Dedicado a compartir asuntos de historia, crónicas, sociología, educación, ciencia y tecnología, política, teatro, tradición, cine, literatura, artes y filosofía (San Juan de los Morros, Venezuela)
Obituarios de un no-país — video a Alejandro Aguilar
Entre el 28 de febrero y el 5 de marzo estuvimos en San Cristóbal, participando en los XIV Deportivos de Profesores Universitarios. Nos alojamos en el hotel Neo-hotel. Parece redundante la cosa, pero así es. La ubicación es en la avenida Ferrero Tamayo, apellido de un prominente ciudadano tachirense. En la noche son inaugurados los juegos formalmente en el Gimnasio de Futbol Sala Campeones del 97. Los padrinos son el gobernador del Estado, César Pérez Vivas, y el alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales.
Enla plaza Los Arbolitos, cerca de nuestro hotel, hay un busto, o simplemente una gran cabeza, que en un principio pienso es en homenaje a Rómulo Gallegos, pero luego caigo en la cuenta que es de Ferrero Tamayo. El parecido de ambos personajes es enorme. En el mercado de San Cristóbal almorzamos con pizca andina. Nos ofrecen miche para degustar. Nos echamos unos tragos.
Un taxi nos lleva a Capacho. Vamos al Museo de Cipriano Castro. En realidad en un centro cultural con una sala dedicada a la memoria del político. El cuidador nos dice algunas cosas han sido robadas. Hay documentos, recortes de periódicos, fotos, unos sables y objetos personales de Castro. También esta su busto. Caminamos por la calle central, hacia el mercado. Dos grandes leones de bronce lo cuidan .La plaza con un Bolívarde pie, es hermosa. Tiene unas casitas para las palomas. Más allá está otra plaza: la de los fundadores. Es un conjunto escultórico con las figuras de los hombres que hicieron posible la fundación y desarrollo del pueblo. En la noche estamos en la Casa del Profesor. Nos hacen una demostración de la obtención del miche en un alambique artesanal. Nos echamos unos tragos.
En un autobús subimos hasta el Chorro El Indio, un parque natural con una grancaída de agua. Unos tucanes cruzan por la espesura de los árboles. Probamos miche de la montaña .En Peribeca, un pueblo en cierto modo parecido a San Pedro del Río, vamos a la iglesia. Deambulamos por sus calles solitarias. Las viviendas están pintadas con colores llamativos y son muy limpias. Un señor, don Pedro, propone que probemos los miches de su venta. Subimos al segundo piso de su casa, un verdadero museo de pequeñas y simpáticas cosas. Hacemos una degustación de miche con rosas, mora, fresa, guayaba, guanábana, limón, ponche crema ,y otras frutas. Alguien le pide miche de una botella ubicada en un estante lejano. Pedro va en su búsqueda. Inmediatamente nos servimos miche de la mesa. Sin voltear, con la viveza de los gochos y entre risas, espeta: ¡Me están robando¡.
También visitamos el Museo del Táchira. Está ubicado en una antigua hacienda llamada Paramillo, cuyos orígenes se remontan a 1593. La casona del museo, que funciona como tal desde la década de los ochenta del siglo XX, empezó a construirse en 1750. Allí estuvo un convento de los padres Agustinos. Se llega al museo por un camino de piedras. Tiene un patio con ladrillos originales, un jardín,un trapiche y un molino decafé. Tiene varias salas como la Ciencias Naturales, Arqueología, Historia y Tradiciones. Me llama la atención un estuche para hacer tomas de sangre, usado a principios del siglo XX. El Museo coordina otros más del Estado, pertenecientes a una red que abarca todos los municipios del Táchira. De todos los museos regionales que he visitado, este me parece el más bellamenteorganizado.
*Docente de la Universidad Rómulo Gallegos, poeta, cronista y médico (San Juan de los Morros, estado Guárico)
En el prefacio de La estética del pesimismo de Schopenhauer, José Francisco Ivars dice que cualquier referencia al pesimismo, “núcleo de la especulación” del artista filósofo, como dieron en llamar a quien nos atiende en la puerta, “debe matizarse mediante la puesta enhistoria de las contradicciones que genera la absolutización del individuo”.
Esta consideración que va más allá de la existencia humana, confirma la premisa de Schopenhauer según la cual el hombre debe despegarse de su prójimo en el sentido de renunciar a toda transformación social. “El hombre debe renunciar a toda actuación social”, escribe Ivars.
Si nos miramos en esta “moral del aislamiento”, descubrimos algo que podría someter a castigo a quienes tienen en la sociedad un motor de transformaciones. Visto de esta manera, la “exaltación de la autarquía del individuo” puede ser comparada con la autarquía prometida por la ideología materialista, en tanto que la sociedad está constituida porsujetos que manifiestan una individualidad propia: el ser se domina a sí mismo y proyecta ese dominio sobre el otro.
