Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar

miércoles, 10 de septiembre de 2008

EMAILS SOBRE EL GENERAL JUDAS TADEO PIÑANGO (4)

Jose Alberto Piñango Monterrey a usuario 09-sep (1 día antes)
Buenas tardes Jeroh, desconozco totalmente el tema del General Flegel.
Anexo alguas cosillas que tengo por aquí relativas al General Judas Tadeo Piñango, a ver si son útiles para alguna investigación:
- Copia del documento en el que Simón Bolívar ascendió a Judas Tadeo Piñango de Coronel a General. Solo tengo una fotocopia de mala calidad, pero que es legible.
- Copia del decreto en el que se dispone entregarle tierras y propiedades a los que lucharon en la independencia, como pago por sus servicios a la nación.
- Transcripción mecanografiada de documentos que reposan en el Registro Principal de Caracas. Se mecanografió porque en el momento de la consulta (hace una chorrera de años), no existían las fotocopiadoras. Se trata de tres hojas donde se describe someramente el tema sucesoral al fallecimiento del General Judas Tadeo Piñango. No tengo a disposición documentos que avalen lo siguiente, pero desde niño siempre oí decir que esas propiedades le fueron confiscadas o expropiadas (no lo sé), a los descendientes de Judas Tadeo Piñango en época de Juan Vicente Gómez, y que las mismas pasaron a manos de allegados a aquél régimen... repito, no tengo pruebas que avelen esa información.
- Copia de una aclaratoria que hiciere el General Judas Tadeo Piñango respecto a un litigio por tierras que mantuvo con Antonio Ascanio. Son tres hojas o archivos.
Un abrazo.

ASCENSO DE JUDAS PIÑANGO A GENERAL DE BRIGADA



DECRETO ADJUDICACIÓN DE TIERRAS COMO PAGO A SERVICIOS



INVENTARIO SUCESORAL




LITIGIO DE TIERRAS






POESÍA Y SERENATA EN EL LLANO

Ponencia presentada en el I Encuentro de Escritores Llaneros (Abril – 2006)




Saúl Sivira*

La Poesía, es definida por Eloisa Lezama y Lima-Palomo López (1984) en su libro “Cómo redactar correctamente” de la siguiente manera:
“La palabra poesía deriva de una voz griega que equivale a las voces españolas creación, invención, ficción. La poesía según la etimología del vocablo, supone el concepto de creación original y se contrapone al de este, como la habilidad adquirida con el estudio y la práctica”. Con el transcurso del tiempo se han dado muchas definiciones de lo que es la poesía. Se ha dicho que la poesía es la máxima expresión de la belleza por medio del lenguaje en verso ó en prosa. En otras palabras: poético, es todo lo que encierra belleza, lo que deleita, lo que despierta en el autor un sentimiento que le hace producir una creación artística donde siempre está presente un motivo de inspiración, bien sea la naturaleza, el aprendizaje, las tradiciones, costumbres y medios de vida, sin olvidar la belleza de la mujer.
En este papel de trabajo, voy hacer referencia a la poesía nacida en las Sabanas de Llano que ha servido de catarsis al llanero para enfrentar con mucha energía positiva cualquiera circunstancia adversa por aquellos caminos solitarios de la inmensa llanura.
El llanero se caracteriza por ser un hombre rudo, fuerte e incansable para realizar las faenas típicas del campo: levantarse con el cantar de los gallos, ordeñar el ganado para la obtención de la leche para preparar el suero y el sabroso queso llanero, montar a caballo, enlazar y arriar el ganado, sacar el ganado del corral para que beba agua y se alimente del pasto en los extensos potreros, preparar el terreno en épocas de siembra. Dentro de estas labores diarias que ejecuta el llanero le dedica tiempo al canto y a la copla. Esa forma de hablar con la rima a flor de labios que lo acompaña en todo momento al realizar su faena le ayuda a disfrutar de sus quehaceres cuando improvisa su cantar, como lo señala Rómulo Gallegos, en su obra inmortal Doña Bárbara, capítulo “Las Tolvaneras”:
“Es la copla que dice el ordeñador en el momento de la faena, la que orienta por su consonante al becerrero para llamar a la vaca que se va a ser ordeñada”
Lucero de la mañana
Préstame tu claridad
Para alumbrarle los pasos
A mi amante que se va

De igual forma, menciona el citado autor, que cuando el llanero quiere expresar sus sentimientos amorosos y el sentido poético que tiene la vida, lo hace a través de esta poesía popular:
Del toro la vuelta al cacho
Del caballo la carrera
De las muchachas bonitas
la cinta y la gurupera

Podemos decir, que la poesía llanera está presente en forma de coplas, décimas, romances, glosas y contrapunteos. Generalmente la música va ligada al acompañamiento de este género poético, y se ejecuta en la mayoría de los casos en forma innata e intuitiva por el llanero que tiene un buen oído musical.
La música del llano consta de varios géneros, pero los más ligados a los cantos de luna llena debajo de un ventanal, son el joropo y el pasaje, acompañado de arpa, cuatro y maracas; y el vals, que suele acompañarse con un cuatro ó una guitarra en solitario.
Dentro de la gama de poetas consagrados que han dedicado su verso al llano citamos a: Lazo Martí, Alberto Arvelo Torrealba, Ernesto Luis Rodríguez, Efrain Hurtado, Antonio Estévez, Luis Cruz, Salvador Gonzalez, Enrique Mujica, Adhely Rivero, Luis Alberto Crespo, Reinaldo Armas, entre otros.
También se hace referencia a canciones y poemas que fueron emblemáticas en noches de serenatas, que han transitado toda la geografía venezolana en todos los tiempos, recordamos a:
- Rosalinda de Ernesto Luis Rodríguez
- El Beso que te di (pasaje) Música: Jesús M. Moreno, Letra: Germán Fleitas
- Muchacha de ojazos negros (pasaje). Música: Juan V Torrealba. Letra: Germán Fleitas
- Amor Lejano (pasaje). Música: Rogelio Arévalo. Letra: Valentín Carucí
- Tarde gris (vals). Letra: Oswaldo Oropeza
- Josefina (Joropo). Letra: Lorenzo Herrera
- Ansiedad (Vals-pasaje). Letra: José E. Sanabria

Es significativo aclarar el concepto de serenata, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, se define como: música nocturna al aire libre para festejar a alguien. Composición poética o musical que tiene este mismo fin.
Para mantenernos en sintonía con los cambios tecnológicos consultamos vía Internet y copiamos la siguiente definición. Música que se interpreta en la calle en las tardes y/o durante la noche, para festejar a una persona, la mayoría de las veces debajo de un ventanal.
En el argot criollo, la definimos como un canto en noches de luna llena a la belleza de la mujer amada, a la novia,... a la amiga.
La música, la composición y la voz, se combinan para expresar un profundo sentimiento que llegue al alma de la persona a la cual se dirige el mensaje. La dedicatoria al final del acto es determinante. Por lo general, se selecciona una voz clara y sonora que con un encantador fondo musical exprese en forma poética a quien se dedica la Serenata.
La historia de la Serenata, se remonta a la época de Carlomagno en el siglo VIII, narra el Nóbel escritor Arturo Uslar Pietri en su libro Valores Humanos (Tomo 1, p.99):
“En la guerra de España, la cual se caracterizó por ser una guerra episódica, transitoria, en un intento de sacar a los Árabes, sin consecuencias, pero con un incidente desagradable que quedó grabado en la historia. Al regreso del sitio de Zaragoza, al que no logra someter, atraviesa de regreso a Francia, el desfiladero de Roncesvalles, allí los Vascones y Los Moros colocados en el desfiladero preparan una emboscada con piedras y flechas y destrozan a la retaguardia. En esa retaguardia cae uno de sus condes que había sido gobernador de la Bretaña y de nombre Rolando.
De este incidente se compuso el famoso cantar de gesta llamado La canción de Rolando, que en uno de los más hermosos vitrales de Chartres se celebra. Este hecho marcó el punto de partida de la poesía Épica Europea, es decir, lo que fue Ulises para el mundo Griego, lo que fue Eneas para el mundo latino, vino a serlo para el mundo de la Edad Media, este hombre de la retaguardia de Carlomagno que cayó en Roncesvalles”.

