Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

miércoles, 21 de noviembre de 2007

UNA CITA CON EL READER'S DIGEST


Daniel R. Scott*



Este jueves quiso el día vestirse con su elegante traje gris de lluvia que habitualmente usa por estos días del año, pero en verdad perdió su tiempo: no logró conmoverme ni me llamó a la acostumbrada sesión de melancolía. Hoy he decidido sentirme lleno de paz y sosiego. Todo dentro de mi es quietud y tranquilidad. No quiero llenarme de otros sentimientos. Antes de venir a la Biblioteca (estamos trabajando horario especial de vacaciones de 9:00am a 2:00pm ) me traje de un kiosco el Reader's Digest correspondiente a este mes de agosto. Siempre he comprado el Readers Digest pero últimamente ya no lo leía con mucho interés. O sería más exacto decir que ya no lo leía: lo compraba y lo dejaba tirado por allí, para que otro lo leyera. Es más: este año hice lo que nunca había hecho en 17 años: dejé de comprar algunos ejemplares. Claro: ¡es tanto y tantas las cosas importantes las que nosotros los hombres del siglo XXI tenemos que hacer! Tanto y tantas que dejamos de hacer lo que realmente nos gusta. Preferimos andar disfrazados de hombres emprendedores muy a tono con las exigencias de nuestra cultura. Nos creemos un Og Mandino o un Camilo Cruz y no nos damos cuentas que tan sólo somos los mendigos de la Postmodernidad, los más dignos de lástima de toda la Historia.


Pero, en esta mañana lluviosa de agosto hice lo que hacía cada vez que compraba la revista: la abrí al azar y dejé que el primer artículo que apareciera a mi vista fuera el primero en ser leído. Son rituales tontos de gente tonta. Pero de no ser por los rituales, ¿qué sería de nuestra vida? En esta ocasión el ritual dió sus flores y sus frutos: el artículo "Esas pequeñas cosas" de Petricia Espino cautivó mi corazón y renovó ese amor que sentía por la revista, amor que comenzó un julio de 1976 cuando la adquirí por primera vez al ridículo precio de Bs. 4,50. "¡Ay Dios casi cinco bolívares!" pensé yo revisándome los bolsillos en busca de las monedas mientras la vendedora me aseguraba: "Esta revista es muy buena. ¡Trae de todo! Además es lo único que no pasa de cinco bolívares" Lo cierto es que Patricia Espino reavivó ese cariño que yo dejé de sentir por la revista desde hace unos cuatro años mas o menos. "Un día descubrí que no es tan difícil cambiar al mundo" dice la articulista comenzando su relato, y al final concluye: "Con sólo animar a los demás podemos ayudarlos a interesarse unos por otros y a realizar mejor sus actividades, y lograremos que este mundo sea un lugar más agradable para vivir: un mundo con más amor... ¿por que no comenzar con cosas pequeñas? Deja de fruncir el entrecejo, pon tu mejor sonrisa, sal al mundo frío y oscuro, y derrama un poco de luz, amor y calidez sobre quienes lo necesitan"


Con la convicción que dan los años y la sabiduría (la revista nació en 1922 en los Estados Unidos y en 1940 adquirió la nacionalidad de habla española) el Reader's Digest me dijo que sí podemos iluminar y cambiar el minúsculo sitio que la vida o Dios nos dió por habitación de nuestra existencia.


O, al menos, vale la pena intentarlo. Los buenos intentos ya son de por sí una buena recompensa (2 de Agosto de 2007)
*Bibliotecario y escritor venezolano.

martes, 20 de noviembre de 2007

EL UMBRAL DE LA MAÑANA (POEMAS)





Elizabeth Valero*








Nos espera en el umbral de la mañana.
la claridad cubre los instantes con su abrigo de armiño.
Empieza a andar los motores en medio de círculos de niebla,
Es tedioso, largo, unas agradable,, otra hostíl.
Se va conjugando para formar gerundios más nuevos.
se crece jugando con los faroles,
buscando que parodia inventar.

Lo que le rodea se va enmoheciendo hasta apagarse.
En medio de escombros se asegura la inmortalidad, no pretende burlarse de la parca, solo quiere prolongar un poco más lo no perfecto,
Haciendo trazos en la arena,
No importa si se borra,
Dejando las transparencias en el reloj.

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Las penumbras quedan mirándose hasta que se desvancen con los ojos abiertos; el reloj anda despacio, todo permanece estático. Solo se escucha la onda tocando el gong.
Solo ellos ven.

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El lápiz se desliza,
Dibujando ocasos en blanco y negro.
Amanceres sombreados de grafito.
Por los bordes, están difuminados por el borrador.
Concluido el boceto
Se puede ver una aldea en penumbras.


*Poeta venezolana

miércoles, 7 de noviembre de 2007

CASSIUS CLAY, PERSONAJE LITERARIO



Alberto Hernández*








I

La inmensa boca de Cassius Clay es la medida de su yo. Aún hoy, atormentado por los temblores del Mal de Parkinson, Alí, el musulmán Mohamed de la dorada meca americana, sigue la costumbre según la cual, como afirma Norman Mailer, “Clay es el mayor ego de Norteamérica. Y también es (...) la más veloz personificación de la inteligencia humana hasta el momento habida entre nosotros, es el mismísimo espíritu del siglo XX, es el príncipe del hombre masa y los masivos medios de comunicación. Pero ahora, quizá con carácter pasajero, es un príncipe caído”.
Esta afirmación de Mailer, que pertenece al libro The king of the hill, la hizo el autor estadounidense en 1971, cuando el boxeador intentaba regresar al ensogado a enfrentarse a su archienemigo Joe Frazier. Pero a los 60 años recién cumplidos, el controversial Cassius Clay sigue siendo el “gran bocazas”, que lo diga Will Smith, quien lo acaba de personificar en una película de deficiente empuje. Repite constantemente, “mi boca eclipsó mi talento”.
La figura legendaria de Clay ha sido motivo para escribir muchas cuartillas. El mismo Mailer, uno de sus biógrafos, ha colmado la prensa norteamericana con los diferentes perfiles del muchacho negro de cara bonita nacido en Louisville, Kentucky, en 1942. Ningún boxeador ha sido objeto de tantas páginas.
David Remnick, autor de Rey del mundo, llegó a escribir que “A imagen y semejanza de Sugar Ray Robinson, Clay había optado por una táctica de peso gallo en la categoría pesada para, por vez primera, tal y como él mismo se encargó de sentenciar desde lo alto del ring, convertirse en Rey del Mundo”. Digamos que Alí personificaba a n bailarín que asomaba el rostro y luego convertía su voz en un tejido de anécdotas para una novela.