II
Añadido al destino que lo impulsa, ese hombre, Ecce homo, se desdibuja como colectivo y empuja la soledad como propósito. Idealismo subjetivo, concierne a un determinismo mítico, como lo afirma Adorno. Así, desde esta perspectiva, la “evasión” de Schopenhauer lo ubica en este estadio idealista que a su vez lo coloca en “otra realidad dependiente de la conciencia”. Para estos momentos en los que el mundo está lleno de objetos, de tecnologías, de la intención del pensamiento único (del lado que confiere el poder) es preciso desentrañar el intento de ser uno y múltiple. El hombre es quien por ser otro: la alteridad y la otredad despejan la tesis del individualismo en la medida en que sepamos ser individuales, individuos.
El hombre es la síntesis de su pensamiento o una carrera hacia la demencia colectiva. Valerse de este empeño nos conduce a sabernos parte de la evasión global. Morimos solos, pero alguien que nos ve sabe que también será parte de la muerte. En este espacio se confunden las ideas: somos uno, pero también somos todos. A la hora del té, de asumir posiciones, cada quien es responsable de sus actos. En esta categoría no vale pujo ni lágrima.
Estructura de sensaciones, nos paseamos por el cosmos. Somos hormigas, representaciones, simulacros, sentencias, oscuridad, cotidianos, naturales o imágenes de lo que proyectamos.
Pero no estamos solos cuando decidimos no estarlo. Somos forma, morfología, trasunto, detritus, nada, voces, silencios.
La belleza se aísla, decanta la soledad. No hay belleza en lo colectivo, en todo caso, una argamasa de estéticas que promueven el ruido, la voluntad de representaciones huidizas. Entonces aparece el miedo, la única estética posible en una realidad de voces que inundan el espacio para desaparecer.
El hombre absoluto, en medio de un colectivo de hombres absolutos, existe en la voz de quien programa el discurso único, absoluto.
*Poeta y periodista venezolano (Maracay, estado Aragua)
Hay que conocer el pasado para saber hacia donde vamos. Esa ha sido una máxima de los historiadores y cronistas. Pero hay momentos históricos que son difíciles de entender por carecer de algunos eslabones que hacen que el todo se cubra denubes. La literatura viene en nuestro auxilio con la historia novelada. El pasajero de Truman, de Francisco Suniaga es una de esas novelas que arroja luces sobre un hechoestelar, pero incomprensible y absurdo, en la vida política de Venezuela, como lo fue la candidatura presidencial del Dr. Diógenes Escalante en 1945 y el desarrollo de una enfermedad que terminó en locura. El mal acabó no sólo con las aspiraciones del candidato, sino que también sirvió de detonante para una serie de acontecimientos que desembocaron en el derrocamiento del presidente Isaías Medina Angarita. Es más, muchos expertos están convencidos que la locura de Escalante dejó su impronta deletérea en el quehacer político nacional, por cuanto no se detuvo en el derrocamiento de Medina el 18 de octubre del 45, sino que influyó en la materialización del de Rómulo Gallegos el 24 de noviembre de 1948, en la implantación de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y aún sigue con su influencia negativa, afirman quienes gustan hilar largo.
En más de 300 páginas, Suniaga nos relata lo que verdaderamente sucedió. La obra es una novela; pero una novela de no-ficción, según lo entendía Truman Capote: las cosas se cuentan tal como fueron, a través de testigos de excepción que acompañaron en todo momento a Escalante. Uno de ellos es Hugo Orozco (Humberto Ordóñez en la novela), secretario de Escalante cuando se desempeñaba como embajador de Venezuela en EEUU; el otro esRamón J. Velásquez ( Román Velandia),también secretario, pero cuando Escalante era candidato presidencial.
Todos los factores políticos coinciden en designar a Escalante presidente de la república para evitar la vuelta del gomecismo y seguir con el proceso de reformas e implantar una democracia con la participación de todos los venezolanos a través del voto popular. Todo se viene abajo la mañana cuando Escalante afirma que le robaron las camisas. Le demuestran quelas camisas están en su ropero, pero entonces él dice que se las cambiaron. Unos médicos diagnosticaron arterioesclerosis; otros, esquizofrenia (lo más probable es que tenía ambas). En todo caso el detonante fue el estrés, por el exceso de trabajo, porque ambas enfermedades ya existen, desde hace tiempo antes de manifestarse claramente. Sólo esperan el movimiento del gatillo. Escalante temía por su salud mental. Y leía literatura sobre el tema. Nada raro, los hombres y mujeres tenemos tres grandes miedo: a la muerte, a las guerras, y a la locura. El presidente y amigo personal de Escalante, Truman, envió un avión a Caracas para llevárselo a un hospital norteamericano. Nuestro candidato que nunca llegó a presidentese convirtió entonces en El pasajero de Truman.