En Venezuela la historia de la Serenata se remonta en la etapa de la exterminación indígena y saqueo de nuestras riquezas (1500 – 1600) por aventureros colonizadores venidos de España en busca de una vida fácil.
Los invasores Europeos en la etapa colonial (1575 –1810) imponen el capitalismo, la religión católica, la lengua española y costumbres foráneas. Se repartieron las tierras y los indios. Las continuas violaciones a las indias pasan a ser el tema del día, se implementa el sistema de encomiendas y las leyes de Indias. Podemos concluir que la etapa de la colonización fué un choque frontal de culturas, donde al final se impuso por la vía de las armas y la fuerza: La Europea.
Frente al incontrolable salvajismo de los invasores, los rasgos de la cultura autóctona, no tuvo otro remedio que adaptarse a la nueva realidad ó por el contrario estaba obligada a desaparecer.
Como resultado, de las escenas de violaciones a la dignidad de las tribus indias, el invasor al doblegar la resistencia de la mujer India, con el tiempo se enamora de su belleza; de su piel canela, del bronceado natural envidiado por las Europeas, de ojos negros brillantes, de pelo largo liso y lustroso, de cuerpo sano y atlético con curvas pronunciadas, senos erectos, vibrantes y una radiante juventud con matiz de inocencia.
De estos encuentros mezclados con pasión, nace el mestizo con aportes de dos mundos y dos amores. Esa nueva raza se presenta con un corazón compartido entre dos sentimientos: El padre–invasor que representa la cultura Europea y la inocente madre genuina representante de la cultura indígena.
En el contexto musical no hay una explicación convincente para el origen de la palabra Joropo, muy arraigada en los llanos venezolanos. Algunos historiadores sostienen que es una voz caribe ó quechua. Otros afirman que es casanare, de donde son los indios que le dieron su nombre, ya que Joropo es originaria de allí. Cuando por cualquier circunstancia se prendía la fiesta, los indios más parranderos por efectos del alcohol saltaban y gritaban: Joropo,... joropo, quiero más joropo. Otros estudiosos por los lados del Arauca, le atribuyen el nombre a un indígena Yaruco llamado Macan.
Lo que sí podemos suponer, es que el Joropo también tiene sus raíces en el viejo continente. Se puede apreciar su parecido al zapateo del baile flamenco y con los ritmos andaluces que trajeron las misiones españolas durante la Etapa Colonial.
El paisaje en el llano, con sus inolvidables amaneceres donde el día cobra vida con el alegre cantar de los pájaros; y la puesta del sol coincide con la salida de los venados de sus escondites a tomar agua y el precavido cazador hace sus preparativos para realizar la emboscada en la oscuridad de la noche, teniendo como testigo a la imponente luna.
En todos los pueblos llaneros estas escenas se repiten, por este motivo, pido permiso a esta selecta audiencia para referirme a un pueblo llanero del estado Guárico, donde me críe: Las Mercedes del Llano.
El escritor Don Julio de Armas, en su libro Camino Real, dice que las Mercedes fue fundada en el año 1868. Por aquellos tiempos los cantos del campesino se mezclaba con las faenas del Llano: preparar el conuco para la siembra, ordeñar el ganado, arriar las manadas de ganado en épocas de sequía y la práctica de la caza y la pesca, allí nacían las tonadas, la inspiración de los pasajes y corríos y los famosos contrapunteos. Muchos de los piropos de la época se hacían rítmicamente simulando un canto para agradar a la mujer llanera.
Lo cierto es que el caserío Las Mercedes, se plantó en el sitio denominado La Atascosa abajo, jagüey situado en la posesión Las Guasduas, parte del latifundio colonial Belén, según lo afirma el Dr. Edgardo Malaspina, cronista y escritor de las Mercedes, en el libro “Retazos” (1994, p.9)
Estas sanas y típicas costumbres se mantuvieron hasta que apareció el llamado Oro Negro por los años de 1941. Hubo un cambio radical en el tipo de actividades netamente agropecuarias dedicadas a la siembra y al ganado a otras actividades comerciales más lucrativas producto de nuevas transacciones millonarias que realizaban numerosas compañías transnacionales.
De acuerdo a lo narrado por el escritor y poeta Pedro Sivira en el libro Los Fantasmas y los Residentes (1976, p.9), surgió un nuevo modo de vida fácil, donde los renegociadores de oficio se encargaban de la venta de los terrenos, hatos y fincas, donde se presumía había yacimientos del preciado oro negro. Las casas abandonadas fueron adquiriendo valor y los trabajadores abandonaron el campo para trasladarse al creciente pueblo de las Mercedes del Llano que brindaba nuevas oportunidades con muy buenos ingresos. Este dinámico auge económico dió origen a un inmenso cruce de personas venidas de diferentes regiones del país y de diferentes estratos sociales. En cada esquina nos tropezábamos con maracuchos, corianos, orientales, guayaneses, andinos e inmigrantes de las islas de Trinidad, Aruba, Bonaire y Curazao.
Se multiplicaron los comercios, los burdeles, los cines, los bares, las galleras, los Clubes Sociales. En aquellos tiempos predominaba El Tango con Carlos Gardel, como su principal exponente, y la música romántica de la famosa agrupación del famoso Trío Los Panchos, boleros de despecho en la voz de Julio Jaramillo, la voz del inconfundible Daniel Santos, la música mexicana ejerció gran influencia por sus películas con canciones típicas y populares en voces de Jorge Negrete, Pedro Infante, Javier Solis, Antonio y Luis Aguilar, Miguel Aceves Mejías, Lucha Villa, Libertad Lamarque, Pedro Armendáriz, Pedro Vargas, entre otros
Muchos coincidimos que esta fue la época de mayor esplendor de la serenata en el pueblo Las Mercedes. ¿Cuántos recuerdos bajo la luz de la luna, en aquellas oscuras y solitarias calles de granzón?. ¿Cuántas fantasías y esperanzas frustradas, marcaron nuestra juventud, en aquellas interminables noches de desvelo?. ¿Cuánta alegría en el alma y esa profunda satisfacción de oír en el silencio de la noche, esa dulce voz femenina decir: ¡Gracias muchachos por tanta delicadeza, la serenata estuvo bellísima!. Momentos de sana confusión al imaginarnos: un posible amor, continuar siendo amigos, conformarnos con un saludo y una sonrisa, o en el peor de los casos sacrificar ese sueño por compañerismo y respeto. Al final mucho agradecimiento por permitirnos seguir soñando y mantener vivas lejanas esperanzas.
Innumerables fueron las noches que la suerte no nos acompañó y tuvimos que salir corriendo, al recibir como regalo palabras ofensivas, generalmente del jefe de la casa no toleraba molestias a altas horas de la noche o en las madrugadas, por tener que ir a cumplir con su trabajo a la mañana siguiente. Algunas suegras atrevidas, nos lanzaban una vasenilla con miao rancio por la ventana, que nunca alcanzaba su objetivo porque tomábamos las previsiones y nos colocábamos en sitios estratégicos para salir corriendo.
Eran tiempos de mucho respeto y abundante timidez. Una manera de expresar ese sentimiento de amor a una amiga, era a través de una bella serenata. Este era el primer paso para romper con la barrera del miedo. Lo más tímidos, si no tenían la virtud de cantar o tocar algún instrumento, recurrían a su audacia y conseguían dinero para comprar el aguardiente para poder tener voz y voto al momento de seleccionar los nombres de las muchachas que se les iba a dar la serenata. Horas antes, venían los ensayos para escoger las canciones más expresivas. No faltaba la abundante guarapita. En vista de que la noche era larga, se preparaba sufíenciente mezcla de jugo de naranja con aguardiente para no terminar malhumorado por el ratón.
Durante los ensayos, se seleccionaba al responsable de hacer la dedicatoria, ya podrán imaginarse la competencia de improvisados locutores que trataban de impresionar con diferentes tonos de voz. Bajo los efectos del alcohol, algunos se ponían rojos haciendo fuerza o pujando para mostrar la voz y darle un sonido más acústico y romántico aguantando la respiración. Siempre quedaba seleccionado el más conversador, porque terminaba enredándolos a todos dando ordenes y cambiándoles el guión.
Uno de los máximos exponentes de aquellas emotivas noches de serenata, fué el magistral Salvador González (+), fallecido prematuramente. En su corto transito por el pueblo de las Mercedes, ejerció como educador en el Grupo Escolar “Rafael Paredes”. En su hoja de vida se destacó como cantante, músico, compositor y fundador de grupos musicales y corales, llegando a ser la voz emblemática del famoso Quinteto Magistral, parrandero, bebedor y mujeriego, no soltaba riendas cuando le gustaba una mujer. Recurría a su mejor arma, le dedicaba una serenata, acompañado de excelentes músicos iniciaba su concierto en la sabana. Muchas damas honorables pusieron en duda su prestigio por recibir los halagos del cantor, que se convertían en falsos rumores pueblerinos.
Muchos jóvenes de la época, quisimos imitar las aventuras de este Don Juan y conquistador, que caracterizaron a Salvador, pero no corrimos con la misma suerte. ¿Tal vez era por la diferencia en el verbo? Con el pasar del tiempo he aprendido algunas lecciones; hoy, tengo el honor de presentarles un poema de mi último trabajo poético Propuestas de Amor, el cual se intitula Mujer Mercedense:

Yo quiero. mujer mercédense,
cantar al embrujo mágico
que brota de tu sonrisa,
tu mirada y tus labios.

Tus ojos fuente de luz.
finos diamantes tallados
alumbran mi oscuridad
y parpadean como un rayo

Tu pelo cabalga al viento,
la brisa eriza tu piel
sobre un ventarrón de polvo
zapatea mi querer

Tu cuerpo imita sonidos
con el concierto de un cuatro,
se mueve al compás del arpa
y acelera los capachos.

