VIDEOS DE INTERES

martes, 23 de junio de 2009

DIARIO DE INVIERNO MOSCÚ- 2008

Edgardo Malaspina

(Médico, poeta y cronista de Las Mercedes del Llano, estado Guárico. http://lasmercedesdelllano.blogspot.com/)


MARTES, 30 DE DICIEMBRE


2 grados bajo cero.

Vamos a la calle Arbat. Un viejito solitario toca el acordeón. Otro, con un parecido físico extraordinario con San Nicolás, vende sus obras artesanales. No hay buhoneros como antes. Le pido a un pintor que me haga un retrato. Debo estar sentado, pero como sopla un viento fuerte, afirma que lo hará en cinco minutos. Serguei, así se llama el pintor, dice que los buhoneros fueron expulsados por el alcalde, porque colocan el rostro del presidente en las matrioshkas. Bromea, pienso

. En realidad, creo, es una petición de los comerciantes que tienen sus tiendas en el boulevard para evitar una competencia con los que no

pagan impuestos. Capitalismo, pues. Serguei prosigue: “Ahora me siento más libre, cierto, hay menos cultura, pero eso a mí no me importa. Me importa sólo mi trabajo”

En Arbat veo pocos poetas. Antes los había por montones recitando sus versos. Entramos en un restaurant chapado a la antigua, el Rus. Tiene chimenea y sus mesas son acuarios. Sirven sólo comida típica rusa. De regreso compramos un pino para colocarlo como arbolito navideño.

Por tv conversan sobre Plejanov, quien dijo que la revolución de los bolcheviques era un error de la Historia y vaticinó su fracaso. Aparece en la pantalla un cintillo con un letrero interesante: “Son la diez de la noche.¿Están sus hijos en casa?”

martes, 16 de junio de 2009

EL COLUMPIO

BLANCA ALLEGRA*
(Escultora venezolana. San Juan de los Morros estado Guárico)























































La primera vez que me topé con el elegante arte de Jean Honore Fragonard fue bajo el sensual vaivén de su cuadro titulado Los felices azares del columpio. Ese lúdico oscilar donde la intimidad femenina se abre fugaz y risueña, una ninfa mostrando “veladamente” a un personaje del cuadro su oculta y enrevesada lencería del siglo XVIII. La zapatilla se zafa con coquetería y un pequeño serafín de mármol pide la discreción del silencio. El cuerpo de la jovencita en su balanceo llega a la extrema altura, a punto de entrar plenamente en el plano erótico del color y la luz. Otro sensual columpio es el de Pierre Auguste Cort, una pareja se balacea con pagano deleite, él impulsa los ires y venires del amor, y ella, en la transparencia inocente de su vestidura y adolescencia, se cuelga de su cuello entregada a la delicia del momento.
Desde niño el columpio ha sido un instrumento que me causa fascinación y temor. Esa mezcla deriva en una reverencia. Ir de un extremo a otro, pendular en los extremos de lo real es desafiar las infranqueables fronteras del tiempo. En esa edad nos balanceábamos con tezón en el columpio, primeramente por el asalto de aquella sensación del caluroso vértigo que se agazapa como un suave guante en el centro de nuestro cuerpo, los agradables calambre que suben por las piernas y que bajan juguetonamente por el abdomen. En segundo lugar por la cercanía dulce y peligrosa a los territorio de lo alado, allí sentimos el desafío y bordeamos la hipnosis de un instante sin cordura, casi fugados de las carencias corporales de lo humano.
Hoy presentamos este juego de tres fotografías sobre la reciente pieza de la escultora venezolana Blanca Allegra, El Columpio, la cual mide aproximadamente 90 cms de largo por 80 cms de alto, la figura es de resina, y el columpio de hierro. Obra llena de mucha dulzura y belleza. Allegra nos envuelve con esta pieza en la suave penumbra ocre de muchas de sus esculturas. Con ella espiamos el goce puro de una niña que se columpia en solitario, ensimismada en un dinamismo ritual donde la inocencia nos asalta como el tal vez último refugio.
Jeroh Juan Montilla

*Fotografías Blanca Allegra

lunes, 15 de junio de 2009

POEMAS

Edgardo Malaspina


Médanos de Indios


Aún dormitan las aguas del padre de los ríos

y destella la luna sobre el paisaje arbóreo

sus rayos pálidos.


Sobre la calma divina del caudal

nuestra curiara navega suavemente.

En éxtasis observo el mítico espectáculo

de la naturaleza agreste y silenciosa.


Sueño y veo a los dioses de la eterna noche

en tropical y voluptuosa orgía

tejiendo el pensamiento de la estirpe.


Un arrobo ancestral acomete mi espíritu.


Navegando por el Orinoco, de Cabruta hacia

los Médanos, una madrugada de

Noviembre del año 500 del comienzo

de la degradación de nuestra Gran Cultura.


Mar


La primera vez sentí como si realizara un viaje de regreso.

¿Acaso retornaba a tu morada?

Es como comprenderlo todo sin saber por que y

para qué.

Se percibe en lo inconmensurable de los trazos azules

en el secreto de cada grano de arena

en el vuelo de las garzas

en los vaivénes de tus aspas furiosas

en tus voces lejanas

en el glorificante alud de tus aguas.


Contemplarte es como estar orando en un templo

sagrado y más es como levitar sobre Tí.


La Guaira, 1993



La Musa de Oblomov.

Eres la señal de nuestros tiempos

globo inflado de la nada

de pereza

siempre rondando los árboles sombríos

de las plazas.


Te incrustas en el rostro obtuso de los pueblos

en sus calles, en sus casas y sus patios

en el polvo angular.

Te sientas por las tardes en los porches

como en una espera eterna.


Estás en el capricho radial de los dedos

en las botellas

en las tertulias

en el paseo gris de la avenida.


Flotas como una mosca al mediodía

te llevan en la lengua por las noches.


Odio a la Musa de Oblomov.


Las Mercedes, 1993


Esperanza.


Confiaron en la transmigración de los tiempos,

de las almas,

en otra vida,

pero hoy es como ayer.


Creyeron en la armonía de las esferas

en el reposo de las cálidas tardes

y estuvieron contando hasta el amanecer.