*Médico, docente universitario, poeta y cronista venezolano (Las Mercedes del Llano, estado Guárico)
Mariana Libertad Suárez, ganadora del Premio Mariano Picón Salas, pone de relieve la deudaque tienen las editoriales venezolanas con sus narradoras ....... Apenas 7% del catálogo de la Biblioteca Ayacucho corresponde a obras de mujeres, una tendencia que se observa en la mayoría de las editoriales del país
L as novelas de 40 escritoras venezolanas que desarrollaron su obra en la época postgomecista constituyen un enigma incluso para los lectores más avezados. Así lo revela Mariana Libertad Suárez, ganadora del Premio de Ensayo Mariano Picón Salas, por Sin cadenas ni miste- rios. Representaciones y autorrepresentaciones de la intelectual venezolana (1936-1948). Blanca Rosa López fue una de estas escritoras. La hija del presidente Eleazar López Contreras presentó su novela Caminos en 1938, bajo el seudónimo de Elinor de Monteyro, pero no fue sino hasta el miércoles pasado que sus propios familiares tuvieron la oportunidad de saber de qué iba su obra, cuenta Suárez. "Invité a sus sobrinos a la ceremonia de entrega del premio Mariano Picón Salas. Para ellos el acto fue muy emotivo". La narrativa de Monteyro, así como la obra La leyenda del estan- que (1948), de la escritora Narcisa Bruzual constituye el corpus de la investigación de Suárez, filóloga y profesora del departamento de Literatura de la Universidad Simón Bolívar. "Lo que me interesa de estas escritoras es que proponían una visión de ellas mismas como intelectuales, considerada paralela a la del canon que conformaron escritores como Rómulo Gallegos y el propio Mariano Picón Salas. Tampoco tiene nada que ver con lo que decían los medios de ellas, que las caricaturizaban y las tildaban de frívolas", dice la autora. Suárez escogió los 12 años posteriores a la muerte de Juan Vicente Gómez porque considera que "se trata del período más importante en la historia de las mujeres de Venezuela". Tras la muerte del dictador, "comienza a hacerse visible una organización política nacional importante, nacen partidos políticos y publicaciones para cohesionar a la gente, incluyendo a las mujeres". La escritora cuenta que entre 1936 y 1948 "las mujeres como colectivo político comienzan a tomar conciencia de sus posibilidades de participación. En 1936 las venezolanas, incluyendo a Blanca Rosa López, la propia hija del Presidente, escribieron una carta para exigir su derecho al voto". Suárez explica que en esos años comenzó a consolidarse el universo de mujeres escritoras, que había sido fundado durante el gomecismo por pioneras como Virginia Gil de Hermoso y Teresa de la Parra. "En ese período que va desde 1936 hasta 1948 se creó la Biblioteca Femenina Venezolana, que hacía un concurso anual que abarcaba ensayo, teatro, narrativa y poesía. El jurado estaba conformado por los intelectuales más canónicos de la época: José Rafael Pocaterra, Arturo Uslar Pietri y otros", señala.
DESTERRADAS Y OLVIDADAS
Durante la investigación, Suárez pudo palpar que las escritoras de los años treinta y cuarenta estaban bien valoradas. Por esta razón no se explica por qué fueron condenadas al olvido por generaciones posteriores. "Una de las cosas que no logro entender cuando estudio ese período es el proceso de expulsión posterior de estas novelistas. En el momento en que las obras son publicadas aparece buena crítica y en general hay una buena acogida, pero creo que por el hecho de sentirse amenazados por estas nuevas presencias, los hombres intelectuales se encargaron de que no sistematizaran esta escritura". La obra de Bruzual y de Monteyro, así como la del resto de sus contemporáneas, no figura en los manuales de literatura; tampoco fueron reeditadas. "Esa es una de mis grandes angustias. Las antologías son muy recientes. Creo que la de 1992 que hizo Luz Marina Ríos es la más vieja. Más allá de que las obras escritas por mujeres se vendan o no esa es una mera cuestión de mercadeo el problema es que se editan mucho menos", agrega. Previo a la entrega del premio, Suárez fue entrevistada por un periodista, quien le insistió que la Biblioteca Ayacucho tenía un catálogo equilibrado. "La verdad es que la Biblioteca Ayacucho incluye apenas a Flora Tristán, Teresa de la Parra, Sor Juana Inés de la Cruz y Gabriela Mistral. Lo mismo sucede con las colecciones que edita El Nacional. La presencia femenina en las editoriales es limitada". El año pasado el presidente de la Biblioteca Ayacucho, Humberto Mata, reveló que sólo 7% del catálogo de esa editorial corresponde a obras escritas por mujeres. La tendencia en las editoriales, al menos en las del Estado, es tratar de llenar ese vacío. Suárez espera que sea así, y que su investigación sirva para lograr la reedición de las obras de Bruzual, Monteyro y otras autoras. "Una de las cosas interesantes de leer a estas escritoras, es que la construcción estereotipada de que todas las mujeres son dulces, maternales e introspectivas y narran en primera persona es un mito. Y el premio es, justamente, un síntoma de que el canon literario se está revisando".