Preciosa mujer de mi pueblo
eres la más bella flor,
en noches de serenatas
te regalo mi canción.

Como pueden apreciar, aunque sigue existiendo una diferencia en el verbo, les puedo asegurar que he perdido el miedo.
En estos tiempos de cambios acelerados, la música electrónica ha ejercido gran influencia en nuestra juventud. A cada momento surgen mezclas de diferentes ritmos: Rap, Reggae, Hip Hop que fusionados han dado origen al Reggaeton (ritmo caribeño y sensual originario de Panamá y Puerto Rico). Hoy en día, no nos extraña oír en las grandes ciudades y pueblos una noche de serenata desde una Trail Blazer, Autana, Hummer, con equipos de sonidos de alta generación (150 Watt) a todo volumen dejando oír un sabroso Reggaeton a ese nuevo empate, amiga con derecho, la jeva.... ¿Cómo cambian los tiempos?
Este breve pero significativo relato sobre la historia de la poesía y la serenata en el llano, en diferentes escenarios del tiempo la dedico con mucho amor y humildad al pueblo que un lejano 7 de Julio me vió germinar de sus entrañas, crecer en la inmensidad de sus sabanas, me dio a beber de sus aguas del saber y me permitió pasearme por sus calles de grazón, oscuras y solitarias, llevando en sus olas de polvo un canto de amor a la muchacha de mis sueños, a la amiga, a la vibrante mujer llanera, llena de gracia, elegancia y radiante belleza.

San Juan de los Morros, 20 de Abril - 2006
*Docente y poeta venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico)

martes, 9 de septiembre de 2008

EMAILS SOBRE EL GENERAL JUDAS TADEO PIÑANGO (3)

El 8 de septiembre de 2008 20:17, Jeroh Juan Montilla <jerohmontilla601@gmail.com> escribió:
Hola Jose Alberto te invito a revisar mi blog historiografias donde publique la foto que me enviaste del general Piñango. La amiga Maria Elena Pérez de Jensen me envio un correo donde dice que la foto publicada no es del general Piñango. Ella misma me envio una foto distinta que dice es el verdadero rostro delñ general. Esta señora dice ser tataranieta del general Flegel, alguien que lucho al lado del general Piñango. Yo publiqué esta nueva foto con texto del correo de esta amiga, Revisalo y me escribes dandome tu parecer

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Jose Alberto Piñango Monterrey a sandra, usuario 9:48 (2 horas antes)
Hola Jeroh, buenos días, en efecto revisé la segunda foto, y decidí poner ambas una junto a la otra para compararlas; hice algo de edición de imágen, variando el brillo, contraste y la saturación, hasta que ambas fotografías presentasen más o menos el mismo aspecto.Estas son las hipótesis que saco de mi observación:

1.- Se trata de la misma persona retratada en dos momentos distintos de su vida. Hice superposición de rostros usándo photoshop, y descubrí que las personas de ambos retratos tienen exáctamente las mismas proporciones faciales (ojos, boca, naríz y oreja derecha coinciden en la misma posición), lo cual no deja de ser extraño. Asumo que el segundo retrato se hizo teniendo al primero como modelo, y no al mismo Judas Tadeo Piñango posando.

2.- Debido a las insignias militares, asumo que la imágen aportada por la Sra. María Elena Pérez es más antigua (una estrella = Mayor ; ¿o subteniente?); en contraposición a las dos estrellas de la imágen que yo poseo (dos estrellas = Teniente Coronel; ¿o Teniente?; ). Asumo que en la segunda imágen la insignia que no se ve bien se corresponde con dos estrellas y no con dos soles, porque hasta donde tengo conocimiento, a la hora de su muerte, Judas Tadeo Piñango ostentaba el rango de General de Brigada (un sol), por tanto nunca pudo tener dos soles (General de División).

3.- El punto anterior se argumenta con lo siguiente:

*) En la imágen con graduación de una estrella tiene mayor cantidad de cabello.

*) Si damos por cierta la información del color de piel oscuro de Judas Tadeo Piñango (hasta hoy lo desconocía), y dado que en aquella época tener la piel oscura era un estigma, resulta muy entendible la evidente "estilización" de rasgos entre la primera imágen y la segunda (ojos más claros, piel más clara, cabello más lacio, cejas más finas, labios menos gruesos). Mi hilo argumental sugiere que un más alto rango militar involucró alguna actitud adulante por parte del retratista que le plasmó con rasgos menos pardos y más blancos de lo que en realidad era.Bueno, espero haber contribuído en algo para esclarecer un poco el tema.Un saludo.
PD: solo un pequeño detalle purista: el nombre del archivo de la imágen suministrada por la Sra María Elena Pérez es: "General José Tadeo Piñango.jpg", cuando debiera ser "Mayor Judas Tadeo Piñango, luego General.jpg"
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Jeroh Juan Montilla a Jose 11:54 (hace 0 minutos)
Gracias por tu respuesta José Alberto, la publicaré en Blog junto con el juego comparado de fotografías. En relación al cambio en el nombre del nombre del General Piñango la amiga María Elena dice que fue un lapsus. De todos modos en el Blog publicaré la repuesta que ella me envía, tiene detalles interesantes sobre el general Flegel. ¿Sabes algo de él? Abrazos.
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María Elena Pérez de Jensen a usuario 05-sep (4 días antes)
Hola Montilla, a veces pienso muy rápido y no pongo atención en lo que escribo, ha sido mi error y lo admito!Es Judas Tadeo, me confundí con Los Monagas!Gracias dejeme escribirles sobre mi abuelo, no hay mucho ya que falleció por Difteria en 1833 luego la viuda se casó en segundas nupcias con el Capitán de Navío Gualterio Chitty Dawes no procrearon hijos, me imagino de que Chitty crió a los 6 hijos de Luis Flegel, tampoco el matrimonio les duro mucho Chitty muere por complicaciones en el hígado en 1839, de el también he encontrado en el Diario de Sir Robert Kerr Porter historias, de que corrió un rumor en Caracas de que los hermanos Monagas lo habían asesinado y Kerr Porter lo vio en un viaje a Pto. Cabello vivito y coleando.La verdad es que si ustedes leyeran dicho diario seria extraordinario las anécdotas que el escribe de Maria Antonia Bolívar y Palacios y/o de que el congreso de Venezuela le pidió de favor que ideara el escudo de Venezuela, el original lo habían diseñado un francés, hasta lo que escribe...." aquí estoy diseñando el escudo, será un favor" ...Con gusto les pasare las historias del abuelo Luis Flegel.Cariños y muy muy bueno su blog ME

sábado, 6 de septiembre de 2008

UNA BALADA BAJO LA LLUVIA


Daniel R. Scott*



A mi Querida hermana María Antonieta



"Han llegado las lluvias. Muchos recuerdos gratos/vienen a mi memoria cuando empieza a llover./Mis tardes en la escuela, mis primeros zapatos,/mis primeros amigos, los que no he vuelto a ver (Aquiles Nazoa)