Todo fue en vano

y volverán a la mística faena.


Los de aquí conjugamos la vida

uno, dos, tres... Hasta el infinito

cíclico, de espejismos

luego iremos a Samos

pero no estamos seguros.


Son difíciles las flores del Nilo.

Las Mercedes, 1993



Termitas.


Formaron parte de mi vida

con sus líneas prominentes en la pared.

Estaban erguidas como buscando el cielo

y tenían el algo acogedor de las cosas extrañas.

El color de lo bueno, caoba

se hizo más natural

y por eso convivimos largamente.

Luego noté el vacío

el aire cavernoso.

Tuve miedo. Un miedo terrible

como cuando piensas que verdaderamente

no tienes alma.


Querían la destrucción de mi alma.


Se desvanecieron junto a la ingratitud.

Las Mercedes, 1993


*Los textos seleccionados forman parte del poemario BREVIARIO DE ANDANTES, editado por Fundaguárico en el año 1996. Es un libro inaugural, y como todo primer paso tiene sus titubeos: un debatirse entre el amago poético de querer cultivar en la tierra del soneto, o sino, el labrar el surco del poema sin los viejos cercos de la métrica y la rima. En la primera faena (Mis Barcos de Papel) se conjugan la ternura y el verso crudo, es el poeta ante las primeras impresiones de la lluvia, el amor y el paisaje. Es el ensayo, los preparativos para entender las estaciones que marcaran los afanes de la escritura poética. En la segunda faena (El silencio Otoñal de los Árboles Mustios) sentimos el tiempo de la buena siega, la semilla madura en la contemplación meditada. La palabra convertida en la noble madera del poema. El logro verdadero que ofrece el cultivo de la certidumbre imaginaria. Sobrio y libre, lejano de la seductora musa de Oblomov. Los cinco textos seleccionados pertenecen a esta segunda parte del poemario.

Jeroh Montilla.


Imágenes tomadas de: http://www.bbc.co.uk/spanish/specials/166_mariuorinoco/page19.shtml, http://www.fondospantallagratis.com/fondos-de-escritorio-wallpapers/paisajes/camino-al-oceano/1820, http://www.flickr.com/photos/31018112@N03/3092109809/

viernes, 12 de junio de 2009

HIDRÓNIMOS Y TOPÓNIMOS APUREÑOS


CHINERUCO // SINARUCO //


CINARUCO


ARGENIS MÉNDEZ ECHENIQUE

(Cronista del estado Apure, Venezuela)

  1. La Palabra y su origen.

El primer cronista de Apure, Fray Jacinto de Carvajal, en el siglo XVII, al narrar las peripecias del viaje exploratorio de este río, que partió de Barinas en Febrero de 1647, al referirse al río hoy conocido como Sinaruco, habla del Chineruco, vocablo que no perduró;. pues, los españoles le daban nombres a los lugares, personas y cosas según como entendían las lenguas indígenas (asimilando los vocablos a la cultura europea), por lo que la tergiversación era segura. En los mapas más antiguos que se conocen y reflejan la región del Apure (siglos XVIII, XIX y XX), la palabra Sinaruco, aparece escrita con inicial ¨ese¨ (s), y así lo recogen algunos investigadores modernos (Marco – Aurelio Vila, 1955; Pablo Vila, 1960: Pedro Cunill – Grau, 1990). La grafía actual, con ¨c¨, es de reciente data (no va más allá de los años 50 del siglo pasado).

Existe una versión popular referida al origen del nombre del río Arauca, supuestamente caribe, que tiene que ver con la palabra Sinaruco. Según esta opinión, el nombre del mencionado Arauca proviene del sonido onomatopéyico de un ave rapaz de gran tamaño (80 cms. aproximadamente de alto), que tiene una larga antena rígida en la cabeza y espolones en las alas, conocido en Brasil como ´Buitre de Ciénaga¨ y en los Llanos colombo – venezolanos como AraucoAruco¨ para los apureños), . De allí que Sinaruco vendría a significar ¨tierra sin la presencia del ave conocida como aruco¨: es decir: Sin – Aruco.

Otros autores hablan de un grupo aborigen que llevaría este nombre, los indígenas Arauca, que tenían creencias totémicas y lo tomaron del ave (se creían descendientes del ´´Arauco¨); y no tendrían ningún vínculo con los belicosos araucanos chilenos, a los que los españoles nunca pudieron someter.

  1. El Río.

Al igual que el Arauca, el Capanaparo y el Meta, el río Sinaruco se forma, por la conluencia de varios caños, en los Llanos Orientales colombianos, al nor-oeste de la ciudad de Cravo Norte, en las cercanías de las lagunas de Corocoro y El Buey. Entra en territorio venezolano a unos 20 kilómetros de distancia, al norte, de donde lo hace el río Meta. Una ligerísima elevación del terreno hace de línea divisoria entre ambos ríos. Esta línea divisoria, que de hecho no existe con respecto a la hoya del Capanaparo, hasta que no se llega, bastante cerca del Orinoco, donde tiene su punto más elevado en los conocidos montículos denominados como Galeras de Sinaruco. Desemboca en el Orinoco, frente a una isla llamada Macupina, después de recorrer, de oeste a este, unos 450 kilómetros desde su nacimiento, de los cuales 300 en territorio venezolano (200 son navegables).

Son numerosísimos los caños que unen el río con las tierras empantanadas que lo bordean, siendo el de mayor caudal el Sinaruquito, que le cae por la margen izquierda; es decir, al norte. En la estación de lluvias las aguas del Sinaruco buscan salida por dichos caños, y cuando las lluvias cesan y el nivel del río desciende, los caños sirven de drenaje de las inmensas sabanas empantanadas que devuelven al río buena parte del agua que de él obtuvieron.