*Tomado de TAL CUAL. Caracas: 26 de febrero de 2009
A mi sobrina Maria E. Scott, licenciada en Filosofía egresada de la UCV
y eterna testigo de mis perplejidades.
"Quizás el clímax de la compasión de los intelectuales cristianos sería orar por el físico atómico que puede escindir el átomo pero ignora la música de los Salmos o la vigorosa prosa de los pasajes de la Pasión (Calvin Miller, en "Sed de Significado" )
La humanidad (entendida como aquello que somos tu y yo ) vive la vida entre un "Gloria a Dios en las alturas" y un "Gloria al Hombre en los abismos" Vida que vivo yo entre la colisión cósmica de dos concepciones opuestas entre sí. ¿Cuál camino escoger cuando el humo de los destrozos y de los escombros se haya disipado por completo y vuelva a brillar en los cielos el sol, la luna y las estrellas? Vida dividida entre dos mundos, entre los reinos de la luz y la oscuridad. Un pensar en Dios cuando estoy en ti, un pensar en ti cuando estoy en Dios. El aroma de tu piel indígena y el aroma de los cirios de Dios siguiéndome a todos lados, sin darme tregua ni dejarme vivir en paz. Dolorosa escisión del alma y de los afectos más íntimos. Tortura de todo aquel que se sepa pensante y le dé por pregonar ideas e ideales: extender la mano inquieta al fruto prohibido. No es el fruto lo peligroso para el hombre y para la historia, sino el acto físico y mental de extender los dedos sedientos de conocimiento y placer. Y día a día, quizá sin saberlo, somos expulsados una y otra vez del huerto del Edén. Lo dijiste tú, viejo filósofo de seminarios y universidades, hijo legítimo de los instintos del siglo: el conocimiento pleno y verdadero se resume en un simple e inofensivo "Saber con sabor", pero ¡cuánto nos ha costado esa simple formula! Es una formula pequeña en extensión como las de Einstein, pero que genera explosiones de hongos nucleares cuando se lleva a la práctica. ¡Cuanto nos ha costado! ¿Es la sabiduría sorber hasta la médula todo lo que el mundo oculta y ofrece? Si acaso fuésemos sóphos de cuerpo y alma, estaría muy bien, pero siempre acarreamos ruina, dolores y desgracias con las locuras de esa libertad que no conoce barreras ni frenos. Prefiero la intuición y la prudencia que el "saber con sabor"
II
La verdad trascendente y suprahistórica, para serlo y poder pasar como tal en los hormigueros humanos de los siglos, no tiene que estar necesariamente comprimida entre los chatos hechos verídicos del llamado acontecer histórico verificable que los libros registran en sus páginas. ¡Que triste manera de concebir las crónicas del hombre! Es allí donde fallaron los marxistas de la Europa oriental. A Marc Chagall lo marginaron en Rusia por pintar vacas que vuelan y el "realismo socialista" ni era realismo ni era socialista. Ignoraron los poderes liberadores y creadores del espíritu y de la imaginación a la hora de relatar toda acción humana. Existe mucho de falaz en el núcleo de una historia real y mucho de auténtico en el espíritu de una invención humana. Por eso, yo le doy más crédito a la Biblia del pueblo hebreo que a "Algo de mi vida" de un Erich Honecker.