Estamos en pleno periodo pluvioso. Esta es la época y los días que más me gustan. ¿Se puede fechar el día que llovió por primera vez en este planeta? Bienaventurado el primer hombre que contemplo extasiado las primeras lluvias de la historia con espíritu poético. Valdría la pena leer ese primer poema que la lluvia le inspiró. Ayer, entre hipnotizado e idiotizado, allá en el corredor trasero de nuestra vieja casa -atardecía- observaba caer la lluvia con mi espíritu encadenado a mil melancolías. Una lluvia serena, casi silenciosa que, como era de suponer, me trajo a la memoria algún que otro día ya ido del territorio inmortal de la niñez. El territorio al que no volveremos jamás. Me vino también a mi mente absorta los párrafos de "Instantes", que al parecer es un texto poético apócrifo atribuido a Borges. Dice algo como: "Si pudiera volver a vivir/comenzaría a andar descalzo a principio de la primavera/y seguiría así hasta el otoño". Al saborear mentalmente el néctar de esta simple frase algo repentino y sin previo aviso sucedió en el epicentro de mi "yo" : Me volví niño travieso sin pasado ni futuro, que no podía rechazar el impulso irresistible de salir al patio y remontar su cuesta arbolada, sumergiéndome con todos mis sentidos dentro de las copiosas aguas de la lluvia vespertina. En efecto: me desvestí y salí afuera sin que me importara nada ni nadie. Salió el instinto...Sentía en mis pies el torrente de las aguas, el barro, las hojas podridas. Allá en lo alto, las muchas nubes se miraron unas a otras sorprendidas y soltaron dos o tres estruendosas carcajadas de relámpagos y truenos. Me detuve en lo más elevado de lo que alguna vez fuera, antes del advenimiento de la civilización y del urbanismo sin alma, un trozo de cerro virgen e inmaculado, observando con helada atención mi entorno: una de las matas de mango, la más vieja, la misma que ayer desde su fronda exuberante ofrecía generosa su dulce fruto que tanto alegraron el paladar de al menos tres generaciones de los Scott, hoy se va convirtiendo en un pobre y esquelético anciano tembloroso y algo calvo que eleva en misteriosa plegaria sus nudosas ramas al cielo. "Pocas hojas, nada de frutos" parece decir, como disculpándose de su condición. Pero ayer no más era para nosotros, los hoy adultos finitos, un sólido refugio y castillo inexpugnable que solíamos trepar con la soltura del alpinista y la agilidad de los primates de la jungla. El fogonazo de otro relámpago iluminó un recuerdo oculto en los escondrijos de la memoria: Yo huyendo de un castigo. No se cual fue mi travesura. Corrí y trepé este árbol hasta la copa, hecho un mar de llanto, mientras mi hermana mayor, correa en mano, (ya se le notaba su futura vocación jurídica) gritaba allá abajo en su mundo de los adultos que me "bajara de allí!". Por fin, a eso de las mil y cuarenta, me bajé de mi rudimentario asilo, pero en lugar del clásico chasquido de la correa justiciera sobre mis lomos, lo que recibí fue el dulce indulto de un abrazo y consuelo filial que disipó al instante mis temores y terrores. Ella no lo sabe pero nunca olvidé ese gesto suyo que constituyó quizá la primera lección que se me dió acerca de perdonar, consolar y olvidar. Por eso la quiero.Sigo mirando a ver que encuentro o descubro: al pie del árbol que parecer ha decidido muy valientemente morir de pie (¡que lección!) se agita bajo la gota de lluvia la alta maleza y el arbusto joven. Al verme se burlan y gritan "miren cuan mojado y muerto de frío está!". Pero yo no les presto la menor atención y sigo mirando que puedo hallar a través de esa lluvia que se despliega desde los cielos como una blanca cortina de lino fino. En el patio contiguo al nuestro un árbol en su plenitud vegetal danza alegre al son de las notas musicales del viento que sopla y, mucho más allá, muy pero muy a lo lejos, lo ultimo que alcanzo a ver es a mi buen amigo el cerro Pariapán, al que le cuesta abrirse paso a mi visión a través de tanta agua y grises. Di varios pasos y me quede muy quieto entre el arbusto y la alta maleza. El monótono y monocorde rumor de la lluvia parecía bendecirme, preguntándome cosas en un lenguaje críptico tal que me resultaba imposible entender o contestar. Muy quieto, siento deslizarse sobre mi piel caricias de cielo y de nubes. Musito una oración pura y simple de la que no quiero dejar constancia en esta página de locura...Regresé a casa como transfigurado, chorreando a mi paso agua, cielo y nubes. "¡Te vas a enfermar hijo!" dijo mamá. "¡Está loco!" dijo un hermano.Yo era feliz."Yo mismo, que en mis tiempos de escolar no sabía/de contento más grande ni mayor alegría/que salir, en el cinto las alpargatas rotas,/a vadear las corrientes, chapoteando en el barro,/hoy soy un caballero que le teme al catarro.../definitivamente somos unos idiotas" (Aquiles Nazoa)
Domingo 5 de Agosto de 2001

*Bibliotecario y escritor venezolano. (San Juan de los Morros, Estado Guárico)

viernes, 5 de septiembre de 2008

EMAILS SOBRE EL GENERAL JUDAS TADEO PIÑANGO (2)

María Elena Pérez de Jensen a usuario 03-sep (2 días antes)
Tengo un amigo personal el Sr. William Otero quién es pariente del General Piñango, muy amablemente me envió vía correo electrónico un retrato del General Piñango que usted le envió a una sobrina de él, es el hecho de que la persona de ese retrato no es el General Piñango, anexo encontrará usted un retrato de dicho prócer realizado por el retratista oficial de Los Próceres de la Independencia Venezolana Carmelo Fernandez Paez sobrino del General José A. Paez.Estudio la Historia de Venezuela con sumo interés, por ser descendiente directa del Coronel de Ifanteria Luis Flegel Von Stitzemburg 1er Comandante del Batallon Boyaca en Carabobo y bajo las ordenes del General Piñango tal como esta en el salón elíptico de la Asamblea Nacional.Mi tataraabuelo se casó el 28 de Diciembre de 1821 bajo poderes militares con Doña Ursula Matilde de Liendo y Ascanio de Herrera, prima del Libertador, así que también estoy emparentada con él por parte de su madre y con Jose Felix Rivas y Herrera por Los Herrera siendo familia de Francisco Herrera Luque el escritor Venezolano "Los Amos del Valle".Le invito a navegar por http://www.venezuelagenealogia.org/ o visitar la pag del Instituto Venezolano de Genalogias.Le traduzco parte del diario escrito por Sir Robert Kerr Porter Diario de Caracas 1825 - 1842 en la que habla del General Piñango:Domingo 15 de Enero de 1832, visite a varios criollos, entre el numero uno al General Piñango un hombre casi negro, un cierto sambo indio, el es miembro del Senado, independientemente de su color y ser un hombre muy talentoso, muy bien educado, esta casado con una bella mujer y perfectamente blanca nativa de Bogota, sus hijos... uno claro y otro oscuro y así van parecen un tablero de ajedrez...A su Orden SiempreMaría Elena Pérez de Jensensu amiga
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Jeroh Juan Montilla A Maria Elena 4 sep (22 horas antes)
Hola María Elena. Gracias por escribirme. Le explico: lo del general Piñango es un tema que se desarrolla en mi Blog HISTORIOGRAFIAS (http://historiografias.blogspot.com/) a partir de un artículo que publica el cronista del pueblo de Camaguan del estado Guárico, el señor Italo Ramirez el jueves 19 de abril de 2007, si deseas leerlo buscalo en mi blog en esta dirección: http://historiografias.blogspot.com/2007_04_19_archive.html, Luego el 3 de agosto del 2008 me escribe Sandra un tataranienta de Piñango dándome las gracias por el artículo referido a Piñango. Despues el 6 del mismo mes me escribe José Alberto Piñango Monterrey, tataranieto tambien de este heroe, y me envia la foto que está en mi blog, estos dos correos junto a dicha fotos están publicados en pagina principal del blog, recomiendo que los lea, usted entra al mismo y busca abajo casi al final.
Me parece muy interesante su correo, aprovecho esta oportunidad para pedirle permiso para publicarlo en mi blog Historiografías junto con la foto que me envía. Creo que es una excelente contribución para dar a conocer la memoria del general Piñango. Gracias.
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María Elena Pérez de Jensen 04-sep (12 horas antes)
Con Amor y cariño siempre a sus ordenes, yo soy tatra nieta de Luis Flegel 1er Comandante Batallon Boyaca en Carabobo, Segunda División junto con Piñango.

viernes, 22 de agosto de 2008

DOS POEMAS

Jeroh Juan Montilla


No hay poema
en el blanco graznido del carrao

Es inútil asomarse a las cabañuelas
y convocar el vértigo de las palabras
sobre la sal de los meses

Que es el canto tímido de la torcaza
en esta inundación
donde los dioses sólo gruñen
lo incomprensible.

















Hay que ir a lo hondo de la letra
y darle cuerda al ojo de la espera,
resignarse a los desmanes de la luna
en los pastizales del deseo

¿Si una mosca merodea
en la dulzura del café
quien puede eludir
las mentiras del profeta?

He abierto mis ventanas
al mar de leva,
a los antiguos titubeos del paraíso.

Ante la pulpa de la sed
un grano de brasa
es la única moneda.

A 80 AÑOS DE LA GENERACIÓN DEL 28. ORTIZ Y PALENQUE RECREADOS POR MIGUEL OTERO SILVA EN LA NOVELA “FIEBRE”