II

Suficiente que tuviera como consejero al luchador contra el racismo, Malcom X. Suficiente que haya sido motivo para un guión que luego Michael Mann convirtió en película. Suficiente que Leon Gast y Tayord Hackford lo hayan estigmatizado en Alí, bumayé¡ o que su verdad haya entronizado su talento en When we were. Personaje de él mismo, Cassius Clay pudo haber sido uno de los tantos que Julio Cortázar paseó en la vuelta a su muy particular mundo, donde el imaginario superó el espíritu de Mantequilla Nápoles. Clay o Muhammad Alí son dos personajes distintas, tan distintas que son la misma, en tanto que se repiten en el mismo espejo de la realidad, pero cuando es sometido al rigor de la palabra, de la ficción se acoge a n Alí o Clay interior, alejado del vuelo de la mariposa y el veneno de la abeja Es un Clay que muestra una inteligencia intertextualizada, puesto que toma las voces del pasado de su gente, la esclava, la que encontró en Kinshasa, Zaire, cuando oyó por primera vez el grito de ¡Alí, mátalo¡ (Ali, bumayé¡). Allá, en África, se despojó de los guantes y se armó con un libro de sociología política, se hartó de decir acerca del color de su piel y de recordar que venía de esa ardiente tierra, la más caliente del continente negro.
¿Quién le niega a Clay a calidad de su existencia en un oficio tan despreciado, tan poco dado a ser tratado como un tema intelectual, literario? Sólo él pudo levantar esos ánimos, revelarse como un personaje literario, aunque en proscenio, sobre el ring. También demostró su calidad histriónica. Por esa razón, se representa a él mismo. No necesita dobles, así Will Smih se jodió.

*Escritor, periodista y poeta venezolano.

martes, 6 de noviembre de 2007

LOS BEATLES, PAPÁ Y YO


Daniel R Scott*

Sobre charcos, bajo lloviznas y entre el tráfico compré a unos buhoneros copias baratas y de muy mala calidad del "Álbum doble blanco" de los Beatles que yo igual disfruto hasta el infinito en mi modesto equipo que tengo en casa. Sépase que yo vine a comprar esta producción por primera vez y original un abril de 1982. Sin embargo el "Long Play" o "Larga Duración" como se les llamaba para ese entonces ya tenía mucho tiempo rodando en las discotiendas de todo el mundo. Se grabó en 1968, dos años antes de que el famoso cuarteto (hoy leyenda e icono de la cultura pop) se disolviera en medio de las disputas financieras y la animadversión. Y es que los Beatles, más que un "yesterday" que se oye y disfruta en la radio, era y sigue siendo un negocio muy lucrativo. El álbum incluye clásicos tales como "Cuando mi guitarra dulcemente solloza" que tanto le gusta a mi esposa.
Buen trabajo discográfico, un importante avance musical del grupo. Al momento de escribir estas líneas, el silencio de la noche se ve poblado con las notas de "Obla-di Obla-da", canción ésta que a juicio de los críticos, es "dulce como un pudín".
A mi el álbum me evoca mucho más: la casa paterna, la nalgada que le di a mi sobrina por hallarla jugando con mis discos, mi primer gran amor, mi buen amigo Marcelo Belisario y los disgustos y pataletas que armaba papá porque yo escuchaba a esos "drogadictos" de los Beatles y "al comunista" de John Lennon. Ah, y eso sin mencionar que Rubén Blades "cantaba como un chivo". Pero esa es otra historia. Por Dios... ¡cuánto me irritaban sus críticas! Y a veces, me apena decirlo, hasta creí aborrecerle. Más de una vez lo mandé al mismísimo cuerno, por no decir la palabra exacta. No me quedaba otra. Pero papá no tenía la culpa de nada. ¡Imaginaos a un progenitor que por su edad podía muy bien ser tu abuelo! Que aprieto: sus gustos no podían ser los míos. Nacido en 1912, tenía 52 años el día que yo nací. "¿Qué le vio mi mamá a ese anciano?" pensaba con la inmadurez del adolescente que cree saberlo todo. Y es que cuando mamá aún no llegaba a los cinco años de edad ya papá se estaba casando con su primera esposa, criada y pariente del General Eleazar López Contreras, presidente de Venezuela entre 1936 y 1941. Se cuenta que su luna de miel fue interrumpida y alterada por los disturbios acaecidos a raíz de la muerte de el Dictador Juan Vicente Gómez.
Hoy, sobre la cúspide de mis 43 años, veo y percibo nuestros épicos encontronazos con mucho cariño y nostalgia. La edad pone las cosas en su sitio y nos devuelve a la realidad.
La voz de la sangre es muy poderosa y al final te impone el cariño que le debes profesar a los tuyos. Entiendo que la conducta de papá fue una consecuencia o derivación social de esa transición del siglo XIX al XX. Era un hombre terrible e irremediablente anticuado. Su cara de por si era una pieza de museo. Nada de particular tiene que papá aprendiera la ética y las artes de gobernar una casa de algún pariente de Joaquín Crespo, por ejemplo. En efecto: según alguna carta por allí, su abuelo mantuvo alguna relación o contacto con el caudillo, militar y político venezolano.
Para la década de los sesenta, ya este mundo no era su mundo. ¡Cómo quisiera que muchos adolescentes leyeran estas palabras y aprendieran a ser más pacientes y tolerantes con sus padres! Y yo tengo autoridad de sobra para hablar ya que al carecer de hijos no se me puede acusar de ser un padre latoso y sermoneador. Sigo siendo hijo. No soy padre.
Fue Gabriel García Márquez quién dijo que el paso del tiempo borra de los registros del corazón todo lo malo que nos haya sucedido en la vida y tan solo preserva los buenos momentos. Yo diría (y perdonad mi osadía de pigmeo)
que el premio Nóbel se quedó corto. En mi caso yo atesoro con cariño y nostalgia nuestras reyertas. Con lo mala que haya sido nuestra relación filial hoy pienso que eso sería preferible a haber sido un "niño de la calle" o un "huelepega".
Si del Cielo se me concediera el poder de echar atrás las manecillas del reloj y se me permitiera recorrer nuevamente el camino de la adolescencia, sería más cariñoso y paciente con él y, de paso (¿por qué no?) ¡Le echaría en la cara y a quemarropa una andanada de insultos más! Es broma...
Pero hoy sólo se me permite oír "Dear Prudence" de los Beatles, recordar como un anciano de noventa años y escribir con pluma obsesiva y delirante. Y tener que soportar la tiranía del perverso tiempo-espacio haciéndome las muecas de un mono de zoológico. (3 de Agosto de 2007)