III
Fría noche de cielo invernal. Ya dejó de llover. La luna y una estrella se asoman y evaden por un boquete que dejan las nubes preñadas de agua y relámpagos. En las soledades de la medianoche, alguien camina en busca de una farmacia de turno. Salta sobre los riachuelos de barro y basura dejados por la lluvia de hace unos minutos. Ese alguien -nadie lo sabe- dialoga con Dios. Un Dios en el que, en raros momentos de escepticismo, no desea creer. Pero no puede evadirlo, no puede huir de Él. ¿Es Dios mito, mentira, hipótesis imperfecta? ¿El opio de los pueblos de Marx? ¿El licor idiotizante de Lenín? Igual da: no puede huir de Él. Es como huir de esa brisa de lluvia que moja el rostro. Nadie oyó a ese alguien musitar con esos labios que se mueven silenciosos: "Con boca cristiana y corazón pagano te invoco desde los atrios de tu creación. Las litúrgicas gotas de agua aderezan mi oración. Dime: ¿donde estás? ¿Llenas la creación con la plenitud de tu presencia o solo moras en los corazones de unos pocos hombres buenos? Responde: ¿Te ocultas travieso detrás de las constelaciones o cabalgas invisible sobre los lomos de aquella estrella que parpadea silenciosa su lejanía de años-luz? ¿Es la luz de la luna la sonrisa de tu semblante velado? Pero responde: ¿He de buscarte ávido en las páginas de algún texto sagrado? A veces nada parece ya tan claro como lo fue ayer, cuando la santa credulidad era la armadura que guardaba mi pecho y la aureola de mi cabeza. Y, no obstante, sigo pensando en tu esencia como algo tan vasto e inconmensurable que todo lo llena y desborda, como los mares indomables llenan el lecho marino. ¿Sabes? No deseo las cosas que desgastan los años del tiempo, ni los cargos que encumbren hasta el ridículo mi vanidad, ni las riquezas que llaman a la falsa adulación humana, ni las hazañas gloriosas que grabadas queden en los milenarios bronces de la memoria colectiva. Dame mas bien el rango y la jerarquía de ser llamado hijo tuyo, la dicha infinita de sentir en la piel de mi alma un solo pero eterno roce de tu amor. Si existes ( cosa que a veces dudo ) calma la quieta tormenta de mi soledad existencial, sácame del frío y vacío foso del universo, dándome la inagotable abundancia de tu eterna compañía
IV
Somos esclavos ciegos de una barata erudición patentada en los laboratorios del escepticismo humano. El siglo XX nos dio la ciencia y la técnica, pero nos arrebató el espíritu, la posibilidad de creer más allá de lo que hay o vemos en el universo Algo me dice y asegura que no lograremos con ese trueque sobrevivir ni alcanzar la ilusión de la dicha. ¡No es otra cosa que oropel disfrazado del oro más fino! Toda encrucijada vital e ineludible en esto se resume: creer sin ver o razonar con evidencias. Yo prefiero creer iluminado por las teas que brotan del alma, sin prestar atención a ninguna evidencia externa a mí ser. Te digo "¡Cree!" La pura y simple palabra "creer" es el mensaje redentor. ¿Y que cosa es creer dirás? Pues creer que Dios es "luz de mi corazón y pan de mi alma, fuerza que fecunda mi ser y los senos de mi pensamiento" (San Agustín) Dejar de luchar, bajar la guardia, desarmarnos de toda especulación estéril. Saborear el dulce néctar de aquella fe ancestral que nada investigaba y que recibía a Dios en la serenidad del espíritu. ¡Un descansar en la palabra "creer"! Y yo creo.
V
Peregrinar y entrar por los atrios de la fe sencilla y sin ostentación del hombre descalzo y sin letras que supo el secreto de hacer de su Dios una catedral, ejercitar pacientemente el espíritu en las ciencias ocultas de la devoción que nada pregunta y que de rodillas besa al infinito. Hacer de un "¡Aleluya!" las paredes de oro y mármol que alberguen mi existencia y me de las alas infatigables que me remonten a las cumbres inaccesibles de esa existencia que la sabiduría humana no pueda ver o conocer. Mi anhelo, la meta única y suprema de todos mis sentidos juntos es decir: "Te ruego me muestres tu gloria" (La Biblia)
Nota: ¿Década de los noventa? Documento sin fechar
*Bibliotecario y escritor venezolano (San Juan de los Morros, estado Guárico)
Imagen tomada de http://xantors.blogia.com/2006/081401-esta-vida-loca....php
Llegará un momento en el que no tendrás que pensar en lo que estas haciendo. Pasarása ser la letra, la tinta, el papel y la palabra
(Pablo Coelho. “La Bruja de Portobello)
Esto de escribir es como el amor: incontenible. Por más que lo ocultes, lo reprimas, lo disimules, lo contengas, algún día explotará en caudal como dique roto, y te delatará como ser necesitado de comunión y encuentros… No me refiero sólo al ejercicio literario, máxima expresión de la escritura, sino al hecho mismo de encontrarse frente al papel amigo y la nochecompañera, y comenzar a confesarle nuestras cuitas, nuestras ansiedades, nuestras ideas …Y menos mal que es así, porque si no, moriríamos de indigestión de sentimientos no expresados. Igual, repito, que el amor que si se cultiva, nutre, y si se reprime mata, porque su esencia no es vivir oculto, sino darse y dar… aunque no regrese nada a cambio.
Y los deseos de escribir, cuando el hacerlo es vía de comunicación con otros o simplemente válvula de escape, no se quitan; al contrario —como el amor, perdonen la insistencia— lo que es peor: se agigantan.
Entonces el escribir, en ese sentido mayor y trascendente del término —comunicarse, digamos— por más que lo necesites, llega un momento en que te produce miedo, escalofríos, pues hacerlo es darse uno mismo, entregar todo o parte de la propia intimidad, aunque sea a jirones. ¿Quién no ha sentido alguna vez el miedo de esparcir su vida en el camino, mediante la palabra dicha o con el artificio gramatical de los alfabetos? Miedo no propiamente de soltar amarras, sino de que la palabra-ser, la propia esencia, quede suelta como agua que se escapa de las manos, sin ningún cántaro bienhechor-alma gemela que la recoja. Entonces la prístina palabra, el agua cristalina y pura (aunque fluya para expresar dolor y angustia, y más que nunca en estos casos), se arrastrará en el lodo del desprecio o de la indiferencia para vestirse de charco solitario, inmundo y maloliente….¿Quién, en sus cabales, no ha sentido este miedocriminal y castrador de las más puras ilusiones?...