Felipe Hernández G.*



El pasado mes de febrero se cumplieron 80 años de los sucesos adelantados por 252 estudiantes universitarios contra el régimen despótico y cruel conocido como el Gomezalato, que desde 1908 de manera tiránica gobernaba a nuestro país.
De ahí que con el nombre de Generación del 28 se identifica en la Historia de Venezuela, a ese grupo de estudiantes universitarios que protagonizaron en el carnaval caraqueño del año 1928 un movimiento de carácter académico y estudiantil que derivó en un enfrentamiento con el régimen de Juan Vicente Gómez. En tal sentido, lo que inicialmente fue un proyecto restringido al ámbito de la Universidad Central de Venezuela, se transformó en una propuesta destinada a la modificación del sistema político venezolano de comienzos del siglo XX, y que Gómez ejercía dictatorialmente desde 1908.
En un primer momento, los jóvenes que ingresaron a la Universidad Central de Venezuela entre 1923 y 1925, tomaron la iniciativa de reconstituir los centros de estudiantes pertenecientes a las facultades de Medicina, Derecho e Ingeniería. Luego como paso siguiente promovieron el restablecimiento de la Federación de Estudiantes de Venezuela, organismo coordinador de todos los centros de representación estudiantil, hasta entonces suspendido por una disposición que databa del gobierno de Cipriano Castro. En esta etapa destacan como organizadores los siguientes personajes: Jacinto Fombona Pachano, su primer presidente; Raúl Leoni, su segundo presidente; Elías Benarroch; Isaac Pardo, Miguel Otero Silva, Juan José Palacios, José Tomás Jiménez Arráiz y Rafael Echenique Chirinos. Asimismo como parte de este proceso de reactivación de la universidad como centro generador de conocimiento y de debate político, se efectuaron durante este lapso diversas actividades culturales que apoyó con sumo interés el rector Diego Carbonell.
Con el objeto de recaudar fondos para la realización de este plan, en el carnaval de 1928 se organiza La Semana del Estudiante, en cuyo programa destacaban los siguientes actos:
1. Desfile desde la Universidad hasta el Panteón Nacional, en homenaje a los próceres de la Independencia.
2. Coronación de la reina de los estudiantes Beatriz I (Beatriz Peña Arreaza*), en el teatro Municipal.
3. Recital de la juventud, en un teatro capitalino.
4. Concentración juvenil en La Pastora.
5. Preparación de una becerrada que no se realizó debido al desarrollo de los acontecimientos.
Los Acontecimientos: Debido a la participación de Pío Tamayo, antiguo exiliado político y uno de los introductores del marxismo en Venezuela, quien en la coronación de Beatriz I leyó un poema juzgado como subversivo por las autoridades gomecistas; a las primeras intervenciones de los estudiantes de derecho, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y Joaquín Gabaldón Márquez, también estimadas como inconvenientes por los cuerpos de seguridad, y al "acto irrespetuoso" de Guillermo Prince Lara, quien rompió una lápida en honor a Juan Vicente Gómez; el Gobierno decidió poner fin a los actos conmemorativos de La Semana del Estudiante, encarcelando a Tamayo y a los demás jóvenes, conduciéndolos a La Rotunda. Ante la inesperada reacción oficial y en actitud solidaria frente a lo que consideraban un injusto cautiverio, el resto de los estudiantes se entregó de manera voluntaria a la policía, lo que resultó una maniobra que desconcertó completamente a los cuerpos represivos.
Posteriormente, el Gobierno los trasladó al castillo de Puerto Cabello, permaneciendo allí detenidos 214 estudiantes, durante 12 días, hecho que hasta entonces nunca había ocurrido en el país. Por su parte, la Universidad de Los Andes reaccionó casi enseguida frente a los sucesos, lo que sirvió de acicate para que en las principales ciudades se levantara una ola de protestas que hizo ceder al gobierno, quien finalmente los liberó. Este hecho fue bastante significativo, ya que la sociedad venezolana que hasta ese momento había mostrado una actitud sumisa frente a la dictadura gomecista, planteó la lucha contra la tiranía en un campo novedoso para un caudillo como Gómez: como era la calle.
Al poco tiempo de la liberación de los estudiantes, se produjo un acercamiento entre algunos de éstos (Juan José Palacios, Francisco Rivas Lázaro, Fidel Rontondaro y Germán Tortosa, entre otros) con jóvenes oficiales del Ejército -entre quienes se encontraba el hijo de Eleazar López Contreras- (Eleazar Contreras Wolkmar) con la finalidad de planificar un golpe de Estado que debía ejecutarse el 7 de abril de 1928, pero que fue debelado antes de producirse. Con el objeto de obtener la libertad de los compañeros detenidos a raíz del intento de sublevación del 7 de abril, un grupo de estudiantes redacta en octubre de 1928, un documento dirigido a Juan Vicente Gómez donde se le pide a éste que reconsiderara su severa medida. No obstante, Gómez no sólo desatiende sus demandas sino que manda a capturarlos, siendo conducidos en medio de protestas públicas junto a cerca de 200 estudiantes a las colonias de Araira, donde se construía un tramo carretero, en el que deberían cumplir trabajos forzados.
Por otra parte, aquellos estudiantes que eran considerados como más peligrosos: Pedro Juliac, Rafael Chirinos Lares, Ricardo Razetti, Antonio Sánchez Pacheco, Antonio Anzola Carrillo, Clemente Parparcén, Eduardo Celis Sauné, Enrique García Maldonado, Guillermo López Gallegos, José Antonio Marturet e Inocente Palacios **, once en total, fueron conducidos al inhóspito presidio de Palenque, en el estado Guárico. Mientras que el resto fue trasladado al castillo de Puerto Cabello, donde permanecieron hasta principios de 1929, cuando fueron dejados en libertad y expulsados del país.
En un principio los estudiantes del 28 regresan a Venezuela después de la muerte de Gómez (17.12.1935) como un grupo homogéneo que pretende desarrollar proyectos comunes. Sin embargo, lentamente comienzan a escindirse en banderas políticas distintas. Algunos se apartan de manera definitiva de la vida pública para dedicarse a otras actividades, mientras que en los grupos más combativos se formaron los núcleos de los futuros partidos Acción Democrática (AD) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV). Asimismo, dentro de este grupo hubo quienes destacaron por su aporte a los ámbitos artístico y científico. Entre los que se inclinaron por la creación artística figuran personajes como Guillermo Meneses, Miguel Otero Silva, Felipe Massiani y Antonio Arráiz; mientras que entre el segundo grupo se encuentran Miguel Acosta Saignes, Isaac J. Pardo, Rodolfo Quintero y Juan Bautista Fuenmayor.
La importancia de la "Generación del 28" en la historia contemporánea de Venezuela radica en tres aspectos fundamentales. Por un lado, un caudillo como Juan Vicente Gómez habituado a dirimir los conflictos políticos en los campos de batalla, se enfrenta a un grupo de estudiantes que actuando como colectivo plantean una lucha en un ámbito desconocido por Gómez y en general por los caudillos del siglo XIX, la ciudad. En otras palabras, a partir de este momento las batallas políticas del siglo XX se desarrollarán en las ciudades mediante huelgas generales, paros, boicots, etc. Por otro lado y en relación con lo anterior, el carácter colectivo del movimiento de 1928, expresado en la propia denominación de "Generación", formará parte de otro importante elemento de ruptura con la historia política del siglo XIX, la despersonalización del poder. Es por esto que pese a la cantidad de liderazgos (Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Miguel Otero Silva, Raúl Leoni, Juan Bautista Fuenmayor, el guariqueño Ricardo Montilla) presentes en los sucesos de 1928, ningún tuvo un protagonismo especial, predominando la unidad del grupo sobre cualquier individualidad, lo que será un adelanto de una de las principales características de las organizaciones políticas del siglo XX: la llamada disciplina partidista.
Es importante reconocer el aporte político de los jóvenes estudiantes del 28 al introducir nuevas ideologías (democracia, socialismo, marxismo, etc.) a las que no pueden adaptarse viejos líderes como Gómez. En tal sentido, una doctrina como el Liberalismo que fue central durante todo el siglo XIX, pierde su vigencia ante el surgimiento de ideas tales como la lucha de clases, la socialdemocracia, los partidos policlasistas, la importancia del Estado como agente planificador de la economía, etc. Por lo que se puede decir que con la llamada "Generación del 28" se introducen los elementos de cambio que le permitirán a Venezuela romper con el siglo XIX e insertarse en el XX.
Con estos antecedentes escribió Miguel Otero Silva su primera novela Fiebre en el año 1931, la cual publicó en 1939. En el Prólogo de la edición del año 1971 escribió: “Este libro fue mi primera novela, comenzada con 20 años de edad y varios siglos de ignorancia a cuestas. Andaba yo entonces a salto de mata, escondido en La Vela de Coro tras haberme estrellado como guerrillero, rastreado por la policía gomecista que de haber dado conmigo no lo estaría contando, y se me ocurrió de pronto ponerme a escribir nuestra pequeña historia –la de los estudiantes de 1928- … Pero yo no era escritor y la historia no había salido todavía del cascarón”…