*Bibliotecario y escritor venezolano.

ESTA PÁGINA SUELTA...(POEMAS)



Luz Marina Cárdenas*


a Igor


Esta página suelta
se baña en luna
tanta sed
que se fermenta

juntemos
caracoles
en mil cielos

osemos
el filo del cristal
con las venas
de Dionisos.

**************


Clausura la uva
en tu humo
sería un ojal
que se aferra

embiste de aura
tan sana

burbuja

regresa al alud
donde la brisa
es principio.

**************

En la lejanía de su mirada
yace la alfombra
de sus raíces
quizá tenga misterios
en la misma piel

pues, Dios deja
sus guantes
en todas las cosas.

**************


Pescando cinco lunas
me encuentro
en hoja
perdida

la sombra
de tu sol
acaricia el té

y trago
y trago
los muelles

frambuesa

**************


Si la luz
encamina
al verbo

el papel
vestirá
de azafrán

los cimientos
de mi ayuno.

**************


Me oculto
entre ramas secas

Toco el suelo

Si supiera
que existes

una mirada tuya
bastará

*Docente y poeta venezolana.

viernes, 2 de noviembre de 2007

SEMANA DE LA POESÍA DE GUÁRICO Y APURE (VENEZUELA)



VIENTO DEL SUR EDITORES INVITA
DEL 5 AL 8 DE NOVIEMBRE DE 2007
AL HOMENAJE AL POETA RODOLFO MOLEIRO
(ZARAZA: 1898 - CARACAS 1970)

PROGRAMACIÓN

*Lunes 5 de Noviembre
Lectura Poética: Arturo Álvarez D´Armas
Lugar: Librería Portal Apure.Com Hora: 10 A.M.
Calle 24 de Julio – San Fernando de Apure
Lectura Poética: José Gregorio Rivas
Presentación: Wendy Macualo (Gerente Librerías del Sur – Apure)
Lugar: Librerías del Sur – Frente a la Plaza Bolívar - Hora: 4 P. M.
San Fernando de Apure
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*Martes 6 de Noviembre
Lectura Poética: Mariana Gámez, Magdalena García, Raday Ojeda, Francisco Rodríguez y Arturo Álvarez D´Armas
Lugar: Biblioteca – Universidad Nacional Abierta - Hora: 4 P.M.
San Fernando de Apure
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*Miércoles 7 de Noviembre
Foro y Lectura Poética: La Obra Literaria del Poeta y Cuentista José Gregorio Rivas.
Intervención de la Profesora Milagros de Castro (UNA – CALABOZO), Profesora Luisa Rivas (UNA – SAN FERNANDO DE APURE), Profesor Adelfo Morillo (UNERG – CALABOZO) y Profesora Ledys Lima (UNERG – CALABOZO).
Lugar: Salón de Usos Múltiples de la Alcaldía Municipio Francisco de Miranda - Frente a la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CYCPC)
Calabozo - Hora: 9 A.M.
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*Jueves 8 de Noviembre
Lectura Poética: Rosana Hernández Pasquier, Tibisay Vargas Rojas, Edgardo Malaspina, Adolfo Rodríguez, Arturo Álvarez D´Armas y Jeroh Juan Montilla
Presentación de los Dípticos LLANURA de Rodolfo Moleiro y ¿QUIÉN SOY? De Adolfo Rodríguez
Presentación del libro ELEMENTOS DE VERSOTERAPIA (POESÍA PARA MÉDICOS) de Edgardo Malaspina
Lugar: TEATRO DE BOLSILLO – Detrás de la Casa del Artesano
Hora: 7 P.M.
San Juan de los Morros

Rodolfo Moleiro nace en Zaraza (Venezuela) el 4 de septiembre de 1898, y fallece en Caracas el 4 de marzo de 1970. Doctor en Ciencias Políticas de la U.C.V., Senador por el estado Guárico. Diplomático. Fue uno de los representantes de la Generación Literaria de 1918. Sus obras son: “Reiteraciones del Bosque” (1951), “Poemas” (1953), “Nuevos Poemas” (1955), “Poemas” (1961).




LLANURA


Senda de arduo brillo
donde abren mis ansias.

Condúceme a mi tiempo
por ese claro abismo
de parajes extremos.

Sobre lo más agreste,
junto al árbol de humo
dame falaz albergue.

Dame lo proceloso,
lo bello tras el riesgo
y el miraje sin fondo.

En el seguir sin alto
me ofusque la luz neta
me abrace el viento largo.

Quiero la sed que crece,
el rumbo que fatiga
y en rojos del poniente
la ciénaga encendida.

Déjame en la zozobra
del insomne silencio,
del suelo que desborda.