Pocos son los habitantes que pueblan sus riberas. En realidad, no existe ningún poblado que alcance a merecer el nombre de caserío. Los indígenas de vida nómada o semi-nómada (capuruchanos y amorúas), acampan en la estación de sequía cerca de sus orillas, para levantar sus campamentos tan pronto como empiezan las lluvias¨

  1. Las Galeras del Sinaruco..

¨Son elevaciones rocosas, que en algunos casos alcanzan los 200 – 250 metros de altura, destacándose en el plano relieve llanero. Son prolongación del Cinturón Ferrífero de la Formación Imataca, en el macizo guayanés, Estado Bolívar, por lo que abundan las formaciones graníticas y metamórficas del Precámbrico (se calcula su edad en millones de años).

Estas formaciones pétreas del relieve están ubicadas en el Municipio Pedro Camejo, hacia el este del Estado Apure, entre los ríos Capanaparo y Sinaruco, cercanas al Orinoco, en pleno Parque Nacional Santos Luzardo, creado en 1988 (algunos ramales se prolongan hacia el sur, hasta las cercanías de la ciudad de Puerto Páez, a orillas del Meta, donde es famoso el Cerro del Murciélago). Se calcula su extensión en unos 100 kilómetros cuadrados.

Los suelos son semi – áridos, y están cubiertos de chaparrales, paja saeta y algunos bosques de galería que se caracterizan por los numerosos remansos y morichales, entre los que destaca el llamado ¨Pozo de la Felicidad¨ ó ¨Pozo del Amor¨, que contribuye a amortiguar un poco el calor ambiental.

En una época no tan lejana (en los tiempos de Juan Vicente Gómez) los indígenas habitantes de la zona fueron perseguidos por ambiciosos terratenientes y ganaderos, y ellos se refugiaron en las galeras, que les suministró abundante agua y alimentos (frutos, tubérculos, caza y pesca).

En Julio de 1959 el Ejecutivo Nacional decretó las galeras integrantes de las Reservas Nacionales Ferríferas, por el gran potencial en este mineral.

  1. EL SINARUCO Y LA LEYENDA DEL DORADO.

Fray Jacinto de Carvajal, el cronista de la expedición exploradora del Apure comandada en 1647 por el capitán barinés Miguel de Ochogavia, recoge una leyenda indígena que aludía a la existencia de una laguna encantada, llamada CARANACA, ubicada entre los ríos Sinaruco y el Meta, en las cercanías del Orinoco: donde un jefe indígena, supuestamente, hacía una ceremonia en honor a sus dioses, bañándose y empolvándose con oro, que iba a depositarse al fondo de la laguna, junto con otras valiosas ofrendas, que iba a engrosar un fabuloso tesoro. De allí que el llano apureño fue recorrido de punta a punta, desde ese tiempo, buscando el famoso lugar del ¨Dorado¨. Todavía para el siglo XVIII se hicieron exploraciones tras el ilusorio sueño de riqueza fácil.

San Fernando de Apure, Junio 04 de 2009.

jueves, 11 de junio de 2009

DIARIO DE INVIERNO MOSCÚ, 2008

Edgardo Malaspina

LUNES, 29 DE DICIEMBRE

6 grados bajo cero.

Ayer se decidió el personaje que más representa a Rusia: Alexander Nevski, príncipe ruso de la Edad Media que derrotó a los suecos y a los caballeros teutónicos. La primera victoria la alcanzó cerca del río Neva, y de allí lo de Nevski. Es un héroe casi mitológico. La iglesia ortodoxa lo canonizó. Pero lo curioso es que Stalin ocupó el tercer lugar. La periodista Elena Iampolskaia escribe un artículo sobre el asunto: Bronce para Stalin, ¿Bien o mal? Dice que la gente que votó por Stalin lo hizo porque no está de acuerdo con el orden liberal actual y quiere una Rusia fuerte, poderosa interna e internacionalmente. Afirma que esos rusos prostalinistas no se detuvieron en el lado moral cuando apoyaron al genocida , sino que prefirieron quedarse con el factor pragmático. La medalla de bronce para Stalin, con pocos votos de diferencia del primero y el segundo, dice la articulista, es una mala señal para Occidente, que puede asociar esa selección como una muestra de las ambiciones imperialistas de Rusia.

En la tarde vamos por alimentos. Caminamos a través del bosque. Regresamos en un taxi pirata. El conductor afirma que ahora hay todo tipo de mercancías en las tiendas. Hay más riqueza material, pero más pobreza espiritual y menos felicidad. Culpa a la guerra en Afganistán por la caída de la URSS. Critica a la juventud actual que piensa que lo importante son las cosas: “No leen, no van al teatro, no escuchan música clásica. Todo eso explica que en la Rusia de ahora hay más suicidios que en la socialista”, concluye.

En la noche hacemos lo más natural: bebemos vodka.

PROSA DE CENIZAS

Daniel R. Scott


Caballero andante soy, sin cabalgadura ni armas, vestido de civil, pero con la vocación aun intacta, ennobleciendo mi alma de otros tiempos. Pienso a la orilla de los ríos: siete largas Eras históricas me separan de mi Edad de Oro, y me digo, viendo correr mansas las aguas: "¡Mira que si me ha dolido!" Suelo vivir en la etéreas ruinas del castillo de esa Edad Dorada. Jamás me imaginé la falta que me haría, no sabía el espacio único y vital que ocuparía en mi vida. Calor en lecho de sedas, tazón de pócima vivificante en las auroras del medioevo, el beso al polvo de las estrellas y de las galaxias, paseos por empedrados coloniales, caricia oculta que exploraba la profundidad de la roca femenina, visita a los ancestros de los ancestros,

Pero las Eras avanzan y vino derrumbe repentino y universal que fue dolor, que fue tortura. La efigie de gloria escultórica se dejó agrietar por los lados del corazón; el semblante se hizo aterrador, desconocido, materialista, de un duro mirar que nos castigó aquellas madrugadas sin nombre en donde las festividades y algarabías tribales extinguieron mi existencia. Las doncellas que otrora creyeron en la bella simplicidad de la vida en los apacibles días de la Edad de Oro ignoraron la existencia gallarda de nuestro linaje. Fueron madrugadas de pagar mil condenas de crímenes no cometidos tras las rejas de la soledad.