Sin embargo, aun cuando "Fiebre", es la primera novela de Miguel Otero Silva, su importancia literaria es tal, que constituye una de las obras más leídas de la literatura venezolana, en ella se hace una profunda reflexión sobre la historia de la represión y persecución política sufrida por los 252 estudiantes universitarios que pretendían cambiar con ideas novedosas los fundamentos de la sociedad venezolana, de ahí el calificativo de Generación del 28, de los cuales Otero Siva fue uno de los principales.
Así lo expone el propio MOS cuando expresa: “La generación del 28, para quienes todavía no lo sepan, fuimos nosotros, los protagonistas de Fiebre, 252 estudiantes venezolanos que resolvieron un buen día declararse en desacuerdo con la (ponga usted el adjetivo más espeluznante que conozca) dictadura del general Juan Vicente Gómez”.
El hecho de que uno de los protagonistas se reconozca como parte de esa Generación, constituye un reconocimiento y una reivindicación a la tesis antimarxista de Ortega y Gasset, cuando afirma: “La historia de la humanidad no es la historia de la lucha de clases, sino el fruto de una lucha entre generaciones”.
Ahora bien, en cuanto a la novela propiamente dicha, indudablemente que ella es una novela política, novela – testimonio o novela – reportaje escrita por uno de sus protagonistas, un joven inexperto, que estaba viviendo en la clandestinidad, donde se hacía llamar por el seudónimo de “Padilla”, desde donde narra las peripecias de la llamada generación del 28, constituida por “un movimiento juvenil, limpio de alma, jacobino, pequeño burgués, contra la dictadura de Juan Vicente Gómez (tiempo pasado); que se desintegró al nacer y permaneció desintegrado en virtud de la heterogeneidad de su composición y del criterio disímil de sus miembros frente a los problemas sociales (tiempo presente); 252 hombres que responderán de sus actos, cada uno por su cuenta y riesgo, ante la historia (tiempo futuro)”. Por eso parafraseando a Thomas S. Eliot se puede decir que “no hay tiempo irredimible”.
La fiebre del título que identifica a la novela tiene que ver con dos tipos de calentura o temperatura. Por un lado, alude a la fiebre física y corporal que causaba en ese entonces el paludismo en sus víctimas, síntoma de la falta de higiene, pobreza y mala salud generalizada de la población. Es también la enfermedad de que se contagiaron los jóvenes estudiantes expuestos a condiciones infrahumanas. La fiebre igualmente quería significar, que las ideas, los ideales y las acciones para lograrlos, bullían en las cabezas de aquellos muchachos revoltosos, manteniéndolos en permanente estado de excitación anímica y mental, una suerte de delirio necesario.
El escritor Juan Liscano en su interpretación de la novela, la considera como “una especie de canto juvenil: la rebelión de los hijos contra los padres, que viene a ser el orden dictatorial establecido”. Donde los jóvenes se preparan para la guerra con el grito primitivo, balbuceante y jocoso destinado a ofender a Gómez, con la consigna “sacalapatalajá”, una voz ritualista de efectos mágicos. En la obra, los jóvenes encarnados en el personaje Vidal Rojas (un universitario que abandona los estudios para hacer la revolución), atraviesan el largo camino que culmina con el conocimiento de si mismos. Descubrimiento, simultáneo del país: van de la protesta a la cárcel, a las conspiraciones, a las montoneras o guerrillas, al campamento de trabajos forzados.
La trama expuesta se estructura en la obra en tres capítulos, a saber: La Universidad, Montonera y Fiebre. De ellos, es en el capítulo III: Fiebre, donde se recrea a la población de Ortiz y al campo de concentración de Palenque.
Al pueblo de Ortiz aunque no lo nombra, se infiere en la narración que hace el protagonista Vidal Rojas después que lo apresan y lo conducen hacia Palenque:
“…Alguien tarareó a mi lado canciones carcelarias y obscenas. “Como quieres, como quieres que te ponga la llave en la cerradura”. Atravesé largas rutas quebradas, bamboleando en algo que se movía pesadamente.
Amanecí un día, semiconsciente, tumbado en mitad de un cuartucho enladrillado. Era la Jefatura Civil de un pueblo cuyo nombre nunca pregunté. Me dolía la cabeza golpeada. En ese cubil vi pasar los días, bien abiertos los ojos, sin pronunciar una palabra. Tomaba el pan y el guarapo que me traía un pobre diablo escrofuloso que hacía de carcelero. A veces entraban otros esbirros pero yo nunca respondí a las preguntas ni a los empellones. La primera vez que hablé fue para decir:
-¿Qué hicieron con mi compañero?
Era en ese momento cuando me daba cuenta de la ausencia del viejo Wenceslao. El carcelero se encogió de hombros. Tal vez nada sabía, tal vez no quiso decirme lo que sabía. Esa misma noche entró a mi celda un sargento, lo llamaban sargento. Me amarró las manos a la espalda y me cubrió de insultos.
-¡Salga pa`juera, patiquín!
Me imaginé que iban a fusilarme en un descampado…” pp. 211, 212.
En cuanto a Palenque lo describe así:
“… Del mundo exterior no me llegaba sino el quejido del herido, el ronquido afanoso del motor en las cuestas y el salto de las ruedas sobre una grieta honda.
Son visiones difusas que vienen a mi mente en este rancho del llano mientras me incorporo lentamente a la razón. A mi lado una sombra ganchuda y doliente, un hombre esquelético de cuyos tobillos pende una pesada cadena, gruñe maldiciones. Le pregunto donde estoy.
-Estamos en Palenque –dice-. Ésta es la enfermería del campamento El Coco.
Eso significa que estoy condenado a trabajos forzados en una carretera. Condenado a muerte lenta bajo el látigo, bajo el sol del llano, bajo el hambre, bajo las fiebres que viajan en el vuelo de los mosquitos o germinan en la linfa verdosa de los pantanos.
-¡Palenque! –repito.
-Sí, Palenque –dice con acento colombiano la sombra ganchuda-. De donde no se regresa.
Entra un hombre y el colombiano le informa:
-No se ha muerto el caraqueñito. Ya habla…
…(Al abrir los ojos en Palenque, de la muerte hablan las primeras voces que oigo). Dos días después me conducen a un kilómetro más allá y me remachan al tobillo una larga cadena, un grillete igual al que llevaba la sombra ganchuda. Me han trasladado a un cobertizo de zinc. En el piso de tierra se revuelcan muchos cuerpos encadenados como el mío. Es medianoche y duermen… en el suelo me tiendo yo también. El que me trajo dice:
-A la madrugada se pega del corte.
-Ya lo sabía. A trabajar en los caminos con pala y pico, a sufrir el alfilerazo envenenado de los mosquitos, a cargar sobre los hombros el sol del llano, a mirar como, frente a mis ojos impotentes, se asesina a un pueblo.
Desde mi ángulo se vislumbra un claro del horizonte rebosante de estrellas. En el trapecio de la fiebre, mi pensamiento se pone a hacer cabriolas con las luces del cielo.
-Si yo fuera estrella me negaría a iluminar presidios –digo a media voz…” pp. 212, 213.
En conclusión, Fiebre trata sobre como un grupo de jóvenes universitarios luchan contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, con lo que pretendían cambiar con ideas novedosas los fundamentos de la sociedad y de la cultura del país. Los discursos, los hechos armados, los castigos impuestos por la dictadura gomecista forman el núcleo de esta novela política de MOS, en la que también se alude al paludismo, enfermedad relacionada con la miseria en la que se encontraba Venezuela. Por ello se puede decir, que simplemente fueron el fruto explosivo de una situación en crisis, intérpretes de una realidad, guías de una empresa que el devenir histórico planteaba a la sociedad en que les tocó vivir. Como dice Carlos Irazábal parafraseando a Aristóteles: “Cada acontecimiento tiene su tiempo adecuado”.
La novela termina con las palabras premonitorias del protagonista Vidal Rojas, palabras cargadas de fe y esperanza en la libertad y en el porvenir de la patria, a la que visualiza en su delirio febril como consecuencia del paludismo que lo conduce a la muerte. Dice así:
“Yo sé muy bien que mi pueblo no puede morir. Los pueblos no mueren nunca, ¿verdad? Yo siento repercutir en mi corazón un rumor de trompetas lejanas, mi corazón redobla con los tambores. Yo sé que mi pueblo ha de despertar un día. Despertará como el tuyo, viejo Dostoievski, como todos los pueblos templados en el sufrimiento. Y entonces será una vertiente de esqueletos insurrectos, un torrente de legítima venganza desencadenado sobre los campos anchos de la patria.
Será grandioso, maestro, verlos saltar de los caminos polvorientos, de los calabozos sin aire, de los sembrados ajenos, de las minas ajenas, de las casuchas sórdidas, de las tumbas mismas, con un clamor de justicia en los puños cerrados. No se distingue la cara del que marcha a la cabeza de ellos, pero hay uno que marcha a la cabeza de ellos y les señala el camino. Yo tal vez habré muerto –como tú, viejo Dostoievski- pero me asomaré contigo al postigo de lo que no existe para verlos triunfar.
Será grandioso e inevitable como los estallidos de la naturaleza. La luz de las hogueras no calentará el alma, el humo de las hogueras no aguará los ojos y tu le contarás al mundo, con tu espesa voz sembradora, lo que mis pobres palabras no alcanzan a contar.
La fiebre corre por mis venas como bajel de fuego. Mi corazón le…”
Con la llegada de la muerte queda la frase inconclusa: Mi corazón le… en la boca de Vidal Rojas. Estas estrofas finales permiten visualizar el profundo conocimiento de MOS sobre la Venezuela de su tiempo y del mundo, porque nombrar a Fedor Dostoievski, es nombrar su obra cumbre Crimen y Castigo, además de predecir el destino de la Patria, que es el destino de la Venezuela que estos 252 jóvenes universitarios y el pueblo llano ansiaban.