Dame el desasosiego
de ir sobre memorias
si llego y si no llego.


EL ES OTRO BOSQUE



Sentado al sol entre la brisa
y en el umbral del bosque
mira y piensa el anciano.
Su faz de hondos surcos,
sus ojos de sigilo,
su barba rumorosa.
Promueve un aura
de lejanías y presencia,
de enigmática sombra
y alegres claros.
El es otro bosque profundo.
Su pensamiento guarda
recodos, sendas ocultas,
rocíos de la infancia.
Notas da su silencio
de fuente sosegada,
de aguas ariscas.
Cuando susurra
óyense silbos de fábula.
Espacios lleva
donde el cielo no baja:
ahí, sobre yertos musgos,
pasa un soplo de olvido.
Y hay en su alma una puerta
hacia escondida gruta
donde moran imágenes de sueño,
suaves formas
en un aire quimérico de antes.




ROMANCE
Pasaba por el borde florecido.
La revestían luces de manzana.
El bajaba el sendero vespertino
a rescatar luceros en el agua.
Ella era la brisa en el retoño,
la luz de amanecer en el naranjo.
El, arpegios oía en el escombro.
Su corazón era un bosque de ocaso.
Ella incitaba pájaros del alba
y círculos de llamas en las rosas.
El sabía que todo es escapada
en el humo, las aguas, las alondras.
Ella inclinó, rendida, la cabeza
y fue como un albor estremecido.
El se alejó con su íntima guerra.
Huellas de luna fueron su camino.


lunes, 29 de octubre de 2007

1989

Daniel R Scott*



A mis ex-compañeros del Pedagógico de Maracay, a la matrícula 86 I, a los que no he vuelto a ver, a los que sé profesionales de verdad.
Mientras la violencia se deja sentir con rigor en los recintos universitarios y en las calles, nosotros (dos vidas solitarias) sentados el uno frente al otro en un café, conversamos tranquilos, acercando sin saberlo cada vez más nuestros corazones... En medio de una tempestad de gente confundida y violenta, brota la palabra cariñosa del labio enamorado...En el asfalto de este 27 de Febrero, humeando sobre las calles, desorden de cristales rotos y neumáticos humeantes, pero sobre todo eso dos vidas que caminan y pasean, ajenas a la crisis que agita al país... De vuelta a la realidad: Toque de queda, destrucción y muerte. En las calles soldados armados y tanquetas en ininterrumpido patrullar, pero sobre todo ese caos un pensamiento que flota con dulzura, recordándola en medio de la violencia...
II
Eres tú, luz de la aurora
tu nombre irradia la luz
que ilumina los contornos
de mi pobre corazón
Eres tú, dulce melodía
tu nombre emite el sonido
que mi corazón desea escuchar
y mis sentimientos palpar
Eres tú
luz de la aurora
dulce melodía
III
Desde las seis de la tarde estamos recogidos dentro de la casa, en solidaridad con las gallinas. El gobierno suspendió las garantías. Toque de queda. El silencio y la noche que se nos viene encima es tan pesado que hiere y oprime al oído. A ratos se oye el lento transitar de las tanquetas de la Guardia Nacional. Mi hermano, medio ebrio e indignado, se asoma a la calle y lanza a unos guardias el tipo de silbido que se le hace a la mujer de figura voluptuosa. Yo le empujo de vuelta dentro de la casa y le digo cálmate, no abuses, mira que la vida no vale nada, "¿no ves que si esta gente quiere pueden entrar y hacer con nosotros lo que les venga en gana?", que se tranquilizara, por favor hermano. Pero yo no veo la necesidad de un toque de queda en un pueblo que no refleja nunca los cambios y conflictos que sufre el país. A lo más lejos que se llegó fue intentar prenderle fuego a un neumático de gandola, pero la policía aborto la acción.
IV
Es de noche y escucho la radio. Es lo único que se puede hacer en las noches en esta casa solitaria de Cagua. En esta emisora han colocado una tras otra, canciones románticas. Sin darme cuenta, hay un nombre que aparece y toma forma y color en la parte más dulce de mi corazón: el tuyo... ¿Sabes? Es como si en el cielo de mi existencia se disipara toda nube gris y resplandeciera repentino un hermoso lucero, un refulgente lucero bautizado con tu nombre... Suena en la radio una "Dulce Melodía" que me hace soñar con tu nombre, haciéndome creer que la felicidad puede tocar nuestros corazones, imaginar la posibilidad de que tomados de la mano podamos algún día caminar por el sendero desconocido de la esperanza y del entendimiento mutuo... ¿Por qué esta emisora me atormenta poniendo canciones lindas y haciéndome decir disparates?
V
Noticias de muerte, saqueos, destrucción. Tragedia extravagantes esta y de muy mal gusto. Estoy en "La Vega" de Caracas, medio muerto de hambre y sin encontrar ningún sitio decente donde comprar algo que llevarme a la boca. Veo una bodega pero cuando me asomo por la ventana advierto que lo único que hay dentro son las cuatro paredes desnudas, calcinadas y sin techo. Camino un poco más allá y al fin encuentro un abasto que se salvó del sacudón. ¿Cómo hizo para escapar? Pero solo tenían bocadillos de plátano que yo detesto pero igual tuve que devorar con fruición. Solo a mí se me ocurre venir a Caracas con todo lo que sucedió y de paso a "la Vega". Aquí las iglesias evangélicas le rinden culto a su Dios tras rejas, cadenas y candados, por temor al hampa. Quiebre de la fe. ¿Cuántos murieron en este lamentable suceso? El gobierno no aporta cifras. Nadie sabe nada. En una caricatura se lee: "Definitivamente: los resultados del toque de queda se sabrá dentro de nueve meses".
VI
Un día de estos nos cansaremos de la realidad tal cual la creó el hombre y se nos ocurrirá viajar mucho más allá, haciéndonos ciudadanos de la imaginación... Viajaremos con nuestro equipaje de sueños, residenciándonos en un valle florido al lado de otros expatriados y allí seremos felices... Lucharemos no para hacer del mundo un sitio mejor, pero sí para hacer de nuestras vidas una melodía de paz y amor... Nos reiremos en la misma cara de la adversidad... Caminar por los corredores del tiempo mirándonos el uno al otro, tomados de la mano y diciendo al final: "Hicimos de nosotros una cosa distinta".
VII
Alboroto de militares en el Terminal de Maracay. ¿Qué pasa? Los peatones se asustan y huyen del lugar. ¿Más saqueos? Aun están frescos los episodios del pasado mes de febrero. Nos acercamos poco a poco y con prudencia para ver a varios soldados armados de fusiles que custodian... un camión repleto de gallinas blancas...Para la venta... Vaya...
VIII
Hubo un cataclismo en mi interior y desgarré con mis uñas a la noche, echando por tierra un montón de luceros que terminaron por apagarse con lentitud... Pero más tarde alguien tomó las tiras desgarradas de la noche y con cariño las remendó; luego tomó en sus manos los luceros y con el calor de su regazo el brillo les devolvió, colocándolas de nuevo en la nada del universo infinito. Me miró después diciendo con severidad: "El mundo no es real; el mundo es lo que tu decidas que sea"
IX
Amanece, y tu figura encogida en el sofá, a mi lado, me habla de la soledad y del afecto que necesita, llenando mi corazón de tristezas que giran y chocan entre sí... Tu cuerpo en el sofá, iluminado por las primeras luces del día y trémulo por el frío de esta mañana de julio es una reflexión que en la noche anterior comenzó, cuando con ternura su mano tomó la mía y sobre mi hombros sus lágrimas derramó... Ahora amanece, y si acaso piensan que le hice el amor, están equivocados. ¿Para qué? Ella necesita el amor de aquel que en silencio sabe escuchar el dolor ajeno, y por eso solo pude acariciar sus cabellos en el frío de la mañana y darle un beso a esos labios que otro se encargó de agriar para mí.
Febrero/Julio de 1989
*Bibliotecario y escritor venezolano.