Entonces en la triste y silenciosa tarde donde todos los pobladores de la ciudadela decidieron morir hasta el día siguiente para no ver lo que sucedería, la efigie se desatomizó en el aire, con su manto real y su recién adquirida condición de diosa mortal, embriagada con los licores que se extraen de las bodegas de la materia y de lo efímero. El dolor usurpó los derechos de la lágrima y luego vino la calma, calma resignada, como la que sintió la humanidad el día aciago que murió el primogénito de los dioses y se nos fue en el misterioso cofre de la noche el último de los patriarcas bíblicos.

Manos místicas y devotas dedicadas al arte oculto de tejer los sagrados cultos milenarios trataron de volver todo a la normalidad circundando a los de mi linaje con el incienso de la fe y de la predicción. "Caerán las cadenas del sortilegio" y lo creímos. "La Deidad retornará a la efigie al lugar santísimo del santuario" y lo creímos.

Pasaron las Eras, desfilaron las Edades, el tiempo mostró la triste corona de sus canas, pero nada cambió, todo siguió igual. Glosas escritas en bronces semienterrados en desiertos señalaban en sus letras que la Edad de Oro ya no regresaría, que ya no me pertenecía. Brazos de hiedra pestilente, eterna asaltante de fidelidades, rodearon aquel cuerpo que era mi cuerpo, desecandolo. Pero no me importó. Hasta la sensibilidad se gasta con el uso o pasa de moda.

¿Qué de esta última Edad? ¿Cambiamos el oro del ideal por la piedra de lo común y sin valor? Así es: el mundo cambió. O más bien desapareció bajo los escombros de la ambición de los hombres y las doncellas. Dimensión pigmea ésta a donde a todo se le asignó funciones y nombres nuevos que no que no sirven para nada. Los soles y las luces de la buena costumbre y lo cotidiano que te hacía grande y hermoso se apagaron por completo. El glacial lo cubrió todo con su blanco hielo y escarcha dilatada. El brioso corcel de la Esperanza y el gallardo jinete del amor extraviaron la ruta de la fe: los unos murieron bajo la helada y los otros se ocultaron en cavernas, a la espera de días mejores.

Ahora escribo en este recoveco de alegres hombres de alma moribunda, llevando a mis labios el ámbar de cristal colmado del brebaje que posee el poder secreto y mágico de insensibilizar los corazones o exaltar hasta la furia el alma y la neurona. Rincón este diseñado para la risa falsa o el llanto sincero. Lugar para visitar mas no para quedarse vivir. Vocerío confuso. Humo del cigarrillo que se fuma la vida de los hombres. Melodías roncas y sollozantes que vienen como de muy lejos, enredadas en los corpúsculos y la telaraña de lo antiguo y de la nostalgia. Aquí los instrumentos y las mejores voces perdieron las ganas de cantar y de sonar. Corazón que anhela y llora por lo que no volverá. Para los moradores de este lugar ( tarde lo entendieron ) el presente les fue copa frágil que se les acabó en un primer y único sorbo.

A mi no me importa. Lo que vale es que estoy derramando mi alma integra como una ofrenda en la tinta de este pergamino que ya me sabe a escritura cuneiforme.

6 de Juniode 2009

ANTEPROYECTO SISTEMATIZADOR DE LA LITERATURA APUREÑA DE LOS SIGLOS XIX, XX Y XXI


Prof. Luisa Rivas

luisa.rivas@gmail.com

Fotografía: Arturo Álvarez D'Armas





PRESENTACIÓN

Desde hace unos años, me he inquietado por la falta de sistematización que hay en el campo de la literatura en el estado Apure. Resulta interesante destacar que, en el campo de la historia, el intento sistematizador es notorio. Esto me hace pensar en una interrelación, la literatura y la historia son sintéticas y recapitulativas, ambas tienen por objeto de estudio la actividad humana; como la literatura, la Historia selecciona, simplifica y organiza, selección y organización que presupone lo que Collingwood llamó ‘de imaginación a priori’1, común al historiador y al escritor de ficción. En cuanto obras de imaginación, no difieren los trabajos del historiador y del escritor de ficción. Difieren en cuanto la imaginación del historiador pretende ser verdadera.

Para Mark Bloch, la historia no es solamente una ciencia sino que su estado originario es “…la forma embrionaria del relato, mucho tiempo envuelta en ficciones, mucho más tiempo todavía unida a los sucesos más inmediatamente captables, es muy joven como empresa razonada de análisis”2.

En este sentido, la literatura describe las cosas y las muestra en imágenes; la literatura mezcla el espíritu en lo que describe. La literatura va a la par de la historia, porque es una forma de conocimiento de la cultura, de donde surge, entendiéndose que la cultura crea su propia forma de historia, determinándola y permitiéndole de manera abierta ser subjetiva para dar margen a los distintos sistemas en vigencia. La literatura tiene una función importantísima, la de hacerse legible, teniendo como materia prima el mundo histórico.

La literatura permite la inclusión de discursos de todo tipo, hasta los empíricos, tales como diarios personales, bitácoras, cartas, manuscritos e incluso la prensa; estima los discursos oficiales, los partes e informes; confronta la realidad desde la escritura misma, es decir, se produce un trasvasamiento entre la historia y la ficción, y el punto de encuentro, el vértice, lo vendría a representar la literatura.

Las ficciones literarias están llenas de hechos que existen fuera de la conciencia del escritor; el relato será el marco perfecto para “registrar” hechos y sucesos que serán susceptibles de ser interpretados y, por ende, comprendidos por el lector. A lo largo del tiempo, los discursos históricos y los discursos de ficción se muestran, se cruzan y se articulan de múltiples maneras, haciendo que las fronteras entre uno y otro se diluyan.

En vista de este argumento, propongo la creación de un grupo de investigación que se encargue de estudiar el hecho literario en todas sus expresiones; proyecto ambicioso que tomará forma en la medida que nos podamos avocar a ello.

Objetivo general. Sistematizar el hecho literario en Apure desde el siglo XIX hasta el siglo XXI.