*Beatriz I, la reina de los carnavales de la UCV de 1928, era hija del Dr. Vicente Peña, médico nativo de Aragua de Barcelona y Mercedes Arreaza, hermana de Israel Peña Arreaza, nació en Aragua Barcelona. Gran músico, profesor universitario y gestor cultural (1907-1979). Beatriz nació en Zaraza porque su papá fue contratado por Eduardo Delfín Méndez para que diera clases en su colegio "San Gabriel", pero después el Dr. Peña hizo su vida profesional en Caracas. 29 de abril de 2006.

**En la fachada de la Casa de la Cultura “Napoleón Baltodano” de la población de El Sombrero, está colocada una placa de bronce con los nombres de estos once estudiantes. La placa fue colocada y develada en el año 1964 por el gobernador Ricardo Montilla, en recuerdo de los estudiantes que estuvieron presos en Palenque.
Ricardo Montilla estuvo preso en el castillo de Puerto Cabello y en la cárcel de Calabozo, antes de ser desterrado a Colombia por la dictadura.

REFERENCIAS

BARROETA LARA, Julio. (1988) Miguel Otero Silva. En: Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Polar. Caracas: Editorial Ex – Libris. pp. 1186-1187.
DOMINGUEZ, Freddy y Napoleón Franceschi. (1982) Historia de Venezuela Contemporánea. Caracas: Ediciones Co-Bo.
LISCANO, Juan. (20/08/1993) Miguel Otero Silva y su tránsito. Caracas: El Nacional. Papel Literario.
OTERO SILVA, Miguel (2005). Fiebre. Los Libros de El Nacional. Caracas: Editorial Gráficas León, C.A.
PINO ITURRIETA, Elías. (1988) Generación de 1928. En: Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Polar. Caracas: Editorial Ex – Libris. pp. 267-269.
VELÁSQUEZ, Ramón J.; CALVANI, Arístides; BREWER-CARIAS, Allan, y otros. (1979) Venezuela Moderna. Medio siglo de historia, 1926-1976. Fundación Eugenio Mendoza. Caracas: Editorial Ariel – Seix Barral Venezolana.
*Historiador venezolano, profesor titular. UNESR, NÚCLEO VALLE DE LA PASCUA.

jueves, 21 de agosto de 2008

MONDADURAS E INSOLACIONES


Ilio Colmenares*



















































*Fotografo venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico)

PRESAGIO POLÍTICO

Efrén Barazarte*


Imagínese que usted es un marinero más de un barco a la deriva y al capitán se le ocurre la genialidad de llamar a la tripulación y decirle que la ley lo habilita a cambiarle el nombre a la nave y que son vainas del imperialismo yanqui poner un mascarón de adorno a este barco y que el mascarón será la imagen trillada del Libertador y que esta vez no estará arando en el mar y que el barco será rojo, el uniforme rojo y se lamentará que el mar rojo no pertenece a nuestro pasado republicano y que se navegará rumbo hacia la dimensión desconocida, por aquello de inventamos o erramos. Cierre los ojos, si es que puede, y encontrará a ese innombrable capitán como el mismo loco de la novela de Melville, el alucinado capitán Ahab, llevando a los marineros al suicidio colectivo porque hay que matar a Moby Dick o la ballena blanca, por adeca e imperialista y en ese delirio el barco se deteriora a pedacitos porque los marineros tienen que echar pa lante y no hacerle mantenimiento ni nada que huela a profesionalismo, por ordenes del capitán y comandante en jefe y que no importa preocuparse por comer, ni por sus familias, ya que la familia es el word revolution y que no importa el calzado ni el vestido en nombre de la causa y como a él no le interesa la alimentación de su tripulación porque su vida va en función de su propia gloria de matar la ballena. La vida comienza por él y debe haber un pensamiento único. Entonces comienza el malestar. Usted comienza a pensar libremente y el capitán comienza a intuir ese peligro. El ejercicio del pensamiento es lo contrario de los designios de un Estado neototalitario como el que ese que usted se está calando a bordo de ese barco bolivariano con un orate capitán ensimismado. La gente del barco no come bien y el cocinero le sirve a la tripulación carne con gusanos. Frente a este atropello los marineros denuncian que los quieren matar con una alimentación así y el capitán envía al médico del barco para darle carácter constitucional a esos gusanos y que una vez llegado el médico, declara que la carne está apta para el consumo humano y dice que todo aquel que diga lo contrario es traidor a la patria y traidor a las ideas del demente capitán. Y ya la gente no cree en la canción del capitán que alguna vez dijo que en el mar de la felicidad la vida es más sabrosa, pero por allá en tierra firme existe el descontento, el jefe anda de mar en mar, regala el dinero que no es suyo, existe la escasez, hay violación de derechos humanos, en lo civil, en lo jurídico y la delincuencia más feroz del continente. El que alguna vez dijo que la constitución pasada era letra muerta, lo materializa con la actual constitución. Un huracán entra en el caribe, es el fantasma del populismo que recorre los mares latinoamericanos. En tierra firme se le arrecha la gente. El poder comienza a reprimir, no hay peor arma antimotín, que la violación de la libertad de los derechos a elegir a sus gobernantes; no hay peor arma que la desaparición de la propiedad privada cuando ésta es el fruto legal cosechado y vivido por sus ciudadanos. Hay fuego en el 23. Roma arde mientras Nerón regala el petróleo. Se oye desde lejos la paradoja de una canción de Silvio y el capitán habla demasiado de lo posible. Los tripulantes del barco se amotinan y en tierra firme se suscita el imperio del caos, el único lenguaje del poder. Vienen tiempos de calle. De voto democrático. El poder del Ahab bolivariano existe en la medida del terror y el miedo que él practica. Su debilidad es esa vieja palabra griega llamada democracia. Al no haber estado de derecho, ni instancia para el dialogo, la calle se le convierte en miedo. De sólo imaginárselo, sólo usted cambiará el curso del barco de los locos.
*Docente y poeta venezolano (Maracay, estado Aragua)

SOBRE GORDURAS

Auroli Verenzuela dijo...


Algo Natural........gordo, gordura echa de tanto comer cochino,y sus derivados:chicharron de papada,patitas en los frijoles o en todoas las variedades de caraotas blancas,costillitas fritas y todo esto en su propio aceite MANTECA de cochino....bueno presume su enorme barriga con orgullo,es graciosa redonda, en estos dis confeso que no se podia ver los pies,entre otras cosas,todos festejamos tal con fesion.Asi es el negro, de la familia,el mas noble, mas alto y mas fuerte, calificativos que han traspasado los limites de la casa montonera ,asi como todos lo queremos internamente , tambien amigos y afines , en su en torno de trabajo CHIVO NEGRO, en Malacabeza HERMANO QUERIDO, en la casa BARRIGAS, Y asi ...cualquier apodo lo recibe con aprecio, como todos aceptamos, con orgullo los defectos y las virtudes naturales de nuestros seres amados.

Comenzar a escribir en esta pagina no fue facil para mi , en primer lugar tenia anos mirando la computadora como una enemiga, la odiaba , apenas cruzaba miradas con ella,(si lees con detenimiento te daras cuenta que me faltan los acentos y otrs detallitos),,en segundo termino escribir en la pagina de mi amigo Yerot no es facil es un poeta,lo respeto y admiro mucho hay que tener valor, luego pensar que otros estaran leyendo tus escritos , entraba en panico...Bueno aqui estoy Amigo, dispuesta a seguir incorporando mis composiciones Folkloricas, naturales y sencillas a tu Blog. Prometo preguntar donde colocar los ecentos y pulir detalles con mi nueva amiga La computadora...

martes, 19 de agosto de 2008

LA VIDA MÁS ANTIGUA DEL PLANETA

19 de agosto 2008 09:22 am - Vanessa Davies/ El Nacional

Los bioespelotemas parecen "piedras que crecen". Sería un consorcio de microorganismos. ¿De origen extraterrestre?

Una estalagmita más en el camino de Charles Brewer Carías no sería algo digno de mención: se ha topado con decenas de ellas en sus muchos años de andanzas por cavidades y cimas. Pero lo que ahora toma entre sus manos es algo diferente. Aunque parece una piedra, no lo es. A menos que las piedras crezcan, porque ésta lo hace, y en condiciones muy extremas (en absoluta oscuridad, con ciento por ciento de humedad).
"Es una nueva forma de vida organizada en la Tierra; no sabemos a qué reino pertenece. Estamos frente a un organismo vivo, que no conocemos", admite Brewer. Y, cabe acotar, que no necesita la energía solar para persistir.
Dos helados es el nombre que le puso Charles Brewer Carías a esta pieza hallada en la cueva que lleva su nombre Leonardo Noguera