martes, 23 de octubre de 2007

LA BALADA DEL PRESO INSOMNE


Alberto Hernández*


1.-
Un hombre de limpio corazón imagina a Leoncio Martínez y lo arrima a la eternidad. Digamos que Baltasar, que era uno de los reyes magos y ciudadano de buena memoria, porque se trataba de mi padre, cargaba entre sus papeles de bolsillo el poema de “Leo”, y lo fijó en la mirada para leerlo cada vez que alguien le esculcaba la porfía sobre un país intermitente, cuya felicidad radicaba en alejarlo de las pesadillas. Venía este Hernández Loreto de una celda donde dejó también letras y sueños. Venía de un silencio largo procurado por una puerta por donde sólo podía verle la cara al primogénito y oír la voz quebrada de la madre. Aquella cárcel a veces se arrima a este tiempo y nos interroga.
Años de la década de finales de los cuarenta y comienzos de los cincuenta, prolijos en presos, en estaciones del sufrir.
Por eso, luego de haber soñado entre rejas, de saberse parte de aquellas pesadillas, “La balada del preso insomne” siempre fue material de vida de ese hombre que resultó luego ser la sangre que me habita. No era raro oírlo: “harto en el día de tinieblas/ asomo fuera del cubil/ bien la cabeza, bien un ojo,/ bien la punta de la nariz;/ temeroso de un escarmiento,/ encorvado, convulso, ruín,/ -como ladrón que se robase/ sólo el reflejo de un rubí-/ por mirar brillando en el patio/ el claro sol de mi país”.
Entonces las lágrimas se le mostraban con el orgullo de haber entrado completo en el espíritu de aquella humana inteligencia, de aquel Leoncio Martínez tan cerca de nosotros, parte habitual de nuestra casa.
2.-
En la niñez es difícil cuestionar la belleza. Nos suena, nos adormece, pero nunca se pierde de la memoria. Así Leoncio Martínez formaba parte de esa belleza doliente que papá legaba en el mismo espacio de Miguel Otero Silva, Gallegos, Andrés Eloy, Salmerón Acosta, Potentini. Parecían fantasmas que salían de la boca de aquel hombre poseído por sus páginas. Los libros amarillos correteaban en las repisas y caían en las manos del hombre que leía en voz alta aquellas imágenes que hoy son un país lejano, borroso. “la balada del preso insomne” era la lectura que más lo tocaba: “¡Sol para iluminar ensueños/ de vastos campos sin confín, / del cielo abierto a la esperanza, / de las alas tendidas. Y/ aquí alumbra torvas miserias, / venganzas crueles, odio vil/ y un dolor que no acaba nunca/ ante otro dolor por venir…”.
Nos decía de La Rotunda, la cárcel de Juan Vicente Gómez, la misma que albergó los huesos de “leo”. Cinco fueron las veces que estuvo allí, unas por “Fantoches”, las más de ellas, y otras porque ya su nombre era sinónimo de rebeldía, protesta, conspiración. La Rotunda después pasó a ser llamada El Obispo, “cárcel observatorio”, pero la misma ergástula, las mismas torturas, donde los presos políticos y comunes sufrían los rigores del régimen.
Como lo afirma Eduardo Montes, “la marca de “leo” era cárcel, molestia, desacomodo. Como es el año del cierre de algunos periódicos y de la prisión de varios periodistas, a “Leo” y sus publicaciones les toca la parte negra. De aquí data su primer encierro en La Rotunda”. Estamos en 1090. Leoncio Martínez sólo tenía 19 años.
3.-
Ese fue el país que conocí de boca de mi padre, en letras de Leoncio Martínez y demás héroes de la literatura. Héroes porque no sólo se entregaron en palabras, sino en vida frente a regímenes terribles, y mi padre no escatimaba para que subieran en esa nombradía.
Comenzaba a leer con la lentitud de la caída de la tarde: “Estoy pensando en exilarme/ en marcharme lejos de aquí/ a tierra extraña donde goce/ las libertades de vivir:/ sobre los fueros: hombre-humano/ los derechos: hombre-civil./ Por adorar mis libertades/ esclavo en cadenas caí;/ aquí estoy cargado de hierros,/ sucio, famélico, cerril,/ enchiquerado como un puerco,/ hirsuto como un puerco-espín”.
Terminaba cuando la noche mordía con la luz de la luna la punta de sus zapatos. “¡Ah, quién sabe si para entonces,/ ya cerca del año 2000/ esté alumbrando libertades/ el claro sol de mi país”. Un poco antes, con los grillos y un gallo extraviado en la distancia: “Y cuando ya, siempre extranjero,/ descanse más libre por fin,/ y tenga lo que a mí me niegan:/ la libertad del buen dormir,/ en un cementerio evangélico,/ cubierto por el cielo gris,/ allá que no hay flores al año/ sino una vez, mayo o abril,/ a falta de la cruz deté,/ del nardo, la rosa o el lys,/ colocarán sobre mi tumba,/ grabado a rasgos de buril,/ un versículo de la Biblia/ o alguna corona de zinc”.
Leoncio Martínez sigue habitando mi casa, la otra casa que dejé en el pasado es sólo la voz de un hombre que se acodaba en la pared y sacaba sus papeles amarillos, o la memoria para reconstruir el dolor y la mirada de quienes andan en búsqueda de una generación que los despierte.
Ah, estos días aciagos. Ah, estos días para que “Leo” nos dé aliento.
*Periodista y poeta venezolano.