PRIMERA FASE: Creación

Objetivos específicos

  1. Crear el grupo de investigación multidisciplinario.

  2. Crear la normativa por la que se regirá el grupo.

  3. Diagnosticar la situación para generar las líneas de investigación.

SEGUNDA FASE: Ejecución

  1. Indagar documentalmente sobre el quehacer literario desde el siglo XIX hasta el siglo XXI.

  2. Focalizar los aspectos a estudiar de acuerdo a los géneros literarios a saber, crítica y teorías literarias.

  3. Viabilizar la investigación.

  4. Analizar los aspectos estudiados de acuerdo a los métodos, teorías y enfoques literarios.

  5. Presentar productos parciales de lo investigado en revistas y periódicos literarios.

TERCERA FASE: Presentación de resultados

  1. Presentar un producto acabado de lo investigado.

  2. Divulgar el producto final en revistas y periódicos especializados.

  3. Publicar los resultados de la investigación.

El tiempo contemplado para realizar esta investigación, en principio es de 3 años.

En cuanto al lugar para desarrollar la investigación propongo un espacio en la Casa de Bolívar.

En cuanto al financiamiento para accionar el grupo, sugiero nos dirijamos por medio de comunicaciones a entes gubernamentales y empresas privadas.

1. Cfr. R. Collingwood. Idea de historia. México, Fondo de Cultura Económica, 1968, p. 45

2. Marc Bloch. Introducción a la Historia. México, Fondo de Cultura Económica, 1979, p.16

martes, 9 de junio de 2009

El Darwinismo Hoy

Dr. Eduardo Camps V.

(Profesor Titular U.C.V., Escuela de Historia)


Son muchas las teorías que tratan de explicar la aparición de la vida y del hombre pero fundamentalmente, son dos: la evolucionista y la creacionista. La primera, atribuida a Charles Darwin y la segunda, universalmente extendida a través de múltiples sistemas cosmogónicos.

Con respecto a la teoría evolucionista es preciso decir que desde su formulación en los siglos XVIII y XIX son muchas las críticas y crisis por las que ha pasado hasta el punto de que hoy en día está pasando por una revisión profunda.

En efecto, la teoría de la evolución que se presentó como científica en el siglo XIX carece de la posibilidad de su comprobación experimental. Es muy parecida a la Historia que es una ciencia no experimental.

Nosotros los historiadores sabemos que la Historia, aunque tiene un método científico, no es una ciencia exacta, cuyas afirmaciones pueden comprobarse experimentalmente, ni su exactitud puede ser comprobada mediante la repetición de condiciones en las cuales siempre se obtienen los mismos resultados. No obstante, la Historia es lo suficientemente precisa y rigurosa para que las hipótesis formuladas puedan ser comprobadas. La Historia, como ciencia, tiene métodos que garantizan la coherencia interna, la coherencia con las pruebas documentales –que a su vez son sometidas al método crítico- a la interpretación de los resultados y su comparación con hechos similares a fin de garantizar la objetividad de los resultados.

No sucede lo mismo con las hipótesis evolucionistas. Según la tesis de Darwin existe un proceso, que él llamó selección natural, mediante el cual los organismos vivos se adaptan al medio ambiente y esto produce cambios morfológicos y estructurales que permiten la supervivencia y diversificación de las especies. Este lento proceso explica cómo se ha ido de organismos muy simples, en el estadio primordial de la vida, hasta organismos cada vez más complejos, de los cuales el hombre es su expresión más elevada.

La primera brecha que se abrió en esta teoría vino de uno de los admiradores de Darwin, Tomás Huxley, quien señaló a su amigo que la evolución no era necesariamente gradual y acumulativa sino que podía ser radical. Y esta crítica de Huxley estaba fundamentada en la evidencia aportada por los nuevos fósiles descubiertos. Los fósiles parecían indicar tanto la extinción violenta como el surgimiento de nuevas de especies. Surgía así la primera escisión en el evolucionismo: el llamado saltacionismo.

Más tarde, en la medida en que los trabajos sobre genética del sacerdote Mendel eran rescatados del olvido y se progresaba en los estudios del ADN resultaba evidente que los saltos genéticos favorables a la aparición de nuevas especies eran prácticamente imposibles y, aun dentro de la misma especie, las mutaciones eran generalmente incapaces de sobrevivir y reproducirse. En consecuencia la tesis de la mutación como motor de la evolución quedó relegada al campo de la fantasía, como más tarde afirmó Popper.

Pero el evolucionismo no estaba dispuesto a ceder espacio pues durante el siglo pasado fueron propuestas diversas hipótesis como la teoría sintética proporcionada por un grupo de científicos como Ernst Mayr, George Gaylord, George Ledyard y otros que son clasificados como los creadores del Neodarwinismo. Según ellos y sus seguidores la evolución es continua porque los caracteres, los individuos y las poblaciones de las especies vivientes forman series continuas, de modo que las especies se transformarían las unas a las otras y de unas a otras gradualmente. La evolución no es la de una especie, sino la de un complejo genético que se tiene que dar al azar, a un ritmo que no sea ni demasiado rápido ni demasiado lento. Esta teoría presenta tantas variables a tomar en cuenta que no es posible su comprobación y no explica cómo, por ejemplo, los insectos se convirtieron en reptiles.

En la primera mitad del siglo pasado surge una nueva explicación ya que todas las anteriores habían sido duramente criticadas al no poder ser comprobadas ni poder explicar ni la evolución ni la diversidad biológica. Se trata de la teoría sintética de Simpson según la cual la evolución tendría tres modos: a) la especiación, b) la evolución filética y C) la evolución cuántica. Hoy en día se reconoce que las teorías de Simpson no dan repuesta a cómo se produce la especiación (adaptación al medio), a cómo se produce el cambio de una especie a otra nueva y mucho menos cómo es la relación entre los nichos ecológicos y sus ocupantes, que es el corazón del cambio cuántico.

Durante los años 70 del siglo pasado surgió una nueva hipótesis, la del equilibrio puntuado propuesta por los paleontólogos Niles Eldredge y Stephen Jay Gould quienes intentaron explicar por qué el registro fósil carecía de evidencia para demostrar un cambio gradual y acumulativo en los seres vivos. Según ellos los “huecos” del registro fósil se debían a lo frecuente de la especiación alopátrica rápida, es decir que rara vez se apreciaba una evolución lenta del grueso de la especie sino que lo frecuente eran los cambios rápidos en las poblaciones marginales. Esta solución fue destrozada por los seguidores de la teoría sintética por haber disociado la microevolución de la macroevolución.

