraces al hacer afirmaciones o supuestos basados en datos disponibles.

Rechazar la corrupción en todas sus formas.

Mejorar la comprensión de la tecnología, su aplicación apropiada y posibles consecuencias.

Buscar, aceptar y ofrecer críticas honestas acerca del trabajo técnico, reconocer y corregir errores y dar crédito apropiadamente a la contribución de otros.

Tratar amablemente a todas las personas sin distinción de raza, religión, género, discapacidad, edad u origen nacional.

Evitar injuriar a otros, sus propiedades, reputación o utilizar calumnias o actos mal intencionados.

Ayudar a los colegas y colaboradores en su desarrollo profesional e instarlos a seguir este código de ética.

Partiendo de esto es importante acotar, que hoy en día los seres humanos no hemos aprendido a respetarnos como tal, es por esto que se violan tantos los deberes y derechos, ya bien sabemos cuales son nuestros derechos mas muy poco cuales son nuestros deberes y no se cumplen en su totalidad. Estas acciones a su vez vienen dadas por tantos enfrentamientos políticos, sociales, donde influye el uso de la tecnología ya que a pesar de ser un avance, influye en la educación de nuestros hijos y sin poder evitarlo y así se va formando hasta ser adultos.

Es importante rescatar los valores desde el seno familiar para así ir transformando la sociedad, podríamos empezar por aprender a respetar al prójimo esto tendría como resultado una mejor comunidad y un mejor país.


*Estudiante de la Especialización en Docencia Universitaria Imagen tomada de http://eticaon.blogspot.com/