¿CÓMO DUERME UN PRESIDENTE CUANDO EL PUEBLO INTERROGA?


Efrén Barazarte*
¿Cómo duerme un presidente cuando el pueblo interroga? ¿Cómo se gobierna proponiendo una reforma constitucional para ser un presidente vitalicio? ¿Cómo es eso que la propiedad intelectual es una de las formas de la propiedad privada que debe ser eliminada?. ¿Se prescinde de un tajo el artículo 98 que consagra que la libertad intelectual es libre y que esa libertad comprende el derecho de la protección legal? ¿Acaso no niegas el derecho al trabajo de intelectuales, escritores, músicos y artesanos y de todo aquel que genere un pensamiento creativo? Después de un proceso constituyente del 1999 donde se convocó la participación activa de los venezolanos. ¿Por qué eliminas el artículo 157 sobre la competencia nacional de los estados que deberán promover la descentralización y la autonomía de las regiones? ¿Es acaso la democracia protagónica y participativa un eufemismo para destruir a dedo la visión del Estado Federal descentralizado? ¿Porque Carlos dice que eso no funcionó? ¿Puede la Asamblea Nacional cambiar todos los días los artículos de la Constitución como si la carta magna fuese una simple lista de mercado? ¿Puedes desobedecer el artículo 347 de la constitución Nacional donde se establece que sólo el poder constituyente puede transformar el Estado y no las ideas de un individuo o de un único pensamiento político? ¿El Estado es el único promotor del interés colectivo sobre el interés individual en los términos del cambio del artículo 112 donde refiere que “todas las personas pueden dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia…”? ¿Qué se entiende por un bien legítimamente adquirido? ¿Un bien heredado desde los tiempos de la Fundación de la Capitanía General de Venezuela de 1528 o en el período constitucional de José Antonio Páez? ¿O un bien entregado a un ciudadano por el propio Guaicaipuro en persona que entregó un terrinito a los antepasados de un posible criollo? ¿o un torreón vendido por Doña María de la Concepción Palacios y Blanco al abuelo del bisabuelo del bisabuelo? ¿Existe un derecho presidencial que desde un gobierno se cambie las estructuras del Estado? ¿Es un ejemplo universal que una comisión de la Asamblea Nacional apruebe 25 artículos más sin conocimiento ni debate alguno de la sociedad venezolana para luego aprobar cuatro más? ¿No serán pocos la aprobación de 65 artículos? ¿Cómo puede el pueblo venezolano ir a consulta sobre los inherentes y universales derechos humanos? ¿Es un estado de bienestar el presupuesto 2008, que tendrá el Ministerio de la Defensa, de 7,1 billones de bolívares mientras la gente hace milagros fuertes para ir al mercado? ¿Se puede gobernar un país derogando el artículo 109 que reconoce la autonomía universitaria sin previa consulta ni debate en las aulas, y que pone en riesgo hasta la libertad de cátedra? ¿Puede haber gobernabilidad si se suprimen el artículo 337 y 338 y que inventa la eliminación del debido proceso en los estados de excepción? ¿Se puede gobernar dándole la espalda a los tratados suscritos por Venezuela en materia de Derechos Humanos? ¿Será que eliminas en la práctica el artículo 333 que establece que la vigente Constitución de 1999 no perderá su vigencia y que si otro mecanismo ajeno a ella se activa para cambiarla, dará potestad a los venezolanos para defenderla y restablecerla? Si estuviste ocho meses preparando la propuesta constitucional ¿Por qué el apuro de aprobar un referendo en solo tres meses? ¿Cómo puedes gobernar en medio de tanto bachaco en el piso? ¿Por qué la mayoría de las escuelas del país no tienen canchas deportivas y tú precisamente le regalas a Evo miles de dolares para la construcción de canchas? ¿Sabes que Venezuela está entre los países con el mayor índice de corrupción y que tiene de colofón unas de las inflaciones más alta de América Latina? ¿Es una conducta humana y democrática la ausencia de representación oficial al funeral del Cardenal Castillo Lara y moviendo por otro lado honores al Ché Guevara? ¿Así es que se gobierna?
*Profesor de literatura y poeta venezolano.