Sin embargo, uno no se detiene en esas consideraciones y se entrega todo y totalmente ante la tentación de una hoja en blanco, al amparo de la noche compañera, en un trío de confidentes-cómplices-amigos, como queriendo convencerse de que esas letras, esas frases, esos pensamientosson ofrendas a la propia intimidad,… como queriendo decir que no están destinados a más nadie, en un intento vano de ocultar el deseo de dialogar con alguien y de ser escuchado… Igual que los intentos vanos de ocultarla necesidad de amar y ser amado…
Pero así somos: escribidores de verdades que pudieran disfrazarse de mentiras, buscadores de algo o alguien que nos falta, aunque adornemos esa búsqueda con incómodos ropajes de autosuficiencia… Como si pudiésemos ocultar que esas ansiedades no son otra cosa sino la más pura manifestación de que queremos vivir, andar con la frente en alto y sonreírle al mundo y a la vida con ese libre y espontáneo sonreír con que se saludan cada amanecer las flores y el rocío, y que sólo pueden experimentar en toda su grandeza los niñosde corazón, (en cualquier etapa de la vida) y los santos, hombres y mujeres, hermanos solidarios, que han aceptado serniños- niños o niños-adultos,a los ojos delos hombres y de Dios.
Tal vez tú y yo estemos compartiendo los mismos miedos, pero también las mismas esperanzas y el deseo de darse y dar. ¡Compañeros de camino y de ilusiones!
24-01-09.
*Docente y escritor venezolano (Caracas) maximorangel@yahoo.com
Imagen tomada de http://gua30.wordpress.com/2008/01/
Agradezco a las autoridades municipales el honor y la responsabilidad de rememorar esta fecha tan significativa para, una vez más, identificar nuestros valores comunes consolidados en nuestra historia local, que hoy nos convoca y nos invita a ser y sentirnos ciudadanos del mundo desde los linderos de esta querida comarca.
Quiero en efecto referirme a algunos valores que construyen una sociedad madura y en permanente proceso de transformación: transformarse, evolucionar es una condición para que la sociedad pueda lograr su pleno desarrollo.
¿Que tiene que ver esto con el aniversario de la fundación de este pueblo que hoy estamos celebrando? Un seis de enero de 1585 surgía el germen del proceso evolutivo de los valores indispensables que definen nuestra identidad como hijos de este pueblo, necesaria y felizmente vinculado al proceso de integración global que exige la realidad de la humanidad.
VALORES, SOCIEDAD Y CAMBIOS
Permítanme, pues, referirme a algunos valores esenciales sin los cuales seríaimposible nuestro aporte al mencionado proceso. Sería imposible también recibir nosotros los beneficios de la herencia socio-cultural de nuestras raíces y de nuestro integrarnos al quehacer común de la gran familia humana.
Menciono en primer lugar el respeto a la contribución del pensamiento individual y colectivo, independientemente de las casillas ideológicas, políticas o religiosas con las que nos empeñamos en delinear nuestra existencia, sin darnos cuenta de que nos convertimos en islas de pensamiento y de acción. Ese aislamiento nos impide recibir el fruto de nuestro esfuerzo en el inmenso mar de soluciones a las necesidades que nos invitan a compartir lo mejor de cada uno…Seamos surcos para la buena siembra, y que a nosotros se nos pueda aplicar aquel verso del eximio poeta, coterráneo nuestro, Don Miguel Ramón Utrera:
“Del tibio surco nacerán luceros”…
El respeto, amigos, es también reconocer y aceptar nuestras diferencias. Allí radica la posibilidad de establecer un diálogo constructivo e incluyente. ¡Para lograrlo se requieren cambios!...Estos cambios exigen nuevos acuerdos colectivos que reflejen el estrecho equilibrio entre leyes, derechos humanos, responsabilidad y reciprocidad entre nosotros los individuos, como elementos claves para una sociedad madura donde todos colaboremos para una aceptable realidad común.
Insisto en que se requieren nuevas acuerdos colectivos, pues ya basta de decisiones erradas que nos lanzan por despeñaderos insalvables, como lo demuestran —baste un solo ejemplo— informes contundentes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación: Hay 862 millones de personas con hambre en el mundo. De éstos, 51 millones se encuentran aquí mismo en América Latina y El Caribe. Estas personas podrían recobrar el más fundamental derecho humano que es el de la vida y, por lo tanto, el de la alimentación: ¡Y pensar que con tan sólo 30 billones de dólares al año se eliminaría la hambruna mundial!...