Probablemente sigamos así mientras no aparezca una explicación definitiva sobre el origen de las especies, o para ponerlo en las palabras de Arsuaga “Pero más importante que buscar la manera de explicar coherentemente, lógicamente, todos los tipos de evolucionismo es preguntarse si su estructura sistémica no se deberá a que el evolucionismo en su conjunto no es, después de todo una teoría científica sino un campo de especulación en el que a partir de unos principios elementales caben todas las posibilidades lógicas, sin que pueda excluirse ninguna” (Luis Arsuaga. “El enigma de la esfinge”. Pag 139).

En relación al creacionismo, sólo podemos hablar de una rama que hace concesiones a la evolución: la teoría de las creaciones múltiples según la cual, los grandes períodos de extinción encontrados por los geólogos se explicarían por que Dios, reordenó el mundo en varias oportunidades mediante destrucciones masivas como se desprende de la narración del Diluvio Universal; pero, en general el creacionismo, arraigado tanto en la religión cristiana como en múltiples religiones plantea el origen divino de la creación y especialmente del hombre.

En nuestro contexto, la tradición judeo cristiana, no hay razones para pensar que ambas creencias, la creacionista y la evolucionista sean antagónicas, más bien pudieran pensarse que son complementarias.

En otro orden de ideas, debo hablar de esta posibilidad ya que, como propone Luis Arsuaga en la cita anterior, toda especulación es necesaria para explicar la vida.

De acuerdo con la tradición islámica, hebrea y cristiana fue Dios quien creó los cielos y la tierra y toda la vida contenida en ellos. También creó la luz y la oscuridad, las estrellas y el universo. Después de crear el medio Dios puso al habitante: el hombre y le concedió dominio sobre toda la creación. Dios también le enseñó el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y el mal, es decir, lo dotó de libre albedrío.

Mientras la ciencia se afirmaba como verdadera explicación del mundo durante el siglo XIX, el cristianismo en general sufría un doble proceso. Las iglesias tradicionales, esto es, católica, anglicana, calvinista y protestante, se fraccionaron a consecuencia de la proliferación de sectas, en conjunto más de tres mil. Muchas de ellas animadas de un vivo espíritu apostólico que difundió al cristianismo en los más apartados rincones de la Tierra. Fue un crecimiento por división y por ello sumamente crítico y lleno de extremismos doctrinales. Todo esto retardó la repuesta creacionista al evolucionismo que para 1920 ya estaba oficialmente instituido en Rusia con una faz de ateismo militante.

El creacionismo comenzó por señalar que los descubrimientos realizados por la ciencia, especialmente la arqueología, confirmaban no sólo la veracidad histórica de la Biblia, reforzada por el descubrimiento de imperios y culturas reseñadas en la en las sagradas escrituras, sino la secuencia de la creación conservada en el libro del Génesis, que es como se explica a continuación:

Dios creó el Universo en siete días (no necesariamente días cronológicos)

  • Día Primero

  • Dios separa la luz de la oscuridad, la luz se llama día y a la oscuridad noche. Equivalente creacionista de la teoría del Big Bang, según la cual el universo comenzó con una explosión al juntarse la materia prima original.

  • Día Segundo

  • Dios crea al firmamento y lo llama cielo. Hubo tarde y mañana.

  • Según la ciencia después del Big Bang la materia comenzó a reunirse gracias a la fuerza gravitatoria que se calentó para formar soles y planetas, enfriándose estos últimos por su baja densidad.

  • Día Tercero

  • Separó Dios las aguas de la tierra y hubo lo seco que se llama tierra y a la reunión de las aguas, mares.

  • La ciencia sostiene que una vez enfriado el planeta, aparecieron los mares (no acuosos sino de metano y amoníaco) y la tierra que era azotada por volcanes.

  • Crea Dios el reino vegetal, cada ejemplar según su especie y con su simiente. Confirmada esta parte de la secuencia por la geología y el hallazgo de paleo bacterias y, mas tarde, de células procariotas que se organizan como algas y musgos.

  • Día Cuarto

  • Dios pone lumbreras en el cielo para servir de señales a estaciones, días y años. La mayor que preside el día y la menor que preside la noche y las estrellas, es decir, los ritmos climáticos y la vida son sometidos a fuerzas astronómicas.

Día Quinto

- Dios crea los peces, las aves y los monstruos, cada cual según su especie. (Secuencia confirmada por la ciencia, incluyendo los monstruos hoy llamados dinosaurios etc. )

Día sexto

  • Hace brotar el todopoderoso de la tierra seres animados según su especie.

  • (La ciencia convalida también este punto pues los animales más recientes son los que se mueven en la tierra, particularmente los mamíferos)

  • Crea al hombre a su imagen y semejanza y le otorga dominio sobre toda la creación. Tanto la paleo antropología como la paleontología afirman que el hombre apareció recientemente. La disputa está en si tiene 2.000.000 o 35.000 años que es la edad, según los darvinistas y sus partidarios actuales, del Hombre Moderno)

  • Todos reciben el mandato de procrear y multiplicarse.

Día septimo

Dios descansa y ve que su creación es buena.

Pero la creación no termina allí, como se desprende de la lectura de Génesis 2. En efecto allí se señala que antes de la creación del hombre no existían ni lluvia ni “humor acuoso” (nubes) que regaran la Tierra. La ciencia también ha confirmado este detalle al no observarse en los estratos mas antiguos de la corteza terrestre evidencia de erosión. También en ese capítulo del Génesis se dice que no existían plantas con frutos y semillas y tampoco existían pastos. La geología y la botánica han comprobado esto fuera de toda duda pues ambas ramas del conocimiento sostienen que las plantas primitivas eran Gimnospermas como los helechos, sin flor ni fruto, diseminándose no por semillas sino mediante esporas. Así mismo las gramíneas (pastos) son muy recientes en el horizonte geológico.