domingo, 21 de octubre de 2007

VALORES Y REVOLUCIONES


Daniel R. Scott*

Leo de nuevo "En los Zarzales de mi Vida", libro escrito por mi abuelo en 1926. Hace diez años publiqué en este mismo diario un artículo donde reseñaba esa pequeña obra. Hoy hago un segundo análisis más íntimo e histórico con el deseo sincero de que lo disfruten los portadores de mi apellido. Que me disculpen los lectores. Papá decía que no era correcto que se hablase bien o mal de uno mismo o de la familia, posición que comparto. Es preferible que sean otros quienes lo hagan. Pero yo siento la imperiosa necesidad de analizar y ordenar por escrito algunos tramos de la historia familiar.
Para empezar debo decir que esta lectura es más fructífera que las anteriores. La razón es simple. Frases tales como "Sembrarnos en la mente la luz", "Espíritus selectos", "Hijos del esfuerzo propio", "Artesano de sí mismo", "Hijo de sus obras", son elementos que manipulo en mis actuales experimentos intelectuales. Y tales frases florecen a lo largo y ancho de la obra y siguen tan vigentes y frescas como en la década de los veinte. El deber del hombre de cualquier época y condición es elevarse con honestidad y dignidad por encima de sus propias limitaciones, volar alto por los cristalinos cielos de la realización, escalar las elevadas cumbres de la superación personal, tener hambre y sed de perfección moral y explotar al máximo la materia prima de sus facultades, talentos y posibilidades para así hacer de su vida una obra de arte tanto o más valiosa que el inmortal "David" de Miguel Ángel. Y es que hombres los hay, hijos de la IV y V Republica, sumidos sin necesidad en una tosca "prehistoria del espíritu." Con los tales jamás se construirá la patria que todos soñamos y merecemos, así reformemos la Constitución hasta el infinito. Lo que se necesita es una reforma del corazón.
En la página 61 de la obra que ocupa mi atención se puede leer, en una carta de Joaquín Crespo de 1888, la referencia escrita más antigua de nuestro apellido. Enviada desde Puerto España dice así: "El traslado del P. de Parapara, a la carita casa de M. Parejo, deben hacerlo el Negro Nicanor, Antonio Scott, Fortunato Borges, por ser amigos de gran confianza." Escribe mi abuelo refiriéndose a ese año de 1888 lo siguiente: "En aquellos días mi padre se encontraba comprometido en la Revolución que desde Trinidad dirigía y acaudillaba el General Joaquín Crespo." Y ciertamente dice la Historia que "en 1888, ante la política de reacción antiguzmancista propiciada por el nuevo presidente Juan Pablo Rojas Paúl, Crespo decide viajar a Trinidad donde prepara un alzamiento" (Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Polar. Volumen I.) Ese Antonio Scott decimonónico y oscuro es el mismo que finalmente muere en los albores del siglo XX en la llamada Revolución Libertadora, la insurrección armada contra el gobierno de Cipriano Castro. Mi bisabuelo apoyaba a Manuel Antonio Matos, jefe de la revolución. En una batalla por los lados de La Puerta el para entonces vicepresidente de la Republica Juan Vicente Gómez infringe una contundente derrota a los insurrectos. En el fragor del enfrentamiento Antonio cae abatido con la rodilla destrozada por un proyectil de Máuser. Su hijo, de apenas 14 años, tomó el fusil para defender del enemigo a su padre herido. Se les perdona la vida y son hechos prisioneros. "Debemos amputarle la pierna o de lo contrario morirás" le dijeron quienes le atendían. Antonio, con el rostro desfigurado por el dolor y la derrota, sacudió la cabeza negativamente. Prefería morir. ¿De qué serviría un revolucionario manco o cojo? "No, no lo hagan" dijo con voz grave. Murió a los pocos días.
Lo que hicieron o dejaron de hacer nuestros antepasados es cosa irrelevante para efectos de la vida presente. Vale lo que eres hoy y como trabajas tu presente. Unamuno dijo de Don Quijote: "Más él era de los linajes que son y no fueron. Su linaje empieza con él" Creo que debemos vivir de tal modo que a partir de nosotros y de nuestra conducta se inicie la nobleza del apellido. Esa es la mejor herencia que podemos dejarle a nuestra descendencia. Seamos pues "artesanos de nosotros mismos"
*Bibliotecario y escritor venezolano.