La historia empezó hace varios años, en el macizo del tepui Chimantá. Charles Brewer Carías, Federico Mayoral y un grupo de expedicionarios se adentraban -a pesar del vértigo generado por sus dimensiones- en una cueva todavía sin identidad para la ciencia (ahora se llama Charles Brewer, en honor de su descubridor) y sin coordenadas publicadas (es un secreto para evitar la voracidad turística).
"Estábamos caminando por la caverna, una caverna de cuarcita. Llamé a Charles, y le pedí que se acercara porque había algo que estaba creciendo. Vimos estructuras como corales, en el suelo, que se abrían igual que un árbol.
Concluimos que era algo que crecía con base en un patrón; un organismo vivo", rememora Mayoral.
Brewer le puso nombre: bioespeleotema. Un espeleotema es un depósito de materiales dentro de una caverna, que forma las estalactitas (de arriba hacia abajo) y las estalagmitas (de abajo hacia arriba).
El añadido de "bio" puntualiza que son materiales vivos. Algo que, de acuerdo con el propio naturalista, no existe. Más preciso aún: no existía para la mente humana.
Las pruebas científicas, sin embargo, sugieren una respuesta entre tantas interrogantes: se trata del organismo vivo más antiguo. Una de las piezas, evaluada mediante espectrometría de masa, tiene 322.000 años de existencia.
¿Son de origen extraterrestre? Tal vez. "Es posible que sean las bacterias que la NASA está buscando en Marte", asoma Mayoral. Las estructuras halladas en la cueva Charles Brewer podrían darle más fuerza a la teoría de la panspermia, según la cual las semillas de la vida están repartidas por todo el universo, y llegaron a la Tierra en un meteorito; como la cueva estuvo aislada, los bioespeleotemas podrían haberse mantenido inalterados durante siglos.
Dudas por resolver.Por fuera, los bioespeleotemas parecen piedras de formas caprichosas, que se reúnen en jardines. Pero, ¿qué ocurre dentro? La microbióloga Paula Suárez (Universidad Simón Bolívar), que se incorporó al equipo de expertos, supone que es un consorcio de microorganismos que se alimentan con sílice.
La ubicación de los bioespeleotemas en la caverna es una pista por seguir para entender de dónde provienen: a partir del kilómetro 2. Cero luz. Lejos de cualquier peligro de inundación, pero en zonas cercanas al agua interior. Tal como lo describe Mayoral, se avistaron también en la entrada de la cueva, pero aparentemente "muertos". Claro, a menos que la hipótesis de la panspermia sea cierta, y se hallen en estado latente.
Dos helados. El pingüino. El discurso. Los champiñones.
Estos son algunos de los nombres con los cuales han bautizado las estructuras. Las hay de 40 kilos; también, de medio metro de largo. Federico Mayoral piensa en un mensaje genético que orienta el crecimiento. "Conociendo un poco de biología marina, lo comparo con un coral. Es algo que dará mucho de qué hablar en el futuro".
Sólo preguntas surgen al contemplar los bioespeleotemas. Los que Brewer trajo a Caracas para desarrollar diversos experimentos, ¿están vivos? Los que continúan en la caverna, ¿a qué ritmo surgen? ¿Cuál es su edad? Los cortes muestran que posee anillos de crecimiento, similares a los de un árbol; y canales que garantizan la absorción. Un ensayo efectuado por el naturalista, con tintas de diversos colores, evidenció que "chupan" de manera ordenada. Una tomografía ratificó que crecen desde el interior.
Proteger el patrimonio.A la cueva Charles Brewer se suman otras 9 en el tepui Chimantá. Un sistema de cavernas, al cual sólo se accede por una vía, y que guarda secretos del pasado: los bioespeleotemas, por ejemplo, registrarían información de más de 300.000 años; es decir, de los eventos climáticos como glaciaciones.
El naturalista y explorador está convencido de que el hallazgo es un paso de gigante para la ciencia. En consecuencia, pide apoyo de profesionales de diversas disciplinas para las investigaciones. Formula, además, un llamado de atención "a las instituciones gubernamentales, que deben asumir la protección de este patrimonio natural"; y a entes públicos y privados, para que las expediciones (cada una cuesta entre 50.000 y 60.000 dólares) se repitan, de modo que la cueva descubierta por él en Bolívar sea una luz para la humanidad.

sábado, 16 de agosto de 2008

ÉTICA Y MORAL


Eduardo Camps*




Cuando estudié Filosofía en la Esuela de Historia, como en este blog, discutimos mucho sobre las diferencias entre ética y moral, pues nos parecían la misma cosa, una etimológicamente griega y la otra latina.
El profesor Panayotis Rufogalis, mas tarde Decano electo de la Facultad de Humanidades y Educación, sostenía que le ética era social y la moral, individual. La ética se refería a los valores que orientaban a un conjunto de hombres y mujeres. Los valores podían referirse a una clase social, a una casta,a una raza, a una cultura, a una civilización o a una sociedad filosófica.
La moral deviene de los individuos y tenía dos vertientes: el carácter de las personas y los juicios emitidos sobre los valores éticos.
Estoy de acuerdo con algunos comentarios hechos sobre el papel que juegan los valores tanto en la ética como en la moral.
Pienso, y no sin fundamento, que ambas categorías son históricas y deben ser tratadas con el método histórico pues de lo contrario las descontextualizamos, convirtiéndolas en ideas mas allá del contenido que le dio la sociedad que los construyó.
Existen valores universales que no dependen de las religiones sino que parecieran estar en el código genético de la humanidad. Por ejemplo el no matarás, no robarás, respetarás a tu padre y a tu madre, trata a los demás como te gustaría que te traten a ti. Y otros valores similares que pudieran llamarse valores universales.
La ética se refiere a valores sociales concretos en el tiempo y el espacio. Por ejemplo, para los griegos la esclavitud era éticamente correcta pero individualmente el esclavo podía ser devuelto a la condición de liberto si su dueño consideraba que moralmente todos los hombres nacían libres.
La sociedad Cristiana Occidental tuvo claro sus valores éticos y morales hasta que se inició el proceso de secularización del Estado entre los siglos XVII y XVIII, llegando al extremo de la confrontación ideológica en el siglo XIX justamente por un valor ético: la educación.
Hasta el siglo XIX la formación ética y moral era cosa de la religión, tanto así que protestantes y católicos se unieron para defender este valor.
Por el otro lado, el Estado reclamaba para si el derecho a dotar a los estudiantes de valores tanto éticos como morales, los primeros basados en ideas republicanas y democráticas en las cuales la Ciencia prevalece sobre la Religión y, la segunda, en la declaración universal de los derechos del hombre. Ambos reforzando un valor un valor implícito: la búsqueda de la verdad.
Es por eso que algunas naciones tienen problemas con los valores éticos y morales, pues éstos no son nacionales, son producto de la importación acrítica nacida en realidades históricamente distintas a las de la sociedad importadora.
Este fenómeno puede llegar hasta el desconocimiento de la identidad nacional, que se convierte en objeto de búsqueda para antropólogos, sociólogos e historiadores.
En Venezuela pueden encontrarse dos éticas y dos morales claramente diferenciadas: la de la clase dominante compuesta por algunos políticos, empleados públicos, profesionales libres, comerciantes e industriales cuyos valores éticos y morales se identifican con los de las naciones desarrolladas y las del llamado pueblo que comprende a obreros, buhoneros, empleados domésticos, toeros y desempleados, cuyos valores éticos son casi inexistentes y sus valores morales estrictamente personales y muchas veces de carácter oportunista.
Un japonés se mueve en un ambiente arquitectónico occidental pero al llegar a su sitio de trabajo deja fuera sus zapatos. Puede vestirse a la occidental todo el tiempo pero al llegar a casa se pondrá el tradicional kimono, puede ver en su televisor cualquier programa de alto rating en los Estados Unidos pero se llevará al lecho una revista ilustrada en la cual priva la perspectiva oriental. Su identidad nacional es cosa de ambientes y de situaciones y no un abstracto perdido a lo largo de 200 años de occidentalización y modernización..
Para resumir, la moral tiene mucho que ver con la latitud de la sociedad y el tiempo, mientras que la ética suele poseer muchos de los valores universales del Hombre.
Por último quisiera recordar que le ética, a rigor de la historia de las ideas y de la filosofía misma, es en realidad una parte de la filosofía que trata de la moral y las obligaciones del hombre. Sólo en el siglo XIX la ética aparece como una rama independiente mediante la cual se califican los valores de una sociedad. Es por eso que para nosotros, situados en el inicio del siglo XXI, el manejo de estos conceptos no está del todo claro y se permite flexibilidad en su manejo que muchas veces empaña su comprensión y precisión.
Caben dos posiciones a este respecto: la proposición de los jesuitas que se condensa en “a donde quiera que fueres has lo que vieres” o en la proposición de Imanuel Kant quien proponía la existencia de dos clases de hombre el “moraliter bonus” y el de “bene moratus”, el moralmente bueno y el de buena moral. Diferencia que nos es fácil de comprender si distinguimos entre aquel ciudadano que acata la luz roja aunque no haya ni tráfico ni policías y aquel que la acata por miedo a que lo sorprendan violando la ley.
En consecuencia una sociedad debe escoger entre la formación de ciudadanos moralmente buenos y los de buena moral para que los valores éticos encuentren verdadera sustentación entre sus miembros. Nos preguntamos si los valores que inculca nuestra sociedad a su juventud son aunque sea “bene moratus” y si conocemos nuestra identidad nacional más allá de los héroes de la Independencia.

*Historiador y docente universitario venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico). Página web: http://www.eduardocamps.com/