Como puede verse la secuencia establecida en el Génesis es bastante parecida a la descubierta por los científicos, siendo la mayor diferencia la relativa al cuarto día. Según la ciencia, primero han debido aparecer el sol y la luna y luego los vegetales. Pero las Sagradas Escrituras no hablan de secuencia sino de elementos reguladores del tiempo: día, noche y estaciones. Según interpretaciones bíblicas, lo que hizo Dios fue establecer la velocidad de rotación de la Tierra, la velocidad de translación alrededor del sol y el ángulo de inclinación del eje del planeta a fin de dotar a nuestro sistema de las condiciones necesarias para que prosperara la vida.

Por otra parte los científicos también han venido sosteniendo que nuestro planeta ha cambiado la inclinación del eje así como la polaridad de sus campos electromagnéticos, de modo que ambas proposiciones no son necesariamente opuestas sino complementarias.

Sostienen los creacionistas que el día quinto es especialmente revelador. ¿A qué monstruos se refiere la Biblia? ¿ Acaso no están puestos los monstruos al mismo nivel de peces y aves?. En la época en que se escribió el Génesis, que se atribuye a Moisés, no existían los monstruos, entonces ¿de dónde sacó Moisés esa idea?. La mayoría piensa que los monstruos eran los dinosaurios y otras criaturas desaparecidas, de manera que la Biblia anunciaba el descubrimiento de esos seres mucho antes de que se sospechara su existencia.

Constantemente se repite en la página y media en que la Biblia se refiere a la creación, que Dios crea a los seres vivos según su especie y su simiente, como provistos de lo que hoy llamaríamos código genético, que separa a una especie de otra, de la misma manera en que milenios después, Mendell y las leyes de la genética, separan y distinguen las especies. Leyes que, por lo demás, constituyen la principal objeción a la teoría de Darwin y sus derivadas como el saltacionismo y el equilibrio puntuado.

Es también evidente de la lectura de ese capítulo de las Sagradas Escrituras, que desde el momento de la creación del Hombre hasta su expulsión del Paraíso, transcurrió un tiempo indeterminado en el cual el hombre vivió en un estado de inocencia, en plena armonía con su entorno. Sostienen los creacionistas que es por eso que no se encuentra asociado a los fósiles humanos antiguos del hombre evidencia de su trabajo sino que es sólo en los fósiles más recientes, todo en consonancia con el castigo impuesto por Dios al Hombre, al comer del árbol del conocimiento: “trabajarás y te ganarás el pan con el sudor de tu frente”.

Así que puestas en perspectiva ambas explicaciones tienen más en común de lo que suele pensarse a primera vista. Pero es que, ambas exigen del creyente un acto de fé, bien en la ciencia, bien enDios, así que la elección es suya, estimado lector. ¿En quién deposita Ud. su confianza, en Dios o en la ciencia?.

EL FRACASO ESCOLAR

Denia Lozada C.I.: 8.995.506
Victoria Osorio C.I. : 11.124.081
(Estudiantes de la Maestría Investigación Educativa, UNERG)



Tendremos que diferenciar un fracaso escolar verdadero del abandono pedagógico. La falta de documentación respecto a la inasistencia frecuente, la falta de recursos, etc. Por otra parte, también suele perturbar el fracaso escolar con el bajo rendimiento. El buen rendimiento suele referir el resultado final de las calificaciones, aunque se trata de una evaluación relativa. El fracaso escolar es aquella situación en la que el sujeto no alcanza las metas esperables para su nivel de inteligencia, de manera tal que ésta se ve alterada repercutiendo en su rendimiento integran y en su adaptación a la sociedad. Existen así, dos tipos de fracaso escolar primero el fracaso del niño o del adolescente de modo tal que su capacidad intelectual no le permite seguir el ritmo normal de la clase y Puede darse también el caso del sujeto que fracasa siendo su inteligencia, atención, memoria e interés normales o incluso superiores.

Entre las causas del fracaso escolar podemos enumerar las físicas y sensoriales, la edad parece ser crítica alrededor de los 13 años. Es a esta edad cuando los niños mejor dotados obtienen los resultados más bajos. Por otro lado la causa Sexual comparada con los niños mejor dotados, las mujeres parecen mostrar un mejor rendimiento. También la salud tiene una influencia negativa en el rendimiento escolar. La responsabilidad de los padres y representantes en relación a este aspecto cuando, observar los síntomas de enfermedad, ajustar la enseñanza a los niños con menor vitalidad, el temperamento juega un papel importante ya que forman parte de los elementos influyentes al respecto como lo es estabilidad e inestabilidad emocional, estado ánimo o depresión entre otros.

Sin embargo hay que tomar en cuenta la causa intelectual y neurológica que se ha considerado a la inteligencia el factor más importante de los que influyen en los escolares. Existe pues, una correlación entre inteligencia y rendimiento, pero existen otros factores de rendimiento intelectual como la atención que permite la concentración de fuerzas y la memoria, que es un instrumento de primera importancia para el aprendizaje.

Dentro de las causas ajenas al individuo, se incluye el método, la desproporción de los deberes impuestos fuera del horario escolar u otras tareas etc. Algunos otros factores, se plantean como posibles hipótesis de causalidad: el ambiente socioeconómico, el ambiente familiar y la dificultad del comportamiento de los maestros. Algunas investigaciones han estudiado el fracaso del superdotado, sujetos que parecen presentar a veces rasgos de ansiedad o inseguridad como consecuencia de las exigencias familiares. Es importante saber ¿Cómo se llega al diagnóstico de fracaso escolar? se deberán considerar los siguientes aspectos; diagnóstico de la inteligencia, diagnóstico de la personalidad y la orientación de los hábitos de trabajo y estudio. En este sentido la educación debe proporcionar experiencias y promover el desarrollo de la autoconfianza, la adaptación social, la autoexpresión y la capacidad para hacer frente a la realidad. En definitiva, contribuir al desarrollo de la personalidad.