LA HOJA PERDIDA


Alberto Hernández*


pero la nieve duele cuando cae sobre el corazón
Esdras Parra

1.-
El camino de palabra nos revela que al final hay un desencuentro con la certidumbre. Todo es cierto cuando sabemos que un significado nos enfrenta con la realidad, esa “cosa” abismable.
El arte, sobre todo ese que nos toca tan de cerca, la poesía, es sólo una justificación. En ese tránsito, vamos dejando trozos, voces muertas, equipajes ligeros, cuerpos adoloridos, reflejos, ecos. Pérdidas que enriquecen, pero a la vez alejan de lo que nos rodea. La realidad es una simple fantasía inventada por los sentidos.
Más allá del espejo, en su fondo inescrutable, está la razón de ese desencuentro.
Una lectura universal, sin pasión, de todas las páginas, revisa cada paso adelantado. ¿De qué desorientada vocación, qué nos queda? Pequeños destellos, una larga desmemoria que se metamorfosea, nos acompaña.
Todas las lecturas definen esa larga soledad con texto. Pero no todas las soledades aclaran los textos. Sí, un texto, digamos Tirant lo Blanc, el primer descubrimiento literario de caballería de los ibéricos. La revelación cuestiona la alocada perfección de Cervantes.
2.-
No se termina nunca de leer, sobre todo si nos movemos en la tesitura de la sugerencia de Italo Calvino en su libro Por qué leer los Clásicos, pieza extraña en estos tiempos cuando el afuera ha invadido los lugares del espíritu, desalojando sus secretos, golpeando febrilmente las sombras de cada quien. Una vieja página perdida, irrecuperable.
3.-
En la extrañeza de una pupila caben la preguntas: ¿Ganamos en tecnología si dejamos de leer la Odisea? ¿Se nos caerían las alas de los demonios cibernéticos si nos aproximamos a Jenofonte, Ovidio, Cardano, Galileo, Cyrano, Crusoe, Diderot, Sthendal, Balzac? ¿Dejaremos de ser postmodernos si nos aposentamos en un laboratorio de microchips con la memoria cercana a Dickens, Flaubert, Tolstoi, Twain, James, Steneson, Conrad, Borges, Onetti, Garmendia?
Estas preguntas no las formula Calvino, pero en estos momentos de virus y apotegmas tecnológicos quien esto escribe se las hace. Las polémicas han sido virtuosas en medio de tanto scanner y nerds de la imaginación virtual. ¿Somos hombres en la medida de nuestra memoria o seremos más hombres en la medida de nuestras habilidades tecnológicas?
4.-
Una hoja antigua se nos queda en el camino. Hemos saltado la verja y alguna herida nos marca las rodillas. Sin embargo, la caída no ha sido sentida. ¿Todos los clásicos caben en la desmesura de una pantalla de computadora? Cavilamos desnortados, en la sombra de esta luz intensa. Nuestro extravío vive: lentamente, la búsqueda de la arcadia señalada en los sueños, en las fantasías -consagradas por la lectura- aparecen en medio del caos. La tecnología –inteligencia que fabrica edenes temporales- es el mal necesario, lugar común que nos ha hecho tan comunes como las impresionantes impresoras satelitales. La fuerza de la palabra desatará un largísimo silencio. La mudez volverá a los libros, extraños instrumentos de hechicería. Módulos de estancos, archivos de mampostería, inventario de museos. Así dicen los tecnócratas. Reflexión triste para aquellos que estamos de este lado, persiguiendo fantasmas con Italo Calvino. A ver si de algún sitio sale alguien y nos sorprende con los olores virtuales de Don Quijote.
En todo caso, abonemos el terreno para trasladar los dedos a las teclas que habrán de señalarnos el lugar de aquella hoja perdida en el interior de un CPU necesariamente humano.
*Poeta, narrador y periodista venezolano.

HISTORIA INMEDIATA


Eduardo López Sandoval*


Política e Historia. Hechos tan inseparables que la mayoría de las veces parecen ser, o son, un solo ente. Cuando a estas figuras le agregamos el ingrediente de la Geografía, la felicidad es total.Estudiando la historia de este país llamado Venezuela, miramos que en algún momento fuimos parte de la Geografía de un país llamado Colombia.
Surge la pregunta, ¿quién le coloca los nombres a los barrios, a la Escuela, al Instituto Nacional de Nosequé?, ¿o al Estado Federal Tal?. Otra pregunta, ¿a quién pretenden honrar?, ¿a los muertos que llevaron ese nombre, o a los "vivos" que se disfrazan con él?.
El Congreso Nacional ya no se llama así. Se llama Asamblea Nacional, pero igual no funciona.
Con esto de los nombres este gobierno "revolucionario", -dije revolucionario entre comillas-, se ha comportado tal como es: "revolucionario".
Este gobierno que se dice Revolucionario, es todo lo contrario: Conservador, en tanto es la exacta manera de hacer gobierno de los adecopeyanos. Más que eso podríamos considerarlo Involucionario, cuando observamos que es peor que los 40 años.
Enumeremos algunos hechos de nuestra Política que enredan nuestra Geografía y oscurecen la Historia.
(Antes de la enumeración de los hechos enrrollantes, vale la pena este paréntesis: Lan incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado).
HECHO UNO: Simón Rodríguez y Zamora, dos de las patas del trípode del
proceso no son toponímicos de ningún Estado Federal.
HECHO DOS: La República de Venezuela ya no existe, ahora hay una tal República Bolivariana de Venezuela, y decir Bolivariano es designar al miembro de un partido político y no a un nacido por estas tierras.
HECHO TRES: El Municipio que se llamaba Libertador, para recordar a este glorioso venezolano que murió en Santa Marta, le anteceden el nombre de Bolivariano, en honor a los miembros de un partido político, que a su vez pertenecen a unas "Unidades de Batalla".
HECHO CUATRO: La Corte Suprema de Justicia ahora es el Tribunal Supremo de Justicia. Pero no es justo, y definitivamente no es tan supremo.
HECHO CINCO: El FONAIAP ahora es el INIA, el Ministerio Sutano es el Minmengano. Los cambios de nombre hechos para no cambiar nada son interminables, no caben en este numeral cinco, ni siquiera en este artículo.
Yo antes era Revolucionario, de Izquierda, Bolivariano, y lo decía con mucho orgullo. Ahora soy idem, pero ni lo digo. Antes me gustaba Alí Primera y lo oía con el máximo volumen del pick up, ahora me sigue gustando pero lo oigo en la máxima intimidad del MP3.
Hablando de Máximas: la máxima., la máxima ., máxima. El adjetivo no es publicable. Okay, okay, ustedes me entienden, continuemos. La máxima equis es que ahora le pusieron un nuevo ordinal a la República. Dicen ellos que vivimos en la quinta República. En esto de las cantidades de Repúblicas que hemos tenido se presentan interesantes discusiones entre Historiadores. Que digan que estamos en la quinta, que lo digan, podemos estar de acuerdo. En lo que no podemos estar de acuerdo es en que al periodo de los primeros cuarenta años se le llame cuarta. No. Esta es una aseveración inaceptable. Tercera, cuarta, quinta o sexta, no importa en cual estamos viviendo, en cualquier caso vivimos en la misma República de los cuarenta años.
Esta crisis de identidad la hemos sufrido antes, (dije antes, ahora mírenos la Historia). En algún momento la confusión era tal que los que se llamaban Conservadores eran Liberales, y los Liberales se comportaban como Conservadores. (Como ahora los de Derecha son de Izquierda y viceversa). En 1848, el Presidente Monagas asaltó al Congreso. El periodo presidencial era de cuatro años, lo cambió para su conveniencia a 6 años. No era posible la reelección presidencial, y la impuso. Cualquier parecido con esta realidad no es pura coincidencia.
Repito: La incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado.

*Poeta, abogado e historiador venezolano