Sin embargo, la humanidad decide utilizar 200 billones de dólares anualmente en armamentos, mientras que el exceso de producción de alimentos (que son luego desechados sin uso) alcanza en promedio, a cien billones de dólares. Europa consume, ella sola, 40 billones de dólares en helado. En comida para mascotas, América gasta 37 billones anuales. Y eso no es todo: para el año 2020, se estima que 16 millones de niños se sumarán a los 900 millones de personas con hambre en el mundo.
La humanidad no sólo ha violado el respeto a su propia integridad, sino el derecho esencial a la vida, el mayor regalo de amor de nuestro Dios. Los errados acuerdos colectivos que originan violaciones como ésas,simplemente necesitan ser cambiados.
¡No es asunto, señores, de una fácil división entrebuenos y malos! Es la dinámica evolutiva de la civilización. Desde nuestros orígenes encontramos la ironía repetida de situaciones como la de nuestros conquistadores, quienes habían sido previamente conquistados, y hasta el nombre de sus tierras lo perdieron junto con su identidad, en un proceso histórico que fue dando paso a nuevos pueblos y nuevas sociedades. Junto a las contribuciones de la conquista vinieron retos: enfermedades como la viruela y otras calamidades originaron búsqueda de soluciones que, con sus pro y sus contra consolidaron el avance de las nuevas fundaciones. De allí la necesidad inevitable de la interdependencia de los pueblos y de irse ajustando a las exigencias ineludibles de la humanidad. Hoy es urgente el proceso de conquista hacia nosotros mismos, hacia nuestros derechos y especialmente hacia nuestros deberes humanos.
El barco colonizador que arribó a pueblos menos privilegiados,debe ahora ser cambiado por la nave de la unidad, conla bandera de la diversidad y el respeto por todos los pueblos de la tierra.
He esbozado algunas facetas del devenir de nuestro hacernos como pueblo, como país y como nación. Aquí mismo en el actual estado Aragua, desde hace 4500 ó 5000 años, se delineaban rasgos de una sociedad sujeta al cambio, a veces brusco, de la historia, como, por ejemplo,el de la fe sencilla, característica la nobleza de los pueblos primitivos de la tierra. Aquí al igual que en otras regiones a través de los siglos, pueblos de diferentes idiosincrasias y procedencias fueron dejando su huella cultural en estas tierras.
Una vez más celebramos nuestra herencia indígena hasta en el mismo nombre de nuestro estado: Aragua en Cumanagoto —dicen— traduce el nombre de la planta que hoy llamamos chaguaramo o mapora. Hasta el nombre de un árbol es testigo fiel del proceso evolutivo de los pueblos, en el cual lo que somos ahora encuentra raíces en lo que hemos sido en el pasado.
NECESIDADES Y PROPUESTAS
En Segundo lugar, quiero referirme a la responsabilidad en los ámbitos específicos de: la educación, el trabajo y la reciprocidad.
Con respecto a la educación, el nuevo enfoque de la humanidad señala una escuela basada en la interacción entre la sociedad, el Estado, los padres, representantes, alumnos y maestros. Este enfoque plantea un curriculum que rescate la vida cotidiana donde el arte, la estética, el amor, y la comprensión, marchen juntos con la ciencia, gerenciando el conocimiento, el aprendizaje, y la creatividad en función del desarrollo completo, integral del ser humano. Para ello es necesaria la reculturización de todos los que intervienen en el hecho educativo.
Con respecto al trabajo, ganarse el pan de cada día con el sudor de la frente es la forma más elevada de oración a Dios. La dependencia social de programas subsidiados fomenta el vacío de trabajo concebido como fuente de contribución a la madurez individual y colectiva.
En la medida en que cada uno asuma su responsabilidad frente al trabajo se hará menos necesario el nivel de control contenido en las leyes y normas sociales, necesarias para mantener el orden en una sociedad menos madura. Hoy se han necesitado para salvarnos del caos y la tristeza.
Nada de lo anterior sería factible sin un nivel eficiente de reciprocidad de cada uno de nosotros dentro del contexto político-social. ¿Acaso éstas no son y han sido verdades universales inevitables en cualquier página del tiempo, y en cualquier abecedario con que se va escribiendo la historia en cualquier lugar?
¡Izemos la bandera de la realidad que necesitamos concretar! Esa realidad hoy, aquí en este pueblo y en esta comunidad que alimentó los sueños de mi infancia, toma nombres y apellidos específicos como lo demuestra una serie de propuestas que se han hecho. Me permito mencionar como ejemplo, sólo algunas que, igual que todas las demás, únicamente necesitan un simple acuerdo colectivo entre autoridades y comunidad sansebastianera para que comiencen a ser ejecutadas inmediatamente.