Imagen tomada de: http://www.enlaescuelademabel.com/experiencias-educativas/el-fracaso-escolar.php

El Socialismo y la Revolución en la Enseñanza

Hernández Mirna C.I. 9.890.705

Medina Wilfredo C.I. 15.082.759

Moreno Marienny C.I. 11.632.071

(Estudiantes de la Maestría Investigación Educativa, UNERG)



Aquí estamos para observar y anunciar todo lo que puede ser de interés en el país a nivel educativo. Conocer profundamente el sistema de la enseñanza permite proyectarse mejor como educador social, el cual ayuda a trazarse estrategias que pudieran llegar a la sensibilidad de los hombres y saberlos educar para enfrentar la vida actuando sobre pilares sólidos.

En medio de muchas contradicciones a nivel educativo que se somete la humanidad, es propicia una educación en función de la identidad nacional, germinando en Venezuela un fuerte sentido heroico de la vida y el amor a la independencia, a la libertad y a la dignidad humana, ayudando así a enfrentar a las fuerzas económicas más poderosas de los últimos siglos. Por todo ello el proceso educativo venezolano centró su atención en una educación socialista, bolivariana y revolucionaria para erradicar el analfabetismo como máxima aspiración de igualdad, equidad y justicia social para el pueblo.

Esta revolución que se nos presenta como un conjunto de fenómeno histórico socialmente condicionado y determinado por un conjunto de relaciones sociales, los cuales están fundamentados en pilares de la educación constituyendo exigencia por la inserción con la vida moderna, de acuerdo a las actuales condiciones sociales, sobre este particular que ya desde mediados del siglo XXI, era elemental para potenciar la educación de los hombres una educación, que ascendiera al individuo como un conocimiento totalizado donde el conocer, el hacer, el convivir y el ser, con fuentes fundamentales para las aspiraciones que forma desde la escuela, al nuevo republicano y republicano socialista y revolucionario que espera el país.

Imagen tomada de: http://www.ingreso.unsl.edu.ar/carreras/fch/educ_especial.htm

lunes, 8 de junio de 2009

CAUPO, LOS OJOS DE OTRO

Alberto Hernández

(Periodista, escritor y poeta venezolano. Maracay, estado Aragua)


I


Venía el loco Caupo con su Gran Papelería soltando maldiciones por la avenida Solano de la capital, y venía porque venía, como él mismo rezaba bajo la ventana donde unos poetas embochinchados lo atajaron para decirle unas canciones que acababan de beberle a una prostituta ensimismada, de esas que se encuentran sin mucha dificultad en la Lecuna, donde la sífilis y los gonococos son metáforas trascendentes.

Y venía el loco Capo la mar de feliz porque sabía que la muerte era sólo un eclipse por los lados de El Silencio. Eso se lo había confesado Efraín Hurtado mientras le limpiaba las tejas al Techo de la Ballena con jabón de tierra, para que las aguas de la mar Caribe no confundieran el viaje donde todos los locos, de la que después sería la República del Este, apaciguaran la pasión de Miyó Vestrini y el extravío de Juan Sánchez Peláez.


II


Hace rato me lo conseguí en la Zona Rental y en los ojos le vi los ojos de otro, como si mirara con mirada prestada. Extendió la mano y tocó la mía y los anteriores bigotes invisibles tenían un ligero parecido a los de la ballena aquella que tanto los llevó entre homenajes y poemas, cuentos, dibujos, cursilerías y necrofilias y borracheras, que de eso sabía más Carlos Contramaestre, así como el otro alucinado Adriano González León, mientras el Chino Valera borraba las puertas de Sabana Grande. Elí Galindo siempre le prestaba la mirada para que no perdiera el paso de una gacela de la ciudad, mejor hecha que un tigre de bengala.

Diciembre era de libros y bulla de bautizos. Lo vi alejarse como quien se lleva el aliento de alguien, también prestado. No sé por qué me pareció que andaba en busca de Juan Rulfo, porque me dijo con los ojos de no mirar que “vine a este lugar a buscar a un Zutano que me debe un libro”, y así se fue con una sonrisa triste, casi congelada en una película que hoy lo convierte en un muerto de muerte larga, curvera y viva.

Esa noche de diciembre -en la Feria Internacional del Libro- pasó quedito como un celaje. La sonrisa –insisto- no era de él, parecía la de su padre el moribundo, el ebrio, el del poema, aunque no lo conocí, pero sí, porque lo leí hasta con la sangre desde aquellos días del bachillerato.


III


Esa tarde estuvo con nosotros Salvador Garmendia y me pareció que con la vocecita que le quedaba estaba llamando a Caupo para que le leyera ¿Duerme usted, señor Presidente?, pero no, era sólo mi impresión. No había nada de eso, lo que pasó es que hacía mucho tiempo que no veía a Caupolicán Ovalles y entonces creí que se estaba muriendo. En realidad, se estaba viviendo, porque esa sonrisa me reveló la palabra “siempre” colgada de una rama, como una ballena feliz en medio del océano. Aunque Harry Almela es de la idea de que con Caupo nada se sabe; “allí va alumbrao, como un planeta”, casi le oí soplar a Mario Abreu. Me dijeron que esa tarde recorría el mundo con Adriano en una barra cercana, lugar al que llegaban los olores de los libros y el ruido de la gente que celebraba la eternidad.

Tanta fue la impresión que hace días coincidimos con Adriano y hablamos de Efraín con Mercedes Ascanio, y no sé por qué pero se me vino a los ojos la imagen de Caupo y hasta miré en la vitrina a ver si lo encontraba del otro lado del vidrio, pero se había ido.


IV


Estos han sido unos meses de encuentros felices. También con Héctor Mujica, sí, con quien repasamos sin decirlo los momentos de esa generación de locos del Techo de la Ballena. Al día siguiente, me llamó el ballenero Juan Calzadilla, extraviado en Maracay. Con Juan hablé un buen pedazo y hasta me acompañó a la calle. Un rato más adelante volvió a sonar el teléfono. Juan insistía en buscar unos números de amigas que infortunadamente y no tenía. Me gusto oír de nuevo su voz, nerviosa y encajonada.

En Caracas, se moría horas antes Juan Liscano. Se quedó con el libro de Eddy Godoy en las manos. No sabíamos que Caupo lo haría una semana después. Son cosas de la muerte, como el mismo Caupolicán Ovalles decía.

Esa tarde de diciembre en los ojos de Caupo vi los ojos de otro.