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domingo, 16 de agosto de 2026

FALTA DE ACCESO A LOS ARCHIVOS HISTÓRICOS

 YEAN CARLOS OLIVO*

El estudio o investigación de la historia en nuestro país representan un desafío gigantesco debido a la diversidad de limitaciones con las que cuenta un estudiante de pre y posgrado. Vamos a comenzar mencionando las limitaciones económicas: el estudio de la historia requiere de consulta in situ de documentos originales, cuando esta fuente se encuentra fuera de la jurisdicción el investigador debe asumir los gastos de traslado, hospedaje, alimentación y en los casos donde se debe realizar alguna comparación con archivos que se encuentran fuera del país los gastos sufren incrementos considerables. Las publicaciones académicas con arbitraje internacional, así como las bibliotecas digitales (Family Search) operan bajo la modalidad de una parte gratis y otra con pago por revisión; la casi nula existencia de becas de estudio en cualquier nivel y la situación actual de nuestro país hacen que estudiar sea un verdadero reto para sembrar y cultivar el conocimiento. Ahora pasamos a las limitaciones tecnológicas, ya que, mientras algunos países avanzan al ritmo de las innovaciones digitales, el nuestro se encuentra estancado en el contexto de los problemas estructurales de conectividad, equipos en mal estado y la casi nula preservación automatizada de nuestros archivos. Nuestro patrimonio de archivos se encuentra en soporte físico lo que genera un gran riesgo en la conservación de los mismos, la baja velocidad en las conexiones unido a los constantes cortes de energía eléctrica dificulta la descarga de archivos pesados. También limita la participación en seminarios en línea y las consultas de bibliotecas internacionales. Otra situación fundamental es la marcada posición partidista del gobierno de turno, ya que ejercen políticas en la educación que van marcadas según la polarización de sus ideas por medio de la selección deliberada de ciertos pasajes, fechas o próceres para justificar decisiones ideológicas, relegando al olvido aquellos procesos o personas que contradigan el enfoque gubernamental.

Los hechos recientes hacen que los gobiernos de turno tomen decisiones difíciles, esto hace que las coloquen en una situación de clasificada o bajo reserva por seguridad nacional genera que la investigación se vea obstaculizada para hacer de conocimiento público y notorio los hechos de relevancia. La estigmatización del pensamiento se convierte en una pared difícil de atravesar, ya que en el momento de expresar la opinión o realizar preguntas incomodas para algún representante de alguna institución estos suelen colocar el remoquete del color político contrario a la pregunta, lo cual coloca al investigador con una idea que no se sabe si es partidario o no. Esto produce un cambio en la secuencia investigativa optando por evitar el estudio por temor a represalias institucionales.

Actualmente existe una negativa de los jóvenes a estudiar, imagínense, a estudiar historia. Los muchachos, hoy en día, se ven atraídos por la codicia del dinero y no por la sabiduría del genio del barrio, del artista que pinta un cuadro, del tío que lee a Carrera Damas debajo de la mata de mango en casa de la abuela. Se siente atraído de las vainas materiales que observa en el vago de la moto azul que lleva una camisa marca Tommy, unos zapatos Nike, con unos pantalones pegaditos que no recuerdo que marca son. Todo eso adornado con unas cadenas tan grandes que parecen unos collares de un rottweiler millonario. Sin embargo, debemos cambiar esa conducta para cambiar nuestras generaciones, estos chicos tienen un motor de tractor que camina a su máximo nivel y poseen unos frenos que no se terminan de aceitar para que funcionen de la mejor manera.

Es por ello que las limitaciones antes mencionadas debemos superarlas, hacerlas a un lado para crear espacios y estrategias que nos ayuden a mejorar la percepción de lo que queremos hacer entender. En tal sentido, desde nuestro pequeño hato, crear grupos de lectura que atraigan a las personas de cualquier edad, apoyarnos de las redes virtuales para realizar videos donde se puedan multiplicar la información y llegar a un número mayor de personas. Utilizar no solo el espacio físico de las paredes si no también los espacios de recreación del sector donde nos encontremos, y nunca debe faltar mencionar las personas que dejaron huella en nuestro sector.

Más que imponer algo, les digo que el pasado deja de ser inerte cuando entendemos que el presente es su consecuencia y nuestras acciones lo definen.

*Maestrante de Historia de Venezuela, Unerg.

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