Las propuestas que cito se refieren a:
La basura, las aguas servidas y el sector cultural.
En materia de salubridad e higiene, la basura no es, no ha sido, ni seránunca un problema ajeno. Hace pocos meses, este problema clamó a gritos desde Nápoles, Italia, cuando la ciudad no pudo contener el ahogarse en basura convirtiéndose en una triste y nefasta realidad internacional en pleno comienzo de este siglo XXI. El hecho de que este desastre esté ocurriendo en todas partes, no nos excusa de atenderlo aquí y ahora en nuestra comunidad.
El agua, aquí en San Sebastián de los Reyes, es otro problema que amerita soluciones inmediatas. El tradicional desabastecimiento ha generado formas incorrectas de acumulación que favorecen la propagación del mosquito trasmisor del dengue. Se requiere regularizar, de una vez por todas el servicio del agua, y emprender una campaña educativa sobre el adecuado uso y almacenamiento de la misma.
Hasta ahora lo que se ha hecho es remediar las consecuencias mediante fumigaciones nocivas para la salud, sin atacar las causas del problema. Somos cómplices cuando por indolencia o descuido, muere de dengue el niño del vecino, que hasta en su último sacrificio nos alerta sobre nuestra propia vulnerabilidad.
En el sector cultural, quiero proponer en esta fecha que sean adquiridas, recuperadas antes de que sea más tarde, y destinadas a conservar la memoria del poeta Don Miguel Ramón Utrera, tanto su casa natal como la de su residencia.
Retomo también aquí la propuesta de crear un fondo editorial para la publicación de obras de autores sansebastianeros. Esta propuestaconlleva el establecimientode normas y condiciones para que los autores puedan optar a la publicación sin ser excluidos en ningún momento, con motivo de sus creencias e ideologías políticas…
Lo que aquí vengo exponiendo no es producto solamente de mi experiencia profesional, sino también del mirar desde la venta de mi infancia…Quiero agradecer de todo corazón a mi maestra Carmen Borges. A ella le confieso que desde mi mirada silenciosa pude valorar su desprendida vocación a la enseñanza. Ella me inculcó el deseo de aprender y de celebrar la creatividad infantil a través de las artes, experiencia compartida con mis amigos de entonces que son mis amigos de siempre…. ¡Maestra Carmen, aunque antes, por timidez, no logré decírselo, aún en este día me sobra el sentimiento, pero me siguen faltando las palabras para decirle Gracias!
Mi perspectiva también es producto del esfuerzo y ejemplo de mis padres y de los momentos de buena voluntad de mi familia.
Y hablando de maestros, para mi hermana Marielba y para mí, Don Miguel Ramón Utrera fue faro, luz y Fortaleza. Fue un gran mentor para nosotras. Dentro de un marco de pobreza y negatividad, utilizó con nosotras todas sus habilidades pedagógicas que, gracias a Dios y a él, lograron capacitarnos para asumir nuestro papel como agentes de cambio social con sentido de responsabilidad, reciprocidad, y respeto en los ámbitos en los que nos ha tocado desempeñarnos….
¡Gracias, Don Miguel, Maestro!….¡Cómo medir la inmensidad del tesoro que usted depositó en nuestros corazones!...¡Cómo cuantificar la magia de aquellos sábados que, aunque podrían haberse perdido en el tiempo, continúan sumando horas en franca rebeldía con el calendario de la ausencia. Como usted dice, Maestro, en uno de sus poemas:
“Porque en la espiga del nombre
Se detiene el vuelo de las horas”.
Amigos, he hablado de valores. Sólo en función de ellos, podremos ir refundando el pueblo cada día, siguiendo el ritmo inevitable de los tiempos y de la sociedad, preservando nuestra identidad con el solo propósito de contribuir a la riqueza de la diversidad universal.
Este nuevo aniversario nos invita a no quedarnos rememorando la historia del pasado, o esperando pasivamente una lluvia de soluciones.
Esta fecha igualmente nos hace recordar, cómo San Lúcar de Barrameda, la tierra de nuestro fundador, era tan sólo una villa que había obtenido el título de ciudad apenas siete años antes de la fundación de nuestro pueblo, que ostenta dicho título desde el primer día de su existencia. Desde ese mismo día, San Sebastián de los Reyes, pueblo generador de muchos otros de nuestro territorio patrio, pareciera destinado a seguir siendo un núcleo generador de vida, una comunidad de brazos abiertos al país, al mundo y a la historia….
Un pueblo que valora el aporte de las diferencias, porque si no, iría contra Natura: la diversidad es obra del mismo Dios, quien creó el azul de cielo y mar, el verde de los campos y la múltiple cromatografía del arco iris.
Dejémosle, pues, a las generaciones venideras, un San Sebastián de los Reyes comprometido con el llamado de la historia.
¡Gracias por haberme permitido compartir estas ideas!